Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

domingo, 3 de abril de 2016

La luz cenicienta de la Luna

Todos lo hemos visto alguna vez: Miramos a la Luna que se encuentra en fase muy fina y observamos que en el resto del disco lunar, que teóricamente debería estar oscuro, invisible, se aprecia con una tenue luz casi fantasmagórica. Esa es la Luz cenicienta.

Si  nunca te has fijado mucho en ello, esta semana (excepto el jueves día 7 y con mucha dificultad los días contiguos) podrías verlo si tienes el cielo limpio.

Luz cenicienta, muy tenue, antes de amanecer el 15-8-2012, solo 36 horas antes de la Luna Nueva
Pero sabemos que la Luna no tiene luz propia, que la vemos porque refleja la luz del Sol, y esa zona no está iluminada ahora por el Sol; ahí es de noche.
Efectivamente, pero en realidad esa luz proviene de la Tierra.

martes, 29 de marzo de 2016

Júpiter; ahora si.

Han pasado ya varias semanas de la tan anunciada oposición de Júpiter que ocurrió precisamente el día internacional de la mujer (puedes ver en este link lo que se dijo entonces), y por lo tanto ya ha llegado la época en que yo disfruto más enfocando con mi telescopio al quinto planeta.
Lo veo un poco más pequeño que el 8 de marzo (apenas un 5%  que no es nada), a simple vista me parece exactamente igual, pero con el telescopio le saco mucho más jugo ahora, viendo los juegos de luces y sombras de sus cuatro principales satélites.

Como habrás imaginado por el párrafo anterior, para poder ver los espectáculos que te voy a describir es necesario utilizar telescopio. Pero como este blog es “para todos los públicos”, aunque no estén metidos en este mundillo, en caso de que no dispongas de este instrumento, al final del post (*), después del anexo, te digo lo que podrías hacer.

Teniendo en cuenta que las órbitas de estos satélites están prácticamente en el plano ecuatorial de Júpiter, y que la inclinación tanto de la órbita del planeta como de su eje de rotación son muy pequeñas, según van girando en torno al planeta nosotros con el telescopio les vemos casi alineados y con un movimiento de vaivén oscilando a un lado y otro de Júpiter.
Imagen de Júpiter y sus 4 grandes satélites Io, Europa, Ganímedes y Calisto, por orden de proximidad real al planeta, tal como pueden apreciarse con un telescopio.

martes, 22 de marzo de 2016

El próximo eclipse de Luna

Este post es fundamentalmente didáctico. Es posible que les sea útil a profesores, a quienes quieran difundir la astronomía entre jóvenes y niños, o a quien le guste descubrir por sus propios medios lo que va a ocurrir en el cielo, antes de “enterarse por ahí”

¿Mañana eclipse?
Escribo esto el martes 22 de marzo de 2016, y como es muy posible que lo leas con posterioridad, quizás te extrañe porque no has oído nada, ni has visto (ni verás) imágenes de este eclipse en la tele como viste hace poco de otro eclipse, aquel de Sol.
No te preocupes, que no te has perdido nada, pero quizás esto te sirva más adelante para jugar y presumir de mago o futurólogo ante tus amigos, como los griegos del siglo V antes de C. pensaban de la sacerdotisa Aglaonike.

Pues si. 23 de marzo, miércoles santo, comienzo de vacaciones para muchos, y eclipse de Luna. Ya sé que casi nadie se ha enterado, porque en esta ocasión los medios de comunicación no han dicho nada. Es lógico. El eclipse es solo penumbral, el oscurecimiento que sufrirá la Luna es mínimo y no se apreciará. Por si fuera poco, en el momento que ocurre, la Luna no es visible desde Europa ni desde Africa, y desde la mayor parte de América y Asia solo se ve, muy cerca del horizonte, durante parte del desarrollo del eclipse.


sábado, 19 de marzo de 2016

Ya llega la Primavera

Lo estarás oyendo estos días en muchos lugares: este domingo a las 5:30 de la madrugada comienza la primavera, (5:30 hora Central Europea, que serían las 4:30 en Tiempo Universal). Puede resultar anecdótico, pero de las 4 estaciones, “la de las flores” suele ser la más esperada y la que más veces se cita su comienzo y no solo en los centros comerciales.



