Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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martes, 8 de agosto de 2017

Dos eclipses diferentes

Ayer, en un intervalo de menos de dos horas, tuve la ocasión de presenciar dos eclipses atípicos, de esos que no se suele hablar mucho, y muy diferentes uno del otro; aunque ambos tuvieron algo en común.

7 de agosto de 2017, eclipse de Luna. Ya lo anuncié a comienzo de año, junto a los otros tres eclipses que iban a producirse este 2017 ("Eclipses de libro"), y dejaba en el aire si volvería  a hablar de cada uno, según  las circunstancias e intereses despertados: 
Finalmente decidí que este de ayer no merecía la pena anunciarlo nuevamente. Un eclipse parcial, que no sería observable por la mayoría de mis lectores porque solo se vería en Asia y parte de Europa, pero en España únicamente en la costa mediterránea y muy muy poco porque la fase parcial acababa pocos minutos después de la salida de la Luna. Hablar de ello podría crear expectativas para nada.

Desde donde yo estaba, cerca del centro peninsular, cuando saliese la Luna el eclipse parcial ya habría acabado y solo podría observar, suponiendo que el cielo estuviese limpio por el horizonte Este,  el levísimo oscurecimiento de la penumbra.

Sin embargo, mereció la pena observarlo porque el espectáculo fue mucho mejor de lo que yo esperaba y, aunque vuelva a salirme de la línea habitual del blog, me apetece contarlo.

7-8-17, 21:34. En la fase penumbral del eclipse, se nota un ligero oscurecimiento en la zona inferior derecha de la Luna, que aparece majestuosa cerca del horizonte y adornada por una franja de nube. 

La cosa no tenía buenas perspectivas. Por primera vez en las últimas 3 semanas fueron apareciendo nubes que a las 21h, solo 20 minutos antes de la salida teórica de la Luna en mi horizonte, cubrieron todo el cielo. Pero como la esperanza es lo último que se pierde, me dirigí cámara en mano a mi lugar de observación preferido.
Oteando el horizonte Este, por si aparecía algún pequeño claro por donde pudiera pasar la Luna, de pronto empezó la función con una imagen extraña e inesperada.
Una franja de extraña luz amarillenta iluminó de repente la zona superior del paisaje. El astro rey, antes de ocultarse por el Oeste había encontrado un hueco por donde iluminar la zona opuesta del horizonte, el escenario donde esa tarde se iba a representar la función estelar de la Luna.

Al volverme hacia allí girando 180º, la imagen era surrealista con una luz difusa envolviendo el ambiente.
La foto no tiene mucho que ver con lo que ví en directo, y con el pensamiento solo en la salida de la Luna no tuve reflejos para ajustar la exposición en la cámara de manera que pudiera recoger aquella extraña luz rojiza, pero aquí queda.

Por fin, a las 21:29 se pudo intuir la Luna sobre la bruma.


Fantasmagórica, fue ascendiendo.



















Al ir aumentando la altura sobre el horizonte y librarse de la bruma más intensa, pudo intuirse la zona más oscura de la penumbra por la parte inferior derecha del disco lunar cuando ya habían pasado 16 minutos del final de la fase parcial del eclipse, circunstancia que recoge la primera imagen de este post.
Durante unos pocos minutos, sobre el horizonte aún cercano, se fueron mezclando en la Luna las imágenes del eclipse con el juego de las nubes.
21:32

21:33


21:37
Aumentando el brillo de la imagen anterior, la Luna parece disfrazada de Saturno.

La prenumbra se aprecia mejor en este primer plano, en la zona inferior derecha de la Luna , a las 21:38. El oscurecimiento de la zona superior es debido a las nubes.

A las 21:40 volvió a ocultarse en otra franja brumosa situada a mayor altura.


Fueron unos pocos minutos mágicos. Probablemente porque ya no esperaba ver nada y en esos instantes se mezclaron inesperadamente una ensoñadora puesta de sol, la espectacular salida de la Luna, ¡Y el eclipse!, lo que había ido a ver con la casi certeza de que no lo vería.

