Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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viernes, 29 de noviembre de 2019

Imágenes de dos encuentros

La conjunción de Venus con Júpiter, y sobre todo la visita de la Luna, bien merecen volver a hablar de ellas una vez que ya han ocurrido, recogiendo ahora fotos del fenómeno.

Habitualmente intento que la mayoría de las imágenes que ilustran los artículos de este blog sean mías, y solo en ocasiones muy puntuales he recurrido a fotos obtenidas por otras personas. Hoy hago una excepción porque, junto con algunas otras, realmente merece la pena recoger especialmente las magníficas imágenes que mi amigo Sebastián Cardenete, vicepresidente de la Asociación para la Enseñanza de la Astronomía, ha obtenido de la conjunción Venus-Luna-Júpiter desde Málaga. No es la primera vez que incluyo alguna foto de Sebas en el blog, pero ahora son las protagonistas y por ello este post tengo que dedicárselo a él.

A diferencia de algunas ilustraciones del post anterior, en éste todo son fotografías reales; y mientras que aquel fue un anuncio y propuesta de observación, éste se convierte en una crónica ilustrada del reciente espectáculo.

Preciosa imagen obtenida por Sebastián Cardenete desde Málaga ayer 28 de noviembre donde, de izquierda a derecha, Venus, la fina luna de 2 días y Júpiter destacan en el cielo crepuscular.
Aunque solo sea por seguir un orden cronológico, recogeré primero las imágenes del encuentro y sorpasso de Venus con Júpiter, y a continuación las más espectaculares con la visita de la Luna.

1- Acercamiento y relevo:
  
Después de más de un año (desde septiembre de 2018) en que Venus no realizaba sus apariciones vespertinas, pude verlo por primera vez al atardecer del día 21 de noviembre durante un rato en que las nubes que nos han acompañado en Bilbao durante todo el mes nos dieron un respiro. Ya puse imágenes de esta mi primera visión de los dos planetas en el post anterior, pero incluyo ahora otras similares del mismo día para incorporarlas al relato completo:

21 -11-2019 desde Bilbao. Con esta imagen ya cerca de Júpiter (arriba de la foto), se inauguraba para mí la temporada en que el brillante Venus (centro derecha), el astro más destacado en nuestro cielo después del Sol y la Luna, nos ofrecerá fotogénicos atardeceres. Será hasta finales de mayo.
Esta aparición de Venus va a suponer un relevo porque Júpiter, que se  nos viene mostrando desde enero (desde verano al principio de la noche) va a dejar de verse en unos días. Mientras, podemos disfrutar este breve intervalo de atardeceres con los dos brillantes planetas, aunque Júpiter cada vez en peores condiciones una vez que le ha dado el relevo a Venus como “lucero” más destacado.

Los días siguientes de la primera aparición de Venus se pudo apreciar su acercamiento paulatino a Júpiter. Todas las imágenes de esta serie, están a una misma escala angular para apreciar mejor las  posiciones relativas de los dos planetas, aunque para ello he tenido que recortar alguna de ellas.
Desde Bilbao, el día 21 como la anterior

El día 22 no pude verlos, pero me pasó esta imagen mi amiga Chelo Fernández Guadian desde el centro de Sevilla

El 23, desde la Isla de la Cartuja, también en Sevilla, aunque la imagen obtenida con mi móvil no tiene calidad

El día 24, justo en su máxima aproximación, tuve la suerte de fotografiar la conjunción desde la ventanilla del avión camino de vuelta a casa, por encima de las nubes sobre la provincia de Burgos o Álava.

2- Haciendo hueco para acoger a la Luna
  
Los días posteriores a la conjunción o máxima aproximación de Venus y Júpiter, he vuelto a tener los cielos de Bilbao totalmente nublados pero no me resisto a “robar” unas imágenes de la galería de Spaceweather.com. En este caso no ha sido posible contactar con sus autores para solicitar su permiso, pero creo que no les molestará que utilice sus fotos, citándoles.

Después de la conjunción del día 24, los dos planetas se van separando y haciendo hueco para que el día 28 la Luna se coloque entre ellos, a la vez que Venus supera en altura a Júpiter.


El día 25 . Roblin obtuvo esta imagen desde Alemania, cuando todavía Júpiter estaba más alto.
El día 26, David Lee desde Canadá los captó casi a la misma altura
Gilbert y Teresa Plumer desde Florida, el día 27, cuando ya Venus estaba más arriba.

2- El espectáculo   
  
Como he dicho al principio, la excusa y el protagonismo de este post era la elaboración de una crónica en imágenes de la magnífica conjunción del día 28.
La clave estaba en las fotos del fenómeno y, como de costumbre en estos casos, las previsiones meteorológicas para mi localidad eran pésimas. Incluso en toda la península Ibérica solo se salvaba Andalucía.

