Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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domingo, 14 de agosto de 2022

El planeta más lento se escapa del pelotón

Como si fuera una paradoja en una carrera ciclista, Saturno, el planeta más lento de los observables sin ayuda óptica, ha sido el primero en abandonar el grupo en el que están los demás, y se ha dejado ver nada más comenzar la noche.

El 7 de agosto a las 23 h, Saturno ya había alcanzado suficiente altura sobre el horizonte como para distinguirse claramente a pesar de la contaminación lumínica de la ciudad, junto a las estrellas gamma y delta de Acuario.
Para ver esta imagen y otras de este post conviene hacerlo en un lugar con poca luz y subiendo a tope la luminosidad del dispositivo

¡Ya era hora! Llevamos unos cuantos meses sin poder observar planetas al principio de la noche, que evidentemente es el momento más cómodo, y obligados a madrugar, tal como recogí en varias ocasiones el pasado invierno y primavera.

Únicamente ha habido una excepción con Mercurio, que tuvo una breve escapada en mayo por los atardeceres del hemisferio norte pero, como casi siempre ocurre con el esquivo primer planeta, pasó desapercibido.

En realidad Saturno es el más lento de los 5 planetas visibles sin ayuda óptica, y por ello lo que ha ocurrido es que se ha quedado rezagado, cada vez más hacia el Oeste. Pero teniendo en cuenta el sentido de la rotación terrestre que nos hace ver girar la bóveda precisamente en esa dirección, la sensación que nos queda es que Saturno se ha adelantado a los demás. 

Visto desde la Tierra: (Referencias con las líneas verdes que pasan por nuestro planeta)

A - El pasado mes de marzo, con la incorporación al grupo de Júpiter, los cinco planetas eran visibles de madrugada, y Saturno en medio del grupo.

B - A principios de abril ya quedaba colocado en el borde del grupo, junto a Marte

C - En julio ya aparecía separado de los demás y trasnochando un poco ya podía verse

D - Ahora, a mediados de agosto pasa por la oposición estando visible toda la noche


Aunque no sea precisamente el planeta más brillante, ya está dando espectáculo, sobre todo en cielos limpios, como los de Araúzo de Torre, a donde corresponden las siguientes imágenes:

El pasado 9 de agosto, a pesar de la Luna y unas nubes que por momentos dificultaban la visión de Saturno, o gracias a ellas, se vieron unas estampas curiosas:


Sea como sea, lo cierto es que ya tenemos planetas al comienzo de la noche, para echarles un vistazo con el telescopio, para responder a algún curioso sobre  ¿cuál es esa estrella tan brillante que se ve por allí? que solemos oír frecuentemente, o sorprender al público que se inicia en el tema con "El famoso planeta de los anillos es aquel punto. Vamos a comprobarlo" 

Detrás del escapado irán apareciendo los demás, en orden de caza, ya en la segunda mitad de la noche. Pero como en estas noches veraniegas es frecuente trasnochar hasta altas horas, podrán verse primero Júpiter, luego Marte y ya casi con el amanecer Venus.

Desde el hemisferio sur seguramente se conformarán con ver a Saturno porque quizás el frío no les invite a esperar unas 4 horas (el doble que desde aquí) hasta que aparezca Júpiter


El 9 de agosto Júpiter parece surgir persiguiendo a Saturno, como siguiendo las connotaciones mitológicas según las cuales no se llevaban nada bien padre e hijo.

Y ayer mismo la Luna se interpuso entre los dos

Camuflada detrás del árbol, la Luna deja el protagonismo a los dos planetas: Júpiter abajo a la izquierda y Saturno arriba a la derecha.


Oposición

La situación concreta de Saturno hoy mismo, 14 de agosto de 2022, se denomina oposición porque respecto a la Tierra está situado en la parte opuesta al Sol. A casi 1325 millones de kilómetros del tercer planeta.


Como se ha dicho, esto implica que es "prácticamente" cuando más cerca se encuentra de nosotros y por ello cuando más brilla (En Marte, por ejemplo, la diferencia de unas situaciones a otras es enorme pero en Saturno no tanto), cuando muestra una imagen más grande a través del telescopio, y cuando puede verse durante más horas. Es decir, la época ideal para su observación.

Puede decirse que este momento marca el paso de matutino a vespertino, porque a partir de ahora  se verá durante más horas antes de medianoche que después, al situarse ahora al Este del Sol, y saldrá antes de ocultarse éste.

