Siguiendo con los temas del último
post, y tal como anuncié allí, voy a recoger gráficamente los cambios de posición de varios
astros con el paso de las horas y los días en esta primera estación del año:
Aunque estas representaciones
puedan parecer elementales, permiten apreciar algunas circunstancias de las que
quizás no fuéramos conscientes:
Por ejemplo se suele decir que Orión es la típica constelación del invierno (en el h. norte). Pero en realidad, aunque efectivamente está presente en el comienzo de las noches invernales, no ocurre así con el final de las mismas, ya que cuando va a comenzar el crepúsculo matutino la constelación del gigante cazador ya se habrá ocultado, siendo más evidente cuando más se aproxima la primavera.
De hecho, Orión está visible durante la noche en algunas fechas de otoño, pero nunca en invierno.
A mediados de febrero poco más de la primera mitad de la noche puede verse Orión.
Y en marzo aún menos de la mitad se ve completo
Se ha tomado el crepúsculo naútico, con una altura del Sol de -12º y cuando se pueden ver bien las estrellas brillantes.
Se ha utilizado la latitud 40º que corresponde a la zona central de la península Ibérica.
Yendo al otro hemisferio, desde el norte
tenemos la idea de que la Cruz del Sur está cercana al polo sur celeste (Se dice que "Como no hay estrella polar sur, allí se pueden orientar con la constelación de la Cruz del Sur"), y de ahí deducimos su cercanía al polo pero
en realidad no lo es tanto, y por ejemplo desde la latitud 35º S llega a rozar justo justo el horizonte en primavera (octubre). En esta época (allí veraniega) sí, todas las noches puede verse en
una trayectoria ascendente.
.
.En este caso utilizo esa latitud de 35º S por corresponder a la zona más poblaba de habla hispana (posibles lectores del blog) en ese hemisferio.
En todas las representaciones hay
una pequeña variación en el tamaño y las posiciones de las constelaciones, que está
motivada por la duración de la noche. Por ejemplo en 40ºN en enero el recorrido de Orión es mayor porque la noche es más larga.
Los tamaños y orientaciones de
las constelaciones varían un poco en una misma representación, siendo esto debido a la
proyección utilizada para representar un casquete esférico en un plano.
Planetas:
Como ya se dijo en el post anterior, todo lo relativo a las posiciones y movimientos aparentes de las constelaciones se repite exactamente igual cada año pero no ocurre así con los planetas, y actualmente en cuanto se hace de noche son visibles Júpiter y Saturno.
Júpiter se encuentra en la constelación de Géminis y no se marcha de ahí en todo el invierno e incluso en parte del pasado otoño y el próximo verano porque está retrogradando y recorre tres veces un mismo tramo. Casualmente el periodo de retrogradación coincide este año con relativa aproximación con el invierno (verano en el h. Sur) La retrogradación comenzó el 11 de noviembre y terminará el 10 de marzo.
Este tramo está recogido con trazo grueso en el siguiente gráfico, y de manera intermitente los meses anteriores y posteriores en que se movía en sentido directo.
En el gráfico se ha incluido la constelación vecina Orión para tener una referencia utilizando los mapas anteriores, aunque a decir verdad no se necesita ninguna ayuda para encontrarlo porque es el astro más destacado de la noche mientras sea visible: hasta el final de la estación hasta dos horas antes del crepúsculo matutino, en una latitud media.
![]() |
| La zona más clara y ancha de la trayectoria corresponde al recorrido de Júpiter en este invierno |
Por otra parte, Saturno, peor situado, es visible al principio de la noche hasta mediados o finales de febrero, y en estas fechas tendrá encuentros con Mercurio, Venus y la Luna. No serán fáciles de apreciar por el brillo del cielo en el crepúsculo, pero con ayuda de la Luna y Venus posiblemente puedan verse con prismáticos.
Incluso la localización de Saturno cualquier noche de este invierno es mucho más complicada que la de Júpiter porque tiene mucho menos brillo y no hay referencias cercanas. Por ello he elaborado este mapa que incluye hasta Orión, que ya conocemos, aunque no esté muy próximo.
A mediados de enero habrá una conjunción de planetas (Mercurio, Venus y Marte) muy cerrada pero no será visible por ocurrir angularmente muy cerca del Sol.
Luego Venus pasará al oeste del Sol con lo que empezará a ser visible al anochecer y precisamente el día 8 de marzo se encontrará con Saturno que va camino hacia el Sol y hacia su presentación matinal.
Venus estará mucho más visible que en la última aparición vespertina que costó muchos días llegar a verlo. En este caso, la inclinación de la eclíptica del comienzo de la primavera, mucho más vertical, nos permitirá encontrarlo enseguida.
O sea que después de una temporada sin demasiados alicientes, este invierno no tenemos excusa para dejar de mirar el cielo.
- Los mencionados encuentros de Saturno con Mercurio, Venus y la Luna en febrero o marzo no son fáciles de observar, serán de gran ayuda unos prismáticos o telescopio, pero si se consigue serán imágenes de una gran belleza.
Por ello lo he incluido en este anexo, con el deseo de que esos días tengas atardeceres despejados y los gráficos puedan servirte de ayuda:











No hay comentarios:
Publicar un comentario