Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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viernes, 16 de junio de 2017

Un reloj ... ¿de Sol?

Aunque no lo parezca, también el artilugio del centro de la imagen es un reloj de sol, y así lo corroboraron la totalidad de miembros de un foro de gnomonistas (expertos en relojes solares) que fueron consultados y respondieron a la pregunta de si podría considerarse como tal, o no.
Tres de los muchos relojes de sol que hay en el Aula de Astronomía de Durango
Efectivamente, exceptuando el aspecto, tiene todas las características de un reloj solar:

- Marca la hora utilizando para ello la posición del Sol.
- En el momento en que se coloca en un lugar soleado, correctamente orientado, él solo se pone en hora.
- Cuando se nubla o se oculta el Sol, deja de funcionar.
- En el momento que el Sol vuelve a aparecer de detrás de una nube o por el horizonte al amanecer, vuelve a ponerse en hora de manera automática y sigue funcionando normalmente.
- Para un correcto funcionamiento hay que colocarlo orientado, hacia el Sur.
- El elemento clave está inclinado según la latitud del lugar, y quedará paralelo al eje terrestre, al igual que un gnomon o varilla de un reloj solar.

Ya hablé de pasada de este artilugio hace casi un año cuando dediqué un post a unos extraños relojes de sol digitales, anuncié entonces que explicaría su funcionamiento pero había olvidado mi intención hasta que hace poco ha aparecido un comentario en Youtube pidiéndomela.

Fundamentos

En esencia tiene dos elementos diferenciados:
- Un sistema electrónico que detecta dónde está el Sol y dirige hacia él un elemento móvil. En nuestro caso ese elemento es una placa de cartón que gira en un eje paralelo al eje terrestre, y tiene a cada lado un sensor de luz.

- Un sistema mecánico con engranajes que mueve las agujas de la manera adecuada a partir de la posición de la placa citada.

El circuito electrónico fue realizado por Carmelo Fernández Amézaga, compañero de la Agrupación Astronómica Vizcaína


Funcionamiento

Se coloca el reloj orientado Norte-Sur como todo reloj solar. En cuanto reciba la luz del Sol el sistema electrónico producirá una corriente que hará moverse las agujas a la vez que va girando la placa de cartón hasta dejarla orientada al Sol, momento en el que las agujas indicarán la hora correcta. Al cabo de unos segundos la sombra de la placa incide sobre uno de los sensores lo que hará que vuelva a activarse el motor, se actualice la hora y la placa vuelva a orientarse al sol.

Este es el vídeo donde se ve cómo funciona, que ya incluí en el mencionado post:

Si los elementos mecánicos no tienen excesivo rozamiento, puede observarse el avance del minutero poco a poco, actualizándose al cabo de unos pocos segundos.

Como la posición de partida de las agujas podemos colocarla como queramos, se puede elegir entre que marque hora solar verdadera, como los relojes de sol clásicos, (colocando las 12 cuando la placa está dirigida al Sur) o la hora civil, como los relojes que tienen su mismo aspecto, poniendo las agujas en hora con nuestro reloj, realizando los dos cambios horarios anuales de la manera habitual y corrigiendo periódicamente, por ej. cada semana, la variación en la ecuación del tiempo.

La energía para conseguir el movimiento de las agujas proviene de unas pilas convencionales. Podría funcionar con un sencillo panel fotovoltaico (solo necesita energía cuando hace sol porque el resto del tiempo no funciona), pero decidí utilizar pilas porque en ocasiones, cuando lo presento como un reloj de sol, me suelen decir “¿Porque utiliza energía solar?”. No. De esos ya hay algunos relojes. Yo quería dejar claro que el motivo de que sea un reloj solar no es ese, sino el que para marcar la hora utiliza la posición del Sol.

Utilidad

En principio no deja de ser una curiosidad, y aunque alguien me lo ha sugerido nunca he pensado en patentarlo porque no creo que tenga valor comercial. Sus utilidades fundamentales fueron por una parte la motivación del alumnado de 4º de ESO que participó en su elaboración utilizando lo que había aprendido en las asignaturas de Matemáticas y las optativas de Tecnología y Astronomía, y por otro lado la sorpresa que produce en quienes lo ven funcionando en el Aula de Astronomía de Durango y también se motivan para seguir mis explicaciones sobre mecánica celeste al comprobar cómo a partir del movimiento del Sol puede obtenerse la hora.

En cualquier caso, sirvió para obtener un premio en el certamen Ciencia en Acción celebrado en 2011 en Lleida.

Si quieres conocer en detalle los mecanismos que se utilizan, e incluso te animas a intentar hacer algo parecido, te lo cuento en el siguiente anexo. 



Sistema electrónico

Sobre un eje paralelo al eje terrestre, igual que un gnomon clásico, gira una placa de cartón a cuyos lados se han colocado dos resistencias fotosensibles LDR como se ve en los gráficos de la izquierda, en planta (antes de inclinarlo, arriba) y alzado (ya inclinado)   

Disposición de los sensores LRD y el circuito electrónico (en este esquema el circuito está duplicado)
                
Las fotorresistencias LRD tienen la propiedad de variar su valor dependiendo de la cantidad de luz que las ilumina. 

En el circuito electrónico se utiliza un comparador que mantiene el dispositivo en reposo mientras las dos LDRs estén sometidas a la misma iluminación. Cuando una de las dos LDR recibe más luz que la otra, envía la corriente eléctrica de las pilas en un sentido u otro según cual sea la célula más iluminada.

Si se coloca un motor que utilizando esa corriente haga girar a la placa que contienen las células, éste motor hará que dicha placa se oriente al Sol.
Esto es así porque en cualquier otra posición una de las células estará en la sombra producida por la placa (imagen 1 del siguiente gráfico), y el circuito generará energía que utilizará el motor para hacer girar la placa hasta que salga de la sombra y las dos células estén iluminadas cuando la placa quede dirigida hacia el Sol, momento en que se parará (2). 
Cuando un poco después, debido al movimiento del Sol, la sombra vuelva a incidir sobre la célula  (3) el circuito vuelve a producir energía, se activa nuevamente el motor y vuelve a moverse la placa.


Yo no entiendo de electrónica. Fue Carmelo quien encontró el esquema del circuito y lo elaboró con precisión. Pero si dispongo de un elemento que se dirige automáticamente hacia la posición que ocupa el Sol, siempre puedo intentar encontrar algún método para utilizar esa posición y obtener la hora. 

Agujas horarias y sistema mecánico.

A partir de la posición de la placa, con un sistema de engranajes se colocan las dos agujas de manera que se muevan adecuadamente:
La aguja horaria deberá moverse un ángulo doble que la placa para utilizar el sistema convencional de esfera de 12 horas que hay en nuestros relojes, cada hora 30º, mientras que el sol se mueve 15º en una hora: En 24 horas vemos dar al Sol una vuelta pero la aguja horaria da dos vueltas.

Lo más sencillo sería unir el eje de la placa con el eje de la aguja horaria (ambos ejes provistos de engranajes idénticos) utilizando un multiplicador con dos engranajes solidarios, uno con doble número de dientes que el otro, de manera que el eje de la placa transmitiera el giro a velocidad duplicada al eje de la aguja horaria (opción A del siguiente gráfico), o bien, según la opción B, que el engranaje del eje de la placa tuviese el doble número de dientes que el de la aguja horaria y se uniesen directamente. 
En esta opción B hay que colocar un tercer engranaje entre los dos, para que el sentido del giro de éstos sea el mismo.

En nuestro modelo se ha preferido que el motor haga girar directamente la aguja horaria y ésta (mediante el sistema descrito, que en este caso actuaría de reductora que siempre es más eficiente que la multiplicadora), haga girar la placa a la mitad de velocidad. También se ha optado por la opción A, aparentemente más complicada, por problemas de disposición de los engranajes adecuados que además se ajusten a las necesidades de relación con el minutero.

El minutero debe moverse a una velocidad 12 veces mayor que el horario, y ésto se puede conseguir con otra reductora (en este caso multiplicadora) de varios engranajes, o utilizando un tornillo sinfín para el horario. 


En principio optamos por esta esta segunda opción, aunque posteriormente la sustituimos por tres multiplicadores X2, X2 y X3, que daban más fiabilidad.

Los distintos elementos se han distribuido en tres niveles: en la parte superior, que queda a la vista, la esfera con las agujas. En la parte central está todo el mecanismo y en la parte inferior la placa con los LDR. Este elemento se ha separado del resto para que no haya problemas con el cable que debe tener libertad de movimiento y no encontrar obstáculos. 
El eje de la placa pasa del nivel inferior al central y los ejes de las agujas del nivel central al superior. El circuito electrónico se ha colocado en una esquina de la parte inferior, aunque por su pequeño tamaño puede estar en cualquier lugar.

Con todo ello se ha conseguido un instrumento cuando menos curioso e incluso sorprendente y motivador para quien lo observa funcionando.

sábado, 22 de abril de 2017

La hora de los relojes de sol

¿Qué hora es?

Hace unos días llegó ésto a uno de los grupos de whatsapp de la Agrupación Astronómica Vizcaína, enviado por un colega que estaba de vacaciones por el Mediterráneo.

Lo cierto es que la respuesta no era tan fácil como a primera vista pudiera parecer porque los relojes solares indican la hora solar verdadera del lugar donde están situados, que aunque en épocas pasadas era la hora oficial, ya no lo es. Además la diferencia entre ambas no es fija, sino que depende del lugar y de la fecha.

Además de la de Manolo, que fue la primera, estos días de vacaciones que para mí terminan mañana, he recibido muchas más fotos de relojes de sol que algunos de mis amigos han ido encontrando en sus viajes, porque saben que los colecciono.

No sé si ellos se habrán hecho esa misma pregunta, pero puedes hacer una prueba:
Si un día soleado nos situamos junto a uno de estos relojes y nos fijamos en las personas que se acerquen por allí, veremos un gesto muy repetido:
Alguien se para delante del reloj de sol, lo observa y casi inmediatamente mira a su reloj de pulsera o a su teléfono móvil y hace un gesto de extrañeza como indicando que algo no cuadra.

Si vives en España, habrás oído muchas veces que la diferencia entre la hora civil (la oficial que marcan nuestros relojes) y la solar (que indican los relojes de sol) es de una hora en invierno y 2 con el horario de verano. O sea, que cuando Manolo sacó la foto deberían ser más o menos las 13:10.   Pero no.
Esa es una referencia promedio para lugares de este país situados en el meridiano de Greenwich pero que pueden variar mucho, hasta 32 minutos más o 51 menos, en casos extremos para algunos lugares de la geografía española y en determinadas fechas.

En este caso eran las 12:56. Lo calculé (afortunadamente el dato de la longitud geográfica que necesitaba para ello aparece en la parte superior del reloj) y le mandé la respuesta:

Si no te interesa conocer los motivos de estos extraños cálculos pero quieres saber como hacer la corrección en cualquier otro caso, te sugiero que te saltes los dos siguientes apartados y pases directamente al punto “Correcciones concretas a realizar …”

viernes, 24 de marzo de 2017

Para gastar más energía

En la madrugada de este domingo 26 de marzo, a las 2 serán las 3.

¿Para qué cambiamos el reloj?

Como cualquier información, aunque provenga de un blog personal y se deje claro que es una opinión de su autor, debe ser mínimamente objetiva y sobre todo parecerlo, te pediría que todavía no asocies el título de este post con la respuesta a esa pregunta.

Porque para ser honrado debo decir que si. Que tal como en general solemos oír, algunos ahorrarán energía con el horario de verano que entra en vigor este domingo, sobre todo en Europa central (Alemania, Polonia, Chequia, Hungría...) y posiblemente también en Portugal e Inglaterra. Aunque las cifras que nos dan de este ahorro quienes proponen y defienden el cambio horario, sean totalmente ridículas.

Pero yo, simplemente observando y analizando la situación, las condiciones de iluminación en cada región derivadas de un cálculo de las horas de salida y puesta de sol, que es lo que una astrónomo puede hacer, estoy convencido de que hay muchas personas, sobre todo quienes viven en la zona más occidental de España, que estas próximas semanas con el cambio del reloj gastarán más energía.

sábado, 31 de diciembre de 2016

¡ Feliz 2017 !

Voy a ir actualizando esta entrada varias veces a lo largo de 26 horas, añadiendo contenidos sucesivamente. Se que el  modificar algo ya publicado solo debería estar justificado cuando se trata de corregir un error o añadir algún dato importante obtenido con posterioridad, pero el caso de hoy es especial.

Feliz Año nuevo. Acaba de comenzar el 2017

31 de diciembre de 2016 por la mañana, mi reloj marca las 11:00. 
Estoy en la zona de validez de la hora central europea (UTC+1) y en Tiempo Universal (T.U.) son las 10:00, pero en Kiritimati (también llamada Isla Navidad) y otras islas de la república de Kiribati situadas en la zona UTC+14, acaban de entrar ya en 2017 y por lo tanto ese nuevo año ya ha empezado en algún lugar del tercer planeta y se puede decir que ha comenzado oficialmente.

Sombreado en azul, las zonas del océano Pacífico donde ya
ha comenzado 
2017  a las 10 T.U.
   15 minutos después empezará también en las islas Chatham
También en Tonga han estrenado año, aunque lo hayan hecho de manera interesada después de que fuera adoptado el horario de verano a propósito para que se diera esta circunstancia de estar entre los primeros lugares en que empiece el año, dado que por su situación en la zona intertropical (latitud 20ºS) el cambio de horario estacional no tiene mucho sentido. Allí la duración del día y la noche no cambia mucho según la estación y las escusas que se utilizan habitualmente con el objeto de ahorrar energía no son válidas.

Lo mismo ocurre en Samoa, situada justo al norte de Tonga, donde también han introducido recientemente el horario de verano a pesar de que su latitud es solo 14º S. 
Sus vecinos de Samoa Americana deberán esperar 24 horas más para celebrar el año nuevo.

Puedes encontrar detalles de los curiosos cambios de zona horaria en Kirimati, Tonga, Samoa y otros, en el post “En qué fecha estamos”.


Se acaba 2016

Bueno, todavía quedan 26 horas para que finalice del todo este año bisiesto que algunos recordarán con agrado (se me ocurre pensar en los-as medallistas olímpicos) y otros no tanto. Pero durante este tiempo, habrá algún lugar del planeta donde todavía sea 2016, donde puedan pasar cosas importantes y no hay que cerrar aún el balance.

martes, 13 de diciembre de 2016

Por Santa Lucía alarga el día

El título de esta entrada es un refrán popular muy conocido al menos por estos lugares donde yo vivo.
Aprovecho el que precisamente hoy 13 de diciembre el santoral católico celebra la festividad de Santa Lucía para hablar del tema, pero a diferencia de otras veces en que me limito a exponer una situación, ahora me gustaría que sirviera para contrastar ideas e incluso si fuera posible para que deis vuestras opiniones.

Porque hay varias circunstancias que hacen que yo no pueda zanjar el asunto a pesar de que eso de la duración de los días, de la medida del tiempo sea uno de los temas que más me interesan y sobre los que más he intentado profundizar.
Pero aquí hay varias cuestiones que se salen de lo puramente astronómico sobre todo en cuanto al origen e interpretación de esta frase emanada de la sabiduría popular:

lunes, 28 de noviembre de 2016

La varilla torcida

“Has puesto la varilla torcida”
Oigo esa frase casi cada día con diferentes variantes, a veces preguntando el porqué, cuando recibo a los grupos de alumnado que vienen a visitar el Aula de Astronomía de Durango, hacemos las presentaciones justo delante del reloj de Sol y antes de entrar en el aula les explico el funcionamiento de este elemento didáctico. Como reloj hoy en día no tiene mucha utilidad (todos tienen la hora en su móvil, y ademas éste marca diferente; la hora solar verdadera, que no les sirve para nada), pero sin embargo podemos aprender muchas cosas con él, aunque esté nublado.

Los niños y también los adultos que visitan el AAD-DAI enseguida se dan cuenta de que la varilla del reloj solar está inclinada, no solo hacia abajo, sino también hacia la derecha.
¡Cómo pasa el tiempo! Ya he escrito esta frase alguna otra vez, pero hoy tiene doble significado porque hablo sobre relojes de sol y porque, siendo éste uno de mis temas preferidos, quizás el que más, y aunque cuando abrí el blog tenía la intención de que fuese uno de los aspectos que más iba a tratar, apenas lo he hecho en una ocasión y con un aspecto totalmente anecdótico.

domingo, 30 de octubre de 2016

El día que más tarde amaneció

Fue exactamente hace 12 años, el 30 de octubre de 2004.

Cuando ese día el Sol apareció por el horizonte teórico de Bilbao (*), donde yo vivo, los relojes marcaban las 8:45. Nunca jamás, había salido el Sol tan tarde.

(*) En realidad desde la ciudad de Bilbao el Sol siempre sale bastante más tarde de lo que dicen los cálculos teóricos porque está rodeada de montes. Pero desde las cimas de algunos de esos montes que tienen el horizonte ESE plano a altura angular cero y están dentro del término municipal, fue a la hora mencionada.


Salida del Sol desde la cima del monte Pagasarri en Bilbao, en un horizonte a altura prácticamente cero. 
Cuando el borde superior del Sol apareció el 30-10-2004, el reloj marcaba las 8:45. Nunca había ocurrido tan tarde.
La foto elegida para ilustrar la situación, que ya he utilizado en este blog en otras ocasiones, corresponde a ese lugar, pero no a ese día.
Teniendo en cuenta la orografía de cada lugar y sus coordenadas geográficas, los datos horarios concretos de la hora en que amanece variarán respecto a los que aquí se citan, pero el título y la primera línea de este artículo son correctos para casi toda la península Ibérica y otras zonas del Sur de Europa de latitud menor que 43.5º aproximadamente.
En los anexos se analizarán las situaciones de otros lugares.


miércoles, 10 de agosto de 2016

En la estrella Sirio estuvo la clave

Parece ser que fueron los egipcios, hace unos 4000 años quienes por primera vez calcularon con bastante exactitud la duración del año.

Lo hicieron gracias a un fenómeno celeste que tú mismo podrías observar un día de estos de madrugada: El orto helíaco de Sirio, la primera vez en que puede verse esta brillante estrella después de varios meses sin haber sido posible hacerlo.


Se puede distinguir a Sirio entre las luces del alba, debajo de la nube superior en esta imagen tomada el 14-8-2015 desde Araúzo de Torre, latitud 41.8N.
La foto está tomada con mucho zoom y en realidad Sirio está muy cerca del horizonte.

martes, 26 de julio de 2016

La precesión de los equinoccios

Si cumples los años estos días o en los primeros de agosto y leíste este blog el pasado diciembre
ya sabes que los astrólogos te engañan porque te dicen que eres “Leo” cuando en realidad tu constelación es “Cáncer”, y que este desajuste que se produce en el 90% de los casos, se debe a “la precesión de los equinoccios”.

Es posible que ya lo supieras antes, porque es el típico ejemplo que suele ponerse de los efectos de ese fenómeno de nombre tan raro y que pocas veces suele explicarse en qué consiste y cómo afecta a estos temas.
Pero este fenómeno de la precesión tiene otras consecuencias, y como precisamente tengo intención de citarlas en varias entradas del blog este próximo mes de agosto, voy a dedicarle este artículo ahora aunque no parezca el momento más adecuado por ser un tema técnico y poco constatable.

jueves, 30 de junio de 2016

Relojes de Sol digitales

30 de junio, fin de curso

Mi reloj de Sol me indica que son las 11:15, y hoy es mi último día de trabajo en el Aula en este curso
En un blog con orientación didáctica como éste, hoy es una fecha señalada. Si empezó a andar a propósito el 1 de septiembre, fecha “oficial” del comienzo de curso, también hay que celebrar su final como se merece.
No, no voy a cerrarlo en vacaciones, aunque es posible que los post vayan más espaciados en el tiempo porque pueda quedarme “sin wifi” en algún lugar apartado.  
Simplemente voy a plantear hoy este post “especial”, con un tema “sorprendente”, de manera relajada y en algunos párrafos incluso en plan jocoso, con humor, como lo son todas esas fiestas que se hacen en las escuelas e institutos para celebrar el fin de curso, donde cabe todo (o casi todo), y muchos alumnos se asombran al ver a ese profe, siempre tan serio, estricto y comedido, haciendo el gamberro o un poco fuera de control.

Para que no haya malentendidos, lo aclaro: Todo lo que en adelante vaya en letra cursiva y de este color está escrito en broma y, por favor, que nadie se ofenda.

Os debo algo así desde desde hace un par de meses cuando anuncié un post en un tono más relajado y por distintos motivos aún no he cumplido.

Y como el tema es el tema, hoy también voy a escribir de algo relacionado con los astros, como son los relojes de sol, y así continúo con el hilo del post anterior. Concretamente voy a presentaros unos relojes de sol muy especiales. Nada menos que los RELOJES DE SOL DIGITALES.

jueves, 23 de junio de 2016

Midiendo el tiempo

¡Cómo pasa el tiempo! 
Una frase que tantas veces hemos repetido y muy habitual en estas fechas en los centros escolares ¡Pero si parece que fue ayer cuando empezamos el curso, y ya se acaba!

Bueno, todavía no. Que las despedidas y la fiesta final es el 30 de junio, que parece ser la fecha oficial del fin de curso, al igual que de los contratos de los futbolistas, y en este blog también lo celebraré con algo diferente, muy sorprendente y más relajado, incluso en tono algo jocoso.

Pero es cierto. El tiempo vuela y, como a mucha gente, a mí también me ha pillado el toro. Uno de mis temas favoritos es la medida del tiempo y los relojes de Sol. A pesar de ello, apenas he encontrado la oportunidad durante todo este curso que llevo publicando el blog para mencionar alguna consecuencia indirecta del tema, pero aún no le he dedicado ningún post.
Hora es. Y aprovecho precisamente ahora porque la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco me acaba de publicar un artículo sobre este tema en su blog Zientzia Kaiera, estas pasadas fechas.

Lo puedes ver clicando aquí, pero como está escrito en EUSKERA y la mayoría de mis lectores no conocen esta lengua, aquí a continuación pongo la traducción al castellano.



Si alguien lo prefiere leer en versión original, cuidado porque hay una errata en una frase del quinto párrafo.
Aunque yo lo escribí en euskera, antes de publicarlo hicieron una corrección y adecuación de sintaxis, y aunque yo escribí “ia ia” (casi casi), esto no apareció una vez corregido y cambió totalmente el sentido original de la frase (la duración de la traslación es casi casi igual a del año)

A continuación está la traducción casi literal del artículo original tal como yo lo escribí. Solo he modificado ligeramente alguna frase y añadido algún pequeño comentario y algunos gráficos:

martes, 10 de mayo de 2016

¿En qué fecha estamos?

Momentos antes de publicar esto, el ordenador me dice que son las 12:05 del 10 de mayo de 2016, pero la cosa podría no estar tan clara. Porque si sigo buscando, entro en www.worldtimeserver.com, viajo por ahí, y en unos minutos encuentro algo sorprendente:


Evidentemente esto es porque me he ido demasiado lejos, nada menos que hasta el Pacífico, a una zona muy especial:

Todo el mundo sabe que la hora es diferente según el país o el huso horario y que por ese motivo cada día comienza en diferente momento según donde estemos, pero probablemente no seamos conscientes de cuál es la duración de cada fecha y de que en un instante dado puede haber hasta 3 fechas diferentes en distintos lugares del mundo, como ocurre precisamente ahora, cuando escribo ésto.

Todo esto viene a cuento ahora porque alguien que leyó el anterior post de este blog me dijo que había algo en el texto que le resultaba extraño: “En el mapa de las zonas de visibilidad del reciente tránsito de Mercurio del 9 de mayo aparecía un territorio desde el que se veía comenzar el tránsito antes de anochecer (del día 9) y al día siguiente (el 10) al amanecer seguía viéndose. Entonces deberían haber dicho que el tránsito se iba a producir los días 9 y 10 de mayo porque en otros casos de algunos eclipses es frecuente que se citen dos fechas”.
Cuando se dan las efemérides de este tipo se hace teniendo como referencia la hora en Tiempo Universal (T.U. que es la hora solar media de Greenwich) y luego en cada zona horaria se adaptan. Pero sólo si con respecto a T.U. el fenómeno se produce en dos fechas, en ocasiones se citan las dos. 
Este, del tránsito, no era el caso pero me da pie a reflexionar sobre este hecho cotidiano de la diferencia de fechas según el lugar, que lleva a veces a algunas contradicciones curiosas, como la celebración en USA del aniversario de la llegada del hombre a la Luna en el 20 de julio, cuando en cualquier enciclopedia puede verse que fue el día 21.
¿Por qué varias fechas simultáneas? ¿Cuántas diferentes pueden solaparse? U otra pregunta clave:

- ¿Cuánto dura un día?
Aunque, incluso cualquier niño respondería sin titubear “24 horas”,  si precisamos más la pregunta, puede haber otras respuestas que también sean correctas, incluso más, según a qué nos estemos refiriendo:

sábado, 19 de marzo de 2016

Ya llega la Primavera

Lo estarás oyendo estos días en muchos lugares: este domingo a las 5:30 de la madrugada comienza la primavera, (5:30 hora Central Europea, que serían las 4:30 en Tiempo Universal). Puede resultar anecdótico, pero de las 4 estaciones, “la de las flores” suele ser la más esperada y la que más veces se cita su comienzo y no solo en los centros comerciales.



Recuerdo muy bien, cuando solo tenía 7 años, la frase (en broma) que oí varias veces a mis compañeros de colegio “Mañana viene mi prima. Sí, viene la prima Vera”. Nunca en aquella época me enteré de cuando empezaba el verano o las otras estaciones.
No solo porque hacer el chiste sería más difícil, sino porque en aquellos años en que no había tantos medios de comunicación que lo difundieran y el enterarte de estas cosas no eran tan habitual, también entonces la primavera era la estación más esperada.
Quizás sea porque a muy poca gente le gusta el invierno, y está deseando que se acabe, y esta idea de que la temperatura vuelva a ser agradable y comience el ciclo vital de la naturaleza después del letargo invernal, ha estado desde es siempre en el pensamiento de todas las civilizaciones.
De hecho el comienzo de esta estación, con la primera luna de primavera, solía ser el punto de arranque del año en la mayoría de los calendarios de la antigüedad.
Hoy con el cambio climático, ya no están las cosas tan claras, pero estos días estamos oyendo continuamente el dato del día y la hora, en que se produce el equinoccio, que por cierto, no debemos olvidar que en el hemisferio Sur es el de otoño.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

¿Por qué empieza ahora el año?

Cuando escribo esto, muchas personas están ya preparando la despedida del año y el comienzo de 2016. Si lo lees ya en el nuevo año, espero que lo pasaras bien.
Pero ¿por qué ahora?
Por culpa de los emperadores romanos y de los papas católicos. 
Julio César y Gregorio XIII, promotores de las reformas del calendario que llevan sus nombres. 
Es el calendario el que manda, y el de 2015 se nos acaba (o se nos ha acabado). Desde la antigüedad todos los calendarios han estado determinados por los astros, por las consecuencias que desde aquí veíamos de sus movimientos, y por eso esta historia en este blog. Tiempo habrá de hablar más extensamente de los calendarios, y ahora solo me referiré al comienzo del año.

lunes, 21 de diciembre de 2015

22 de diciembre ¿El día más largo?

Para quienes vivimos en el hemisferio Norte es evidente que en estas fechas el Sol sale muy tarde y se pone muy pronto, dejándonos los días muy cortos.
Hemos oído muchas veces que precisamente el día del solsticio de invierno (este año el día 22, con comienzo de la nueva estación a las 4:48 UT, 5:48 hora europea central) es el más corto del año. Por ejemplo en la latitud 40º Norte dura poco menos de 9 horas, frente a las más de 15 del otro solsticio.
Quienes vivís en el hemisferio Sur ahora tenéis más suerte. Ahí es el día más largo con el comienzo del verano austral.
Esquema de las trayectorias del Sol desde un lugar de latitud media del hemisferio Norte en solsticios y equinoccios
Si embargo si alguien os dijera que también en el hemisferio Norte el día 22 de diciembre es el día más largo, puede que no esté de broma porque es cierto.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Las doce: Todavía no es mediodía

Parte del contenido de este post son opiniones personales con las que quizás no estés de acuerdo. Puedes indicarlo en un comentario o un email (en perfil)

¿Por qué, a la una, decimos “buenas tardes” cuando todavía es por la mañana? ¿Por qué en varias emisoras de radio rezan el “Ángelus” mucho antes de la hora adecuada?
Son curiosas las paradojas que se producen por la utilización de elementos ligados a la hora verdadera (la hora solar) pero refiriéndolos a la hora oficial, la que los políticos nos han impuesto, y este desajuste está relacionado con el consabido cambio de hora.

Este domingo de madrugada de nuevo toca cambiar el reloj. A la mayoría de la gente que conozco no le gusta nada el cambio de hora de octubre. Por la tarde, cuando la luz ya había empezado a acortarse notablemente, de repente se nos viene el alma encima viendo que ya es de noche a la hora del paseo. Es sobre todo una sensación sicológica, de desesperanza, de la llegada de las tardes oscuras del invierno, en definitiva de la pérdida de la tarde, el mejor momento del día para muchos.
Hay algunas pocas excepciones. Los dormilones, que esa noche tienen una hora más para quedarse en la cama agradecen ese cambio. Pero una vez que esa noche pasa, ni siquiera a ellos les gusta la nueva situación.
Esta sensación negativa no suele producirse con el cambio de marzo, por la misma razón. De repente tenemos una hora más de luz en momentos de asueto.
Mucha gente protesta por el cambio de octubre pero no por el de marzo, y sin embargo éste es consecuencia de aquel. Ahora no se hace un cambio. Se deshace; y se deja la situación como estaba. Es cierto que la noche llega muy pronto, y esto ocurriría igual si no se hiciesen ninguno de los dos cambios horarios. Pero ocurriría lentamente y nos adaptaríamos poco a poco sin ese impacto repentino. La sensación desde luego, no sería la misma.

domingo, 20 de septiembre de 2015

El otoño nunca empezó el 21

Normalmente solemos pensar que las estaciones comienzan el día 21 del mes. Invierno el 21 de diciembre, primavera el 21 de marzo, verano el 21 de junio …  Es una regla nemotécnica fácil de recordar. Bueno, a veces vemos que se adelantan o atrasan un día pero ¿El 23? Si. El otoño normalmente empieza el 23 de septiembre, y este año sigue esta norma. Lo hará a las 10:21. Como siempre, simultáneamente empezará la primavera en el hemisferio Sur.

Es cierto que algunos años la estación en que la naturaleza nos muestra los colores más variados y hermosos empieza el 22. Pero hasta ahora, desde que en 1583 se reformó el calendario, nunca lo ha hecho el 21, aunque sí lo hará por primera vez en 2096, pero solo ese año, y no lo volverá a hacer hasta casi 4 siglos después, en 2472, suponiendo que se continúe implantando el horario de verano como ahora.
Aún en la ciudad, el cambio de color en algunos árboles indica que el otoño está a punto de comenzar. Bilbao, 20 de septiembre