Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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jueves, 27 de junio de 2024

Los dos planetas interiores, visibles al anochecer


Si hace poco más de un mes recogía la situación de todos los planetas al final de la noche a unas horas normalmente poco adecuadas para la observación, ya tenemos a dos de ellos visibles al atardecer. Además son los dos planetas interiores (Mercurio y Venus), que pueden ofrecer bonitas imágenes en el crepúsculo. 

En cualquier caso hay que decir que desde el hemisferio norte, no será excesivamente fácil debido a las elongaciones e inclinación de sus planos orbitales respecto al horizonte, pero tampoco imposible.


Como en mayo de 2020 en que  ajenos a la pandemia, los dos planetas aparecían en el crepúsculo uno cerca del otro de una manera similar a como lo harán ahora

El primero que se pasó al este del Sol fue Venus (el 4 de junio) y luego Mercurio 10 días después, que con un movimiento como siempre más rápido enseguida se encontró con su compañero el día 17 (en la conjunción, visto desde aquí, claro)

Estuvieron muy próximos entre sí en esa fecha, pero todavía estaban muy cerca del Sol (a menos de 4º de él) y por ello era casi imposible verlos.

En esta simulación pueden apreciarse posiciones y movimientos: 


Pero la situación va mejorando: 

Mañana mismo (28 de junio) con una elongación de casi 7º, desde un lugar de longitud 40ºN, Venus se pone media hora después que el Sol y lo hace solo 1º más hacia el noroeste (hacia la derecha). Solo debemos ver la puesta de sol, recordar el lugar y esperar. Aunque pueda parecer poco tiempo de diferencia y el cielo aún estará brillante, será posible ver al lucero más brillante si el cielo está limpio y no hay bruma por el horizonte.

En esos momentos Mercurio estará 7º hacia la izquierda de Venus, y a 6º de altura, en una posición relativa similar a la imagen de 2020 recogida antes. Será más difícil de localizar que su compañero por su menor brillo, pero la situación mejorará de día en día.


Este gráfico e indicaciones, igual que las siguientes, nos serán útiles para localizar al esquivo planeta si no disponemos de medios sofisticados como telescopios computerizados o que utilicen las coordenadas celestes. Es decir que al igual que se anuncia el blog son "para todos los públicos"

Una fecha interesante sería el 7 de julio cuando, además de mejorar ligeramente la situación, una finísima luna creciente de 2 días se situará junto al primer planeta y ayudará a su localización:

Venus se pone 37 minutos después que el Sol prácticamente por el mismo lugar que éste. En ese momento Mercurio estará a  7º de altura y a 10º a la izquierda de Venus. Se pondrá 1 hora y 20 minutos después que el Sol y a 3º a la izquierda de donde se pusieron los otros dos.

Tanto dato numérico en grados que parece engorroso, puede ser útil teniendo en cuenta que con el cielo crepuscular aún brillante quizás no los veamos al primer vistazo y conviene fijarse (quizás incluso con prismáticos) en un lugar concreto. Y utilizando referencias de grados, no está demás recordar una manera sencilla de estimar estas medidas:

Medidas de ángulos con el brazo totalmente extendido

- El día 20 de julio es la máxima elongación de Mercurio, y suele decirse que es la mejor ocasión para verlo porque la separación angular con el Sol visto desde aquí es máxima. Pero en realidad puede verse mucho mejor unos días antes porque su brillo va disminuyendo. Aunque esos días antes nuestro cielo está más brillante en esa zona, también lo está el planeta.

- Tampoco hay que olvidar el día 1 de agosto en que, aunque con un brillo menor y más dificultades para verlo, se situará a la misma altura que Venus, exactamente a 9º a su izquierda. Entre ellos, y solo 1.5º más alta, la estrella Régulus, e incluso unos 12º más a la izquierda el cometa 2023 A3 Tsuchinshan-ATLAS aunque viene más débil de lo que se esperaba. Ambos al menos con prismáticos, pero la posición de Venus puede ayudar.


Se pondrán solo 45 minutos después que el Sol y por lo tanto no será fácil, pero la emoción de intentarlo no la quita nadie. Incluso 4 días después, el 5 de agosto, volverán a estar los mismos protagonistas aún más agrupados y con la finísima Luna creciente de solo un día y medio, junto a ellos.

- El 8 de agosto Mercurio y Venus volverán a estar en conjunción. Si sus órbitas estuvieran en el mismo plano se verían en un mismo punto, pero la inclinación de la órbita de Mercurio hace que esté situado más hacia el Sur que Venus y únicamente desde el hemisferio austral será claramente visible, poniéndose después que el segundo planeta. 