Bueno, en la práctica habrá que esperar lógicamente a que el cielo se oscurezca, y ese tiempo juega a nuestro favor, para que al planeta le dé tiempo a salir e ir tomando altura. Por ello hace ya unas semanas que se ha podido ver al comienzo de la noche.

Aunque en realidad podemos ver varios planetas si empezamos a mirar tras el crepúsculo vespertino y tenemos paciencia, el que estará durante más tiempo es el planeta anillado.

Las próximas oposiciones de otros planetas serán: La de Júpiter el 26-9  y la de Marte será el 8-12.




Aunque el caso de Saturno no sea muy significativo por su pequeña latitud eclíptica actual, excentricidad orbital no muy elevada y su lentitud, hay dos cuestiones que a veces suelen aparecer con motivo de las oposiciones planetarias y podemos aprovechar para su constatación.

Elongaciones:

La elongación es la distancia angular desde el Sol, completado en ocasiones por la indicación Este u Oeste según en qué sentido se mida, que será el más corto. Cabría pensar que fuese aumentando hasta 180º, momento en que empezaría a disminuir y cambiar de indicación. Como los planetas están próximos a la eclíptica, lo normal es que esa mínima distancia angular se mida en la dirección de la misma. 

Sin embargo en este caso de Saturno las efemérides nos dan que la elongación va aumentando hasta que hoy día 14 a las 16h T.U. llega a  178.7º, y a continuación empieza a disminuir, sin haber llegado a 180º. (pasa de 178.7 Oeste a 178.7 Este)

Esto es debido a que al estar Saturno separado de la eclíptica, el camino más corto cuando está lejos del Sol es muy diferente:

En dos esferas celestes se han representado gráficamente las elongaciones 

Normalmente la elongación es casi exactamente igual a la medida del arco de eclíptica limitada por el Sol y el planeta. Pero si está cercana a 180º y el planeta no está exactamente en la eclíptica, se desvía por zonas lejanas.

Solo tendrá elongación 180º el punto opuesto al Sol

Por poner otro ejemplo, la elongación de la luna llena de anteayer (la absurdamente denominada superluna del esturión) pasó de 174.5 Este a 174.5 Oeste, lejos de acercarse a 180º. Curiosamente se encontraba muy cerca de Saturno, pero más al Sur y con ello más lejos que él de la eclíptica.

Oposición y distancia a la Tierra:

Como se ha dicho, la oposición de un planeta es el momento en que está justo en dirección contraria al Sol; y si las órbitas fuesen totalmente circulares debería coincidir con su mínima distancia a la Tierra.
Sin embargo en este caso de Saturno la primera ocurre hoy 14-8 a las 16 T.U. y la mínima distancia a las 21.
La diferencia de 5 horas no es grande, ni se puede comparar por ejemplo con la última oposición de Marte en octubre de 2020, en que fue de 7 días, pero sí puede ser interesante conocer el motivo, que ilustro en el siguiente gráfico: en el primer caso con órbitas circulares y el segundo elípticas:
Se ha exagerado mucho la excentricidad de una de las órbitas para poder visualizar la pequeña diferencia en las distancias, y el gráfico es solo un esquema.

Teniendo en cuenta que la excentricidad de la órbita de la Tierra es menor que la de los planetas exteriores, si durante la oposición el planeta se acerca al perihelio la distancia mínima con la Tierra ocurrirá después de la oposición, pero si ya ha pasado por el perihelio será antes.

lunes, 18 de julio de 2022

El calor y los climas en otros planetas


Ahora que estamos pasando estos calores, podemos pensar en otros lugares del Sistema Solar donde la temperatura sube a niveles elevados.

Un ejemplo claro es la llamada cuenca Caloris en el planeta Mercurio, donde casi se alcanzan los 500 grados al conjugarse varios factores: Además de estar en el planeta más cercano al Sol, en esta zona éste culmina (está en el cenit) siempre cuando Mercurio está en el perihelio, o sea, aún más cerca de lo habitual, pero sobre todo porque en esos momentos parece detenerse en ese lugar retrocediendo levemente y pasando así 3 veces seguidas por su vertical, como se aprecia en esta animación: 

Simulación de las posiciones del Sol durante cualquier día en el cráter de la araña, de cuenca Caloris

Al margen de este detalle, y volviendo a las olas de calor en nuestro planeta alguien dirá que en verano es lo que toca, ¡pero no tanto! También en el hemisferio sur tuvieron algo parecido en enero, cuando allí fue verano. Está claro que todo esto es consecuencia del calentamiento global que está ocasionando el cambio climático y también en esto tenemos ejemplos en el Sistema Solar.

