Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

sábado, 30 de enero de 2016

Diferencias en la Luna

El post de hoy, para compensar los de otras ocasiones, es muy breve, mucho más entretenido, y quizás hasta más interesante para la mayoría de lectores.

Me imagino que alguna vez habrás jugado al juego de las “diferencias” entre dos imágenes casi iguales.
¿Qué diferencias ves entre estas dos fotos? (aparte la distinta exposición, ya que una tiene mucho más luz que la otra)
¿Cuál es la diferencia mínima de tiempo que puede haber entre la obtención de una y otra foto?
¿Por qué?



Ambas fotos fueron obtenidas desde la ventana de mi casa, “la ventana mágica” como la llama una entrañable amiga, y corresponden aproximadamente al horizonte WSW de la colina que hay en el otro extremo de la ciudad de Bilbao (Lat: 43º 19 N, long 2º 56´W), aunque estos datos no son importantes.
Si te apetece me puedes mandar tus respuestas a las tres preguntas, al correo electrónico aulacielo@gmail.com  o a la dirección que algunos ya habéis encontrado clickando en “ver todo mi perfil”, debajo de mi foto.
Por supuesto, para la mejor respuesta (a mi entender) habrá premio, que lógicamente será LA LUNA. No creo que me fueras a pedir un premio mayor.
También podrías enviarlo en un comentario, pero estarías dando pistas a los competidores.

Sobre este tema espero hablaros el sábado 6 de febrero, momento en que, además, finalizará el plazo para decidir la respuesta más adecuada, y daré el nombre de la ganadora o ganador. El fallo no se podrá recurrir.

Pero si vas mirando las fotos y le vas dando vueltas al tema, mejor. 


domingo, 24 de enero de 2016

Crónica de un magnífico preestreno

Aunque en el anterior post (puedes consultar allí todos los detalles del fenómeno) había situado el comienzo del espectáculo de los cinco planetas en mi latitud para el día 28 de enero (Con el Sol 15º bajo el horizonte a la salida de Mercurio, el planeta más difícil de ver)  porque no me gusta crear expectativas frustrantes como ha ocurrido con el cometa Catalina, las circunstancias me han hecho adelantar el primer intento de observación al día 24.
La previsión meteorológica muy favorable para una mañana de domingo sin tener que ir luego temprano a trabajar, y a pesar de que la altura del Sol en el orto de Mercurio solo era de -11º, ya en alguna otra ocasión con buen horizonte lo había pillado en condiciones similares (recuerdo el primer atardecer de 2015). 
Teniendo en cuenta la elevada probabilidad de que por estos lares no se repitieran las buenas condiciones en las próximas semanas, decidí intentarlo. Pero había que asegurarse de que un lugar de observación inadecuado no lo frustrara.
 
Venus (derecha) y Mercurio (izquierda, cerca del horizonte entre el monte y la columna) escoltan el buzón "mendizale" de la cima del monte más querido en Bilbao. Porque aquí, además de idolatrar al equipo de fútbol como, posiblemente, en ningún otro lugar del tercer planeta, también se ama a los montes.
El lugar ideal: la cima del emblemático (para los bilbaínos) monte Pagasarri, lejos de las luces de la ciudad, con 671 metros de altura, y un horizonte Este y Sureste perfecto. El madrugón y la marcha montañera merecieron la pena, porque además he cumplido otro sueño. Ser el primero de los miles de bilbaínos que un domingo cualquiera pisan la cima del "Paga".
  

jueves, 21 de enero de 2016

Los planetas ultiman un nuevo espectáculo, diferente

Algún lector me ha achacado el utilizar a veces un lenguaje demasiado simbólico que hace que no se entienda bien lo que quiero decir. Sin embargo también sé que hay personas que les gusta esta manera de contar las cosas.
A modo de prueba este post tiene dos versiones. En ésta primera el lenguaje metafórico está incluso exagerado, pero como suele ser costumbre en interenet, puedes obtener la traducción a un lenguaje inteligible clickando en la indicación que encontrarás al final.
En octubre, cuatro actores

El pasado octubre los astros errantes ofrecieron unos magníficos espectáculos en los escenarios orientales al amanecer ( se puede ver aquí ) y ahora después de solo 4 meses, muy poco para lo lentos que suelen ser normalmente los cambios de escenografía y decorados, ya están preparados para un nuevo estreno.

