Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

miércoles, 13 de febrero de 2019

El cielo del último planeta


Después de haber descrito en otros artículos los cielos de los diferentes planetas, con este post llegamos al octavo, Neptuno, que cierra actualmente la lista. En un pasado no muy lejano fueron más, y se habla mucho de un posible noveno planeta que extrañamente nadie acaba de encontrar, pero ahora oficialmente tenemos 8 y Neptuno es el último.

Como en el resto de los planetas gaseosos o de atmósfera muy densa, debemos suponer que nos situamos en el borde de esa atmósfera para mirar el cielo, porque en otro caso no veríamos nada. 
El cielo del planeta Neptuno aún de día es muy oscuro comparado con el nuestro porque el Sol está muy lejos. Comparado con Urano, la luz del Sol que le llega a Neptuno es solo la tercera parte que la que llega al planeta anterior, y unas 900 veces menos que la que nos llega a nosotros. Por ello el astro rey aparecería allí como una estrella muy brillante pero casi puntual con un diámetro de menos de 2 minutos de arco, 15 veces más pequeño que visto desde aquí.
El Sol, de solo 2´ de diámetro, sobre los irregulares anillos de Neptuno

En ese cielo serían visibles varios tenues anillos que no son uniformes, sino reforzados en varios lugares por arcos de materia más densa, que según diferentes investigadores parecen relativamente inestables.

miércoles, 30 de enero de 2019

Preparando el escenario

El pasado verano los planetas nos ofrecieron espectáculo al principio de la noche, pero la situación ha cambiado y actualmente Marte es el único que nos ha quedado a esas horas. Los demás se están dejando ver en el cielo de madrugada y el Sábado (2-2-19) precisamente antes del alba, hay un nuevo espectáculo celeste, quizás incluso más llamativo que el que la Luna nos brindó el pasado lunes día 21, porque es menos frecuente y se desarrolla de manera más rápida. 

Se trata de una ocultación del planeta Saturno por la Luna. Los protagonistas son los dos astros más fotogénicos vistos con un telescopio sencillo, y además estarán acompañados por otros personajes que ya están preparando la coreografía. Y que en otros escenarios ofrecerán en fechas futuras otras variantes del mismo espectáculo.
El problema vuelve a ser nuevamente la hora, ya que ocurre de madrugada, poco antes de salir el Sol, y en muchos lugares (como los alrededores de donde yo vivo) las previsiones meteorológicas vuelven a ser nefastas.

Pero quienes estos días han madrugado y no han tenido muchas nubes, ya habrán podido observar que hay “movida por el Este” El mismo día del eclipse, al finalizar éste podían verse por la zona opuesta del cielo dos brillantes luceros, Venus y Júpiter muy próximos entre sí. Y al día siguiente, aún más, como se aprecia en esta imagen obtenida desde Málaga por mi colega y amigo Sebastián Cardenete


Los dos astros más brillantes de la noche, aparte de la Luna uno junto al otro, el día 22 que fue cuando más se aproximaron. Antes de ese día Venus estaba más al Oeste, y ahora es al revés. 

Más cercano aún al horizonte Este se encuentra estos días Saturno, no tan brillante y casi pasando desapercibido, pero mucho más espectacular visto con un telescopio, y quizás el protagonista principal de la función que se desarrollará el sábado antes del amanecer.
Y por otro lado está la Luna, que tras su eclipse en fase llena como es de rigor, día a día va disminuyendo dicha fase y acercándose al escenario opuesto al que actuó recientemente, a donde llegará muy fina, solo dos días antes de la luna nueva.


La Luna, Júpiter y Venus, el último ya más hacia el Este, y la Luna acercándose a la zona. Imagen obtenida el día 29, también por Sebastián Cardenete.

viernes, 25 de enero de 2019

En busca del eclipse


En este post quizás relate algunos detalles personales que me llevaron a la observación del eclipse de Luna y que seguramente no te interesen. A mi me apetece escribirlos y recordarlos, pero puedes saltártelos e ir directamente a la parte técnica.