Para mi solo iba a ser un eclipse penumbral, de esos que casi no merecen la pena, y que además ya había observado otro hace 6 meses. Pero las circunstancias lo convirteron en una experiencia inolvidable.

Si quieres saber más sobre lo que es un eclipse penumbral de Luna, puedes mirar en  este artículo que también mencioné al principio.  


¿El otro eclipse del título del post? ¡Ah si! El que sufrió la ISS a las 23:12.
Solo 22 minutos después de que la Luna saliera totalmente de la sombra de nuestro planeta (del borde de su penumbra) entró en ella la Estación Espacial, dejó de brillar al no recibir la luz solar y desapareció como un fantasma.
En realidad le ocurrió lo mismo que a la Luna cuando se eclipsa. A ambas las vemos brillar porque reflejan la luz del Sol, y cuando entran en la sombra de la Tierra dejan de hacerlo.

Trazo dejado por la ISS en los últimos 30 segundos antes de eclipsarse. También aquí podría apreciarse la fase "penumbral" por la caída de brillo poco a poco.
En cuanto se hizo de noche el cielo se despejó casi totalmente y pude seguir el magnífico paso, casi cenital, de la ISS y su eclipse junto a la constelación del Cisne.

Quizás en un par de semanas vuelva a hablar de la ISS con dedicatoria especial para los lectores del hemisferio Sur.


Al igual que el anterior, este post tiene muchas imágenes y pocas explicaciones, para lo que suele ser habitual. Intento que el blog sea variado, incluyo temas con enfoques didácticos y planteamientos iniciales para todos los públicos, frecuentemente aparecen también algunos aspectos de más calado que incluso pueden resultar arduos de seguir, y aunque últimamente ha ido ligero como corresponde a esta época de calores y vacaciones, y solo han sido intentos de compartir mis experiencias y emociones en las observaciones del cielo, … no te fíes porque espero “volver a las andadas”

Si no te gustan los tecnicismos tengo que decirte, al contrario que otras muchas veces, que disfrutes de las imágenes de este post, porque el siguiente promete ser árido. Bueno, si es que finalmente me atrevo a publicarlo, porque algunas cuestiones no las tengo del todo claras, y mi asesor particular aún no me ha dado el visto bueno.

jueves, 20 de julio de 2017

Otros ortos y ocasos

Cuando en Astronomía se habla de ortos y ocasos normalmente se refieren a la salida y la puesta del Sol. Pero por supuesto, podemos referirnos a cualquier otro astro, en los momentos en que aparece por el horizonte o desaparece tras él.

Éstos son mucho más difícil de observar porque, como el brillo del astro será muchísimo menor que el del Sol, es fácil que deje de verse antes de llegar a ponerse, o no sea observable hasta un tiempo después de salir, debido a la bruma del horizonte y al fenómeno de extinción atmosférica porque al estar a baja altura su luz debe atravesar una mayor capa de aire antes de llegar a nuestros ojos.

Hoy me voy a referir a algunos de éstos porque la pasada noche, con menos de 6 horas de diferencia, he podido observar dos espectáculos muy especiales: la puesta de Mercurio y la salida simultánea de Venus y la Luna. Por las circunstancias en que se han producido para mí han sido únicos; la primera vez que se han dado esas condiciones.
Lo voy contar ya porque durante unos pocos días podrá verse algo parecido, por si lo lees a tiempo y quieres intentarlo, aunque el segundo fenómeno no lo verás exactamente igual que yo.

Puesta de Mercurio
Ayer 19-7-17 a las 22:25 (Hora Central Europea), pude localizar a simple vista al escurridizo primer planeta y obtener unas imágenes de la puesta de Mercurio.
Desde mi terraza en Araúzo de Torre, Mercurio se podía ver como un débil puntito junto al mástil de la antena y a la derecha suyo.
Estos días se produce la llamada máxima elongación oriental de Mercurio, únicas ocasiones en que este astro puede ser observable en el crepúsculo vespertino. De todas forma en el hemisferio Norte el poder observar este planeta al atardecer estando más cerca ya el equinoccio de otoño que el de primavera no es fácil. 
Yo no recuerdo haberlo visto nunca en estas fechas al atardecer, y desde luego pude hacerlo porque el cielo estaba muy limpio por el horizonte Oeste. Y aún más difícil es el hecho de haber seguido viendo al planeta hasta el momento de su ocaso. Aunque lo vi ocultarse tras un árbol, prácticamente estaba a altura cero porque lo observé desde la terraza en la parte más alta de mi casa.