- Finalmente el 19 de agosto Mercurio termina su periplo vespertino, dejando solo a Venus en los cielos del anochecer.


Una pareja habitualmente fiel

De todos los planetas que se pueden observar a simple vista, sin duda Mercurio es el más difícil de ver, pero si está acompañado de Venus, con esa referencia ya es otra cosa.

 Uno a cada lado de la antena. Abril de 2010.

El encontrar estos dos planetas en una misma zona del cielo no es una situación excesivamente rara. Centrándonos en las apariciones vespertinas, Venus se pasa casi 9 meses seguidos al este del Sol visible al principio e la noche, siempre hacia el horizonte oeste, y en ese tiempo da lugar a que aparezca Mercurio, que también lo hará en esa zona, incluso varias veces. Por ejemplo en este caso y antes de que Venus vuelva a la madrugada se verá cerca de Mercurio también en el próximo noviembre (fácil solo en el hemisferio sur) y en marzo de 2025.

Pero teniendo en cuenta que la máxima elongación de Venus (unos 47º) es mucho mayor que la de Mercurio (hasta 28º aunque muy variable por su órbita excéntrica) lo más habitual es que el segundo planeta se vea más alto que el primero, como se ve en esta imagen de febrero de 2016.


Esto permitiría distinguir a Venus más fácilmente pero sería de poca ayuda para encontrar a Mercurio, mucho más débil y más bajo, lo que no ocurre ahora, ni por ejemplo en marzo de 2018 como se recoge en esta imagen:

Al igual que ahora, en esta imagen de marzo de 2018 Mercurio está más alto que Venus aunque, a diferencia de estos días, en aquella ocasión Mercurio se ponía bastante más a la derecha que su compañero.

Pero con el resto de planetas solo visibles de madrugada, esta ocasión tiene la particularidad de que nuestros protagonistas son los únicos que estarán en el cielo durante el tiempo que podamos verlos. Esto evidentemente no es una ventaja para una observación interesante, pero le da protagonismo a la pareja y no ocurría desde mayo de 2020.

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Actualización 1 de julio

Diferencias desde uno u otro hemisferios

Ante una pregunta que me han hecho sobre las distintas condiciones de visibilidad de los dos planetas en este periodo desde el hemisferio sur, y mi frase del comienzo del post “desde el hemisferio norte, no será excesivamente fácil” creo que es interesante citar las diferencias y sobre todo las causas de estas diferencias, por lo que añado esta actualización:

En principio podría pensarse que las situaciones serían simétricas y análogas porque las órbitas planetarias no tienen preferencias por uno u otro.

Pero en realidad, sobre todo en el caso de Mercurio sí hay diferencias, porque tal como recogí al final de este post , la inclinación de la eclíptica respecto al horizonte depende de la estación y del momento del día, y la estación es diferente en cada hemisferio. 

Estás son las situaciones que ahora nos interesan:

Situaciones en el momento de la puesta de sol:
Un astro A situado en la eclíptica al este del Sol se verá mucho más alto en el equinoccio de septiembre, desde el sur; mientras que en el solsticio de junio (B) se verá a la misma altura.

Al principio de la noche, que es cuando estamos considerando, la eclíptica está más vertical cerca del equinoccio de primavera y menos en el de otoño.

Ahora en el hemisferio norte estamos ya más cerca del equinoccio de otoño, y más cuando vayan avanzando las fechas hacia el final de este episodio, en agosto, mientras que en el hemisferio sur es al revés. Esto influye en gran medida en la observación actual de Mercurio:

Se ha tomado latitud 35ºS en vez de 40ºS (que sería quizás lo adecuado para comparar) porque ahí la población es mucho mayor y la situación no es muy diferente.

Además hay otro factor que es la inclinación de las órbitas de cada planeta. Tomando como referencia la eclíptica, la órbita de cada planeta tiene una determinada inclinación respecto a la misma. (Mercurio con 7º o Venus 3.4º son mucho mayores que el resto) pero el planeta correspondiente puede estar en el tramo norte o en el sur, y este ángulo es diferente desde el punto de vista de la Tierra.

Este año a principio de agosto, Mercurio se encuentra en el tramo sur por lo que se añaden 3º(no son los 7º de la inclinación orbital porque la Tierra no está en el vértice del ángulo) y Venus por el norte a 1.5º, y todo esto hace que Mercurio aparezca mucho más alto desde el hemisferio sur al principio de la noche.

A finales de junio, sin embargo, la diferencia no es tan elevada por estar en ambos casos cerca del solsticio, y además Mercurio está 2º al norte de la eclíptica.

