Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

sábado, 27 de julio de 2019

La Vía Láctea, esa desconocida


Prácticamente todo el mundo ha visto muchas veces el Sol, la Luna, las estrellas e incluso algunos planetas aunque no les haya reconocido.
Sin embargo se estima que un tercio de la población actual del tercer planeta no ha visto nunca el objeto celeste más grande que se puede observar en el cielo (el que más zona de cielo ocupa), siendo además uno de los más atractivos y extraños: Esa franja blanquecina que sobre todo en estos meses de verano puede verse al principio de las noches sin luna como un arco que cruza el cielo y parece sostener la bóveda celeste y que los antiguos griegos imaginaron como un reguero o camino lechoso y por ello se le conoce como “Vía Láctea”.

La razón de esta paradoja es que es bastante tenue, y con gran parte de la humanidad viviendo en ciudades o en zonas con elevada contaminación lumínica, desde allí resulta imposible apreciar.
Composición con varias imágenes que completan la Via Láctea visible desde Araúzo de Torre el 24-7-19 a las 23:50h
Siguiendo con la cámara la curvatura de la Vía Láctea para obtener las diferentes fotos, al unirlas luego queda una disposición recta, tal como se la ve realmente atravesando el cielo, mientras que los dos tramos de horizonte aparecen inclinados
Ahora en verano (invierno en el hemisferio sur) es la época en que mejor puede observarse la Vía Láctea a horas prudenciales, y siempre que la Luna no esté presente molestando con su luz. Precisamente estos días en que publico el post. 

Las dos acepciones:
Es curioso que si preguntamos a la gente qué es la Vía Láctea, podemos obtener dos respuestas, que aparentemente serían incompatibles, y sin embargo ambas son correctas y se refieren al mismo concepto.

La mayoría de personas de más edad, y sobre todo en el ámbito rural, te dirán que es “esa franja blanquecina puede verse en el cielo, cruzándolo, en muchas de las noches sin nubes ni luna y a la que muchos también llaman “El camino de Santiago”.

Pero si se lo preguntas a alguien joven y urbanita muy probablemente contestará que es una galaxia: nuestra galaxia. Quizás no la ha visto nunca, pero lo ha estudiado.

Y ambos tendrán razón
Incluso hay quien conoce los dos significados, como dos acepciones distintas de la misma expresión, sin saber que es lo mismo.

Una imagen obtenida hace un par de días en Araúzo de Torre de la zona más llamativa de la Vía láctea, y una representación teórica de cómo podría ser, y el lugar aproximado donde estamos nosotros. No hay imágenes reales de la vía láctea completa porque habría que salir fuera de ella y alejarse para poder obtenerlas, lo cual actualmente no es posible ya que tiene un tamaño de más de 100000 años luz.
¿Cómo pueden ser ciertas y coincidentes las dos respuestas? ¿Cómo es que la vemos en el cielo allá arriba, lejana, si al ser nuestra galaxia nosotros estamos dentro?
La razón es que tiene una forma muy plana, como un disco, o mejor una espiral plana, y la banda luminosa que podemos ver atravesando el cielo es solo una imagen del perfil de la galaxia vista desde dentro.

Imagen vista de canto, de una galaxia (NGC 4565) que sería similar a la nuestra. Si estamos situados en el punto rojo, al mirar en la dirección de una de las flechas verdes veríamos una franja estrecha formada por multitud de estrellas, la mayoría lejanas, situadas en esa dirección. La flecha verde clara hacia el centro de la galaxia sería mucho más espectacular. Pero mirando en perpendicular, en dirección de las flechas amarillas, vemos un número mucho menor de estrellas, todas relativamente cercanas  en el estrecho grosor de la espiral.

Como estamos dentro de esa espiral plana, el semicírculo aproximado que forma en nuestro cielo continuaría por debajo del horizonte hasta completar el círculo por el otro lado, y justo la mitad de la Vía Láctea que no esté ahora en nuestro cielo, estará en el de nuestras antípodas (Ej desde Nueva Zelanda si nosotros estamos en España), aunque solo se verá simultáneamente desde uno de los dos lugares porque en el otro será de día.

- Casi todo lo que vemos a simple vista en el cielo está también en la Vía láctea.

