Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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miércoles, 3 de octubre de 2018

Las estrellas nos dan la hora

Vivimos en un planeta que se está moviendo y por ello si miramos hacia afuera veremos moverse a los astros respecto a nuestra referencia.

Por cada rotación terrestre las estrellas darán una vuelta alrededor de la Estrella Polar, que al estar prácticamente en la prolongación del eje de giro de la Tierra, casi no se mueve.
En el hemisferio Norte tenemos una magnífica guía para seguir este movimiento: La línea imaginaria que forman las estrellas Merak y Dubhe de la Osa Mayor, que prolongándola pasa junto a la Polar. Es la aguja del reloj celeste que se va moviendo uniformemente según va pasando el tiempo: utilizando las iniciales de la mencionadas estrellas le llamaré la línea P-D-M.

El sentido de giro es el contrario a las agujas de un reloj (se le lama sentido directo). Tal como indicaré luego, en el hemisferio Sur el cielo en dirección Sur se ve moverse en sentido contrario (retrógrado).

Esta referencia nos va marcando el paso de las horas: Si en 24 horas da (aproximadamente) una vuelta, cada hora gira 15º, y de verla vertical a estar horizontal, habrían pasado 6 horas.
O en el siguiente ejemplo serían 2 horas:


 De la primera a la segunda el cielo ha girado 30º por lo que habrán pasado casi exactamente 2 horas

De esta manera podemos conocer la hora a partir de la posición de las estrellas.

No es fácil tener una exactitud porque entre otras cosas habría que determinar con precisión el ángulo. Pero para eso existe un instrumento llamado nocturlabio que provisto de una guía giratoria que se coloca paralela a la citada referencia estelar, nos da la hora en un disco graduado.



Un nocturlabio fácil de elaborar mediante un recortable,  aparece en esta otra imagen.



Puede descargarse (en castellano)  en  este enlace:
  http://www.aulaastronomia.es/Nocturlabio%20castellano.pdf

Independientemente del nocturlabio, que lógicamente facilita la labor, se puede intentar estimar aproximadamente la hora sin él. Una habilidad que puede parecer difícil pero como todo, con un poco de práctica se puede conseguir. Según me han contado, mi abuelo solía hacerlo cuando tenía que madrugar y levantarse antes de amanecer.

Sin embargo además de la estimación del ángulo hay un problema añadido, porque a una determinada hora la línea P-D-M no siempre está en la misma dirección porque la rotación terrestre dura 4 minutos menos de las 24 horas.

Por eso en cada caso hay que tener una referencia inicial y a partir de ella hacer el cálculo.
En cada fecha la referencia es distinta y cuando se usa el nocturlabio lo primero que hay que hacer es ajustar la fecha.

Pero incluso sin nocturlabio podemos hacer un cálculo aproximado si conocemos, por ejemplo, qué posición tiene la línea P-D-M a las 0 horas

He publicado ahora este post porque es precisamente en estas fechas cuando esa guía está vertical a las 0 horas (horario oficial en el centro de la península Ibérica). Si hoy la veo girada 30º serán las 2. Y si son 45º, las 3.


Estos días, poco después de las 3h se vería esta situación.
¿Para otras fechas?
Aproximadamente cada mes la línea P-D-M aparecerá girada 30º (lo equivalente a 2 horas).
Por ello, tomando como referencia el dia de hoy (principios de octubre), hay que girar imaginariamente desde la vertical hacia adelante el tiempo que ha pasado a razón de 30º por mes (o hacia atrás el tiempo que falta) y ahí serían las 0 h. Luego el ángulo desde esa posición nos dará la hora a razón de 15º por hora.

Por ejemplo si a primeros de septiembre hubiésemos visto la línea P-D-M vertical serían las 2

Si a principio de Agosto a la línea P-D-M le falta 45º para llegar a la vertical, como en la siguiente figura, sería la 1h. Porque 2 meses antes de la referencia de octubre, a las 0h el ángulo es de 60º. 15 º más abajo sería una hora más.

