Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

miércoles, 7 de agosto de 2019

Un buen año para unas Perseidas "diferentes" y algo más

Ya se acerca el fenómeno celeste más conocido y más esperado por el público en general: la lluvia de estrellas fugaces Perseidas o “Las lágrimas de San Lorenzo” como popularmente se conocen en muchos lugares; y ya mucha gente va preguntando cuándo y cómo se verán este año. 
En realidad esta lluvia es muy amplia en el tiempo y ya han empezado a verse algunas Perseidas dispersas, pero como en realidad la pregunta suele ser sobre el momento en que más se verán, la respuesta es la madrugada del día 13 de agosto. Y si no hay nubes, merecerá la pena poner el despertador, porque hay algo más.






Es posible que hayas oído que en 2019 las condiciones no van a ser las más adecuadas para la observación de esta lluvia porque la Luna casi llena molestará, y que por ello se verán muchas menos que en otras ocasiones. 
Aquí un ejemplo, el primero que me ha dado Google:

Todos nos equivocamos alguna vez, pero un medio tan prestigioso como éste debería afinar más. Precisamente a las horas que propone observar las Alfa Capricórnidas, el día adecuado en cada caso probablemente se verán 10 veces más Perseidas que las “seis capricórnidas esas”.

Se puede leer eso mismo “de que si la Luna…” en casi todas las informaciones sobre las Perseidas de este año, pero … No hagas mucho caso.


Todas las opiniones deben ser valoradas, pero yo no estoy de acuerdo con estos titulares aunque algunos tienen su lógica, y creo que el último contiene 3 errores.
No hagas caso, a no ser que seas de esos comodones que quieren verlas antes de irse a la cama y les cuesta madrugar. Porque las circunstancias, tanto las favorables como las aparentemente desfavorables, se unen para que podamos ver más meteoros (nombre técnico que se da a las estrellas fugaces) que en otros años, pero solo de madrugada.
El máximo de las Perseidas, el día 13, se produce con la Luna Creciente, algo más de 2 días antes de la Llena, por lo que se ocultará antes del alba, dejándonos un margen suficiente de tiempo con el cielo oscuro.

Además puedes aprovechar ese momento para observar otros dos interesantes fenómenos celestes.
La Luna nos obligará a elegir precisamente la hora en general más favorable aunque habitualmente poca gente observa entonces, y que casualmente este año es muy posible que además en esos momentos (de la última parte de la noche en el Oeste de Europa), se produzca la máxima actividad absoluta.

Efectivamente, la Luna creciente y casi llena molestará toda la noche del día 12 al 13 de agosto hasta que se ponga, en la España peninsular sobre las 4:30 (2:30 T.U.). Si queremos ver algo, deberemos mirar al cielo de madrugada, tal como he recalcado.

Pero aparte de que la Luna nos obligue a ello, en general esas son las mejores horas todos los años porque es cuando la Tierra se mueve “hacia arriba” según la posición del observador, y atrapa un mayor número de partículas que se convertirán en estrellas fugaces, como expliqué en el anexo del post “las estrellas fugaces son para el verano” de 2018, y que se puede visualizar en este gráfico que ya he utilizado varias veces:


La situación geométrica hace que siempre de madrugada caigan más meteoros. La explicación detallada se puede ver clickando en el enlace mencionado antes, en su anexo.

Precisamente en 2019 está previsto el máximo anual en un intervalo que incluye esas horas:  La máxima actividad de la lluvia se espera que tenga lugar entre las 4 y las 17 horas del día 13 (horas oficiales en España). 

- Por si fuera poca coincidencia, además, tal como recoge el experto en estos temas Mark Kidger en el último número la revista ASTRONOMIA, sobre esa hora (2 T.U.) está previsto que la Tierra atraviese un filamento de meteoroides especialmente denso, independiente del máximo habitual (circunstancia que se explica en los anexos de “El espectáculo de todos los veranos ya está aquí”). Como los cálculos sobre los filamentos no suelen ser excesivamente exactos por su complejidad, si se retrasase solo un poco sería ideal. 

Aunque no es imprescindible, sería conveniente buscar un lugar con el horizonte Oeste bastante alto que ocultaría la Luna antes y nos proporcionaría una pantalla protectora contra su luz molesta, y observar de 4:30 a 6 (2:30 a 4 T.U.) porque contra todo lo que se ha dicho, las condiciones serán ideales. 
De acuerdo que el intervalo de tiempo no es grande, pero gracias a que en verano la luna llena (y fases próximas) se ponen antes de lo habitual por estar aproximadamente en la zona que se sitúa el Sol en invierno, será más que suficiente para la inmensa mayoría de la gente que solo pretende ver el espectáculo, y podrá cumplir con la tradición pidiendo unos cuantos deseos.

Para casi todos quienes hayan observado otros años (normalmente se hace al principio de la noche) será una sensación diferente. Por supuesto, habrá meteoros que crucen una gran zona de cielo, pero por estar el radiante muy alto, a la mayoría se les verá “caer” en vertical hacia el horizonte por cualquier zona de éste, y no se verá ninguna perseida moviéndose con “trayectoria horizontal”, como suelen aparecer frecuentemente las primeras horas de la noche.
Sobre una imagen real del final de la noche, se han dibujado trazos similares a los que dejarían las perseidas a esas horas.
Haz una prueba cuando empiece a clarear, al menos durante un rato que además puede servirte para descansar el cuello: no hace falta que levantes mucho la cabeza, y fíjate  en una zona del cielo próxima al horizonte. En principio puede ser en cualquier dirección, pero mejor al Oeste que todavía estará oscuro. Seguro que pillas algunas perseidas diferentes de las habituales.