Todo ello hace que en estos días la situación no sea muy diferente en uno u otro hemisferio pero vaya aumentando en gran medida con el paso de los días.

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Actualización 4 de julio

Visualización de los planetas

Debido a la presencia de nubes en todo el cielo o en la zona del horizonte oeste estos pasados días, hasta ayer no pude ver lo que he anunciado, y añado ahora unas imágenes:

Ayer, 13 días después del solsticio, el Sol se puso a un grado escaso más hacia el oeste desde una latitud de 43º. Pero, curiosamente, lo hizo unos segundos más tarde por el tema de la ecuación del tiempo.

La imagen parece no concordar con la que aparece en el post anterior, pero esto es debido a que las fotos no están hechas exactamente desde el mismo lugar.


26 minutos después se distinguía Venus:



Una hora y 10 minutos después de la puesta de Sol pudo apreciarse Mercurio


Aunque en estas imágenes y también en la realidad, Mercurio se distinguía ayer mucho mejor que Venus, éste tiene una magnitud real más brillante, pero se ocultó cuando el cielo estaba aún con el brillo del crepúsculo y el contraste era menor.

viernes, 10 de noviembre de 2023

Algunas imágenes de la ocultación

 Ya desde unos cuantos días antes, las previsiones meteorológicas para Bilbao eran muy malas, con el cielo totalmente cubierto el día 9. Pero fueron mejorando, y algo pudo verse.

No son muy llamativas estas imágenes que pude obtener, y las había incluido en el post anterior como una actualización del mismo, pero creo que aquí tendrán más visibilidad:

A las 8:15 en un claro entre las nubes aparecieron las dos protagonistas


Siguieron merodeando...

A las 8:45


Y acercándose.
10:15




En la ocultación todo se nubló pero la reaparición pudo verse.  


11:47


A través del telescopio con más detalle y se aprecia la fase de Venus. 
El original daba la imagen invertida, y se ha girado para que corresponda con la posición real.

11:49

Y esto se acabó. nos queda el consuelo de seguir admirando el brillo de Venus de madrugada e incluso esperar al 7 de abril de 2024 cuando habrá otra ocultación más difícil de observar que ésta con la Luna en finísima fase y Venus en fase llena que será visible desde Galicia además de Centroamérica y el Este de Norteamérica.

Algunas otras mientras, y la ya anunciada del 10 de enero de 2032 que será nocturna, y si no hay nubes sin problemas de observación.




viernes, 3 de noviembre de 2023

Ocultación de Venus. Espectáculo en pleno día

 

Este próximo jueves día 9 de noviembre se produce uno de los fenómenos más llamativos, a mi modo de ver, que se puedan observar en el cielo.

Además de otros lugares de Europa o África, desde gran parte de España la Luna menguante se verá pasar por delante del planeta Venus, ocultándolo. No solo el fenómeno es especial por la ocultación en sí, sino también porque los dos astros mostrarán una fase apreciable y porque se produce en pleno día.

Imagen obtenida con Stellarium

Entre otros atractivos, será una ocasión para intentar ver a Venus en el cielo diurno. Por supuesto que el fenómeno no será fácil en absoluto de apreciar a simple vista pero, según algunas opiniones, tampoco imposible. Venus puede verse en pleno día sobre todo cuando su elongación es elevada, como en este caso y la Luna, 4 días antes de nueva, también si está suficientemente alta, como ahora.

Para localizar a Venus de día, lo más importante es tener una referencia que nos indique dónde está, porque a pesar de su brillo barriendo todo el cielo sin más no es sencillo, y en este caso la Luna nos lo pone fácil. Tenemos todos los ingredientes para observar un fenómeno muy especial.

En cualquier caso, para tener una cierta seguridad de poder observar el fenómeno deberíamos tener un telescopio, o al menos unos prismáticos. Pero sin ellos también se puede intentar.

Visto con un telescopio podrá apreciarse la fase de Venus, como una lunita en cuarto menguante (aunque en realidad está creciendo) junto con la Luna que presentará un tamaño aparente casi 90 veces mayor pero una fase más fina. Una pareja muy fotogénica, jugando al escondite:

Simulación del fenómeno como se vería desde Barcelona

De todas formas, tampoco es evidente el localizar la Luna a 4 días de la fase nueva y a media mañana si no disponemos de un cielo muy limpio, por lo que deberíamos buscarla antes de la salida del Sol cuando no habrá problema o al principio del día, e intentar seguirla tomando referencias. Si disponemos de un telescopio computerizado podemos localizarla en cualquier momento tal como se describe en este artículo sobre otra ocultación de Venus  aunque hay que tener cuidado con el Sol al ponerlo en estación.

