Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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viernes, 27 de septiembre de 2019

Continuando con las cónicas.

Este post es continuación del anterior. Si no lo has leído es conveniente que lo hagas,  clickando aquí

Al igual que aquel, está escrito en un estilo “diferente” simulando una lección en clase, con aportaciones del alumnado y del profe. El motivo es aprovechar el principio de curso escolar, y cambiar un poco de "registro", que después de más de 200 artículos se hará monótona siempre la misma cantinela. Aportar un poco de frescura aunque no me dure mucho, y  a quien le parezca que ahora está perdiendo el tiempo con este blog, seguro que encontrará en él algo interesante aquí mismo o en un futuro próximo..

Además con un lenguaje más coloquial quiero recuperar y acentuar eso de “un blog para todos los públicos”, que con el montón de tecnicismos que van apareciendo, algunos me están echando en cara que a veces es “para mayores con reparos” incluso antes de “los rombos”.

Las frases que pongo en boca del alumnado van en letra cursiva y en azul.

Hoy tenemos dos temas interesantes que quedaron planteados el día anterior:   las sombras y el cometa extrasolar.
Tanto en el primer caso (el recorrido de las sombras fuera de los círculos polares) como en la órbita del cometa Borisov nos aparece la HIPÉRBOLA, una de las curvas de la familia de las cónicas.

lunes, 16 de septiembre de 2019

Unas curvas muy astronómicas


Primera lección del curso: Cónicas. ¡Uff!

Suele dar pereza volver a empezar el curso, y a mí también me ha dado un poco el ponerme otra vez con el blog porque ya acabaron las vacaciones, atrás quedaron esos post más ligeros que recogían bonitas imágenes del cielo pero no exigían ponerse a pensar demasiado, y ahora toca “meterse en harina” con algo más académico.

Por fin me he decidido a sentarme delante del teclado, por dos motivos: Por una parte tenía algo pendiente desde hace un tiempo, una anécdota personal que en algún momento tendría que contar, y por otra, la noticia reciente del descubrimiento de un extraño cometa que viene de muy lejos.

Las dos excusas para escribir este artículo: mi regalo y el cometa Borisov
Aunque aparentemente no tienen nada que ver entre sí, algo hay en común en ambos temas.


Como es principio de curso, manteniendo la tradición voy a tener en cuenta dos criterios: Lo primero no entrar a tope el primer día y pasar un rato contando chascarrillos para ganarte a los estudiantes. Por ello os pido un poco de paciencia a los forofos de la astronomía, porque la introducción está al margen de lo nuestro, pero para mí es un tema tan curioso, que se merece unos preámbulos.

Además debo hacer algo que también es frecuente en los principios de curso: Repasar o recordar cosas que ya se vieron, para refrescar la memoria antes de seguir, aunque en este caso sea con el objetivo de darle un enfoque algo diferente.

Como en estas fechas solemos echar la vista con añoranza a aquellos días en que comenzaban las vacaciones, voy a aprovechar la mencionada anécdota que me ocurrió a principios de julio:
Fue un regalo que recibí de los colegas de ApEA al dejar la presidencia de la asociación, y que me hizo muchísima ilusión. Porque fue inesperado y también porque, aunque no era obvio, acerté de qué se trataba nada más verlo:

¿Qué es esto?

Lo he ido enseñando por ahí, y preguntando.
La mayoría de las personas a quienes se lo he mostrado directamente, han dicho: “Un cofrade de Semana Santa”. Otros simplemente “Un cono”.
El nudo de la madera, colocado estratégicamente, nos hace pensar en un ojo y la cosa queda meridianamente clara (más teniendo en cuenta que me lo dieron en Andalucía donde las procesiones de Semana Santa son carismáticas), aunque yo no fue lo primero que pensé y me costó un par de minutos el caer en esa posibilidad del cofrade nazareno.

Hice luego una pequeña encuesta enviando a amigos y colegas estas imágenes y pidiéndoles que me dieran su opinión.

Aunque yo no lo esperaba, la mayoría de quienes solo lo vieron en foto (unos recibieron las 3 imágenes y otros solo la primera), les pareció un puzle para montar un cono, o dieron la misma respuesta que a mí se me ocurrió, y lo solté en voz alta cuando conseguí desenvolverlo: -“¡Las cónicas! 

En realidad yo creo que todas las respuestas son válidas, y el vendedor te daría este objeto si le pidieras “esa cosa rara” que tienes en el escaparate, independientemente de que en lugar de “esa cosa rara” le dijeras “cono”, “puzle”, “nazareno” o “cacharro con las cónicas”.
Pero como este es un blog de astronomía, me quedo solo con lo último.

Se les llama cónicas a las curvas que se obtienen como intersección de un plano con un cono (o una doble superficie cónica).