Sin tener en cuenta los planetas gaseosos donde es problemático hablar de temperatura porque varía según la profundidad, y considerando solo los cuatro primeros que tienen una superficie sólida, se da la paradoja de que el récord de la temperatura más alta se alcanza en Venus a causa del efecto invernadero, a pesar de estar más lejos del Sol que Mercurio, y las temperaturas más frías precisamente en el primer planeta, aunque solo en determinados momentos o lugares.

Como es sabido, las estaciones aquí son consecuencia de la inclinación del eje terrestre, a causa de lo cual cada 6 meses el Sol alcanza mayor altura alternativamente en puntos de uno y otro hemisferio además de una mayor duración del día, y ambos factores provocan la subida de las temperaturas. 

La situación en los diferentes planetas es la siguiente:


Inclinación de los ejes de los 8 planetas, con sus trópicos y círculos polares. En la zona superior los 4  que curiosamente tienen una inclinación muy similar, y en la de abajo los que son muy diferentes. 
La inclinación de los ejes en Venus y Urano se ha puesto en sentido contrario para indicar su diferente sentido de giro.

- En Mercurio se producen unas circunstancias muy especiales que condicionan la temperatura de su superficie.

En el primer planeta la variación de temperatura es extrema, pero su origen no está en la inclinación del eje porque es el único planeta del Sistema Solar en que prácticamente no está inclinado. Las variaciones, aproximadamente entre los 430 a los -180 grados centígrados dependen de que sea de día o de noche. Allí no hay atmósfera y por ello al llegar la noche se disipa hacia el espacio el calor acumulado durante el día, que lógicamente era mucho por estar cerca del Sol.

Pero no hay que pensar en unos cambios rápidos, porque un día en Mercurio dura 2 años (176 días terrestres – cuidado con algunos datos erróneos-).

Curiosamente dentro de un día mercuriano, sí influye también la distancia al Sol por ser muy diferente en el afelio y el perihelio. Lo que mucha gente cree respecto a nuestro planeta y no nos cansamos en aclarar que no es eso, en Mercurio sí influirá.

También conviene aclarar que al carecer de atmósfera no puede hablarse de temperatura ambiente como en la Tierra. Un objeto puesto al sol se calentará por uno de los lados y se mantendrá frío por el lado opuesto, a la sombra, aunque sea de día. Pero si lo giramos la parte calentada perderá ese calor rápidamente al no recibir la iluminación solar.

En el primer planeta existen dos zonas especialmente calientes. Dos lugares situados en puntos opuestos del planeta,(longitud 0º y 180º, latitud 0º), uno de ellos cercano a la citada “Cuenca Caloris”, uno de los mayores cráteres de impacto del Sistema Solar, sobre los que el Sol se sitúa durante mucho más tiempo que en el resto debido al retroceso en el cielo justo a mediodía (Ver "Algo extraño está ocurriendo en Mercurio").

No baten el record de temperatura máxima en el Sistema Solar, pero sí en variación de la misma porque en esos mismos lugares de noche la temperatura es negativa. 

También hay lugares en Mercurio donde la temperatura no llega nunca a los 0 grados. Son cráteres cercanos a los polos que al tener el eje perpendicular al plano orbital la luz del Sol no llega al fondo de los mismos, y se han detectado allí extensiones de hielo.

- En Venus las temperaturas son enormes, cercanas a los 500 grados centígrados tanto de día como de noche porque la densa atmósfera de CO2 realiza un efecto invernadero muy potente, impide la pérdida del calor y produce una mayor temperatura que en Mercurio a pesar de estar más lejos del Sol. Tendríamos que aprender de nuestro planeta vecino de cara a los efectos del calentamiento global. Allí ocurrió de forma natural, pero aquí lo estamos provocando nosotros.

Además de esa circunstancia, el tener el eje casi perpendicular al plano de giro alrededor del Sol y una órbita prácticamente circular hace que no haya estaciones y no varíe apenas la temperatura.

Imagen artística de un paisaje en Venus, que a veces se califica como "infernal"

- Marte

Aunque su atmósfera es mucho más tenue que la de la Tierra, es el planeta que tiene estaciones más similares a las nuestras ya que su eje tiene una inclinación muy parecida al de nuestro planeta (25º frente a 23.5º), e incluso se puede apreciar con un telescopio los cambios estacionales de sus dos casquetes polares. Cómo aumenta el que está en invierno y disminuye el del hemisferio de verano.