No me lo podía perder. Iba a ser el último eclipse total de Luna visible desde aquí (Bilbao, oeste de Europa) hasta 2022, y todo el proceso completo en sus distintas fases, no se podría ver otro similar hasta 2029.


Demasiado tiempo como para que las pésimas condiciones meteorológicas de toda la zona norte de la península Ibérica fueran un obstáculo. Así que no quedaba otra opción que coger el coche el domingo a la tarde, viajar 250 km hacia el Sur y cruzar los dedos para que 2 de las 3 webs que anunciaban cielo  casi despejado al Sur de Burgos estuvieran más acertadas que la tercera que ponía nubes, y la observación pudiera ser un éxito, como así ocurrió, y aquí pongo unas imágenes de todo el proceso, que luego ampliaré.
Varias imágenes del eclipse en todas sus fases. Luego aparece más detallado.
La geometría del eclipse corresponde al ángulo de entrada y salida de la Luna en la sombra terrestre y a la inclinación variable de la eclíptica desde el lugar de observación a lo largo de las más de 3 horas que duró el proceso, tal como expliqué en el anterior post.

domingo, 13 de enero de 2019

La Luna se sonroja otra vez


Parece que la historia se repite, y al igual que en 2018, en el primer mes de este año la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna produciéndose un eclipse lunar, tiñéndose de un tono rojizo nuestro satélite y, también como el pasado año, ocurre cuando la Luna está situada cerca del perigeo, el punto de su órbita más cercano a la Tierra, a lo que habitualmente se llama “superluna”. 
Aquel del año pasado desde Bilbao no fue visible, pero la imagen no habría sido muy diferente de ésta:

La imagen corresponde a un eclipse con la luna en el perigeo en 2015

Un magnífico espectáculo celeste, que aunque alguien piense que se ha vuelto habitual, no es así, y ésta es la última sesión completa durante unos cuantos años.

Últimamente a estos fenómenos se les ha anunciado con nombres rimbombantes: El año pasado fue la "superluna de sangre azul", y ahora se habla de “superluna de sangre de lobo”. 
Aunque para nosotros será el día 21, y es simultáneo en todos los lugares,
en el Oeste de Norteamérica será aún el día 20.

Antes de nada hay que decir que a los astrónomos en general no nos gustan estos nombres, que solo pueden servir para confundir o crear falsas expectativas que al final sean frustrantes, aunque hay personas, como algún responsable de la NASA que lo defiende, alegando que estos apelativos llamativos pueden hacer que la gente se interese por la Luna y en consecuencia por el espacio.
Incluso muchos titulares son redundantes porque hablan de la coincidencia de 4 fenómenos porque ocurrirá un eclipse total de Luna, que será además una "Superluna de sangre de lobo", cuando en realidad si se habla de luna de sangre se está refiriendo a un eclipse total de Luna.

viernes, 4 de enero de 2019

Anillos


Cuando en astronomía se habla de anillos, todo el mundo piensa en Saturno.


El sexto planeta del sistema solar ha sido siempre un icono planetario, el más fotogénico y el que muchas veces se ha tomado como modelo en dibujos o películas de ficción para poner imágenes llamativas.
En casi todas imágenes de cielos ficticios aparecen planetas anillados

Pero ¿por qué Saturno tiene anillos y el resto de los planetas no? Habitualmente al referirse a Saturno se hablaba de la joya del Sistema Solar.  A veces se decía que era una rareza, aunque ahora sabemos que no, y  en realidad también otros astros los tienen pero mucho menos evidentes. Además acaba de publicarse un estudio que sugiere que estos anillos son bastante efímeros y es casi una casualidad el que hayamos vivido en la época del adornado sexto planeta.

martes, 11 de diciembre de 2018

El cometa que ya nos llega.


