Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

miércoles, 20 de marzo de 2019

¿Y la Semana Santa pa´ cuando?


¡Qué tarde cae este año la Semana Santa! 
Parece que se hace de rogar como el anillo de la canción de Jennifer López, de la que he tomado el título.
Ya sabemos que cada año es distinto y puede haber incluso más de un mes de diferencia.

Pero si se hicieran los cálculos de manera correcta, o si en el concilio de Nicea hubieran estado un poco más acertados a la hora de escribir las normas para su celebración, mañana día 21 ya sería Jueves Santo y no tendríamos que esperar hasta la segunda quincena de abril para disfrutar de esas vacaciones de primavera.


¿Y qué pinta este artículo en un blog de astronomía? Si, porque la determinación de estas fechas se basa en las fases de la Luna y las estaciones.
Efectivamente, si miras por ahí buscando la norma para determinar la fecha de Semana Santa, en casi todos los lugares leerás que “el domingo de resurrección es el domingo siguiente a la primera luna llena de primavera” Así suele decirse, y así lo he contado yo en diversas ocasiones.

Varias imágenes de publicaciones, en todas pone lo mismo.

Hoy día 20, como posiblemente hayas oído, empieza la primavera y mañana día 21 hay luna llena. Por lo tanto este domingo día 24 debería ser la Pascua de Resurrección. ¡Pero no! No lo será hasta el 21 de abril.
Tengo que agradecer a mi colega y amigo Javier Martín, que me avisó hace ya tiempo de la anomalía de este año, y gracias a él he decidido escribir este post, por lo que estoy obligado a dedicárselo.

Para aclarar todo esto hay que ir al principio:
La iglesia católica quiso mantener la celebración de la fecha de la resurrección y la muerte de Cristo, pero claro, según el calendario vigente en aquel momento y lugar. Se sabe que la crucifixión se produjo el día 14 del mes de Nisán del calendario judío. Nuestro calendario es totalmente distinto y el 14 de Nisán para nosotros cae en fechas muy diferentes según el año.

Este calendario, como la mayoría en la antigüedad era lunisolar: Cada mes se correspondía con una lunación y el comienzo del año se adecuaba al ciclo solar, a las estaciones. Por eso algunos años tenían 12 meses y otros 13 ya que en 365 días hay 12 lunaciones y unos días más.

Desde siempre, hasta que los romanos lo desbarajustaron, como las lunaciones duran 29.5 días, la duración del mes era de 29 o 30 días.
Si cada mes comienza con la luna nueva, según el día en que estaban sabían la fase lunar y el día de la semana, o bien si no tenían un calendario a mano (seguro que la gente no los tenía en aquella época) y no llevaban la cuenta, viendo la fase de la luna sabían aproximadamente en qué día estaban. La Luna era su calendario. Y el día 14 siempre había luna llena, en cualquier mes (o víspera de luna llena). Por eso sabemos que Cristo murió precisamente un día de luna llena.

Nisán era el primer mes, y se correspondía al comienzo de la primavera, época en que empezaban casi todos los calendarios de la antigüedad.
El día de Pascua es siempre en domingo y se celebra la resurrección de Cristo, después de su muerte. Si se quiere que sea en domingo es imposible mantener siempre la fecha exacta porque la luna llena no va a ser justo en jueves o viernes, pero es la manera más aproximada. El domingo de pascua será el primer domingo después de la primera luna de primavera, tal como he escrito antes, y como siempre se dice.

¿Cuál es el problema este año 2019?
En la época de la vida de Cristo, poco después de que Julio César estableciera el calendario juliano, la primavera empezaba el 24 de marzo. Pero el cálculo erróneo de los años bisiestos, tal como explico luego, hizo que poco a poco se fuera adelantando, y en el año 325 empezó el día 21.
Ese año se celebró el concilio de Nicea, y entre otras cosas se estableció la norma para determinar las fechas de Semana Santa, y aunque el espíritu de la norma tenía como referencia “El comienzo de la primavera”, quedó escrito “El 21 de marzo”. Aquel año era lo mismo, pero no siempre.
Por eso en realidad el domingo de pascua es el primer domingo después de la primera luna llena a partir del 21 de marzo.


Casualmente este año el 21 hay luna llena, y aunque la primavera ya ha empezado para ese día, la luna llena que cuenta es la siguiente, la del 19 de abril y tenemos que esperarnos un mes más para disfrutar de esos días festivos ya que no será la pascua hasta el domingo 21 de abril.
Este año la Semana Santa se celebrará casi un mes más tarde de lo que debería
El motivo es que además de fijar el día 21 como fecha clave también se utilizan unas fases lunares ficticias, calculadas numéricamente de manera sencilla, que pueden no coincidir exactamente con las reales. Este año, esas dos circunstancias se han unido. Según parece la Luna llena ficticia debe ser el día 20 (aunque la real sea el al comienzo del 21) y el equinoccio ficticio es el 21 (aunque este año sea el 20) porque así se dijo en el concilio de Nicea.