Todas las estrellas que vemos al levantar la mirada durante la noche, por cualquier zona de nuestro cielo, forman parte también de la vía láctea ¿Cómo puede ser? 

Debido a su forma plana, imaginemos que nuestra galaxia es como una pizza, dispuesta horizontal sobre la mesa, cuyas moléculas o partículas son las diferentes estrellas, una de ellas la nuestra, y nosotros estamos ahí dentro. Tal como se ha dicho antes antes, si miramos en la dirección del perfil del disco (en horizontal), veremos muchísimas otras partículas distribuidas casi en una línea, que es esa imagen lechosa a la que siempre se le ha llamado vía láctea. La mayoría están tan lejos que no las distinguimos individualmente sino solo en su conjunto.
Pero si miramos en dirección perpendicular veríamos solo unas cuantas partículas, las que están situadas por encima y por debajo de nosotros, mucho más cercanas y por ello distinguibles individualmente. Son todas las estrellas que vemos en nuestro cielo formando las constelaciones.

Cualquier constelación, aunque la veamos en el cielo en una zona alejada de esa banda blanquecina, también está formada por estrellas que pertenecen a la Vía Láctea considerada como galaxia, pero evidentemente no pertenece a la banda lechosa del mismo nombre. 
Aunque muchos dirán que las famosas Osa Mayor y la Osa Menor no están en la Vía Láctea, al igual que todas las demás constelaciones, están dentro de nuestra galaxia
Solo hay 3 objetos en el cielo observables a simple vista (solo con cielo limpio y sin contaminación lumínica) que no pertenecen a la vía láctea. Desde el hemisferio Sur cualquier noche sin luna pueden verse, si en ese momento están a suficiente altura sobre el horizonte (desde latitudes medias Sur prácticamente cualquier noche porque al estar cerca del polo Sur celeste, son circumpolares y no se ocultan, en muchas latitudes) dos amplias manchas blanquecinas de forma irregular a las que se les ha llamado las nubes de Magallanes y que en realidad son otras dos galaxias independientes de la nuestra, situadas a una distancia algo superior al tamaño de la Vía Láctea.
Observatorio Paranal (Chile) donde se aprecian las dos nubes de Magallanes bajo el arco de la vía Láctea.
Este tipo de imágenes impresionantes que últimamente proliferan  bastante, no se corresponden con lo que ve un observador in situ porque están obtenidas con un objetivo tipo "ojo de pez" que recoge un panorama de 180º o más, de manera que curva las líneas rectas como en este caso la disposición de la Vía Láctea.
Desde el hemisferio Norte, mucho más difícil de apreciar que las citadas Nubes de Magallanes, se puede ver otra galaxia, la conocida como M31 o galaxia de Andrómeda.
Galaxia M31. 
A simple vista apenas puede apreciarse como una débil y pequeña mancha en la constelación de Andrómeda, como se intuye en la imagen de la izquierda (Araúzo de Torre 2015), y el tipo de imágenes detalladas como en la derecha (Créditos: Adam Evans/wikipedia) solo puede obtenerse a través de un telescopio. 
La galaxia M 31 tiene una forma espiral similar a la de la vía láctea, casi el doble de tamaño que ella y se encuentra a una distancia algo mayor de 10 veces su tamaño que es casi el doble de la nuestra.

Siempre se dice que M31, situada a 2.5 millones de años luz, es el objeto más lejano que puede verse a simple vista; aunque algunas personas con buena agudeza visual aseguran que han llegado a ver también otra galaxia, la M33 que está aún algo más lejos.

Ahora, el mejor momento para ver la Vía Láctea.
En estos meses de julio y agosto, desde latitudes medias del hemisferio Norte, aparece sobre nuestras cabezas como un arco que casi pasa por el cenit 2 o 3 horas después de ponerse el Sol, y hacia el Sur o SurOeste puede verse su zona más destacada, correspondiente al centro galáctico situado en la constelación de Sagitario, que nos daría un brillo enorme, similar al de la Luna llena, si no fuera porque enormes nubes de polvo lo dificultan. Luego sigue en buena posición durante el otoño aunque en horas más avanzadas y tramos menos interesantes.