Por eso recurrí a mi colega y amigo Sebas de Málaga y aún suponiendo que, tal como hace habitualmente, estaría al pie del cañón, incluso se las pedí previamente a producirse el fenómeno porque sabía que podría obtener unas imágenes magníficas. Y así fue.
Además de la que abre este artículo, aquí están algunas de ellas:


La imagen de los tres astros llama la atención sobre el cielo malagueño aún brillante al comienzo del crepúsculo vespertino.

Aproximándose al horizonte SW perfectamente trazado bajo el limpio cielo

En este plano más cercano, además de apreciarse la luz cenicienta de la luna, puede distinguirse la estrella 1 Sgr que pronto sería ocultada por la Luna (un débil puntito a su izquierda arriba) y, ampliando la imagen, los 4 principales satélites de Júpiter.

3- Despedidas

Esta misma tarde, el 29 de noviembre día siguiente a la conjunción, ya se ha podido ver a la Luna despidiéndose de los dos planetas en el cielo de Bilbao, donde por fin hemos disfrutado de un día con pocas nubes, y se intuye también la próxima despedida de Júpiter, que no se ha dejado ver claramente hasta que estaba ya cerca del horizonte, próximo a ponerse, a la derecha de la imagen:


29-11-19 desde Bilbao. La Luna se aleja ya de Venus, situado próximo al centro de la imagen, mientras Júpiter, abajo a la derecha se irá viendo cada día en peores condiciones.




El movimiento relativo de Venus y Júpiter respecto a las estrellas o respecto al horizonte

Para apreciar mejor el movimiento relativo de los dos planetas durante estos días, añado dos gráficos con las posiciones exactas de Venus y Júpiter desde el día 21 de noviembre hasta el 28.

En el primero, respecto a las estrellas, se puede apreciar que ambos planetas se mueven hacia el Este (hacia arriba a la izquierda), pero Venus mucho más rápido que Júpiter:
A las posiciones de los planetas y la Luna tomadas de una de las fotos de Sebas, se han copiado los planetas en las posiciones que fueron ocupando en las distintas fechas, y se ha añadido añadido la de la Luna el día 27 y las de tres estrellas de referencia, que evidentemente durante el crepúsculo no se han podido observar.


En este otro gráfico se recogen las posiciones respecto a los horizontes de Bilbao y Málaga, a las 19 h (18 T.U.) durante las mismas fechas:
La diferencia de longitud y latitud de las dos ciudades hace que a una misma hora los astros se vean a diferente altura, y que la inclinación de la imagen respecto al horizonte sea diferente. 
Tomando la misma foto que en el anterior gráfico (desde Málaga). Se han copiado los planetas en las distintas posiciones y se han dibujado 3 estrellas de la zona, como referencia.
De un día para otro a una misma hora las estrellas se van desplazando respecto al horizonte. Por ello en las observaciones reales, en que la referencia es precisamente el horizonte y las estrellas en el crepúsculo prácticamente no se podían apreciar, ha parecido que Júpiter fue también al encuentro de Venus (hasta el máximo acercamiento del día 24) moviéndose hacia el Oeste, incluso hasta el punto de casi finalmente "escaparse de la escena" por el horizonte (sobre todo desde Bilbao),  aunque en realidad sobre el fondo de las estrellas no fue así.



El camino de la Luna hasta colocarse entre los dos planetas:
   
Los tres protagonistas de esta historia se han ido moviendo a lo largo de estos días, como colocándose cuidadosamente en su lugar adecuado en el escenario celeste. 
Pero visto desde nuestro planeta la Luna se desplaza muchísimo más rápido que Venus o Júpiter, de manera que solo durante una fecha se encontró situada entre los dos, en la escena clave de toda esta obra: el día 28. Prácticamente el primer día en que podía ser visible (desde casi todos los lugares) después de la fase nueva.

Desde un lugar concreto la observación del fenómeno solo ha sido posible durante un corto periodo de tiempo, no mucho más de una hora, desde que los astros empiezan a distinguirse en el todavía brillante cielo del crepúsculo vespertino hasta que se ponen por el horizonte SurOeste.

Por eso, aunque desde algunas “butacas del teatro” (desde alguno lugares del planeta) la visión ha correspondido con un  momento ideal de la escena, desde diferentes lugares del globo se han podido apreciar los distintos momentos y posiciones relativas de la Luna respecto a los dos planetas.