En esta otra imagen se aprecia un poco mejor, sobre el borde de la chimenea de la dcha.


















A las 22:40 se oculta tras las ramas de un árbol


















Salida de Venus y la Luna

Menos de 6 horas después, acudí a mi lugar preferido de observación, a un kilómetro del pueblo, con un horizonte Este plano y a baja altura, y esperé la salida de la Luna y Venus.
Volví a tener la suerte de encontrarme un cielo totalmente limpio, a las 4:11 (HCE) comenzó a aparecer el cuerno superior de una fina Luna menguante, y antes de que saliese completamente apareció Venus, tal como se recoge en la imagen, con lo que puede decirse que la salida de ambos astros fue simultánea.
Desde las cercanías de Araúzo de Torre a las 4:11 (HCT) del 20-7-17 salen Venus y la Luna. Cerca de ella, la estrella Aldebarán 

Poco a poco fueron ascendiendo ambos astros y pude obtener estas otras imágenes.


































Durante unos pocos días podrá verse Mercurio (y su ocaso) al atardecer, y durante varios meses el orto de Venus al amanecer.
Este último ya no ocurrirá a la vez que la aparición de la Luna, porque ésta sale cada día más tarde y Venus en pocos días no cambia mucho, pero te invito a ver, especialmente también estos días próximos, la salida de ambas porque aunque ya no sean simultáneas la Luna cada vez más fina hará que compongan una preciosa imagen en el crepúsculo matutino.
Tienes otra oportunidad, el día 21, y quizás también el 22 si consigues ver la finísima Luna el sábado, solamente un día antes de la Luna nueva.

Como tengo prisa por publicar esto por si a alguien lo lee a tiempo y le sirve de ayuda para intentar las observaciones, dejo para mañana el anexo “Si quieres saber más”, donde recogeré varios aspectos más técnicos relacionados con el tema, pero que son intemporales y no tienen tanta prisa.

Venus de día a simple vista

Solo quiero añadir que la presencia de la Luna cerca de Venus, podría permitirte mañana mismo (viernes 21) ver al segundo planeta en pleno día a simple vista, como he conseguido hacerlo yo poco antes de mediodía de hoy:  Busca la Luna, colócate en un lugar a la sombra pero desde donde sigas viéndola, utilizando prismáticos intenta localizar no muy lejos (a unos 25º hacia el Oeste) un puntito brillante en el cielo que será Venus, toma una referencia respecto a algún poste o tejado (moviéndote si es necesario), e intenta aguzar el ojo y verlo luego sin los prismáticos. No es fácil, pero si lo logras verás que es una sensación muy especial ver lo que parece "una estrellita" en pleno día.

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Añadido el día 22

Por segunda vez modifico éste post, en esta ocasión para poner unas imágenes que he obtenido esta mañana poco después del orto de la Luna ¡solo 29 horas antes de la luna nueva! No recuerdo haber visto nunca una fase tan fina. 
Se veía perfectamente a simple vista, y en la imagen ...¿parece que se intuye incluso todo el borde del disco lunar? No. Es solo una casualidad, efecto de las ramas del árbol.
Desde Araúzo de Torre, 22-7-2017 a las 6:15 (4:15 T.U.)

En esta otra imagen, instantes después del orto, cuando pude orientar la cámara tras ver aparecer la Luna por el horizonte:
22-7-2017 a las 6:06 (4:06 T.U.)
Como el tema va de la pareja Venus-Luna, en esta otra imagen aparecen las dos. Como en ella es difícil distinguir la Luna, después pongo un recorte de la misma foto ampliada y con un poco menos de brillo, para que la puedas localizar. 
Venus sobre el árbol, y la Luna cerca del horizonte entre el árbol y el arbusto de su izquierda. 

