Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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lunes, 29 de noviembre de 2021

¿Un trozo de la Luna da vueltas alrededor de la Tierra?

Hace unos días se ha difundido la noticia de que un asteroide llamado Kamo´oalewa podría ser un fragmento de la Luna. Sería el único que se conoce con esta característica y además tiene la particularidad de estar próximo a la Tierra y ser un cuasisatélite.

Por hablar de algún caso similar, hay varios ejemplos de meteoritos que proceden de un impacto en Marte: Se desprendieron del planeta rojo por un choque de algún asteroide, viajaron por el espacio y finalmente cayeron a la Tierra, como el famoso ALH 84001, en el que se creyó encontrar fósiles marcianos.

El famoso meteorito, que como el protagonista de este artículo, fue arrancado de su astro original mediante un choque cósmico.

En este caso sería algo similar, pero el impacto habría sido en la Luna, y el trozo resultante, de unos 50 metros, ha quedado dando vueltas alrededor del Sol pero acompañando a la Tierra de una manera muy especial. Los indicios de su posible origen lunar estarían en la manera en que refleja la luz, demasiado rojiza, diferente a otros asteroides y similar a algunas rocas lunares, pero no se conoce ningún otro análogo, lo cual resulta extraño.

La cosa queda sugerente: Un trozo de la Luna que se ha convertido en la segunda luna. Aunque tal como se cuenta la historia, es posible que no sea cierto ni lo uno ni lo otro. Las opiniones sobre su origen lunar parecen poco justificadas y las noticias no lo dan como cierto, sino como una simple hipótesis. Además a este asteroide, descubierto por una de las personas más relevantes del JPL de NASA, ya se le dio en 2016 una importancia que claramente no tenía, y todo esto me suena un poco raro aunque, por supuesto, puedo estar equivocado.

El primer aspecto podría aclararse si los planes de China de mandar esta misma década una misión robótica a  Kamo`oalewa y traer muestras siguen adelante, porque desde aquí apenas puede observarse durante algunas semanas del mes de abril, y utilizando grandes telescopios.

Respecto a lo de "asteroide cercano", "cuasisatélite" o "segunda luna", habrá que aclarar

Otros titulares que han recogido la noticia, pero hay que decir que no sería la segunda.

Por cierto, a su nombre inicial 2016 HO3 enseguida se le asignó un número, el 469219 (mucho antes de lo que es costumbre) y por lo que se ve también le han dado nombre propio, tal como está de moda un nombre hawaiano. Parece como si fuese un “enchufado” que se ha saltado el turno de otros colegas que estaban antes que él, como mi amigo 2004 GU9, otro cuasisatélite con las mismas características orbitales pero más grande, más fiel y que se conoce desde 12 años antes, pero al que aún no le han dado nombre.

Pero aunque la noticia de que pudiera ser un trozo de la Luna es sugerente, 2016 HO3 no es solo especial por eso. De hecho ya hablé de él hace 5 años, al poco de su descubrimiento, en "Las otras lunas", pero creo que puede ser el momento para repasar su extraña órbita, porque aunque he escrito cosas similares en otro foro y en este blog haya linkado la referencia, aquí no lo he explicado. (Pido disculpas por la redundancia a quienes ya lo leyeron siguiendo el enlace)

¿Qué es eso de un cuasisatélite, que ninguna noticia explica, salvo que “permanece cerca de la Tierra”? El tema es mucho más interesante, y tampoco es exactamente lo mismo que el que “esté en resonancia 1:1 con la Tierra” (que tardan lo mismo en dar una vuelta al Sol) como se dice en otros lugares:

Tal como se dice, la órbita de 469219 (2016 HO3) Kamo´oalewa alrededor del Sol es muy parecida a la de la Tierra con un tamaño ligerísimamente mayor, solo una milésima más, está inclinada respecto a ésta solo 8º y tiene una excentricidad algo mayor (0.103 frente a 0.017 de nuestro planeta), aunque su aspecto a primera vista se sigue pareciendo  más a un círculo que a una elipse alargada.

Los puntos A y C, en que la órbita del asteroide corta al plano de la órbita terrestre, llamados nodos, están muy próximos a ésta y juegan un papel importante en la dinámica de Kamo´oalewa

Tal como se ilustra en el siguiente gráfico, actualmente por las cercanías del nodo descendente (A) la Tierra transita antes que el asteroide, pero luego éste pasa por su perihelio con lo que se moverá más deprisa que la Tierra, además de tener menos recorrido hasta el nodo ascendente, y por ello habrá adelantado a nuestro planeta, que en (C) pasa detrás.

Luego ocurre la situación inversa: El asteroide pasa por su afelio, con lo que reduce la velocidad y la Tierra lo vuelve a adelantar pasando antes por la proximidad del punto A, tal como ocurrió en principio, con lo que las situaciones volverán a repetirse:

Posiciones sucesivas de la Tierra y el asteroide actualmente

Si nosotros estamos situados en la Tierra y  tomando como referencia la posición del Sol observásemos el asteroide (este solo se ve en abril, como se ha dicho, pero se puede calcular su posición en cualquier momento) en el punto A lo veríamos por detrás (en el sentido de traslación de la Tierra), pero en B pasaría casi por debajo y un poco por dentro (hacia el Sol). En C pasaría por delante y luego en D lo haría por arriba y por fuera, hasta completar el ciclo nuevamente en A.

Es decir, que tomando como referencia la dirección del Sol, veríamos que el asteroide está dando vueltas alrededor de la Tierra como si fuera un satélite, una vuelta por año.

Trayectoria relativa del asteroide respecto a la Tierra

¿Podría entonces decirse que es un satélite? No: porque ese movimiento no se debe a la atracción terrestre, sino a la del Sol y por eso se le da el calificativo de cuasisatélite.