Habiéndose producido la fase nueva el día 26 a las 15:08 T.U., desde Europa fue casi imposible verla en el atardecer del día 27, con una edad en torno a las 26 horas (más o menos según la zona), y la eclíptica poco inclinada respecto al horizonte en los atardeceres de otoño. 
Yo nunca la he "capturado" tan fina (mi "marca" está en las 29 horas), aunque si hay alguien que puede hacerlo, es el cordobés Paco Bellido, que obtuvo esta magnífica imagen en la que ya aparecen los tres protagonistas:
Posiblemente la primera imagen que se haya obtenido, en la previa de la conjunción, en la que aparezcan la Luna (a la derecha abajo), Venus y Júpiter.

Pero las condiciones fueron mucho mejores en América, con la fase lunar un poco mayor en el crepúsculo (más de 30 horas después de nueva) y sobre todo en lugares más meridionales con la eclipitica mucho más vertical.

Desde Florida, Jan Kobak la captó en esta imagen cuando aún estaba lejos de la pareja de planetas en el atardecer del día 27:


Horas más tarde, Filipp Romanov, desde Nadhodka en la zona más oriental de Rusia, la pudo ver ya más cerca de los dos planetas, cuando allí ya era el día 28.

Andreas-Stoeckl la fotografió desde Alejandría, ya entre los dos planetas, pero aún más cerca de Júpiter que de Venus:

Y para acabar, unas horas después, en los momentos del crepúsculo en la península Ibérica, otra de las imágenes de Sebastián Cardenete desde Málaga, sin que la contaminación lumínica de la ciudad lo impida, donde la Luna ya está más cerca de Venus.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Zeus y Afrodita: Encuentro y espectáculo en trío con Selene.


El próximo jueves día 28, al atardecer, debes mirar al cielo.
Sobre el horizonte Sur Oeste, a baja altura, verás algo muy especial; pero debes estar atento porque el espectáculo no durará mucho.

Será algo parecido a lo que ocurrió hace algo más de 4 años:
Fue el 20 de junio de 2015. Bilbao se engalanaba al cumplirse el aniversario de su fundación, con montajes de luces multicolores por toda la ciudad. Al atardecer, cuando ya se han encendido las distintas atracciones alguien levanta la vista junto a un túnel de luces, y exclama:
- ¿Eso también lo ha puesto el Ayuntamiento?
Una luna creciente acompañada por Venus y Júpiter. Los tres astros más brillantes de la noche se dieron cita para formar una coreografía de luces, y sumarse así a la noche blanca.
Evidentemente la pregunta era solo una bilbainada (exageración presuntuosa) porque todo el mundo sabe que la Luna no cumple ninguna normativa municipal. Pero lo cierto es que con aquel triángulo formado por la Luna y aquellos dos brillantísimos luceros, parecía que los astros se habían sumado a la celebración.

Lo de esta ocasión será parecido, aunque no coincida con la noche blanca bilbaína. Los mismos protagonistas (Selene, Afrodita y Zeus en su versión griega), incluso un poco más próximos entre sí, adornarán el cielo del crepúsculo vespertino, aunque habrá algunas diferencias, que se pueden apreciar en la imagen:

Junto a la imagen real de 2015, un montaje de la situación de este próximo jueves manteniendo la misma escala en las distancias angulares. 
Debido al movimiento propio de la Luna y la posición relativa respecto al horizonte en cada latitud, esta imagen será válida solo para lugares próximos a la península Ibérica. Abajo pongo para otros lugares.
- Este año Luna estará incluso más fina, solo 2 días después de la fase nueva, en vez de 4 como en aquella ocasión. Por ello el espectáculo acabará mucho antes, aproximadamente solo una hora y media después de la puesta de sol para latitudes medias norte o 2 horas si es en el hemisferio Sur.
Por ese motivo, aunque el anterior pudo verse incluso ya entrada la noche, en este caso hay que buscarlo en un cielo todavía brillante, y habrá que estar atentos para no perdérselo.

- La finísima fase lunar hará que incluso en un primer vistazo sea más fácil distinguir a Venus, como un  brillante punto luminoso, que a la propia Luna.

- Los dos planetas estarán un poco más cercanos entre sí. (unos 4º de separación frente a los casi 6 en aquella ocasión de 2015) y, por ello, todo el conjunto estará más recogido y más espectacular.

- La Luna se situará casi en la línea que formen Venus y Júpiter, ligeramente por encima (desde el hemisferio norte), con lo que la figura será un triángulo mucho más puntiagudo que en 2015.

En América la puesta de Sol será unas horas más tarde, con lo que la Luna ya habrá sobrepasado la posición de Venus. 




Relevo planetario.
  