Como el año marciano tiene una duración casi doble que la Tierra también cada una de las 4 estaciones, aunque son más diferentes entre ellas por la mayor excentricidad de su órbita. Ahora mismo en su hemisferio norte está finalizando el otoño, porque acaba el 21 de julio y empezó el 24 de febrero. El invierno finalizará el 26 de diciembre, la primavera el 13 de julio de 2023 y el verano se prolongará hasta el 12 de enero de 2024. Así, la duración de las estaciones, comenzando por la primavera son de 199, 183, 147 y 158 y, a diferencia de nuestro planeta, en el momento de mayor proximidad al Sol en el hemisferio norte es otoño y en el sur primavera, lo que puede observarse en el siguiente gráfico:

Estaciones en el hemisferio norte de Marte

Las temperaturas extremas serían de del orden de los 20 y -120 grados centígrados (aunque estos valores varían según la fuente) dependiendo de la estación, la latitud y el día o la noche porque al tener una atmósfera tenue también bajan mucho tras la puesta de sol.

Como fenómeno atmosférico característico de este planeta pueden citarse las grandes tormentas de arena, a veces de tamaño planetario ¡Para que nos quejemos aquí cuando tenemos calima!

Ilustración de lo que sería una tormenta de arena en Marte

Quizás lo principal ya esté dicho, pero lo completo de manera sucinta con algunas características del clima de los planetas gigantes para no dejarles de lado.

- Júpiter

La inclinación de su eje es muy pequeña, por lo que prácticamente no hay estaciones, y la temperatura media es de unos -150 grados

En Júpiter se producen enormes tormentas, pero no están relacionadas con los ciclos estacionales porque apenas hay diferencia de una a otra. De hecho, la tormenta más grande del Sistema Solar sería la mancha roja de Júpiter que podría existir desde hace más de 300 años.

Ciclones en el polo norte de Júpiter

- Saturno

En el planeta anillado sí hay estaciones porque que con una inclinación del eje de 27º, un poco mayor que la del de la Tierra y Marte, las variaciones en posiciones del Sol tampoco son muy diferentes de las de nuestro planeta, aunque tienen una duración 30 veces mayor y su temperatura media es de unos -180º

Ahora por ejemplo en el hemisferio norte es verano, estación que empezó en agosto de 2017 y acabará en mayo del año 2025.

Como ejemplo de circulación atmosférica en Saturno puede citarse el curioso hexágono en el polo norte, que cambia de color según las estaciones y a medida que se acerca el verano surge sobre él otra estructura similar pero muy por encima.

El "hexágono" de Saturno, en la parte superior izquierda de la imagen

Pero quizás los mayores cambios estén en la visión de sus anillos, tanto desde allí hipotéticamente sobre las nubes, como desde aquí a través de un telescopio.

Aunque sea de noche y el Sol no ilumine esa cara del planeta sí lo hace con los anillos que brillarán más intensamente en primavera y verano y menos en otoño e invierno. Según esta circunstancia tanto de día como de noche podría conocerse la estación, e incluso la proximidad de los solsticios o equinoccios. 


- Urano es el planeta que tiene las estaciones más extremas en cuanto a su geometría, que no en las temperaturas, que lógicamente serán siempre muy frías. Media de unos -180, similar a la de Saturno.

Debido a la gran inclinación del planeta, en la mayoría de él (desde la latitud 8 hasta la 82 tanto norte como sur) se produce tanto el día perpetuo en verano como la noche perpetua en invierno, de forma similar a los círculos polares terrestres. Pero también en algunas temporadas y en algún momento el Sol llega a estar en el cénit, como en nuestras zonas intertropicales por lo que haciendo un símil con nuestro planeta podría decirse que los trópicos están muy cerca del polo y los círculos polares muy cerca del ecuador.

En un lugar de latitud media, por ejemplo 45º, de los 84 años terrestres que dura un año en Urano  durante casi 11 años es de día continuo y otros 11 noche perpetua. Concretamente ahora día perpetuo en 45º Norte, y aunque el total de radiación solar a esa distancia no sea elevada, estas circunstancias tan diferenciadas hacen que surjan o desaparezcan líneas brillantes u oscuras en uno u otro hemisferio en los equinoccios.


- Neptuno

Con una inclinación del eje de 28º la situación sería muy parecida a Saturno, pero más frío porque está más lejos del Sol, con temperatura media de unos -220 grados.