Recuerdo muy bien, cuando solo tenía 7 años, la frase (en broma) que oí varias veces a mis compañeros de colegio “Mañana viene mi prima. Sí, viene la prima Vera”. Nunca en aquella época me enteré de cuando empezaba el verano o las otras estaciones.
No solo porque hacer el chiste sería más difícil, sino porque en aquellos años en que no había tantos medios de comunicación que lo difundieran y el enterarte de estas cosas no eran tan habitual, también entonces la primavera era la estación más esperada.
Quizás sea porque a muy poca gente le gusta el invierno, y está deseando que se acabe, y esta idea de que la temperatura vuelva a ser agradable y comience el ciclo vital de la naturaleza después del letargo invernal, ha estado desde es siempre en el pensamiento de todas las civilizaciones.
De hecho el comienzo de esta estación, con la primera luna de primavera, solía ser el punto de arranque del año en la mayoría de los calendarios de la antigüedad.
Hoy con el cambio climático, ya no están las cosas tan claras, pero estos días estamos oyendo continuamente el dato del día y la hora, en que se produce el equinoccio, que por cierto, no debemos olvidar que en el hemisferio Sur es el de otoño.

martes, 15 de marzo de 2016

El día que la Luna Nueva brilló (2)

Este post es continuación del anterior, que deberías leer antes, si no lo has hecho, clicando aquí.
Si ya lo has leído, éste es solo "para saber mas".


Aquí están los anexos que había prometido y que no son adecuados a todos los públicos por su mayor profundidad y en ocasiones, aridez. Si no te gustan los temas técnicos, te aconsejo que no lo leas. En breve publicaré otra entrada más amena.

Corresponden a explicaciones de tres cuestiones que se mencionaron en el anterior post. Están en el mismo orden que allí aparecían, siendo la primera (*) bastante más engorrosa, por lo que si quieres puedes leer solo las otras dos, marcadas con (**) y (***)

domingo, 13 de marzo de 2016

El día que la Luna Nueva brilló.

No se si te  has enterado de los "extraordinarios" fenómenos que ocurrieron el pasado martes 8 de marzo, con Júpiter, el eclipse y la superluna, que seguramente no has podido ver (siempre la maldita ley de Murphy) y quizás estés pesaroso-a por haber perdido tan magnífica oportunidad.
No te preocupes. Si la información que te ha llegado es la misma que lo que he leído yo, no te has perdido nada de lo que cuentan por culpa de las nubes o porque hayas leído tarde las noticias en Internet. Lo cierto es que no ocurrió nada importante en el cielo que hubiera estado a tu alcance. Como otras veces, o aún mucho más que otras veces, algunos medios de comunicación exageraron o contaron auténticas mentiras.
¿Alguien vio alguna vez la Luna Nueva? Según la información de decenas de publicaciones, el día 8 de marzo se iba a ver, y no solo ver, sino además un 15% más grande y brillante de lo normal. Pero esto solo fue la guinda.
  

Si; es mi frase favorita de todo lo que he leído del genial Einstein, seguramente porque es la que mejor entiendo.
Como yo también pertenezco a la raza humana, sé que me habrá tocado muchas veces ejercer de estúpido, y seguro que tendré que repetir en el futuro. Y no solo yo. Todos los seres que nos llamamos “inteligentes” en el tercer planeta.

lunes, 7 de marzo de 2016

ORIÓN: La constelación

La mayoría de las personas que nos gusta mirar del horizonte para arriba, de noche, y observar los astros, estamos de acuerdo (por supuesto hay excepciones) en que de los 88 grupos de estrellas en que los astrónomos han parcelado el cielo, la constelación más llamativa es Orión. Cuando hay alguien enseñando el cielo a los curiosos o aficionados neófitos, casi siempre se le oye decir que es su preferida.

