Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Mi primer OVNI

Si vives en Europa, es posible que algún día de éstos (desde hoy mismo y casi durante las tres primeras semanas de octubre) a primeras horas de la noche veas algo extraño moviéndose en el cielo o que alguien te comente que vio algo raro. Si estás acostumbrado a mirar los astros, enseguida lo identificarás como la Estación Espacial Internacional (ISS). Pero en caso contrario, si no sabes lo que es, para ti será un OVNI: Un objeto desconocido, brillante, más que las estrellas, que se mueve entre ellas y que quizás se comporte de manera peculiar.
La ISS (siglas en inglés de la Estación Espacial Internacional), actualmente con una tripulación habitual de 6 astronautas. Para quien la vea pasar por el cielo y no sepa de qué se trata, será un Objeto Volante No Identificado.
Para quienes vivís en Sudamérica, estos días lo podríais ver de madrugada, y bien avanzado el mes de octubre será posible al principio de la noche. Como en cada zona del planeta es diferente, luego te digo cómo puedes conocer exactamente la situación desde tu localidad.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Equinoccio: Cuando las sombras mantienen el rumbo

Este año 2016, el día 22 de septiembre a las  14:21 T.U. (T.U. -Tiempo Universal, referencia común para los astrónomos en todo el planeta), comienza la primavera en el hemisferio Sur, pero yo no tengo tanta suerte porque aquí, en el Norte, nos toca el otoño que nunca es tan bien recibido como la estación de las flores. Para mí serán a las 16:21 hora central europea. Es el equinoccio.
El otoño y la primavera llegan a la vez, pero en distintos hemisferios. Crédito: Kopczynski - Adam


El pasado año con este motivo escribí un post explicando las causas de  las ligeras variaciones de un año a otro en la fecha o en la hora en que se produce el equinoccio: “El otoño nunca empezó el 21 , y seis meses después, en el otro equinoccio, expliqué en detalle las circunstancias astronómicas que determinan las estaciones: “Ya llega la primavera” 

Si hoy en tu localidad está nublado, o es tarde y ya se fue el Sol, puedes leer (si no lo hiciste en su día) estos dos artículos antes de seguir con éste de hoy, porque siguen teniendo total validez y son clarificadores y muy completos.
Pero si tienes un día soleado, aunque sea a ratos, te sugiero que antes de nada busques un trozo de tiza o un rotulador grueso y hagas un experimento:

En fechas próximas al equinoccio (tanto el de septiembre como el de marzo) se produce una circunstancia de la vida cotidiana, en la que probablemente nunca te habrás fijado porque son cosas que no nos suelen importar: las sombras se comportan de una manera extraña:

Busca un lugar llano a donde estés dispuesto a ir varias veces a los largo del día de hoy y donde pegue el Sol al menos durante varias horas: Una plaza, un patio, la terraza de casa, …. No importa que esté un poco inclinado, que haga cuesta, pero debe ser más o menos plano, sin hoyos ni montículos pronunciados.


En esa superficie, en el suelo, busca una sombra y un punto concreto de ella. 
Por ejemplo el extremo de la sombra de una farola, de la esquina de una portería, del soporte de una papelera, …o si no encuentras ninguna, coge un recogedor de basura como el de la imagen, colócalo fijo sin que se mueva poniendo un peso encima por si hace viento, y fíjate en el extremo de su sombra. 
Marca ese punto en el suelo con el rotulador, pero no muevas nada.

Al cabo de un rato (pueden ser 15 minutos, o 30 , o incluso 2 horas) cuando te venga bien, vuelve al mismo sitio, busca la marca que hiciste y verás que lógicamente la sombra se ha movido. Sin borrar la anterior, vuelve a marcar la nueva posición de ahora (la sombra del mismo extremo del mismo objeto que antes, asegurándote de que dicho objeto esté exactamente en el mismo sitio) y repite la operación 5 o 6 veces a lo largo del día.
Como sé que ahora estás leyendo y todavía no has empezado con el experimento, te hago una pregunta: ¿Qué piensas que ocurrirá con la posición de todos esos puntos que vas a ir marcando en el suelo?
¿Se distribuirán de manera anárquica, o seguirán algún patrón? ¿Piensas que describirán un arco de círculo, u otra figura geométrica?

viernes, 16 de septiembre de 2016

¿Quién ha sido?

Hace unos días, cuando finalizaba el mes de agosto, se hizo pública la noticia de que había sido detectada una extraña señal mediante un radiotelescopio ruso, que podría tener origen extraterrestre y, aunque ahora parece que la mayoría de los expertos creen que en realidad el origen de esa señal está en el tercer planeta, en la Tierra, algunos ya se hicieron esa pregunta que he elegido como título de este post: ¿Quién ha sido?
La misma pregunta que surgió en 1977 cuando en plena efervescencia del programa SETI (en ingles, las siglas de Búsqueda de Inteligencia Extra Terrestre) se captó otra señal de radio procedente del espacio, que todavía muchos piensan que no es de origen natural aunque no se haya vuelto a repetir, y a la que se le llamó “Wow!”  por la expresión de asombro que lanzó la persona que tuvo la suerte de descubrirla.
Si. En ambos casos mucha gente se hizo la pregunta que da título a este post.

El radiotelescopio Big Ear donde se captó la supuesta emisión extraterrestre conocida como “señal Wow”: 
Sin embargo, yo al titular esta entrada no me he querido referir a eso sino a algo totalmente distinto que ocurrió al comienzo de la semana pasada y que para mí tiene mucha más importancia que el saber de donde proceden realmente estas extrañas señales o si los extraterrestres están intentando comunicarse con nosotros. A algo referente a la difusión de este blog que ocurrió en un momento clave.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Amanece, que no es poco.

Muy pocas veces he dedicado las entradas de este blog, pero hoy estoy obligado a ello. 
Se lo dedico a quienes me habéis apoyado con vuestras palabras, en los comentarios en el post anterior, en los whatsapp de la AAV y de otros grupos, a la gran familia de Apea, la Asociación para la Enseñanza de la Astronomía, con cuyo escudo y el ariete, preparado y exhibido en el enorme chaparrón de correos que llegaron a la cuenta del grupo, era imposible que el problema no se solucionase, y por supuesto a Begoña y a Míkel, que han sido capaces de encontrar el método para que hoy también amaneciera.

Se que es una tontería y un juego sin sentido pero quizás alguna vez te has hecho esta pregunta (por supuesto en broma):  ¿Y si mañana el Sol no saliese?
Sabemos que el futuro no se puede predecir, pero hay circunstancias que estamos seguros que sí ocurrirán.
Como decía no hace mucho, los astrónomos sabíamos, antes de que ocurriera, que en los últimos días de agosto los planetas jugarían a encontrarse y separarse como algunas parejas con sus vaivenes de amores y odios. Sabíamos que el primer día de Septiembre la Luna y el Sol se iban a confabular para fabricar un magnífico anillo, de un tipo tan especial que no lo encontraremos en ninguna joyería.

Eso lo sabíamos los que nos gusta mirar hacia arriba y observar los astros. Pero hay otras cosas que pasan en el cielo que todo el mundo sabe que ocurrirán, aunque a veces las circunstancias son tan adversas y todo se ve tan negro, que podría pensarse que hasta eso que ha ocurrido todos los días, hoy no va a pasar. Todo el mundo sabe que mañana amanecerá.
Y esta vez también, por fin, amaneció.
 
En esta imagen  que obtuve casi media hora después de la que puse en el post anterior, en la que aparecían Venus y Mercurio, la claridad del cielo confirma que la aparición del Sol es inminente

jueves, 1 de septiembre de 2016

Cumpleaños con dos regalos (dulce y amargo

Hoy, uno de septiembre, se cumple un año desde que comenzó a caminar este blog y, por casualidad, lo hace coincidiendo con uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares que el cielo nos puede ofrecer: un eclipse de Sol anular.

Foto del eclipse anular que observé con mi alumnado el 3-10-2005 desde Getafe.