Si el plano es perpendicular al eje del cono, sale una circunferencia.
Si lo vamos inclinando “esa circunferencia se alarga” y aparece la elipse, hasta que el plano llega a ser paralelo a la generatriz (diríamos que su inclinación es igual a la de la pared del cono) y se alarga hasta el infinito, quedando una parábola. Inclinando todavía más el plano la curva queda mucho más abierta, sus ramas se parecen cada vez más a una recta, y se le llama hipérbola. 




¿Y qué tienen que ver estas curvas cónicas con los astros?
Luego lo explico. Pero antes hay que decir que las cónicas están también en muchos objetos de la vida diaria:
Paseando por la calle te puedes encontrar cualquiera de ellas, alguna muy fácilmente y otras no tanto:  Curiosamente la que debería de ser la más difícil porque es una posición crítica, la parábola, es la más fácil de encontrar porque las leyes físicas la reproducen de manera automática en muchas fuentes o la trayectoria de cualquier objeto que tiremos en cualquier dirección no vertical.

Una vez me dio por salir a buscar cónicas por Bilbao, ayudado por mi familia, y el paseo fue fructífero porque conseguimos encontrar todas. Por cierto, esto nos ayudó a ganar el premio Ciencia en Acción en el año 2003, en la modalidad de matemáticas, (además del módulo de la sombras cónicas que alguna vez he presentado en este blog).


Plaza “Federico Moyúa” de Bilbao, conocida por la gente como “La plaza elíptica”
Aunque "la plaza elíptica” es todo un símbolo de Bilbao, también encontramos la elipse además de la circunferencia y la parábola en la Plaza Circular.
La Plaza Circular, con su nombre colocado en una elipse y la fuente llena de parábolas.
Desde entonces para nosotros ya no es la Plaza Circular, ni tampoco la Plaza España como mucha gente recuerda por su antiguo nombre, sino "La plaza de las cónicas"

Nos faltaba todavía la hipérbola, evidentemente la más difícil, pero creo que la encontramos aquí:
Aunque su autor, el famoso arquitecto Santiago Calatrava, indica que el arco de su puente es una parábola, las clarísimas ramas hiperbólicas, casi rectas en los extremos, dicen poco en favor del profesor que tuviera en 6º de bachillerato.
En objetos artificiales siempre podremos encontrar o construir cualquier cónica (en  mi regalo están todas). Pero ¿en la naturaleza? Está claro que la parábola sí, en cualquier salto de agua, ejemplos de círculos hay muchos, e incluso de elipses, pero ¿Todas las cónicas a la vez en un mismo fenómeno?

Yo solo conozco dos ejemplos reales y naturales en que aparezcan todas las cónicas, y solo ellas. Curiosamente los dos corresponden a temas de astronomía y por ello mi “nazareno” encaja perfectamente en un blog de astronomía:

Tanto la hipérbola, la parábola, la elipse o el caso particular de la circunferencia aparecen en las órbitas de los astros (todas las órbitas son cónicas y hay ejemplos de todas ellas) y en las sombras que produce un objeto sobre el suelo a lo largo del día (también aquí aparecen todas). Dos temas que no tienen nada que ver entre sí, pero ambos son claramente astronómicos y por eso aparecen aquí compartiendo este artículo.

Las sombras:

Si consideramos un punto de la sombra que proyecta un objeto sobre un plano (por ejemplo la sombra del extremo de un listón vertical sobre el suelo) y vamos marcando la posición que ese punto va ocupando a lo largo del día debido al movimiento aparente del Sol, siempre nos quedará trazada una cónica.

Esto ya lo conté en otros artículos, y espero detallarlo luego. 

Concretamente si consideramos el plano del suelo, en latitudes menores de 66º 33´ cualquier día del año excepto en los equinoccios, las sombras dibujarán hipérbolas. Aquí la cónica más extraña de todas es la más común.

Pero si viajamos hasta el círculo polar en la mencionada latitud e incluso más, nos aparecerán también parábolas y elipses, según la fecha. 
Y en el mismo polo las sombras dibujan circunferencias cualquier día de primavera o verano en que el Sol no se oculta.

- “¿Y qué pueden saber de geometría las sombras como para dibujar esas líneas?”
Como para un primer día de clase puede ser “duro”, en el siguiente detallaré más, pero todo es lógico y ni siquiera hay que hacer muchos cálculos.

Las órbitas de los astros:

Siempre se dice que las órbitas de los planetas alrededor del Sol, o en general de cualquier astro alrededor de otro, son elipses. Esta es la primera ley de Kepler, pero hay que decir que si se quieren incluir todos los casos (también los astros menores como cometas y algún extraño asteroide) debería sustituirse la palabra “elipse” por “cónica”. 


Hay muchas órbitas que son prácticamente circulares, como la de la Tierra, tal como conté en “¿tienes algo tan redondo como la órbita de la Tierra?” aunque las de algún que otro planeta son un poco alargadas, y así si decimos "Elipse" incluimos a todas, ya que la circunferencia es un caso particular de elipse.