Aunque Orión es la típica constelación de invierno, en agosto se la puede ver al alba. (Araúzo de Torre, 14-8-2015)
Nunca olvidaré cuando yo la descubrí una preciosa noche de noviembre, surgiendo imponente por el horizonte Este en aquel lugar donde habíamos puesto las tiendas de campaña, una campa del macizo montañoso del Gorbea a mil metros de altura, muy lejos de las luces de pueblos y ciudades.

Era la época de la que guardo un mejor recuerdo con respecto a esta mi afición hacia las estrellas porque era el comienzo, la etapa de los descubrimientos. Con ayuda de un planisferio celeste (un mapa de estrellas), llevaba varios meses aprendiéndome poco a poco las constelaciones, comparando el cielo con el mapa, comprobando, siempre con admiración, casi con asombro, cómo esos puntitos de luz que había visto toda la vida y que salvo “ligeras” diferencias de brillo me parecían todos iguales, coincidían uno a uno en su posición con los puntos marcados en el mapa. Y cómo, memorizando las formas de esos grupos de estrellas ¡que tenían nombre!, era capaz de reconocerlos la noche siguiente.

martes, 1 de marzo de 2016

Mis libros


Esta semana pasada mi editor (*) me ha echado un rapapolvo, y creo que tiene razón:
“Se cumple ya medio año desde que abriste el blog, has publicado casi 40 entradas, y ¡TODAVÍA NO HAS HABLADO DE TUS LIBROS!” 
Siguiendo sus indicaciones, y aunque nunca he sido un buen vendedor, os voy a hablar de dos libritos, los últimos que he publicado.

Ambos tienen una estructura parecida, con  capítulos o apartados muy cortitos que siguen todos el mismo esquema. Pueden resultar muy cómodos de leer, porque no son necesariamente temas secuenciales y puedes abordarlos en el orden que quieras, saltándote el que te resulte pesado o incluso retrocediendo, a partir de los títulos que aparecen en el índice.

lunes, 22 de febrero de 2016

Magia en el sexto planeta

¿Hay magia en las inmediaciones del sexto planeta?
Alguien que lo observara sin más, un espectador no demasiado quisquilloso que no vaya decididamente a pillar el truco, sorprendido por lo que ve diría que sí. 
Pero como siempre en estos casos existe una explicación, lo que lo convierte en una simple sesión de ilusionismo. Una sesión con dos ayudantes casi desconocidos que dan la cara en el escenario, aunque detrás de bambalinas está el mago, mucho más famoso, cuya aportación es fundamental. 
Una sesión que, quizás para salvaguardar el “truco” como aconsejan todos los ilusionistas, no se prodiga demasiado. Solo una vez cada 4 años, pero nunca falla. Ni en la puntualidad ni en su sorprendente y cuidada realización.
A la derecha los protagonistas, los satélites Jano y Epimeteo, aunque en realidad solo sean los ayudantes del sexto planeta que se intuye a la izquierda de la imagen, fuera de escena.
Créditos: Cassini Imaging Team, SSI, JPL, ESA,NASA  


Cuando me puse a escribir este post lo que más me costó fue elegir el título. Tardé en decidirme, después de dudar entre unas cuantas opciones:
- “Dos lunas encadenadas entre sí, pero que no se pueden encontrar”.
- “La atracción les aleja. Como dos amantes malditos, su propia atracción mutua hace que no puedan ni siquiera tocarse”
O incluso: -“El satélite de dos caras o ... ¿dos satélites en la misma órbita?”,   -“Danza salvadora”,   -“Baile mágico” ,  o    -“Lo más increíble del Sistema solar, que nunca hayas imaginado”.
Esta última sería muy apropiada para atraer la atención pero me pareció demasiado larga para un título.

