Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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martes, 18 de julio de 2017

Dando vueltas alrededor del Sol

En el post anterior hablé sobre las fechas de cumpleaños y de alguna manera en este voy a continuar con el tema:

Cuando una persona cumple años es frecuente que él o alguien diga la frase: “hoy he completado una nueva vuelta alrededor del Sol” o “ya llevas dadas  x  vueltas en torno al Sol”
Lo mismo suele ocurrir cuando comienza el nuevo año, el 1 de enero, y es posible que en esa fecha señalada hayas recibido algún mensaje con esta imagen, porque está muy difundida.

Sin embargo, ninguna de esas frases es totalmente correcta porque el periodo de tiempo que llamamos año no es el mismo que la duración del movimiento de traslación de nuestro planeta en torno a su estrella.

Ya lo he mencionado un par de veces en este blog en unos contextos más generales en las entradas “Midiendo el tiempo” y “Precesión de los equinoccios”, pero ahora lo voy a analizar más detenidamente.

Quizás todo esto pueda sorprender, porque siempre se ha dicho que un año es el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol, e incluso en algún libro de texto de E.S.O. he leído que para definir las unidades básicas de medida del tiempo (el día y el año) se tomó la duración de los movimientos de la Tierra.
Si lo analizamos despacio, nos daremos cuenta de que eso último es imposible, porque la duración del día y del año se conocen con precisión mucho antes de que se supiera que la Tierra se movía.  Si suponemos que no se mueve, difícilmente podremos hablar de lo que duran esos movimientos.

Incluso la normativa fijada por el papa Gregorio XIII en el llamado calendario gregoriano para determinar exactamente qué años deben ser bisiestos y así evitar que el calendario se vaya desajustando respecto a la duración exacta del año, fue realizada antes de que la iglesia católica aceptase el sistema heliocéntrico propuesto por Copérnico, tal como cité en el anterior post. A pesar de ello, se calculó con precisión la duración del año.

En realidad las dos unidades básicas que utilizamos para medir el tiempo, el día y el año, son las consecuencias observables de los tres principales movimientos de la Tierra conjuntamente: Rotación, traslación y precesión.
Al igual que la duración del día está determinada no solo por la rotación, sino también por la traslación (en nuestro planeta en menor medida pero en  otros como Mercurio o Venus la traslación influye extraordinariamente), también en la duración del año además de la traslación influye el movimiento de precesión.

En al anexo “Si quieres saber más” se explican los diferentes tipos de año que se utilizan en astronomía, pero cuando se habla simplemente de “año” nos estaremos refiriendo siempre al concepto que todo el mundo tiene y que surgió desde la antigüedad a partir de la observación de la naturaleza: El tiempo que tardan en repetirse las estaciones.
Por tomar la referencia utilizada en la mayoría de los calendarios en su origen, un año es el tiempo que transcurre desde un equinoccio de primavera hasta el siguiente. En el post “Ya llega la primavera”  puedes encontrar todos los detalles.
Pero solo por señalar cómo desde la antigüedad podían determinar esos momentos, quizás te sorprenda que tú mimo podrías hacerlo observando los lugares de salida o puesta de Sol cada día, la evolución de las sombras de un objeto, o el primer día que puede verse alguna estrella brillante antes de amanecer. Con la observación cuidadosa de cualquiera de esas circunstancias se puede determinar la duración de un año, independientemente de que sepamos que es consecuencia del movimiento de traslación de la Tierra y sin relacionarlo con ello.



¿Y no es lo mismo la duración del ciclo estacional que la de una traslación?
No. Las estaciones se producen porque el eje de rotación de la Tierra está inclinado respecto a la vertical al plano de la órbita terrestre (plano de la eclíptica). Por ejemplo, en Mercurio que tiene ese eje vertical, no hay estaciones: todos los días y noches duran lo mismo, el Sol alcanza la misma altura al mediodía, saliendo y poniéndose siempre por el mismo punto del horizonte.

Si el eje terrestre se mantuviese apuntando siempre en la misma dirección, este ciclo estacional coincidiría con la duración de la traslación. Pero como oscila ligeramente debido al movimiento de precesión de los equinoccios, no es lo mismo. La duración de una traslación es de unos 20 minutos más que la de un año. En el anexo se precisará.
 
Diferencia entre año y duración de la traslación: 
En el año 2000 el eje de rotación de la Tierra se ha representado a trazos, inclinado hacia arriba a la derecha. En el equinoccio de primavera (21 de marzo) la Tierra está en la posición 1.
Después de 6500 años, debido a la precesión el eje habrá girado y estará dirigido hacia arriba en dirección al observador (línea continua). El 21 de marzo (equinoccio de primavera) ocurre cuando la Tierra está en la posición 2.
En esos 6500 años la Tierra ha dado menos de 6500 vueltas (6500 vueltas menos un cuarto). Por lo tanto la duración de cada año es menor que la de una traslación.

Entonces ¿Cuántas vueltas alrededor del Sol he cumplido?, o ¿Cuándo cumpliré realmente las vueltas? 
Cuando cumplas n años, deberás esperar nx0.34 horas para cumplir n vueltas. Por ejemplo, al cumplir los 20 años te faltarán 6,8 horas para que se cumpla tu vigésima vuelta al Sol. Pero ¡ojo!, que tienes que utilizar el momento verdadero de tu cumpleaños, tal como expliqué en el post anterior.
A la mayoría de la gente no les afecta demasiado, pero quienes ya han cumplido los  71 años  , deberán esperar un día más para cumplir vueltas.