En cualquier caso siempre habría sido más adecuado hablar del "principio de primavera" que del "21 de marzo" porque las fechas empiezan en diferente momento según el lugar de la Tierra, mientras que la luna llena y el comienzo de las estaciones es simultánea en todos los lugares.
Posiblemente se establecieron ambos datos de manera ficticia para que fuese más fácil su determinación y no depender de complicados cálculos astronómicos.

Muchos se alegrarán de que los errores de Nicea hagan que las Vacaciones de Semana Santa sean más tarde porque así se habrá implantado ya el horario de verano y las tardes parecen más largas para disfrutar de los días de asueto, y se supone que la climatología será más favorable. Aunque visto lo visto, esto último nadie lo puede asegurar.




La fecha de Pascua y los años bisiestos

Aunque ya he escrito varias veces sobre el calendario y su reforma, sigue siendo interesante recordarlo por lo que implica a este tema de la Semana Santa.

Nuestro calendario actual tiene su origen en el llamado calendario juliano establecido por Julio César en  el año 46 a. C. en el que se determinó que cada 4 años había uno bisiesto porque se consideró que el año duraba 365.25 días. Como los años normales duran 365 días, ese cuarto de día (0.25) se acumula y en 4 años completa un día más.

Sin embargo la duración real del año es de 365.2422 por lo que en los bisiestos se iba añadiendo de más (casi 8 milésimas de día), y la consecuencia inmediata es que la fecha en que comenzaban las estaciones se iba adelantando. En el siglo XVI La primavera empezaba el 11 de marzo, con lo que al utilizar la norma del concilio de Nicea para el cálculo de la fecha de pascua (el 21) se cometía un error si había luna llena entre el 11 y el 21.

El papa Gregorio XIII, preocupado por el tema, decidió arreglarlo en 1582 y gracias a ello (a la dichosa fecha de pascua) tenemos actualmente un calendario más exacto: el calendario gregoriano.
La reforma consistió por un lado en eliminar 10 días en octubre de ese año, con lo que la primavera volvía a empezar el 21 y todo funcionaba correctamente, pero además había que modificar la norma de los años bisiestos para que en un futuro no volviese a desajustarse y aparecer el mismo problema.
Al jueves 4 de octubre le siguió el viernes 15
Teniendo en cuenta la duración real del año, cada 400 años hay que eliminar 3 bisiestos (3 años que por ser múltiplos de 4 deberían ser bisiestos, pero que no lo serán). A partir de la reforma gregoriana no son bisiestos los años que sean múltiplos de 100 pero no de 400. No fueron bisiestos el 1700, 1800, 1900, ni tampoco lo será 2100, pero si lo fue 2000, por lo que casi todos los que lean esto no vivirán ninguna excepción y habrán tenido y tendrán siempre bisiesto cada 4 años.
El año 2100 no será bisiesto, a pesar de ser múltiplo de 4. Así habrá 7 años seguidos no bisiestos.
Es curioso que fuera la Iglesia quien corrigiera el calendario, para celebrar en su día correcto la pascua. ¿Qué pasaría si no se hubiera hecho esa corrección? A fecha de hoy se habrían acumulado otros 3 días de error además de los 10 que llevaban, hoy en vez de 21 sería 8 de marzo, las estaciones comenzarían 13 días antes, pero esto no causaría ningún problema grave y nos acostumbraríamos.

Posibles fechas extremas para la Semana Santa.
Si el día 21 de marzo hay luna llena y es sábado, el 22 será domingo de Pascua, habiendo sido el 19 Jueves Santo.
Pero si la luna llena es el 20 hay que esperar a la siguiente, el 17 o 18 de abril. Si es el 18 y además es domingo, hasta el domingo siguiente, el 25, no será la Pascua.
Por ello hay un abanico de un mes y 3 días en que pueda caer la semana santa, que parece que hay alguien a quien le molesta y han surgido propuestas para dejarlo todos los años en las misma fechas.

Parece que el papa Francisco está dispuesto a aceptar esas propuestas, aunque la tradición pesa mucho y no está claro que finalmente se haga.

Aún si se hiciese así, tampoco sería una fecha fija porque siempre sería una semana de lunes a domingo con la pascua en este último día, por lo que la fecha oscilaría en un rango de 7 días.

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