Desde el tercer planeta nuestros protagonistas, los satélites  de Saturno Jano y Epimeteo, se verían muy débiles, y su magnitud ronda la 14 y 15 (a simple vista no se puede ver más allá de la 6), Desde luego, están fuera del alcance del equipo de un astrónomo aficionado medio, no tanto por su poco brillo sino sobre todo por la proximidad al planeta y a su anillo, cuya luz saturaría la zona. Pero con el rápido avance tecnológico y los nuevos equipos que sin duda irán apareciendo, probablemente desaparecerá ese problema dentro de poco tiempo.
Como imaginar es libre, imaginemos que ya podemos captar su imagen o que nos la pasa alguien con acceso a un gran telescopio, y yo te cuento lo que veríamos:


martes, 16 de febrero de 2016

Pero, ¿Por qué Mercurio?

Este post es continuación del anterior, que deberías leer antes que éste, clicando aquísi todavía no lo has hecho.
Allí se expone que Mercurio es el planeta que, con mayor frecuencia, está situado en una posición más cercana a la Tierra que todos los demás. Esto ocurre porque, aunque no es el que más se acerca, sí es el que menos se aleja. 
Aquí, en los anexos habituales de este blog, se dan datos concretos y explicaciones.


Antes de ello, quiero recoger una enorme casualidad que se produjo casi nada más publicar el anterior post:
Si allí se citaba que yo recordaba que al menos en dos ocasiones en concursos de la tele había aparecido la pregunta “¿Cuál es el plantea más cercano a la Tierra?”, y la respuesta dada como válida no era probablemente la correcta, no habían pasado 24 horas de haberlo publicado cuando en el programa “La ventana” de la Cadena Ser, el popular presentador Carlos Sobera hacía precisamente esa pregunta al concursante de turno. 
En este caso, el planeta que se daba como respuesta correcta (como siempre, Venus) estaba ese día más lejos que Mercurio, e incluso que Marte.
El dato, y el link que aquí te pongo donde puedes  comprobarlo en el minuto 52:35 de la grabación, me lo ha proporcionado mi colega en la enseñanza y divulgación de la astronomía, y gran amigo, Manu Arregi, autor durante unos cuantos años del magnífico blog “EL NAVEGANTE”, que aún puedes consultar.

 Me han preguntado que cómo me di cuenta de que habitualmente, y aparentemente contra toda lógica,  el planeta más cercano era Mercurio. Por supuesto que no soy un estricto inspector del Sistema Solar. Fue de manera empírica y casual.
Uno de los ejercicios, que a veces hace el alumnado que viene al Aula de Astronomía de Durango, consiste en medir con un metro diversas distancias en la maqueta, reproducida exactamente a escala, de las órbitas y posiciones planetarias que está trazada en el suelo (incluye también la órbita de un cometa, la trayectoria de la misión espacial Curiosity, la visualización de las leyes de Kepler, ...) y que aparece en la imagen.


La escala es muy fácil de manejar: 1 centímetro equivale a un millón de kilómetros. Uno de los objetivos de hacer mediciones directamente en el suelo era que se sorprendieran obteniendo la distancia Tierra-Sol en invierno y en verano, y desecharan el error frecuente en la causa de las estaciones. 
Ya puestos, por hacer algo más, les propongo medir la distancia de la Tierra a los otros tres planetas cercanos, cuya posición actualizamos semanalmente a partir de una tabla de elongaciones (separación angular respecto al Sol) y dejamos marcada con etiquetas adhesivas, sobre las que luego solemos colocar esferas que representan a los planetas para visualizarlos mejor.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Mercurio, el planeta más cercano, a la Tierra.

El título es totalmente correcto. No es lenguaje metafórico como en otras ocasiones, ni me he confundido de planeta.
Tampoco pienses que en este caso con la palabra “cercano” me refiero a “más parecido” como a veces se dice, ni ha sido una traducción inadecuada del inglés, ni tampoco quiero indicar que “sintoniza contigo”, como en ocasiones utilizamos ese término al referirnos a personas.
El más cercano al tercer planeta, es el primero. En distancia, en línea recta, en kilómetros o en Unidades Astronómicas (Suponiendo que estás leyendo esto no más de 10 días después de que lo publiqué) 
¿Y qué pasa con el segundo, que está entre ambos? Me preguntarás.