La fina Luna en el centro de la imagen (Recorte de la foto anterior)

Al margen de ésto, quiero pedir disculpas por el despiste cuando anuncié la luna nueva para el día 24, cuando en realidad es el 23, y por ello la gran dificultad de mi propuesta para ver Venus en pleno día partiendo de la Luna el día 21 (dos días antes de nueva es muy difícil localizarla en pleno día). 
Pero te invito a intentarlo el próximo mes de agosto, concretamente el día 19 al principio de la mañana (luna de 2,5 días antes de luna nueva). 
Si quieres ir a tiro fijo, antes de amanecer (en España hacia las 7h), no tendrás problemas en ver Venus junto a la Luna si tienes el horizonte Este despejado. Toma referencias en el horizonte y entre los dos astros, espera a que salga el Sol, y con la Luna ya localizada intenta ver Venus apenas a 3º de ella. En América un poquito más separados. 

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Añadido el día 21:
Tal como anuncié, ahora con más calma detallo algunos aspectos técnicos.




- Condiciones de observación del ocaso de Mercurio
Mercurio es el planeta más cercano al Sol y por ello desde aquí siempre estará situado en nuestro cielo relativamente próximo al astro rey, nunca estará en plena noche por encima del horizonte, y solo será observable en los crepúsculos en los momentos de su máxima separación con el Sol (máximas elongaciones) que se producen 6 o 7 veces al año, en periodos de pocos días.
Por eso no es fácil verlo en un cielo todavía brillante, y aún más complicado seguirle hasta el momento de ocultarse por el horizonte donde la observación de cualquier astro incluso en plena noche es más problemática.
Tal como recogí en el artículo "El planeta sureño se asoma por el norte" en el hemisferio Sur las condiciones son mucho más favorables que en el Norte, donde únicamente en las máximas elongaciones orientales cercanas al equinoccio de primavera se dan las condiciones adecuadas.  
Por eso mi sorpresa de poder haberlo visto en esta ocasión, que aún estando cerca de la máxima elongación, para el hemisferio Norte es la peor de todas este año.

En el siguiente gráfico se representan las posiciones de Mercurio en latitudes medias Norte y Sur (corresponden aproximadamente con Madrid y Montevideo o Buenos Aires) durante este año 2017, y se puede apreciar lo dicho antes.


La zona central negra corresponde a la noche, las franjas azules a los crepúsculos y las líneas sinusoidales los momentos del orto y ocaso de Mercurio. Se han marcado con flechas los momentos cercanos a las máximas elongaciones, cuando es posible observar Mercurio. Las dos flechas blancas corresponden a estas fechas actuales y se aprecia como desde el hemisferio Sur el ocaso se produce ya de noche, mientras que en el Norte (latitudes medias) es en el crepúsculo, lejos de la noche.
Cuanto más se meta la trayectoria curva en la franja negra, las condiciones serán mejores. Se ve la enorme ventaja del hemisferio Sur y precisamente ésta es la mejor oportunidad para verlo desde allí, y la peor desde el Norte.

- Orto simultáneo de la Luna y Venus:

Teóricamente el momento del orto o salida de astros de un cierto tamaño como el Sol o la Luna, se suele considerar cuando aparece el borde superior del disco, y en este caso el orto lunar fue anterior al de Venus. Pero fuera de definiciones oficiales. La circunstancia curiosa es que Venus apareció mientras la Luna estaba saliendo: después de aparecer su parte superior y antes que la inferior, y a esto me he referido como simultaneidad.

Esta simultaneidad se produjo en una zona de la Tierra muy reducida, en una estrecha franja de pocos cientos de kilómetros de anchura. En Europa apenas en el norte de la península Ibérica, el sur de Francia y más hacia el Este en lugares cercanos a la latitud 45ºN, todo ello suponiendo un horizonte plano de altura cero. En cada caso la configuración del horizonte local puede evitarlo o producirlo.

