lunes, 3 de agosto de 2026

El eclipse ya está aquí

 

El fenómeno astronómico de tu vida (probablemente) ya se acerca

Estos días se va agudizando la ansiedad y el deseo de observación de un fenómeno único y el temor de proteger bien a los niños, no sea que…

Probablemente ya habrás elegido un lugar de observación aunque muchos, antes de decidir, están pendientes de las previsiones meteorológicas. A ver qué van anunciando los próximos noticiarios del tiempo.

No son pronósticos reales, sino solo una indicación de lo variable que aún podría ser

Lo cierto es que la previsión que dan hoy mismo, a 9 días del evento, no es en absoluto fiable.

A mí me suelen preguntar en las charlas que he dado sobre el tema, y lo tengo claro: Ya lo tengo decidido y anunciado, desde hace  9  años, el 21-8-2017 cuando fuimos a ver el eclipse en Araúzo de Torre, pueblecito de Burgos a donde suelo ir todos los años y encontramos el lugar ideal. Aquel eclipse parcial comenzaba poco antes de la puesta de Sol y encontramos un punto en la cima de una loma cuya altura del horizonte en la dirección Oeste Noroeste era mínima ¡incluso negativa!.

El grupo que se desplazó al lugar elegido, en el momento de la puesta del Sol eclipsado, cuando según las efemérides ya lo debería haber hecho. El contraluz es a propósito por dos motivos.

“Pues aquí tenemos que volver en 2026. Ir calculando cada año casi a la misma fecha pero un día menos”, de dije al grupo, pensando en el de ahora, que desde ese lugar se verá completo.

Fue una expresión de euforia por haber encontrado ese lugar, pero que se ha reforzado cuando años después he calculado los detalles: Está dentro de la línea de totalidad a solo 8 kilómetros de la línea central, con una duración de la totalidad de 1 minuto y 44 segundos. Desde ese punto se verá el eclipse completo (desde el pueblo faltarán los últimos minutos), y además la experiencia de muchos años me dice que salvo alguna tormenta esporádica, la meteorología suele ser adecuada

Y ya llega el momento

Se ha escrito mucho sobre este eclipse y en algunos lugares se aconseja que durante los segundos de la totalidad no se trate de buscar encuadres para una foto ni se intente hacer mediciones. Que son unos segundos para sentir y disfrutar. Intentar un vistazo rápido sobre todo el paisaje pero sin quedarse mirando fijo en ninguna dirección, excepto en el Sol, que se verá negro (en realidad es la Luna)



La posibilidad única de ver la corona, …


El anillo de diamantes cuando el último punto de luz solar resalta inmediatamente antes de la totalidad, o el último después de ésta, que parece una perla en el aro de la fina aparición o desaparición de la corona.


En muchos lugares se resalta la posibilidad de fijarse en los dos anillos de diamantes al principio y final de la totalidad. Pero surge una duda, y es el consejo de utilizar inmediatamente las gafas protectoras en cuanto el primer rayo de Sol vuelve a aparecer. Entonces ¿Cómo veremos los anillos, si con las gafas no se ven y hay que ponerse las gafas?

¿Tan peligroso es el eclipse para la vista?

Es la conclusión que mucha gente ha obtenido por tantos avisos y recomendaciones. Tranquilidad: las consultas de los oftalmólogos no se van a llenar los días siguientes al eclipse.

Quizás se insiste demasiado en la protección. Está claro que se trata de evitar luego problemas oculares, pero curándose en salud, algunos de los consejos que se dan son exagerados.

Se da la impresión de que el Sol es dañino por ser el eclipse, aunque paradógicamente es cuando menos dañino será porque en esos momentos parte de su superficie nos la ocultará la Luna y por ello nos llegará menos radiación. ¿Quién no ha mirado un instante el disco solar cualquier día? Claro, el problema es que durante el eclipse lo miraríamos unas cuantas veces.

Recuerdo mi primer eclipse que pude ver con un amigo, a los 15 años. En aquella época como prácticamente no había otros medios, se decía que había que mirarlo a través de un cristal ahumado. Pues eso hicimos: ahumamos un cristal con un mechero y estuvimos mirando durante más de una hora a turnos. No tuvimos ningún problema ocular, pero ahora este método está demonizado.

Aunque ni a Santi ni a mí nos hizo daño, nunca debes usar un cristal ahumado

Unos cuantos años después, cuando aún no había gafas especiales, los expertos ya aconsejaban utilizar filtros de soldador del número 14 (los más oscuros). Ahora mismo las opiniones están divididas, pero predominan quienes lo desaconsejan.

Filtros de soldador. En mi opinión sus distintas graduaciones los hacen mucho más adecuados que las gafas, al poder adaptarse a diferentes situaciones.


Parece ser que el famoso astrónomo francés de los siglos XIX-XX Camille Flammarión cuando tenía solo 4 años observó un eclipse solar en el agua recogida en un caldero que su madre le preparó. A pesar de ello Flammarión fue un perspicaz observador toda su vida sin problemas oculares.

Aunque el agua del cubo refleje la imagen del Sol, no debe utilizarse este método porque hoy tenemos otros mejores

Hay una pregunta que parece que nadie se ha hecho, o al menos nadie ha dado una respuesta: ¿Qué hacer si hay neblina, o nubes tenues que las gafas nos impiden ver el Sol pero es visible a simple vista? Es una situación muy frecuente que provocaría enorme frustración si hacemos caso a la frase tan cacareada “¡Excepto en la totalidad utiliza las gafas!” Esto estaba solucionado con los filtros de soldador de diferentes intensidades, pero con los consejos actuales y la dificultad hoy de encontrar esos filtros… Yo desde luego si se da ese caso miraré directamente (Esto haz como si no estuviera escrito, como que yo nunca lo he dicho). 

Un ejemplo de esta circunstancia la tuvimos en el mencionado 21-8-2017. Todos miramos sin gafas la magnífica puesta de un Sol parcialmente eclipsado porque con gafas no se veía nada, y nadie tuvo luego ningún problema.


Existen unas personas que  practican una técnica pseudocientífica y de bienestar llamada sungazing o contemplación solar y observan directamente el Sol todos los días desde una hora antes de la puesta (o una hora después de la salida), con lo que supuestamente absorben energía vital y mejoran su salud. Serán ciertos estos beneficios o no, pero deberían estar todas con problemas graves de visión. O si no lo están, precisamente nuestro eclipse, desde la totalidad hasta el final ocurre a esa hora en la mayoría de los lugares. ¿Qué debemos hacer?


Dos casos reales:

Hace unos años un grupo de jóvenes hicieron una apuesta (un día que no hubo eclipse) a ver quien aguantaba más tiempo mirando el Sol. No recuerdo el tiempo del ganador, pero 3 de ellos acabaron al día siguiente en el hospital. A dos les dieron el alta en dos días después de cierto tratamiento pero el ganador tuvo que esperar varios meses hasta curarse de la retinopatía que le produjo su "hazaña", pero aparentemente curado..

Una de las charlas que he dado sobre el eclipse fue en el colegio de médicos de Guipúzcoa. Se organizó de manera que un oftalmólogo participara también como ponente y presentó 3 casos de pacientes suyos que habían padecido retinopatía solar. En todos los casos la curación fue total.

Por supuesto no quiero decir que dejes de usar las gafas (yo las usaré) pero que no estaría de más que se explicaran las cosas de manera correcta.

Bueno, yo no las usaré durante unos instantes al principio y final de la totalidad intentando ver los anillos de diamantes y me las quitaré brevemente si la bruma me impide ver el Sol.

No entiendo cómo se habla y se ponen imágenes de los anillos de diamantes, si son imposibles de ver utilizando los consejos de uso de las gafas “en cuanto aparezca nuevamente el sol vuelve a ponértelas".

No me hagas caso

Bueno, esto son solo mis opiniones basadas  en mis experiencias y datos fiables que he encontrado por ahí. Pero todo el mundo puede equivocarse, y por ello te aconsejo que, por si acaso, sigas las instrucciones que los medios oficiales han dado para proteger tu vista.

Métodos seguros:

Lo que no admite lugar a dudas, y es lógico, es que los métodos de proyección son totalmente seguros porque no miraremos el Sol sino a su imagen proyectada en otro lugar.

Esto puede hacerse con un telescopio, con unos prismáticos, con un pequeño espejo, con una caja de cartón a la que se ha hecho un agujero, por medio de los agujeros realizados en una cartulina, o en la sombra de los árboles que como si fuera un efecto mágico parece que llenan el suelo de lunas de luz. Es el efecto “Pinhole”, una de las cosas más sorprendentes que pueden verse durante un eclipse de Sol.

La imagen se proyecta sobre una pantalla. Nunca hay que mirar por el ocular

Pero si vamos a proyectar la imagen del Sol mediante un telescopio o unos prismáticos debe haber una persona responsable de manera continua junto al instrumento, no sea que a algún niño se le ocurra mirar por el ocular, y eso sí es tremendamente dañino.

Durante la fase parcial las sombras de los árboles, una espumadera o una cartulina que hemos agujereado según un dibujo esquemático nos dan múltiples imágenes del Sol.

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