En astronomía se definen diferentes tipos de años, porque el momento de completar una vuelta alrededor del Sol será diferente según la referencia que se tome.

Visto desde aquí es el Sol el que se mueve sobre el fondo de la esfera celeste, y casi todas las definiciones de año toman como referencia el paso de nuestra estrella por determinados puntos de esa esfera celeste porque es lo que vemos y podemos apreciar y medir desde aquí. Concretamente vemos moverse el Sol en la línea de la eclíptica, que es casi invariable (tiene una ligera oscilación con un periodo de más de 70000 años)

Año sidéreo: es el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol tomando una referencia externa, como las estrellas. El intervalo entre dos pasos sucesivos del Sol por un mismo punto de la esfera celeste (un punto concreto de la eclíptica).  Su duración media es de 365,256363 días

Año trópico: En este caso la referencia son las estaciones, porque el año trópico es la duración del ciclo estacional. Normalmente se toman dos pasos consecutivos del Sol (visto desde aquí) por el punto vernal que define el momento del equinoccio de primavera. Dura 365,242189 días. 
Este punto es el corte de la línea de la eclíptica con el ecuador celeste en sentido ascendente hacia el Norte y se va desplazando debido al movimiento de precesión, tal como se ha explicado.
El punto vernal va moviéndose, no porque cambie la posición de la eclíptica, sino que lo que se modifica es la posición del ecuador celeste ya que se mantiene perpendicular al eje de rotación que es el que va cambiando.

Este es el año a que todo el mundo se refiere si no se dice nada más. Pero respecto a su duración, el valor dado con tantos decimales es el valor medio, ya que hay pequeñas variaciones debido a las influencias gravitatorias de otros planetas, y en especial de la Luna, como se menciona luego. Por ejemplo del solsticio de primavera de 2016 al del 2017 pasaron 365,249 días, pero del 2017 al 2018 solo pasarán 365,242.

Año anomalístico: Aquí la referencia es la órbita terrestre: Es el tiempo transcurrido desde que la Tierra pasa dos veces consecutivas por un punto concreto de su órbita: el perihelio. Su duración es de 365,259636 días, y es diferente al año sidéreo porque el perihelio se va desplazando poco a poco.
En realidad no se toma el paso real del centro de la Tierra por el perihelio, sino el del centro de masas del sistema Tierra-Luna, tal como expliqué en “El tercer planeta más cerca del Sol” 

Año draconítico o dracónico: En este caso la referencia son los nodos de la órbita lunar, y se define como el tiempo que tarda el Sol (visto desde la Tierra) en volver a un mismo nodo. Normalmente se toma como referencia el nodo ascendente.

También se llama año de eclipse porque es la referencia para que estos fenómenos se produzcan (un ciclo de dos eclipses lunares o dos solares). Como los nodos lunares se desplazan con relativa rapidez, la duración de un año dracónico es bastante diferente de los otros tres, concretamente el promedio es de 346,6074 días, aunque debido al complicado e irregular movimiento de nuestro satélite, tiene un margen de variación relativamente amplio.

martes, 11 de julio de 2017

La fecha de tu cumpleaños

Todo el mundo sabe cuál es la fecha de su cumpleaños, las de sus familiares y amigos cercanos, y recibe felicitaciones y las envía en esos días señalados.


Pero, además de que siempre hay alguien que se acuerda con retraso o se confunde, es muy frecuente que incluso el protagonista no lo celebre en el día adecuado, es decir, en la fecha en que se cumplen los años exactos desde el momento del nacimiento.

El pasado 28 de junio después de cenar, le cantamos a David el “cumpleaños feliz” invitándole a apagar las velas de la tarta. Él sorprendido, dijo “¡Que es mañana!”. Pero no.

Aunque efectivamente nació el 29 de junio de 1990 hacia las 3 de la madrugada, este año 2017 ha sido el día 28 por la tarde, el momento en que han pasado exactamente 27 años desde aquel instante. Y por tanto, la fecha en que ésto ha ocurrido, el “día” en que ha cumplido años, ha sido el 28.

De acuerdo. Lo que hicimos con el cumple de David no es algo convencional. Puede pensarse que sería una excentricidad, algo friki, pero fue consecuencia de una discusión sobre un  tema que afecta de manera clara a algunas personas: los que por haber nacido un 29 de febrero solo celebran el cumpleaños en “su día” cada cuatro años.

Cuando hace unas semanas mi otro hijo, Iván, me planteó la cuestión de cuándo deberían celebrar esas personas su cumpleaños, cuándo se cumplen exactamente los años desde el momento en que nacieron, nos pusimos a pensar y a calcular, y nos dimos cuenta de que no solo a ellas les afecta el tema, sino a todas.
Porque si queremos celebrar el cumpleaños en la fecha del momento concreto en que ha pasado un año desde que nacimos, o un número determinado de ellos, la cosa no es tan sencilla ya que no siempre coincide con la fecha que figura en nuestro documento de identidad.
Pero si podemos calcularlo ¿por qué no hacerlo así?

Los años bisiestos y su influencia en este tema

Pues sí, está claro que los años bisiestos son los culpables del problema de los nacidos un 29 de febrero, pero también del cambio de fecha a veces, y siguiendo mi extraña propuesta, de todos los demás.