Todo esto sucede precisamente en las fechas en que Júpiter está dando el relevo a Venus. Después de 11 meses de permanecer visible en el cielo nocturno (los primeros solo de madrugada) Júpiter nos dice adiós hasta el próximo año. Por el contrario, Venus, que no se dejaba ver como lucero vespertino desde hace más de un año, regresa para volver a animar los atardeceres.

Pecisamente ayer (21-11-19), pude ver por primera vez desde hace meses a Venus, al anochecer, desde la "ventana mágica" de mi casa (como le llama mi amiga Kruchi) 
Posiciones de Afrodita y Zeus el jueves 21 y evolución durante el fin de semana hasta el encuentro del domingo. Los movimientos representados en la imagen de la derecha son relativos al horizonte a una misma hora. Respecto a las estrellas ambos planetas se mueven hacia el Este (hacia arriba a la izquierda), pero Venus mucho más rápido que Júpiter.
Ambos planetas se encontrarán el día 24 (solo 4 días antes de la visita de la Luna), y casi se cruzarán sus trayectorias. Atención por lo tanto, porque el domingo 24 también hay función en el cielo.

Curiosamente algo parecido, pero en sentido contrario ocurrió con motivo del espectáculo de 2015, aunque en aquel caso fue 10 días después de la visita de la Luna cuando se cruzaron en una conjunción muy cerrada (muy próximos entre sí), pasando Venus a menos de medio grado por debajo de Júpiter.
En este caso la distancia mínima entre ambos será de casi grado y medio.

A partir de la imagen real de la cerrada conjunción de 2015 que obtuve desde Cudillero (Asturias), he trazado la posición en que se encontrarán Venus y Júpiter el 24-11-19 utilizando una misma escala angular. 

Orientación válida para latitudes medias del hemisferio Norte.
Pero en aquel caso no hubo relevo: ambos habían estado visibles todos los atardeceres desde hacía tiempo (desde enero de 2015), y aprovecharon su conjunción para marcharse juntos.
Otra diferencia respecto a aquella situación es que la conjunción de los dos planetas se produce en esta ocasión antes de la visita de la Luna (4 días antes) y la otra vez fue 10 días después.




Algo más
  
Sí; todavía hay algo más, en la mañana del día 28, aunque no será fácil de ver.
Porque la Luna antes de situarse entre los dos planetas, cuando adelante a Júpiter, lo hará pasando justo delante de él (desde la perspectiva que se dará en muchos lugares de la Tierra).

Es lo que se llama una ocultación de Júpiter, un fenómeno muy interesante aunque desde el Oeste de Europa será difícil de apreciar por ocurrir de día y muy bajo en el horizonte, y desde América imposible por estar los protagonistas por debajo de él.
Concretamente en Barcelona la ocultación ocurrirá a las 10:14, solo 25 minutos después del orto lunar, y cuando en Bilbao está apunto de aparecer por el horizonte teórico. La reaparición de Júpiter de detrás de la Luna, a las 11:17 podría intentar observarse con un telescopio.

Desde el Este de Europa el fenómeno podría observarse completo, (no solo la reaparición, sino también la ocultación) aunque también de día; y en algunos pocos lugares de Asia podrán verlo completo, después de la puesta de Sol.

Será precioso ver como después de ocultarse Júpiter por la zona oscura de la Luna (con lo que desaparece de improviso, como por arte de magia), lo van haciendo sus 4 satélites: Io, Europa, Ganímedes y Calisto, que precisamente en esos momentos estarán todos al mismo lado y en orden. Y luego, también en el mismo orden, irán reapareciendo después del planeta.
Desde algunos lugares del centro-sur del continente asiático podrá verse con un telescopio esta bonita imagen. Obtenido con Stellarium.
Desde el Oeste de Europa, como digo, la observación es muy complicada incluso con un buen telescopio, pero creo que no imposible.  Los cinco planetas visibles por la noche a simple vista pueden verse de día con ayuda óptica. Yo los he visto con buenas condiciones de cielo como comenté y puse imágenes en este post: "Estrellas también de día

También pude observar y seguir sin problema una ocultación de la estrella Aldebarán en pleno día .  Pero en esta ocasión las condiciones son peores, porque todo ocurre a una distancia angular del Sol no muy grande y muy cerca del horizonte. Aunque Júpiter tiene un brillo mayor que Aldebarán (magnitud -1.84 frente a 0.85) al ofrecernos una superficie mayor, su brillo superficial se reduce y dificultará si visión.

¿Misión imposible? Casi; pero costará menos el intentarlo, que organizar un viaje a la India.