Pero aunque pienses que esa actuación ya la viste, no debes dejar pasar la ocasión. Hay que estar atento, asegúrate lo antes posible una entrada para la función, de una buena localidad, que el estreno está muy próximo y disfrutarás del espectáculo porque esta vez es totalmente diferente 
Si en aquella ocasión pudimos ver unas escenas casi abigarradas de personajes en un mismo rincón del escenario, ahora, también de madrugada, se van a desplegar por todo él, marcando una larga línea en una coreografía totalmente nueva.
                                                                                                                                                      
Como es habitual al leer las críticas, se pueden encontrar opiniones diversas al compararlo con el montaje del pasado otoño. Como siempre que hay que elegir entre dos cosas muy diferentes, hay opiniones y preferencias para todos los gustos, pero objetivamente hay muchas novedades.

domingo, 17 de enero de 2016

¿Tienes algo tan redondo como ... (2)


¿Tienes a mano algo tan redondo como la órbita de la Tierra? (2)

En la primera parte de este tema se decía que la órbita de la Tierra es casi circular, mucho más redonda que lo que todos pensamos, incluso más redonda que una moneda, y que casi siempre se representa de manera errónea, exageradamente alargada.
Algunas afirmaciones que allí se vertían son tan sorprendentes que hay que aclararlas más detalladamente y justificarlas con números, lo cual suele ser “feo” para algunos lectores, pero para eso suelo utilizar la sección de “los rombos”, que son anexos opcionales y solo recomiendo a quienes realmente les interese un determinado aspecto del tema. En este caso la totalidad de este post  es específica y opcional, para completar el anterior, que es de obligada lectura antes de leer éste. Si no lo leíste, antes de seguir, pincha en este enlace .
Creo que por primera vez aparecen los dos tipos de anexos con rombos, e incluso ahora también un tercero y me he dado cuenta que nunca he explicado el origen de esos "logos" romboidales: El Subtítulo de este blog indica que es “Para todos los públicos”. Por ello, cuando aparecen explicaciones que pudieran no serlo, lo aviso con estos indicadores que se usaban en la televisión española cuando yo era niño, y en la televisión en blanco y negro con solo dos canales aparecían uno o dos rombos, teóricamente para advertir que no lo viéramos porque no era adecuado a nuestra edad, aunque conseguían el efecto contrario. Para nosotros era la señal de que iba a aparecer algo “interesante”.
Es posible que aquí pase algo similar y por eso me he inventado los 3 rombos, para que tanto aviso “asuste” un poco más.

Como algunos aspectos del post son demasiado técnicos, he intentado aligerar la pesadez que pudieran haber producido utilizando, sobre todo al final, un tono algo jocoso o irónico. No creo que se vuelva a repetir mucho en el devenir del blog, y espero que con ello no haya perdido rigor o credibilidad.
Soy consciente de que ha quedado claramente heterogéneo y excesivamente largo (tampoco volverá a repetirse), pero no debe ser un inconveniente porque debes elegir solo lo que te interese y estoy convencido de que en uno u otro anexo encontrarás algo de tu agrado. Para empezar: Si no te gustan las matemáticas, te aconsejo vivamente que  te saltes los dos primeros apartados y vayas directamente al tercero, el que está encabezado por los tres rombos.

Descubrimiento de la verdadera forma de las órbitas planetarias.
Cuando Copérnico descubrió, en el siglo XVI que los planetas giraban alrededor del Sol, supuso que lo hacían en órbitas circulares con nuestra estrella en el centro porque es lo que parece lógico. Unas cuantas décadas después, Kepler, estudiando una posición observada por Tycho Brae del planeta Marte que no le concordaba con el esquema de Copérnico (una sola entre otras muchas concordantes), descubrió que en realidad las órbitas eran elípticas y el Sol no estaba en el centro. 
Lo que le dio la pista para su deducción fue esto último: La posición respecto al Sol. Si con esa misma órbita, el Sol hubiera estado en el centro, jamás se hubiera dado cuenta porque, como se vio, las órbitas de los planetas son casi casi circulares. La de Marte es la segunda más excéntrica entre los planetas, y aunque no se note por ningún lado su forma ligerísimamente alargada, al estar el Sol apreciablemente apartado del centro, las consecuencias de ello son claras y las que detectó Kepler.
Aunque los 8 planetas tienen órbitas prácticamente redondas, no ocurre así con muchos asteroides, algún satélite y la mayoría de los cometas periódicos, que, esas sí, pueden ser tremendamente alargadas.
 
Tres ejemplos de órbitas en el Sistema Solar: La de Mercurio (la más alargada entre los planetas) , el asteroide centauro Quirón (también más alargada que la mayoría de ese tipo de astros) y el cometa Halley.
Está reflejada fielmente la forma de cada órbita, así como la posición del Sol, y se indica también la excentricidad: e (se explica luego este concepto). La escala es muy diferente en cada una de las tres órbitas.

martes, 12 de enero de 2016

¿Tienes algo tan redondo como la órbita de la Tierra?

Cuando al comienzo de año, era inminente el paso de la Tierra por el perihelio, prometí aclarar mi opinión de por qué casi siempre se utilizan gráficos contradictorios y absurdos para ilustrar esta efeméride.
Aquí lo tienes. Estoy casi seguro de que tú también te vas a sorprender.

¿Tienes por ahí algo a mano, que sea tan redondo como la órbita de la Tierra?