Esa misma posición en los primeros días de septiembre indicaría las 23 h porque faltan 15º (una hora) para que la línea P-D-M forme 30º con la vertical, que es cuando en esas fechas está a las 0h.


Más exactitud.
Estos ejemplos se refieren a situaciones con horario de verano y una longitud geográfica del centro de la península (3.5ºW). Para otras longitudes hay que realizar un ajuste. Por cada grado más al Este serían 4 minutos más. Hubiera sido más lógico referirme al meridiano 0º, pero como no se trata de obtener una exactitud total sino de ver el método y que en general sea válido para un mayor número de lectores he elegido esa situación. Queda abierto para que cada uno haga sus cálculos y realice la corrección necesaria, si lo desea.

Para el horario de invierno habría que hacer la corrección adecuada. Por eso a partir del día 28 de octubre a lo obtenido por este método habría que restarle una hora. Pero ahora mismo se está debatiendo el tema y no se sabe en qué quedará.
También hubiera parecido más lógico utilizar hora solar verdadera, como de hecho aparece  en los nocturlabios. En ese caso la línea P-M-D está vertical a las 0 horas los primeros días de septiembre. Pero no lo he hecho por las mismas razones: utilizar un lenguaje sencillo sin tecnicismos, con las unidades horarias que ahora mismo usa la gente.

Todo esto puede parecer muy complicado, pero si se entiende la lógica y se recuerda alguna referencia es sencillo. Por supuesto no hay que pretender calcular la hora exacta por las estrellas, y nosotros tenemos relojes, teléfonos móviles y montones de métodos para conocerla, pero no deja de ser bonito el saber que podemos ser capaces de hacer una estimación aproximada. Sentir la satisfacción de poder leer la hora en el cielo.

En el hemisferio Sur

Ahí la estrella Polar no se ve nunca, la Osa Mayor solo un número reducido de horas, más o menos según la latitud y la fecha, por lo que en la mayoría de las ocasiones no puede utilizarse la guía descrita.
Pero puede utilizarse la línea que marcan dos estrellas de la constelación de la Cruz del Sur: Acrux y Gacrux que aproximadamente se dirigen hacia el polo sur celeste. No son siempre visibles desde latitudes más septentrionales a 35º Sur, pero sí la mayor parte del tiempo.
No hay ninguna estrella situada en las proximidades del polo sur celeste, como ocurre en el norte, y eso dificulta la orientación, pero no tanto el cálculo de la hora porque la inclinación de la línea marcada por las dos mencionadas estrellas puede ser suficiente

Incluso existen nocturlabios para usar en ese hemisferio, como el de la imagen








Algunas precisiones:

Independientemente de que la indicación del nocturlabio pueda ser ligeramente imprecisa por la forma de usarse mantenido con la mano en una posición difícil de calibrar con exactitud, haciéndolo correctamente la hora que indica es más exacta que la de un reloj de Sol porque no hay que corregir la ecuación del tiempo. A diferencia del Sol, cuyo movimiento aparente está afectado por la excentricidad de la órbita terrestre y con ello la traslación no uniforme, además de la inclinación de la eclíptica respecto al ecuador, a las estrellas las vemos moverse de manera uniforme porque solo interviene el movimiento de rotación terrestre

Al igual que los relojes solares, los nocturlabios lógicamente indican hora local. Si nos movemos a otra longitud geográfica la indicación será diferente.
Por ejemplo, si estamos 3ºW y queremos saber la hora en el meridiano 0º, a la hora indicada habría que añadirle 12 minutos (4 minutos por cada grado)

Además habrá que hacer el correspondiente ajuste según el horario de invierno o de verano. Actualmente (primeros de octubre de 2018) en el centro de la península Ibérica habrá que añadir 2 horas más.


Dos relojes

En lugares no muy alejados del ecuador (regiones intertropicales o cercanas a los trópicos) en ocasiones son visibles tanto la Cruz del Sur como la Osa Mayor, según la latitud, la fecha y la hora.