Gran parte de las cosas que se decían allí son válidas ahora.

En cualquier caso, la observación de ambos astros a simple vista antes de amanecer nos dará una preciosa imagen: La Luna justo encima del brillante Venus a poco más de un grado.

La ocultación se producirá desde toda Europa excepto la zona Oeste y Sur de la península Ibérica. Aunque desde donde no se vea, la aproximación de Venus a la Luna no deja de ser interesante y permitirá también localizar al segundo planeta en pleno día.



En el mapa se ha colocado en rojo las horas en que comenzará la ocultación visto desde algunas ciudades.

Desde cada lugar Venus se verá ocultarse por determinado punto del borde de la Luna, debido al paralaje. Aquí aparecen algunos ejemplos:


Donde la ocultación es completa se ha indicado la hora del principio y el final del fenómeno, y donde es parcial el momento de máxima ocultación.

Además de las horas indicadas en el mapa,  hay varios momentos interesantes. Desde los lugares en que la ocultación es completa, por ejemplo pongo las horas que ocurren en Bilbao. con el objeto de que pensemos en los detalles o diferencias de cada uno de ellos, que se pueden comprobar luego en el gráfico

A- Comienzo de la ocultación: 11:17:8

B- Se completa la ocultación 11:20:58

C- Reaparición del disco de Venus 11:40:32  No se ve por estar en la zona oscura de la fase de Venus

D- Reaparición de la zona brillante de Venus 11:41:02

E- Reaparición total 11:44:27. 


Pero desde algunos lugares Venus no llega a ocultarse totalmente. Por ejemplo desde Alicante o desde Burgos, a donde corresponden estas horas y la otra representación en el gráfico.

F- Comienzo de la ocultación 11:28:45

G- Máxima ocultación 11:31:46

H- Reaparición 11:34:50

Desde zonas un poco al Este de esa línea Burgos-Alicante, como Benidorm, la parte oscura de Venus no llega a ocultarse, pero sí lo hace justo justo la parte iluminada, por lo que podrían producirse varias ocultaciones y reapariciones debido al relieve lunar, como se ve en el siguiente gráfico. En Benidorm concretamente sería a las 11:45.

En los momentos 1, 3 y 5 se vería un punto brillante correspondiente al extremo inferior de Venus, mientras que en 2, 4 y 6 queda totalmente ocultado. Se ha exagerado un poco el relieve para hacer más clara la situación.

En la mayoría de todos lugares de la península donde es visible, la ocultación ocurre por la parte oscura de la Luna, y la reaparición en todos ellos, lo que le dará un toque de misterio, aunque la ocultación muy cerca del cuerno de la Luna, en el Sur. Lo que no ocurre en otros lugares de Europa. 

Si quieren hacerse fotos o vídeo de la ocultación no habrá problema porque ahí tendremos a Venus acercándose a la Luna, pero después de la ocultación reaparecerá de repente, quizás por un lugar donde no lo esperábamos y si utilizamos un telescopio para apreciar mayor detalle, habrá que tenerlo bien puesto en estación para poder captar esos primeros momentos.

 


Algunos datos:

El pasado 24 de octubre Venus alcanzó su máxima elongación: 46º 24´ y como si hubiera visto a la Luna dirigirse hacia él, empieza a retroceder, lo que evidentemente no impide que Selene lo alcance.

Aunque va bajando poco a poco, el brillo de Venus es muy alto, siendo su magnitud -4.3 el día de la ocultación.

El hecho de estar próxima la máxima elongación hace que la fase de la Luna (que estará allí) sea casi la mayor posible en un fenómeno de este tipo y esto facilitará su localización. La magnitud de la Luna será de -8.

En la península Ibérica todo juega a nuestro favor: a las 12:30 la Luna a una altura de unos 45º y más alta que el Sol.

Aunque da la impresión es de que es Venus el que se mueve hacia el oeste (hacia la derecha) para esconderse tras la Luna, en realidad los dos astros se mueven hacia el oeste respecto al horizonte por la rotación terrestre, pero hacia el este tomando como referencia la esfera celeste. La Luna más rápida que Venus, de manera que puede decirse que es nuestro satélite quien tapa al planeta


Otras ocultaciones de Venus

Desde la primera que yo pude observar, en 1996, han ocurrido otras dos, en 2007 y 2020 visibles desde aquí, la última recogida en  este post. Todas diurnas. Es más fácil que sean diurnas puesto que al estar Venus cerca del Sol está sobre el horizonte mucho más tiempo de día que de noche. Tuve la ocasión de poder observar las tres, aunque con mucha suerte. A ver si esta (que anuncian nublado) también cae.