Casi con total seguridad la sorprendente respuesta a tan extraña pregunta es negativa.
Y así deberá ser aunque saques del bolsillo unas monedas o el aro metálico del llavero, mires la alianza en tu dedo anular, o el borde del vaso que acabas de utilizar. La órbita de la Tierra es más redonda que cualquiera de los objetos redondos que habitualmente tenemos a nuestro alrededor.
Ninguno de estos objetos "redondos" de uso cotidiano, es tan redondo como la órbita de la Tierra
Pero, si… “¡La órbita de la Tierra no es circular. Que es elíptica!”, te dirán. Al menos eso es lo que siempre hemos oído. ¡Pero si fue el gran descubrimiento de Kepler!

viernes, 8 de enero de 2016

Ante ustedes ..."El triángulo de verano": Pasen y vean.

Mientras no se cite otra referencia, todas las descripciones que aparecen son válidas para la latitud de donde yo vivo (43º Norte) y aproximadamente servirán para latitudes medias del hemisferio Norte. En algunos momentos aparecen también referencias a zonas del hemisferio Sur.

Me ha ocurrido más de una vez: Anochece un día despejado de mediados de enero, empiezan a aparecer las estrellas, estoy paseando con algún grupo de amigos o familiares y como saben que es mi tema, me tiran de la lengua: “¿Cuál de esas es la estrella polar? … ¿Y la Osa mayor?” y en un momento indican hacia el Noroeste … ¿Y cuál es esa estrella brillante ahí, cerca del horizonte?”
Es la estrella Vega –les digo- que junto a esa otra que está un poco más arriba y aquella a la izquierda justo encima de aquel monte, forman EL TRIANGULO DE VERANO.
Casi siempre piensan que les estoy tomando el pelo, o hacen alguna broma con mi frase y las bufandas que llevamos, o con la temperatura. Pero no. Ahí podemos observar destacando en esa zona del cielo, sin tener que levantar mucho la vista,.ese gran triángulo casi isósceles, que ocupa unos 35º.

Imagen obtenida en "verano" de 2015, colocada en la posición en que se puede ver en enero al atardecer sobre el horizonte Noroeste.

sábado, 2 de enero de 2016

El tercer planeta, más cerca del Sol

Comienza el año y, sin esperar un solo día más, ya tenemos la primera efeméride astronómica importante:  El día 2 de enero de 2016 se produce el paso del tercer planeta por el perihelio, el punto de su órbita que está más cerca del Sol.

Parece como si los astrónomos y divulgadores tuviéramos tantas cosas que contar a lo largo del año, que no pudiéramos esperar a que se acaben los ecos de las celebraciones del año nuevo para comenzar a dar la pelmada con algo que seguramente “ni te va ni te viene”. No tiene ningún efecto en nuestra vida cotidiana y ni siquiera podemos ver nada especial en el cielo.
Pero No. El que el perihelio casi coincida con el principio de año es una casual coincidencia y en realidad es culpa de emperadores romanos y papas católicos que arbitrariamente cambiaron el comienzo del año y ellos no tenían ni idea de dónde estaba la Tierra. También se debe a la época en que vivimos porque la fecha de este fenómeno se va desplazando poco a poco y con solo retroceder un par de siglos veríamos pasar a nuestro planeta por el perihelio a finales de año. 
Aunque la órbita de la Tierra es casi circular, lo cierto es que el Sol no está exactamente en el centro, y cuando la Tierra pasa por el perihelio se encuentra un 3% más cerca del Sol que en el más lejano, llamado afelio. Por eso ahora vemos el Sol un 1,5% más grande que la media, lo cual es imperceptible a no ser que hagamos una foto con un teleobjetivo o telescopio y la comparemos con otra hecha hace 6 meses. 
Gráfico esquemático de la situación. La distancia del Sol al centro se ha aumentado al triple para poder apreciar la diferencia entre Afelio y Perihelio.
A pesar de que este tema en principio no es muy llamativo, en él se pueden encontrar aparentemente varias paradojas, que merece la pena señalar y lo pueden hacer interesante:

a)      La Tierra pasa por el punto más cercano al Sol en pleno invierno (en el hemisferio Norte)
b)      Las fechas en que se produce van cambiando de una manera muy extraña: el pasado año 2015 fue el día 4 de enero, éste el 2 y el próximo de nuevo el 4.
c)      Sin embargo, a pesar que en la mayoría de las efemérides aparece esa fecha del 2 de enero, en algunas otras, (por lo general totalmente fiables) se cita el día 4 también en 2016.
d)      Si miramos los gráficos que se nos proponen en la inmensa mayoría de los casos para explicar el perihelio (no en el gráfico anterior que tiene la órbita incompleta), y nos fijamos un poco, nos daremos cuenta que son absurdos y contradictorios. No indican lo que nos dicen.