Cuanto más hacia el Este la salida de los dos astros se produjo antes y por el movimiento propio de la Luna, esta apareció totalmente antes que Venus, y cuando se vio en América La Luna se había movido acercándose a Venus, modificando la situación.
Más al Norte o al Sur otras dos circunstancias influyeron: el  paralaje (cuanto más al Norte la Luna se ve más abajo y saldrá más tarde que Venus) y la inclinación de la eclíptica respecto al horizonte, que depende de la latitud.

En cualquier caso todas estas circunstancias pudieron compensarse y hacer que en alguna reducida zona de Centroamérica y una franja de Asia también se diese la simultaneidad. 


La franja verde indica (aproximadamente) los lugares desde los que pudo verse simultáneamente el orto de Venus y la Luna
Sé que estos datos ya no te sirven de nada, pero puede ser interesante analizar las diferentes circunstancias que influyen en el tema.

domingo, 30 de abril de 2017

¿Cuándo sale la Luna?

En este blog para todos los públicos, hoy aparentemente toca una lección sencilla, de las más básicas. Si eres un iniciado en el mundo de los astros, todo al principio te parecerá muy elemental.

Pero la mecánica celeste es tan rica y variada que siempre tiene algo nuevo o diferente que pueda sorprendernos porque no nos hayamos fijado o no hayamos pensado antes en ello, y a mí me ha ocurrido algo de eso la semana pasada que me ha impulsado a escribir este artículo: 
Me pareció que la Luna salía demasiado pronto.

Puedes saltarte el comienzo si ya te lo sabes, pero es posible que luego en los anexos "Si quieres saber más"  y  “Recomendado para iniciados-as", puedas encontrar algo nuevo.

La salida de la Luna siempre es espectacular, como en esta imagen que tomé en Araúzo de Torre en agosto de 2014.
La Luna es sin duda el astro más observado de nuestro cielo, el más evidente después del Sol y por ello, y por su aspecto cambiante, ha sido recogido en innumerables ceremonias, leyendas y canciones de todos los tiempos y lugares.

domingo, 19 de febrero de 2017

La Luna va "a su aire"

Tres circunstancias que han ocurrido estos días me han impulsado a escribir sobre el movimiento aparente de la Luna en nuestro cielo

1 - Júpiter y la Luna intercambian posiciones.

El pasado miércoles cuando después de desayunar estaba preparando las cosas para in a trabajar (a mi cielo) recibí un whatsApp: “¿Eso que hay al lado de la Luna es Venus?”

No podía ser el segundo planeta, el llamado lucero del alba, porque ahora se ve al principio de la noche y hasta abril no se verá por la mañana. En principio no estaba seguro de a qué se podría referir porque yo no había consultado la situación o las posiciones de la Luna estos días, pero como quien me lo preguntaba ha visto muchas veces a Venus, porque yo se lo he enseñado, debería estar viendo algo muy brillante, cercano a la ecliptica por estarlo respeto a la Luna, y solo había una opción:
- “No. Será Júpiter” - Le contesté antes de mirar por la ventana y comprobarlo, y de paso aprovechar para tomar unas fotos de la pareja sin siquiera montar el trípode porque andaba ya con prisa.

La Luna y júpiter antes del amanecer el 15-2-17

A la mañana siguiente aproximadamente a la misma hora, allí estaban otra vez los dos, pero habían intercambiado las posiciones.

Los mismos protagonistas la mañana siguiente.
En realidad era la Luna la que se había pasado al otro lado, y Júpiter no se había movido apenas nada respecto al fondo de las estrellas.

domingo, 12 de febrero de 2017

Eclipses "de libro" (2)

Este post es continuación del anterior, donde hablé de los eclipses de este año, y en especial del primero de ellos, el penumbral de Luna que ha ocurrido entre la publicación de aquel y éste artículo. Si no leíste aquel, convendría que lo hicieras antes que éste, clicando en este enlace.

