viernes, 16 de enero de 2026

Movimiento de los astros en esta estación

 

Siguiendo con los temas del último post, y tal como anuncié allí, voy a recoger gráficamente los cambios de posición de varios astros con el paso de las horas y los días en esta primera estación del año:

Aunque estas representaciones puedan parecer elementales, permiten apreciar algunas circunstancias de las que quizás no fuéramos conscientes:

Por ejemplo se suele decir que Orión es la típica constelación del invierno (en el h. norte). Pero en realidad, aunque efectivamente está presente en el comienzo de las noches invernales, no ocurre así con el final de las mismas, ya que cuando va a comenzar el crepúsculo matutino la constelación del gigante cazador ya se habrá ocultado, siendo más evidente cuando más se aproxima la primavera.


De hecho, Orión está visible durante toda la noche en algunas fechas de otoño, pero nunca en invierno.


A mediados de febrero solo durante poco más de la primera mitad de la noche puede verse Orión.



Y en marzo aún menos de la mitad se ve completo.

Se ha tomado el crepúsculo náutico, con una altura del Sol de -12º y cuando se pueden ver bien las estrellas brillantes.

Se ha utilizado la latitud 40º que corresponde a la zona central de la península Ibérica.

Yendo al otro hemisferio, desde el norte tenemos la idea de que la Cruz del Sur está cercana al polo sur celeste (Se dice que "Como no hay estrella polar sur, allí se pueden orientar con la constelación de la Cruz del Sur"), y de ahí deducimos su cercanía al polo pero en realidad no lo es tanto, y por ejemplo desde la latitud 35º S llega a rozar justo justo el horizonte en octubre  (primavera austral). 

Tanto la Cruz del Sur como las dos estrellas más brillantes de Centauro se mantienen entre el Sur y Sureste

La Cruz del Sur comienza a descender al final de la noche en febrero.


Ya a finales de la estación puede verse a estas estrellas primero ascender respecto al horizonte y de madrugada descender y ya se intuye el círculo que describen.

En este caso utilizo esa latitud de 35º S por corresponder a la zona más poblaba de habla hispana (posibles lectores del blog) en ese hemisferio.

En todas las representaciones hay una pequeña variación en el tamaño y las posiciones de las constelaciones, que está motivada por la duración de la noche. Por ejemplo en 40ºN en enero el recorrido de Orión es mayor porque la noche es más larga.

Los tamaños y orientaciones de las constelaciones varían un poco en una misma representación, siendo esto debido a la proyección utilizada para representar un casquete esférico en un plano. 

Planetas:

Como ya se dijo en el post anterior, todo lo relativo a las posiciones y movimientos aparentes de las constelaciones se repite exactamente igual cada año pero no ocurre así con los planetas, y actualmente en cuanto se hace de noche son visibles Júpiter y Saturno.

Júpiter se encuentra en la constelación de Géminis y no se marcha de ahí en todo el invierno e incluso en parte del pasado otoño y el próximo verano porque está retrogradando y recorre tres veces un mismo tramo. Casualmente el periodo de retrogradación coincide este año con relativa aproximación con el invierno (verano en el h. Sur) La retrogradación comenzó el 11 de noviembre y terminará el 10 de marzo.

Este tramo está recogido con trazo grueso en el siguiente gráfico, y de manera intermitente los meses anteriores y posteriores en que se movía en sentido directo. 

En el gráfico se ha incluido la constelación vecina Orión para tener una referencia utilizando los mapas anteriores, aunque a decir verdad no se necesita ninguna ayuda para encontrarlo porque es el astro más destacado de la noche mientras sea visible: hasta el final de la estación hasta dos horas antes del crepúsculo matutino, en una latitud media.

La zona más clara y ancha de la trayectoria corresponde al recorrido de Júpiter en este invierno


Por otra parte, Saturno, peor situado, es visible al principio de la noche hasta mediados o finales de febrero, y en estas fechas tendrá encuentros con Mercurio, Venus y la Luna. No serán fáciles de apreciar por el brillo del cielo en el crepúsculo, pero con ayuda de la Luna y Venus posiblemente puedan verse con prismáticos.

Incluso la localización de Saturno cualquier noche de este invierno es mucho más complicada que la de Júpiter porque tiene mucho menos brillo y no hay referencias cercanas. Por ello he elaborado este mapa que incluye hasta Orión (que ya conocemos) aunque no esté muy próximo.


A mediados de enero habrá una conjunción de planetas (Mercurio, Venus y Marte) muy cerrada pero no será visible por ocurrir angularmente muy cerca del Sol.

Luego Venus pasará al oeste del Sol con lo que empezará a ser visible al anochecer y precisamente el día 8 de marzo se encontrará con Saturno que va camino hacia el Sol y hacia su presentación matinal.