La diferente forma o alargamiento de la elipse viene determinada por un parámetro llamado “excentricidad”: un número que es mayor o igual a cero  y menor que uno. 
En el caso particular de la circunferencia la excentricidad es cero, y también se utiliza este parámetro, aunque con una definición más general que ya se verá, para medir "el aspecto" de las otras dos cónicas. Las parábolas tiene excentricidad 1, y las hipérbolas un número mayor que 1 de manera que cuanto mayor sea, más abierta es la hipérbola.

Entre los planetas, el de órbita más excéntrica (desde hace 13 años) es Mercurio con excentricidad  e=0.2 y el menos (el de órbita más redonda) es Venus con e=0.007. Hay satélites (como Tritón) cuya excentricidad orbital es aún menor, casi cero, y es prácticamente circular, y otros como Nereida e=0.75, extremadamente alargada. Curiosamente, ambos son satélites de Neptuno.
El circulito amarillo representa al Sol, la línea morada podría ser la órbita circular de un planeta (p. ej. Venus, o incluso la Tierra, que a esta escala es indistinguible de un círculo perfecto). La línea azul una órbita relativamente elíptica (P. ej. la del cometa Encke) la verde una órbita parabólica (P. ej. del cometa Ikeya-Everhart) y la marrón una hiperbólica (similar a la del cometa Borisov)
Pero también hay algún caso de excentricidad 1, cometas de órbita parabólica que vienen y se van sin decir “hasta luego”, e incluso hiperbólicas, con excentricidad mayor que u…

En este momento el profe se da cuenta que un alumno, que ha estado toda la hora a su bola intentando jugar con el móvil por debajo del pupitre, tiene la mano levantada como si de repente se hubiera interesado por el tema de clase:
- “¿Y qué pasaba antes de esos 13 años?”
- “Que Plutón era planeta y su excentricidad es incluso mayor que la de Mercurio (e=0.24)”. Le contesta el paciente profe, antes de interesarse por el juego ese que, según parece, debe ser más atractivo que el maravilloso mundo de las cónicas.

Aunque en las noticias de astronomía, que afortunadamente cada vez proliferan más en los medios, no suele hablarse casi nunca de excentricidades, de cónicas y menos de hipérbolas, esta palabra está de moda desde hace unos días porque parece que se ha descubierto el segundo astro que nos visita procedente de fuera del sistema solar: el cometa C/2019 Q4-Borisov.

- “¿Y cómo saben que viene de fuera?”
 Porque la trayectoria que está siguiendo desde que ha sido descubierto se ajusta a una hipérbola, y además de una gran excentricidad. Viene de muy lejos, nos dice “hola” a toda velocidad, da un pequeño quiebro y se marcha para siempre. Lo mismo que ocurrió hace menos de un año con el controvertido asteroide Oumuamua, del que incluso alguien dijo que podía ser una nave extraterrestre.

Bueno, parece que ha tocado ya el timbre de final de clase y ni siquiera la última frase, pronunciada a propósito, consigue mantener la atención del alumnado, que se levanta con un suspiro de alivio y escapa al pasillo a tomar aire, mientras el profe se queda con la palabra en la boca:

-“Vale..., el próximo día detallaremos más”

jueves, 30 de mayo de 2019

Didáctica de la Astronomía en Úbeda

Aunque en este blog muy pocas veces he anunciado algún evento que fuera a producirse en el propio tercer planeta (y no en su cielo), hoy estoy obligado a que sea una de ellas porque los primeros días de julio en la preciosa localidad jienense de Úbeda se celebrarán los Encuentros para la Enseñanza de la Astronomía, organizados por ApEA, asociación que actualmente tengo el honor de presidir.



Antes de nada quiero decir que estos encuentros están abiertos a cualquier persona interesada en el tema, aunque ya queda muy poquito para el cierre de la inscripción, porque el último día para apuntarse es el 3 de junio.
Toda la información está en www.apea.es/ubeda-2019/ especialmente en el enlace 2º COMUNICADO, y en  CUADRANTE; 



sábado, 1 de septiembre de 2018

Midiendo la Luna después de la Tierra


Con el comienzo de un nuevo curso, y coincidiendo con el día que se cumplen 3 años desde que abrí este blog que he intentado darle una orientación didáctica, publico este post que recoge un par de actividades que se pueden hacer en clase con alumnado. Pero también las puedes hacer tú solo-a y comprobar que son muy gratificantes porque permiten obtener unas medidas que posiblemente habrías  pensado que estaban fuera de tu alcance: nada menos que el cálculo del tamaño de nuestro planeta y de su satélite. Te lo cuento:

Lo de medir la Tierra lo incluyo porque os lo debo. Y lo de la Luna porque recientemente, la noche del eclipse,  se produjeron las circunstancias adecuadas para que tú misma-o pudieras tomar los datos para hacerlo y desde este blog te sugerí que lo hicieras. Las dos cosas a la vez porque son actividades consecutivas y el resultado de la primera se necesita para hacer la segunda.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

También las sombras en Durango.