Si en algo destaca el clima del último planeta, es en los vientos de casi 2000 km por hora con lo que sus nubes cambian continuamente.


domingo, 29 de mayo de 2022

El turno de Júpiter y Marte

Continuando con las conjunciones que en las madrugadas de este año nos están ofreciendo los diferentes planetas, hace unas horas que ha ocurrido una más. Ha sido la última, y una de las más próximas. Bueno, quedan un par de ellas en las que interviene Mercurio pero no podrán verse por ocurrir angularmente cerca del Sol.

Esta mañana el cuarto y el quinto planeta vistos desde aquí se acercaron a solo 35´, poco más que el diámetro lunar, y dejaron unas bonitas imágenes. En esta ocasión la climatología en Bilbao fue propicia y pude verlo desde casa.

Por supuesto la calidad del cielo era muy inferior a la de aquel en el que hace solo 2 días pude ver la escenificación del encuentro de Venus y la Luna

A las 4:45, cuando comencé la observación Saturno ya había tomado posiciones en el Sureste, como esperando a los protagonistas desde la distancia:

Saturno, en el centro de la imagen, no destaca mucho debido a la contaminación lumínica pero, fijándose bien, puede distinguirse junto a las estrellas delta y gamma de Capricornio.


Y a las 4:48 aparecieron Marte y Júpiter por el Este, junto a la antena, y muy próximos entre sí.

La distancia entre Saturno y la pareja (prácticamente 45º) permite calibrar o apreciar aproximadamente la separación entre Marte y Júpiter


Poco a poco fueron ascendiendo:


Por unos momentos la pareja protagonista de hoy parecía camuflarse entre las luces del horizonte:
Ampliando el detalle con teleobjetivo

También puede ser indicativa de la separación entre ambos planetas la posición de los satélites de Júpiter, que precisamente en esos momentos estaban bastante cercanos al disco.
Con un teleobjetivo de 300 mm, y sin necesidad de usar telescopio se captan muy bien de izquierda a derecha Ganímedes Europa Io y Calisto, a pesar de que en esos momentos su separación con Júpiter era pequeña (la mayor la de Calisto, apenas 3´)

Con esa referencia, y aunque no sea una medida precisa, puede estimarse la distancia entre los dos planetas.

Ya que el viernes Venus había sido protagonista, quise obtener un foto del segundo planeta con los dos de hoy, pero debido al perfil del horizonte no apareció hasta que empezaba a clarear, a las 6:02. 

Marte y Júpiter en la esquina superior derecha de la foto y Venus en la inferior izquierda.

Conviene insistir una vez más que este tipo de situaciones son relativas y dependen de la posición de la Tierra: Las vemos desde aquí, pero desde cualquier otro lugar del Sistema Solar los dos planetas no se verían juntos, como tampoco los veríamos nosotros si Marte y Júpiter ocupasen esas mismas posiciones, pero en otra fecha, cuando la Tierra estuviera en otro lugar de su órbita.

Posiciones de la Tierra, Marte y Júpiter el 28-5-2022

Esta conjunción ha sido la última ocurrida en las madrugadas de este año, y una de las más próximas:


Queda alguna más en las que interviene Mercurio pero no podrá verse por estar cerca del Sol, y habrá que dar alguna opción a la única vespertina, del 28 de diciembre (no es inocentada), en que aunque con pequeña elongación de 16.5º, el brillo de Venus puede ayudar a encontrar también a Mercurio.

En 2023 predominarán las conjunciones vespertinas, que podremos ver sin tener que madrugar.

domingo, 1 de mayo de 2022

Venus y Júpiter se acercaron


Tal como había anunciado en anteriores artículos hoy, primero de mayo, los dos planetas más brillantes en nuestro cielo tuvieron su conjunción situándose muy cercanos respecto a nuestra visual.

En Bilbao pesar de la niebla que impidió la observación de Marte y Saturno, y que incluso aumentó claramente con el amanecer, pudo verse la aparición de los protagonistas Venus y Júpiter, por el horizonte. Poco antes de las 6:30 pude obtener las imágenes de esta animación:

 

Los dos planetas surgiendo por la izquierda de la línea de farolas

Una foto en un plano más cercano y con el cielo ya más luminoso. (No pude obtener nada a través del telescopio por problemas en su emplazamiento)



Y otra animación según iban ascendiendo, a la vez que la bruma y el humo de las chimeneas iba cambiando:



Con la satisfacción de haber podido observar el fenómeno que tanto he ido anunciando, queda solo esperar a la próxima ocasión justo dentro de 10 meses, en que los dos planetas más brillantes volverán a encontrarse y además en ese caso podremos verlos sin tener que madrugar.

Actualización 2 de mayo.