Y si no, un poco de paciencia porque en 2032, concretamente el 10 de enero, habrá una inmejorable, para su observación antes de la salida del Sol. ¡Pero la fase de Venus no será tan atractiva!

Animación realizada con imágenes obtenidas durante la ocultación de Junio de 2020. Aunque la ocultación ocurrió por la zona iluminada de la Luna, la fase era tan fina y por ello tan tenue de día, que prácticamente no se aprecia en la imagen.

Ambos astros se mueven en sus órbitas cercanas a la eclíptica y para que ocurra una ocultación, lógicamente además de una conjunción, la latitud eclíptica (ángulo de separación respecto a esa línea) debe ser igual. O al menos muy parecido para que la paralaje ayude en algún lugar de la Tierra.

No siempre que la Luna esté en conjunción con Venus (Prácticamente en cada lunación y con fase fina) hay ocultación porque ambas órbitas están en diferente plano entre sí y con la eclíptica. La inclinación orbital de la Luna respecto a la eclíptica es de 5.05 grados, y la de Venus de 3.39. Pero como la distancia de éste a la Tierra varía mucho, puede llegar a una separación angular con la eclíptica de 8.78º cuando en esa inclinación máxima esté en conjunción inferior con la Tierra, y evidentemente en esas circunstancias nunca habrá ocultación.

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Algunas imágenes de la ocultación pueden verse en el siguiente post

sábado, 5 de agosto de 2023

Venus abandona los cielos vespertinos

 

El planeta más destacado en nuestro cielo, que nos ha acompañado durante 9 meses en los crepúsculos vespertinos, abandona esas posiciones y hasta el verano de 2024 solo se dejará ver por los madrugadores.

La última vez que he podido ver al segundo planeta, a la izquierda de la imagen, el 19 de julio víspera de su encuentro con la Luna. Teóricamente se habrá visto sin instrumentos ópticos casi hasta finales de julio desde el hemisferio norte aunque a mí las nubes me lo impidieron, y en el hemisferio sur aún puede verse a fecha de hoy 5 de agosto

Este próximo 13 de agosto es la conjunción inferior de Venus, el momento en que se sitúa entre la Tierra y el Sol y cuando teóricamente pasa de astro vespertino a matutino. Es la posición más cercana a nuestro planeta, pero su proximidad angular con el Sol impedirá su observación directa, aunque no su fotografía.  

En las proximidades de la conjunción inferior el periodo en que no puede verse es mucho más reducido que en la superior porque para que se aparte del Sol recorriendo un determinado ángulo (a una determinada elongación) tiene que recorrer una distancia mucho menor en su órbita.


En este caso Venus “cambiará de lado” en que aparece respecto al Sol, de Este a Oeste, pero debido a la inclinación de su órbita no pasará delante del astro rey como pudimos verlo en aquel tránsito de junio de 2012, sino que lo hará a casi 8º por el sur de éste, siendo esta conjunción muy diferente a la ocurrida, por ejemplo el 3-6-2020 en que podría decirse que la imagen del segundo planeta pasó casi rozando el disco solar, a solo 15´ del borde sur, o la anterior a ésta el 8-1-22, a casi 5º norte.
El tamaño de los astros y las distancias están a escala, y por eso Venus queda casi imperceptible

En aquella ocasión pudieron obtenerse extrañas imágenes anulares al reflejarse los rayos solares en la densa atmósfera de Venus, pero en este caso solo podrá fotografiarse una fina fase por el borde norte del planeta.

Imagen obtenida por Nicolas Lefaudeux el 4-6-2020, y la que aproximadamente podrá obtenerse este 13 de agosto.

El día de la conjunción, al estar situado 8º al Sur del Sol, desde ese hemisferio sale antes que el Sol y se pone después que él, aunque a simple vista sería muy problemático observarlo. Quizás en cuanto se ponga el Sol utilizando unos prismáticos… La situación contraria en el norte, lo impediría totalmente.


En principio, y debido a la inclinación de la eclíptica respecto al horizonte en cada hemisferio según la estación, desde el norte deja de verse unos días antes que desde el sur, pero también debería volver a verse antes. Sin embargo la mencionada declinación sur de Venus en esta época vuelve a favorecer al hemisferio austral.


Por supuesto, estas conjunciones inferiores se repiten periódicamente, cada poco más de 19 meses, y precisamente en el tercer post de este blog hablaba de uno de estos fenómenos, el que ocurrió en 2015, casualmente casi en la misma fecha (15 de agosto) y en las mismas condiciones que la actual. Puedes verlo porque hay más información que es válida también ahora.