Tuve mucha suerte y pude verlo.
Tal como tenía previsto, ayer de madrugada me levanté 15 minutos antes del máximo del eclipse (en mi reloj era a las 1:44 y en T.U a las 0:44) y se veía una Luna esplendorosa con la parte superior ligeramente más oscura, en el centro de un enorme claro entre las nubes. Como “era de esperar” las nubes se fueron acercando a la Luna, pero “Murphy (el de la odiosa ley) no fue lo suficientemente rápido” y no la taparon hasta unos segundos después del máximo. Tampoco era decisivo porque los cambios son muy paulatinos y en esos minutos no se apreciaron.

11-2-17, 0:44 T.U. en el momento del máximo del eclipse penumbral de Luna, desde Bilbao.
En esta imagen se puede apreciar el diferente efecto de la penumbra según la zona y todas sus distintas intensidades, desde el borde superior que está muy cerca de la sombra, hasta el extremo inferior que está justo en el borde de dicha penumbra. Tal como dije, el efecto de la penumbra disminuye muy rápidamente al alejarse de la zona de la sombra.

La imagen está sin modificar el contraste, como lo vio mi cámara. 
Tal como anuncié, a simple vista parecía mucho menos contrastada, mucho menos oscura la parte superior de la Luna,  pero eso es culpa de nuestros ojos o nuestro cerebro (en eso no soy  experto), que se adaptan para apreciar mejor todas las zonas con diferente intensidad lumínica, en cualquier situación o imagen. Esto es muy fácil de comprobar si hacemos una foto a contraluz, o en un lugar con sombras pronunciadas y comparamos lo que vemos nosotros y lo que sale en la foto. La cámara es objetiva, nuestra visión no.

viernes, 10 de febrero de 2017

En 2017, eclipses "de libro"

Esta próxima noche, del 10 al 11 de febrero se produce un eclipse, uno de esos fenómenos que son posiblemente los espectáculos celestes que más atracción tienen entre el público en general, aunque no esté especialmente interesado en las cosas de los astros. 

El momento central y más interesante ocurrirá cuando en Europa Occidental ya haya pasado la medianoche, en la madrugada del sábado, y aunque se trata solo de un eclipse penumbral de Luna, por lo que no será muy llamativo, es el primero de los 4 eclipses de este año, el número más habitual, que voy a utilizar como ejemplo para explicar las “periodicidades” de estos fenómenos, porque lo de los eclipses de 2017 es “de libro”. 


Fechas de los 4 eclipses de 2017, e imágenes aproximadas a lo que podrá verse, que obtuve en anteriores eclipses similares a los de este año.
Más adelante doy detalles de todos ellos, pero lo primero es lo primero.

domingo, 29 de enero de 2017

Un triángulo equilátero descompensado

El próximo martes 31 de enero al principio de la noche, Venus, Marte y la Luna aparecerán muy próximos entre sí, y desde la zona más occidental de Europa y Africa les veremos formando un triángulo casi equilátero.
Fotomontaje con las posiciones que ocuparán los tres astros, a partir de una imagen de Venus y Marte, tomada recientemente, a la que se le ha añadido la Luna.
En realidad, la Luna destacará mucho más, y en las fotos que se obtengan sin tratamiento informático, incluso saldrá muy sobreexpuesta si se quiere que se vea Marte
Al final del artículo, en el anexo, explico las diferencias desde otros lugares.

Las posiciones cambiantes de los planetas en la bóveda celeste ofrecen espectáculos variados en muchas ocasiones y ya he recogido en este blog algunas situaciones en que la proximidad aparente de varios de ellos (visto desde la Tierra) nos mostraban situaciones llamativas. La última a finales del pasado mes de agosto, con Venus y Júpiter como protagonistas.

sábado, 7 de enero de 2017

La Luna del cambio de año

Esta entrada está compuesta en su mayoría por imágenes. En contra de mi costumbre hay poco texto y va muy ligera, apropiada para digerir los habituales excesos de estas recién acabadas fiestas (en España acabaron ayer con los regalos de los Reyes Magos).

