Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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jueves, 11 de julio de 2024

Marte se pasea por Tauro

 

Durante un mes, desde mediados de julio hasta mediados de agosto, podremos ver de madrugada a Marte en varias posiciones llamativas dentro de la constelación de Tauro.

Como todos los planetas, Marte se mueve sobre el fondo de estrellas y por ello se va encontrando con diferentes astros. Es el planeta exterior más rápido, con lo que son evidentes sus cambios de posición en poco tiempo.

El 4 de julio Marte arriba a la derecha, en una situación que puede considerarse el prólogo de  la que se describe en este post: El planeta rojo todavía estaba en Aries, a punto de entrar en Tauro y  aún algo lejos de los astros que visitará ahora. La zona ya con algo de luz anunciando el amanecer, estará más oscura en este próximo mes.

Este 2024 no es un año propicio para Marte, pero ello no es obstáculo para que pueda ser interesante su evolución. Como recogí en este otro post , cada poco más de 2 años adquiere un brillo mucho mayor de lo habitual, durante varios meses se puede observar a medianoche y tiene un periodo de retrogradación, moviéndose muy despacio respecto al fondo estrellado al principio y final del mismo. 

Pero quizás porque ahora no es tan evidente, y porque se mueve más, sea interesante su seguimiento cuando vaya visitando diferentes astros:

15 de Julio

Situación muy cercana a Urano. 

El lejano y débil planeta en estos momentos tendrá magnitud 5.8 y por tanto observable a simple vista justo justo en unos cielos que estuvieran muy limpios. Pero la gran cantidad de estrellas que se ven con brillo similar hacen muy útil la referencia de Marte. El día 15 solo tenemos que buscar el planeta rojo y a su lado, según esta imagen, estará Urano.

En una futura entrada de este blog daré detalles y trucos para localizar a este lejano planeta, ya a horas más prudenciales, por si el día 15 lo tuvieras nublado.

28 de julio

Aproximadamente los días finales del mes, y especialmente el día 28, el planeta rojo se situará entre los cúmulos de las Híades y las Pléyades  y con ello relativamente cerca de la estrella Aldebarán. Será una imagen muy estética y además aproximadamente coincidirá con la estrella en el color (ambos tienen un tono rojizo) y exactamente también en el brillo porque aunque el de Marte sea muy variable en esta ocasión coincidirán.


30 de julio

2 días después de la referencia anterior aparecerá por allí la Luna de 5 días antes de nueva. Desde luego, la presencia del astro más brillante de la noche dará realce al grupo de objetos celestes y no solo a Marte:


3 de agosto

Marte formará un triángulo casi equilátero con Júpiter y Aldebarán. Será llamativo porque allí aparece la estrella más brillante de la constelación y el planeta más brillante (si exceptuamos a Venus que no aparece en plena noche) 


14 de agosto

Se producirá la conjunción Marte-Júpiter

Júpiter, el planeta más brillante de la zona, se encontrará junto a Marte. Muy cerca uno de otro y teniendo mucha diferencia de brillo.


Curiosamente puede decirse que el brillo de Júpiter cambia muy poco, pero sí el de Marte, y el verlos tan juntos puede servirnos para calibrar las variaciones en el brillo del planeta rojo, que pese a aparecer ahora casi insignificante al lado del otro, puede llegar a alcanzar el brillo que ahora tiene Júpiter.

A continuación añado una recopilación de los gráficos anteriores en el que se aprecia mejor el movimiento de los planetas:







jueves, 8 de diciembre de 2022

Y la Luna tapó a Marte

 Aunque hay personas a las que les resulta extraño, voy a escribir esta entrada en primera persona. Porque lo he vivido con emoción y porque un blog personal no es un libro de texto sino algo que puede recoger las vivencias del autor y sus puntos de vista, y por ello puede ser personal e incluso parcial.

Esta entrada es continuación de la anterior, pero si aquella era teórica esta es una crónica de lo ocurrido.

Durante esta pasada madrugada iba a ser la hora H. Un fenómeno celeste extraordinario por su poca frecuencia y de cierta belleza y grandiosidad podría observarse desde aquí. La Luna ocultaría el planeta Marte.

Esta imagen es casi igual a la que abría el post anterior. Menos nítida, pero con mucho más valor porque aquella era un montaje y esta es real

Por una parte, la anterior ocultación de Marte que se vio donde yo vivo fue el 9-5-2013 (que no pude observarlo). Es cierto que hubo otra visible en una zona no demasiado lejana en 2020, y estuve a punto de ir a verlo pero las circunstancias personales no lo aconsejaron.

Por otra parte el contemplar las imágenes con la pequeñez del planeta respecto a la imagen de la Luna que está muchísimo más cerca, impresiona y pueden hacer pensar. Además la casualidad de estar Marte en su mejor momento amplifica la situación porque el tamaño aparente del cuarto planeta cambia enormemente.

De acuerdo en que es mucho más espectacular una ocultación de Venus en fina fase. Pero de esas ya he visto 3 y ya se sabe que lo que escasea se valora más.

En cuanto a la fotogenia, una ocultación de Venus en fina fase como esta de 2020, aunque la finísima Luna a penas se intuía, no tiene rival.

Pero los preámbulos eran descorazonadores en cuanto a las previsiones del tiempo. Desde hace más de una semana habían puesto aquí cielo totalmente cubierto durante toda la noche.

La de la izquierda era la previsión en todas las fuentes desde hacía días. Solo he visto que se ha cambiado a la de la derecha esta misma mañana.

Al comienzo de la noche, efectivamente aquí se cumplían las nefastas previsiones, aunque algo al sur podían verse a los dos protagonistas entre nubes

El comienzo del espectáculo pudo ser captado desde Miranda de Ebro, como se aprecia en estas espectaculares imágenes de Javier Martín

A pesar de las nubes, al comienzo de la noche (18:50 h.) desde Miranda se veían Marte y la Luna


Una imagen de más campo donde aunque cueste localizar a Marte, los dos astros en el entorno nuboso adornado por el paisaje merecen la pena.

Cuando se trata de observar astros brillantes puedo hacerlo desde casa, y a pesar de las casi nulas esperanzas, puse el despertador a las 3 y a las 5:30. La primera para ver el panorama y hacer una observación previa si fuese posible, vuelta a la cama, y la segunda para preparar los materiales que había dejado ya apartados, y observar la ocultación que ocurriría hacia las 6:15. Todo ello sabiendo que con casi total seguridad estaría nublado. Pero quienes observamos el cielo por estos lares somos así.

Primer despertar y llevarme la sorpresa agradable de que la Luna se veía entre nubes, y Marte también cuando pasaba una zona menos compacta. Hice algunas fotos con teleobjetivo:




A las 5:30 en un primer vistazo la Luna se veía  pero por culpa de las nubes que difundían la luz de la Luna, y Marte ya muy cerca, no conseguía pillar al planeta, para lo que tuve que utilizar los prismáticos.





Era el momento de utilizar el telescopio. Tuve tiempo de hacer el montaje, observar en visual y hacer más fotos ahora a través del telescopio a foco primario (acoplando la cámara al telescopio sin objetivo ni ocular), según la Luna se iba aproximando a Marte hasta ocultarlo. 

Nunca se fueron las nubes, pero cuando eran menos densas se podía disparar, sin poder obtener una nitidez por ese motivo y por la turbulencia originada al observar tras una ventana. Pero aquí queda el recuerdo:













Objetivo conseguido

Quizás hubiera quedado más impresionante utilizando algún ocular. Desde luego más grande sí (menos campo), pero probablemente al no poder conseguir nitidez a causa de las nubes habría perdido realismo.

Además creo que didácticamente es más interesante que se vea gran parte de la Luna y comparar los tamaños de los dos astros aunque solo sea inconscientemente.

Mientras ajustaba el seguimiento del telescopio para tenerlo colocado permanentemente por la zona de la Luna por donde debería surgir Marte casi una hora después se fue cubriendo todo, esta vez con nubes más densas y no hubo opción.

A pesar de que quedó pendiente la segunda parte, se cumplieron con creces las expectativas, y otra observación más para la lista.


Una aclaración.

Volviendo a la entrada anterior, intentaré aclarar el sentido de las animaciones correspondientes a Bogotá y Buenos Aires, que podrían interpretarse de manera errónea, como que la Luna se mueve alrededor de Marte, o viceversa. Ayer lo añadí allí, pero lo he cambiado de ubicación para que tenga más visibilidad.

Quise no ser muy académico, sino recoger lo que podría ver el observador: la posición relativa de los dos astros. 