Efectivamente, parece una casualidad que haya tantas similitudes entre aquella y ésta, pero no lo es:



Si analizamos las conjunciones inferiores que fueron ocurriendo después de la citada de 2015, la siguiente fue el 25-3-17, con lo que ocurrió después de poco más de 19 meses, como se ha dicho.

Representando gráficamente las posiciones:



De una a otra la Tierra recorre 1.6 vueltas  ( 1+3/5 vueltas ) mientras Venus da 2.6  vueltas (2+3 /5)

Si buscamos las fechas de todas las conjunciones inferiores entre aquella de 2015 y esta de 2023 veremos que completan casi exactamente un pentágono regular. Esto es porque existe una resonancia entre Venus y la Tierra 13:8. Es decir que mientras Venus da 13 vueltas alrededor del Sol la Tierra da casi exactamente 8. (o que en 8 años Venus da 13 vueltas) Restando los dos números obtenemos el número de lugares donde se juntan 13-8=5.



Pero por muy poco la resonancia no es exacta, y la figura pentagonal va girando poco a poco en sentido horario visto desde el norte, desplazándose un par de días en cada ciclo de 8 años o 5 conjunciones, como se puede comprobar si buscamos más datos:

Fechas de las conjunciones inferiores de Venus desde que se abrió este blog:

 15-8-15, 25-3-17, 26-10-18, 3-6-20, 9-1-22,

  13-8-23, 22-3-25, 24-10-26, 1-6-28, 6-1-30,

  11-8-31, 20-3-33, 21-10-34, 30-5-36, 4-1-38

Vuelve a aparecer el tema de las resonancias, sobre cuyo origen he recibido alguna pregunta, en concreto cuando escribí sobre los plutinos. Lo cierto es que creo que no hay una respuesta general, y puede haber diferentes motivos aunque todos estarían relacionados con la atracción mutua y periódica entre los astros implicados.

En el caso de los plutinos parece haber una causa determinante porque la resonancia o encuentro entre un plutino y Neptuno ocurre siempre cerca del afelio. Pero en este caso de dos planetas no es así ya que el punto de encuentro se va desplazando y lo hace mucho más rápido que el afelio, los nodos u otros puntos concretos de las órbitas.

Intentaré averiguar algo, contrastarlo y espero recogerlo en un próximo post.

domingo, 16 de julio de 2023

Selene y Afrodita: el último encuentro de la temporada

 

En varias ocasiones he hablado de algún encuentro de la Luna con Venus, vistos desde el tercer planeta. Realmente es una situación que merece la pena señalar porque el hecho de ver muy próximos entre sí a los dos astros más brillantes de la noche es muy llamativo.

Más de una vez me han preguntado sobre cual era esa estrella que estaba al lado de la Luna. Si la situación ha llamado la atención de mi interlocutor, la respuesta es “Venus”; que estaba en conjunción con nuestro satélite.

En cada uno de estos 7 últimos meses se ha dado esta situación y el 20 de julio tendremos una nueva ocasión: La última de esta serie, y quizás la más atractiva siendo también interesantes las posiciones de la Luna del día anterior y el siguiente.

Del miércoles al viernes la Luna se situará cerca de Mercurio, Venus y Marte

Desde el hemisferio norte no estarán muy altos sobre el horizonte; pero si estamos atentos y tenemos el horizonte oeste despejado veremos a la Luna y Venus en el crepúsculo, aunque para visualizar a los acompañantes probablemente necesitemos unos prismáticos. La situación estará bastante mejor desde el hemisferio sur.

Aunque sea repetitivo, aquí la situación el día clave

Desde el hemisferio sur:

Incluso más avanzado el crepúsculo, desde el Sur todos los protagonistas se verán a mayor altura

Por un lado la Luna en estos casos siempre muestra su imagen más atractiva: Como se verá tras la puesta de sol estará en un fino creciente, normalmente de 2 o 3 días, a veces 4. Esto es porque Venus al ser un planeta interior nunca se aleja mucho angularmente del Sol, siendo su mayor elongación los 45º, y si está junto a él, la Luna, a unos 12º por día, a partir de la Luna nueva estará a menos de 4 días de ésta. En este caso serán justo 3 días.

Además debido a estas mismas circunstancias las situaciones se producen en el crepúsculo, con una tonalidad de cielo muy atractiva.

Pero el encuentro que va a ocurrir el 20 de julio es especial por varios motivos:

- Los dos astros van a estar acompañados por Marte, Mercurio y Régulus, la estrella más brillante de Leo, que precisamente estará entre los dos protagonistas, casi en su punto intermedio. 