Este post es continuación del anterior, que puedes verlo aquí, si no lo has leído.
Si en aquel trataba sobre el movimiento aparente del Sol, en este se recogen aspectos que son consecuencia directa de aquellos: las sombras que se producen y su evolución a lo largo del día y del año.

También aquí aparecerán los módulos interactivos del Aula de Astronomía de Durango donde se pueden simular y visualizar las diferentes situaciones, porque no solo sirven para analizar la evolución en el tiempo de las posiciones del Sol sino que, como se utilizan lámparas que representan a nuestra estrella, también pueden apreciarse las sombras y quizás aquí reside su principal utilidad. Al menos la más original.
Un pequeño listón vertical cuyo extremo está exactamente en el centro de la cúpula proyecta las sombras correspondientes a diferentes horas en solsticios y equinoccios, permitiendo en muy poco tiempo visualizar y resumir situaciones que se producen a lo largo del año.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Los caminos del Sol, desde Durango

Hoy día 6 de noviembre de 2017 se cumplen 10 años de la inauguración oficial del Aula de Astronomía de Durango, donde yo trabajo.
Una de las zonas del Aula de Astronomía de Durango. Al fondo a la derecha dos módulos didácticos sobre los que hablo en este post.
Con este motivo se ha emitido una reseña sobre el aula, y en general sobre aspectos didácticos de la enseñanza de la astronomía, en el programa de divulgación científica de Radio Euskadi “La mecánica del caracol”.

Puedes escucharlo entre los minutos 15:45 y 33:05 este audio  y si quieres más información sobre las instalaciones, materiales y actividades que se desarrollan, puedes encontrarla en nuestra web .


Ya hablé del Aula de Astronomía de Durango recogiendo aspectos emotivos personales en un post que titulé “Trabajar en el cielo”, y cité alguno de los módulos didácticos de diseño y elaboración propia, que hay allí y que utilizo en mi labor diaria.
Dije que más adelante detallaría el funcionamiento y utilidades de alguno de ellos, y hoy voy a aprovechar la circunstancia del aniversario del Aula para explicar los dos que para mí son más interesantes por su originalidad (son de diseño y fabricación propia, los elaboré hace ya más de 15 años con ayuda de mi alumnado del IES Sestao, y no he visto nada similar en otros sitios), y por los premios que han obtenido.

Se trata de dos módulos interactivos donde, en una primera utilización, se puede apreciar el recorrido del Sol y las sombras a lo largo del día en solsticios y equinoccios. Uno de ellos está calculado para nuestra latitud y el otro en cualquier latitud.

Tienen varias utilidades aún más interesantes, algunas de las cuales (las más técnicas, referidas a estudios de las sombras) detallaré en el siguiente artículo. Ahora, en unas fotos y dos vídeos, puedes apreciar su funcionamiento básico, en lo que respecta a las posiciones del Sol: la diferente trayectoria sobre nuestro horizonte, altura máxima alcanzada en cada fecha y lugares de salida y puesta.

Sobre unos casquetes esféricos se han situado una serie de lámparas en las posiciones que ocupa el Sol cada dos horas en esas fechas y con unos conmutadores se van seleccionando las diferentes situaciones.
El primero recoge lo que se puede observar desde nuestra latitud (43º Norte)
En este primer módulo, de un tamaño de 1,5 metros de ancho, se ha representado la zona de la bóveda celeste, por donde vemos moverse el Sol en la latitud de Durango con piezas de cartón pintadas de azul; y se ha colocado a escala el horizonte con imágenes reales de los llamativos montes que se ven desde la zona, con la orientación adecuada.
Sobre la bóveda se sitúan las lámparas que representan las posiciones del Sol y con unos conmutadores giratorios que aparecen en primer plano en la imagen se elige la fecha y la hora deseadas, encendiéndose la lámpara correspondiente.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Mirando un punto azul pálido

En el último post que publiqué antes del índice puse esta imagen:


Créditos: Nasa/JPL

Sin embargo no mencioné la razón por la que se ha hecho famosa, que no ha sido tanto la espectacular visión de los anillos de Saturno a contraluz, que desde aquí nunca se pueden  observar, como algo que apenas se intuye y por eso lo he señalado con una flecha en la imagen, que es nuestro planeta, un débil punto azul pálido, una cosita de nada.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Dos años desde el tercer planeta

Ya se han cumplido dos años desde que abrí el blog, con mucha ilusión pero sin pensar que me iba a “enganchar” tanto, ni que me fuera a dar tantas satisfacciones.