Hace un mes, en el post titulado “Selene se pasea ante Afrodita” ya anuncié que las circunstancias que entonces ocurrían volverían a darse de manera similar en varias ocasiones, y la primera sería al comienzo de 2017. Si no lo leíste y quieres la información técnica que aquí falta, puedes lincarlo porque todo es muy similar y se hace referencia también a este caso.

Pero en esta ocasión he querido recrearme más en el aspecto estético que en el técnico, sobre todo en la actriz más fotogénica de las dos, y sé que algunas-os me lo van a agradecer.

La luna del cambio de año, desde mi ciudad.

El 3 de enero de 2017 la Luna ya se va despidiendo de Venus en el lumínicamente contaminado cielo de Bilbao, después de varios días de encuentro, que se repetirá nuevamente al final de mes.
Entre ambas está Marte, muy difícil de apreciar en estas condiciones. Ampliando la imagen se podría intentar localizar.
En el citado post del mes pasado mostraba mi satisfacción y extrañeza porque la meteorología me hubiera permitido la observación del cielo durante 4 noches consecutivas, circunstancia infrecuente por aquí ¡Y precisamente los días claves del espectáculo!
Parece que el cambio climático es evidente, para bien o para mal, porque otra vez hemos tenido cielos limpios durante muchos días seguidos y se han podido apreciar las evoluciones de la Luna acompañada de Venus en la siguiente oportunidad. 

La finísima luna del día 30 anunciaba el espectáculo de las siguientes noches.

El día 30 una Luna de apenas 36 horas (después de luna nueva), a punto de ponerse por el horizonte de Bilbao.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Selene se pasea ante Afrodita

Durante estos cuatro primeros días de diciembre de 2016 los dos astros astros más brillantes del cielo, aparte del Sol, nos han ofrecido un bonito espectáculo en el crepúsculo vespertino. La Luna (Selene) luciendo su imagen más sugerente en finos crecientes, ha visitado a la espectacular Venus (Afrodita) y ambas se han dejado captar en unas sugerentes estampas.

Imágenes obtenidas en Bilbao, desde la "ventana mágica" de mi casa, como dice mi amiga Kruchi.
No tuve la precaución de hacerlas todos los días a la misma hora porque no tenía la esperanza de conseguir la serie completa y no pensé escribir este artículo. Por ello Venus sale algo movido en distintas posiciones respecto al escenario. En realidad en estos 4 días prácticamente no se ha movido respecto a las constelaciones y es la Luna la que, como siempre, cambia apreciablemente de posición de día en día.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Menudo revuelo, para nada

O un título más adecuado sería:     la mayor exageración de los últimos 68 años

No pensaba haber escrito nada sobre la luna de hoy (14-11-2016) , porque eso de la Luna próxima al perigeo, la tontería de la Superluna, es un tema que ya traté hace tiempo en el post “Eclipse, perigeos, mentiras y cintas de vídeo”, que no tiene mucho sentido darle más vueltas porque no se ve en el cielo nada especial, y ya lo mencioné de pasada hace un mes. La Luna se va a ver igual que cualquier otra luna llena, o al menos no vamos a apreciar la levísima diferencia que le otorga el record.
Pero como debido a la tremenda exageración de algunos medios de comunicación, que han tratado el asunto como algo excepcional, "La luna más grande le los últimos 68 años", me han llegado un montón de preguntas sobre el tema, deprisa y corriendo recojo aquí algunos datos.

Lo primero, que debería haber dicho la luna de mañana martes día 15, porque aunque oficialmente tanto la Luna llena como el momento del paso por el perigeo se producen el lunes día 14 en Tiempo Universal, en la mayoría de los lugares donde es visible la Luna en esos momentos en que está más cerca, ya es día 15.
  También por estos lugares donde yo vivo (Oeste de Europa), la máxima aproximación de nuestro satélite ocurrirá después de comenzado el martes, bastantes horas después del momento citado, porque el perigeo, o punto de la órbita lunar más cercano a nuestro planeta, se considera tomando distancias al centro de la Tierra. Pero las distancias exactas a cada punto de la superficie terrestre lógicamente varían tal como luego se explica, y por lo tanto también el instante de la mayor cercanía.