En otra ocasión detallaré el tema de los diferentes tipos de años que se manejan en astronomía, pero refiriéndonos a lo que todo el mundo entiende por año, su duración es de 365,242189 días, casi 6 horas más de los clásicos 365 que siempre se dice.
Pero a efectos prácticos un año “oficial” debe tener un número entero de días. No sería práctico que si un año empieza a las 0 horas del 1 de enero el siguiente lo hiciese a las 6 de la madrugada y el otro a las 12.
Hay que redondear a 365 y para recuperar ese pico, cada 4 años se añade un día más con lo que el comienzo del año se retrasa las casi 24 horas que se ha ido adelantando en total en los años precedentes.

Pero esta norma de los 3 años de 356 días, seguido de un cuarto de 366, no regula el ajuste con precisión. Al añadir un día el año bisiesto se está añadiendo un poco más de lo debido, porque, como he dicho, la duración real del año excede a los 365 en un poco menos de las 6 horas que es la cuarta parte del día. En realidad son 5 horas, 48 minutos y 45.1 segundos.
Luego detallaré también como se soluciona este asunto y cuál es la norma que se sigue para establecer los años bisiestos, que es algo más compleja de lo que se suele pensar; pero yendo al tema que nos ocupa, de cuándo deberíamos celebrar nuestro cumpleaños si somos rigurosos, hay que tener en cuenta la hora del nacimiento y la cercanía del año bisiesto.

En los años no bisiestos, a partir de un hecho (p. ej. el nacimiento de una persona) se cumplirá un año en la misma fecha pero casi 6 horas después. Así cada año unas horas más tarde, (lo que podría hacer que pasáramos al siguiente día) hasta que en este camino hayamos añadido un 29 de febrero, un día más, con lo cual hay que retroceder esa fecha y el siguiente aniversario será unas 18 horas antes que el anterior (18=24-6), lo que en la mayoría de los casos haría retroceder una fecha en el calendario.

Los siguientes gráficos pueden ayudar a entender mejor la situación porque siempre es más visual que el manejar números. En ellos se representan mediante puntos de color azul los momentos en que se cumplen los años exactos, desde un momento determinado.

a) En el primero, desde el nacimiento de David
David (que nació el 29-6-1990 hacia las 3 de la madrugada) cumplió un año el día 29 de junio de 1991 hacia las 9 de la mañana, los dos años hacia las 15h, pero como fue en un año bisiesto (1992), 365 días después oficialmente era día 28 de junio. El siguiente cumple también el 28 hacia las 21h, y su cuarto cumpleaños, en 1994, volvimos a celebrarlo en la fecha correcta, el 29. Este año 2017 fue al principio de la tarde del día 28.

b) El caso más extremo: Alguien que nunca cumplirá realmente los años en la fecha de su nacimiento:

Quien haya nacido nada más comenzar un día cualquiera de un año anterior al bisiesto (en el ejemplo en 2015) en los meses de marzo a diciembre, o en enero o febrero de un año bisiesto.

Si el "día 0" es cuando nació, ya el primer año lo cumplirá realmente una fecha antes de lo que lo celebre (día -1) y cumplirá los 25 años dos fechas antes (día -2), en el ejemplo en 2040.
Según la tendencia marcada por la flecha roja, parece que si esa persona es muy longeva podría incluso llegar a cumplir años 3 fechas antes (en el día -3), pues esta flecha llegaría al límite de cambio de fecha (línea verde a trazos) aproximadamente en 11 o 12 décadas, dependiendo de la hora exacta de nacimiento.
Sin embargo, tal como se explica luego en el anexo, esto no ocurrirá aunque viviera 150 años o más, ni al de este ejemplo ni tampoco a nadie que nazca en este siglo XXI.  

No obstante, es curioso señalar que actualmente todavía vive alguien a quien probablemente sí le ocurre esto: la persona viva más anciana, la jamaicana Violet Brown que habiendo nacido el 10 de marzo de 1900, el pasado año 2016 cumplió 116 años en realidad el día 7 de marzo, y a lo largo de su vida ya ha tenido 4 fechas diferentes de cumpleaños.
Esto es muy probable, aunque no seguro, porque ocurriría solo si hubiese nacido antes de las 21:42 h, dato que no se conoce; pero existe más de una decena de personas muy ancianas que, dependiendo de la hora de nacimiento, en 2016 habrían cumplido años tres días antes de cuando seguramente lo celebraron.

Bueno, contradiciéndome con lo que he dicho, en realidad sí hay alguien de este siglo que pueda tener 4 fechas diferentes de cumpleaños a lo largo de su vida, pero son casos especiales: algunas personas que nazcan o hayan nacido precisamente un 29 de febrero. Luego lo analizaré. 

c) El otro extremo: quien más años tardará en cambiar su verdadera fecha de cumpleaños:

Quienes nazcan poco después de las 6 de la mañana de un día cualquiera de marzo a diciembre, de un año bisiesto, (en el ejemplo del gráfico en 2016), o de enero y febrero de un año siguiente al bisiesto.
Celebrarán los 27 primeros cumpleaños en su fecha correcta, como se ve en este otro gráfico.

En este ejemplo, hasta el año 44 en que cumplirá 28, no se altera la fecha.

Aunque en todos los ejemplos dados el cambio del cumpleaños ha sido hacia atrás, también puede ser hacia adelante en algunos de los primeros años: Si ha nacido al final del día en un año no previo a un bisiesto, el primer cumpleaños debería celebrarlo casi 6 horas más tarde y por tanto en la siguiente fecha.

