Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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viernes, 11 de agosto de 2017

Habrá que hablar de las perseidas

Se está anunciando por todas partes y ya está aquí la lluvia de estrellas fugaces más esperada del año en el hemisferio Norte. las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo.
Pequeñas partículas que se desprendieron del cometa Swift Tuttle y que estos días se desintegran en la atmósfera terrestre dejándonos ese rastro luminoso que los astrónomos llamamos meteoros y que la tradición invita a pedir un deseo.

Parece que es obligatorio hablar del tema y hasta tal punto, que incluso le sacan chistes que solo tienen sentido por todo lo que se oye en todas partes sobre ellas.

jueves, 3 de agosto de 2017

La primera vez

En cualquier cosa que hagamos o veamos siempre hay una primera vez, que en muchos casos nunca se olvida porque aunque luego se repita en otras ocasiones, esa “primera vez” suele ser la más especial.
Esto ocurre en todos los ámbitos de la vida y también en la observación astronómica y por eso los aficionados a mirar el cielo tenemos doble suerte ya que nos estrenamos tanto en los asuntos terrenales como los que ocurren “del horizonte para arriba”.

¿Recuerdas la primera vez que viste por un telescopio el planeta Saturno?
Suele ser una de las cosas que mucha gente suele recordar, y recientemente alguien me lo ha hecho notar.
Imagen de Saturno tomada el 25-7-17 a las 22:12. La calidad no es buena porque la he obtenido colocando una cámara compacta delante del ocular sin ningún tipo de adaptador …. Pero así es como lo recuerdo de aquella vez hace ya algo más de 30 años, cuando en un camping de Hungría encontramos en la recepción un pequeño telescopio que nadie sabía manejar y me animé a intentarlo. Yo sabía que “aquella estrellita”  que veíamos ya cercana al horizonte era en realidad el sexto planeta… Pero aquella fue la primera ocasión en que pude fisgar su intimidad; y aunque la imagen no fuese muy buena, el comprobar que efectivamente se le veían los anillos “en directo” fue emocionante.

Si no lo has visto nunca, … casi mejor porque aún te queda la primera vez, y en ocasiones se disfruta más pensando en esa posible primera vez, que cuando ésta ya ha ocurrido.
Pero por si acaso, hay que decir que mucha gente se decepciona la primera vez que ve los anillos de Saturno porque espera verlo como en las fotos de los libros o internet, y suelen exclamar “¡Qué pequeño!”. Pero a quienes realmente les interesa la astronomía, seguramente les maravilló el que esa estrellita no muy diferente de las otras, la mirasen por un telescopio y la reconocieran. Muchas veces en estos casos se oye exclamar: ¡Es Saturno!, “pequeño pero inconfundible”.

Escribo ahora este artículo, un tanto distinto de lo habitual, porque en estos últimos días he tenido un montón de “primeras veces”, parte de las cuales ya recogí hace muy poco en el post titulado “Otros ortos y ocasos”. 
Pido disculpas por la reiteración en los tres primeros fenómenos que ya conté allí, pero casi emocionado y abrumado por la secuencia de nuevas “primeras veces”, repito también aquellas con imágenes ligeramente diferentes, y sumo y sigo …
Soy consciente de que hay algo de presunción y quizás alardee demasiado, pero en un blog personal es comprensible que el autor ejerza de bilbaíno. Y más en este caso, porque yo soy de Bilbao (Los de allí tenemos fama bien ganada de fanfarrones)

Ya que obtuve estas imágenes, me apetece compartirlas. Algunas de las fotos son muy malas técnicamente o apenas se intuye lo que se menciona, pero ese es precisamente el valor que tiene el apreciar algo que es difícil. Mi objetivo ha sido verlo. Pero también he querido obtener una evidencia de lo que he visto, aunque sea de mala calidad. Es solo la prueba.
Quizás algunas situaciones estén “cogidas con afileres” o haya hecho una pequeña trampa al asimilar “primera vez” con “la vez más…”. Pero la acumulación de 10 observaciones novedosas para mí, en un plazo de solo 15 días, me ha parecido una pasada, incluso me ha abrumado.