En el hemisferio Sur la situación es mejor, con el centro galáctico mucho más alto, como se recogerá más detalladamente en el anexo, y también ahora es cuando se ve más espectacular.

Desde que publico este artículo aún quedan más de 10 noches para verla en todo su esplendor antes de que la Luna sea un obstáculo. Aunque ya en fechas próximas al cuarto creciente (7-8-19) no se vea bien al principio de la noche, cuando la Luna se ponga y su luz deje de molestar, la Vía Láctea se nos mostrará en la mejor posición.


Volviendo al título de este post, efectivamente la Vía Láctea es esa gran desconocida. A pesar de que la tenemos ahí, casi siempre encima de nuestras cabezas,  mucha gente nunca la ha visto o no se ha fijado en ella, e incluso sabemos menos de nuestra galaxia de que algunas otras, porque no podemos verla desde fuera y se ha deducido su forma y estructura con los indicios que estudiamos desde dentro y con los ejemplos de otras supuestamente similares que vemos allá lejos.


Vísta de la Vía Láctea desde Araúzo de Torre, 24-7-19

Si no la has observado nunca aprovecha las templadas noches de verano (o abrígate si estás en el hemisferio Sur) ahora que mucha gente tiene vacaciones y viaja lejos de sus ciudades a lugares con un mejor cielo, vete a un lugar adecuado y no pierdas la ocasión de admirar algo único. Y si tienes la suerte de vivir en lugares desde los que estás acostumbrado a verla y no lo das importancia como ocurre con muchas cosas de nuestra propia ciudad que solo admiran los turistas, párate un rato; mírala imaginando lo que realmente es, y la cantidad de posibles seres que podrían habitar esos más de 100000 millones de sistemas estelares y que ahora mismo algunos pueden estar mirando hacia aquí.

Si no te viene bien ahora, busca otra ocasión a finales de agosto y primeros de septiembre, o programa las vacaciones del siguiente verano a un lugar adecuado, pero no lo dejes demasiado porque es posible que la creciente contaminación lumínica llegue a borrarla definitivamente de nuestros cielos.



Dejo el habitual anexo, en el que aparecerán aspectos complementarios, unos anecdóticos y otros más técnicos, para el siguiente post.



miércoles, 17 de julio de 2019

Imágenes de una noche de verano

Cumpliendo con la efeméride que celebraba los 50 años del lanzamiento del Apolo XI, el 16 de julio de 2019 tuvo una noche mágica con la Luna como principal protagonista.

En estos casos todos estamos esperando que el Sol, telonero de los espectáculos nocturnos, vaya finalizando su actuación.



El So,ya se va ...


21:35 (19:35 T.U.)










Y enseguida aparece por el lado opuesto del escenario la principal protagonista de esta noche:
21:41. La Luna, fantasmagórica, se intuye en la bruma del horizonte
Añado con posterioridad a la publicación del post esta panorámica que me acaba de pasar su autora (Maite, la chica que aparece luego sujetando la Luna):
Panorámica de más de 200º obtenida poco después de ponerse el Sol y aparecer la Luna.
Como corresponde a un eclipse, ambos astros estaban en posiciones opuestas y desde el punto del horizonte donde hay mayor claridad hasta la Luna son justo 180º. aunque no están simétricos respecto al Sur: Por ser verano el Sol se pone hacia NorOeste y por tanto ese día la Luna salió hacia el SurEste

Aún unos minutos antes de comenzar la fase parcial del eclipse, ya se hace evidente incluso a simple vista la penumbra por su zona izquierda:
Foto obtenida a las 21:49. Incluso antes, podía intuírse la fase penumbral del eclipse


Y comienza el espectáculo:
22:04
















22:39
23:32
.......................................................................................................................................................

0:33

0:58






















De todo el desarrollo del eclipse hice cantidad de fotos, pero se pueden encontrar muy similares en muchos sitios y hoy no quiero centrarme solo en ello.

La Estación Espacial
Casi en el medio de la función aparece el anunciado espontáneo, que en esos momentos se gana todas las miradas de los espectadores.
Trazo dejado por la Estación Espacial Internacional, pasando por arriba de Escorpio y Júpiter a las 23:05.   En este tipo de imágenes conviene señalar que el brillo del satélite es mucho mayor que el que se puede deducir comparando con las estrellas, porque éstas acumulan la luz durante varios segundos que dura la exposición, mientras que la ISS no porque se va moviendo.