Actualización: Efectivamente, Amol Kankariya pudo fotografiar la reaparición de Júpiter desde la India, minutos después de la puesta de Sol: https://spaceweathergallery.com/indiv_upload.php?upload_id=157888

Resumiendo, y para apuntar en la agenda: el día 24 de noviembre conjunción de Venus y Júpiter visible durante el crepúsculo vespertino. El 28 al amanecer la ocultación de Júpiter por la Luna y el mismo día al atardecer, los tres astros muy próximos, en la traca final.

martes, 19 de noviembre de 2019

Las visitas mensuales de la Luna a Júpiter y Saturno

Con este artículo de hoy voy a intentar volver a una faceta del blog más atractiva y visual.

Porque desde comienzo de este curso 19-20 he recogido de manera continuada aspectos teóricos y difícilmente observables o artículos de opinión sobre cambios y husos horarios.

Y después del último post sobre un fenómeno extraordinario, pero solo al alcance de unos pocos, en esta ocasión hablaré de algo más habitual que nos produce el placer de levantar la vista al cielo y apreciar algo bonito, mucho más fácil de observar y sin duda más fotogénico: Los espectáculos que frecuentemente nos dan la Luna y los planetas. 

Además este post es solo el prólogo de otro que espero publicar este próximo viernes anunciando un fenómeno concreto de éstos, muy llamativo. O incluso dos, o tres.

A la Luna le gusta visitar a los planetas. No pierde la ocasión de hacerlo en cada ciclo, en cada vuelta, y como si disfrutara con las “relaciones sociales” nunca se olvida de los colegas de su compañera la Tierra. O eso es lo que nos parece desde el tercer planeta, donde a estos fenómenos, cuando son muy cercanos, les damos el nombre de "conjunciones"
El día 1 de noviembre mi colega de la AAV Román Almela obtuvo esta preciosa imagen con su móvil desde Castro Urdiales: La Luna situada entre Júpiter y Saturno. Estaba de camino de uno a otro, después de encontrarse con el planeta gigante la noche anterior y a la espera de visitar la joya anillada al día siguiente.
Una de las muchas anécdotas derivadas de ser “el raro ese que se conoce las estrellas” ha sido que en numerosas ocasiones me han hecho una pregunta extraña. Y lo es no solo porque no tiene mucho sentido, porque el día que me lo preguntan no suele ocurrir lo que me refieren, sino también porque incluso la he oído de labios de personas cultas y observadoras:
- ¿Cuál es esa estrella tan brillante que está al lado de la Luna?


La Luna, próxima a ponerse en el horizonte de Bilbao el día 3 de octubre junto a la hilera de farolas,  acompaña Júpiter con quien ha pasado toda la tarde. El planeta casi se confunde con una de las luces.
Aunque es casi seguro que la pregunta indicada se refiera a un planeta, y sin pensarlo demasiado podría responderle, para asegurarme y para hacer recapacitar a mi interlocutor, prefiero hacerlo con otra pregunta:
- ¿Qué día?

Porque de un día a otro la posición de la Luna cambia ostensiblemente de ubicación sobre el fondo estrellado. Al cabo de casi un mes vuelve a repetirse, quizás alguien vuelva a fijarse, y refuerce la idea de que todos los días es así. Las circunstancias no llamativas se olvidan (los días intermedios en que la Luna estaba sola).
Aunque la calidad le la imagen es mala porque la cámara de mi móvil no da para mucho, sirve para reflejar la situación:
Incluso desde el centro de la ciudad, la Luna acompañada por una brillante "estrella" y enmarcada por los árboles y el tejado de un edificio emblemático, invita a fijarse en la situación. ¿Será la misma que la de la otra vez? En este caso si, pero después de haberla abandonado durante casi un mes.
Pero durante todo el verano y lo que llevamos de otoño de este 2019 no ha hecho falta esperar tanto, y dos noches después de haber estado situada la Luna junto a una brillante “estrella” parece que ocurre nuevamente, aunque “la estrella” no haya sido siempre la misma y, por cierto que como he dicho antes, nunca ha sido una estrella, sino un planeta: Primero Júpiter y luego Saturno.
En realidad estas situaciones se llevan produciendo todos los meses desde principio de año aunque hasta junio, de madrugada, seguro que no fueron muy observadas.


También en septiembre, y a pesar de las nubes (o más bien adornada por ellas), pudo verse a la Luna moviéndose hacia Saturno (un puntito a la izquierda de la imagen), después de haberse despedido el día anterior de Júpiter (a la derecha)
Todo esto, por supuesto, es lo que vemos desde aquí, desde el tercer planeta, proyectado en nuestro cielo. Pero sabemos que en realidad la Luna está muchísimo más cerca de nosotros; miles de veces más cerca que Júpiter o Saturno.