Por orden cronológico: 

Las 3 primeras (a, b y c) ya las conté no hace mucho. Si las viste, puedes seguir por la d), o si quieres más detalles, los tienes en "Otros ortos y ocasos"

a) La primera vez que vi a Mercurio por la tarde en verano

Mercurio el 19-7-17, a la derecha del mástil de la antena, en una imagen similar, pero distinta, de las que puse hace poco. Fue visible sin telescopio hasta la puesta.
Como dije en otra ocasión, desde el hemisferio Norte no es demasiado difícil verlo durante unos pocos días cercanos a las máximas elongaciones Este (Cuando angularmente está más alejado del Sol y se pone después que él) si ocurren en fechas cercanas al equinoccio de primavera, pero sí cuando ya está más cerca el equinoccio de otoño, como ahora.

b) La primera vez que vi salir simultáneamente a la Luna y Venus.
20-7-17, unos minutos después de la aparición simultánea de los dos astros por el horizonte.

c) La primera vez que vi la Luna a menos de 30 horas de nueva, (La vez que la vi más fina)

El 22-7-17 pude observar la Luna más "fina que nunca" desde que salió por el horizonte.

d) La primera vez que he visto pasar la Estación Espacial (ISS) con una magnitud -4 (La vez que más brillante la he visto)
El 24-7-17 la ISS mostró una magnitud -4, al pasar a gran altura junto a las constelaciones de Lira y Cisne. La estrella más brillante, y que está situada cerca del trazo dejado por la ISS, es Vega.
Comparando con la magnitud de las estrellas de la imagen pudiera parecer que no brilla tanto, pero hay que tener en cuenta que éstas acumularon luz en el  mismo punto durante los 30 segundos que duró la exposición, mientras que la ISS no, porque se iba moviendo.

Parece que es la primera vez que alcanza esta magnitud, al menos en el último año, según los datos que he consultado en Heavens-Above.com, aunque puede que no sean del todo fiables porque utiliza parámetros orbitales actuales que podrían haber cambiado.

e) La primera vez que he visto la Luna cambiar de acompañante de forma inmediata, al encontrarse primero cerca de Venus y luego de Mercurio, uno en el crepúsculo matutino y el otro en el vespertino.  
Siempre son muy sugerentes las imágenes de la Luna cercana a alguno de los dos planetas interiores, porque la fase siempre será muy fina y se verá en los crepúsculos. Podría estar con los dos a la vez, pero nunca la ví uno después del otro.

Si el día 22, última vez que se pudo ver la Luna de madrugada (menguante)  relativamente cerca de Venus, el día 25, el primero que pudo verse por la tarde, (creciente) estaba próxima a Mercurio, como aparece en esta imagen.
25-7-17 La Luna creciente, adornada con su luz cenicienta, cerca de Mercurio (próximo al horizonte casi en el centro) y la estrella Régulus encima del primer planeta.
Creo que ésta ha sido también la primera vez que he podido ver la Luna de menguante a creciente, solo con 3 días de diferencia (en realidad 3 y medio). Solo 2 días dejé de verla por estar nueva.

f) La primera vez que he podido apreciar la fase de Mercurio,
Aunque, al igual que Venus, Mercurio presenta fases por ser un planeta interior, es mucho más difícil apreciarlas porque en mucho más pequeño, está más cerca del Sol y solo puede observarse en muy pocas ocasiones. Además cuando la fase es pronunciada solo estará por encima del horizonte en pleno día.

26-7 Imagen de Mercurio en muy malas condiciones. Me pareció que la imagen era alargada, lo que correspondería a una fase marcada, pero al estar cerca del horizonte, la difracción hacía muy difícil comprobarlo.
Nunca antes había visto Mercurio en fase y pensaba que con mis medios no era posible, pero consultando luego en el programa Stellarium, comprobé que, efectivamente estaba en una fase evidente, prácticamente un 50%.
Para poder verlo más alto y mejorar la calidad de la observación evitando la difracción, la solución era verlo de día. No sería la primera vez que lo iba a conseguir, pero sí la primera vez que lo hacía estando en fase marcada.

27-7 Mercurio en cuarto menguante. La imágenes no son claras porque los medios técnicos no eran buenos y las condiciones con el cielo brillante tampoco, pero se aprecia la fase. Por el ocular del telescopio se veía mucho más claro.
Ayer día 2 de agosto lo vi cuando presentaba una fase de solo un 41% poco después de ocultarse el Sol, pero no pude obtener ninguna imagen mejor que éstas.


g) La primera vez (creo recordar) que haya visto por la mañana una luna de solo 4 días.
27-7-17 La imagen, tomada poco antes del mediodía, es posterior a la hora en que la vi, sin la cámara de fotos a mano.

h) La primera vez que (casi) he visto salir una luna antes del cuarto creciente. De solo 5 días.
La salida de la luna en estas fases es difícil de observar porque lo hace de día, por la mañana con el Sol ya alto y el cielo brillante, y ella tiene poco brillo por la fase fina.
28-7-17 a las 13:05. 20 minutos después del orto teórico se puede apreciar, o al menos intuír, la débil luna de 5 días (5 días después de nueva). A esa hora la vi con prismáticos y solo 4 minutos después a simple vista. La bruma del horizonte (casualmete solo por la zona por donde salía la Luna) me impidió verla incluso antes.

i) La primera vez que he observado el proceso completo de la X lunar, y la primera imagen que he podido obtener de este fenómeno.
30-7 Un extraño y efímero juego de luces y sombras que en la conjunción de 4 cráteres hace aparecer una letra X brillante cerca del terminador, pero incrustada en la parte oscura de la Luna.
Casualmente el proceso duró desde que se me ocultó el Sol (tras una nube cerca del horizonte) hasta la puesta de la Luna. Desde las 9:15 a la 1:15. 4 horas que coincidieron, desde que se empezó a formar la X hasta que se fue desdibujando.

Gracias a mi amiga Kruchi, experta en estos temas que me guió con el wasap, pude descubrir también la V, y desde Facebook Isaías Gonzalo me indicó que también estaba la O, componiendo "VOX". 
La imagen invertida verticalmente fue tal como lo veía por el telescopio. Podría haberla volteado para obtener la orientación real, pero he preferido dejarla como yo la vi.

Y otra sorpresa, de cosecha propia: El descubrimiento de que uno de los brazos de la X tiene forma de interrogante, lo cual cuadra muy bien con el significado que a esa letra le damos los matemáticos: la incógnita. En el ocular se apreciaba mucho mejor que en la foto.
En la imagen se indica en el mismo tamaño y orientación la “X”, la “V”, la “O” y la “?”


j) La primera vez que he visto la Luna con una asa, o un aro a modo de pendiente.
En la misma línea de lo anterior, uno de los aspectos destacables que se pueden observar en algunas ocasiones en el terminador lunar (la frontera entre la parte iluminada y la que está en sombra) es la zona denominada Sinus Iridium, o la Bahía del Arco Iris, cuando empieza a ser iluminada por el Sol en su contorno y puede verse claramente con telescopio o incluso con prismáticos una especie de puente o aro brillante que sobresale apreciablemente del contorno de la imagen lunar.
El 2-8-17 a las 21:45 se apreciaba claramente con unos prismáticos la Bahía del Arco Iris, sobresaliendo por la parte superior izquierda de la Luna. Imagen tomada directamente con una cámara compacta (zoom a tope, X30)
En realidad ya había visto una imagen similar, brevemente y en peores condiciones hace varios años cuando alguien me llamó por teléfono diciéndome que estaba viendo algo muy raro en la Luna. Pero esta ha sido la primera vez que he he conseguido pillarlo yo, después de mucho tiempo y numerosos intentos frustrados por la meteorología o porque las pocas horas en que es apreciable no coincidían de noche con la Luna sobre mi horizonte. También ha sido la primera vez que he conseguido fotografiarlo.
En esta ocasión (al igual que la X) lo pude ver durante varias horas seguidas, apreciar la evolución de la imagen y tomar fotos directamente o a través del telescopio con más detalle, como las siguientes:
La zona del terminador, tal como lo vi con el telescopio a las 22:15 (imagen invertida en sentido Este-Oeste) en la que se aprecia el "asa" de Sinus Iridium arriba a la izquierda. En el recuadro, esa zona 20 minutos más tarde.
Como la noche de la X, también Kruchi me enseñó otros detalles de la Luna que pude apreciar por primera vez, pero todo ello podría dar para otro artículo.


Todo un atracón de primeras veces. Al igual que en nuestra vida cotidiana, en ocasiones ocurrieron por casualidad y otras han sido retos que han llegado a lograrse, frente a otros que no lo hicieron y no se cuentan. Sé que algunas no tienen mucho mérito, y en la h) he hecho una pequeña trampa porque intenté ver la salida de la Luna pero solo la pude ver unos minutos después. Pero lo cierto es que se me han acumulado en estos días de cielos despejados y por eso lo de escribir este post y aprovechar para poner algunas de las imágenes que he ido obteniendo aunque, tal como he dicho antes, varias de ellas sean de mala calidad y solo testimoniales.

Volviendo la vista (mejor dicho la memoria) mucho más atrás, recuerdo otras primeras veces: La emoción que sentí la primera vez que vi Venus de día a simple vista, ¡Y también a Júpiter en otra ocasión!
Incluso, en los comienzos de mi afición, la primera vez que lo vi de noche y no supe identificar aquella brillante estrella que estaba de más, la primera vez que vi un cometa, o una galaxia o un cúmulo, la primera vez que vi una estrella de día con el telescopio (Arturo), o el pasado año, cuando fui batiendo records con otras estrellas cada vez más débiles que iba viendo de día, hasta llegar a Mesartín, gamma Géminis, de magnitud 4.5. 
Si, aunque algunos colegas no me creen, puedo asegurar que ví esa bonita estrella en pleno día descubriendo que era doble, antes de comprobarlo la noche siguiente.
En esta imagen, tomada el 30-7-17, se indica la posición de la estrella Mesartin, que a pesar de su poco brillo la ví de día con mi telescopio de solo 6 pulgadas el 28-7-16, hacia las 10:30 de la mañana. Puede compararse con las Péyades y las estrellas de Perseo, a la izquierda de la foto.

Me acabo de dar cuenta de que casi todas estas primeras veces han ocurrido en un lugar especial, del que hablé hace un par de meses, y todas las imágenes que aparecen en este post las he tomado estos pasados días desde este pequeño pueblecito que es Araúzo de Torre. Es lógico. También muchos records de atletismo, se consiguen en lugares donde las condiciones de altitud o clima son más adecuadas para ello.

jueves, 27 de julio de 2017

¿Más lluvias de estrellas? No gracias

Se aproxima el mes de agosto, y como todos los veranos por esas fechas habrá algo de lo que todos los medios de comunicación se harán eco, y la gente preguntará: Las estrellas fugaces, las famosas lágrimas de San Lorenzo, técnicamente  la lluvia de meteros de las Perseidas, de la que ya hablé el año pasado.

Realmente algunas lluvias de meteoros son un bonito espectáculo celeste aunque decepcionante para la mayoría de la gente que intenta verlo por primera vez porque ha oído hablar mucho de ello pero no sabe lo que puede ver, y espera mucho más. 
Por lo que se cuenta y las imágenes que se suelen poner, parece que todo el cielo va a verse surcado por puntos luminosos que se mueven rápidamente; pero con mucha suerte si uno no se aleja mucho de su lugar de residencia y se sitúa en un lugar muy oscuro (la mayoría de la población vive en zonas muy iluminadas), después de estar mirando hacia arriba un buen rato podría ver solo algún que otro meteoro solitario.

Foto: epod.usra.edu / Wally Pacholka
Pero como parece que estas noticias tienen mucha aceptación, cada vez se anuncian más y  más lluvias de estrellas y es muy probable que, sin esperar a las famosas Perseidas, estos días de finales de julio oigas hablar de las Delta Acuáridas.
Un anuncio de las esta lluvia, el pasado año.
No hagas caso.

En la presentación del blog hace ya casi dos años dije que intentaría no ser demasiado duro con los frecuentes despropósitos de algunos medios de comunicación en estos temas, aunque lo cierto es que no he hablado mucho de ellos. 

Pero este tema es un claro ejemplo. Mi colega Manu Arregi lo expresó muy bien en Facebook el pasado mes de junio con ocasión de otra de esas múltiples lluvias que nos anuncian:
Yo estoy totalmente de acuerdo con Manu
Alguien añadió que también las Cuadrántidas, pero efectivamente solo hay 3 o 4 lluvias que merezcan la pena.

Podría decirse que la información nunca está de más y siempre habrá alguien a quien le interese. En este caso no:

No tiene sentido anunciar estas cosas en los medios, porque los expertos que vayan a observarlas ya conocen las fechas y las características de las diferentes lluvias y al público en general lo único que se hace es frustrarle porque no va a ver absolutamente nada.

Aquí pongo una lista de las mejores lluvias, entre las que por cierto no están incluidas las Delta Acuáridas de estos días, donde se puede apreciar la diferencia entre las 3 mejores y el resto, en la columna que indica el número de meteoros por hora (cuidado con la cifra, luego lo aclaro)

No conozco a nadie que haya manifestado su satisfacción después de haber ido a ver una lluvia de estrellas tras oír anunciarlas en la tele o internet, salvo algunas contadas que fueron excepcionales. Sí hay gente que tiene buenos recuerdos, debido a experiencias casuales  cuando las vio sin ir a buscarlas, a veces personas que viven o vivieron en ambientes rurales, “Antes cuando apenas había débiles luces en la calle, las veíamos en agosto mientras pasábamos el rato conversando sentadas en la plaza del pueblo”.