Para que veas que no voy de farol, te pongo aquí los números que me acaba de dar ahora mismo el programa Stellarium, que coinciden con los datos que dan otras fuentes totalmente fiables, para hoy día 10 de febrero de 2016:
Distancia Tierra-Mercurio 1.05 Unidades Astronómicas (en kilómetros, multiplicar por 149.6 millones)
Distancia Tierra-Venus 1.40 U.A.
Distancia Tierra-Marte 1.28 U.A.
Está claro.
Se Puede comprobar con cualquier programa de efemérides, que Mercurio es el planeta que tenemos más cerca desde el pasado 24 de diciembre hasta el próximo 20 de febrero.
Seguramente ya te habrás dado cuenta de la “trampa”: Las distancias cambian continuamente porque los planetas se mueven en sus órbitas, con diferentes periodos y la configuración del sistema va cambiando.

A la izquierda, la posición de los planetas hoy mismo (10-2-16) con indicación de las distancias por medio de flechas, y a la derecha otra situación en que Mercurio también era el más cercano, a pesar de que estaba en la posición más lejana posible, al otro lado del Sol (a mediados de diciembre de 2014).
Estamos acostumbrados a ver los planetas dibujados en línea recta, partiendo del Sol, como en esta imagen, pero eso solo es una manera de representarlos, que evidentemente no corresponde a ninguna situación concreta de una fecha.


Está claro que normalmente quien pregunta “¿Cuál es el más cercano?” lo que en realidad quiere preguntar es “¿Cuál es el que más se acerca? ”, y en ese caso la respuesta correcta sería Venus, pero evidentemente el subconsciente le juega una mala pasada y se equivoca al construir la frase.
También el que responde a la pregunta si sabe un poco de astronomía, la oye bien pero su subconsciente la interpreta mal, con lo cual si se trata por ejemplo de un concurso, ganará el premio a pesar de responder incorrectamente.

sábado, 6 de febrero de 2016

La Luna se tumba

Si vives en el hemisferio Norte y el próximo miércoles (10 de febrero de 2016), o el jueves, después de atardecer tienes el horizonte Oeste sin muchas nubes, o si aunque esté nublado percibes algún claro en el cielo, mira hacia allí y verás una preciosa Luna. Con una fase muy fina, próxima a ponerse o quizás ya ocultándose, dará una imagen verdaderamente llamativa. Pero quizás, sin darte cuenta el porqué, te parecerá algo rara.   ¡Pero si está tumbada!

Luna y farolas en S. Pedro de Atacama el 7-4-2013.
 Esta imagen en realidad corresponde a la salida de la Luna próxima y posterior al equinoccio de otoño en el hemisferio Sur, que es análoga a la situación de ocaso (puesta) próximo y anterior al equinoccio de primavera en el hemisferio Norte, los citados días de la próxima semana.
En el hemisferio Norte estamos acostumbrados a ver la Luna creciente con la figura erguida, en forma de letra D, la curvatura a la derecha, (el terminador –límite entre la parte brillante y la parte oscura- a la izquierda), y las puntas de la Luna dirigidas hacia la izquierda. Esta imagen, o su simétrica correspondiente a la luna menguante en forma de letra C es el típico icono de “medialuna” que aparece en cualquier lugar para referirse a la Luna en general, o incluso a la noche. (En el hemisferio Sur al revés la D y la C y por eso suele decirse que la Luna en el Norte es mentirosa pero en el Sur no, refiriéndose a las iniciales de Creciente y Decreciente)
Sin embargo los dos días citados, en el hemisferio Norte poco antes de ponerse tendrá las puntas dirigidas hacia arriba, en una postura casi horizontal, tan extraña que casi no lo vas a volver a encontrar así en todo el año. Puedes pensar que quizás te esté sonriendo.