Aunque pasada la conjunción los cielos crepusculares siguen estando espectaculares, más aún si se acompañan de un buen marco, como se puede apreciar en esta preciosa imagen del "día después" obtenida en los Campos de Montiel, que me acaban de regalar.


Y hoy mismo (martes día 2), otro fenómeno incluso más llamativo al atardecer, con Mercurio y la fina luna del final del Ramadán. Enseguida publicaré algo sobre ello.

jueves, 28 de abril de 2022

¡A observar la conjunción planetaria!

 

Esta es la segunda parte del artículo sobre la conjunción de los planetas Venus y Júpiter. Si no leíste el anterior puedes hacerlo en este enlace.

Venus y Júpiter ya se están aproximando para ofrecernos en la madrugada del día 1 de mayo una imagen muy especial, con los dos astros más brillantes (después del Sol y la Luna, claro), uno junto al otro.

Aunque esto es solo un montaje, espero que el domingo las nubes no acompañen y pueda verse esta imagen

Así se veían los días 25 y 26 de abril (y añadida la imagen del 29), que tomando referencias en el horizonte permite apreciar el progresivo acercamiento:

Día 25

Día 26

   
Edición posterior para incluir la imagen del día 29


Localización del lugar:

En el hemisferio sur y lugares cercanos no habrá problema en localizar a los dos brillantes planetas, pero en latitudes medias del hemisferio norte como se ven justo en el crepúsculo matutino, con el cielo clareando, habrá que estar alerta para ver cuándo aparecen por el horizonte y aproximadamente por qué lugar, que puede depender de los obstáculos que haya. Cuanto antes los veamos mejor será la imagen porque el cielo estará más oscuro.

Pero habrá un método muy sencillo: tendremos una guía muy clara en Saturno y Marte, los dos puntos brillantes cercanos al horizonte Este-Sureste. Lo ideal sería empezar a observar cuando todavía sea de noche, y allí tendremos a estos dos planetas teloneros que nos indicarán, siguiendo la línea que marcan y casi a la misma distancia, el lugar de salida de los protagonistas. Luego solo habrá que esperar a que estos aparezcan. 

Desde latitudes medias del hemisferio norte Marte aparecerá una media hora antes que la pareja protagonista y desde el sur una hora antes

En esos momentos ya estará clareando (sobre todo, como he dicho, si miramos desde el hemisferio norte) y según la limpieza del cielo es posible que ya cueste distinguir a Marte y Saturno, pero ya habrán realizado su función de guía.


Por un telescopio

A simple vista será llamativo apreciar los dos luceros (como en muchos sitios les llaman a los planetas brillantes) , uno junto al otro; pero si utilizamos un telescopio podremos captar más detalles.

Quizás la característica más importante de una conjunción planetaria es la cercanía angular de los protagonistas. En este caso se les verá muy próximos, casi tanto como Júpiter y Saturno en 2020, por lo que se podrán observar simultáneamente con un telescopio utilizando poca focal, mostrado una bonita imagen Júpiter con sus satélites, y Venus con una fase que sin ser muy fina (se verá iluminado del orden de un 68% de su disco) es evidente. 


 Fecha real de la conjunción

Hay un dato muy curioso respecto a la fecha de esta conjunción. Debería tomarse en el momento en que la separación angular es la mínima, concretamente de solo 14´, que supone la mitad del tamaño angular de la Luna o del Sol. Eso ocurrirá el día 30 de abril a las 21 hora de tiempo universal.

Pero debido a los diferentes usos horarios y al poco tiempo en que los planetas pueden observarse (desde que aparecen por el horizonte hasta media hora antes de la salida del Sol aproximadamente), nadie verá esa máxima aproximación el día 30.

En el momento citado, Venus y Júpiter podrán verse en una franja del Pacífico, parte de Australia, Indonesia y el Sureste asiático, donde ya será día 1 de mayo:

Desde la zona sombreada en color verde podrá verse la conjunción en el momento de máxima aproximación. La línea azul indica el límite en que los planetas ya han salido en el momento de la conjunción Sol y la roja el límite en que están por encima del horizonte 30 minutos antes de la salida del Sol. En dodos esos lugares será día 1 de mayo en esos momentos.

Cuando horas más tarde se vean en Europa, estarán un poco más separados, entre 20´, y 22´ y también será día 1, por lo que he tomado siempre esa referencia. Sin embargo, en América, y variando un poco según la zona, se verán con una separación similar de alrededor de unos 30´ el día 30 cuando se están acercando y el día 1 cuando ya se estarán separando.