Venus estará mucho más visible que en la última aparición vespertina que costó muchos días llegar a verlo. En este caso, la inclinación de la eclíptica del comienzo de la primavera, mucho más vertical, nos permitirá encontrarlo enseguida.

O sea que después de una temporada sin demasiados alicientes, este invierno no tenemos excusa para dejar de mirar el cielo.



- Los mencionados encuentros de Saturno con Mercurio, Venus y la Luna en febrero o marzo no son fáciles de observar, serán de gran ayuda unos prismáticos o telescopio, pero si se consigue serán imágenes de una gran belleza.

Por ello lo he incluido en este anexo, con el deseo de que esos días tengas atardeceres despejados y los gráficos puedan servirte de ayuda:



Una conjunción de 3 planetas, con una enorme diferencia de brillo entre ellos:

Si bien la visualización de Neptuno con su poco brillo y tan cerca del horizonte es muy difícil, no deja de ser curiosa la conjunción de los 3 planetas y la oportunidad de ver a Saturno a baja altura, con la ayuda y referencia de Venus.

- Otro tema interesante, para lo que también se necesita telescopio pero es relativamente fácil y muy llamativo, es la observación de los fenómenos de los satélites galileanos de Júpiter. Justamente una vez pasadas unas semanas después de la oposición del planeta (este año el 10 de enero) se producen los más llamativos, con la reaparición de los satélites después de su ocultación, y posteriormente ser eclipsados.

También pueden incluirse en este post, ya que son consecuencia de sus movimientos, y este año el medio y final del invierno (del hemisferio norte) es la época más favorable para observarlos, ya que debido a la elongación de Júpiter a partir de abril la ventana en que este planeta aparece en el cielo nocturno se reduce rápidamente.

Además este año la situación es especialmente favorable porque la inclinación de las órbitas hace que Calisto (el último satélite del grupo) también participe, y proporcione los mejores fenómenos.
Una explicación detallada y con gráficos de los fenómenos puedes encontrar en este post... o en este otro, que te recomiendo visitar

Por destacar algún detalle no recogido en otros post, por ejemplo, desde la península Ibérica pueden verse los finales de los eclipses casi en días consecutivos de Europa (día 17 a las 4:14 T.U), Ganímedes (día 18 a las 23:51 T.U. del día 17) Calisto (día 18 a las 18:14 T.U.), Io (día 21 a las 5:17) y apreciar la diferente distancia respecto al disco de Júpiter en el momento de la reaparición. ¿Por qué cada satélite reaparece más separado de Júpiter? Esto será evidente a medida que pasen las semanas, ¿pero en este caso que ocurren seguidos?



Habría quedado mejor si lo hubiese mirado ayer (día 15) en que el final del eclipse le ocurrió a Io, y la secuencia se debe a que antes de eso estaban los 4 satélites al este del planeta ordenados según sus distancias al mismo, como aparecen en el gráfico.

Muchos días durante estos meses siguen ocurriendo estos fenómenos, aunque el más atractivo será el 20 de febrero cuando Calisto es eclipsado bastante después de salir de la ocultación. O incluso más el 1 de marzo cuando a Ganímedes le ocurre lo mismo y también será visible el final del eclipse.

Todos los datos de ocultaciones, eclipses y tránsitos se pueden encontrar en https://efemeridesastronomicas.dyndns.org/    Efemérides - Satelites naturales

Hay uno de estos fenómenos en que puede verse la ocultación de Calisto, su reaparición, el principio y el final del eclipse. Esto ocurrirá por ejemplo desde la costa occidental de México el 3 de febrero y se recoge en este gráfico:


La primera imagen se ha girado unos 90º respecto a lo que se verá, para hacer coincidir la orientación con las otras. La reaparición final de Calisto con el fin de su eclipse tiene su interés porque aparece muy cerca de donde están Io y Ganímedes, que además habrán intercambiado posiciones poco antes.

Desde latitudes medias de Sudamérica los finales de los eclipses de estos días casi coinciden con los de Europa occidental (por eso doy las horas en T.U.) aunque un par de ellos en condiciones difíciles por la iluminación en el crepúsculo. La diferencia no está tanto en la simultaneidad, sino en la hora local porque en un lugar puede ser de noche, pero en otro no, o se puede haber ocultado el planeta. 
Al ser allí verano y la duración de la noche más corta, el espectáculo no será tan amplio. Pero dentro de 6 años se cambiarán las tornas.

Quizás allí el fenómeno más llamativo ocurrirá el 8 de marzo cuando pueda observarse el principio y final del eclipse de Ganímedes, de varias horas de duración, ya lejos del disco del planeta.






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