Hace ya tiempo que no escribo
sobre relojes de Sol. Después de recoger diferentes tipos pudiera parecer que
ya no queda mucho más.
No es cierto; existen algunos
otros modelos pero en general son un tanto sofisticados y tienen más cabida en artículos
o libros especializados que en un blog que trata muy diversos temas
astronómicos par todos los públicos.
Sin embargo existen también algunos muy sencillos, que exigen menos cálculos y menos tareas en su elaboración y un par de ellos ni siquiera tienen gnomon, esa varilla que hay que colocar con precisión y cuya sombra nos da la hora. Hoy voy a describir brevemente el reloj cilíndrico externo y en un futuro próximo el reloj esférico, que tienen ciertas similitudes.
Estos relojes frecuentemente se
trazan junto a un ecuatorial cilíndrico e incluso en la cara externa del
mismo cilindro, como este magnífico ejemplo realizado por Rafael Soler en Palma
de Mallorca, que es realmente monumental.
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| Dos imágenes del mismo elemento. La de la izquierda permite apreciar el ecuatorial cilíndrico (interno) y la de la derecha muestra mejor el externo |
Como he dicho, el reloj
cilíndrico externo no tiene gnomon. Entonces ¿Qué sombra nos dará la hora? Si un cilindro se encuentra en un lugar
soleado la mitad de su superficie estará iluminada por el Sol y la otra mitad
estará en sombra, siendo la línea que separa la zona iluminada y la sombreada
la que marca la hora. En realidad son dos líneas, donde empieza la zona iluminada y donde acaba y según el modelo una o las dos estarán dibujadas.
Hay que decir que esa(s) línea(s) que
nos da(n) la hora no aparece(n) de manera nítida como puede hacerlo la sombra de un
gnomon, pero no deja de ser interesante elaborar este tipo de reloj por su
valor didáctico.
Colocando el cilindro inclinado según la
latitud y su eje en dirección norte-sur, a una determinada hora todos los días
la línea que separa entre la zona iluminada y la zona en sombra estará en el
mismo lugar.
Para trazar las líneas horarias
hay que tener en cuenta que estarán a 90º hacia uno y otro lado de la dirección
en que estará el Sol a esa hora, con lo que la línea de las 6 y 18 quedará en
la parte más alta del cilindro, en dirección sur.
Del 12 al 18 serán útiles por la tarde indicando donde acaba la sombra y a partir de las 6 (y hasta las otras 12 que no se ven) por la mañana con el comienzo de la sombra.
En estas otras dos imágenes de un reloj situado en el instituto de Sestao se
puede apreciar cómo queda reflejado el avance de algo más de 2 horas,
aproximadamente desde las 6:15 hasta las 8:15, aunque como se ha dicho no se
puede precisar con exactitud
Como en algún otro modelo que se recogió hace tiempo, podemos empezar pensando cómo sería uno de estos relojes situado en el polo (o mejor dicho cerca de él, porque en el mismo polo no puede hablarse de horas). Como en todos los demás modelos, el eje del cilindro debe quedar paralelo al eje de rotación de la Tierra
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| Los dos rectángulos negros indican la posición de la zona sombreada de cara a la validez de las 6 o las 18, una vez colocado el cilindro correctamente, con esta líneas orientada al sur. |
En este caso hay que trazar las
24 horas, que durará el día allí en primavera y verano, y aunque no es imprescindible (se puede tomar
solo el comienzo de la zona sombreada) puede ser interesante indicar el
comienzo y final de dicha sombra con lo que aparecerían 48 indicaciones
numéricas.
De hecho, en todos los modelos,
es suficiente con utilizar medio cilindro porque siempre recogerá bien el comienzo de la
zona sombreada, o bien el final.
En este gráfico se ha hecho así y
las horas de la parte de atrás también se han trazado para entender mejor el
funcionamiento, y aparecen como se verían si el cilindro fuese transparente
(cambiadas izquierda-derecha) y lo mismo que sus líneas horarias con un tono
gris tenue.
Si pensamos cómo sería este reloj colocado en el ecuador, veremos que debería ser un semicilindro con el eje horizontal como el de la siguiente figura y en este caso solo hay que duplicar el número (6 y 18) en la parte superior del cilindro, que corresponde tanto al final de la sombra al amanecer (6 h) y como al principio del atardecer (18 h.)
También podría utilizarse el cilindro completo, con lo que se recogería el principio y el final de la sombra de cada hora.
Para otras latitudes habrá que
colocar el cilindro con la inclinación de esa latitud y orientado norte-Sur.
Según la porción de cilindro que se utilice habría que marcar más o menos líneas
por la parte inferior y duplicar los números de las primeras horas de la mañana
y las ultimas de la tarde.
En el primer reloj (el de Palma de Mallorca) es la parte inferior del cilindro el que recibe la luz y donde empezarán y acabarán las sombras. Puede trazarse ahí porque su gran altura permite la observación. Sin embargo en el del instituto de Sestao (que se elaboró con el sobrante del cilindro una vez hecho el interior, cuya cara externa queda demasiado baja para su observación) es la parte superior de la otra sección cilindrica la que recibe luz y se puede observar, y por ello el trazado será diferente.
En cualquier caso, mejor que dar
unas normas exhaustivas, creo que puede ser es más adecuado dejar a quien se anime a
construirlo que razone y obtenga los resultados.