En el hemisferio Sur, aunque no se vea nunca la Estrella Polar, cuando se vea la Osa Mayor podría usarse la inclinación de la línea D-M como guía.
Yo hice esta foto en Atacama (Chile), a principio de abril. ¿A qué hora?
En esas fechas la guía está vertical a las 0h (justo 6 meses después de principio de octubre), que en realidad son las 22h hora solar. Como faltan 5º (un tercio de hora), faltan 20 minutos para las 22. Serían las 21:40 (hora solar, independientemente de la hora oficial que se use ahí en ese momento)

En estos casos hay que tener en cuenta que las dos agujas no giran en el mismo sentido. La de la Cruz del Sur lo hace en sentido directo pero la de la Osa Mayor en sentido retrógrado, igual que desde el hemisferio septentrional, como se representa en el siguiente gráfico:
La esfera celeste gira toda ella de manera solidaria, pero según miremos hacia el norte o hacia el sur, para nosotros será diferente sentido




martes, 17 de julio de 2018

40 años mirando el cielo, gracias a la Polar


Este artículo tiene poco contenido astronómico al principio y recoge sobre todo vivencias personales que es muy posible que no te interesen. Si es así, puedes saltarte unos cuantos párrafos o leer alguno de los muchos post que puedes encontrar en el índice. Pero este es mi blog y para mí era obligado recogerlas.

Gran parte de mi vida, mi trabajo, mis aficiones y mis quehaceres diarios e incluso la relación con muchos de mis amigos  giran en torno a la astronomía, su enseñanza y divulgación.  Y justamente hoy, 17 de julio de 2018, se cumplen 40 años desde el momento en que entré en "esta extraña secta" de personas que les gusta mirar hacia arriba. 
El momento en que me aficioné al mundo de los astros coincidió con el que conocí la Estrella Polar, y ella fue la culpable.

Mucha gente suele preguntarme si ya desde pequeño me gustaban esos asuntos de los astros, y cómo fui progresando en esta afición.
No. Yo únicamente conocía "El carro" de la Osa Mayor y desde el pueblecito de mi madre donde pasaba los veranos bajo un cielo excepcional solía mirarla, sentir esos puntitos lejanos e imaginar lo que podían ser y lo lejos que podían estar… pero nada más.

También me viene a la memoria un eclipse de Sol que pude ver con 14 años, utilizando un cristal ahumado. Me gustó, sentí una sensación extraña al observar aquel curioso fenómeno y el recuerdo más nítido que me ha quedado es la pena que me dio cuando se acabó. Pero sobre todo porque todo volvió a ser como antes y aquella circunstancia extraordinaria que había roto la rutina diaria había desaparecido.

Pero el momento en que realmente decidí, de pronto, que la Astronomía iba a ser mi nueva afición y me puse a cultivarla en serio y de manera metódica, fue en la mencionada fecha de 1978.
¿El motivo de tan repentina decisión?  Fue por dinero.  Así lo suelo soltar, medio en broma medio en serio, cada vez que sale el tema.

jueves, 31 de mayo de 2018

Leo, el león

Una de las constelaciones más destacadas de la primavera es Leo.  Quizás hubiera parecido más adecuado hablar de ella a principio de esta estación, cuando estaba visible la mayor parte de la noche, pero como habitualmente cuando estamos en disposición de mirar el cielo es al principio de la misma, a esas horas tras el crepúsculo, es ahora cuando podemos encontrarla mejor posicionada. 

Si bien desde el hemisferio norte ya ha perdido un poco de altura pero todavía se puede ver muy bien en dirección Suroeste, desde el hemisferio sur está en esos momentos del principio de la noche en el mejor lugar posible, alcanzando su máxima altura en dirección Norte.