Si vas expresamente a buscarlas, te cansas de esperar y te vuelves a casa decepcionado. Solo si casualmente ves alguna de vez en cuando sin esperarla es cuando te queda una bonita sensación. Por ejemplo si participas en alguna observación del cielo esos días, mientras estés pendiente de otros astros seguramente verás alguna.
Además está la exageración y la repetición de los tópicos y consejos que, excepto en los casos citados, no suelen ser efectivos. A este respecto te recomiendo vivamente este artículo del blog del inefable Dani Kaxete (el fotógrafo que inmortalizó el mejor banco del mundo) que con su particular sentido del humor ironiza sobre estas noticias: “La lluvia de estrellas del siglo
No te lo pierdas porque es para reírse un montón.

Un dato que en casi todos los casos en vez de informar produce el efecto contrario es proporcionar la tasa horaria cenital (THZ).  Un número que indica cuantos meteoros podrían verse en el  momento del máximo, en las mejores condiciones posibles si casualmente coincidiera con el radiante en el punto más alto y si se cubriera con la vista toda la bóveda celeste. Habitualmente en las informaciones de los medios se dice que ese es el número de las que podrás ver, cuando en condiciones normales se verán menos de la quinta o parte, o mucho menos si no estás en un lugar muy oscuro.

Aquí a veces parte de culpa la tenemos los divulgadores que durante una entrevista no precisamos bien el término y no nos damos cuenta de quién va a leer la noticia, y otras los periodistas que les dices una cosa (se verían si…-condiciones que nunca se cumplen- ) y ponen otra (se verán)
Si pone que verás 20 meteoros en una hora, quiere decir que probablemente tengas que esperar más de un cuarto de hora para ver el primero. Como mucho antes de eso habrás perdido la atención por aburrimiento y decepción, es posible que el primero te lo pierdas y antes del segundo te dediques a otra cosa.   Pasa incluso en las mejores lluvias.
Cuando leas que “se verán nosecuantas en una hora” debes tener en cuenta que para tí eso es una auténtica mentira.

Como es época de las Delta Acuáridas, pongo dos recortes de noticias que se dieron el año pasado y se pueden encontrar en internet:

Como lo primero que se mira son las imágenes, hay que decir que las de estas dos noticias  son un engaño total. No tienen nada que ver con la realidad, ni por mucho. Eso no es lo que el lector verá, sino otra cosa totalmente diferente. Algo así, si como para anunciar una película de Rossy de Palma, ponen en la cartelera a Scarlett Johansson.

Si eres muy aficionado al tema, tienes suerte con las Delta Acuáridas porque este año 2017 la Luna creciente ya se habrá ocultado y no molestará de madrugada, precisamente cuando el radiante estará alto  ¡Pero esto ya te lo sabes!

Si no estás acostumbrado a observar estrellas fugaces, pasa de estas de finales de julio. No lo intentes. Alégrate si por casualidad ves alguna mientras estás a otra cosa y, eso si, aprovecha la noche del 12 al 13 de agosto o las contiguas a ver si hay suerte porque alguna perseida seguramente verás, aunque desde luego las previsiones indican que va a ser una lluvia inferior a la del año pasado.

En diciembre y en enero tendrás otras dos lluvias parecidas, pero el frío probablemente hará que no te animes a tumbarte mirando al cielo y quedarte un buen rato observando.

¡Vaya! Edito el post y añado este párrafo porque me había olvidado de los lectores de este blog que viven en el hemisferio Sur. Intentaré compensarlo escribiendo algún artículo el próximo mes de agosto especialmentne para ellos. 
Ahora allí es invierno, y sin duda disfrutarán más fácilmente de las Gemínidas y las Cuadrántidas dentro de unos meses.
Quizás alguien desde allí nos pueda decir si hay tradición de observarlas y se les anuncia tanto en los medios.



Y para acabar con algo positivo, piensa un deseo y pídelo, veas estrellas fugaces o no las veas.

jueves, 20 de julio de 2017

Otros ortos y ocasos

Cuando en Astronomía se habla de ortos y ocasos normalmente se refieren a la salida y la puesta del Sol. Pero por supuesto, podemos referirnos a cualquier otro astro, en los momentos en que aparece por el horizonte o desaparece tras él.

Éstos son mucho más difícil de observar porque, como el brillo del astro será muchísimo menor que el del Sol, es fácil que deje de verse antes de llegar a ponerse, o no sea observable hasta un tiempo después de salir, debido a la bruma del horizonte y al fenómeno de extinción atmosférica porque al estar a baja altura su luz debe atravesar una mayor capa de aire antes de llegar a nuestros ojos.

Hoy me voy a referir a algunos de éstos porque la pasada noche, con menos de 6 horas de diferencia, he podido observar dos espectáculos muy especiales: la puesta de Mercurio y la salida simultánea de Venus y la Luna. Por las circunstancias en que se han producido para mí han sido únicos; la primera vez que se han dado esas condiciones.
Lo voy contar ya porque durante unos pocos días podrá verse algo parecido, por si lo lees a tiempo y quieres intentarlo, aunque el segundo fenómeno no lo verás exactamente igual que yo.

Puesta de Mercurio
Ayer 19-7-17 a las 22:25 (Hora Central Europea), pude localizar a simple vista al escurridizo primer planeta y obtener unas imágenes de la puesta de Mercurio.
Desde mi terraza en Araúzo de Torre, Mercurio se podía ver como un débil puntito junto al mástil de la antena y a la derecha suyo.
Estos días se produce la llamada máxima elongación oriental de Mercurio, únicas ocasiones en que este astro puede ser observable en el crepúsculo vespertino. De todas forma en el hemisferio Norte el poder observar este planeta al atardecer estando más cerca ya el equinoccio de otoño que el de primavera no es fácil. 
Yo no recuerdo haberlo visto nunca en estas fechas al atardecer, y desde luego pude hacerlo porque el cielo estaba muy limpio por el horizonte Oeste. Y aún más difícil es el hecho de haber seguido viendo al planeta hasta el momento de su ocaso. Aunque lo vi ocultarse tras un árbol, prácticamente estaba a altura cero porque lo observé desde la terraza en la parte más alta de mi casa.

En esta otra imagen se aprecia un poco mejor, sobre el borde de la chimenea de la dcha.


















A las 22:40 se oculta tras las ramas de un árbol


















Salida de Venus y la Luna

Menos de 6 horas después, acudí a mi lugar preferido de observación, a un kilómetro del pueblo, con un horizonte Este plano y a baja altura, y esperé la salida de la Luna y Venus.
Volví a tener la suerte de encontrarme un cielo totalmente limpio, a las 4:11 (HCE) comenzó a aparecer el cuerno superior de una fina Luna menguante, y antes de que saliese completamente apareció Venus, tal como se recoge en la imagen, con lo que puede decirse que la salida de ambos astros fue simultánea.
Desde las cercanías de Araúzo de Torre a las 4:11 (HCT) del 20-7-17 salen Venus y la Luna. Cerca de ella, la estrella Aldebarán 

Poco a poco fueron ascendiendo ambos astros y pude obtener estas otras imágenes.


































Durante unos pocos días podrá verse Mercurio (y su ocaso) al atardecer, y durante varios meses el orto de Venus al amanecer.
Este último ya no ocurrirá a la vez que la aparición de la Luna, porque ésta sale cada día más tarde y Venus en pocos días no cambia mucho, pero te invito a ver, especialmente también estos días próximos, la salida de ambas porque aunque ya no sean simultáneas la Luna cada vez más fina hará que compongan una preciosa imagen en el crepúsculo matutino.
Tienes otra oportunidad, el día 21, y quizás también el 22 si consigues ver la finísima Luna el sábado, solamente un día antes de la Luna nueva.

Como tengo prisa por publicar esto por si a alguien lo lee a tiempo y le sirve de ayuda para intentar las observaciones, dejo para mañana el anexo “Si quieres saber más”, donde recogeré varios aspectos más técnicos relacionados con el tema, pero que son intemporales y no tienen tanta prisa.

Venus de día a simple vista

Solo quiero añadir que la presencia de la Luna cerca de Venus, podría permitirte mañana mismo (viernes 21) ver al segundo planeta en pleno día a simple vista, como he conseguido hacerlo yo poco antes de mediodía de hoy:  Busca la Luna, colócate en un lugar a la sombra pero desde donde sigas viéndola, utilizando prismáticos intenta localizar no muy lejos (a unos 25º hacia el Oeste) un puntito brillante en el cielo que será Venus, toma una referencia respecto a algún poste o tejado (moviéndote si es necesario), e intenta aguzar el ojo y verlo luego sin los prismáticos. No es fácil, pero si lo logras verás que es una sensación muy especial ver lo que parece "una estrellita" en pleno día.

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Añadido el día 22

Por segunda vez modifico éste post, en esta ocasión para poner unas imágenes que he obtenido esta mañana poco después del orto de la Luna ¡solo 29 horas antes de la luna nueva! No recuerdo haber visto nunca una fase tan fina. 
Se veía perfectamente a simple vista, y en la imagen ...¿parece que se intuye incluso todo el borde del disco lunar? No. Es solo una casualidad, efecto de las ramas del árbol.
Desde Araúzo de Torre, 22-7-2017 a las 6:15 (4:15 T.U.)

En esta otra imagen, instantes después del orto, cuando pude orientar la cámara tras ver aparecer la Luna por el horizonte:
22-7-2017 a las 6:06 (4:06 T.U.)
Como el tema va de la pareja Venus-Luna, en esta otra imagen aparecen las dos. Como en ella es difícil distinguir la Luna, después pongo un recorte de la misma foto ampliada y con un poco menos de brillo, para que la puedas localizar. 
Venus sobre el árbol, y la Luna cerca del horizonte entre el árbol y el arbusto de su izquierda. 

La fina Luna en el centro de la imagen (Recorte de la foto anterior)

Al margen de ésto, quiero pedir disculpas por el despiste cuando anuncié la luna nueva para el día 24, cuando en realidad es el 23, y por ello la gran dificultad de mi propuesta para ver Venus en pleno día partiendo de la Luna el día 21 (dos días antes de nueva es muy difícil localizarla en pleno día). 
Pero te invito a intentarlo el próximo mes de agosto, concretamente el día 19 al principio de la mañana (luna de 2,5 días antes de luna nueva). 
Si quieres ir a tiro fijo, antes de amanecer (en España hacia las 7h), no tendrás problemas en ver Venus junto a la Luna si tienes el horizonte Este despejado. Toma referencias en el horizonte y entre los dos astros, espera a que salga el Sol, y con la Luna ya localizada intenta ver Venus apenas a 3º de ella. En América un poquito más separados. 

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Añadido el día 21:
Tal como anuncié, ahora con más calma detallo algunos aspectos técnicos.




- Condiciones de observación del ocaso de Mercurio
Mercurio es el planeta más cercano al Sol y por ello desde aquí siempre estará situado en nuestro cielo relativamente próximo al astro rey, nunca estará en plena noche por encima del horizonte, y solo será observable en los crepúsculos en los momentos de su máxima separación con el Sol (máximas elongaciones) que se producen 6 o 7 veces al año, en periodos de pocos días.
Por eso no es fácil verlo en un cielo todavía brillante, y aún más complicado seguirle hasta el momento de ocultarse por el horizonte donde la observación de cualquier astro incluso en plena noche es más problemática.
Tal como recogí en el artículo "El planeta sureño se asoma por el norte" en el hemisferio Sur las condiciones son mucho más favorables que en el Norte, donde únicamente en las máximas elongaciones orientales cercanas al equinoccio de primavera se dan las condiciones adecuadas.  
Por eso mi sorpresa de poder haberlo visto en esta ocasión, que aún estando cerca de la máxima elongación, para el hemisferio Norte es la peor de todas este año.

En el siguiente gráfico se representan las posiciones de Mercurio en latitudes medias Norte y Sur (corresponden aproximadamente con Madrid y Montevideo o Buenos Aires) durante este año 2017, y se puede apreciar lo dicho antes.


La zona central negra corresponde a la noche, las franjas azules a los crepúsculos y las líneas sinusoidales los momentos del orto y ocaso de Mercurio. Se han marcado con flechas los momentos cercanos a las máximas elongaciones, cuando es posible observar Mercurio. Las dos flechas blancas corresponden a estas fechas actuales y se aprecia como desde el hemisferio Sur el ocaso se produce ya de noche, mientras que en el Norte (latitudes medias) es en el crepúsculo, lejos de la noche.
Cuanto más se meta la trayectoria curva en la franja negra, las condiciones serán mejores. Se ve la enorme ventaja del hemisferio Sur y precisamente ésta es la mejor oportunidad para verlo desde allí, y la peor desde el Norte.

- Orto simultáneo de la Luna y Venus:

Teóricamente el momento del orto o salida de astros de un cierto tamaño como el Sol o la Luna, se suele considerar cuando aparece el borde superior del disco, y en este caso el orto lunar fue anterior al de Venus. Pero fuera de definiciones oficiales. La circunstancia curiosa es que Venus apareció mientras la Luna estaba saliendo: después de aparecer su parte superior y antes que la inferior, y a esto me he referido como simultaneidad.

Esta simultaneidad se produjo en una zona de la Tierra muy reducida, en una estrecha franja de pocos cientos de kilómetros de anchura. En Europa apenas en el norte de la península Ibérica, el sur de Francia y más hacia el Este en lugares cercanos a la latitud 45ºN, todo ello suponiendo un horizonte plano de altura cero. En cada caso la configuración del horizonte local puede evitarlo o producirlo.

Cuanto más hacia el Este la salida de los dos astros se produjo antes y por el movimiento propio de la Luna, esta apareció totalmente antes que Venus, y cuando se vio en América La Luna se había movido acercándose a Venus, modificando la situación.
Más al Norte o al Sur otras dos circunstancias influyeron: el  paralaje (cuanto más al Norte la Luna se ve más abajo y saldrá más tarde que Venus) y la inclinación de la eclíptica respecto al horizonte, que depende de la latitud.

En cualquier caso todas estas circunstancias pudieron compensarse y hacer que en alguna reducida zona de Centroamérica y una franja de Asia también se diese la simultaneidad. 


La franja verde indica (aproximadamente) los lugares desde los que pudo verse simultáneamente el orto de Venus y la Luna
Sé que estos datos ya no te sirven de nada, pero puede ser interesante analizar las diferentes circunstancias que influyen en el tema.

martes, 14 de marzo de 2017

La otra lunita

Hoy hace justo dos semanas acababa el carnaval con el entierro de la sardina, y mientras desde mi casa se veían  los fuegos artificiales que marcaban el final de los festejos, en el cielo de Bilbao se abrió un claro entre las nubes y pude obtener esta imagen.
Como todos los meses anteriores desde el comienzo del otoño la Luna y Venus se volvían a encontrar. Pero esta vez ambas llevaban el mismo disfraz.
Desde la “ventana mágica” de mi casa el 28-2-17 a las 20:15
Bueno, en realidad he hecho un poco trampa. El martes 28 las fases eran muy parecidas, pero cuando fueron prácticamente iguales fue al día siguiente, 1 de marzo, miércoles de ceniza, porque desafiando el comienzo de la cuaresma ambos astros seguían disfrazados.

Ese día al atardecer, en el momento que obtuve las dos imágenes que he utilizado en el siguiente gráfico, las fases que nos mostraron nuestro satélite y el segundo planeta fueron casi idénticas, con un ángulo de fase 139º y 132º respectivamente. Desde la costa Este de Norte América prácticamente clavadas y desde Hawái mucho más, porque ellos lo vieron más tarde con la Luna una pizca aún más fina, por razones análogas a las que ya recogí en la parte final de este post 


Montaje de dos imágenes obtenidas el 1 de marzo a las 19:35 desde el mismo lugar que la del día anterior. Una de ellas a través del telescopio.

domingo, 29 de enero de 2017

Un triángulo equilátero descompensado

El próximo martes 31 de enero al principio de la noche, Venus, Marte y la Luna aparecerán muy próximos entre sí, y desde la zona más occidental de Europa y Africa les veremos formando un triángulo casi equilátero.
Fotomontaje con las posiciones que ocuparán los tres astros, a partir de una imagen de Venus y Marte, tomada recientemente, a la que se le ha añadido la Luna.
En realidad, la Luna destacará mucho más, y en las fotos que se obtengan sin tratamiento informático, incluso saldrá muy sobreexpuesta si se quiere que se vea Marte
Al final del artículo, en el anexo, explico las diferencias desde otros lugares.

Las posiciones cambiantes de los planetas en la bóveda celeste ofrecen espectáculos variados en muchas ocasiones y ya he recogido en este blog algunas situaciones en que la proximidad aparente de varios de ellos (visto desde la Tierra) nos mostraban situaciones llamativas. La última a finales del pasado mes de agosto, con Venus y Júpiter como protagonistas.