A pesar de que recientemente manifesté mi intención de hacer una pausa y tomarme un descanso en el desarrollo del blog, lo cierto es que no he podido evitar que con este tema de actualidad haga esa pausa muy breve  o la retrase. Voy a intentar volver a los orígenes, de que este blog sea para todos los públicos, con contenidos sencillos, cercano, contando mis experiencias personales, pero sin olvidar los rombos con las secciones de ”si quieres más”.

Y es que ya está aquí el que dicen es el cometa más brillante de los últimos 4 años. Pero cuidado, que nadie espere un espectáculo extraordinario.


Aquí lo tenéis en varias versiones: Un dibujo de mi colega Kruchi de la AAV, porque casi siempre los dibujos astronómicos son más clarificadores que las imágenes tratadas con programas informáticos, dos imágenes de gran campo para compararlo con las estrellas de la zona y apreciar que no es fácil encontrarlo, obtenidas por Javier Martín y por Sensi Pastor, y  finalmente otras dos imágenes magníficas obtenidas y tratadas con equipos de buena calidad de Angel ferrer y Damian Peach.
Kruchi (AAV-BAE)





Javier Martín (Asocición Astronómica Mirandesa)


Sensi Pastor (Agrupación Astronómica región de Murcia Observatorio Murcia-La Murta





Angel Ferrer (Astrosafor)

Damian Peach


















Nuestro cometa se llama 46P/Wirtanen, que el 20 de noviembre  alcanzó la magnitud 6 con lo que siguiendo los criterios habituales respecto al brillo de los astros y su observación desde donde no hubiera contaminación lumínica, debería haberse visto ya sin ayuda óptica, y en algunos lugares así se anunció. Sin embargo parece que aparte de fotos o imágenes a través de instrumentos ópticos a fecha de hoy no tengo noticias de que nadie lo haya conseguido (quizás es solo que no me he enterado).
(Aunque para dejar constancia fotográfica, valgan las anteriores imágenes)

jueves, 15 de noviembre de 2018

El cielo del séptimo planeta


En distintos artículos de este blog, describí el aspecto del cielo como supuestamente se vería observado desde diferentes astros, siendo el relativo a Saturno, el último capítulo hasta ahora. La serie debe seguir y, aunque los últimos planetas no tienen demasiados aspectos llamativos reseñables, alguno sí hay.

Ahora que, poco después de su oposición, Urano es visible durante casi toda la noche, eso me sirve de excusa para imaginar cómo se vería el cielo desde allí.

¿Cómo es el cielo de Urano?

Al igual que los gigantes gaseosos, Urano no tiene una superficie sólida sobre la que situarse y poder observar, por lo que debemos imaginar lo que se vería en su cielo suponiendo que nos pudiésemos situar sobre la parte superior de su atmósfera.


El Sol es apenas una estrella brillante, un pequeño disco de poco más de un minuto de diámetro (unas 25 veces más pequeño que visto desde aquí) y el cielo estaría adornado por sus finos anillos, que desde el ecuador se verían como una línea cruzando de Este a Oeste por el cenit.
Imagen tomada de Stellarium, que simula la visión del cielo en latitudes medias aún dentro de la atmósfera de Urano. Se aprecian débilmente los anillos.
Hay una circunstancia que condiciona la mecánica celeste desde Urano: la inclinación de su eje que es nada menos que de casi 98º (más exactamente 97.77º), y el planeta rota casi tumbado sobre su plano de traslación.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Destellos en el cielo



Es muy posible que alguna vez lo hayas visto cuando estabas mirando los astros, o simplemente tenías la vista en parte por encima del horizonte. De pronto, una intensa luz se enciende, manteniéndose durante unos breves segundos antes de desaparecer.

Mucho más potente que cualquier estrella o planeta, puede verse incluso desde las ciudades con gran contaminación lumínica porque su brillo puede superar la magnitud -8. (Como el brillo de una fina luna creciente pero concentrado en un solo punto). Los más brillantes teóricamente podrían verse a simple vista de día, aunque en este caso la dificultad está en saber exactamente dónde aparecerá, ante la falta de referencias.