Para aclararlo, añado ahora dos animaciones para Bilbao: La primera recogiendo el movimiento real de la Luna respecto a la eclíptica , y la segunda con referencia al horizonte en el mismo sentido que las citadas, que relaciona la posición relativa de los dos astros.

Vemos como la Luna ha pasado ya por su nodo ascendente porque va separándose de la eclíptica, y allí se encuentra (desde nuestra visual) con Marte que está al norte de la misma. Pero eso a un observador no le dirá mucho porque no se aprecia en el cielo.


El cambio de la inclinación de la eclíptica a lo largo de la noche, al principio ascendente en las cercanías de los dos astros, luego horizontal y luego descendente, origina estas curiosas posiciones

Por ejemplo, al igual que en esta simulación, al principio de la noche se veía Marte muy por debajo de la Luna (imágenes de Miranda), pero luego se situaba bastante por encima, y se ocultaba por la zona indicada. Donde no haya habido nubes se habrá visto cómo reaparece justo por la parte inferior de la Luna, pero si miramos la primera animación podríamos perdernos el momento de dicha reaparición, por estar fijándonos en otro lado.

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Marte se esconderá tras la Luna en su día más especial


El día 8 de diciembre hay doble fenómeno celeste relacionado con Marte: Precisamente en su día más especial, casi durante una hora la Luna nos privará de su visión.

Montaje de lo que sería la ocultación

Por un lado, es su oposición: El cuarto planeta se situará en la parte opuesta al Sol visto desde la Tierra, y por ello estará visible toda la noche, saliendo en el momento de irse el Sol supuesto un horizonte plano de altura cero, y se pondrá cuando amanezca. Esos días estará en la zona más cercana a la Tierra y brillará de una manera excepcional, casi tanto como Júpiter, aunque seguramente llamará incluso más la atención que el planeta gigante, debido a su color rojizo.

Marte, el punto más destacado de la zona superior de esta foto tomada hace dos meses, se ve ahora mucho más brillante y no se ha movido mucho. Sigue situado en una zona privilegiada del cielo entre Orión y Boyero y cerca de la Pléyades e Híades.

Es el momento de observarlo con telescopio para ver detalles en su superficie como su casquete polar, o admirar su gran brillo a simple vista, porque a diferencia de otros planetas exteriores, éste cambia mucho de unas fechas a otras.

Imagen de Marte obtenida por Pablo (de OSAE) en la oposición de 2014.

Esta situación se repite cada poco más de dos años, y en esta ocasión una enorme casualidad hace que ese mismo día sea ocultado por la Luna, fenómeno muy poco frecuente desde un punto concreto de observación. Es como si Marte quisiera esconderse de ojos curiosos mientras dura su celebración.

Además, por ser la oposición estarán en línea recta en Sol la Tierra y Marte, y por producirse la ocultación también deben estar alineados Marte la Luna y la Tierra, con lo que la Luna estará necesariamente en fase llena, al estar situada en la parte opuesta al Sol respecto a la Tierra, y los 4 astros deben estar alineados

Configuración de los astros el día 8 de diciembre de 2022

Este tipo de fenómenos en los que interviene la Luna no se ve desde todos los lugares de la Tierra, y desde los que sí pueden observarse no son simultáneos, todo ello por efecto de la paralaje, como cuando vemos un objeto cercano cambiando su posición sobre el fondo, si cerramos alternativamente cada ojo. 

Concretamente la zona desde la que podrá observarse la ocultación se recoge en este mapa:

El fenómeno se verá completo en el recinto central del mapa (la mayor parte de Europa y Norteamérica)  En la zona coloreada de rojo se verá solo la ocultación (luego se pone la Luna) y en la amarilla solo la reaparición, (después de la salida de la Luna)
En la zona situada al norte de la línea azul la Luna pasará por el sur de Marte sin ocultarlo, y por debajo de la línea verde pasará por el norte, debido a la paralaje.
Más a la izquierda de la zona amarilla, cuando aparezcan los dos astros protagonistas ya habrá finalizado el fenómeno, y a la derecha de la zona roja se pondrán por el horizonte antes del mismo. Gráfico a partir de 
https://efemeridesastronomicas.dyndns.org

El fenómeno es digno de verse, e incluso desde lugares donde no haya ocultación la aproximación de los dos astros será llamativa y ocurrirá en una zona atractiva del cielo, como se ha dicho, próxima a los cúmulos de las Pléyades y las Híades.

Aunque la luz de la luna llena y la cercanía del horizonte no lo pongan fácil, podrían verse las Pléyades y las Híades en la zona del espectáculo, como se recoge en esta imagen que simula el comienzo de la ocultación.

Pero no esperes a la hora de la ocultación, porque los prolegómenos son interesantes y será a horas menos intempestivas:

Ya en cuanto se vaya el Sol aparecerán los dos protagonistas por el este. Incluso en un horizonte de altura cero la Luna ya estará saliendo cuando aún sea de día, seguida por Marte (2º de altura con el Sol a 0º) aunque probablemente no se apreciará hasta que empiece a oscurecer. 

Si lo seguimos observando durante varias horas (en el hemisferio norte anochece muy pronto, siendo en mi latitud precisamente el día que más pronto lo hace, y tendremos tiempo) veremos como los dos astros se van acercando y debido al efecto de rotación terrestre en que todo el cielo gira hacia el oeste, dará la impresión de que Marte persigue a la Luna. Pero en realidad será ésta la que se irá moviendo hacia el oeste respecto al fondo estrellado, aproximándose al planeta rojo.

Posiciones de la Luna y Marte durante toda la noche, para Madrid (y casi idéntico para otros lugares de la península), en hora local.

La mejor opción sería acostarnos a la hora habitual tras haber visto a los protagonistas, y levantarnos luego poco antes de la ocultación, cuando estén ya hacia el oeste y muy próximos entre sí. Ver el fenómeno y luego, como en España es fiesta, podemos volver a descansar.

Concretamente desde los lugares de la península Ibérica la Luna alcanzará a Marte y lo ocultará por la zona superior izquierda, mientras que la reaparición tendrá lugar por la parte inferior de la Luna.

Debido al brillo del satélite quizás cueste distinguir a Marte en esos dos momentos clave y habrá que fijase bien. Unos prismáticos o un telescopio ayudarán, aunque habrá que dirigirlos al borde adecuado dejando fuera la mayor parte de la Luna para que no deslumbre.

En otros lugares de Europa (algo más hacia el nordeste) el tramo en que Marte recorrerá detrás de la Luna y el tiempo en que permanece ocultado será mayor, pero a diferencia de otros fenómenos astronómicos eso no implica una mayor espectacularidad. Más bien aumenta el tiempo de espera entre los momentos de la ocultación y la reaparición, e incluso las mejores suelen ser las ocultaciones rasantes (en la siguiente figura hay un caso en Marruecos) en las que pueden verse varias ocultaciones y reapariciones debido a los montes del borde de la Luna.

Lugares del borde lunar donde se verá Marte ocultándose o reapareciendo y las horas en que ocurrirá (en horario local), desde varias ciudades.

Desde otros lugares desde los que no se produzca la ocultación, no dejará de ser interesante ver la aproximación de los dos astros e incluso el movimiento aparente entre ellos. 

Por ejemplo desde Sudamérica se verá como durante toda la noche Marte gira aparentemente alrededor de la Luna en sentido contrario a las agujas del reloj. Algo realmente curioso que en realidad se debe al movimiento propio de la Luna hacia el este, conjugado con el paso por el norte del planeta rojo y el movimiento de rotación terrestre que ocasiona la variación en la inclinación de la eclíptica, como se recoge en este gráfico con datos de Colombia.

Posiciones relativas de la Luna y Marte en la noche del 7 al 8 de diciembre, desde Bogotá

En una animación correspondiente a la misma situación se ve más claro:


Aunque parecerá que es Marte el que circunvala la Luna, porque el satélite centrará la atención del observador, realmente es él el que se mueve.

Desde lugares más meridionales Marte queda más centrado en el bucle, aunque no llega a cerrarse el círculo de la trayectoria porque al ser primavera la noche es muy corta.

Por ejemplo esta otra animación recoge la situación que se podría observar desde Buenos Aires. El giro aparente de la Luna se debe a la distinta inclinación de la eclíptica con el paso de las horas: 




Distancia el día de la oposición 

Suele decirse, y muchas veces lo hacemos por simplificar, que cuando un planeta está en oposición se encuentra a la menor distancia posible desde la Tierra. 