- Venus presentará el tamaño aparente más grande y la fase más fina. Estos dos factores en las apariciones vespertinas van mejorando a medida que pasan los meses y, siendo ésta la última, será la mejor, aunque esto solo es observable con telescopio, o incluso con prismáticos.

Así, la Luna y Venus mostrarán casi la misma fase: 

Tamaño aparente y fase de la Luna, similar en todas las conjunciones, comparado con el tamaño aparente de Venus, y su fase, ambos muy diferentes según la fecha. Se han ampliado las imágenes de Venus X 2 para apreciarlo mejor.

Anteriores encuentros

Desde que Venus aparece en el crepúsculo vespertino (en el pasado diciembre-enero), lógicamente cada mes ha pasado la Luna por sus proximidades.

Además esta temporada ha sido especialmente interesante porque ha coincidido con que han estado todos los planetas visibles al principio de la noche, y por ello Venus y la Luna casi siempre han estado acompañadas aunque no tanto como ahora en julio.

En diciembre (el día 24) fue el primer encuentro. Estuvo Mercurio, y formaron un triángulo casi equilátero, estaban muy bajos cuando el cielo oscurecía, a solo 15º de elongación (separación angular con el Sol) y no fue sencillo verlos. 

Desde una latitud de 40º N, 45 minutos tras la puesta de sol

Los siguientes meses fue más fácil:

Gráficos para la latitud 40º N, 45 minutos después de la puesta de sol

Casualmente desde Europa en casi todas se ha visto con una separación entre los dos astros de cerca de 5º, pero como la Luna siempre ha estado a la izquierda-arriba (tremenda casualidad) desde América lo habrán visto algo más separadas por el desplazamiento de la Luna hacia el oeste, y desde Asia más próximas, en conjunción o incluso hubo ocultación en marzo, entre otros lugares desde China.

Justo las dos últimas ocasiones son las de mayor separación, en torno a los 8º, pero hay otros factores que las hacen interesantes.

Las situaciones de febrero y abril las recogí en este blog a posteriori y con fotos; pero puede ser interesante repasar alguna otra situación:

En esta imagen del 22-6 aparecen 4 de los protagonistas de julio, aunque Régulus está muy a la izquierda y hacia arriba, y es Marte el que se sitúa entre Venus y la Luna:

Puede apreciarse la gran diferencia de brillo de Venus, con Régulus y con Marte que ahora está casi en el mínimo

Y fue el 10 de julio cuando Régulus y Marte se pusieron a la par, intercambiando posiciones:

Marte y Régulus, arriba y a la izquierda de Venus, mucho más débiles que éste.

También el día 19 podrá verse, y con muchas dificultades el 18. Más fácil desde el hemisferio sur.

¿Y por qué éste es el último encuentro de la temporada? Venus termina su presentación vespertina y luego durante 9 meses solo se verá de madrugada. Concretamente el día 13 de agosto se pasará al otro lado del Sol.

Por ello para ver las siguientes ocasiones habrá que madrugar, pero a partir de agosto de 2024 volverá a verse al atardecer, siendo la primera oportunidad el día 5 de dicho mes con una preciosa imagen, uno al lado del otro a solo 2º de distancia, aunque muy cercanos ya al horizonte cuando la leve oscuridad del crepúsculo permita observarlos.

La próxima conjunción vespertina de Venus y la Luna, después de la presente.

Desde todo el continente americano se verán incluso más próximos entre sí, y en algunos lugares de Norteamérica podrán verse en disposición vertical e incluso más cercanos.

Pero para eso falta más de un año. Si no te gusta madrugar, aprovecha esta ocasión del día 20.


martes, 7 de marzo de 2023

Venus y Júpiter. La pareja se separa

 Aunque tratándose de las personificaciones de la belleza femenina y el dios supremo del olimpo este título podría ser el de una crónica de desamor y ruptura, lo cierto que en astronomía siempre que dos planetas se acercan (vistos desde aquí) inevitablemente luego se separan y cada uno sigue su camino.

Eso ha ocurrido con la conjunción Venus - Júpiter, que tanta expectación  ha provocado, y sobre la que ya escribí en su día. Si interesante ha sido ver el acercamiento también lo es la geometría de la separación.

El 6 de marzo Venus y Júpiter aparecen ya bastante separados

Por eso, y porque he obtenido y me han pasado nuevas imágenes del encuentro y de la despedida, me ha parecido adecuado publicar este nuevo capítulo, en el que además aparece la explicación de las extrañas trayectorias aparentes que han seguido los protagonistas.