 En la parte superior de la foto está la constelación de Leo, con sus 4 estrellas más brillantes formando un trapecio casi perfecto. Imagen tomada desde el monte Artxanda junto a Bilbao.

jueves, 21 de julio de 2016

Estrellas también de día

En vacaciones tenemos mucho tiempo libre y quienes solemos mirar los astros, como cualquier otra persona, también aprovechamos para cultivar nuestra afición. Pero aunque en nuestro caso parece que parte de ese tiempo de asueto no nos sea útil porque es de día, podemos aprovechar también las horas diurnas porque con un telescopio también de día se pueden ver estrellas.
Todos sabemos que aunque la luz del Sol nos impida verlas, las estrellas siguen ahí en el cielo. A simple vista no podemos verlas pero sí con ayuda de un telescopio, y aunque en este blog pocas veces propongo realizar observaciones que no sean a simple vista, ésta es una de ellas.

Hoy voy a hablar de algo de lo que no soy experto. Por ello sólo voy a contar mi experiencia, aunque lo que yo hice quizás no fuera lo más adecuado y es posible que sepas mucho más que yo de observaciones diurnas y no te merezca la pena seguir leyendo. Pero lo voy a contar porque fue muy gratificante para mí, me gustaría que para otros-as también lo fuera y creo que debo compartirlo. Además sé que mucha gente que mira el cielo con su telescopio no ha explorado nunca esta faceta.

Por eso me gustaría que pudieras sentir la misma emoción que yo, cuando por primera vez tuve esa experiencia, o como cuando, el verano pasado, fui encontrando una detrás de otra y sin demasiada dificultad, la mayoría de las estrellas que fui buscando, más de 15 en dos sesiones diferentes, hasta la magnitud 2.
Foto de la estrella Arturo tomada el 8-8-15 en pleno día, a las 15:20 T. U. Ese puntito blanco cercano al centro de la imagen es la estrella. Se obtuvo colocando una sencilla cámara compacta delante del ocular del telescopio sin ningún adaptador. Las manchas corresponden a imperfección y/o suciedad en lentes y espejos. En directo mirando por el ocular la imagen es limpia, porque los defectos caen fuera de foco, y la sensación es impresionante.
La primera estrella que vi de día fue Arturo (la más brillante de la constelación de Boyero). Fue hace ya unos años utilizando un telescopio con montura ecuatorial, que orientaba de manera precisa utilizando las coordenadas del Sol. Una vez situado, sin más que utilizar los círculos graduados de la montura para colocar las coordenadas de la estrella, podía dirigir el telescopio a la posición que ocupaba en el cielo, mirar por el ocular y allí debía estar mi estrella. Es el método que había utilizado frecuentemente para ver a Venus a quien solía localizar en pleno día al cabo de uno o más intentos. Con una estrella es mucho más difícil, pero en una ocasión lo conseguí. 

jueves, 7 de julio de 2016

Es tiempo de mirar hacia arriba

Julio y agosto son meses muy especiales para quienes nos gusta mirar el cielo y los solemos aprovechar para cultivar nuestra afición y también, por qué no, para presumir delante de los amigos en un tema que para casi todo el mundo suele ser atractivo y sugerente.
Mira: ese es el triángulo de Verano, (debería ser "de invierno" en el hemisferio Sur) visible toda la noche en esta época.    Foto tomada el 3-7-16 en las proximidades de Bilbao.
Pero incluso muchas personas que no entienden demasiado “de eso de las estrellas” también en esta época le gusta por su cuenta mirar de vez en cuando el universo que aparece sobre su cabeza, dejar volar la imaginación hacia lo que son y dónde están esos lejanísimos puntos luminosos …sentir la pequeñez de uno mismo frente a la inmensidad del cosmos …

A veces suelen preguntar: ¿Hay algo interesante para ver ahora?
Por supuesto que sí. Lo que aparece a continuación es solo un adelanto para que no te pille desprevenido y más adelante concretaremos.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Felicitación navideña "sin puntas"


En una ocasión, durante una sesión de planetario, un niño de unos 10 años me hizo una extraña pregunta: “¿Por qué estas estrellas no tienen puntas?”  Tuvo que repetírmelo, y cuando por fín conseguí entender lo que decía, me quedé sorprendido de que con esa edad nunca hubiera visto estrellas de verdad “sin puntas”.