Y si las estrellas fugaces no te parecen suficiente motivo para el madrugón, además habrá otros dos objetivos: el planeta Mercurio y la brillante estrella Sirio, que precisamente esa noche serán especialmente interesantes. Para ello deberías estar en un lugar con el horizonte Este lo más bajo posible (ahora sí es casi imprescindible), porque por allí aparecerán ambos cuando ya por esa zona empiece a  clarear.

El esquivo Mercurio
Por su cercanía al Sol, el planeta Mercurio solo se puede observar en contadas ocasiones, y con dificultad, bien en el crepúsculo matutino o vespertino. 
 En esta imagen tomada en agosto de 2014 Mercurio apenas se intuye como un débil punto en la zona inferior izquierda del cielo, en el que destacaban la Luna menguante y Venus.


Justamente el 13 de agosto de 2019 es prácticamente el mejor día del año para verlo por la madrugada desde el hemisferio Norte, y para ello hay que mirar por el horizonte Este-Nordeste.

Aunque su máxima elongación (máxima separación angular respecto al Sol, visto desde aquí) es el día 10 (a las 22:58 T.U. del día 9) las mejores condiciones se darán precisamente en la madrugada del día 13 con un mayor brillo (-0.47 frente a -0.06) y un poquito más alto sobre el horizonte (6º 14´frente a 6º 04´ ambos con el Sol a -10º)

La mejor posición unos días después de la máxima elongación es porque vamos hacia el Otoño, cuando a igual elongación la altura de Mercurio será mayor, como expliqué en este artículo.
El progresivo aumento de brillo es porque la fase de Mercurio va aumentando como ocurre en todas las apariciones matutinas.

Este gráfico correspondiente al día 9 es muy parecido a la situación del día 13 y nos puede ayudar a encontrar al primer planeta, a pesar de que no ha tenido en cuenta un par de factores: Como la máxima elongación (en T.U.) es al final del día 9, será un poco mayor en la madrugada del día 10 (19º 3´) que en la del 9 (19º1´), y por otra parte en el verano la mejor situación para ver Mercurio de madrugada se da siempre unos días después de la Máxima Elongación, y no en ese día. Aunque esto no tiene excesiva importancia y el gráfico es útil, nuevamente en N.G. volvieron a despistarse.

Pero cuando consigas ver al esquivo Mercurio (quizás sea la primera vez que lo hagas de manera que figuradamente despertarías la envidia de Copérnico que nunca lo pudo ver) no abandones el lugar porque hay más:

La estrella Sirio
Estos días se produce además (en latitudes medias alrededor de 40º N) el fenómeno del “orto helíaco de Sirio”. Puedes imaginar que eres uno de los vigías del antiguo Egipto que, en los días en que se suponían próximas a producirse a las inundaciones del Nilo, oteaban el horizonte al alba intentando ver a Sirio por primera vez en varios meses. La estrella más brillante del cielo, que aparecía por primera vez de madrugada, cuando las demás ya se habían apagado y anunciaba las fertilizadoras inundaciones fue divinizada por este motivo.


La estrella Sirio, el primer día que yo pude verla del verano de 2015, concretamente el 14-8.
Aunque en estos miles de años que han pasado después de la época de los faraones las fechas han cambiado por el  movimiento de precesión de los equinoccios, y en cada latitud es diferente, en una amplia zona central de la península Ibérica ocurre precisamente el 13 de agosto. En Andalucía casi una semana antes, pero si vives por ahí y lo ves este año, para tí será "tu" orto helíaco de Sirio porque probablemente nunca lo viste antes.

Instrucciones concretas:
En resumen, y como consejo práctico, si la noche del 12 al 13 de agosto no hay muchas nubes, este año hay dos opciones aunque en realidad son dos variantes de una misma, pero cada cual puede elegir.
Antes de nada, los días previos busca un lugar con el horizonte Este muy bajo. ¿Que en la zona del Oeste es alto? pues mucho mejor.

a) Pon el despertador a las 4, coge ropa de abrigo, una manta o esterilla para tumbarte en el suelo y algo para comer, y dirígete cuanto antes a un lugar oscuro, elegido con anterioridad. Si tu punto de observación está lejos, ten en cuenta el tiempo que vayas a tardar en llegar y madruga algo más. Si cuando llegues no encuentras a los colegas con quienes habías quedado, no es que te hayas confundido de lugar, sino que seguramente se han quedado durmiendo y todos los deseos serán para ti.

b) Si esa noche tienes pensado acudir a una de las numerosas fiestas que se celebran en muchos lugares por estas fechas veraniegas hasta altas horas, no bebas demasiado, y a eso de las 4 deja a tus amigos que se aburran con las últimas actuaciones musicales sin tu presencia y dirígete a un lugar oscuro. Bueno, si vas acompañado, mejor; pero no olvides que debes permanecer todo el tiempo mirando hacia arriba.
Observación de las Perseidas de 2016
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Aunque frecuentemente aproveche la crítica a noticias con las que no estoy de acuerdo, no pretendo sacar faltas a nadie (todos las tenemos), pero sí aclarar situaciones interesantes y en este caso motivar al personal a observar, porque quizás se había desanimado debido precisamente a las informaciones aparecidas, no muy afortunadas. Además el tono “familiar” que a veces utilizo no intenta menospreciar sino hacerse cercano al lector.  
Si escribiese lo mismo que los demás, este blog sobraría.

Por otra parte, hay que aclarar que los datos concretos que aparecen corresponden a la Península Ibérica. Esta lluvia de las Perseidas es especialmente interesante en el hemisferio Norte por la situación geométrica y la estación, pero prometo publicar algo de cara al verano austral sobre otras lluvias de meteoros, no menos interesantes.

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