Y seguidamente sobre Saturno y la Luna parcialmente eclipsada (aquí está sobreexpuesta y parece redonda), hasta que el aspa del molino la intercepta.

Las 3 horas de eclipse dieron mucho de sí y hubo tiempo también para ver otras cosas

Alguien comenta ¿Y no se pone roja? En un eclipse parcial es difícil apreciar el tono rojizo de la zona eclipsada, por el contraste con la zona brillante.
En una imagen con la Luna desenfocada a propósito para visualizar un primer plano, se ve bien la coloración rojiza
También la clásica imagen. Lo cierto es que hacía tanto viento que allí parecía que había que sujetar la Luna con la mano para que no se fuese
Con un par de aspectos técnicos a mejorar, (un flash para el primer plano y menor exposición de la Luna) que con la vorágine de la tarea se me pasaron, a ver si la del 2021 sale mejor.
Y por supuesto, las constelaciones:


La Osa Mayor entre aspas de molinos



Júpiter junto al escorpión enjaulado que consigue sacar el aguijón
Sagitario, Escorpio, Saturno y Júpiter junto al molino iluminado por la Luna parcialmente eclipsada

La foto que no hice:
El nuevo paso de la ISS.    A pesar de que sabía que unos 90 minutos después del esperado paso cercano a la Luna eclipsada la Estación espacial volvería a verse en buenas condiciones por otra zona del cielo, no me pareció un aspecto importante y dejé para después el anotar las circunstancias. 

La hora y media pasó sin darme cuenta, y casualmente estaba mirando hacia allí, cuando vi su recorrido por debajo de la Osa Mayor y Menor (como aparece en la imagen trucada), pero no tuve tiempo de preparar la cámara. Una pena porque la imagen de la Osa Mayor enmarcada por el molino, su aspa y la trayectorias de la ISS, hubiera sido bonita.


Montaje que recoge el trazo dibujado a posteriori de la trayectoria seguida por la ISS a las 0:42, sobre una imagen del cielo con las "dos osas" obtenida inmediatamente después.
Aparte de este "trucaje", ni ésta ni ninguna de las imágenes de este artículo han tenido tratamiento informático que no sea la modificación el brillo y contraste en algún caso


Y para terminar, el magnífico entorno desde donde pudimos ver el eclipse
1:05. Después de finalizar el eclipse, molinos y castillo iluminados únicamente por la Luna llena, y ligeras nubes que empezaron a aparecer cuando ya se había acabado el espectáculo. 
Ajustando la exposición se consigue que parezca pleno día.
¿Fue un sueño de una noche de verano?

domingo, 14 de julio de 2019

Doble espectáculo

Al igual que el post anterior, publico éste un poco apresuradamente porque la fecha del evento  al que se refiere está muy próxima, y espero irlo completando estos días con aspectos más generales y menos urgentes.

El 16 de julio durante las primeras horas de la noche no tenemos excusa para no mirar al cielo, sobre todo hacia las 23:05 hora oficial en España (21:05 Tiempo Universal), aunque tengamos el cuello dolorido, porque ocurrirán dos espectáculos simultáneos y no hay que levantar demasiado la cabeza.

Como ya relaté en el anterior post, se produce un  eclipse parcial de Luna que podremos disfrutar durante tres horas (sin contar la fase penumbral que apenas se aprecia) y los eclipses siempre son espectáculos que no debemos perdernos. 
En el momento máximo del eclipse la Luna presentará un aspecto similar a esta imagen que corresponde al eclipse del 28-9-15 en cuanto a porcentaje eclipsado y orientación como un cuenco inclinado (visto desde la península Ibérica) , aunque la zona geográfica lunar (por ejemplo los cráteres y mares) iluminada no será la misma.
Además, durante el transcurso del eclipse, casi al cumplirse una hora de su comienzo, será visible la Estación Espacial Internacional, que desde la Península Ibérica se la verá cruzando el cielo durante poco más de 5 minutos, con un brillo superior al de cualquier estrella, por la zona no muy lejana a la posición de la Luna, y siguiendo una trayectoria también cercana a Júpiter, el astro más brillante en esos momentos en el cielo después de la Luna, y competirá con él en intensidad luminosa.
Trazo dejado por el paso de la ISS. Estos pasos son muy llamativos, y más cuando parece acercarse a alguna estrella.