Al hacer balance la primera impresión que me queda es que he escrito demasiado. No solo por la cantidad de artículos sino también por la extensión de muchos de ellos.

Esto debe cambiar necesariamente porque le he dedicado demasiado tiempo, y es el momento de que retome con más sosiego otras tareas, algunas también relativas a la enseñanza y divulgación de la astronomía o al diseño y elaboración de recursos didácticos. No cerraré el blog pero mi idea es que los diferentes post salgan más espaciados aunque, no lo puedo asegurar con rotundidad, porque las intenciones no siempre se cumplen.

miércoles, 21 de junio de 2017

Midiendo la Tierra

Hoy, 21 de junio, se cumplen los años de un hito importante en la historia de la astronomía. Uno de los primeros, e incluso mucha gente opina que podría considerarse el primer hecho concreto del que tenemos noticia de supuso un avance en el conocimiento a escala cósmica: la determinación del tamaño de nuestro planeta a cargo de Eratóstenes, hace ya más de 2200 años.

Así lo dio a entender el prestigioso astrónomo y divulgador Carl Sagan cuando contó la historia en el primer capítulo de su magnífica serie documental COSMOS.

Muchas personas siguieron esta serie en los televisores de los años 80 y gracias a ella se aficionaron a la astronomía.
 A pesar de que la calidad de las imágenes no es muy buena, lo puedes ver en este enlace:

No sabemos exactamente cuántos años se cumplen, solo una aproximación teniendo en cuenta la época en que vivió el sabio alejandrino, pero sabemos que se cumplen hoy porque la medición debía realizarse necesariamente en el solsticio de verano, y justamente hoy 21 de junio es el día. Cuando acaba de empezar dicha estación.
Sin duda Eratóstenes, meticuloso en los cálculos, debió ser riguroso también con la fecha en que debía tomar los datos.

jueves, 18 de mayo de 2017

Las leyes de Kepler, por los suelos.

Aunque quizás el título de este post podría parecer un menosprecio de las conocidas leyes que rigen los movimientos de los planetas,  en realidad es todo lo contrario.

Se trata de presentar una actividad didáctica, a mi modo de ver enormemente útil para visualizar y apreciar en su justa medida el significado y las consecuencias de las leyes descubiertas por el astrónomo alemán, y entender unas cuantas cuestiones relativas a las posiciones, movimientos, trayectorias de los planetas, y otros astros del Sistema Solar.

En principio se trata de dibujar en el suelo, a escala, y lo más exactamente posible, las órbitas de los 4 primeros planetas  y del cometa Encke, el de órbita más pequeña,  de manera que queden reflejadas gráficamente las consecuencias de las leyes de Kepler. Una vez dibujadas se dejan marcadas con cinta adhesiva de colores y posteriormente se podrán añadir otros elementos.


Aunque esta actividad se me ocurrió hace ya más de 25 años como una más a desarrollar con alumnado adolescente en mi instituto dentro de la asignatura optativa de Astronomía, y en aquel momento la titulé “Las leyes de Kepler en el suelo de la clase”, os invito a realizarla en cualquier otro suelo que tengáis por ahí cerca, para que el nuevo título “ … por los suelos” sea adecuado.  

sábado, 4 de febrero de 2017

Enseñando astronomía


Quienes leéis habitualmente este blog ya sabéis que mi trabajo es enseñar astronomía. Pero no solo es la actividad por la cual me pagan, sino que es lo que más me gusta hacer. No solo observar el cielo, calcular posiciones de los astros, leer sobre el tema, sino, sobre todo, divulgarlo y enseñarlo

Hoy hace 22 años, el 4 de febrero de 1995, se constituyó oficialmente en Madrid la Asociación para la Enseñanza de la Astronomía (ApEA), de la que actualmente tengo el honor de ser vicepresidente, y con motivo de este aniversario he decidido escribir ahora esta entrada. 


Primer logo de Apea
Recuerdo que ese día, al igual que hoy, también era sábado y acudí con Eduardo Zabala, primer secretario de Apea y diseñador de su logotipo, en su coche, a reunirnos con más de una veintena de colegas de distintos lugares.

Quizás te suene a panfleto publicitario, pero en un blog de astronomía que tiene una orientación didáctica creo que debe tener cabida este tema.