Con puntas o sin puntas, estos días están por todos los sitios y el símbolo de la navidad son las estrellas, precisamente el objeto de estudio y observación de los aficionados a la astronomía.
Será porque ya los he disfrutado muchas veces, o por lo que suponen de exaltación del consumismo, que cada vez me gustan menos estos días de estrellas “con puntas”, pero hay que reconocer que sirven para encontrarnos con familiares y amigos, e intentar pasarlo bien.
Aunque se usen como reclamo publicitario y comercial, no es menos cierto que para algunos, sobre todo los niños, tienen un significado de fiesta y alegría, y todos hemos sido niños alguna vez.
Por eso, yo también quiero felicitaros en este día, y os deseo FELIZ NAVIDAD, o
si lo prefieres,“FELICES FIESTAS”, o “FELIZ SALIDA Y ENTRADA DE AÑO” o incluso, como últimamente se oye, “FELIZ SOLSTICIO” .
 
Estrellas con puntas, estrellas sin puntas y estrella de navidad

martes, 8 de diciembre de 2015

Una estrella muy especial para tí

Llega la época de regalos, y quiero hacerte uno "diferente". Es un regalo muy ligero, casi inmaterial, apenas unos fotones procedentes de una estrella muy especial para ti.
Si miramos al cielo en una noche despejada veremos muchas estrellas, pero no las vemos en directo. No vemos la estrella actual, sino la de  hace unos años ya que su luz necesita un tiempo para recorrer la enorme distancia que la separa de nuestro planeta.
Como cada estrella está a diferente distancia, estamos viendo un cielo de múltiples momentos diferentes del pasado. Considerando esta circunstancia y eligiendo la estrella adecuada según nuestra edad, podremos ver en directo una estrella como era el año que nacimos.
No es una foto ni una grabación. Es verlo directamente, como si usásemos una máquina del tiempo y retrocediésemos hasta ese momento.
Por ejemplo si tienes 25 años tu estrella es Vega, porque se encuentra a 25 años luz. Al mirar esa estrella en el cielo la verás como era hace 25 años, cuando naciste. Ese intervalo de tiempo es muy corto para la vida de una estrella y su aspecto no ha cambiado, pero piensa que están entrando en la pupila de tus ojos los fotones que salieron de allí cuando tú naciste, esas partículas de luz que han estado viajando por el espacio justamente el mismo tiempo que tú has estado viviendo.
Esta es tu estrella ahora, pero a medida que vayas cumpliendo años tendrás que cambiar de estrella. Aunque si quieres, puedes retener estos fotones que emprendieron su viaje desde Vega a la vez que tú iniciaste tu viaje por la vida. Hazles una foto y los podrás guardar: Si tienes 25 años haz una foto a la estrella Vega. La luz que salió de allí cuando tú naciste entrará en el objetivo de la cámara será captada por su CCD y dejará su marca. Esa marca, esa foto, la puedes guardar siempre porque esos fotones procedentes de Vega siempre serán los tuyos.
Vega y Altair. Agosto 2009
Esta es la estrella Vega, en la constelación de Lira, marcada en la foto con un círculo amarillo. Es el ejemplo significativo en esta historia. Distancia fácil de recordar por ser un número redondo, muy brillante, pasa muy cerca del cenit en verano en latitudes medias del hemisferio Norte. Ya se utilizó con esta idea, de los 25 años que tarda la luz, en la película “Contact” y en la novela en que se basaba, escrita por Carl Sagan. Muy recomendable, sobre todo la novela.
También puede verse desde casi todo el hemisferio Sur en zonas habitadas, prácticamente hasta la latitud 50º Sur, en los meses de invierno austral (junio, julio, agosto, septiembre) cerca del horizonte Norte. Si tienes 25 años pero vives más al Sur, también hay para tí otra estrella brillante: Fomalhaut.