La Luna viajera
  
El movimiento de la Luna alrededor de nuestro planeta, completando una traslación cada 27.3 días y un ciclo de fases cada 29.5 (si esto te sorprende te aconsejo que veas el artículo 28 días, el bulo de la Luna) hace que de una noche para otra, además de cambiar ligeramente su fase haya cambiado su posición unos 12º  hacia el Este respecto al fondo estrellado.
Este movimiento está enmascarado por el efecto de la rotación terrestre, mucho más rápido, que hace que la veamos moverse claramente hacia el Oeste, al igual que el Sol y las estrellas, de una manera evidente según pasan las horas, aunque un poquito más despacio que los demás.

La consecuencia de su traslación según pasan los días es que vaya “visitando” diferentes zonas del cielo, diferentes constelaciones y diferentes astros.
Los planetas siempre aparecen situados en una estrecha franja en el cielo, que precisamente corresponde aproximadamente al camino de la Luna. Por eso, para que estos encuentros de la Luna con algún planeta sean frecuentes, solo es necesario que “haya planetas en el cielo nocturno”.


En el verano del año pasado (2018) aparecían 4 planetas escalonados a lo largo de las inmediaciones de eclíptica, marcando claramente la zona donde siempre los encontraremos.
Sin embargo durante varios de los meses anteriores apenas se podía ver ninguno a horas prudenciales.
La Luna sigue siempre su ciclo imperturbable, fácilmente predecible incluso por personas no entendidas en la materia si se fijan durante una temporada, pero la posición de los planetas en principio parece un poco anárquica. Pero solamente lo parece. En otra ocasión explicaré sus ciclos, que visto desde la Tierra pueden ser muy diferentes de sus periodos de traslación.

De los 5 planetas visibles sin ayuda de instrumentos ópticos, como cada uno tiene su ciclo, hay épocas en que no se ve ninguno a horas prudenciales de la noche, y otras que hay uno o varios durante largas temporadas. En esos casos serán visitados por la Luna cada mes, y como los planetas parecen estrellas muy brillantes, estas situaciones pueden ser llamativas.

Esto es lo que ha ocurrido desde principio de 2019 con Júpiter y Saturno, y que se ha podido observar al principio de la noche a partir del mes de junio en todas las lunaciones. El primero situado en la constelación de Ofiuco, cerca de Escorpio y el segundo en Sagitario, constelaciones típicas veraniegas desde el hemisferio norte e invernales desde el Sur.


Imagen tomada en Consuegra el 17-6-19, donde se aprecian Júpiter y Saturno (los dos puntos más brillantes) rodeados de estrellas y cerca de la Luna eclipsada (a la izquierda fuera de imagen) después de completar sus visita mensual a ambos planetas.
Sin intentar ser exhaustivo, sin premeditación, y solo aprovechando las circunstancias casuales y meteorológicas que me lo han permitido, he recogido en estos meses algunas imágenes de las visitas de la Luna a Júpiter.
Son diferentes porque las aproximaciones no han sido siempre iguales, y he aprovechado las más cercanas para aumentar el Zoom y captar detalles de la “viajera”, aún manteniendo a los dos protagonistas en escena.

Una de ellas está “trucada”, pero era importante ponerla por necesidades del guión. A ver si adivinas cuál es.      
El 13 de julio, entre la bruma aparece la Luna y sobre el tejado se intuye Júpiter
El 9 de Agosto, en un cielo limpio

5 de septiembre, dirigiéndose hacia Júpiter (a la izquierda de la imagen)

Al día siguiente, 6 de septiembre, la Luna se deja intuir detrás de las nubes, después de haberse despedido ya de Júpiter, que en contraste aparece muy brillante en un claro. Este mes no se pudo ver muy cerca de Júpiter desde Europa o América, pero sí desde el Pacífico

3 de octubre

31 de octubre
1 de noviembre: Debido al mal tiempo que tuvimos en Bilbao y alrededores, no pude pillarla en su visita a Júpiter, y solo obtuve, al día siguiente, una imagen entre nubes, aproximándose a Saturno (arriba a la izquierda). La foto está sobreexpuesta y por ello la fase parece mayor de lo que era.
No muy lejos, en Castro Urdiales, el cielo estuvo  mucho más limpio y permitió a Román obtener la bonita imagen que abre este post.


La Luna presumida, en cada visita utiliza diferente traje.