Pero esto hay que matizarlo. Sería cierto si las órbitas fuesen totalmente circulares. Pero en realidad son ligeramente elípticas (la de Marte mucho más que la de la Tierra), y por ello la máxima proximidad se produce poco antes de la oposición si el planeta (en este caso Marte) se está alejando del perihelio, y unos días después si se está acercando. En este caso la menor distancia es el 1 de diciembre, justo una semana antes de la oposición, aunque proporcionalmente la diferencia es pequeña, y no hay diferencia en el brillo:

Con un gráfico puede ilustrarse la situación:

Como la diferencia de las distancias los días 1 y 8 no es grande, para visualizarlo mejor se ha aumentado la excentricidad en la órbita de Marte.

   

Hablando de distancias:

Aunque cada poco más de 2 años se produce la oposición de Marte, si queremos verlo grande y brillante debemos aprovechar esta oportunidad porque no volverá a estar tan cerca hasta mayo de 2033.

De nuevo la excentricidad de la órbita marciana es la causa, ya que según donde se produzca la oposición la distancia entre las órbitas en esos puntos es diferente. 

Situación del tercer y cuarto planeta en las oposiciones de éste a partir de 2018

Los momentos en que está más cerca son los días próximos a las oposiciones. Las 4 siguientes a la actual serán más lejanas y hasta junio de 2033 no se produce una más cercana, a 0.427 U.A. Un mes antes, ya llegará a estar tan próximo como ahora, a 0.55 U.A.

   

Una casualidad:

El que coincida el día de la oposición de Marte con su ocultación por la Luna es una gran casualidad, pero aún más si añadimos el que hace dos oposiciones (el 27-7-2018) coincidió con un eclipse de luna,  por lo que también se produjo la alineación Sol-Tierra-Luna-Marte, y la ocurrencia de las dos circunstancias tiene una probabilidad tan ínfima, que parece que debería haber alguna causa o relación entre los diferentes periodos. 

Desde luego la habría si las órbitas fueran totalmente circulares, y así la Luna siempre estaría llena cada dos oposiciones. Pero debido sobre todo a la excentricidad de la órbita marciana las velocidades del cuarto planeta son muy diferentes, y así por ejemplo dentro de otras dos oposiciones (el 19-2-27)...

¡Pues solo por un día! ¡Y hasta 2044 solo se aleja 2 días! Pero luego... Habrá que analizar el tema, pero de momento la única explicación que se me ocurre es que la Luna, envidiosa del brillo de Marte en su oposición, decide dejar claro que es la jefa y se viste con sus mejores galas.

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7-12


domingo, 29 de mayo de 2022

El turno de Júpiter y Marte

Continuando con las conjunciones que en las madrugadas de este año nos están ofreciendo los diferentes planetas, hace unas horas que ha ocurrido una más. Ha sido la última, y una de las más próximas. Bueno, quedan un par de ellas en las que interviene Mercurio pero no podrán verse por ocurrir angularmente cerca del Sol.

Esta mañana el cuarto y el quinto planeta vistos desde aquí se acercaron a solo 35´, poco más que el diámetro lunar, y dejaron unas bonitas imágenes. En esta ocasión la climatología en Bilbao fue propicia y pude verlo desde casa.

Por supuesto la calidad del cielo era muy inferior a la de aquel en el que hace solo 2 días pude ver la escenificación del encuentro de Venus y la Luna

A las 4:45, cuando comencé la observación Saturno ya había tomado posiciones en el Sureste, como esperando a los protagonistas desde la distancia:

Saturno, en el centro de la imagen, no destaca mucho debido a la contaminación lumínica pero, fijándose bien, puede distinguirse junto a las estrellas delta y gamma de Capricornio.


Y a las 4:48 aparecieron Marte y Júpiter por el Este, junto a la antena, y muy próximos entre sí.

La distancia entre Saturno y la pareja (prácticamente 45º) permite calibrar o apreciar aproximadamente la separación entre Marte y Júpiter


Poco a poco fueron ascendiendo:


Por unos momentos la pareja protagonista de hoy parecía camuflarse entre las luces del horizonte:
Ampliando el detalle con teleobjetivo

También puede ser indicativa de la separación entre ambos planetas la posición de los satélites de Júpiter, que precisamente en esos momentos estaban bastante cercanos al disco.
Con un teleobjetivo de 300 mm, y sin necesidad de usar telescopio se captan muy bien de izquierda a derecha Ganímedes Europa Io y Calisto, a pesar de que en esos momentos su separación con Júpiter era pequeña (la mayor la de Calisto, apenas 3´)

Con esa referencia, y aunque no sea una medida precisa, puede estimarse la distancia entre los dos planetas.