Como curiosidad, en Santiago de Chile y la costa suroccidental de ese país, el mismo día podrá observarse la conjunción planetaria por la mañana, y el eclipse de Sol por la tarde. Ambos el día 30 ya que desde allí esa madrugada Júpiter y Venus estarán casi a la misma distancia que el día siguiente.



Otras conjunciones planetarias en 2022

Para acabar, y aunque solo sirva para destacar ésta sobre las demás, que la mayoría ya han pasado, pongo una relación de las conjunciones de todos los planetas durante este año 2022 para insistir en la relevancia de ésta:

No solamente será la más vistosa por el brillo de los protagonistas, sino que será también la más cercana.


Las 3 últimas no serán visibles debido a la pequeña elongación (angularmente demasiado cerca del Sol) y la del 21-3 solo se vio desde el hemisferio sur y proximidades del ecuador. Pero todavía queda una bastante buena, a finales de mayo.

¿Y después, qué?

La siguiente conjunción entre Venus y Júpiter ocurrirá el 2 de marzo del próximo año y también será buena, pero no tanto por varios factores. Quizás lo que motive a más observadores que ésta, es que se verá al principio de la noche.

Pero no esperes tanto, y aunque no te guste madrugar si las previsiones meteorológicas para tu localidad no son muy malas, haz una excepción: Yo que tú buscaría un lugar adecuado con buen horizonte oriental y pondría el despertador para levantarme aún de noche. Que como es domingo, después del espectáculo (y de felicitar a tu madre si vives en España, Andorra Portugal, Hungría o Angola) puedes volver a meterte en la cama.

jueves, 31 de marzo de 2022

La conjunción planetaria más espectacular


Posiblemente recordarás la “gran conjunción de Júpiter y Saturno” de diciembre de 2020 de la que tanto se habló. Pues dentro de un mes tenemos otra conjunción, esta vez entre Venus y Júpiter, que sin ninguna duda será mucho más llamativa.

21-12-2020 desde Bilbao

Ésta, que podremos observar el 1 de mayo de 2022 de madrugada será mucho más vistosa que aquella, porque si bien los encuentros de los dos planetas gigantes son interesantes por su rareza (una cada 20 años) éstas lo son por su espectacularidad al verse muy próximos en el cielo los dos planetas más brillantes. El enorme brillo de Venus, muchísimo mayor que el de Saturno, le da realce y llama más la atención si está acompañado por Júpiter.

En agosto de 2016 se produjo otra conjunción Venus-Júpiter, similar a esta de 2022 pero visible por la tarde, tal como se recoge en esta foto que obtuve en Esguevillas de Esgueva con el cielo aún brillante. en esta de 2022 los planetas destacarán mucho más al aparecer con un fondo más oscuro.

Como en estos encuentros interviene Venus, que es un planeta interior (más cercano al Sol que la Tierra) nunca serán visibles a medianoche, sino en los crepúsculos o momentos cercanos y, también por ello, no será mucho el tiempo durante el que se puedan ver.

A pesar de ello, y en este caso exceptuando el tema de que hay que observar de madrugada, las condiciones serán bastante favorables, ya que con una elongación de 43º, una hora antes de la salida del Sol los dos planetas estarán a una altura de 7º para una latitud de 40º N (poco después de la 6 en la España peninsular), o nada menos que 29º para una latitud de 35º Sur, aunque debido al gran brillo del segundo planeta (magnitud -4), en cuanto aparezcan por el horizonte (si el cielo está limpio), o media hora antes del amanecer, o incluso más tarde con la claridad de la aurora todavía será visible y junto a él podrá buscarse el quinto planeta (con magnitud -2) y observar la pareja.

Visto desde Europa aparecerán separados por solo unos 20´, menos que el tamaño angular con que vemos la Luna, con lo que será muy llamativo a simple vista y como en la famosa conjunción de 2020 también en este caso se podrán observar simultáneamente en un telescopio de no demasiada focal.

Pero además el espectáculo será interesante porque Marte y Saturno estarán situados en línea con los dos protagonistas, y sin duda completarán una bonita estampa, sobre un fondo con las llamativas constelaciones de Capricornio, Sagitario y Escorpio en su mejor ubicación. 

La aparición aún en plena noche del cuarto y sexto planeta, que actuarán de comparsas y teloneros, nos anunciarán que la salida de los protagonistas está próxima.

Situación el 1-5-2022 para una latitud media del hemisferio norte (37º). Para lugares más meridionales será mucho mejor y lo recogeré con más detalle en un próximo artículo.