Para que no haya dudas, en la mayoría de los lugares el momento en que esté la Luna más cerca será en la noche del lunes 14 al martes 15. La principal excepción es América, como luego cito.

Salida de la Luna próxima al perigeo en agosto de 2014 desde Araúzo de Torre.  Muy similar a la de hoy.
Aunque nos parece más grande en el momento de aparecer por el horizonte, es un efecto óptico-psicológico y en realidad se encuentra varios miles de kilómetros más cerca cuando está en lo más alto, en el meridiano local.
Antes de seguir, te sugiero que veas las tablas que aparecieron en el anexo de aquel artículo (pongo otra vez el enlace), y aunque ahora no hay ningún eclipse como el que me refería entonces, observes las periodicidades: la duración total de 14 lunaciones es igual a 413 días, casi lo mismo que 15 pasos por el perigeo y por eso todos los años aparece la historia de la superluna pero un mes y medio más tarde, aunque hay alguna excepción.

domingo, 16 de octubre de 2016

28 días: el bulo de la Luna

En esta entrada voy a hablar de algunos bulos sobre temas de astronomía y otras creencias falsas muy extendidas, pero en especial del bulo de los 28 días. 
Porque como tal debería calificarse este asunto: Es totalmente falso, pero está enormemente extendido.

Pero para empezar, la excusa para hablar hoy, otra vez, de la Luna: En el canal de televisión donde habitualmente suelo ver los informativos, … ¡Lo han vuelto a hacer! Igual que el año pasado, se han vuelto a adelantar una lunación.
Ayer 15 de octubre de 2016 literalmente dijeron: "Otro plan para esta noche, o para esta madrugada, es mirar a la Luna porque coincide la Luna llena con el perigeo"

La Luna llena que coincide con el perigeo, la famosa “Superluna más grande y brillante del año”, no es esta de octubre (2016), sino la de noviembre.
Ahora en octubre la diferencia entre el momento de la luna llena y el perigeo es de casi 12 horas y en  noviembre será de solo 2.5 horas, con el agravante de que en noviembre el perigeo será un poco más cercano y la Luna se verá un poquito más grande y brillante que ahora.

Pero de esto ya hablé hace poco más de un año, en el post titulado "Eclipse, perigeos, mentiras y cintas de vídeo", donde además en el anexo aparecían los datos para varios años incluidos los de este 2016.

Todo eso ya quedó dicho y hoy voy a hablar de otra cosa. Porque al comentar la noticia errónea, alguien me ha dicho. “Bueno, pues no pasa nada. A esperar 28 días y ya veremos otra vez la luna llena

Existen infinidad de bulos, leyendas urbanas, o incluso  mentiras que se difunden a propósito para divertirse y ver “hasta dónde llegan y cuánta gente se ha creído mi broma”. Pero sin duda la más difundida con mucha diferencia es esa que dice que el periodo de las fases lunares dura 28 días.

viernes, 7 de octubre de 2016

La otra cara de la Luna

Mañana, 8 de octubre se celebra el día internacional de observación de la Luna.
Pero no es por eso por lo que voy a hablar de nuestro satélite, ya que la fecha de hoy, y la idea de publicar este post, la tenía apuntada desde mucho antes de que me enterase de lo de mañana, de que entre los numerosos “dia mundial de …” (aunque en este caso en algunos lugares se habla de “la noche mundial de“) que ya no caben en el calendario, a alguien se le haya ocurrido éste, como suele decirse, como si los demás días “no hubiera que mirar a la Luna
La razón de que dedique este post a la Luna es otra: Hoy 7 de octubre se cumplen los años, exactamente 57 de que supiéramos cómo era “la otra cara” que, por cierto, tiene un aspecto muy diferente a la que estamos acostumbrados a ver.
La cara oculta apenas tiene zonas oscuras, los llamados "mares" que son amplias llanuras, por supuesto sin agua aunque antiguamente así lo creyeran y les dieran ese nombre