Ya que el viernes Venus había sido protagonista, quise obtener un foto del segundo planeta con los dos de hoy, pero debido al perfil del horizonte no apareció hasta que empezaba a clarear, a las 6:02. 

Marte y Júpiter en la esquina superior derecha de la foto y Venus en la inferior izquierda.

Conviene insistir una vez más que este tipo de situaciones son relativas y dependen de la posición de la Tierra: Las vemos desde aquí, pero desde cualquier otro lugar del Sistema Solar los dos planetas no se verían juntos, como tampoco los veríamos nosotros si Marte y Júpiter ocupasen esas mismas posiciones, pero en otra fecha, cuando la Tierra estuviera en otro lugar de su órbita.

Posiciones de la Tierra, Marte y Júpiter el 28-5-2022

Esta conjunción ha sido la última ocurrida en las madrugadas de este año, y una de las más próximas:


Queda alguna más en las que interviene Mercurio pero no podrá verse por estar cerca del Sol, y habrá que dar alguna opción a la única vespertina, del 28 de diciembre (no es inocentada), en que aunque con pequeña elongación de 16.5º, el brillo de Venus puede ayudar a encontrar también a Mercurio.

En 2023 predominarán las conjunciones vespertinas, que podremos ver sin tener que madrugar.

sábado, 28 de mayo de 2022

Mereció la pena

Realmente mereció la pena. El madrugón ayer 27 de mayo, e incluso el viaje relámpago al lugar con los cielos más oscuros que yo conozco, y en un día especialmente limpio.


Venus y la Luna, principales protagonistas de la madrugada

Levantarse a las 4, subir a un lugar con horizonte de altura 0 casi en todas direcciones y un cielo excepcional. Pero, quizás todavía somnoliento, en la primera mirada al cielo se me antoja que hay algo que no cuadra. Tuve una sensación de irrealidad, como si algo no estuviera en su sitio o en su momento, como si el motivo y la escapada lo hubiera soñado en las pocas horas que había dormido y aquella fuera una más de las muchas observaciones de vacaciones veraniegas en aquel lugar:

Según van pasando los meses las constelaciones van cambiando  ¡Pero si este es el cielo que veo todos los años en agosto! Escorpio a punto de ocultarse ya por el horizonte seguido por Sagitario, con la Vía Láctea impresionante partiendo de esa zona y siguiendo en todo lo alto... ¡Claro, porque son las 4:30 de finales de mayo, y a dos horas por mes, coincide con el del principio de la noche a mediados de agosto! 

Escorpio, Sagitario, Ofiuco...Las constelaciones, tan conocidas todos los años por las observaciones estivales en este lugar, aparecían también ahora en la misma situación.

Todo estaba en orden. Y para ratificarlo, los planetas, que no entienden de nuestras fechas y se mueven a su aire lo ratificaron, porque a esa hora Marte y Júpiter ya habían aparecido sobre el horizonte Este, donde debían estar; y mañana mismo  (domingo 29) de madrugada se producirá el máximo acercamiento del cuarto y quinto planeta.


Júpiter y Marte, aún cerca del horizonte.


Pero en esta ocasión el espectáculo estaba sobre la zona opuesta del cielo. A las 5:08 surge Venus por el horizonte, algo más hacia el NE, como un fogonazo.

Venus, inconfundible por su gran brillo aún tan bajo en el cielo

Sabiendo que enseguida aparecerá la Luna tras él, busco un lugar desde el que se vea bien el orto del satélite.

Casualmente la estrella Ómicron de Piscis, de magnitud 4, estaba perfectamente alineada con Venus y la Luna


Todo el proceso de la salida de la Luna. Alguien diría que fueron unos instantes mágicos:

Sin palabras

Luego había que deleitarse con el espectáculo y buscar buenos encuadres para la pareja



Pero por supuesto, sin olvidar a los otros dos que llevaban un buen rato por allí.

La doble pareja con los 4 protagonistas:

Foto de Grupo. De izquierda a derecha la inconfundible Luna, Venus, Júpiter y Marte. Saturno, demasiado alejado hacia el Sur, no entraba en la foto.

Seguía clareando, pero en el limpio cielo continuaban viéndose los dos protagonistas. Ya sin incógnitas y con la labor hecha, solo quedaba darse unos minutos para admirar y disfrutar.