Las conjunciones entre Venus y Júpiter son mucho más frecuentes que las de Júpiter y Saturno, porque como Júpiter es un planeta lento y por ello cada 13 meses pasa de frente del Sol (conjunción con el Sol) antes o después de este paso se encontrará con Venus que nunca se aleja mucho del astro rey.  Pero por ello tienen el problema de que no se podrá observar si la elongación de Venus (su separación angular con el Sol) cuando eso ocurra no es elevada.

Esto queda de manifiesto en la siguiente tabla, que junto a la de este año, recoge las 5 conjunciones anteriores y posteriores, donde se aprecia que las condiciones en este caso son muy buenas.



La separación angular entre los dos astros es el parámetro más determinante del interés de la conjunción, y será  mejor cuanto más pequeña sea esa separación.

La elongación nos determinará su facilidad de observación y el tiempo durante el que los planetas serán visibles, cuanto más grande mejor, aunque esto está condicionado por la estación en que ocurra y el hemisferio desde el que se observe.

Finalmente la fase de Venus es importante solamente si observamos por el telescopio, y cuanto menor sea el porcentaje más grande se verá el planeta, más estrecha la fase y atractiva la imagen sobre todo si, como ya se ha mencionado, en este caso se puede ver simultáneamente con Júpiter y sus satélites a través del ocular de un telescopio.

A partir de los datos de la tabla se pueden sacar varias conclusiones, que las recojo a continuación en el adjunto, porque aparecen algunos temas técnicos.


- Fechas: Tal como se ha dicho, estas conjunciones se producen con un promedio de 13 meses de diferencia, aunque puede variar aproximadamente entre 10 meses si la primera elongación es occidental y la segunda oriental (porque ocurrirá la primera después de la conjunción con el Sol y la segunda antes de la misma) o 15 en la situación contraria.


- Elongación: La de este año será muy favorable de cara a su observación, porque se da la segunda mayor elongación de toda la lista (43º), aunque podría llegar a 46.

De todas formas para el hemisferio norte la situación no es todo lo buena que pudiera ser, pero para el sur es magnífica.

- También el dato de la separación de los planetas es muy bueno. Con poco más de 20´ (en un próximo artículo se matizará según la zona de observación) es el mejor excepto la de 2024 que no se verá por la pequeña elongación, y la de 2016 que también fue más pequeña que ésta.

En una conjunción planetaria siempre hay un momento en que uno de los planetas “adelanta al otro” y tienen la misma ascensión recta, o la misma longitud eclíptica. Pero no aparecen en el mismo punto del cielo porque las diferentes inclinaciones orbitales, aunque no muy pronunciadas hacen que uno se sitúe “por encima” del otro, con diferente latitud eclíptica.

En este caso, tanto Júpiter como Venus están al Sur de la eclíptica, y el de órbita más grande (y menor inclinación), más alejado del nodo descendente. Ello hace que se vean muy próximos.


- De cara a la observación telescópica otro dato positivo es la fase de Venus que hará más atractiva la imagen. Aunque no es demasiado fina (iluminado un 68%) se apreciará claramente dicha fase, y será la segunda mejor de toda esta serie, después de la de enero de 2019 cuando no se pudieron observar a la vez ambos planetas por un telescopio por su elevada separación de más de 2º.

Fase aproximada de Venus ese día, y tramo de su órbita (respecto a la posición de la Tierra) en que la fase sería menor que un 68%

En definitiva, todos los parámetros indican que estamos ante una de las mejores conjunciones Venus-Júpiter que desde luego merecerán un madrugón para poder observarla.

Además el preámbulo en los días anteriores merecerá la pena porque pasará por allí la Luna menguante entre el 24 y el 27, pero sobre todo éste último día. Además nos permitirá controlar el lugar y las condiciones de observación:

La danza de la Luna y los 4 planetas será digna de verse y permitirán seguir la continua aproximación de Venus y Júpiter

Durante estos días los protagonistas ya están tomando posiciones y ofreciendo espectáculo (te sugiero  linkar el enlace si no viste "Coreografía planetaria") y el pasado lunes pude obtener una de las escenas a pesar de la calima:


Anuncio ahora la conjunción, cuando todavía falta un mes, porque el fenómeno merece la pena y quizás haya que ir haciendo planes o adecuando horarios de trabajo para la observación. 

Cuando queden pocos días ampliaré el tema con otro artículo que contenga algunos detalles más, consejos de última hora, e incluiré un curioso dato sobre la fecha real de la conjunción.