Sin embargo, el asunto tiene más miga porque lo cierto es que la Tierra actúa gravitatoriamente sobre ese astro impidiendo que se marche de una manera muy curiosa… pero no como lo hace con la Luna, y alguien podría decir que Kamo´oalewa realiza una sofisticada danza sincronizada con nuestro planeta: 


Como se ha dicho, la órbita de 2016 HO3 es ligeramente mayor que la de la Tierra, con lo que también lo será su periodo; concretamente 365.88 días, con lo cual en cada vuelta se va retrasando respecto a nuestro planeta.

Por ello de un paso por las cercanías de C al siguiente, el asteroide tarda un poco más que la Tierra 

Como consecuencia, la órbita relativa representada antes no se cierra, sino que queda como una espira de un muelle.


En el tiempo que la Tierra emplea en volver a situarse junto a C, el satélite ha pasado de C1 a C2

Sucesivamente en las siguientes vueltas cuando la Tierra esté en el punto C el asteroide pasará cada vez más cerca de nuestro planeta (en C1, C2, C3, C4 en el siguiente gráfico), y por contrario en los pasos por el punto A se van distanciando (En A1, A2, A3, A4)



Como datos concretos,  la distancia entre la Tierra y el asteroide en las proximidades de A en abril de 2021 fue de 0.213 U.A. que en en 2022 serán  0.224 y en el punto C  0.167 y 0.158 U.A. respectivamente.

De manera que en el punto C estarían cada año más cerca y teóricamente ya en la próxima década llegarían a estar a menos de 0.05 U.A., aparentemente con peligro de impacto. Pero antes de que eso ocurra, la Tierra lo atraerá… y aunque parece que esto aceleraría el choque, …¡que no cunda el pánico porque no hay peligro!: 

La atracción gravitatoria por detrás, de un astro que gira en torno al Sol lo que hace es frenarlo en un primer momento y por ello caerá a una órbita más interior, que será más rápida (paradógicamente al atraerlo finalmente hace que se aleje), y así en las siguientes vueltas cada vez estará más lejos de la Tierra en las cercanías del punto C. (Sucesivamente C4, C5, C6, C7 del siguiente gráfico)


En ese momento el periodo de 2016 HO3 será menor que el de la Tierra y en el punto A cada vez estarán más próximos (en A4, A5, A6, A7), hasta que cuando nos vaya a alcanzar unas cuantas vueltas después (*) ocurre el fenómeno contrario: cuando se acerca por detrás la gravedad de la Tierra lo atraerá, acelerará y paradógicamente le hará ir más lento porque el impulso gravitatorio le habrá hecho salir a una órbita más externa. Así se evita nuevamente el choque y se vuelve a la situación actual.

(*) El siguiente gráfico es solo una representación didáctica y se han representado solo 5 vueltas entre los dos cambios de órbita, aunque en el caso de Kamo´oalewa son del orden de 25.

Movimiento aparente del cuasisatélite en posiciones relativas en torno a la Tierra, en varias series de vaivén

Mediante estos procesos sucesivos de interacción gravitatoria que modifican la órbita del asteroide, éste permanece ligado a la Tierra y desde aquí se le vería dando vueltas a nuestro alrededor en una órbita que va oscilando. 

A esto se le llama cuasisatélite, y la situación es tan curiosa que alguien podría decir que nuestro planeta actúa sobre el asteroide como un malabarista  manteniéndole a distancia pero evitando que se marche, gracias a la acción gravitatoria que parece tener el efecto contrario al que dice nuestra lógica.

La situación no es totalmente estable, porque una influencia gravitatoria, por ejemplo de Júpiter, podría hacer que uno de los nodos se alejase de la órbita terrestre, la acción gravitatoria de nuestro planeta en A o en C no tuviera efecto y el asteroide se marchara. Seguiría estando en resonancia 1:1 con la Tierra, pero ya no sería cuasisatélite. Con Kamo´oalewa nosotros no veremos esa circunstancia porque se ha calculado que  permanecerá aún varios siglos en la configuración actual, pero sí se comprobó esta situación con  2003 YN107, otro asteroide que fue cuasisatélite hasta el año 2006.   

lunes, 5 de abril de 2021

La verdad sobre el caso Apophis

 


Con el título de este post, parafraseando al de una conocida novela llevada al cine, no pretendo contradecir a quienes tienen datos científicos de los que yo no dispongo, y que saben mucho más del tema, pero sí aportar algunos elementos que no se cuentan y que pueden ayudar al gran público a entender la situación, y aclarar algunas evidentes contradicciones que se han dado en las informaciones sobre el asteroide 99942 Apophis, ya que ha vuelto a ser noticia apareciendo profusamente en los medios de comunicación en los últimos tiempos, y especialmente el pasado mes de marzo.

Esta no es tan breve como prometí en la anterior entrada, es algo más técnica de lo habitual, pero no así el anexo que aconsejo leerlo, y dejo para más adelante la anunciada continuación de aquella. 

Puedes ver lo que escribí en este blog sobre este tema hace dos años en "13 de abril ¡Cuidado Apophis!", algunas de cuyas afirmaciones se dan ahora como primicias.

Esta roca espacial de más de 300 metros de largo, el más famoso y temido de los asteroides que podrían impactar con la Tierra en los próximos siglos, cuyo nombre se tomó del dios egipcio del caos, pudo ser observado con medios sofisticados los días cercanos a su aproximación relativa a la Tierra el pasado 6 de marzo a una distancia de casi de 17 millones de kilómetros, 40 veces más que la distancia a la Luna. Se pudieron obtener imágenes por radar, e incluso parece que se pudo observar la ocultación de una estrella, lo que permitió precisar con más detalle su órbita.

Posiciones de la Tierra y Apophis en las fechas clave de 2021, en una representación con las órbitas en perspectiva, tomadas de ssd.jpl.nasa.gov y modificadas ligeramente.
A- El 6 de marzo, máximo acercamiento este año.
B- El 13 de abril, cuando la Tierra pasará por el punto de cruce de caminos
C- El 24 de abril, cuando Apophis pasará por ese punto, en el nodo ascendente de su órbita

La apreciable diferencia de fechas entre el 6 de marzo (máxima aproximación) con el 13 de abril (posición que ocupa la Tierra todos los años en el punto de cruce de las órbitas) hace que esta visita de 2021 haya sido de lejos, aunque más cercana que en años anteriores.

Una vez publicados los datos y las conclusiones sobre las citadas observaciones, ha sido a partir de finales de marzo cuando los medios de comunicación comenzaron a hablar de él, porque es un titular que vende, y sería desperdiciar audiencia el esperar 8 años, cuando en 2029 realmente será noticia, e incluso podría ser observable a simple vista, aunque no traiga ningún peligro.

Un titular que sugiere lo contrario de lo que luego se narra en la noticia

El tema es que desde que fue descubierto en 2004, levantando un enorme revuelo, no había vuelto a estar tan próximo a la Tierra y por ello estaba previsto realizar mediciones detalladas, precisamente ahora, de cerca, para confirmar lo que ya se sabía desde 2006.

Porque lo que se ha comprobado ahora es que efectivamente su órbita se ajusta a los cálculos que sobre ella se habían realizado anteriormente, se ha precisado su trayectoria con un poquito más de detalle, pero no hay ninguna novedad importante en las conclusiones.

Hace ya casi 15 años que se había "descartado" el impacto en 2068, aunque siempre se manejan probabilidades de impacto, que a pesar de ser ínfimas, ni antes ni ahora se asegura que esa probabilidad sea cero porque hay circunstancias dificilmente previsibles que pueden influír.

De hecho, aunque se diga que ahora ya estamos tranquilos gracias a las nuevas observaciones de las últimas semanas o meses, lo cierto es que ya el 5 de agosto de 2006 Apophis fue rebajado al nivel 0 en la escala de Turín, que mide el grado de peligrosidad, de 0 a 10.

Escala de Turín, que indica la peligrosidad de un asteroide teniendo en cuenta su tamaño y la probabilidad de impacto. Apophis, tras haber alcanzado en 2004 la mayor calificación que nunca se llegó a dar a ningún otro asteroide, en poco más de 2 años se quedó en la mínima

Lo que todos los titulares destacan ahora como novedoso, el hecho de que los nuevos datos descartan el posible impacto en 2068, ya se había dicho antes; y esto ha sido solo una corroboración más precisa.  E incluso el “efecto Yarkowski” que se cita ahora en algunos artículos, también se había tenido en cuenta aunque sea casi imposible predecir con exactitud su influencia en la modificación en la órbita teórica. 

Puedes comprobar todo ello en el mencionado artículo de este blog, publicado en 2019, que he linkado al principio.

Únicamente seguía en la agenda de los astrónomos de la ESA, precisamente hasta este pasado mes de marzo, porque era el momento idóneo de comprobar que todo iba según lo previsto, ya que como puede verse en el siguiente gráfico, con posterioridad a su descubrimiento nunca se ha acercado a la Tierra tanto como hace unas semanas.

No es cierto lo que se ha dicho, de que "tras 17 años de observaciones se ha comprobado que..." Porque la mayor parte de este tiempo Apophis ha estado muy alejado de la Tierra, durante varios años casi en la parte opuesta de su órbita, al otro lado del Sol a más de 200 millones de kilómetros y/o casi en su misma dirección, siendo imposible su observación, como se ilustra luego en una animación correspondiente a las posiciones de 2009.

Como Apophis tiene actualmente (y hasta el 13-4-2029) una órbita ligeramente más pequeña que la de la Tierra, viaja alrededor del Sol un poco más rápido que nosotros, se ha ido alejando de nuestro planeta por delante de él, como un atleta ligeramente más veloz va dejando detrás a otro mientras dan vueltas en un estadio, "corriendo durante varias vueltas en la parte opuesta de la pista" hasta que se le acerca por detrás sacándole una vuelta, lo que ocurrió en 2005 y 2013, lo hace en 2021 y lo volverá a hacer en el decisivo encuentro de 2029.

De las 3 aproximaciones desde su descubrimiento por estar ambos astros cerca del punto de cruce de las órbitas (en 2006, 2013 y 2021) esta ha sido la más próxima por ocurrir relativamente cerca del nodo descendente y, con mucho, la que ha ofrecido mejores posibilidades de observación.

Posiciones de Apophis cada año, cuando la Tierra se encuentra en el punto de cruce de las dos órbitas (en este siglo, siempre el 13 de abril). Aunque solamente se han representado las posiciones de los diferentes años en esa fecha, solo puede ser en sus proximidades donde pueden acercarse de manera apreciable.

En los momentos del adelantamiento no ha habido peligro de choque porque los caminos no son exactamente iguales, solo se cruzan en un punto (en el nodo descendente de la órbita del asteroide), y no han ocurrido ahí los mencionados adelantamientos, sino en lugares donde las órbitas estaban muy separadas.

Pero como se ha dicho, durante la mayor parte del tiempo ambos astros se encontraban muy alejados y sin posibilidades de observación, como se aprecia en esta animación correspondiente al año 2009, que cité antes.


En este otro gráfico se recogen esos puntos de adelantamiento en 2006 y 2013, además de otros elementos de las órbitas, para una mejor visualización de las situaciones. Se han incluido también las posiciones de ambos en el momento del descubrimiento, en junio de 2004.

      Aunque pueda pensarse que en los momentos cercanos a los adelantamientos podrían haberse realizado observaciones determinantes, la posición de Apophis en la misma dirección que el Sol lo hace imposible. 
Si un hipotético encuentro relativamente cercano con Venus modificase la órbita de Apophis, casi con seguridad nos solucionaría el problema porque cambiarían las posiciones de los nodos. En cualquier caso eso no se producirá antes de 2029, y tampoco después porque la nueva órbita del asteroide lo alejará de la del segundo planeta.

Sí se producirá un adelantamiento en el lugar del cruce de las órbitas (en el nodo ascendente) cuando nuevamente el asteroide le saque vuelta a nuestro planeta, el 13-4-2029, cuando el acercamiento parecía que podría ser fatal, pero nos libraremos por muy poco. 

Entonces Apophis cambiará su órbita por influencia de la gravedad terrestre, ampliándola. Disminuirá su velocidad como un atleta agotado tras un esfuerzo excesivo realizado para alcanzar a su contrincante, y será nuestro planeta quien se tome la revancha en esta carrera y el 13-4-2036 recuperará una de las vueltas que perdió y eso también sucederá precisamente muy cerca del cruce de caminos. 

La carrera “desmadejada” de Apophis debido al efecto Yarkowsky (como expliqué en “El asteroide del farolero”) parece que evitará precisamente el choque en 2036.

Órbitas de Apophis antes y después del 13 de abril de 2029


Será precisamente en 2029 (o incluso en 2036), cuando ya haya cambiado su órbita y se vaya alejando de la influencia gravitatoria terrestre pero aún no esté muy lejos, cuando podrán realizarse abundantes observaciones muchísimo más precisas que las de 2021, y con datos fidedignos de la nueva órbita, para predecir posteriores acercamientos.


Para concluir, varias aclaraciones en este anexo:

- Las noticias sobre este asteroide son un ejemplo claro de que no debemos fiarnos de lo que se publica por ahí: Las observaciones de Apophis debido a su acercamiento en estos meses, comenzaron en octubre de 2020, y entonces lo que se difundió fue muy diferente:

Noticia de octubre donde, al contrario que ahora, no se descarta el impacto en 2068

Numerosos medios recogieron esta noticia hace solo 5 meses, que justamente decía lo contrario de lo que se afirma ahora.

Las observaciones más importantes realizadas en marzo se hicieron desde EEUU, y tal como un responsable de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha afirmado recientemente, "Allí hay un trabajo muy serio para descubrir todos estos objetos, pero en Europa esa faceta de descubrimiento no la teníamos cubierta de una manera sistemática". 

Sin embargo, no hay que olvidar que, si bien es cierto que la ESA ha tardado en implicarse, la primera organización a nivel mundial que se encargó de coordinar el cálculo de órbitas y seguimiento de asteroides peligrosos fue NEODyS, con sedes en las universidades de Pisa y Valladolid. 

El observatorio granadino de La Sagra ostentaba (al menos hasta hace poco) el segundo lugar en el ranking mundial en cuanto a número de asteroides descubiertos, y quien fue su director (el cirujano maxilofacial Jaume Nomen) ha descubierto más de 60 de estos astros, tanto desde dicho observatorio, como anteriormente cuando como astrónomo aficionado, colaborase con NEODyS en la localización y el seguimiento de posibles asteroides impactores, y descubrió el asteroide que más se iba a acercar a la Tierra sin impactar, por primera vez antes de la máxima aproximación (es habitual descubrir éstos una vez que han pasado)

Instalaciones de la empresa Elecnor Deimos Space en Ciudad Real, que junto al observatorio de La Sagra en Granada, o el de Mallorca, han realizado una importante función en la detección de asteroides peligrosos, colaborando con NEODyS, antes y después de que la Agencia Espacial Europea gestionase el creciente trabajo, ante la  petición reiterada de éstos.

Algún día escribiré algunas de estas interesantes y curiosas historias.

- Aunque la ESA ha publicado ahora que Apophis ha salido de su lista de riesgo de impactos de asteroides peligrosos, la idea que se ha transmitido quizás no sea correcta.

La información completa en https://neo.ssa.esa.int/-/latest-news

Conviene aclarar que Apophis sigue siendo uno de los asteroides PHA (potentially hazardous asteroid - asteroides potencialmente peligrosos), que se pueden acercar a la Tierra menos de 0,05 UA y de un tamaño que provocaría una catástrofe en caso de impacto, que se intentan monitorizar continua o periódicamente por si un leve cambio en sus órbitas pudiera provocar un impacto.

De hecho, nuestro protagonista puede acercarse a nuestro planeta menos de 0.0025 UA, 20 veces más que el límite oficial establecido para los PHA, por lo que sigue siendo (con mucho) uno de los asteroides potencialmente peligrosos.

Otra cosa es que una vez que las nuevas mediciones del pasado mes de marzo parece que confirman los datos anteriores de que no impactará con la Tierra durante este siglo, los organismos que se dedican a estudiar estos peligrosos astros e intentar afinar sus posibilidades de impacto, hayan dejado el trabajo fino sobre el dios del caos para sus nietos, y se centren ahora en detalle en otros asteroides menos conocidos.

Porque con los quebraderos de cabeza que tenemos actualmente en el tercer planeta, no merece la pena perder ahora más tiempo en seguir a 99942 Apophis.

miércoles, 22 de julio de 2020

¡Otra vez la mentira del asteroide asesino!

Y van ...

He comenzado a escribir este post con un estado de ánimo exaltado, enfadado con un sector de los medios de comunicación, y únicamente obligado por mi promesa de intentar recoger todos los fenómenos astronómicos de los que se hable por ahí, para poner este blog como referencia de consulta.

Y sin embargo, según estaba en ello, me he dado cuenta de que hay algo muy importante en este tema, pero en lo que no se incide en las noticias que están apareciendo. 

1- ¡BASTA YA!

¿Por qué nuevamente nos bombardean con la  misma mentira? 


No es cierto: La NASA no ha advertido de una posible amenaza de impacto del asteroide 2020ND para el próximo viernes 24 de julio

Quien ha escrito eso, pagado por MARCA, es un embustero. Probablemente ha colado una mentira sin querer, lo cual indicaría que es alguien que no conoce la norma más elemental de su profesión, que copia y que no se molesta en contrastar; o mucho peor, que haya introducido una palabra "de cosecha propia" que cambia totalmente el significado del tema y lo convierte en una auténtica ...  

Pongo esta noticia porque es la primera que me ha salido en el buscador, probablemente porque el conocido diario deportivo tiene mucha audiencia, pero hay muchas parecidas.

martes, 28 de abril de 2020

El extraño visitante

Imagen obtenida con el radiotelescopio de Arecibo del asteroide número 52768 (con denominación previa 1998 OR2) que se está aproximando relativamente a la Tierra, y aunque pasará muy lejos, se ha hecho famoso estos días y muchos le han llamado "El asteroide de la mascarilla"



Como parece que estos días de confinamiento casi todo está descolocado, hoy voy a empezar por este anexo, que normalmente coloco al final, y va a incluir casi todo el post.

Si parece que me pongo serio no hagas caso. Es solo un chiste.
El tema vuelve por enésima vez, por lo que habría que repetir palabra por palabra lo que escribí hace unos meses en “¡Ya vale!” 

Es curioso que, como se ve, la noticia apareció también en MARCA, una publicación exclusiva (o eso pensaba yo) de deportes. No sé si tendrán el mismo rigor cuando ponen los resultados de los partidos de fútbol.

Pero ahora, de repente, los titulares han cambiado, tal como recojo más adelante:

Desde hace más de un mes se venían dando en los medios las habituales noticias para asustar al personal, que la mayoría ya ha olvidado que le han avisado un montón de veces de “¡que viene el lobo!” solo para tomarle el pelo.
Eso de los asteroides “Que la NASA ha anunciado que podrían destruir el mundo el próximo mes", no es una fake new que se repita cada dos por tres, un bulo creado por algún estúpido que se regodee viendo como su engaño ha tenido éxito, extendido por las redes sociales por gente de buena fe, sin criterio, que se cree todo.

Es una auténtica pelmada absurda y falsa que se publica machaconamente en muchos medios digitales aparentemente serios, e incluso en algunos diarios “de los de siempre”, que habitualmente lo son, a partir de informaciones de los astrónomos sacadas de contexto.

En este caso el asteroide que pasará “rozando la Tierra” a la enorme distancia de 6 millones de kilómetros ¡más de 16 veces la distancia a la que se encuentra la Luna!, mucho más lejos de lo que lo han hecho otro montón de ellos solo en esta última semana, se llama 52768 (1998 OR2). De ello se deduce que fue descubierto en la segunda quincena de julio de 1998 y le han otorgado cierta relevancia asignándole un número definitivo.

Listado de los asteroides que se han acercado a la Tierra en estos últimos 8 días, tomado de Spacewearth.com. De los más de 25 que aparecen, todos excepto 2 se acercaron más que 52768. Curiosamente, ese mismo día 29 de abril otros tres asteroides se acercarán mucho más a la Tierra.

De acuerdo, 52768 es el más grande de toda esta lista y por eso es el que sale en las noticias, pero aunque sea salirse por la tangente y compararlo con algo que no tiene nada que ver, también el planeta Venus se está acercando estas semanas a la Tierra, y su tamaño es 5000 veces más grande que el asteroide. Pero ninguno de los dos nos creará ningún problema por su acercamiento.
Por cierto, también la Luna se está acercando ahora a la Tierra, y el 6 de mayo estará a una distancia mínima, muchísimo menor que nuestro amigo el asteroide en su máximo acercamiento. ¡Pero sabemos que la Luna no se nos caerá encima! 
Pues este asteroide tampoco, al menos no lo veremos nosotros.

Por supuesto nuestro amigo el 52768 no se dejará ver sin un potente telescopio. A pesar del revuelo que ha armado es demasiado pequeño y pasa demasiado lejos como para poder verlo desde la ventana y saludarlo.

Cambio de discurso
Pero este caso ha tomado un giro inesperado al coincidir su acercamiento con la pandemia, y ahora lo de menos es que vaya a destruir o no nuestro planeta, sino que debido a las circunstancias de la visita, “viene con mascarilla”

Y como no es solo “hablar por hablar”, las imágenes son claras:
Tres de las imágenes obtenidas a partir de las observaciones del radiotelescopio de Arecibo. La primera aparece en todas esas noticias. Las otras no.
Todos los asteroides tiene cráteres, como el de la “mascarilla” que ya se ha hecho viral, y cuando en su rotación se orientan según determinado ángulo respecto al Sol pueden dar imágenes muy similares.

Por ejemplo, es muy curiosa esta otra noticia que he encontrado, relativa a otro asteroide que se acercó en 2018. No tengo claro si la imagen del asteroide es un dibujo o una foto real de alguno de estos pequeños astros que han copiado y pegado en la infografía, pero en cualquier caso también le veo claramente la mascarilla ¡Y los ojos, y la nariz!
Yo creo que se ha colocado la mascarilla mucho mejor que el de ahora, y eso que entones no había coronavirus
Solo con poner en el buscador del navegador de internet la palabra “asteroide” y seleccionar imágenes, no hay que mirar mucho para encontrar otros con mascarilla. En mi opinión la de Vesta, uno de los mayores asteroides y el que puede mostrarse más brillante, también podría servir para uno de esos “manuales de protección”. Puedes buscar imágenes de este asteroide, a ver si le encuentras la mascarilla.

Y como en eso de las pareidolias no hay reglas (se les llama así a figuras no reales pero que alguien puede imaginar, como el aspecto de animales u objetos de las nubes), según la toma que se elija habrían dicho que 52768 venía protegido con casco (si hubiera una guerra) con traje submarino si hubiera inundaciones, o con dodotis si se hubiera producido un nuevo baby boom.
Un ejemplo claro de ésto es el asteroide 2015 TB145 que se acercó precisamente en la fecha de Hallowey de ese año 2015 y que, por supuesto, tenía forma de calavera:
Tal como lo vio el radiotelescopio de Arecibo y como se dibujó en muchos lugares. Seguro que se quedó así por viajar por el infectado espacio sideral sin mascarilla.
Con la forma de “patata” como muchas veces se dice que tienen los asteroides, que es lo mismo que decir que no tienen forma de “nada”, se pueden buscar pareidolias y encontrar lo que nos dé la gana.

Otro caso muy llamativo es el de 216 Kleopatra. No he buscado cuándo se descubrió este asteroide, o con qué se lo relacionó, porque en este caso parece que el disfraz de hueso es uno de los más logrados.
Dos imágenes elaboradas a partir de observaciones por radar del asteroide 216 Kleopatra
Por si te aburres en estos días en que todavía dura el confinamiento, puedes buscar más asteroides en la red e imaginar el atuendo adecuado para cualquier tipo de catástrofe.

Se acabó el chiste, y esto sí va en serio:




Asteroides peligrosos

El término técnico que se utiliza para denominar al grupo de asteroides que quizás en un futuro lejano pudieran causar problemas es PHA, las siglas en inglés de “Asteroide Potencialmente Peligroso”

Son aquellos cuya órbita actual está en algún punto a menos de 0.05 unidades astronómicas de distancia de la de la Tierra y tienen una magnitud absoluta al menos de 22, lo que traducido a un lenguaje habitual significa que podrían acercarse a menos de 7.5 millones de kilómetros de la Tierra y por su tamaño podrían producir graves daños si impactasen con nuestro planeta.

Nuestro protagonista de la mascarilla lo cumple, pero en estas próximas décadas ninguno de los aproximadamente 2000 PHA catalogados hasta ahora va a chocar con la Tierra, aunque hay que vigilarlos por si sufrieran alguna perturbación en su órbita y hubiera que quitar el apelativo “potencialmente” en su denominación. Por eso este asteroide es interesante para los astrónomos encargados de su vigilancia, pero para nadie más aparte de hacer unas risas.

De todas formas, en el tema de la distancia lo cumple un poco justo. ¿Por qué se ha puesto el límite en esos 7.5 millones de kilómetros? ¿Se ha hecho algún estudio riguroso sobre ese límite de peligrosidad? No. Simplemente se ha tomado un número redondo: 0.05 Unidades astronómicas. 

Hay que estudiar la influencia gravitatoria de los planetas en estos asteroides y la posibilidad de que modifiquen su trayectoria, y comprobar su posición y su órbita periódicamente, por si eso ocurriera y una tremenda casualidad hiciese que la nueva órbita se cruzase exactamente con la de la Tierra.

Órbita del de la mascarilla y de la Tierra en planta sobre la eclíptica y en perspectiva, tomadas de https://cneos.jpl.nasa.gov/orbits/.
Aunque a la escala de estos gráficos las órbitas parece que se cruzan, teniendo en cuenta los tamaños de los astros la existencia de un punto común (un punto de cada órbita cuya distancia sea menor que la suma del radio de los dos astros) ahora es totalmente imposible.
Pero incluso aunque así ocurriera, el riesgo real de impacto en unos cuantos siglos sería mínima, porque aunque su camino y el de la Tierra coincidan exactamente, la probabilidad de que se encuentren en el punto de cruce en un mismo instante sería bajísima. Es como si mañana desistes de realizar un viaje por una carretera porque se cruza con otra, por la que alguien te ha dicho que circulará con su coche y tienes miedo de chocar con él.

Los PHA están dentro de otro grupo más numeroso: los Asteroides cercanos a la Tierra o NEOs, que a su vez se dividen en tres familias según el tamaño de su órbita y posición respecto a la de la Tierra. Pero esto es otra historia, quizás para otro día.





domingo, 8 de marzo de 2020

La nueva lunita

Hoy es 8 de marzo y parece obligado publicar algo en clave femenina. Si hay un astro que se asocia a la mujer (al menos en nuestra cultura), esa es la Luna. Pero no voy a escribir sobre ella sino sobre otra lunita, porque parece que Selene no está sola. Aprovecho así un tema que está en candelero estos días.

Curiosos iconos diseñados para indicar los WC de chicas y chicos, en los que he añadido una lunita
Si el Sol representa lo masculino y la Luna lo femenino, también aquí se puede incluir a otra lunita que se acaba de descubrir porque, aunque como luna sea muy joven, y además es muy pequeña, también las niñas tienen hoy su día.

Pues sí; es posible que hayas oído la noticia de que hay un pequeño astro orbitando nuestro planeta, además de la Luna.
Imagen figurada: Desde las proximidades de este astro, que aparece en primer plano, se podría ver una magnífica imagen de la Tierra, y al fondo la Luna, en la misma fase.
Una diminuta luna, de menos de 5 metros según las estimaciones, y que parece ser que nos lleva acompañando desde hace unos tres años sin que nadie se hubiera percatado de su presencia hasta ahora ya que su brillo es muy débil (apenas ronda la magnitud 20), pero que ya se debe de haber cansado de las vistas que le ofrece el tercer planeta y su gran satélite, y parece que no seguirá durante mucho más tiempo en nuestra compañía, siendo posible incluso que nos abandone y continúe su camino en solitario alrededor del Sol en el próximo mes de abril.

A este nuevo astro se le ha llamado 2020 CD3, nomenclatura correspondiente a un asteroide que haya sido descubierto en la primera quincena del pasado mes de febrero (La letra C indica la tercera quincena del año o, por ser más preciso, la primera quincena del segundo mes).

Efectivamente, fue detectado el día 15 de dicho mes a partir de estas imágenes tomadas en el observatorio Catalina de Arizona. El mismo donde se descubrió en 2016 un espectacular cometa que lleva su nombre.

En diferentes tomas se aprecia la posición muy cambiante de 2020 CD3 respecto a las estrellas, lo que indica que es un astro cercano. Incluso en cada imagen aparece un pequeño trazo de la trayectoria que dejó durante el tiempo que duró la exposición con seguimiento en el fondo estrellado.

Aquí está la mejor fotografía obtenida hasta ahora (2020 CD3 en el centro), gracias al Observatorio Gémini de Hawái:

Imagen obtenida el 24 de febrero (en el centro).
Una vez localizada y determinada aproximadamente su trayectoria, la cámara la sigue mientras va captando y acumulando su luz, y son las estrellas las que aparecen “movidas” como trazos coloreados al ser tomada la imagen sucesivamente con diferentes filtros.
Pero no fue hasta el día 25 cuando oficialmente se confirmó que estaba moviéndose a nuestro alrededor.
Según algunas simulaciones, habría dado 8 vueltas en torno a nuestro planeta después de ser capturada, se ha llegado a aproximar algo más que nuestra Luna de siempre, y su máximo alejamiento habría sido de unas 4 o 5 veces esa distancia.
Pero no han sido órbitas “uniformes” propiamente dichas, sino que ha seguido trayectorias casi erráticas de circunvalación debidas al movimiento e inercia que traía en su viaje alrededor del Sol, y en las que además de la atracción terrestre también puede influir en menor medida la de la Luna.

Su posible trayectoria ha sido recogida en este gráfico:
En color rojo aparece dibujada la trayectoria de 2020 CD3. El anillo blanco corresponde a las posiciones de la Luna en estos 3 años, y en su centro estaría la Tierra.
Todos estos datos sobre la trayectoria, así como las fechas de comienzo y final de la visita, son estimaciones que se han deducido de las posiciones y movimiento que se han observado durante estas escasas semanas desde que la conocemos, pero es solo una simulación de lo que pudiera haber ocurrido y lo que ocurrirá en un futuro próximo.

De hecho se han obtenido otras simulaciones según las cuales habría circunvalado nuestro planeta más de 12 veces, aunque con similares fecha de acercamiento y despedida, o alguna que sugiere que lleve más tiempo con nosotros.
Por ejemplo, ésta otra donde la perspectiva se toma sobre la perpendicular al plano orbital de la Luna:


Pero según el primer estudio, así habría sido el acercamiento y la captura:
En sentido figurado, podría adornarse la situación diciendo que al pasar cerca de la Tierra su trayectoria fue alterada por la gravedad de nuestro planeta, y aunque después de haberse aproximado, y dando un escorzo parece que ya se marchaba, sintió nuevamente la atracción terrestre y debilitada la fuerza para seguir su camino alrededor del Sol “decidió” quedarse un rato quizás para examinar de cerca nuestro planeta y su satélite de siempre.
- ¿Por qué se marchará?

Añado esto, editando el post, a raíz de una pregunta de mi amiga Mile en facebook, que me parece interesante y que yo no había explicado suficientemente:
¿Cómo funciona el "mecanismo" que hará que nuestra "mini luna" se impulse y logre soltarse de La Tierra 🤔, ¿por qué nos orbita durante varios meses y luego se va?, ¿el tiempo que ha estado no significa que le es difícil abandonar esta atracción?

El motivo es que, aunque ha estado dando vueltas a nuestro alrededor, no lo ha hecho con una órbita estable. No ha sido una elipse con la Tierra en uno de los focos (en ese caso se habría quedado definitivamente), sino unos "lazos" un tanto caóticos, diferentes unos de otros, motivado por la inercia que traía. Por ese motivo las posiciones en cada "vuelta" son diferentes y en un momento tomará una dirección y una velocidad que la llevará suficientemente lejos como para que la atracción terrestre no la pueda recuperar.

Añado que, además, la atracción de la Luna puede desestabilizar el movimiento de un astro de estas características, aunque teóricamente sí podría haberse quedado en una órbita estable pero bastante más alejada que la Luna (como ocurre con muchos satélites capturados de Júpiter), moviéndose con referencia al centro de masas del sistema Tierra-Luna.








Precedentes

No es la primera vez que se descubre algo parecido, ya que en septiembre de 2006 se encontró otro asteroide, el 2006 RH120, que también había sido capturado por nuestro planeta (3 meses antes) y permaneció dando vueltas a su alrededor hasta septiembre de 2007. Por lo tanto, este sería el segundo caso, o la "tercera luna conocida" de nuestro planeta.

Si sigues este blog quizás te extrañe que se hable ahora de una nueva luna y que hubiese sido el segundo caso en que se ha descubierto algo así, porque hace casi 4 años traté un tema que podría parecer similar aunque no es lo  mismo: "Las otras lunas"

Se ha anunciado muchas veces que la Tierra tiene una segunda luna.
Incluso, ahora mismo hay varios asteroides que con frecuencia en los titulares de los medios de comunicación son calificados como satélites terrestres, aunque en realidad se trata de pseudosatélites o cuasisatélites, y son situaciones totalmente diferentes a la de 2020 CD3.

En los pseudosatélites también puede considerarse que geométricamente están dando vueltas a la Tierra (visto desde aquí), e incluso la atracción terrestre actúa en ocasiones impidiendo que se marchen, pero en realidad su movimiento es debido fundamentalmente a la atracción del Sol, se mueven en una órbita alrededor de nuestra estrella, pero casi a la par que la Tierra.
Movimiento relativo de un pseudosatélite alrededor de nuestro planeta. La explicación la detallé en el artículo "El asteroide amigo de la Tierra", que se enlaza a continuación.
Desde luego, es una situación mucho más curiosa y complicada que este caso de las lunas capturadas como 2020 CD3. Si te interesan estos temas, te invito a leer el artículo sobre "las otras lunas" citado antes, y estos otros:

El asteroide amigo de la Tierra.


La diferencia fundamental entre “pseudosatélites” y “satélites temporales” es que la causa de su movimiento es la atracción del Sol en los primeros, y de la Tierra (o el sistema Tierra Luna) en los otros. Pero hay un dato observable definitivo, y es que a los pseudosatélites geométricamente se les ve dar una vuelta alrededor de la Tierra cada año, mientras que en estos casos el periodo es muy variable, y éste en concreto parece que ha dado unas 8 vueltas, o más, en los 3 años que lleva junto a nosotros, tal como he dicho antes.

Volviendo a nuestra diminuta protagonista, parece que se han hecho estimaciones probabilísticas que indican que esta captura no es un fenómeno extraordinario, sino relativamente frecuente y que estadísticamente siempre podríamos tener en nuestro entorno alguno de estos acompañantes. Si no se han detectado antes (aparte del mencionado 2006 RH120) ha sido porque su tamaño, y en consecuencia su brillo, son casi insignificantes.
También hay una fuente que cita otro (el 1991 VG) pero que solo estuvo un mes, lo que hace difícil que llegara a circunvalar a nuestro planeta y más bien parece un coorbital terrestre como los pseudosatélites que quizás hubiera visto modificada levemente su trayectoria por la Tierra al pasar cerca de ella.

Origen y futuro de la lunita

Se ha especulado con que nuestra lunita 2020 CD3 en realidad sea el resto o un fragmento de alguna nave espacial de las que hemos lanzado desde nuestro planeta. Esto ya ocurrió con el asteroide J002E3 que se comprobó  que en realidad era la tercera etapa del cohete Saturno V del Apolo XII, y que el asteroide 2013 QW1 era también una de las etapas del lanzador que puso en órbita a la sonda lunar china  Chang´e 2. El mencionado 1991 VG también podría haber tenido este origen.
Resulta curioso que dos trozos de "chatarra" de estos cohetes hayan recibido nomenclatura de asteroides.
En estos dos casos, aunque en principìo se pensó en asteroides y se les dio nombre como tales, enseguida fue identificado su origen. También se sospechó el mismo origen en el citado 2006 RH120 pero luego se descartó.

En el caso de la actual miniluna, mientras la mayoría de las informaciones afirman que también se ha descartado ese origen artificial, en otros lugares se indica que se está analizando su reflectividad, porque sería un parámetro clave para aclarar este asunto.

Tanto los pseudosatélites como, casi con toda seguridad nuestra protagonista de hoy, pertenecen a un grupo más amplio de asteroides llamados ARJUNA, que siguen una órbita alrededor del Sol muy parecida a la de la Tierra: con el semieje mayor muy próximo a una unidad astronómica, una inclinación orbital pequeña y una órbita (al igual que la de nuestro planeta) casi circular con muy poca excentricidad. Eso hace que periódicamente, después de unos cuantos años, vuelvan a acercarse a la Tierra.

Es curioso, que aunque los astrónomos no se pongan totalmente de acuerdo en las trayectorias que 2020 CD3 está siguiendo en nuestra cercanía, se pueda saber cómo es su órbita alrededor del Sol, que aparece representada en estos diagramas obtenidos a partir de nasa.gov/orbits.

Órbitas de la Tierra (en color azul) y 2020 CD3 (en blanco) con las posiciones actuales (a esta escala coinciden en el mismo punto), en el año 2033, cuando nuestra protagonista orbitaría al Sol en la parte opuesta a la Tierra, y en 2047 cuando volverían a acercarse.
Según estas simulaciones los dos astros se aproximarían nuevamente en 2047 pero en esa ocasión 2020 CD3 no sería capturado porque el acercamiento se produce en un lugar en que las órbitas no están suficientemente próximas.
Sin embargo este programa de NASA utiliza siempre los parámetros actuales y no tiene en cuenta las pequeñas variaciones que casi con seguridad puedan producirse, incluso por la interacción actual con la Tierra. Por ejemplo, será totalmente determinante la fecha en que 2020 CD3 nos abandone, porque eso fijará el nuevo punto de partida para sus órbitas futuras.

Todo esto, que podrían parecer elucubraciones sin mucha lógica (sabemos lo lejano en el tiempo y espacio sin estar seguros de lo cercano), se debe a que si su órbita tuviese otras características, hubiera sido imposible que se quedara junto a nosotros un buen rato porque su trayectoria y velocidad le hubiera hecho pasar de largo.

- ¿Nos pueden afectar estas minilunas?

- Alguien ha propuesto que podrían ser explotados los posibles recursos mineros de estos asteroides que se quedan unas temporadas a nuestro alrededor, con un coste no excesivo. Como siempre en temas comerciales o económicos, si los gastos son menores que los beneficios, no tardarán en crearse empresas que se dediquen a estas cosas, aunque con 2030 CD3 no habría suficiente ni para llenar un vagón de mineral.

- Respecto al temor, siempre presente en muchas personas, de que un asteroide pudiera impactar causando una gran catástrofe, en estos casos no hay ningún peligro porque debido a su pequeño tamaño se volatilizarían en la atmósfera.

- Podría ocurrir que alguno de estos se quedara de manera definitiva, y entonces si, habría que decir que la Tierra tiene dos satélites naturales. De hecho muchos de los satélites de Júpiter y de Saturno serían asteroides capturados. Puede argumentarse que los dos planetas gigantes tienen muchísima mayor gravedad que el nuestro, y por ello atraerían a estos astros con más facilidad, pero incluso los dos únicos satélites naturales de Marte (Fobos y Deimos) son también asteroides capturados.
Los asteroides Fobos y Deimos, que también fueron capturados por Marte pero se quedaron allí definitivamente. Incluso el primero llegará a impactar contra el planeta dentro de millones de años. 
Marte al ser más pequeño y menos denso que la Tierra tiene mucha menor gravedad, pero está mucho más cerca del cinturón de asteroides, por donde circula la mayoría de estos pequeños astros.

Bueno, habrá que esperar a ver si nos dan nuevos datos dentro de unos meses para comprobar si 2020 CD3 continúa en nuestra compañía o tenemos que despedirnos de él hasta dentro de unos cuantos años.