El eclipse

Aunque ya en el post anterior se citaron algunas circunstancias de este eclipse, no está de más recordarlas y añadir algunos detalles más cuando está a punto de ocurrir.

En su fase parcial el eclipse comienza a las 22:02 (20:02 T.U.) y acaba a las 1:00 (23:00 T.U.) desde cualquier lugar que tenga la Luna por encima del horizonte, ya que a diferencia de los eclipses de Sol, el que la Luna se oscurezca es un fenómeno objetivo y observable simultáneamente desde lugares diferentes.

Merece la pena ver este eclipse aunque solo sea parcial porque el siguiente no se producirá hasta 2021. Desde América se verá uno en mayo de ese año y en Europa tendremos que esperar 6 meses más. Entre éste y aquellos ocurrirán 4 eclipses penumbrales, que apenas se aprecian.


Mapa del eclipse, tomado de  eclipse.gsfc.nasa.gov/
En toda la península Ibérica excepto en la zona próxima a la costa occidental de Galicia, y en las islas Canarias excepto en Hierro y La Palma, la Luna saldrá este martes redonda, antes del comienzo del eclipse sobre un cielo todavía brillante al principio del crepúsculo. .  
Salida de la Luna llena, en el crepúsculo vespertino
Pero unos minutos después (más o menos tiempo según la zona) comenzará a oscurecerse la parte izquierda (visto desde la Península Ibérica) de nuestro satélite a medida que va subiendo respecto al horizonte y el cielo también se oscurece al acercarse la noche. Posiblemente sea la fase más bonita de este eclipse, aunque la más difícil de apreciar, y para no perdérsela hay que buscar un lugar con un horizonte lo más bajo posible hacia el Sureste que es por donde aparecerá la Luna.

Efectivamente, en el hemisferio Norte la Luna saldrá bastante más a la derecha del ESTE (en latitudes medias -lat 40º- el orto se produce a unos 30º grados desde Este hacia el Suroeste) porque es una luna llena de verano, y además tiene declinación negativa (como ocurrirá siempre que haya un eclipse en estas fechas en que el Sol tiene declinación positiva). 
Estas circunstancias técnicas las explicaré en un futuro post.

Habrá que estar observando atentamente esa zona del horizonte porque si hay bruma podría no ser fácil verla.

En Sudamérica, (excepto en Colombia, Ecuador, y Oeste de Venezuela y Perú, donde el eclipse no se verá) al contrario que en Europa, aparecerá también por el horizonte SE (allí más a la izquierda del ESTE) ya parcialmente eclipsada; quizás costará apreciarla porque será también al comienzo del crepúsculo vespertino y no estará visible entera, y según vaya subiendo sobre el horizonte irá recuperando su redondez. Desde allí solo se verá la segunda parte del eclipse.
                                        

El paso de la Estación Espacial Internacional

Siempre que hay alguna observación pública suelo mirar antes la tabla de los pasos previstos de la ISS por si casualmente coincidiera alguno durante la misma; ya que es una de las cosas que más gusta a la gente que va a observar, sobre todo si se les anuncia unos momentos antes de que aparezca y comprueban que las previsiones se cumplen y, majestuosa, acude puntual a la cita.
En este caso hice eso mismo y vi con alegría y sorpresa que sí. Que desde cualquier lugar de la Península Ibérica se la vería pasar en un amplio recorrido durante el eclipse, con éste ya avanzado, unos 30 minutos antes del máximo, y además es la primera vez que la ISS puede verse claramente al principio de la noche por aquí desde hace 40 días (La noche anterior tiene un muy breve y bajo paso difícil de pillar)

Pero aunque el eclipse tiene el mismo horario para todos los lugares, la ISS no, ya que su relativa cercanía (viaja a solo 400 km de altura) y el efecto de perspectiva hace que en lugares separados por cientos de kilómetros tanto la trayectoria aparente respecto a las constelaciones, como la hora pueda variar significativamente.

Para mayor casualidad, en esta ocasión su trayectoria vista desde la Península Ibérica pasará no muy lejos de la Luna eclipsada y próxima a la línea marcada por otros varios astros significativos como los planetas Júpiter y Saturno y las brillantes estrellas Antares y Altair.


Trayectoria de la ISS desde varias ciudades. Tomados de Heavens-above

No pasa por la vertical de la Península Ibérica, aunque sí por la de Melilla y el norte de la isla de Córcega. Allí el paso será impresionante, pero lejos de la Luna eclipsada.

Podemos elegir el lugar al que tenemos que ir a ver el eclipse si queremos ver pasar la ISS exactamente por las posiciones que ocupa alguno de esos astros (Antares, Altair, Júpiter o Saturno), Por ejemplo desde Lerma (provincia de Burgos) pasa delante de Júpiter.


¿Y por delante de la Luna? Es lo que se llama un tránsito y permite obtener imágenes tan llamativas como la siguiente, pero en esta ocasión podrían ser todavía mucho más espectaculares si pasara por una luna parcialmente eclipsada. En el anexo se analizarán posibles situaciones.
Imagen tomada de: espacioprofundo.com.ar/topic/31377-tránsito-iss-frente-a-la-luna/


En este caso, al Norte de Escocia por muy poco no se produce ese fenómeno que podría proporcionar imágenes excepcionales.
Desgraciadamente, cuando el tránsito podría ocurrir geométricamente en aquellos lugares, la Luna está a punto de aparecer por el horizonte pero todavía no lo ha hecho.

¿Y si nos situamos algo más al Este para que la Luna ya haya salido en esos momentos? No, porque desde allí la perspectiva cambia y no hay tránsito. 
¿Quizás moviéndose un poco hacia el NE? No voy a perder el tiempo buscando un lugar donde eso ocurra, porque sería en el mar y no me llega el presupuesto para alquilar un avión ni me queda tiempo para buscar una barca. Además si me alejo demasiado de la costa escocesa en esa dirección llegaría a una latitud desde la que nunca se ve la ISS.
En los próximos, eclipses habrá que estar atento, porque se pueden dar diversas situaciones diferentes y curiosas.


Como siempre  en estos casos, se oye la pregunta de “cuándo volverá a ocurrir” y “cuál es la frecuencia de estos fenómenos”.
Como ya he dicho varias veces, los eclipses de Luna habitualmente se producen cada 6 lunaciones (poco menos de 6 meses, aunque hay excepciones), pero solo son visibles desde poco más de la mitad de la superficie de la Tierra. Yo últimamente he tenido suerte porque he visto los dos últimos y espero ver también este próximo, todos desde el mismo lugar.  (Eso supone una probabilidad aproximada de solo un 20%)  

Las pautas de visibilidad de la ISS dependen de cada latitud. Alguna vez hablaré del tema. Para posiciones aproximadas a los 40ºN lo habitual a grandes rasgos es que al principio de la noche puedan verse pasos durante 20 días consecutivos, y luego no se ve durante unos 40 días. Estos periodos alternados y pocas veces solapados con los pasos de madrugada con la misma pauta, pero lógicamente éstos son menos observados por la hora inadecuada.

Pero esta pauta cambia con las estaciones e incluso en esta época todavía no muy lejana al solsticio de verano, la noche que toca verse se pueden observar varios pasos consecutivos con unos 90 minutos de diferencia.
No siempre ha sido así, y todo varía con un ligero cambio de altura de la ISS (si su órbita es más alta el periodo será mayor). Escribí un artículo sobre el tema hace 11 años en la revista GALILEO de la Agrupación Astronómica Vizcaína, pero aunque los planteamientos son válidos, muchos de los resultados concretos que se dan allí han variado actualmente porque ha cambiado algo la órbita de la ISS.
Uno de los gráficos del mencionado artículo, con el que se explica cual es la zona desde la que ya es de noche pero a la ISS sigue dándole el Sol y por ello podemos verla.

Próximamente completaré este anexo analizando posibles situaciones de tránsitos de la Estación Espacial por la Luna eclipsada, e incluso en el momento de producirse un eclipse de la ISS, pero ahora no hay tiempo y urge publicar este post.