miércoles, 25 de noviembre de 2015

Los planetas se separan

Una vez concluidas sus reuniones de madrugada durante casi dos meses, los planetas se separan y se va cada uno por su lado. Pero no se despiden de nosotros. Solo ellos entre sí y afortunadamente primero Júpiter y luego Marte nos mostrarán en la primera mitad de este próximo año 2016 su versión más atractiva, pero en solitario.

Venus desaparecerá antes, y ya a en febrero, cuando se encontrará con Mercurio, será difícil verlo.
Pero a largo plazo, de tanto en cuanto volverán a tener sus citas. En astronomía cuando termina algún fenómeno, la pregunta es ¿cuándo volverá a ocurrir?

Por ejemplo a finales del próximo agosto, los dos más brillante, Venus y Júpiter, se encontrarán de nuevo pero ahora en el crepúsculo vespertino, mucho más cercanos entre sí que ahora, y al lado estará Mercurio de testigo. El 23 de ese mes de agosto formarán un  triángulo casi equilátero, pero próximo a la dirección del Sol, y muy difícil de apreciar sin prismáticos o telescopio.
También se verán las caras en noviembre de 2017,  y en enero de 2019, aunque en todas estas ocasiones serán mucho más discretos que ahora, se verán juntos durante mucho menos tiempo y más escondidos entre las luces crepusculares.

Pero ahora es el momento de hacer una crónica de esta extraordinaria conjunción, que en gran medida ha pasado desapercibida para el gran público por ser visible solo a horas intempestivas de la madrugada.

jueves, 19 de noviembre de 2015

La osa no se baña

Esta época del año es la mejor para comprobar y entender el significado de una antigua  leyenda griega, referida a la Osa Mayor.

Si prefieres puedes saltarte el preámbulo e ir directamente al relato de la osa, desde el cuadro de Rembrandt con las bañistas en el bosque.

La astronomía y la mitología siempre han estado ligadas, desde la más remota antigüedad. Los astros y los dioses estaban ambos allí arriba, frecuentemente se confundían y/o compartían nomenclatura y comportamiento. En la astronomía moderna, desarrollada en la civilización occidental, las fuentes proceden del mundo clásico. La mitología clásica greco-romana es enormemente rica y variada, y posiblemente más que otras, tiene una relación directa con la astronomía. No solo porque gran cantidad de constelaciones y astros han sido nombrados utilizando personajes mitológicos de esa época, muchos de ellos después de que la civilización clásica desapareciera, como los dos nuevos planetas o multitud de satélites y asteroides, sino porque ya los griegos elaboraron o modificaron sus leyendas a partir de lo que veían que ocurría en el cielo.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Las Leónidas, una lluvia excepcional

Puede parecer increíble, cómo algo tan pequeño (menos de 1 centímetro) que está tan lejos (a unos 100 kilómetros) pueda producir un efecto tan llamativo, y no solo eso, tan especial que haya creado la tradición de pedir un deseo al verlo. Son las estrellas fugaces.

Se producen cuando algo parecido a un grano de arena proveniente del espacio, normalmente un pequeñísimo resto de un cometa, entra en la atmósfera, la ioniza y da la impresión de que es una estrella que cae.


sábado, 7 de noviembre de 2015

Sobre este blog

Hace ya dos meses que puse en marcha este blog, y creo que es el momento de hacer algunas consideraciones. 
En primer lugar tengo que agradeceros la buena acogida que le habéis dado.  Espero que pase mucho tiempo antes que vosotros-as o yo nos cansemos.

También tengo que agradecer a Murphy el haber dejado en suspenso su nefasta ley casi todos los días que tuve intención de ilustrar algún post con fotos del cielo.  Aparte de las imágenes tomadas en vacaciones en uno de los cielos más limpios que conozco, lo de no tener nubes por estos lugares donde vivo es realmente excepcional. Como muestra aquí va una imagen tomada hoy mismo de la conjunción  Luna-Venus-Marte formando un cerrado triángulo. Os hablaré de ello en un futuro próximo.

Triángulo casi isósceles con gran diferencia de brillo en las tres puntas. Dentro del triángulo, la estrella beta de Virgo.

  En principio mi idea era publicar unas 3 o 4 entradas cada mes. En este comienzo han sido bastantes más debido a que han ocurrido cosas que no se podían dejar para más adelante: la presentación y algún post “adecuado” para el comienzo, junto a la coincidencia con algunos fenómenos astronómicos importantes que han ocurrido en estas fechas y no se podían dejar pasar. Era casi obligado hablar del eclipse de Luna o de la conjunción de planetas. Lógicamente habrá periodos más fructíferos que otros, como en todo trabajo de este tipo

domingo, 1 de noviembre de 2015

¿Te vienes de viaje a Marte?

De vez en cuando los viajes al cuarto planeta se ponen de moda. Bien sea por la llegada de una nueva sonda, la presentación de proyectos de futuros viajes, algunos dudosamente viables,  o como en este caso por el estreno de una nueva película de ciencia ficción que en parte se desarrolla en el planeta rojo.


La película MARTE (the martian) ha sido por tercera semana la película más taquillera. Está claro que por la trama y el desarrollo ha tenido muy buena acogida entre el público en general y, lo que es más difícil, también entre los aficionados a la astronomía. 
En la mayoría de los aspectos la documentación ha sido adecuada, se han cuidado los detalles, no es la típica película de ciencia ficción fantasiosa, sino que se hace creíble y no hay muchas “licencias”. Algunas sí: abc-martian-fallos- Daniel-Marín-enNaukas Pero es curioso que entre entre las que aquí, o en otros artículos se mencionan no aparece el tema de la extraña duración de los viajes.
Es muy probable que sea porque se suponga que en un futuro este aspecto tenga muy poco que ver con los parámetros que se manejan hoy en día. 
Las condiciones de Marte o las leyes físicas no van a cambiar y podemos buscar el gazapo. Pero los sistemas de propulsión probablemente cambiarán, parece que en la novela en la que se basa el film se cita el uso de propulsión iónica, que hoy es una utopía, y por eso parece que no pueda analizarse o criticarse este aspecto. Sin embargo la situación es sorprendente porque, si examinamos los parámetros en que se pueden realizar hoy los viajes a Marte, veremos que en la película se citan duraciones de viaje mayores que las actuales. Hoy, con los métodos de propulsión que se usan, no se puede tardar tanto en ir a Marte.