Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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jueves, 9 de abril de 2020

El día después, una luna prácticamente igual

El día después. He elegido un título como el del clásico programa de deportes de los lunes que tanto éxito ha cosechado, porque voy otra vez con el tema de la Luna justo al día siguiente de la famosa superluna rosa. Además en este caso, como ocurría en la temporada de futbol del año pasado en que había partidos los lunes, también hoy, el día siguiente, ha habido espectáculo.


El día después la Luna siguió ofreciendo bonitas imágenes, como se puede apreciar en esta foto tomada cuando estaba ya cerca del horizonte Oeste.
Al estar ya menguando se pone después de salir el Sol, que ilumina el barrio bilbaíno de Altamira, cuando sus vecinos desde la ventana podrían estar viendo amanecer a través de un claro entre las nubes del horizonte Este, por donde se colarían los rayos que iluminan las casas pero no los alrededores o los montes cercanos a la zona. 
El título completo de este post está justificado porque la madrugada del 9 de abril, 24 horas después de la “superluna rosa”, el diámetro angular de la Luna era solo el 0.5 % más pequeña que la noche anterior, es decir le faltaba solo media centésima (prácticamente nada). Es cierto que la fase también era menor, pero también muy poco, porque ya me diréis si no se ve una Luna “redonda” en las fotos. Por motivos geométricos los días próximos a la Luna llena es cuando el cambio de fase es más tenue.

Esta vez no madrugué mucho porque sabía que la Luna me iba a esperar hasta las 8:15 aproximadamente, y también me mostró bonitas imágenes.

Los días después de la fase llena el contraste de la Luna cerca de su ocaso, con el cielo, es menor porque se pone más tarde, cuando ya ha amanecido, pero el brillo en plena noche sería muy similar. Aunque no destaca tanto ni es tan llamativa al primer vistazo en un cielo ya brillante, su aspecto sutil puede darle un toque fantasmagórico siempre sugerente,

En estos minutos previos a su puesta, pude capturar varias imágenes sucesivas de nuestro satélite: Acercándose al horizonte, atravesando una zona de nubes tenues y ocultándose.


.                                                                                                                                                            .



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Las imágenes de la Luna enorme


Como suele ocurrir en todas las superlunas, se han publicado y compartido muchas de esas preciosas fotos con personas u objetos en primer plano y con el fondo de una luna enorme (este año me han llegado algunas especialmente artísticas)

Así que, motivado con esas imágenes, también “el día después” Intenté yo hacer algo de ese estilo mientras esperaba la puesta de la Luna.

Lo primero que hay que decir es que esas fotos se pueden conseguir cualquier noche próxima a la luna llena, aunque sea una “miniluna”, la más lejana a la Tierra.
En los medios se publican siempre con motivo de la superluna, pero el mensaje que transmiten, como “prueba” que demuestra el enorme tamaño que la Luna tuvo “precisamente” esa noche, no deja de ser un “engaño”.

Por ejemplo, esta foto la obtuve yo el pasado mes de agosto, cuando la Luna se veía casi lo más pequeña posible porque estaba cerca del apogeo.

13-8-2019. Maite intentando sujetar una “enorme” luna dos días antes del plenilunio, cuando estaba casi en el apogeo (la que llaman “miniluna”)
Alguna otra imagen similar puse en el blog en su día, en la que la protagonista consigue su objetivo, y ahora subo ésta, para no repetirme.

Para obtener estas imágenes, solo hay que disponer de un teleobjetivo y situar a la persona u objeto del primer plano suficientemente lejos por dos motivos:
Por una parte para “empequeñecer” su imagen respecto a la de la Luna (que así por comparación parecerá enorme) y además para conseguir que salga enfocada al quedar dentro de la menor “profundidad de campo” que nos da el teleobjetivo, y que lógicamente debe incluir la Luna (enfoque a infinito).

Terrible condición en este caso, imposible de cumplir debido al estado de confinamiento, tanto la distancia como la modelo (la única disponible, confinada conmigo, estaba durmiendo y me parecía cruel despertarla por un capricho)
Aún con un “diafragma f” cerrado a tope, no pude enfocar el primer plano a la vez que la Luna, así que solo obtuve estas defectuosas imágenes “de principiante”, que pienso mejorar cuando la pandemia acabe.

Aunque también puede utilizarse este "inconveniente" par hacer un juego de imágenes con los dos astros:

De la Tierra a la Luna ... con el enfoque.

La Luna en las copas

¿Qué tal la foto de la derecha con el primer plano también enfocado? Ya tengo tarea para cuando acabe el confinamiento y pueda alejarme unos cuantos metros de la lámpara.

Todas estas imágenes tienen el primer plano (en un caso la Luna) desenfocado. Alguna de ellas, no obstante puede tener así su estética.

Para la próxima luna llena habrá que repetirlas. En el exterior, alejando algo más los objetos para poder enfocarlos nítidamente. Saldrán un poco más pequeños, y así la Luna parecerá aún más grande, que esta superluna. ¡Paradojas de la época del coronavirus!

Estas fotos, como digo, también son del día después. De la Luna de la madrugada de hoy jueves. Pero si aunque por el ambiente no lo parece... ¡es precisamente jueves Santo!
¡Claro! Luna llena en la primera quincena de abril solo puede ser en Semana Santa; pero este año se hace raro.





Mareas vivas justo el día después

Aunque parezca que no tiene nada que ver, es justamente el tema de hoy: El día después de una luna llena y las mareas vivas.
Seguramente hablaré más extensamente de ello en un futuro, pero es de dominio público que:

- Las mareas son más intensas con luna nueva y llena. Aunque si hacemos un gráfico la lógica inicialmente parece decirme que en novilunio sí, pero en plenilunio no, resulta que también. Lo mismo que parece ilógico el hecho de que haya pleamar cuando la Luna esté en el meridiano de nuestras antípodas. Pero eso ya lo explicaré en su día.

- Evidentemente serán más intensas cuando la Luna esté más cerca y el efecto de su fuerza de atracción gravitatoria sea mayor. Así ha sucedido ahora.

- Más aún si la fecha está cerca del equinoccio, como ocurre también esta vez. Aunque hace dos semanas (con la luna nueva del 24 de marzo) fue aún más cerca, las mareas fueron algo menos vivas por estar precisamente la Luna cerca del apogeo (lógico, si ahora está cerca del perigeo después de media vuelta en su órbita -bueno, un poquito más-)

- Además el fenómeno de las mareas ocurre con cierto retraso respecto a las causas astronómicas, tanto en hora como en fecha, debido a la inercia y, aunque esto está condicionado en gran medida por la configuración de la costa, al menos en las cercanías de donde yo vivo suelen ser más extremas justo "el día después" del plenilunio.

Todos estos factores eran favorables para que precisamente hoy 9 de abril, el día después de la superluna, fuese clave:
Al darme cuenta del dato busqué las tablas y, efectivamente, ¡las mareas más vivas de todo el año 2020!


Las del 9 de abril, más vivas incluso que las equinocciales de marzo y de septiembre.
Se han remarcado los valores más significativos.


Si se hace una gráfica de la amplitud entre la pleamar y la bajamar anterior y posterior a un momento de nivel cero, el máximo se situó 24 horas después del momento de la luna llena (la llamada superluna), como se aprecia en el siguiente gráfico. 

A partir de los valores de las tablas para Bilbao. La máxima amplitud fue 24 horas después del momento de la luna llena.
A pesar del confinamiento puedo observar desde mi casa (a unos 10 kilómetros de la costa) muestras claras de la variación de la altura del agua del mar, porque el río Nervión en Bilbao es ya una ría y por ello mantiene perfectamente reflejadas y acompasadas las bajamares y pleamares. Además desde una ventana de casa tengo vistas a una pequeña porción de la famosa Ría de Bilbao.
Imágenes del nivel del agua en la ría, obtenidas desde mi ventana hoy día 9-4-20 a las 12:14 y 18:29 respectivamente. 
Si hubiera fotografiado la bajamar anterior (a las 6:07 de la madrugada), se habría visto aún una pizca más baja.


Por supuesto, con la Luna
Como últimamente estamos hablando del perigeo y la distancia a la que se encuentra la Luna, viene a propósito este viejo chiste que hace poco me ha vuelto a llegar en un whatsApp:

Un niño le pregunta a su padre:
-          - Oye, papá, qué está más lejos: ¿Cuenca o la Luna?
-          - ¡A ver, zoquete! ¿Has visto alguna vez Cuenca desde aquí?

No es por hacer publicidad a la bonita ciudad de las casas colgadas, que ya me gustaría a mí ver desde aquí, pero el chiste me lo contaron así.

Y como va de risas y el reírse de uno mismo es un ejercicio muy saludable, narro esta anécdota que me ha ocurrido “el día después” precisamente cuando empecé a hacer la serie de fotos de la Luna con objetos en primer plano, que he recogido antes:

El primer intento fue con una vela … pero había algo que no iba bien.


La imagen de la Luna salía distorsionada. Yo recién levantado, sin haberme puesto todavía las gafas … me pareció que la Luna salía movida, y podía ser lógico, porque con las prisas no había utilizado trípode pensando que no era necesario a pesar de que el teleobjetivo lo hace siempre aconsejable. Fui a por él, lo monté, … ¡pero ni por esas!
Como suelo compartir en casa estas movidas, Maite me ha pedido las fotos para explicar en sus clases de física, cuando acabe el confinamiento, eso de la refracción del aire con los cambios de temperatura. 

¡Seré zoquete! ¡Más que el padre del niño que preguntaba lo de Cuenca!

miércoles, 8 de abril de 2020

SUPERLUNA: Solo un 7% más grande de lo normal

La bonita imagen de la Luna llena desde la ventana de mi casa en Bilbao, esta misma mañana (8-4-2020 a las 7:44), poco antes de ponerse. 

Esto de las superlunas, o lunas llenas cerca del perigeo ya “huele” un poco. Algo que se presenta como excepcional pero estamos aburridos de oírlo, que este año ya van 3 veces y todavía no hemos acabado …

Ya lo he recogido en este blog en varias ocasiones (por ejemplo en "perigeos, mentiras y ...") y no pensaba volver a hacerlo, pero me están preguntando y además aprovecho para poner mis fotos, la primera vez que he intentado fotografiar este “fenómeno” tan absurdamente anunciado.

En la inmensa mayoría de las referencias (aunque no en todas) se dice, o se da a entender, que esta luna llena de abril (de hoy 8-4-2020 y otras superlunas que se vieron incluso más pequeñas que ésta) se ve un 14% más grande que lo normal (en algunos casos se dice un 12%), pero es totalmente falso. En realidad es casi un 14% más grande que la más pequeña. Y solo un 7% más grande de la media

Vayan aquí tres ejemplos entre los innumerables que han aparecido en los medios de comunicación en esta y otras ocasiones. 
He elegido estas tres noticias por proceder de la península Ibérica, de las cercanías del Mar de la Plata y de México (ésta es de la superluna anterior), los tres ámbitos geográficos donde más se lee este blog, según me dice Google. 


Incluso en una cuenta de Facebook que se autodefine NASA EN ESPAÑOL (aunque exagera un poco menos, parece que hizo los cálculos incluso peor)

Bueno, también hay algún sitio donde se dice correctamente (después de anteriores años metiendo la pata como todos), y parece que cada vez más medios van rectificando este año.

En cualquier caso, en casi todas estas noticias se recalca el momento (se verá "hoy", o " esta noche" o se vió "esta madrugada") y al lector le quedará la idea de que de repente la imagen Luna ha crece un montón, cuando la realidad es que el día señalado de la SUPERLUNA es apenas el 0.2% (o sea, "nada") más grande que el día anterior, y la fase prácticamente igual.

En la cadena de televisión pública de mi comunidad autónoma siempre lo decían mal; hace dos años me pidieron información sobre el fenómeno, se lo hice notar y lo corrigieron. Pero el año pasado lo volvieron a dar mal y este año no lo sé, porque no he resintonizado ese canal en mi tele ni pienso hacerlo ya que creo que sin él voy a estar mucho mejor informado.

Lo de "más que lo habitual" o "más que la más pequeña" es muy importante

Por hacer un símil con un ejemplo más terrenal: Según los datos de la OCDE en 2015 la media de la altura de una persona era 1.70, con lo que un jugador de baloncesto que mida 2 metros sería casi un 18% más alto de lo normal (más exactamente 17.65% porque es 30 cm más alto de la media y 30/170=0.1765)
Pero según el libro Guinness la persona adulta más baja del mundo es la actriz Jyoti Amge, de 22 años, que mide 62.8 cm y por ello, alguien que utilizase la misma mentira que en la superluna, podría presumir de que han fichado para su equipo de baloncesto a un jugador que es más de un 300% más alto que una persona normal (lo es respecto a Jyoti). Vamos, que siempre hay trucos para exagerar.
Petrovic y Jyoti, a la  misma escala. No es lo mismo compararle con ella, que con una persona de altura media.
A veces mucha gente replica ante estos argumentos, mostrando fotos increíbles que prueban que la luna se vio enorme, pero esas imágenes se pueden obtener con un teleleobjetivo, buscando un horizonte adecuado, en cualquier luna llena.

En la imagen que he puesto al principio, o en esta otra de aquí abajo, parece muy grande, pero es debido al llamado “efecto lunar”, puramente sicológico:
Al estar cerca de un horizonte lejano, el cerebro inconscientemente lo compara con los árboles o edificios de la zona (Sabemos que un árbol es alto, vemos la Luna mucho más grande que él y nos da la impresión de que es enorme)
La famosa luna se ponía en el horizonte de Bilbao esta mañana a las 7:47
Pero volviendo al "momento clave", pongo una imagen que he conseguido desde mi casa esta madrugada prácticamente en el instante en que se ha visto (y se verá) más grande y brillante en todo este año. Después de pasado el perigeo y minutos antes del plenilunio, porque la coincidencia de las dos circunstancias que hacen que se vea “un poquito” más grande y más brillante evidentemente es muy improbable, y tampoco en esta ocasión han ocurrido exactamente en el mismo momento.

Bilbao 8-4-2020 4:03. Foto del momento entre el plenilunio más próximo al perigeo más cercano a la Tierra de todo el año, que hace que desde mi casa (conjugando esas dos circunstancias con la posición de Bilbao a esa hora respecto a la línea que une los centros de los dos astros -tema que analizo en el anexo-) ha sido el momento en que se ha visto la Luna de mayor tamaño en todo 2020. Pero a mí me pareció "igual que siempre". 

Aunque la imagen se corresponde bastante fielmente a lo que yo estaba viendo, en realidad es un montaje de dos fotos tomadas de manera consecutiva con diferente exposición (que se muestran a la derecha) porque, aunque nuestro ojo es capaz de apreciar simultáneamente detalles en zonas con muy distinta exposición, la cámara fotográfica no. En una se aprecia la textura de las nubes pero la Luna sale totalmente sobreexpuesta (blanca), y en la otra se ven detalles de la Luna pero las nubes quedan subexpuestas y no se aprecian.



Números exactos s.e.u o.: (No aconsejado para quienes odian las Mate)

El plenilunio se produjo exactamente a las 2:36 T.U. (4:36 hora central europea, horario de verano) y en ese momento la distancia entre el centro de la Tierra y el centro de la Luna era de 357031 km., lo que da un díámetro angular observado de la Luna de 33´ 27.5´´, aunque esto cambia ligeramente según desde el lugar en que se observe, porque quien la tenga en el cénit (en el momento del plenilunio fue la ciudad brasileña de Fortaleza) estará un poco más cerca (en la distancia habrá que restar el radio terrestre, y esa diferencia de más de 6000 km es muy superior a lo que la Luna se aleja de la Tierra por separarse del perigeo en unos cuantos días) y la verá un poco más grande. Desde Bilbao, según mis efemérides, yo la ví con un diámetro de 33´48´´

Como el diámetro lunar es de 1738 km y la distancia media 384317 km, la vemos con un diámetro medio de 31´5.6´´, con lo que en esta ocasión se ha visto un 7.6% más grande que la media (yo también he hecho una pequeña trampa de 0.6% en el título) pero como las matemáticas tienen sus “trucos”, la media es de solo un 7.07% (o sea un 7%) más pequeña que la de hoy.

Esto, que te puede parecer raro, es como cuando un abrigo de 100 euros lo suben un 10% (10 euros) porque se ha puesto de moda y hay mucha demanda y pasa a costar 110 euros. Luego en las rebajas lo bajan también un 10 % (11 euros), con lo que a tí te costará solo 99 euros.

Aunque ya el mes pasado oímos que había superluna, esta luna llena de abril ha sido la que más próxima ha estado al perigeo (solo 6.5 horas después de él) y ha correspondido con el perigeo más cercano de todo el año. No todos son iguales porque la órbita lunar está modificada continuamente por muchos factores.
Tabla de las efemérides proporcionadas por el programa ALW, en la que he remarcado en rojo la situación en este perigeo, y los dos apogeos a que hago referencia a continuación.
De esta tabla también se puede deducir, teniendo en cuenta el diámetro lunar en el apogeo más lejano (que será precisamente este mes de abril), que efectivamente esta luna se ha visto un 13.9% más grande que la más pequeña posible. Aunque el próximo 20 de abril apenas se verá un fino menguante y quizás esto no sirva para las comparaciones con el tamaño solo de las lunas llenas, se obtiene el mismo valor con la luna llena de finales de octubre situada muy cerca del apogeo (remarcada en azul en la tabla)

La órbita lunar y el perigeo

Las explicaciones técnicas de este tema, eso del perigeo como punto más próximo al astro central en una órbita elíptica, habitualmente (aunque suelen ser correctas) exageran enormemente y deforman la idea que se debe transmitir. 
Los gráficos que suelen utilizarse habitualmente, en mi opinión son inadecuados y totalmente antididácticos para explicar estos asuntos de perigeos, apogeos, perihelios, ... porque inducen a quien los ve a adquirir conceptos erróneos, como ocurre con el asunto de la órbita terrestre que es más redonda que cualquier objeto redondo de uso cotidiano .
Es solo una opinión, pero yo lo tengo muy claro.
Aún alegando que esto fuese una representación en perspectiva, sería absurdo en estos casos, para explicar estos conceptos, el utilizar la perspectiva en vez de la imagen en planta.
La órbita de la Luna, representada fielmente en el siguiente gráfico, es casi circular (su excentricidad e=0.055 es solo un poco mayor que la de la órbita terrestre) con los semiejes mayor y menor muy parecidos (384317 y 383735 km respectivamente). Estos valores varían ligeramente en el tiempo porque hay muchos factores que influyen en el movimiento de la Luna.
Órbita de la Luna: Aunque el tamaño de la Tierra y la Luna está enormemente exagerado, todas las demás distancias están en proporción exacta a la realidad.


- A esta escala la forma de la órbita es totalmente indistinguible de una circunferencia perfecta. Espero que la pantalla de tu dispositivo no altere la escala horizontal-vertical.



- A partir de los valores de la excentricidad (e) de la órbita y el semieje mayor (a), que son los datos que se suelen proporcionar en todos los lugares, utilizando  las fórmulas matemáticas para una elipse, que aparecen en el gráfico, se obtienen los valores de c (distancia del centro al foco) y b (semieje menor)
Lo que hace que el perigeo esté apreciablemente más cerca de la Tierra que el apogeo, es el hecho de que el efecto de la excentricidad tiene una repercusión mucho más exagerada en que el astro central (la Tierra) no esté en el centro de la órbita, sino bastante desplazada. Aproximadamente, si dividimos en 15 partes el eje mayor de la órbita lunar, la Tierra estaría a 7 unidades del perigeo y a 8 del apogeo.

El brillo de las superlunas:

Al estar la Luna un poquito más cerca, y ser luna llena, también brilla más, tal como recogían casi todas las noticias, y en este caso la diferencia es mayor, aunque también en esto casi todos nos engañan,
Aproximadamente se ve un 15% más brillante que la media (y un 30% más que la menos brillante) es debido a que la intensidad de la luz disminuye con el cuadrado de la distancia (1.14 al cuadrado es 1.3)

Mientras que para ángulos pequeños (la Luna ocupa en el cielo un pequeñito ángulo de aproximadamente medio grado) el tamaño angular aparente es inversamente proporcional a la distancia, y un objeto luminoso a un tercio de distancia se vería el triple de grande, el brillo lo será al cuadrado de la distancia, como he dicho, y en este ejemplo sería 9 veces más.




Voy a empezar a utilizar hoy este nuevo anexo, con la esperanza de que pronto quede sin tener sentido y deje de usarlo.

Me dicen que presumo mucho de fotos, pero que el color no me ha quedado bien, teniendo en cuenta las noticias. 
No estoy en absoluto de acuerdo, pero como en esta época de confinamiento hay que evitar todo tipo de disputas, porque no puedes quedar con el interlocutor a tomar una cerveza y desahogarte a gusto, ni tampoco pegarte con alguien de casa, porque uno no puede luego dar un portazo y salir a darse un paseo, he retocado dos de las imágenes para evitar problemas de convivencia.




En ambas imágenes he colocado una luna del color que se anuncia, superponiéndola en la imagen original que captó mi cámara, un tanto descolorida.

Para terminar, una aclaración: No soy tan friki como para levantarme a las 4 de la madrugada para ver una luna prácticamente igual que siempre, y más teniendo en cuenta que cuando me acosté estaba nublado. De hecho había puesto el despertador a las 7 por si había suerte y pillaba el ocaso lunar que en esta fase siempre da fotos bonitas.

Pero en casa estamos tan compenetrados, que ella sí se ha despertado en el momento en que nuestro satélite estaba a punto de llegar a su perigeo, ha ido al baño, ha dado luego tres vueltas en la cama, me ha acabado de desvelar lo que ha hecho que mirara el reloj y luego también he mirado por la ventana.

Gracias, Maite.

domingo, 28 de enero de 2018

La superexagerada luna magic...

Es posible que hayas oído que este próximo miércoles 31 de enero se va a ver una luna muy especial. Nada menos que una superluna azul de sangre.
Pero si tienes el cielo despejado y consigues ver la Luna, pensarás con decepción, que así  ya la has visto muchas veces.
Uno de los muchos titulares que recogen la efeméride

Creo que si yo fuese consecuente no debería escribir este post porque más de una vez me he pronunciado en contra de darle publicidad a estas cosas. Pero está claro que como se difunde tanto en los medios la gente lo oye, se interesa por el tema y pregunta. Por ello considero conveniente aclarar su significado a la vez que quitarle relevancia para que no vayamos engañados a ver algo que no tiene nada de espectacular y cuando vuelvan a repetirse sepamos exactamente lo que se nos anuncia y no hagamos mucho caso.

En septiembre de 2015 también hubo una superluna de sangre. Le faltó lo del azul, pero no te creas que ésta la vas a ver de ese color. En la imagen aparece la Luna eclipsada junto al museo Guggenheim Bilbao, aquel día.

sábado, 19 de agosto de 2017

El eclipse ¿del siglo?

A pesar de las barbaridades y absurdos que los habitantes del tercer planeta ocasionan  y padecen, la Tierra sigue su ruta al igual que los demás astros, quizás indicándonos el camino de la lógica a la espera de que la raza humana aprenda, y aquí no hay cancelaciones aunque alguien de manera simbólica pudiera hablar de 2 minutos de oscuridad y silencio.

Porque el lunes 21 de agosto de 2017 toca un eclipse de Sol. Como algunos dicen, el fenómeno natural más impresionante que puede ocurrir en nuestro planeta y que todas las personas deberían ver al menos una vez en su vida.

Ya llega el tan anunciado eclipse que será total, produciéndose una “breve noche”, en una franja que cruza los Estados Unidos de América, desde océano pacífico al Atlántico, y que desde la península Ibérica podría verse como parcial, pero muy poca cosa (al Sol le faltará un pequeño corrosquito en la parte inferior) y solo durante unos breves minutos antes de ponerse, mejor cuanto más al Oeste y siempre que el astro rey se oculte por un horizonte muy bajo, siendo casi necesario que sea a altura cero, nivel del mar. Desde Canarias sí se verá un eclipse parcial apreciable.
Zonas por donde transitará la sombra de la Luna. En la estrecha franja central el eclipse será total y durante poco más de 2 minutos dejará de llegar la luz del Sol. Créditos: nasa.gov
Casi con total seguridad este eclipse ha sido el más anunciado de la historia, con una gran antelación, y en muchas ocasiones se han referido a él como “el eclipse del siglo”. 
A estas alturas creo que la mayoría de la gente supondrá, y no sería necesario decir, que respecto a ese apelativo ocurre lo mismo que en el fútbol, en la música o en otros muchos ámbitos: todos los años hay uno o varios partidos o conciertos del siglo.

jueves, 27 de julio de 2017

¿Más lluvias de estrellas? No gracias

Se aproxima el mes de agosto, y como todos los veranos por esas fechas habrá algo de lo que todos los medios de comunicación se harán eco, y la gente preguntará: Las estrellas fugaces, las famosas lágrimas de San Lorenzo, técnicamente  la lluvia de meteros de las Perseidas, de la que ya hablé el año pasado.

Realmente algunas lluvias de meteoros son un bonito espectáculo celeste aunque decepcionante para la mayoría de la gente que intenta verlo por primera vez porque ha oído hablar mucho de ello pero no sabe lo que puede ver, y espera mucho más. 
Por lo que se cuenta y las imágenes que se suelen poner, parece que todo el cielo va a verse surcado por puntos luminosos que se mueven rápidamente; pero con mucha suerte si uno no se aleja mucho de su lugar de residencia y se sitúa en un lugar muy oscuro (la mayoría de la población vive en zonas muy iluminadas), después de estar mirando hacia arriba un buen rato podría ver solo algún que otro meteoro solitario.

Foto: epod.usra.edu / Wally Pacholka
Pero como parece que estas noticias tienen mucha aceptación, cada vez se anuncian más y  más lluvias de estrellas y es muy probable que, sin esperar a las famosas Perseidas, estos días de finales de julio oigas hablar de las Delta Acuáridas.
Un anuncio de las esta lluvia, el pasado año.
No hagas caso.

sábado, 25 de febrero de 2017

El cielo del segundo planeta

Después de que anuncié una serie de artículos sobre los cielos de otros astros del Sistema Solar, y tras el que dediqué a Mercurio, le ha llegado el turno a Venus, el segundo planeta.

Pero antes de seguir no puedo dejar de mencionar la noticia que está de actualidad: El anuncio del descubrimiento de 7 exoplanetas de tipo terrestre alrededor de una estrella a 40 años luz. Alguien me sugirió que hablara sobre ellos, pero lo único que podría hacer sería recoger y comentar el anuncio oficial de NASA https://exoplanets.nasa.gov/news/1419/nasa-telescope-reveals-largest-batch-of-earth-size-habitable-zone-planets-around-single-star/ o el artículo publicado en la revista Nature.
Eso es lo que se ha hecho en muchos medios que podrás encontrar fácilmente porque otra opción, aparte de determinados cálculos sobre dinámica orbital o elucubraciones sin apenas datos reales, no está ahora en nuestra mano.
Quizás con más calma y analizando despacio los datos, habrá tiempo también de imaginar sus cielos.

Si en el anterior post de esta serie escribí sobre las muchas paradojas que presentaba el cielo de Mercurio, quizás sea Venus el que nos muestre una aún mayor. Una paradoja no deseable para tí, amigo(a) lector(a), que has empezado a leer este artículo, y para mí, que me he impuesto la tarea de escribirlo.
Porque Venus, el lucero del alba, a quienes los antiguos griegos y romanos asignaron el nombre de la diosa de la belleza y el amor por ser el astro más fotogénico de nuestro cielo, que habitualmente nos ofrece unas preciosas postales en el momento mágico de los crepúsculos, es el astro del sistema solar que tiene el cielo menos atractivo de todos.
Por si esto fuera poco, es uno de los lugares más inhóspitos, muchas veces comparado incluso con un auténtico infierno.

A la izquierda una recreación artística de lo que podría ser la superficie y el cielo de Venus, realizada por el mágnífico ilustrador de paisajes celestes Ron Miller, y a la derecha una imagen real tomada por la sonda Venera 13 en 1982   

En Venus nunca florecería la astronomía

Debido a su densa atmósfera, desde la superficie de Venus no se podrían ver los astros en su cielo. La claridad del Sol seguramente se intuiría, pero desde allí nunca se puede ver ningúna estrella ni ningún otro astro.
El prestigioso astrónomo y divulgador Carl Sagan escribió en su obra “Cosmos”, la frase que he puesto en el encabezamiento.

Dicho esto, este post debería acabar ya, porque parece que poco más se puede decir sobre el cielo del segundo planeta. Pero si lees asiduamente este blog ya sabes que eso es imposible. Su autor es incapaz de publicar algo tan cortito.

Mi propuesta, entonces, es ascender hasta el borde exterior de su atmósfera y, ya sin ese obstáculo, mirar hacia arriba.

domingo, 15 de enero de 2017

Desde el primer planeta (1)

Con esta entrada comienzo una serie de artículos sobre cómo se ve el cielo desde otros astros del Sistema Solar, tal como  prometí  el mes pasado en el post “Cielos de otros mundos”.  

La mecánica celeste y el espectáculo que hipotéticamente podríamos observar desde esos lejanos lugares, en ocasiones son muy distintos  a lo que vemos desde la Tierra.  Algún ejemplo concreto ya ha aparecido en este blog de manera aislada, pero ahora voy a recorrer de forma más sistemática algunos cielos del Sistema Solar y el primero debe ser el de Mercurio, mi planeta preferido.
Irán apareciendo luego los de otros astros, pero alternados con otros temas porque en la variedad está el atractivo de este tipo de blogs.

Mercurio y la Luna el 15-8-2012 desde Araúzo de Torre.
Si Mercurio es el planeta más esquivo, y en parte por ello su localización y observación en los cielos crepusculares siempre es muy llamativa, mucho más lo sería la observación del cielo desde allí a pesar de no tener satélites, no cambiar el color de su cielo, ni verse ningún astro en fases tan fotogénicas como la Luna de la imagen

lunes, 14 de noviembre de 2016

Menudo revuelo, para nada

O un título más adecuado sería:     la mayor exageración de los últimos 68 años

No pensaba haber escrito nada sobre la luna de hoy (14-11-2016) , porque eso de la Luna próxima al perigeo, la tontería de la Superluna, es un tema que ya traté hace tiempo en el post “Eclipse, perigeos, mentiras y cintas de vídeo”, que no tiene mucho sentido darle más vueltas porque no se ve en el cielo nada especial, y ya lo mencioné de pasada hace un mes. La Luna se va a ver igual que cualquier otra luna llena, o al menos no vamos a apreciar la levísima diferencia que le otorga el record.
Pero como debido a la tremenda exageración de algunos medios de comunicación, que han tratado el asunto como algo excepcional, "La luna más grande le los últimos 68 años", me han llegado un montón de preguntas sobre el tema, deprisa y corriendo recojo aquí algunos datos.

Antes de nada hay que decir que a veces las fechas de estos fenómenos no coinciden en todas las informaciones porque tanto el momento del paso de la Luna por el perigeo como el momento exacto del plenilunio se producen en un instante dado que corresponde a diferente horario local. Aunque en este caso ambos fenómenos se producen el lunes día 14 en Tiempo Universal, en la mayoría de los lugares donde es visible la Luna en esos momentos en que está más cerca, ya es día 15 (15-11-16).

Además, por estos lugares donde yo vivo (Oeste de Europa), la máxima aproximación de nuestro satélite ocurrirá también después de comenzado el martes 15, bastantes horas después del momento del perigeo, porque esa circunstancia del paso por el perigeo, o punto de la órbita lunar más cercano a nuestro planeta, se considera tomando distancias al centro de la Tierra. Pero las distancias exactas a cada punto de la superficie terrestre, que es lo que determina el tamaño con que veamos la Luna, varían tal como luego se explica, y por lo tanto también varía el instante de la mayor cercanía.

Para que no haya dudas, en la mayoría de los lugares el momento en que esté la Luna más cerca será en la noche del lunes 14 al martes 15. La principal excepción es América, como luego cito.

Salida de la Luna próxima al perigeo en agosto de 2014 desde Araúzo de Torre.  Muy similar a la de hoy.
Aunque nos parece más grande en el momento de aparecer por el horizonte, es un efecto óptico-psicológico y en realidad se encuentra varios miles de kilómetros más cerca cuando está en lo más alto, en el meridiano local.
Antes de seguir, te sugiero que veas las tablas que aparecieron en el anexo de aquel artículo (pongo otra vez el enlace), y aunque ahora no hay ningún eclipse como el que me refería entonces, observes las periodicidades: la duración total de 14 lunaciones es igual a 413 días, casi lo mismo que 15 pasos por el perigeo y por eso todos los años aparece la historia de la superluna pero un mes y medio más tarde, aunque hay alguna excepción.

En en este tema hay datos concretos muy claros:
- En la mayoría de las informaciones se dice que la superluna se ve un 14% más grande de lo normal, cuando en realidad es un 14% más grande que la más pequeña (Luna en el apogeo). En realidad es solo un 7º mayor que lo normal. Esto lo detallé en el mencionado artículo.

- Las diferencias del tamaño aparente de la Luna de hoy con las de ayer y mañana, o con las Lunas llenas de octubre y diciembre son inferiores a la resolución del ojo humano, por lo que las veremos exactamente igual. Esto ocurre todos los años con las anunciadas superlunas y la luna llena de los meses contiguos. Ocurrirá con la luna de principio de enero de 2018 y con la de mediados de febrero de 2019 con respeto a la anterior y posterior luna llena. 

- Los perigeos no son todos igual de distantes, ocurren sucesivamente en distintas fases y debido a la atracción conjunta de la Tierra y el Sol los más cercanos son los que están próximos a la Luna nueva y Luna llena. Esto hace que las famosas superlunas ocurran en perigeos incluso más favorables de lo habitual. Pero entre éstos hay pequeñas diferencias debido a diversos factores como la inclinación orbital de la Luna, las irregularidades en la traslación de la Tierra y otros, a causa de lo cual la órbita lunar es muy compleja.

- Hoy 14 de noviembre la Luna llena está próxima al perigeo, y con perigeo ligeramente más cercano que otras veces. Desde 26-1-1948, y hasta 25-11-2034 no ha estado ni estará tan cerca. Ese es el dato del record esgrimido en todos los sitios.

- Pero todo eso es si se consideran distancias al centro de la Tierra.
Porque tomando la distancia desde un punto concreto de la superficie terrestre, la cosa cambia. Cuando la Luna se encuentra en lo más alto de su trayectoria sobre el horizonte, en dirección Sur si estamos en el Hemisferio Norte (la Luna llena estará ahí hacia la media noche) puede estar hasta un radio terrestre, (6300 km) más cerca (esto varía según la latitud) que cuando sale, a pesar de que el efecto óptico que se produce por las referencias en el horizonte nos hace pensar lo contrario.
Las distancias se han trazado en líneas paralelas y sin pasar por el centro lunar, porque debido a la gran distancia a que se encuentra la Luna, prácticamente lo son.       El gráfico es solo un esquema y no está a escala.
 Desde Europa occidental el momento exacto de la Luna llena y el perigeo, que han estado separados solo por 2 horas y media, ha ocurrido cerca del mediodía, cuando  nuestro satélite estaba debajo del horizonte. Alcanzó la posición idónea en dirección Sur casi 12 horas después, cuando ya se había alejado bastante.
Desde Nueva Zelanda, Australia o la costa oriental de Asia el instante del máximo acercamiento se ha producido en el mejor momento y por ello allí si se puede hablar de ese record de los últimos 68 años. Aquí  no.
Desde Europa, el 20-1-1992 estuvo más cerca, y también lo estará el 2-1-2018 porque aunque los perigeos sean ligeramente más lejanos, la Luna en ese momento esta mejor situada en el cielo.

- Por producirse aquí (Europa) a esa hora, la noche anterior estuvo casi equidistante con ésta, (solo unos 250 km más lejos, que no es nada en el total de más de 350000) y la diferencia en tamaño aparente es mínima. La noche del domingo al lunes y del lunes al martes se ve la Luna casi exactamente igual. Unas horas antes del perigeo y unas horas después.
De hecho, desde todo el continente americano, la mayor aproximación se produjo antes del perigeo, en la noche del domingo al lunes. Si vives ahí, ya siento el haberte avisado tarde, pero no te preocupes porque la siguiente no la vas a ver diferente.
En las zonas más occidentales de este continente todavía era el domingo día 13 en el momento de máxima cercanía de la Luna.

- La diferencias entre las lunas llenas en el perigeo (las que se ven más grandes) y las del apogeo (las más pequeñas) son evidentes si hacemos sendas fotografías con un mismo zoom suficientemente grande, un teleobjetivo, o a través del telescopio. Pero incluso en este caso el cerebro es incapaz de recordar si la imagen vista hace unos meses era más grande o más pequeña.
En este caso que nos ocupa del record entre distintos perigeos, el ojo ni siquiera puede distinguir ninguna diferencia. Queda el dato, y si quieres, la ilusión de haber visto algo igual que otras veces, pero de lo que todo el mundo ha hablado.

- Este tema tiene también influencia en las mareas. Las mareas vivas se producen en Luna nueva y llena. Como en esta ocasión la Luna está más cerca, la atracción es mayor. Pero hay un factor que influye más, que es la proximidad al  equinoccio. 
Con todo ello, las mareas de estos días serán más vivas que las de las lunas llenas y nuevas de noviembre de otros años, pero no lo serán tanto como las del pasado mes de octubre porque estaba más cerca del equinoccio y aunque la distancia era mayor, la diferencia con esta fue pequeña.

Actualización
Tres imágenes de la Luna al principio y final de la noche del lunes 14 al martes 15. Las dos primeras tomadas con el mismo zoom (30X) con mi cámara compacta. Con todo, lo más interesante que puede sacarse al comparar ambas imágenes, es la posición girada del disco lunar.
22:39

7:52

7:52
En la primera la Luna estaba a una distancia de mi localidad (no del centro de la Tierra) de 352169 km y en las otras 356231.
A pesar de que las dos son de la noche del anunciado como "extraordinario espectáculo", entre ambas hay una diferencia mucho mayor que entre la mayor cercanía de esta luna llena (351194 km) y la del mes pasado en que estuvo a 353795 km, o la del próximo diciembre que se acercará hasta 353663. 

Están hechas desde mi casa, la primera antes de acostarme y las otras por la mañana antes de salir al trabajo. No puse el despertador a la hora de la máxima aproximación, como hubiera hecho con motivo de cualquier fenómeno astronómico, porque no merecía la pena.