Si eres profesor y quieres tener nuevos recursos y actividades para el aula, o te interesa divulgar la astronomía de una manera diferente, o simplemente quieres aprender aspectos básicos que no aparecen en las noticias de los medios de comunicación ni se explican el los manuales de observación, en la sección de materiales para trabajar o en la de  publicaciones  de la página de Apea puedes encontrar cosas interesantes y sobre todo muy variadas: Desde propuestas para explicar y entender aspectos controvertidos de cosmología, hasta actividades de educación física donde también los astros son protagonistas.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Equinoccio: Cuando las sombras mantienen el rumbo

Este año 2016, el día 22 de septiembre a las  14:21 T.U. (T.U. -Tiempo Universal, referencia común para los astrónomos en todo el planeta), comienza la primavera en el hemisferio Sur, pero yo no tengo tanta suerte porque aquí, en el Norte, nos toca el otoño que nunca es tan bien recibido como la estación de las flores. Para mí serán a las 16:21 hora central europea. Es el equinoccio.
El otoño y la primavera llegan a la vez, pero en distintos hemisferios. Crédito: Kopczynski - Adam


El pasado año con este motivo escribí un post explicando las causas de  las ligeras variaciones de un año a otro en la fecha o en la hora en que se produce el equinoccio: “El otoño nunca empezó el 21 , y seis meses después, en el otro equinoccio, expliqué en detalle las circunstancias astronómicas que determinan las estaciones: “Ya llega la primavera” 

Si hoy en tu localidad está nublado, o es tarde y ya se fue el Sol, puedes leer (si no lo hiciste en su día) estos dos artículos antes de seguir con éste de hoy, porque siguen teniendo total validez y son clarificadores y muy completos.
Pero si tienes un día soleado, aunque sea a ratos, te sugiero que antes de nada busques un trozo de tiza o un rotulador grueso y hagas un experimento:

En fechas próximas al equinoccio (tanto el de septiembre como el de marzo) se produce una circunstancia de la vida cotidiana, en la que probablemente nunca te habrás fijado porque son cosas que no nos suelen importar: las sombras se comportan de una manera extraña:

Busca un lugar llano a donde estés dispuesto a ir varias veces a los largo del día de hoy y donde pegue el Sol al menos durante varias horas: Una plaza, un patio, la terraza de casa, …. No importa que esté un poco inclinado, que haga cuesta, pero debe ser más o menos plano, sin hoyos ni montículos pronunciados.


En esa superficie, en el suelo, busca una sombra y un punto concreto de ella. 
Por ejemplo el extremo de la sombra de una farola, de la esquina de una portería, del soporte de una papelera, …o si no encuentras ninguna, coge un recogedor de basura como el de la imagen, colócalo fijo sin que se mueva poniendo un peso encima por si hace viento, y fíjate en el extremo de su sombra. 
Marca ese punto en el suelo con el rotulador, pero no muevas nada.

Al cabo de un rato (pueden ser 15 minutos, o 30 , o incluso 2 horas) cuando te venga bien, vuelve al mismo sitio, busca la marca que hiciste y verás que lógicamente la sombra se ha movido. Sin borrar la anterior, vuelve a marcar la nueva posición de ahora (la sombra del mismo extremo del mismo objeto que antes, asegurándote de que dicho objeto esté exactamente en el mismo sitio) y repite la operación 5 o 6 veces a lo largo del día.
Como sé que ahora estás leyendo y todavía no has empezado con el experimento, te hago una pregunta: ¿Qué piensas que ocurrirá con la posición de todos esos puntos que vas a ir marcando en el suelo?
¿Se distribuirán de manera anárquica, o seguirán algún patrón? ¿Piensas que describirán un arco de círculo, u otra figura geométrica?

jueves, 8 de septiembre de 2016

Amanece, que no es poco.

Muy pocas veces he dedicado las entradas de este blog, pero hoy estoy obligado a ello. 
Se lo dedico a quienes me habéis apoyado con vuestras palabras, en los comentarios en el post anterior, en los whatsapp de la AAV y de otros grupos, a la gran familia de Apea, la Asociación para la Enseñanza de la Astronomía, con cuyo escudo y el ariete, preparado y exhibido en el enorme chaparrón de correos que llegaron a la cuenta del grupo, era imposible que el problema no se solucionase, y por supuesto a Begoña y a Míkel, que han sido capaces de encontrar el método para que hoy también amaneciera.

Se que es una tontería y un juego sin sentido pero quizás alguna vez te has hecho esta pregunta (por supuesto en broma):  ¿Y si mañana el Sol no saliese?
Sabemos que el futuro no se puede predecir, pero hay circunstancias que estamos seguros que sí ocurrirán.
Como decía no hace mucho, los astrónomos sabíamos, antes de que ocurriera, que en los últimos días de agosto los planetas jugarían a encontrarse y separarse como algunas parejas con sus vaivenes de amores y odios. Sabíamos que el primer día de Septiembre la Luna y el Sol se iban a confabular para fabricar un magnífico anillo, de un tipo tan especial que no lo encontraremos en ninguna joyería.

Eso lo sabíamos los que nos gusta mirar hacia arriba y observar los astros. Pero hay otras cosas que pasan en el cielo que todo el mundo sabe que ocurrirán, aunque a veces las circunstancias son tan adversas y todo se ve tan negro, que podría pensarse que hasta eso que ha ocurrido todos los días, hoy no va a pasar. Todo el mundo sabe que mañana amanecerá.
Y esta vez también, por fin, amaneció.
 