Por ejemplo: Si David hubiese nacido unas 18 horas más tarde, sobre las 21h, hubiese cumplido su primer año en la fecha posterior, el 30 de junio, lo mismo que el 5º y el 9º. Y cumpliría por primera vez el día anterior cuando hiciese los 34, momento en que habría utilizado 3 fechas diferentes.

Puedes confeccionar el gráfico de tus cumpleaños imprimiendo cualquiera de estos gráficos, comenzando con el año adecuado (debes elegir uno de los 4 de una línea ascendente) según los años de distancia al primer bisiesto de tu vida y moviendo los límites de las fechas (las líneas verdes) de acuerdo a la hora que naciste. O si lo prefieres, me mandas un correo a aulacielo@gmail.com con tus datos y te lo calculo.


Toda esta historia surgió para averiguar cuando debían celebrar el cumple los del 29 de febrero, y de momento solo ha servido para liar a todos los demás. Por ello voy a intentar resolver la cuestión inicial.

Ahora también todo depende de la hora de nacimiento, pero por tomar un ejemplo medio, suponiendo que alguien hubiera nacido a mediodía (o poco antes) del 29 de febrero de 2016 que ha sido el último bisiesto, su gráfico de cumpleaños sería el siguiente:

En los primeros años aparecen tanto el día 28 de febrero como el 1 de marzo, y lógicamente los años bisiestos el 29 (estos años se han marcado en rojo).
Pero según van pasando años desaparece el 1 de marzo, e incluso llega un momento en que un año bisiesto el cumpleaños no sería el 29 sino el 28 (en el ejemplo en el 2064, cuando cumpla 48).   Unos años después (en este caso en 2089 al cumplir los 73) llegaría a ser también el 27, siendo el único caso (en este siglo) en que aparecerán 4 fechas distintas, aunque el motivo es que una de ellas es la dichosa 29 de febrero. 


¿Qué años son bisiestos?

Los años bisiestos fueron implantados por Julio César en al año 45 A.C. cuando decidió poner orden en el desastroso y arbitrario calendario romano de aquella época, siguiendo las indicaciones de su astrónomo particular, el griego Sosígenes que tomó como duración del año 365,25 días y por ello estableció los bisiestos cada 4 años.  

Por cierto, en principio el día extra no se añadía al final de febrero, sino después del día 23, a quien nombraban como el “sexto” antes del comienzo de marzo , según la extraña manera que los romanos tenían para dar la fecha (sexto anterior a las calendas de marzo). Así el día añadido se le llamó “bi-sexto” porque iba después del sexto, y de ahí derivó hasta “bisiesto”.

Pero esta norma de los 3 años de 356 días, seguido de un cuarto año de 366 no regula el ajuste con precisión: Al añadir un día se está añadiendo un poco más de lo debido porque, como he dicho, la duración real del año es de 365,242189 y excede a los 365 en un poco menos de las 6 horas, de un cuarto de día.
Esa pequeña diferencia se fue acumulando a lo largo del tiempo, en el siglo XVI se habían añadido un total de 13 días de más, y el papa Gregorio XIII decidió solucionarlo, quitando 10 de estos días (no quitó los 13 por la curiosa circunstancia que expliqué en el post “¿Por qué empieza ahora el año?”), pero sobre todo estableció una nueva regla más precisa para determinar qué años debían ser bisiestos de manera que se no se volviera a acumular dicho error.

Según la reforma del calendario gregoriano, son años bisiestos los múltiplos de 4, excepto los que acaben en 00 y no sean múltiplos de 400. Es decir, que aunque los años que cierran cada siglo deberían ser bisiestos según la norma inicial de Julio César, solo lo será uno de cada cuatro de ellos.

El año 1900 no fue bisiesto
Por ello no fueron bisiestos el 1700, ni 1800, ni 1900 y tampoco lo será el 2100 (con lo que en esos casos se suceden 7 años seguidos de 365 días), pero si fue bisiesto el 2000, porque es múltiplo de 400, y de esta manera ninguno de los que vivimos actualmente hemos sido testigos nunca de la consecuencia de la reforma de Gregorio XIII, y para todos nosotros los años múltiplos de 4 han sido bisiestos.
Según los datos que figuran por ahí sobre la persona de mayor edad actualmente, la jamaicana Violet Brown que he mencionado antes, nació el 10-3-1900, solo 9 días después de la última de estas excepciones.
  
Pero ya han nacido muchas personas que si lo podrán constatar: quienes vivan el 1 de marzo de 2100, que seguirá inmediatamente al 28 de febrero.

A consecuencia de esa excepción, además, muchos de quienes nazcan a finales de este siglo deberían celebrar (según mi propuesta) todos sus cumpleaños en fechas posteriores a la oficial, a no ser que sean muy longevos. Un par de ejemplos extremos se recogen en el siguiente gráfico:
En este ejemplo, se ve que quienes nazcan a final del día en 2096 (de marzo a diciembre) deberían celebrar todos o casi todos los cumpleaños de su vida en fechas posteriores.
Esta misma circunstancia es el motivo de lo que dije antes de que nadie nacido en este siglo tendría 4 fechas diferentes de cumple, que aparentemente iba en contra de lo que indicaba la flecha roja de uno de los gráficos. El que haya 7 años seguidos no bisiestos, y esto haga que toda la gráfica vaya hacia arriba a partir de 2100, rompiendo la regularidad de los bloques de 4 puntos, es la causa de ello. 