Como se aprecia en la serie de fotos de arriba, en cada ocasión la fase lunar ha sido diferente. A partir de la luna casi llena 3 días antes del eclipse de julio, siempre en creciente pero cada vez más fina. 
Esto lo observaremos siempre que nuestro satélite se encuentre con los planetas exteriores, sobre todo Júpiter y Saturno. (También Urano y Neptuno, pero estos no se ven sin telescopio) porque, debido a la traslación de la Tierra, con el paso de los meses la elongación oriental de estos planetas “lentos”  va disminuyendo (el ángulo con que se les ve a la izquierda del Sol, o a la derecha si estás en el hemisferio Sur).

Por ello, a partir de la zona opuesta al astro rey (la Luna, lógicamente estará llena) cada vez los veremos más cerca del Sol (angularmente), y la Luna, cuanto más cerca se vea del Sol muestra una imagen más fina, como se muestra en el siguiente gráfico:


En los diferentes encuentros a partir del que ocurre en luna llena, la fase va disminuyendo.
Este es solo un esquema explicativo y no se han mantenido las escalas en los tamaños ni en las distancias.
Lo contrario ocurre cuando los “encuentros” son visibles más bien de madrugada. Sabemos que la Luna a esas horas solo se ve en menguante, y en ese caso la fase irá aumentando cada mes, mientras que la elongación occidental del planeta va aumentando.


Perspectivas diferentes:
  
Tal como se puede apreciar en la serie de imágenes que he recogido de los pasos de la Luna cerca de Júpiter, ha habido meses en que han visto mucho más próximos entre sí, que otras. A veces pillé a la Luna antes de llegar a las proximidades del planeta gigante, y otras veces después de despedirse de él, a distancias diferentes.
¿Por qué no he recogido precisamente la máxima aproximación en cada uno de los casos?

La razón es que desde mi ubicación concreta, como desde cualquier otra, solo durante unas horas de la noche he tenido por encima del horizonte a la Luna, y evidentemente no siempre ha coincidido con la mayor aproximación.
Un ejemplo claro puede verse en las imágenes del 5 y 6 de Septiembre: en la primera todavía le falta bastante y en la segunda ya se había pasado.

A medida que rota la Tierra, la Luna irá apareciendo en el cielo de diferentes lugares (antes en un lugar situado más al Este que otro). Durante el tiempo que tarda en aparecer sobre el segundo de ellos, ha ido moviéndose alrededor de la Tierra y vista desde aquí se habrá movido respecto a las constelaciones, con o que desde el segundo lugar se verá en el cielo en un punto más hacia al Este.

En los casos en que la "visita" la realiza la luna casi llena, que coincidirían con la oposición del planeta, tendríamos muchas horas de observación y un margen mayor para pillarla en un mejor momento (en esta serie, en los meses de abril a julio), más próxima al planeta, pero cuando la fase es más fina, las horas nocturnas en que puede verse son pocas. 
Siempre habrá un lugar en el tercer planeta donde en ese mejor momento de máxima proximidad sea de noche y además la Luna esté sobre el horizonte, pero puede estar a unos cuantos miles de kilómetros de nuestra casa.

Para el próximo año 2020, intentaré preparar una guía completa previa, de las distintas circunstancias y lugares más adecuados de observación.

Pongo dos imágenes (tomadas de la página https://www.spaceweather.com/) captadas en la misma fecha, la noche  del 30 al 31 de octubre pero desde dos lugares lejanos entre sí (no en el mismo momento)  donde se pudo ver a la Luna y a Júpiter un poco antes y en un momento en que estaban más cercanos, que cuando los pude ver yo. Desde donde yo vivo en ambos momentos era de día, y cuando pude ver a ambos protagonistas la Luna ya se había separado más de Júpiter.


Imagen obtenida por Moaddmed Al Asfoor desde Baréin, poco antes antes de la conjunción
Desde Estocolmo, Peter Rosen obtuvo esta otra, posterior a la conjunción.
En ambas imágenes se puede distinguir a Ganímedes, el mayor satélite de Júpiter.

Además de este tema debido al horario, o momento en que es de noche en diferentes lugares, está el tema del paralaje, si los lugares de observación son muy distantes: Aún siendo visible la Luna simultáneamente en ambos, desde cada uno de ellos aparece ligeramente desplazada en fondo de estrellas respecto al otro, y también respecto a los planetas..




Las próximas veces
  
La próxima vez, que la Luna se encuentre con Júpiter será el 28 de noviembre. Será la última de esta serie ya que al mes siguiente (en diciembre) el planeta gigante estará casi en la misma dirección que el Sol, y será inobservable.
Pero será, sin duda, la mejor. Muy espectacular por dos motivos. Pero no quiero adelantar acontecimientos ni desvelar las claves tan pronto. El siguiente post, que espero publicar este próximo viernes, irá dedicado íntegramente a esa situación y a dos aspectos relacionados con ella.