En esta imagen  que obtuve casi media hora después de la que puse en el post anterior, en la que aparecían Venus y Mercurio, la claridad del cielo confirma que la aparición del Sol es inminente

jueves, 1 de septiembre de 2016

Cumpleaños con dos regalos (dulce y amargo

Hoy, uno de septiembre, se cumple un año desde que comenzó a caminar este blog y, por casualidad, lo hace coincidiendo con uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares que el cielo nos puede ofrecer: un eclipse de Sol anular.

Foto del eclipse anular que observé con mi alumnado el 3-10-2005 desde Getafe.

martes, 26 de julio de 2016

La precesión de los equinoccios

Si cumples los años estos días o en los primeros de agosto y leíste este blog el pasado diciembre
ya sabes que los astrólogos te engañan porque te dicen que eres “Leo” cuando en realidad tu constelación es “Cáncer”, y que este desajuste que se produce en el 90% de los casos, se debe a “la precesión de los equinoccios”.

Es posible que ya lo supieras antes, porque es el típico ejemplo que suele ponerse de los efectos de ese fenómeno de nombre tan raro y que pocas veces suele explicarse en qué consiste y cómo afecta a estos temas.
Pero este fenómeno de la precesión tiene otras consecuencias, y como precisamente tengo intención de citarlas en varias entradas del blog este próximo mes de agosto, voy a dedicarle este artículo ahora aunque no parezca el momento más adecuado por ser un tema técnico y poco constatable.

jueves, 30 de junio de 2016

Relojes de Sol digitales

30 de junio, fin de curso

Mi reloj de Sol me indica que son las 11:15, y hoy es mi último día de trabajo en el Aula en este curso
En un blog con orientación didáctica como éste, hoy es una fecha señalada. Si empezó a andar a propósito el 1 de septiembre, fecha “oficial” del comienzo de curso, también hay que celebrar su final como se merece.
No, no voy a cerrarlo en vacaciones, aunque es posible que los post vayan más espaciados en el tiempo porque pueda quedarme “sin wifi” en algún lugar apartado.  
Simplemente voy a plantear hoy este post “especial”, con un tema “sorprendente”, de manera relajada y en algunos párrafos incluso en plan jocoso, con humor, como lo son todas esas fiestas que se hacen en las escuelas e institutos para celebrar el fin de curso, donde cabe todo (o casi todo), y muchos alumnos se asombran al ver a ese profe, siempre tan serio, estricto y comedido, haciendo el gamberro o un poco fuera de control.

Para que no haya malentendidos, lo aclaro: Todo lo que en adelante vaya en letra cursiva y de este color está escrito en broma y, por favor, que nadie se ofenda.

Os debo algo así desde desde hace un par de meses cuando anuncié un post en un tono más relajado y por distintos motivos aún no he cumplido.

Y como el tema es el tema, hoy también voy a escribir de algo relacionado con los astros, como son los relojes de sol, y así continúo con el hilo del post anterior. Concretamente voy a presentaros unos relojes de sol muy especiales. Nada menos que los RELOJES DE SOL DIGITALES.

jueves, 9 de junio de 2016

Una bola casi mágica

Este artículo es lo que anuncié hace casi 3 semanas en aquella entrada titulada "Arriba y abajo". Una vez que he dado salida a un par de temas que tenían prisa, cumplo lo prometido.

Hoy va de magia, o casi. 
Porque magia puede parecer el coger una bola que te venden en cualquier librería por 25 euros (o si no buscas mucha calidad se puede encontrar por menos de 10), tunearla un poco y convertirla en un simulador donde puedes ver perfectamente y sin hacer ningún cálculo, cosas que están ocurriendo ahora mismo a miles de kilómetros de donde tú estás, e incluso algunas otras que ocurrirán dentro de unas horas.

Aunque el tema no es nuevo, no está tan difundido como se merece. Técnicamente a esta bola "casi mágica" se le suele llamar “globo terráqueo paralelo”.

La idea es sencilla: Si coloco un globo terráqueo en un lugar soleado, con la misma orientación que tiene en este momento la Tierra, los rayos solares incidirán en él de la misma manera que en nuestro planeta y podremos ver directamente aspectos relativos  a la iluminación del Sol y a la situación de las sombras en cualquier lugar del mundo, en tiempo real. Desde, por ejemplo, “En qué ciudades o regiones es de día o de noche ahora mismo”, hasta … “Averiguar si la sombra de la Torre Eiffel está atravesando el río Sena en este instante”

Y un montón de cosas más…

jueves, 26 de mayo de 2016

El asteroide amigo de la Tierra

Hace poco, hablando de mi trabajo en el cielo, prometí escribir algo en este blog sobre “el asteroide amigo”.
A diferencia de otras veces cumplí rápidamente mi promesa, y es una satisfacción que me lo hayan publicado en NAUKAS, el prestigioso blog cooperativo de ciencia.
Esto fue la semana pasada. No lo he recogido aquí hasta ahora porque tenía esperando un par de temas de actualidad a diferencia de éste, que es "atemporal" y su lectura puede ser adecuada en cualquier momento.