Primero voy a incluir aquí la actualización que escribí en el anterior post porque evidentemente muchas personas que ya habían leído antes de ampliarlo lógicamente no lo vieron (y mira que ya me habían dicho que eso lo de las actualizaciones no es adecuado en un blog)

En Bilbao el 1 de marzo, fecha clave del fenómeno, el cielo estuvo  cubierto y no se pudo ver la conjunción, pero me han llegado muchas imágenes, obtenidas con telescopio o directamente. He utilizado dos de estas últimas para completar una animación en su mayoría de imágenes mías, que recoge el acercamiento de los dos planetas, mucho más visual y completa que las fotos que puse en el anterior artículo:

Tengo que agradecer a Belén Del Río por sus imágenes de la conjunción desde Madrid y darle la enhorabuena por haberlas obtenido.


Una vez recogidas las posiciones hasta el día 2, en que Venus y Júpiter estuvieron también muy próximos, añado ahora otra animación donde al dejar marcadas las sucesivas posiciones se aprecian las trayectorias. Todas son imágenes reales obtenidas de los dos planetas en cada fecha, pero superpuestas sobre un fondo común.

Se recogen también los datos extraídos de otras dos imágenes obtenidas desde Madrid por Belén y Mar del Río el 3 y 4 de marzo, casualmente en los días en que en Bilbao estuvo nublado, que han permitido continuar las trayectorias hasta ayer mismo (desde el 28-2 hasta el 6-3, todos los días seguidos), además de sacar otra conclusión:


Mientras que los dos planetas se van separando también siguen intercambiando posiciones y Júpiter, que siempre había ido por detrás, adelanta a Venus en su aparente camino hacia el oeste.


Eso se aprecia en estas mencionadas imágenes obtenidas desde Madrid, donde el día 3 están prácticamente en vertical, y al día siguiente Júpiter ya se ve ligeramente a la derecha de Venus.
 
Esta circunstancia que podría estar condicionada por la diferencia en la hora de las observaciones (ya que va cambiando el acimut de los dos astros en diferente medida), en este caso no influye debido a la estrecha ventana horaria que no se alarga mucho después del crepúsculo

Dejando fijo el resultado final con todo el recorrido, se pueden sacar varias conclusiones


Pueden surgir varias preguntas:

- ¿Por qué se mueven los dos planetas de día en día hacia la derecha?

Porque están cerca de la eclíptica y estamos en invierno. En estas fechas, y hasta el equinoccio, el Sol se pone cada vez más hacia el oeste, (más hacia la derecha en el hemisferio norte), y como la eclíptica pasa por el Sol y los planetas están muy próximos a ella, cada día se ven más hacia la derecha (ver el siguiente gráfico)

- Aparentemente Venus y Júpiter parecen llevar unas trayectorias rectilíneas con un ángulo entre ellas de unos 60º. ¿Cómo puede ser eso si en estos meses están casi pegados a la eclíptica, con una separación máxima de solo 1.5º?

La explicación es la misma. Tal como puede verse en el gráfico, al desplazarse la eclíptica hacia la derecha y moverse los planetas sobre ella, las posiciones se corresponden a las observadas.


¿Cómo habrá sido esta aproximación y despedida desde latitudes análogas pero del hemisferio sur?

Allí es verano y por ello la eclíptica más horizontal, y el movimiento de esa eclíptica hacia...?

Una aclaración, volviendo al hemisferio norte: Si la Tierra no se moviese, también el desplazamiento de Júpiter sería hacia arriba. Pero como la traslación de la Tierra (y el movimiento aparente del Sol desde aquí) es más rápida que la traslación de Júpiter, y se ha tomado las fotos con un mismo intervalo posterior a la puesta de Sol (70 minutos después), Júpiter nos aparece cada vez más hacia abajo.  

Si se hubieran tomado a una misma hora sidérea (cada día 4 minutos antes) que mantiene las constelaciones en el mismo lugar, también Júpiter se vería cada vez más alto.

Actualización, respondiendo a un comentario.

Un hecho que puede resultar curioso es que, tal como se pudo observar por el telescopio, la línea que forman los satélites de Júpiter no estaban en la dirección de Venus. Esto es debido a que esa línea prácticamente es paralela a la eclíptica, pero no está exactamente sobre ella porque Júpiter no lo estaba. Como todos los planetas están situados cerca de la eclíptica, la línea de los satélites de Júpiter apuntará aproximadamente a otro planeta, a no ser que esté muy cerca como en este caso. Ya que ni Júpiter ni Venus estaban exactamente en la eclíptica.

La situación fue la siguiente, manteniendo la escala: