sábado, 30 de junio de 2018

El asteroide monstruoso que se acerca


Hoy 30 de junio es el día del asteroide, y lógicamente debía de escribir algo sobre estos astros.
He estado dudando, he consultado lo que publiqué el año pasado, que ya no recordaba, y buscando algo nuevo he mirando en internet y he encontrado estos titulares:

"Podrás ver este asteroide monstruoso ..."  o   "Un enorme asteroide se acerca a la Tierra"


Que no cunda el pánico, porque no es cierto. 


No es que las fuentes de las noticias se haya equivocado (todos nos equivocamos alguna vez), e incluso podría decirse que rigurosamente no hay ninguna mentira en esas frases. Bueno, depende del significado que se dé a las palabras “monstruoso” y "acercarse"

Pero lo que está claro es que la idea que transmite, y que cualquier lector pueda hacerse al ver esos titulares, es totalmente falsa y absurda, como en otras muchas ocasiones exagerada para atraer a un mayor número de lectores.

Concretamente se refiere al asteroide 4 Vesta, que durante estos días se encuentra más cercano a la Tierra de lo habitual, y por ello su brillo es un poco mayor. No es que se esté acercando excepcionalmente, sino que sencillamente está siguiendo su órbita de siempre y ello le lleva ahora a estar algo más cerca de nuestro planeta, como ya lo ha estado muchas otras veces y lo volverá a estar.
Vesta, fotografiado por la sonda Drawn

Pero lo mismo ocurre con el planeta Marte, por ejemplo, y la diferencia fundamental en la situación de uno y otro astro es que Marte brilla muchísimo más que Vesta porque es más grande y está más cerca. 
Sí. Ese asteroide que dicen que se acerca, en realidad siempre está  y estará más lejos que la órbita de Marte

¿Se acerca, o se aleja?         
Quizás el escribir que “el asteroide se acerca hacia la Tierra” sea la mentira más gorda de esta historia. Es como si un fin de semana voy de mi ciudad (Bilbao) a Madrid (casi 400 km hacia el sur), y mis amigos de Granada (que está también hacia el Sur pero al doble de distancia) comentan “Esteban se acerca hacia aquí”
“Bueno, pero eso es acercarse” podrían seguir argumentando los autores del titular, “no hay mentira”.
Pero sí la hay, porque precisamente la mayor aproximación ocurrió el pasado 19 de junio, y ahora, cuando ha salido publicada la noticia, ya se está alejando.

Siguiendo con el ejemplo y la referencia de Marte, el planeta rojo sí se está acercando, lo hará cada vez más hasta el día 27, y se acercará mucho más que Vesta. Pero claro, como Marte todos lo conocemos, sabemos que nunca ha chocado con la Tierra ni lo hará, y además no es un asteroide y por ello no tiene mala fama, pues nos preocupamos por el acercamiento de Vesta y no por el de Marte.
Órbitas y posiciones actuales (30-6-18) de la Tierra, Marte y el asteroide Vesta
La distancia mínima de Vesta a la Tierra es de 170 millones de km, por lo que ese asteroide siempre está más lejos de nuestro planeta que el Sol.

¿Asteroide monstruoso?
No es que se está exagerando al calificarlo como monstruoso tal como aparece en la mencionada noticia, sino que se ha perdido el contexto sobre lo que se escribe.   Al igual que en otras muchas noticias, en ésta también se habla del gran tamaño de Vesta, comparándolo con el asteroide que provocó la extinción de  los dinosaurios. Pero aquí hay un error de concepto.
Cuando a principio del siglo XIX se descubrieron los primeros asteroides (Vesta fue el cuarto descubierto y por ello su nombre completo 4 Vesta) se consideraron planetas, o también algunos les llamaban planetas menores. No eran monstruosos, sino "menores", es decir, pequeños. 
Los 4 primeros asteroides descubiertos, ordenados por tamaño. Durante casi 40 años fueron los únicos conocidos. En muchos lugares se habla de ellos como los 4 asteroides clásicos o planetas menores. Las imágenes de Ceres y Vesta tienen mucha mayor resolución porque han sido obtenidas de cerca por la sonda Dawn. NASA

Mucho después se relacionó a los asteroides con la exticinción de los dinosaurios y se han ido descubriendo muchos asteroides que, como aquel, se acercan a la Tierra (los llamados NEO)
Vesta no es de éstos, nunca se acercará, y no es monstruoso, simplemente estos NEO son muy pequeñitos comparados con los "primeros asteroides". 
¿Cómo se puede llamar "enorme" a un asteroide que cuando se descubrió era el segundo más pequeño? Si se compara con los NEO, si. Pero Vesta no es de este grupo, nunca se acercará a la Tierra y no tiene sentido comparar su tamaño con el de éstos.

Bueno, todo el mundo sabe que estas cosas de las que hablan las noticias referentes a Vesta tampoco son importantes, la mayoría de lectores dirán eso de “¿qué más da?. No nos afecta”, y a fin de cuentas esas exageraciones solo pican la curiosidad de la gente y puede que alguien a partir de ello se interese por el apasionante mundo de los astros. Pero sería exigible un mínimo de seriedad.

En realidad la única noticia en este tema, es que durante unos días se puede ver a simple vista un asteroide. Aunque eso solo es teóricamente y en la práctica no es fácil.

Asteoride   4 Vesta
Hasta los dos últimos post, hacía tiempo que no criticaba determinadas noticias que suelen aparecer de manera muy irresponsable, a pesar de que fue algo que prometí al comienzo del blog. Ha vuelto a tocar hoy, y si he sido demasiado quisquilloso, pido disculpas.

Pero ya que Vesta es el protagonista en estas críticas, habrá que hablar algo más de él.
Como he dicho fue el 4º asteroide descubierto, concretamente el 29 de marzo de 1807,    y además de este 4º puesto, ocupa todos los anteriores lugares en varios rankings: Es el 3º más grande (530 km), después de 1 Ceres y 2 Pallas, y antes que 3 Juno, es el 2º con más masa, y el primer puesto en el brillo máximo que alcanza visto desde a la Tierra, (precisamente ahora), entre otras cosas porque es el que más se acerca a nuestro planeta.
Debido a ello es el único asteroide que, en circunstancias concretas, puede verse sin ayuda óptica.

El motivo por el que se esté dando tanto bombo a Vesta, posiblemente más de el que se le dé a Marte a pesar de que es más relevante y se ve muchísimo mejor, sea que su aumento de brillo permita verlo a simple vista, cosa que no ocurre en otras ocasiones ni con ningún otro asteroide.

Pero también esto hay que matizarlo. El brillo con que vemos un astro se mide por la “magnitud” que es un número más pequeño cuanto más brille, y teóricamente puede verse sin ayuda óptica cuando su magnitud es menor que 6.  Vesta ha llegado a brillar con una magnitud de 5.33, y está con magnitud menor que 6 desde el pasado 21 de mayo hasta el 18 de julio.

Cuando, en el próximo mes de marzo esté en el lugar más lejano de nosotros, solo tendrá una magnitud alrededor de 8.
De todas maneras estos números son relativos porque para poder ver un astro de magnitud 6 deben darse unas condiciones óptimas: el cielo tiene que estar totalmente limpio sin bruma, sin contaminación lumínica, sin la presencia de la Luna, la agudeza visual del observador debe ser buena,...

Cómo verlo:
Aunque se ha repetido en todos los lugares que puede verse a simple vista, la cosa no es fácil. No pensemos que vamos a ver en el cielo un pedrusco como el de la imagen de arriba. Con suerte lo veremos como una tenue estrellita, similar a las más débiles que podemos apreciar en el cielo. 

Vesta se encuentra ahora en una zona del cielo muy especial. Cerca de la parte más llamativa de la Vía Láctea, al oeste del brillante Saturno, entre las constelaciones de Sagitario y Ofiuco, moviéndose ligeramente hacia esta última. 
Desde el hemisferio norte no alcanza mucha altura sobre el horizonte y desde el sur será más fácil de localizar.
Constelaciones y astros más brillantes de la zona donde se encuentra Vesta. La posición indicada es la del 30 de junio.
 Como está cerca de la oposición va retrogradando y se irá viendo cada vez un poco más hacia el Oeste (a la derecha)










   
Para encontrarlo, además de alejarse de las poblaciones y de cualquier fuente de luz, no es suficiente saber en qué zona hay que buscar, porque habrá muchas estrellitas de brillo similar en ella, cuya disposición es imposible recordar. Habrá que ayudarse de un mapa detallado y buscar un puntito en la zona indicada que no aparezca en el mapa, o mejor un programa de ordenador tipo Stellarium que nos dará la posición de Vesta en ese momento entre las estrellas cercanas. La utilización previa de unos prismáticos es muy aconsejable antes de intentarlo "a ojo desnudo".

Una vez localizada la zona, partiendo de una estrella relativamente brillante que podamos identificar sin duda (Por ejemplo Antares), habría que ir siguiendo un camino saltando de estrella en estrella o por grupitos (un par o tres que por su posición relativa no dan lugar a dudas) hasta acercarnos y llegar a nuestro objetivo. 

Durante esta temporada en que se puede observar a simple vista se va moviendo ligeramente entre las estrellas de fondo, como se aprecia en esta otra imagen más detallada:
Posiciones de Vesta en las fechas en que ha tenido magnitud menor que 6. No se ha incluído a Saturno, cuyas posiciones también varían aun que más ligeramente.


Si estás acompañado por alguien no muy interesado en el tema, es posible que tengas que oír expresiones del tipo "Yo ahí no veo nada" , o "¿Esa porquería es lo que hemos venido a ver?

Pero si lo logramos, podremos presumir de haber visto un asteroide, algo que nadie consiguió antes de la primera noche del siglo XIX.





Este anexo lo he escrito un par de días después de publicar el post. Las prisas por que saliera el artículo el día del asteroide, ha sido la causa.

Oposiciones de Vesta
La Tierra y Vesta se acercan aproximadamente cada año y 4.5 meses. Es lo que se llama la oposición, porque lo vemos en la parte contraria al Sol. Pero no todas las oposiciones son iguales, y aquí ocurre exactamente igual que en Marte. Como la órbita de Vesta es claramente elíptica, según en qué punto de la órbita se produzca la oposición, estará más cerca y lo veremos más brillante. Es lo mismo que ocurre con Marte cuando la oposición se produce a finales de agosto.



La presente oposición de Vesta (1) y las 8 siguientes hasta llegar a otra (9) casi tan favorable.
La longitud de cada línea indica la distancia entre los dos astros.

En el caso de las oposiciones de Vesta la situación más favorable es cuando ocurra el 6 de junio o días próximos (en el gráfico está indicada con línea discontínua), y este año ha sido solo 2 semanas después. Cada 11 años ocurre una situación similar, por lo que en 2029 (oposición el 10-7, en el gráfico la número 9) la Tiierra y Vesta volverán a estar en una posición muy parecida a la de este año, como también lo estuvieron en junio de 2007.

De entre las oposiciones recogidas en el gráfico anterior, Vesta fue más brillante que la magnitud 6 en la nº1, 4, 6 y 9, como resulta lógico por ser las más próximas.

El perihelio de Vesta casi coincide con la posición del afelio de la Tierra, por eso hay más diferencias de una oposición a otra.
Las mejores oposiciones ocurren cuando Vesta lo vemos en Sagitario-Ofiuco, casi máxima declinación Sur. Por eso se verá más alto, y mejor, desde el hemisferio Sur

Otros asteroides visibles sin ayuda óptica.
Aunque he dicho que Vesta es el único que puede observarse a simple vista, en realidad de manera puntual y casi imprevista algunos pequeños asteroides se acercan tanto a la Tierra que por unas horas también pueden verse. Desde luego muchos dinosaurios vieron al que impactó hace 65 millones de años, cuando se iba acercando.

También conocemos otro que será visible en los próximos años, y curiosamente en 2029 y 2036, cundo Vesta vuelva verse. Se trata de Apophis, que el 13 de abril de ambos años pasará tan cerca que previsiblemente se podrá ver con facilidad.

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