Antes de nada tengo que advertirte que, como otras muchas veces y espero que haya sido la última, me salió un artículo demasiado extenso. Pero para publicarlo en ese ámbito de Naukas no me pareció adecuado utilizar el recurso de los anexos con los rombos, porque quizás los lectores no interpretasen adecuadamente si significado, a diferencia de los lectores de este blog que ya estarán acostumbrados. 
Por ello te aconsejo que cuando su lectura se te haga pesada saltes directamente a los últimos párrafos que contienen la clave del artículo.
Aquí, lo puedes ver clicando en este enlace.



La continuación de esta historia en cuanto a la intriga de su futuro, y aspectos muy curiosos de la “cuadrilla de nuestro amigo” aparecerán en este blog próximamente.

domingo, 22 de mayo de 2016

Arriba y abajo

Siempre que estás caminando por un terreno llano, cada paso que das vas hacia abajo
Pero cuando te pares a descansar, estarás situado más arriba del lugar en que comenzaste.

Antes de escribir cada post, para elegir el tema, busco alguna excusa que lo relacione con la fecha en que estamos, con algún tema de actualidad, algún fenómeno  inminente o algo que acaba de acontecer.
En este caso es una excusa triste, porque me acabo de enterar que ha muerto Jabi, la persona más razonable, humana y sencilla que he conocido, y porque esto es una de las últimas frases que él me dijo hace apenas unas semanas, la última vez que le ví, cuando casualmente me encontré con él en la calle, después de que hubieran pasado más de 15 años de la vez anterior. Por supuesto, esta entrada va por ti, Jabi.

La frase no es ninguna filosofada y Jabi, mi primer profesor de Euskera, me la soltó sin más, diciéndome que era una de las cosas que siempre recordaba de mí, porque fui yo precisamente, quien se la había dicho, algún día  en aquella época,
La dirección “arriba” y “abajo” no es absoluta y va cambiando dependiendo de dónde esté en cada momento el caminante. Su “abajo” está en la dirección hacia el centro de la Tierra, y su “arriba” encima de su cabeza. Aunque la diferencia es mínima, y en el primer paso apenas bajará teóricamente unas micras (con un paso medio de 80 cm, poco más de 6 micras), cada vez será mayor esa bajada respecto al punto inicial de la caminata y por ejemplo, si recorriese 10000 km en línea recta, su orientación habría cambiado en 90º  y cada uno de los últimos de estos pasos le hará bajar casi íntegramente esos 80 cm.

jueves, 28 de abril de 2016

Trabajar en el cielo

Otra vez he cambiado de idea a última hora. Hoy pensaba publicar una entrada sobre el próximo tránsito de Mercurio, pero esta mañana me ha ocurrido algo que me ha hecho retrasar un par de días la aparición de ese artículo (todavía estamos bien de fechas) y contaros esto, diferente de lo habitual.

En el tercer planeta existe un grupo de personas privilegiadas. No son muchas, pero como yo formo parte de este “escogido” grupo, voy a hablar de ellas.

Son aquellas que trabajan en lo que les gusta.

No me refiero a quienes están contentos con su trabajo, que se sienten afortunados porque se comparan con esos otros a quienes ven todo el tiempo protestando por las condiciones laborales o por tener que aguantar diariamente a los pelmas de sus compañeros o al estúpido de su jefe.
Estoy pensando en quienes tienen una gran afición en su vida, incluso una verdadera pasión, y precisamente en su trabajo se dedican a eso. ¡Y encima les pagan!

Esas personas que, como todo el mundo a partir de una edad, suelen acabar cansadas físicamente al final de la semana y agradecen un descanso. Incluso a veces unas vacaciones, pero que cuando éstas se prolongan notan que les falta algo y hasta somatizan enfermedades que curan milagrosamente al volver al trabajo.

Cuando alguien me pregunta dónde trabajo, frecuentemente mi respuesta suele ser “Yo trabajo en el cielo”

Mi cielo
Y es verdad, por dos motivos: Mi lugar de trabajo es una sala llena de astros: Planetas, estrellas, el Sol, asteroides, la Luna, … en definitiva, EL CIELO.
Además, el trabajo que desarrollo es lo que más me gusta hacer. Tanto es así, que muchas veces lo he hecho por ahí, gratis, metiendo horas extras no remuneradas en mi puesto anterior (hace ya unos años), o en fines de semana o en vacaciones.