Casualmente, esta serie de visitas de la Luna a Júpiter han coincidido dentro del mismo año ya que la primera fue en enero, cuando Saturno todavía estaba casi detrás del Sol y la última, como digo, el último jueves de este mes de noviembre. No te la pierdas.
Por cierto, que la siguiente serie, ya en 2020, promete mucho porque Júpiter y Saturno estarán más cercanos entre sí, y la Luna les visitará prácticamente a la vez. Empezará en febrero, concretamente el día 20, y la última visita será en diciembre. También dentro del año 2020 la serie completa.

Pero es que además ese año toca Marte. Que, con sus mejores galas, hará la competencia a nuestra pareja, con ventaja.
Atención a la madrugada del 18 de marzo cuando la Luna encontrará reunidos a los tres, y en una sola noche cumplirá con sus “obligaciones sociales” de visitarles. Un amanecer que no hay que perderse. También será sugerente el del 15 de abril.
Va a ser un año de madrugones (al principio), búsqueda de lugares despejados, y cámara de fotos preparada. Posiblemente merezca la pena que lo detalle más cuando vaya a empezar la temporada, ju to con detalles técnicos que hoy han quedado en el tintero.

Antes de acabar, y no dejarte con la intriga, la solución de la pregunta sobre mi “trampa” o montaje en una de las fotos de la Luna y Júpiter: La imagen trucada era la del 13-7. la Luna entre la bruma es del día siguiente cuando Júpiter estaba fuera de campo y lo he añadido en la posición que debió ocupar respecto a la Luna el día 13, por encima de las nubes que me impidieron verlo.

Y ya sí, lo último y muy importante: si estás leyendo este post antes del viernes 22 de noviembre (de 2019). No te olvides de buscar el que voy a publicar ese día, o probablemente te perderás el (los) espectáculo(s)

domingo, 13 de octubre de 2019

La luna del cazador


Siguiendo la excusa del desarrollo de una clase, recojo hoy un bulo que se suele difundir todos los años por estas fechas, y que podría dar lugar a una de las situaciones que frecuentemente se producen en las aulas:
Ante una noticia o hecho curioso que pueda estar relacionado (más bien poco que mucho) con tu asignatura, y casi con el único objetivo de hacerte perder el tiempo, aunque en ocasiones también de saciar su curiosidad, te preguntan al comienzo de la clase sobre ello e intentan estirar al máximo la duración de la explicación del asunto.

Las frases atribuidas al alumnado están en cursiva y en azul.

- Profe: ¿Pueden verse a la vez dos soles, como en esta foto?

Una insólita imagen que se hizo viral en las redes sociales mostraba dos "soles" brillando simultáneamente.

- Cómo vas a ver dos, si solo hay uno.

Bueno en otros sistemas estelares hay estrellas dobles, o triples…(múltiples) y desde uno de sus planetas podrían verse simultáneamente, pero aquí no. En nuestro Sistema Solar, sol no hay más que uno.
Carl Sagan imaginó este planeta con dos soles en su conocida serie “Cosmos”. También desde el exoplaneta más cercano a nosotros, Próxima b, se verán tres soles porque además de su estrella brillarían como tales alfa y beta Centauri.

- Pues en Canadá han visto dos. A mí me lo han pasado en un whatsapp.
 - Y a mí ¡Mira, profe!
- Y yo lo he visto en Twitter

- Si. A mí también me ha llegado, pero es mentira. ¿Todavía no os habéis enterado que internet y las redes están llenas de noticias falsas y bulos absurdos?

Hace unos años (parece que la cosa empezó en 2015) se difundió una extraña noticia con unas imágenes imposibles, donde se hablaba de la "Luna del cazador" (o en el término en inglés "Hunter´s Moon") y donde se relataba que en zonas de Canadá y EEU en determinadas fechas aparecieron dos soles. Para corroborar el fenómeno, se acompañaba con varias fotografías que no dejaban lugar a duda.
Por supuesto, todo era mentira, pero como suele ocurrir en estos tipos de bulos, los siguientes años ha vuelto a aparecer.

Se difunde mucho por whatsApp, y en las redes sociales, y como se va compartiendo continuamente ahora mismo puede llegar en cualquier fecha. A mí la última vez me llegó en febrero de este año.
Como otras muchas veces se trata de un bulo y no hay más que hablar. Pero, aunque tal como se cuenta es imposible y las imágenes que se ponen son falsas, en este caso el origen del tema parece que tiene un fundamento astronómico: