Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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martes, 28 de abril de 2020

El extraño visitante

Imagen obtenida con el radiotelescopio de Arecibo del asteroide número 52768 (con denominación previa 1998 OR2) que se está aproximando relativamente a la Tierra, y aunque pasará muy lejos, se ha hecho famoso estos días y muchos le han llamado "El asteroide de la mascarilla"



Como parece que estos días de confinamiento casi todo está descolocado, hoy voy a empezar por este anexo, que normalmente coloco al final, y va a incluir casi todo el post.

Si parece que me pongo serio no hagas caso. Es solo un chiste.
El tema vuelve por enésima vez, por lo que habría que repetir palabra por palabra lo que escribí hace unos meses en “¡Ya vale!” 

Es curioso que, como se ve, la noticia apareció también en MARCA, una publicación exclusiva (o eso pensaba yo) de deportes. No sé si tendrán el mismo rigor cuando ponen los resultados de los partidos de fútbol.

Pero ahora, de repente, los titulares han cambiado, tal como recojo más adelante:

Desde hace más de un mes se venían dando en los medios las habituales noticias para asustar al personal, que la mayoría ya ha olvidado que le han avisado un montón de veces de “¡que viene el lobo!” solo para tomarle el pelo.
Eso de los asteroides “Que la NASA ha anunciado que podrían destruir el mundo el próximo mes", no es una fake new que se repita cada dos por tres, un bulo creado por algún estúpido que se regodee viendo como su engaño ha tenido éxito, extendido por las redes sociales por gente de buena fe, sin criterio, que se cree todo.

Es una auténtica pelmada absurda y falsa que se publica machaconamente en muchos medios digitales aparentemente serios, e incluso en algunos diarios “de los de siempre”, que habitualmente lo son, a partir de informaciones de los astrónomos sacadas de contexto.

En este caso el asteroide que pasará “rozando la Tierra” a la enorme distancia de 6 millones de kilómetros ¡más de 16 veces la distancia a la que se encuentra la Luna!, mucho más lejos de lo que lo han hecho otro montón de ellos solo en esta última semana, se llama 52768 (1998 OR2). De ello se deduce que fue descubierto en la segunda quincena de julio de 1998 y le han otorgado cierta relevancia asignándole un número definitivo.

Listado de los asteroides que se han acercado a la Tierra en estos últimos 8 días, tomado de Spacewearth.com. De los más de 25 que aparecen, todos excepto 2 se acercaron más que 52768. Curiosamente, ese mismo día 29 de abril otros tres asteroides se acercarán mucho más a la Tierra.

De acuerdo, 52768 es el más grande de toda esta lista y por eso es el que sale en las noticias, pero aunque sea salirse por la tangente y compararlo con algo que no tiene nada que ver, también el planeta Venus se está acercando estas semanas a la Tierra, y su tamaño es 5000 veces más grande que el asteroide. Pero ninguno de los dos nos creará ningún problema por su acercamiento.
Por cierto, también la Luna se está acercando ahora a la Tierra, y el 6 de mayo estará a una distancia mínima, muchísimo menor que nuestro amigo el asteroide en su máximo acercamiento. ¡Pero sabemos que la Luna no se nos caerá encima! 
Pues este asteroide tampoco, al menos no lo veremos nosotros.

Por supuesto nuestro amigo el 52768 no se dejará ver sin un potente telescopio. A pesar del revuelo que ha armado es demasiado pequeño y pasa demasiado lejos como para poder verlo desde la ventana y saludarlo.

Cambio de discurso
Pero este caso ha tomado un giro inesperado al coincidir su acercamiento con la pandemia, y ahora lo de menos es que vaya a destruir o no nuestro planeta, sino que debido a las circunstancias de la visita, “viene con mascarilla”

Y como no es solo “hablar por hablar”, las imágenes son claras:
Tres de las imágenes obtenidas a partir de las observaciones del radiotelescopio de Arecibo. La primera aparece en todas esas noticias. Las otras no.
Todos los asteroides tiene cráteres, como el de la “mascarilla” que ya se ha hecho viral, y cuando en su rotación se orientan según determinado ángulo respecto al Sol pueden dar imágenes muy similares.

Por ejemplo, es muy curiosa esta otra noticia que he encontrado, relativa a otro asteroide que se acercó en 2018. No tengo claro si la imagen del asteroide es un dibujo o una foto real de alguno de estos pequeños astros que han copiado y pegado en la infografía, pero en cualquier caso también le veo claramente la mascarilla ¡Y los ojos, y la nariz!
Yo creo que se ha colocado la mascarilla mucho mejor que el de ahora, y eso que entones no había coronavirus
Solo con poner en el buscador del navegador de internet la palabra “asteroide” y seleccionar imágenes, no hay que mirar mucho para encontrar otros con mascarilla. En mi opinión la de Vesta, uno de los mayores asteroides y el que puede mostrarse más brillante, también podría servir para uno de esos “manuales de protección”. Puedes buscar imágenes de este asteroide, a ver si le encuentras la mascarilla.

Y como en eso de las pareidolias no hay reglas (se les llama así a figuras no reales pero que alguien puede imaginar, como el aspecto de animales u objetos de las nubes), según la toma que se elija habrían dicho que 52768 venía protegido con casco (si hubiera una guerra) con traje submarino si hubiera inundaciones, o con dodotis si se hubiera producido un nuevo baby boom.
Un ejemplo claro de ésto es el asteroide 2015 TB145 que se acercó precisamente en la fecha de Hallowey de ese año 2015 y que, por supuesto, tenía forma de calavera:
Tal como lo vio el radiotelescopio de Arecibo y como se dibujó en muchos lugares. Seguro que se quedó así por viajar por el infectado espacio sideral sin mascarilla.
Con la forma de “patata” como muchas veces se dice que tienen los asteroides, que es lo mismo que decir que no tienen forma de “nada”, se pueden buscar pareidolias y encontrar lo que nos dé la gana.

Otro caso muy llamativo es el de 216 Kleopatra. No he buscado cuándo se descubrió este asteroide, o con qué se lo relacionó, porque en este caso parece que el disfraz de hueso es uno de los más logrados.
Dos imágenes elaboradas a partir de observaciones por radar del asteroide 216 Kleopatra
Por si te aburres en estos días en que todavía dura el confinamiento, puedes buscar más asteroides en la red e imaginar el atuendo adecuado para cualquier tipo de catástrofe.

Se acabó el chiste, y esto sí va en serio:




Asteroides peligrosos

El término técnico que se utiliza para denominar al grupo de asteroides que quizás en un futuro lejano pudieran causar problemas es PHA, las siglas en inglés de “Asteroide Potencialmente Peligroso”

Son aquellos cuya órbita actual está en algún punto a menos de 0.05 unidades astronómicas de distancia de la de la Tierra y tienen una magnitud absoluta al menos de 22, lo que traducido a un lenguaje habitual significa que podrían acercarse a menos de 7.5 millones de kilómetros de la Tierra y por su tamaño podrían producir graves daños si impactasen con nuestro planeta.

Nuestro protagonista de la mascarilla lo cumple, pero en estas próximas décadas ninguno de los aproximadamente 2000 PHA catalogados hasta ahora va a chocar con la Tierra, aunque hay que vigilarlos por si sufrieran alguna perturbación en su órbita y hubiera que quitar el apelativo “potencialmente” en su denominación. Por eso este asteroide es interesante para los astrónomos encargados de su vigilancia, pero para nadie más aparte de hacer unas risas.

De todas formas, en el tema de la distancia lo cumple un poco justo. ¿Por qué se ha puesto el límite en esos 7.5 millones de kilómetros? ¿Se ha hecho algún estudio riguroso sobre ese límite de peligrosidad? No. Simplemente se ha tomado un número redondo: 0.05 Unidades astronómicas. 

Hay que estudiar la influencia gravitatoria de los planetas en estos asteroides y la posibilidad de que modifiquen su trayectoria, y comprobar su posición y su órbita periódicamente, por si eso ocurriera y una tremenda casualidad hiciese que la nueva órbita se cruzase exactamente con la de la Tierra.

Órbita del de la mascarilla y de la Tierra en planta sobre la eclíptica y en perspectiva, tomadas de https://cneos.jpl.nasa.gov/orbits/.
Aunque a la escala de estos gráficos las órbitas parece que se cruzan, teniendo en cuenta los tamaños de los astros la existencia de un punto común (un punto de cada órbita cuya distancia sea menor que la suma del radio de los dos astros) ahora es totalmente imposible.
Pero incluso aunque así ocurriera, el riesgo real de impacto en unos cuantos siglos sería mínima, porque aunque su camino y el de la Tierra coincidan exactamente, la probabilidad de que se encuentren en el punto de cruce en un mismo instante sería bajísima. Es como si mañana desistes de realizar un viaje por una carretera porque se cruza con otra, por la que alguien te ha dicho que circulará con su coche y tienes miedo de chocar con él.

Los PHA están dentro de otro grupo más numeroso: los Asteroides cercanos a la Tierra o NEOs, que a su vez se dividen en tres familias según el tamaño de su órbita y posición respecto a la de la Tierra. Pero esto es otra historia, quizás para otro día.





domingo, 8 de marzo de 2020

La nueva lunita

Hoy es 8 de marzo y parece obligado publicar algo en clave femenina. Si hay un astro que se asocia a la mujer (al menos en nuestra cultura), esa es la Luna. Pero no voy a escribir sobre ella sino sobre otra lunita, porque parece que Selene no está sola. Aprovecho así un tema que está en candelero estos días.

Curiosos iconos diseñados para indicar los WC de chicas y chicos, en los que he añadido una lunita
Si el Sol representa lo masculino y la Luna lo femenino, también aquí se puede incluir a otra lunita que se acaba de descubrir porque, aunque como luna sea muy joven, y además es muy pequeña, también las niñas tienen hoy su día.

Pues sí; es posible que hayas oído la noticia de que hay un pequeño astro orbitando nuestro planeta, además de la Luna.
Imagen figurada: Desde las proximidades de este astro, que aparece en primer plano, se podría ver una magnífica imagen de la Tierra, y al fondo la Luna, en la misma fase.
Una diminuta luna, de menos de 5 metros según las estimaciones, y que parece ser que nos lleva acompañando desde hace unos tres años sin que nadie se hubiera percatado de su presencia hasta ahora ya que su brillo es muy débil (apenas ronda la magnitud 20), pero que ya se debe de haber cansado de las vistas que le ofrece el tercer planeta y su gran satélite, y parece que no seguirá durante mucho más tiempo en nuestra compañía, siendo posible incluso que nos abandone y continúe su camino en solitario alrededor del Sol en el próximo mes de abril.

A este nuevo astro se le ha llamado 2020 CD3, nomenclatura correspondiente a un asteroide que haya sido descubierto en la primera quincena del pasado mes de febrero (La letra C indica la tercera quincena del año o, por ser más preciso, la primera quincena del segundo mes).

Efectivamente, fue detectado el día 15 de dicho mes a partir de estas imágenes tomadas en el observatorio Catalina de Arizona. El mismo donde se descubrió en 2016 un espectacular cometa que lleva su nombre.

En diferentes tomas se aprecia la posición muy cambiante de 2020 CD3 respecto a las estrellas, lo que indica que es un astro cercano. Incluso en cada imagen aparece un pequeño trazo de la trayectoria que dejó durante el tiempo que duró la exposición con seguimiento en el fondo estrellado.

Aquí está la mejor fotografía obtenida hasta ahora (2020 CD3 en el centro), gracias al Observatorio Gémini de Hawái:

Imagen obtenida el 24 de febrero (en el centro).
Una vez localizada y determinada aproximadamente su trayectoria, la cámara la sigue mientras va captando y acumulando su luz, y son las estrellas las que aparecen “movidas” como trazos coloreados al ser tomada la imagen sucesivamente con diferentes filtros.
Pero no fue hasta el día 25 cuando oficialmente se confirmó que estaba moviéndose a nuestro alrededor.
Según algunas simulaciones, habría dado 8 vueltas en torno a nuestro planeta después de ser capturada, se ha llegado a aproximar algo más que nuestra Luna de siempre, y su máximo alejamiento habría sido de unas 4 o 5 veces esa distancia.
Pero no han sido órbitas “uniformes” propiamente dichas, sino que ha seguido trayectorias casi erráticas de circunvalación debidas al movimiento e inercia que traía en su viaje alrededor del Sol, y en las que además de la atracción terrestre también puede influir en menor medida la de la Luna.

Su posible trayectoria ha sido recogida en este gráfico:
En color rojo aparece dibujada la trayectoria de 2020 CD3. El anillo blanco corresponde a las posiciones de la Luna en estos 3 años, y en su centro estaría la Tierra.
Todos estos datos sobre la trayectoria, así como las fechas de comienzo y final de la visita, son estimaciones que se han deducido de las posiciones y movimiento que se han observado durante estas escasas semanas desde que la conocemos, pero es solo una simulación de lo que pudiera haber ocurrido y lo que ocurrirá en un futuro próximo.

De hecho se han obtenido otras simulaciones según las cuales habría circunvalado nuestro planeta más de 12 veces, aunque con similares fecha de acercamiento y despedida, o alguna que sugiere que lleve más tiempo con nosotros.
Por ejemplo, ésta otra donde la perspectiva se toma sobre la perpendicular al plano orbital de la Luna:


Pero según el primer estudio, así habría sido el acercamiento y la captura:
En sentido figurado, podría adornarse la situación diciendo que al pasar cerca de la Tierra su trayectoria fue alterada por la gravedad de nuestro planeta, y aunque después de haberse aproximado, y dando un escorzo parece que ya se marchaba, sintió nuevamente la atracción terrestre y debilitada la fuerza para seguir su camino alrededor del Sol “decidió” quedarse un rato quizás para examinar de cerca nuestro planeta y su satélite de siempre.
- ¿Por qué se marchará?

Añado esto, editando el post, a raíz de una pregunta de mi amiga Mile en facebook, que me parece interesante y que yo no había explicado suficientemente:
¿Cómo funciona el "mecanismo" que hará que nuestra "mini luna" se impulse y logre soltarse de La Tierra 🤔, ¿por qué nos orbita durante varios meses y luego se va?, ¿el tiempo que ha estado no significa que le es difícil abandonar esta atracción?

El motivo es que, aunque ha estado dando vueltas a nuestro alrededor, no lo ha hecho con una órbita estable. No ha sido una elipse con la Tierra en uno de los focos (en ese caso se habría quedado definitivamente), sino unos "lazos" un tanto caóticos, diferentes unos de otros, motivado por la inercia que traía. Por ese motivo las posiciones en cada "vuelta" son diferentes y en un momento tomará una dirección y una velocidad que la llevará suficientemente lejos como para que la atracción terrestre no la pueda recuperar.

Añado que, además, la atracción de la Luna puede desestabilizar el movimiento de un astro de estas características, aunque teóricamente sí podría haberse quedado en una órbita estable pero bastante más alejada que la Luna (como ocurre con muchos satélites capturados de Júpiter), moviéndose con referencia al centro de masas del sistema Tierra-Luna.








Precedentes

No es la primera vez que se descubre algo parecido, ya que en septiembre de 2006 se encontró otro asteroide, el 2006 RH120, que también había sido capturado por nuestro planeta (3 meses antes) y permaneció dando vueltas a su alrededor hasta septiembre de 2007. Por lo tanto, este sería el segundo caso, o la "tercera luna conocida" de nuestro planeta.

Si sigues este blog quizás te extrañe que se hable ahora de una nueva luna y que hubiese sido el segundo caso en que se ha descubierto algo así, porque hace casi 4 años traté un tema que podría parecer similar aunque no es lo  mismo: "Las otras lunas"

Se ha anunciado muchas veces que la Tierra tiene una segunda luna.
Incluso, ahora mismo hay varios asteroides que con frecuencia en los titulares de los medios de comunicación son calificados como satélites terrestres, aunque en realidad se trata de pseudosatélites o cuasisatélites, y son situaciones totalmente diferentes a la de 2020 CD3.

En los pseudosatélites también puede considerarse que geométricamente están dando vueltas a la Tierra (visto desde aquí), e incluso la atracción terrestre actúa en ocasiones impidiendo que se marchen, pero en realidad su movimiento es debido fundamentalmente a la atracción del Sol, se mueven en una órbita alrededor de nuestra estrella, pero casi a la par que la Tierra.
Movimiento relativo de un pseudosatélite alrededor de nuestro planeta. La explicación la detallé en el artículo "El asteroide amigo de la Tierra", que se enlaza a continuación.
Desde luego, es una situación mucho más curiosa y complicada que este caso de las lunas capturadas como 2020 CD3. Si te interesan estos temas, te invito a leer el artículo sobre "las otras lunas" citado antes, y estos otros:

El asteroide amigo de la Tierra.


La diferencia fundamental entre “pseudosatélites” y “satélites temporales” es que la causa de su movimiento es la atracción del Sol en los primeros, y de la Tierra (o el sistema Tierra Luna) en los otros. Pero hay un dato observable definitivo, y es que a los pseudosatélites geométricamente se les ve dar una vuelta alrededor de la Tierra cada año, mientras que en estos casos el periodo es muy variable, y éste en concreto parece que ha dado unas 8 vueltas, o más, en los 3 años que lleva junto a nosotros, tal como he dicho antes.

Volviendo a nuestra diminuta protagonista, parece que se han hecho estimaciones probabilísticas que indican que esta captura no es un fenómeno extraordinario, sino relativamente frecuente y que estadísticamente siempre podríamos tener en nuestro entorno alguno de estos acompañantes. Si no se han detectado antes (aparte del mencionado 2006 RH120) ha sido porque su tamaño, y en consecuencia su brillo, son casi insignificantes.
También hay una fuente que cita otro (el 1991 VG) pero que solo estuvo un mes, lo que hace difícil que llegara a circunvalar a nuestro planeta y más bien parece un coorbital terrestre como los pseudosatélites que quizás hubiera visto modificada levemente su trayectoria por la Tierra al pasar cerca de ella.

Origen y futuro de la lunita

Se ha especulado con que nuestra lunita 2020 CD3 en realidad sea el resto o un fragmento de alguna nave espacial de las que hemos lanzado desde nuestro planeta. Esto ya ocurrió con el asteroide J002E3 que se comprobó  que en realidad era la tercera etapa del cohete Saturno V del Apolo XII, y que el asteroide 2013 QW1 era también una de las etapas del lanzador que puso en órbita a la sonda lunar china  Chang´e 2. El mencionado 1991 VG también podría haber tenido este origen.
Resulta curioso que dos trozos de "chatarra" de estos cohetes hayan recibido nomenclatura de asteroides.
En estos dos casos, aunque en principìo se pensó en asteroides y se les dio nombre como tales, enseguida fue identificado su origen. También se sospechó el mismo origen en el citado 2006 RH120 pero luego se descartó.

En el caso de la actual miniluna, mientras la mayoría de las informaciones afirman que también se ha descartado ese origen artificial, en otros lugares se indica que se está analizando su reflectividad, porque sería un parámetro clave para aclarar este asunto.

Tanto los pseudosatélites como, casi con toda seguridad nuestra protagonista de hoy, pertenecen a un grupo más amplio de asteroides llamados ARJUNA, que siguen una órbita alrededor del Sol muy parecida a la de la Tierra: con el semieje mayor muy próximo a una unidad astronómica, una inclinación orbital pequeña y una órbita (al igual que la de nuestro planeta) casi circular con muy poca excentricidad. Eso hace que periódicamente, después de unos cuantos años, vuelvan a acercarse a la Tierra.

Es curioso, que aunque los astrónomos no se pongan totalmente de acuerdo en las trayectorias que 2020 CD3 está siguiendo en nuestra cercanía, se pueda saber cómo es su órbita alrededor del Sol, que aparece representada en estos diagramas obtenidos a partir de nasa.gov/orbits.

Órbitas de la Tierra (en color azul) y 2020 CD3 (en blanco) con las posiciones actuales (a esta escala coinciden en el mismo punto), en el año 2033, cuando nuestra protagonista orbitaría al Sol en la parte opuesta a la Tierra, y en 2047 cuando volverían a acercarse.
Según estas simulaciones los dos astros se aproximarían nuevamente en 2047 pero en esa ocasión 2020 CD3 no sería capturado porque el acercamiento se produce en un lugar en que las órbitas no están suficientemente próximas.
Sin embargo este programa de NASA utiliza siempre los parámetros actuales y no tiene en cuenta las pequeñas variaciones que casi con seguridad puedan producirse, incluso por la interacción actual con la Tierra. Por ejemplo, será totalmente determinante la fecha en que 2020 CD3 nos abandone, porque eso fijará el nuevo punto de partida para sus órbitas futuras.

Todo esto, que podrían parecer elucubraciones sin mucha lógica (sabemos lo lejano en el tiempo y espacio sin estar seguros de lo cercano), se debe a que si su órbita tuviese otras características, hubiera sido imposible que se quedara junto a nosotros un buen rato porque su trayectoria y velocidad le hubiera hecho pasar de largo.

- ¿Nos pueden afectar estas minilunas?

- Alguien ha propuesto que podrían ser explotados los posibles recursos mineros de estos asteroides que se quedan unas temporadas a nuestro alrededor, con un coste no excesivo. Como siempre en temas comerciales o económicos, si los gastos son menores que los beneficios, no tardarán en crearse empresas que se dediquen a estas cosas, aunque con 2030 CD3 no habría suficiente ni para llenar un vagón de mineral.

- Respecto al temor, siempre presente en muchas personas, de que un asteroide pudiera impactar causando una gran catástrofe, en estos casos no hay ningún peligro porque debido a su pequeño tamaño se volatilizarían en la atmósfera.

- Podría ocurrir que alguno de estos se quedara de manera definitiva, y entonces si, habría que decir que la Tierra tiene dos satélites naturales. De hecho muchos de los satélites de Júpiter y de Saturno serían asteroides capturados. Puede argumentarse que los dos planetas gigantes tienen muchísima mayor gravedad que el nuestro, y por ello atraerían a estos astros con más facilidad, pero incluso los dos únicos satélites naturales de Marte (Fobos y Deimos) son también asteroides capturados.
Los asteroides Fobos y Deimos, que también fueron capturados por Marte pero se quedaron allí definitivamente. Incluso el primero llegará a impactar contra el planeta dentro de millones de años. 
Marte al ser más pequeño y menos denso que la Tierra tiene mucha menor gravedad, pero está mucho más cerca del cinturón de asteroides, por donde circula la mayoría de estos pequeños astros.

Bueno, habrá que esperar a ver si nos dan nuevos datos dentro de unos meses para comprobar si 2020 CD3 continúa en nuestra compañía o tenemos que despedirnos de él hasta dentro de unos cuantos años.

sábado, 28 de diciembre de 2019

Aunque hoy toca inocentada, el tema va en serio ¡Ya vale!

He estado dudando sobre qué título ponerle a este post, pero al darme cuenta de que iba a publicarlo precisamente hoy 28 de diciembre, lo he tenido claro.



Porque como una inocentada puede calificarse: una de las típicas bromas que se suelen gastar el día 28 de diciembre, y lo único que no cuadra es que estas dos noticias se publicaron hace ya más de una semana, cuando en realidad hubieran sido mucho más adecuadas para el día de hoy. Y por supuesto, aparecieron en numerosos medios.

El tema no es nuevo…, pero ya cansa.
Es curioso, porque aunque podrían calificarse totalmente como “fake news”, estas noticias suelen  aparecer en medios de comunicación pretendidamente serios, como puede comprobarse sin más que hojear el resto de noticias de estos diarios digitales.

jueves, 12 de diciembre de 2019

Dos lluvias de meteoros muy destacadas y poco observadas

Las lluvias de estrellas fugaces, o meteoros, son unos de los fenómenos astronómicos de los que más se suele hablar tanto en los medios de comunicación como por la gente en general. Pero normalmente son las Perseidas (las “lágrimas de San Lorenzo” de agosto), las más nombradas y las más observadas. Es lógico porque ocurren en un periodo de vacaciones para gran parte de la población, y en época de buena temperatura en el hemisferio norte que permite pasar horas tumbado mirando el cielo.
Trayectoria de una espectacular perseida que pude ver y capturar el 13 de agosto de este año
Sin embargo no son las mejores. Precisamente ahora, con un intervalo de 3 semanas van a poderse observar otras dos lluvias, que habitualmente producen mayor número de meteoros que la famosa lluvia de agosto. Ya están aquí las Gemínidas, y aún en periodo navideño llegarán las Cuadrántidas. Para muchos, éstas si, las dos mejores del año.

Pero ambas tienen el problema del frío. A ver quien se atreve con estas temperaturas a tumbarse en el suelo al raso y quedarse observando durante un buen rato.
Podría pensarse que si a los habitantes del hemisferio Norte nos pilla mal, en el Sur, con el comienzo del verano será ideal. Pero no. Tal como se puede ver en los gráficos que aparecen en el anexo, los meteoros “vienen” del norte, según la trayectoria del astro generador. (Los astrónomos con un lenguaje técnico y poco comprensible por el público decimos que sus radiantes tienen una alta declinación Norte, como si esa fuera la clave en vez de la consecuencia) y por ello desde el hemisferio Sur se verán muchos menos.

Pero si eres una de esas personas que no se arredran ante el frío y están dispuestas a todo para ver un buen espectáculo, antes de seguir debo darte los datos concretos que te interesan: Aunque los días cercanos también se verán, el mejor momento para observar las Gemínidas este año 2019 será la noche del 13 al 14 de diciembre, y las Cuadrántidas la noche del 3 al 4 de enero ya de madrugada (quizás tambien la siguiente según alguna predicción). Este año tenemos suerte, porque en ambos casos se trata de la noche del viernes al sábado, y la mayoría de la gente puede acostarse tarde,  después del espectáculo, porque no tiene luego que ir a trabajar.


El factor de la fase lunar y la molestia de su luz no nos ayudará con las Gemínidas porque al estar menguando pero casi llena nos obligará a comenzar observar al principio de la noche, que si bien a muchos les parecerá el momento más cómodo, nos dificultará la observación en las horas en que teóricamente podrían verse mayor número de meteoros, aunque el gran brillo de muchos de ellos permitiría verlos aún con la Luna casi llena y alta en el cielo.

Afortunadamente el otro caso es diferente:

martes, 21 de mayo de 2019

Astros kamikazes


Hace hoy un año, el 21 de mayo de 2018, una extraña noticia apareció en numerosos medios de comunicación:
En realidad ya se había hablado algo de él en marzo de 2017, aunque no con tanta profusión.

Y dos meses después esta otra:




Se trata de dos pequeños astros de menos de 3 kilómetros que en cierta forma están relacionados con el planeta Júpiter, cuyos nombres son  S/2016 J 2  y  2015 BZ 509  aunque sus descubridores les han llamado familiarmente Valetudo y Bee-Zeb, y serán los protagonistas de este artículo.

sábado, 13 de abril de 2019

13 de abril, ¡cuidado, Apophis!


Entre los peligros que acechan a nuestro planeta y a sus habitantes, uno de los que siempre nos viene a cabeza y ha aparecido repetidamente en películas y documentales es la caída de un asteroide (o un meteorito, como erróneamente se dice a veces). Hemos oído muchas veces que fue precisamente eso lo que acabó con los dinosaurios.


¿Podría ocurrirnos también a nosotros, así de improviso, un día cualquiera de estos y acabar con la humanidad?  Afortunadamente la respuesta es “NO”
Hoy en día se conoce la posición y la órbita de todos los astros de tamaño suficiente como para producir tal desastre, y no se prevé  ningún choque de esa entidad en los próximos siglos. 

sábado, 30 de junio de 2018

El asteroide monstruoso que se acerca


Hoy 30 de junio es el día del asteroide, y lógicamente debía de escribir algo sobre estos astros.
He estado dudando, he consultado lo que publiqué el año pasado, que ya no recordaba, y buscando algo nuevo he mirando en internet y he encontrado estos titulares:

"Podrás ver este asteroide monstruoso ..."  o   "Un enorme asteroide se acerca a la Tierra"


Que no cunda el pánico, porque no es cierto. 

viernes, 5 de enero de 2018

Un planeta llamado Eris

El 5 de enero de 2005, hoy hace 13 años, el astrónomo Mike Brown y su equipo descubrieron un astro al que provisionalmente se le llamó 2003 UB313 y posteriormente Eris, que fue clave en el destronamiento de Plutón. 

Se estimó su diámetro en 2400 km, algo mayor que el de Plutón, y por ello, ya desde el momento en que fue anunciado su descubrimiento, el 29 de julio, fue considerado por muchos como el décimo planeta.
Imagen en la que se descubrió Eris, obtenida desde el telescopio de Monte Palomar / Caltech/ M.Brow
Es curioso que habiéndose descubierto en 2005, en su nombre aparezca 2003. Eso es porque fue en octubre de ese año 2003, cuando se obtuvo la imagen que analizada 2 años más tarde dio lugar a su descubrimiento.

viernes, 30 de junio de 2017

El día del asteroide

Hoy 30 de junio es el “Día Internacional del Asteroide”

Es curioso cómo el calendario se ha ido llenando de días dedicados a diversos temas, y pueda pensarse que no tiene mucho sentido el dedicarle una fecha a los asteroides. Que yo sepa no existe el día de los cometas ni el de las estrellas, ni el de los planetas aparte del nuestro, que también aproveché para escribir algo muy sorprendente de él.

Pero aunque parezca que alguien haya querido resaltar a estos pequeños astros haciéndoles un hueco en el calendario,  en realidad es algo engañoso porque si miramos el motivo por el que se ha decidido, debería llamarse más bien “El día contra el asteroide”, al igual que cuando en alguna cuestación por la calle con una hucha en mano me han pedido dinero “para el cáncer” cuando en realidad es “para la lucha contra el cáncer”. Aquí ocurre lo mismo.

Aunque ya anteriormente se celebró en algunos ámbitos, parece que fue el pasado 6 de diciembre de 2016 cuando la ONU lo declaró oficialmente, y escogió esa fecha recordando el impacto del asteroide de Tunguska, como un nuevo Día Internacional, con el objetivo de aumentar el nivel de conciencia sobre el grave peligro que supone el impacto de rocas espaciales.

Personalmente no veo mucho sentido en concienciar a la población en general sobre este problema, porque no está en sus manos el solucionarlo, y ya sabemos que quienes tienen el poder decisorio a la hora de asignar presupuestos para investigación o grandes proyectos no miran mucho la opinión de la gente ni tampoco van a cambiar sus planes porque se enteren o no de esta iniciativa. 
Bueno, esto es una opinión personal, porque ya sabemos el poder que tienen hoy en día las redes sociales y los logros de las campañas de recogida de firmas. Pero no creo que se pueda conseguir mucho de esta manera en este caso.

sábado, 8 de abril de 2017

A los planetas les gustan los números enteros, a los asteroides no.

Resonancias (1)

En este artículo se recogen unas circunstancias curiosas relacionadas con los periodos de traslación de algunos astros que en principio podrían hacer pensar en elucubraciones que entrarían en el ámbito de la pseudociencia de la numerología, pero no lo son.

Tampoco son casualidades numéricas como lo que conté recientemente en el post titulado “El planeta PI”, aunque en un principio también podría parecerlo,
Simplemente se trata de consecuencias directas del fenómeno físico de las resonancias y aunque en el pasado algunos pensaran en aspectos mágicos o esotéricos, está claro que se deben la acción de la fuerza gravitatoria.


A los planetas les gustan los números enteros.



El pasado día 25 de marzo Venus estuvo en conjunción inferior. Eso ya lo comenté en su día, incluso creo que fui un poco pesado con el tema.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Un asteroide muy especial (2)

Este post es continuación del anterior. Si no lo has leído, puedes hacerlo clicando aquí
Ahora voy a intentar explicar algunas circunstancias muy curiosas, pero quizás algo técnicas, relativas a los movimientos del asteroide Cruithne, que ocasionan su extraño comportamiento.
Si no te gustan los tecnicismos, o no te apetece darle muchas vueltas al tema quizás sea mejor que no leas más. Quédate con las curiosidades de aquel, y espera al siguiente post que será casi igual de sorprendente, tendrá algún aspecto parecido a éste, pero mucho más cercano y asequible, con astronautas incluidos.

También tengo que decir que en uno de mis habituales despistes, cuando hace 4 días publiqué la primera parte de este artículo, no recordaba que ya había hablado de estos temas en este blog hace unos meses, en general de los asteroides coorbitales terrestres (en el post “Las otras lunas”), por lo que algunas cosas quizás te habrán sonado o te habrán parecido redundantes. He añadido después una referencia a ello.
Pero Cruithne fue la primera de las “segundas lunas”,  su comportamiento es diferente, y merece una atención especial. 

Si quieres conocer mejor a este curioso asteroide, aquí tienes los habituales anexos de lectura opcional correspondientes al anterior post, que en esta ocasión he preferido publicarlos de manera separada.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Un asteroide muy especial (1)

Se llama Cruithne, y todos los años en estos días de principios de noviembre se acerca a la Tierra.
Pero cada año se acerca un poco menos y llegará una época, dentro de unas décadas, en que permanecerá siempre muy lejos, al otro lado del Sol.
Sin embargo, sabemos que volverá aunque sea dentro de 5 siglos, y nuevamente visitará de cerca al tercer planeta durante una buena temporada.

Lo cierto es que hasta hace 20 años estuvo acompañándonos de manera continua durante dos siglos, pero esa situación cambió y ahora solo en estas épocas de otoño se aproxima ligeramente.

Imagen figurada: Desde Cruithne se ve “de cerca” el tercer planeta acompañado por su luna con la misma fase.
Podrían buscarse muchos símiles en la vida real porque el suyo parece un extraño comportamiento, como el de un viejo amigo que en una época era inseparable, fue enfriando paulatinamente la relación y ahora cumple con esas visitas de compromiso en fechas marcadas que se han hecho tradicionales, pero parece ya cansado de nuestra compañía y va rompiendo lazos, como si quisiera vivir a su aire y sin ataduras. Pero que allá lejos cuando se encuentre solo, echará algo en falta y volverá nuevamente para revivir épocas pasadas.

domingo, 31 de julio de 2016

El asteroide del farolero

Conozco algunas personas que motivadas por su afición a la Astronomía leyeron con curiosidad “El Principito”, la conocida obra de Antoine de Saint-Exupéry, y algunas más que después de haberlo leído se interesaron por el mundo de los astros.

Hoy 31 de julio se cumplen los años, exactamente 72, de la desaparición de su autor, alguien que sin ser astrónomo ha hecho que mucha gente se acerque a la Astronomía.

Ello a pesar de que en su obra más conocida describió algunos astros de manera absurda e imposible desde el punto de vista científico, pero los utilizó como recurso para contar hermosas historias de sentimientos, contradicciones y belleza del alma humana.

“El principito” o “Le petit prince” como es su título original en francés, aparentemente es un librito de relatos para público infantil, pero solo aparentemente. Yo cada vez que lo ojeo descubro algo nuevo, profundo o entrañable, escondido en los a primera vista simplones relatos de los personajes que habitan en unos curiosos asteroides.

Como seguramente ya lo habrás leído, no te cuento la historia y solo recordaré luego unos párrafos muy concretos. 

Hace unos años me impuse la tarea de buscar entre la multitud de asteroides conocidos, algunos que por alguna circunstancia fueran similares a los que aparecen en la obra. Puede parecer una tarea absurda y casi condenada al fracaso, porque eso de encontrar uno de estos pequeños asteroides donde pudiera florecer una rosa o corretear un cordero, no había por donde cogerlo.

Sin embargo, uno de ellos lo encontré. El que más difícil parecía: El asteroide del farolero.
Su principal característica era que había acelerado su rotación, en principio muy lenta, y ahora en un solo minuto daba la vuelta completa sobre su eje, como se narra en la conversación entre el principito y el farolero que aparece a continuación:

jueves, 14 de julio de 2016

Las otras lunas

Mañana hace justo un mes (el 15 de junio de 2016) que apareció una sorprendente noticia en muchos medios de comunicación:



Pero lo más extraño no es el que alguien haya encontrado otra supuesta luna moviéndose alrededor de la Tierra (hoy en día se encuentran tantas cosas raras por ahí arriba que ningún hallazgo sorprende demasiado), sino que nuevamente se diga que es la segunda, y no la quinta o la sexta, porque varias noticias como ésta ya aparecieron hace años, refiriéndose a otros astros.


jueves, 26 de mayo de 2016

El asteroide amigo de la Tierra

Hace poco, hablando de mi trabajo en el cielo, prometí escribir algo en este blog sobre “el asteroide amigo”.
A diferencia de otras veces cumplí rápidamente mi promesa, y es una satisfacción que me lo hayan publicado en NAUKAS, el prestigioso blog cooperativo de ciencia.
Esto fue la semana pasada. No lo he recogido aquí hasta ahora porque tenía esperando un par de temas de actualidad a diferencia de éste, que es "atemporal" y su lectura puede ser adecuada en cualquier momento.

Antes de nada tengo que advertirte que, como otras muchas veces y espero que haya sido la última, me salió un artículo demasiado extenso. Pero para publicarlo en ese ámbito de Naukas no me pareció adecuado utilizar el recurso de los anexos con los rombos, porque quizás los lectores no interpretasen adecuadamente si significado, a diferencia de los lectores de este blog que ya estarán acostumbrados. 
Por ello te aconsejo que cuando su lectura se te haga pesada saltes directamente a los últimos párrafos que contienen la clave del artículo.
Aquí, lo puedes ver clicando en este enlace.



La continuación de esta historia en cuanto a la intriga de su futuro, y aspectos muy curiosos de la “cuadrilla de nuestro amigo” aparecerán en este blog próximamente.

jueves, 15 de octubre de 2015

La serie COSMOS y los asteroides

Se ha comenzado a emitir nuevamente en televisión la mítica serie COSMOS, para muchos la mejor serie televisiva sobre el universo o incluso sobre ciencia, al menos en la primera versión de Carl Sagan y teniendo en cuenta el momento en que se hizo. Lo que no se puede negar es que sembró en muchas personas la afición por este apasionante mundo de los astros. En esta ocasión se emite la versión nueva, con una presentación al principio de cada capítulo a cargo de Carlos Sobera.

Pero a pesar de que todo son parabienes, y de las magníficas descripciones e imágenes que aparecen, en ella se comete una vez más el error (se supone que intencionado para darle mayor espectacularidad) de representar el cinturón de asteroides de una manera muy alejada de la realidad. Un montón de rocas cercanas unas a otras que la nave de Cosmos va esquivando dificultosamente casi teniendo que hacer un slalom. 
No recuerdo cómo representaba Sagan este aspecto, ni si yo sabía en aquella época cómo era esa zona del Sistema Solar; pero tenía la vana esperanza ahora, de que cuando la imaginaria nave fuese de Marte a Júpiter no encontrara tantos pedruscos. Y me he llevado una desilusión.