Espero no haberte vuelto loco con tanta fecha, ni haber sembrado la terrible duda de cuándo tienes que celebrar tu próximo cumpleaños. Mi sugerencia es que si no estás seguro lo celebres varios días seguidos, antes y después de “tu día”, con lo que siempre acertarás, te durará más y sobre todo te deseo que lo pases muy bien.


¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

viernes, 16 de junio de 2017

Un reloj ... ¿de Sol?

Aunque no lo parezca, también el artilugio del centro de la imagen es un reloj de sol, y así lo corroboraron la totalidad de miembros de un foro de gnomonistas (expertos en relojes solares) que fueron consultados y respondieron a la pregunta de si podría considerarse como tal, o no.
Tres de los muchos relojes de sol que hay en el Aula de Astronomía de Durango
Efectivamente, exceptuando el aspecto, tiene todas las características de un reloj solar:

- Marca la hora utilizando para ello la posición del Sol.
- En el momento en que se coloca en un lugar soleado, correctamente orientado, él solo se pone en hora.
- Cuando se nubla o se oculta el Sol, deja de funcionar.
- En el momento que el Sol vuelve a aparecer de detrás de una nube o por el horizonte al amanecer, vuelve a ponerse en hora de manera automática y sigue funcionando normalmente.
- Para un correcto funcionamiento hay que colocarlo orientado, hacia el Sur.
- El elemento clave está inclinado según la latitud del lugar, y quedará paralelo al eje terrestre, al igual que un gnomon o varilla de un reloj solar.

Ya hablé de pasada de este artilugio hace casi un año cuando dediqué un post a unos extraños relojes de sol digitales, anuncié entonces que explicaría su funcionamiento pero había olvidado mi intención hasta que hace poco ha aparecido un comentario en Youtube pidiéndomela.

sábado, 22 de abril de 2017

La hora de los relojes de sol

¿Qué hora es?

Hace unos días llegó ésto a uno de los grupos de whatsapp de la Agrupación Astronómica Vizcaína, enviado por un colega que estaba de vacaciones por el Mediterráneo.

Lo cierto es que la respuesta no era tan fácil como a primera vista pudiera parecer porque los relojes solares indican la hora solar verdadera del lugar donde están situados, que aunque en épocas pasadas era la hora oficial, ya no lo es. Además la diferencia entre ambas no es fija, sino que depende del lugar y de la fecha.

Además de la de Manolo, que fue la primera, estos días de vacaciones que para mí terminan mañana, he recibido muchas más fotos de relojes de sol que algunos de mis amigos han ido encontrando en sus viajes, porque saben que los colecciono.

No sé si ellos se habrán hecho esa misma pregunta, pero puedes hacer una prueba:
Si un día soleado nos situamos junto a uno de estos relojes y nos fijamos en las personas que se acerquen por allí, veremos un gesto muy repetido:
Alguien se para delante del reloj de sol, lo observa y casi inmediatamente mira a su reloj de pulsera o a su teléfono móvil y hace un gesto de extrañeza como indicando que algo no cuadra.

Si vives en España, habrás oído muchas veces que la diferencia entre la hora civil (la oficial que marcan nuestros relojes) y la solar (que indican los relojes de sol) es de una hora en invierno y 2 con el horario de verano. O sea, que cuando Manolo sacó la foto deberían ser más o menos las 13:10.   Pero no.
Esa es una referencia promedio para lugares de este país situados en el meridiano de Greenwich pero que pueden variar mucho, hasta 32 minutos más o 51 menos, en casos extremos para algunos lugares de la geografía española y en determinadas fechas.

En este caso eran las 12:56. Lo calculé (afortunadamente el dato de la longitud geográfica que necesitaba para ello aparece en la parte superior del reloj) y le mandé la respuesta:

Si no te interesa conocer los motivos de estos extraños cálculos pero quieres saber como hacer la corrección en cualquier otro caso, te sugiero que te saltes los dos siguientes apartados y pases directamente al punto “Correcciones concretas a realizar …”

viernes, 24 de marzo de 2017

Para gastar más energía

En la madrugada de este domingo 26 de marzo, a las 2 serán las 3.

¿Para qué cambiamos el reloj?

Como cualquier información, aunque provenga de un blog personal y se deje claro que es una opinión de su autor, debe ser mínimamente objetiva y sobre todo parecerlo, te pediría que todavía no asocies el título de este post con la respuesta a esa pregunta.

Porque para ser honrado debo decir que si. Que tal como en general solemos oír, algunos ahorrarán energía con el horario de verano que entra en vigor este domingo, sobre todo en Europa central (Alemania, Polonia, Chequia, Hungría...) y posiblemente también en Portugal e Inglaterra. Aunque las cifras que nos dan de este ahorro quienes proponen y defienden el cambio horario, sean totalmente ridículas.

Pero yo, simplemente observando y analizando la situación, las condiciones de iluminación en cada región derivadas de un cálculo de las horas de salida y puesta de sol, que es lo que una astrónomo puede hacer, estoy convencido de que hay muchas personas, sobre todo quienes viven en la zona más occidental de España, que estas próximas semanas con el cambio del reloj gastarán más energía.

sábado, 31 de diciembre de 2016

¡ Feliz 2017 !

Voy a ir actualizando esta entrada varias veces a lo largo de 26 horas, añadiendo contenidos sucesivamente. Se que el  modificar algo ya publicado solo debería estar justificado cuando se trata de corregir un error o añadir algún dato importante obtenido con posterioridad, pero el caso de hoy es especial.