Si estabas en un lugar con un cielo limpio, antes del fogonazo podrías haber visto la típica débil luz de un satélite artificial que va moviéndose, y cómo de pronto la luminosidad aumentaba enormemente, mientras que después del destello puede seguir viéndose moverse muy débil. Pero lo habitual es que solo se vea el fogonazo.
Es un “iridium”


Trazo dejado por uno de estos satélites en la constelación de Andrómeda, cerca de Casiopea, el 4 de agosto de 2016. Sabiendo dónde y cuándo va a producirse el destello, unos segundos antes puede realizarse un disparo con la cámara de una duración de varios segundos para asegurarse. En este caso la exposición es de 30 segundos, por lo que las estrellas han acumulado luz durante más tiempo que el iridium, de apenas 3 segundos, pese a lo cual destaca sobre ellas.
En la imagen se aprecia claramente el trazo que ha dejado al moverse durante ese tiempo, pero en una observación directa la sorpresa por la gran intensidad de luz prima sobre el movimiento. 

Aunque pudiera pensarse que estos fogonazos están programados y tienen una finalidad concreta, lo cierto es que son fruto de la casualidad.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Toca mirar la Luna


El sábado 20 de octubre de 2018 se celebra el día internacional de observación de la Luna.

Como años anteriores, en este día se trata de fomentar la observación del cielo a partir del astro más fotogénico y se hace como siempre un sábado cercano a la luna creciente porque así nuestro satélite se presenta atractivo y es visible al principio de la noche, a las horas más adecuadas. para que cualquiera pueda verlo.

Ya expliqué esto el pasado año detallando las razones, incluí unas magníficas imágenes de José Manuel Pérez Redondo y, como no tiene sentido repetirlo, si no lo leíste puedes hacerlo ahora en este enlace

En esta ocasión voy a aprovechar la efeméride poniendo una selección de fotos que he obtenido yo a lo largo de los últimos años. Muchas ya han aparecido en este blog, pero hoy hago una recopilación y, a diferencia de otros artículos, daré protagonismo a las imágenes, porque de lo que se trata es de eso: observar la Luna.


Para empezar, dos imágenes donde no se ve la Luna pero se intuye. 
La luminosidad en horizonte indica que la Luna está a punto de salir

Parte de su silueta recortada ante el Sol durante el eclipse del 21-8-17

miércoles, 3 de octubre de 2018

Las estrellas nos dan la hora

Vivimos en un planeta que se está moviendo y por ello si miramos hacia afuera veremos moverse a los astros respecto a nuestra referencia.

Por cada rotación terrestre las estrellas darán una vuelta alrededor de la Estrella Polar, que al estar prácticamente en la prolongación del eje de giro de la Tierra, casi no se mueve.
En el hemisferio Norte tenemos una magnífica guía para seguir este movimiento: La línea imaginaria que forman las estrellas Merak y Dubhe de la Osa Mayor, que prolongándola pasa junto a la Polar. Es la aguja del reloj celeste que se va moviendo uniformemente según va pasando el tiempo: utilizando las iniciales de la mencionadas estrellas le llamaré la línea P-D-M.

El sentido de giro es el contrario a las agujas de un reloj (se le lama sentido directo). Tal como indicaré luego, en el hemisferio Sur el cielo en dirección Sur se ve moverse en sentido contrario (retrógrado).

Esta referencia nos va marcando el paso de las horas: Si en 24 horas da (aproximadamente) una vuelta, cada hora gira 15º, y de verla vertical a estar horizontal, habrían pasado 6 horas.
O en el siguiente ejemplo serían 2 horas:


 De la primera a la segunda el cielo ha girado 30º por lo que habrán pasado casi exactamente 2 horas

De esta manera podemos conocer la hora a partir de la posición de las estrellas.