Feliz Año nuevo. Acaba de comenzar el 2017

31 de diciembre de 2016 por la mañana, mi reloj marca las 11:00. 
Estoy en la zona de validez de la hora central europea (UTC+1) y en Tiempo Universal (T.U.) son las 10:00, pero en Kiritimati (también llamada Isla Navidad) y otras islas de la república de Kiribati situadas en la zona UTC+14, acaban de entrar ya en 2017 y por lo tanto ese nuevo año ya ha empezado en algún lugar del tercer planeta y se puede decir que ha comenzado oficialmente.

Sombreado en azul, las zonas del océano Pacífico donde ya
ha comenzado 
2017  a las 10 T.U.
   15 minutos después empezará también en las islas Chatham
También en Tonga han estrenado año, aunque lo hayan hecho de manera interesada después de que fuera adoptado el horario de verano a propósito para que se diera esta circunstancia de estar entre los primeros lugares en que empiece el año, dado que por su situación en la zona intertropical (latitud 20ºS) el cambio de horario estacional no tiene mucho sentido. Allí la duración del día y la noche no cambia mucho según la estación y las escusas que se utilizan habitualmente con el objeto de ahorrar energía no son válidas.

Lo mismo ocurre en Samoa, situada justo al norte de Tonga, donde también han introducido recientemente el horario de verano a pesar de que su latitud es solo 14º S. 
Sus vecinos de Samoa Americana deberán esperar 24 horas más para celebrar el año nuevo.

Puedes encontrar detalles de los curiosos cambios de zona horaria en Kirimati, Tonga, Samoa y otros, en el post “En qué fecha estamos”.


Se acaba 2016

Bueno, todavía quedan 26 horas para que finalice del todo este año bisiesto que algunos recordarán con agrado (se me ocurre pensar en los-as medallistas olímpicos) y otros no tanto. Pero durante este tiempo, habrá algún lugar del planeta donde todavía sea 2016, donde puedan pasar cosas importantes y no hay que cerrar aún el balance.

martes, 13 de diciembre de 2016

Por Santa Lucía alarga el día

El título de esta entrada es un refrán popular muy conocido al menos por estos lugares donde yo vivo.
Aprovecho el que precisamente hoy 13 de diciembre el santoral católico celebra la festividad de Santa Lucía para hablar del tema, pero a diferencia de otras veces en que me limito a exponer una situación, ahora me gustaría que sirviera para contrastar ideas e incluso si fuera posible para que deis vuestras opiniones.

Porque hay varias circunstancias que hacen que yo no pueda zanjar el asunto a pesar de que eso de la duración de los días, de la medida del tiempo sea uno de los temas que más me interesan y sobre los que más he intentado profundizar.
Pero aquí hay varias cuestiones que se salen de lo puramente astronómico sobre todo en cuanto al origen e interpretación de esta frase emanada de la sabiduría popular:

lunes, 28 de noviembre de 2016

La varilla torcida

“Has puesto la varilla torcida”
Oigo esa frase casi cada día con diferentes variantes, a veces preguntando el porqué, cuando recibo a los grupos de alumnado que vienen a visitar el Aula de Astronomía de Durango, hacemos las presentaciones justo delante del reloj de Sol y antes de entrar en el aula les explico el funcionamiento de este elemento didáctico. Como reloj hoy en día no tiene mucha utilidad (todos tienen la hora en su móvil, y ademas éste marca diferente; la hora solar verdadera, que no les sirve para nada), pero sin embargo podemos aprender muchas cosas con él, aunque esté nublado.

Los niños y también los adultos que visitan el AAD-DAI enseguida se dan cuenta de que la varilla del reloj solar está inclinada, no solo hacia abajo, sino también hacia la derecha.
¡Cómo pasa el tiempo! Ya he escrito esta frase alguna otra vez, pero hoy tiene doble significado porque hablo sobre relojes de sol y porque, siendo éste uno de mis temas preferidos, quizás el que más, y aunque cuando abrí el blog tenía la intención de que fuese uno de los aspectos que más iba a tratar, apenas lo he hecho en una ocasión y con un aspecto totalmente anecdótico.

domingo, 30 de octubre de 2016

El día que más tarde amaneció

Fue exactamente hace 12 años, el 30 de octubre de 2004.

Cuando ese día el Sol apareció por el horizonte teórico de Bilbao (*), donde yo vivo, los relojes marcaban las 8:45. Nunca jamás, había salido el Sol tan tarde.

(*) En realidad desde la ciudad de Bilbao el Sol siempre sale bastante más tarde de lo que dicen los cálculos teóricos porque está rodeada de montes. Pero desde las cimas de algunos de esos montes que tienen el horizonte ESE plano a altura angular cero y están dentro del término municipal, fue a la hora mencionada.


Salida del Sol desde la cima del monte Pagasarri en Bilbao, en un horizonte a altura prácticamente cero. 
Cuando el borde superior del Sol apareció el 30-10-2004, el reloj marcaba las 8:45. Nunca había ocurrido tan tarde.
La foto elegida para ilustrar la situación, que ya he utilizado en este blog en otras ocasiones, corresponde a ese lugar, pero no a ese día.
Teniendo en cuenta la orografía de cada lugar y sus coordenadas geográficas, los datos horarios concretos de la hora en que amanece variarán respecto a los que aquí se citan, pero el título y la primera línea de este artículo son correctos para casi toda la península Ibérica y otras zonas del Sur de Europa de latitud menor que 43.5º aproximadamente.
En los anexos se analizarán las situaciones de otros lugares.


miércoles, 10 de agosto de 2016

En la estrella Sirio estuvo la clave

Parece ser que fueron los egipcios, hace unos 4000 años quienes por primera vez calcularon con bastante exactitud la duración del año.

Lo hicieron gracias a un fenómeno celeste que tú mismo podrías observar un día de estos de madrugada: El orto helíaco de Sirio, la primera vez en que puede verse esta brillante estrella después de varios meses sin haber sido posible hacerlo.


Se puede distinguir a Sirio entre las luces del alba, debajo de la nube superior en esta imagen tomada el 14-8-2015 desde Araúzo de Torre, latitud 41.8N.
La foto está tomada con mucho zoom y en realidad Sirio está muy cerca del horizonte.

martes, 26 de julio de 2016

La precesión de los equinoccios

Si cumples los años estos días o en los primeros de agosto y leíste este blog el pasado diciembre
ya sabes que los astrólogos te engañan porque te dicen que eres “Leo” cuando en realidad tu constelación es “Cáncer”, y que este desajuste que se produce en el 90% de los casos, se debe a “la precesión de los equinoccios”.

Es posible que ya lo supieras antes, porque es el típico ejemplo que suele ponerse de los efectos de ese fenómeno de nombre tan raro y que pocas veces suele explicarse en qué consiste y cómo afecta a estos temas.
Pero este fenómeno de la precesión tiene otras consecuencias, y como precisamente tengo intención de citarlas en varias entradas del blog este próximo mes de agosto, voy a dedicarle este artículo ahora aunque no parezca el momento más adecuado por ser un tema técnico y poco constatable.

jueves, 30 de junio de 2016

Relojes de Sol digitales

30 de junio, fin de curso

Mi reloj de Sol me indica que son las 11:15, y hoy es mi último día de trabajo en el Aula en este curso
En un blog con orientación didáctica como éste, hoy es una fecha señalada. Si empezó a andar a propósito el 1 de septiembre, fecha “oficial” del comienzo de curso, también hay que celebrar su final como se merece.
No, no voy a cerrarlo en vacaciones, aunque es posible que los post vayan más espaciados en el tiempo porque pueda quedarme “sin wifi” en algún lugar apartado.  
Simplemente voy a plantear hoy este post “especial”, con un tema “sorprendente”, de manera relajada y en algunos párrafos incluso en plan jocoso, con humor, como lo son todas esas fiestas que se hacen en las escuelas e institutos para celebrar el fin de curso, donde cabe todo (o casi todo), y muchos alumnos se asombran al ver a ese profe, siempre tan serio, estricto y comedido, haciendo el gamberro o un poco fuera de control.

Para que no haya malentendidos, lo aclaro: Todo lo que en adelante vaya en letra cursiva y de este color está escrito en broma y, por favor, que nadie se ofenda.

Os debo algo así desde desde hace un par de meses cuando anuncié un post en un tono más relajado y por distintos motivos aún no he cumplido.

Y como el tema es el tema, hoy también voy a escribir de algo relacionado con los astros, como son los relojes de sol, y así continúo con el hilo del post anterior. Concretamente voy a presentaros unos relojes de sol muy especiales. Nada menos que los RELOJES DE SOL DIGITALES.

jueves, 23 de junio de 2016

Midiendo el tiempo

¡Cómo pasa el tiempo! 
Una frase que tantas veces hemos repetido y muy habitual en estas fechas en los centros escolares ¡Pero si parece que fue ayer cuando empezamos el curso, y ya se acaba!

Bueno, todavía no. Que las despedidas y la fiesta final es el 30 de junio, que parece ser la fecha oficial del fin de curso, al igual que de los contratos de los futbolistas, y en este blog también lo celebraré con algo diferente, muy sorprendente y más relajado, incluso en tono algo jocoso.

Pero es cierto. El tiempo vuela y, como a mucha gente, a mí también me ha pillado el toro. Uno de mis temas favoritos es la medida del tiempo y los relojes de Sol. A pesar de ello, apenas he encontrado la oportunidad durante todo este curso que llevo publicando el blog para mencionar alguna consecuencia indirecta del tema, pero aún no le he dedicado ningún post.
Hora es. Y aprovecho precisamente ahora porque la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco me acaba de publicar un artículo sobre este tema en su blog Zientzia Kaiera, estas pasadas fechas.

Lo puedes ver clicando aquí, pero como está escrito en EUSKERA y la mayoría de mis lectores no conocen esta lengua, aquí a continuación pongo la traducción al castellano.



Si alguien lo prefiere leer en versión original, cuidado porque hay una errata en una frase del quinto párrafo.
Aunque yo lo escribí en euskera, antes de publicarlo hicieron una corrección y adecuación de sintaxis, y aunque yo escribí “ia ia” (casi casi), esto no apareció una vez corregido y cambió totalmente el sentido original de la frase (la duración de la traslación es casi casi igual a del año)

A continuación está la traducción casi literal del artículo original tal como yo lo escribí. Solo he modificado ligeramente alguna frase y añadido algún pequeño comentario y algunos gráficos:

martes, 10 de mayo de 2016

¿En qué fecha estamos?

Momentos antes de publicar esto, el ordenador me dice que son las 12:05 del 10 de mayo de 2016, pero la cosa podría no estar tan clara. Porque si sigo buscando, entro en www.worldtimeserver.com, viajo por ahí, y en unos minutos encuentro algo sorprendente:


Evidentemente esto es porque me he ido demasiado lejos, nada menos que hasta el Pacífico, a una zona muy especial:

Todo el mundo sabe que la hora es diferente según el país o el huso horario y que por ese motivo cada día comienza en diferente momento según donde estemos, pero probablemente no seamos conscientes de cuál es la duración de cada fecha y de que en un instante dado puede haber hasta 3 fechas diferentes en distintos lugares del mundo, como ocurre precisamente ahora, cuando escribo ésto.

Todo esto viene a cuento ahora porque alguien que leyó el anterior post de este blog me dijo que había algo en el texto que le resultaba extraño: “En el mapa de las zonas de visibilidad del reciente tránsito de Mercurio del 9 de mayo aparecía un territorio desde el que se veía comenzar el tránsito antes de anochecer (del día 9) y al día siguiente (el 10) al amanecer seguía viéndose. Entonces deberían haber dicho que el tránsito se iba a producir los días 9 y 10 de mayo porque en otros casos de algunos eclipses es frecuente que se citen dos fechas”.
Cuando se dan las efemérides de este tipo se hace teniendo como referencia la hora en Tiempo Universal (T.U. que es la hora solar media de Greenwich) y luego en cada zona horaria se adaptan. Pero sólo si con respecto a T.U. el fenómeno se produce en dos fechas, en ocasiones se citan las dos. 
Este, del tránsito, no era el caso pero me da pie a reflexionar sobre este hecho cotidiano de la diferencia de fechas según el lugar, que lleva a veces a algunas contradicciones curiosas, como la celebración en USA del aniversario de la llegada del hombre a la Luna en el 20 de julio, cuando en cualquier enciclopedia puede verse que fue el día 21.
¿Por qué varias fechas simultáneas? ¿Cuántas diferentes pueden solaparse? U otra pregunta clave:

- ¿Cuánto dura un día?
Aunque, incluso cualquier niño respondería sin titubear “24 horas”,  si precisamos más la pregunta, puede haber otras respuestas que también sean correctas, incluso más, según a qué nos estemos refiriendo:

sábado, 19 de marzo de 2016

Ya llega la Primavera

Lo estarás oyendo estos días en muchos lugares: este domingo a las 5:30 de la madrugada comienza la primavera, (5:30 hora Central Europea, que serían las 4:30 en Tiempo Universal). Puede resultar anecdótico, pero de las 4 estaciones, “la de las flores” suele ser la más esperada y la que más veces se cita su comienzo y no solo en los centros comerciales.



Recuerdo muy bien, cuando solo tenía 7 años, la frase (en broma) que oí varias veces a mis compañeros de colegio “Mañana viene mi prima. Sí, viene la prima Vera”. Nunca en aquella época me enteré de cuando empezaba el verano o las otras estaciones.
No solo porque hacer el chiste sería más difícil, sino porque en aquellos años en que no había tantos medios de comunicación que lo difundieran y el enterarte de estas cosas no eran tan habitual, también entonces la primavera era la estación más esperada.
Quizás sea porque a muy poca gente le gusta el invierno, y está deseando que se acabe, y esta idea de que la temperatura vuelva a ser agradable y comience el ciclo vital de la naturaleza después del letargo invernal, ha estado desde es siempre en el pensamiento de todas las civilizaciones.
De hecho el comienzo de esta estación, con la primera luna de primavera, solía ser el punto de arranque del año en la mayoría de los calendarios de la antigüedad.
Hoy con el cambio climático, ya no están las cosas tan claras, pero estos días estamos oyendo continuamente el dato del día y la hora, en que se produce el equinoccio, que por cierto, no debemos olvidar que en el hemisferio Sur es el de otoño.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

¿Por qué empieza ahora el año?

Cuando escribo esto, muchas personas están ya preparando la despedida del año y el comienzo de 2016. Si lo lees ya en el nuevo año, espero que lo pasaras bien.
Pero ¿por qué ahora?
Por culpa de los emperadores romanos y de los papas católicos. 
Julio César y Gregorio XIII, promotores de las reformas del calendario que llevan sus nombres. 
Es el calendario el que manda, y el de 2015 se nos acaba (o se nos ha acabado). Desde la antigüedad todos los calendarios han estado determinados por los astros, por las consecuencias que desde aquí veíamos de sus movimientos, y por eso esta historia en este blog. Tiempo habrá de hablar más extensamente de los calendarios, y ahora solo me referiré al comienzo del año.

lunes, 21 de diciembre de 2015

22 de diciembre ¿El día más largo?

Para quienes vivimos en el hemisferio Norte es evidente que en estas fechas el Sol sale muy tarde y se pone muy pronto, dejándonos los días muy cortos.
Hemos oído muchas veces que precisamente el día del solsticio de invierno (este año el día 22, con comienzo de la nueva estación a las 4:48 UT, 5:48 hora europea central) es el más corto del año. Por ejemplo en la latitud 40º Norte dura poco menos de 9 horas, frente a las más de 15 del otro solsticio.
Quienes vivís en el hemisferio Sur ahora tenéis más suerte. Ahí es el día más largo con el comienzo del verano austral.
Esquema de las trayectorias del Sol desde un lugar de latitud media del hemisferio Norte en solsticios y equinoccios
Si embargo si alguien os dijera que también en el hemisferio Norte el día 22 de diciembre es el día más largo, puede que no esté de broma porque es cierto.