Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

jueves, 7 de mayo de 2020

Un cometa para los cielos del Sur

Algunos lectores me han pedido que recoja en el blog las situaciones del cielo en el hemisferio Sur. Aunque frecuentemente he puesto gráficos y posiciones comparadas desde los dos hemisferios, este post va destinado sobre todo a los habitantes de ese hemisferio.

El cometa c/2020 F8 (SWAN), protagonista de este artículo, en una imagen obtenida desde Namibia el 5 de mayo.
 Créditos: Gerald Rhemann  

La imagen es espectacular pero hay que aclarar que nadie verá algo así. Eso solo se consigue con la exposición adecuada utilizando un equipo fotográfico y de observación de alto nivel y seguramente también un tratamiento informático. Directamente será imposible ver nada de la cola.

Pero a pesar de ello, merece la pena intentar verlo. Este cometa va a estar estos días en sus mejores condiciones para ser observado a simple vista después de que su brillo haya aumentado hasta el punto teórico adecuado, pero casi exclusivamente desde el hemisferio Sur. Paradójicamente, como explico luego, a pesar de que va a pasar pasar al hemisferio Norte celeste precisamente esta noche (del 7 al 8 de mayo).  A pesar de la Luna.

Por eso invito a mis lectores de ese hemisferio (sobre todos los más meridionales: Chile, Argentina, Uruguay) aunque también los cercanos al ecuador, incluso en zonas de México. Pero, eso sí, para verlo hay que madrugar.

Una hora antes de la salida del Sol, en la zona del Río de la Plata está estos días a 26º de altura (Sobre el horizonte Este-Nordeste), desde el Sur de México a 14º pero desde el norte de la península Ibérica no llega a los 2º

Posiciones del cometa desde una latitud de 35º Sur, una hora antes de la salida del Sol.
Elaborado a partir de una imagen de Stellarium.

La posición sobre el fondo estrellado es igual desde cualquier lugar pero cambia la situación del horizonte y la orientación. 

El horizonte del gráfico corresponde a mañana día 8. La altura del cometa se reduce de día en día en esas latitudes, pero no tanto como podría parecer ya que las estrellas de referencia saldrán 4 minutos antes cada día y el Sol un poco más tarde (en el hemisferio sur). Eso supone que el día 14 la altura será unos 10º, bastante más de lo que se deduce del gráfico, y todavía subirá algo más hasta que la claridad del alba impida su visión. 

Si no conoces las constelaciones, o incluso si no estás orientado, una buena referencia es que el cometa aparece debajo de Marte, esa estrella rojiza brillante, que a su vez está debajo de Júpiter (el astro más brillante del cielo en esos momentos después de la Luna) y de Saturno. Sabemos que los tres son planetas, pero te parecerán 3 brillantes estrellas. Todo ello para lugares de latitud media del hemisferio Sur.

Mañana la Luna está casi llena que en principio es un gran obstáculo, pera a esas horas ya estará muy baja y por la zona opuesta del cielo, y los próximos días irá menguando.

Coge unos prismáticos, y barre la zona hasta encontrar una débil mancha neblinosa, como una estrellita con los bordes difusos. No será un gran espectáculo, pero ya habrás conseguido tu objetivo de ver el cometa. Aunque no veas la cola que, en contra de lo que muchos piensan, no es precisamente la características de los cometas, sino la "coma" o cabellera que envuelve al núcleo. Y aparte de estos días, no volverás a verlo porque después de dar la vuelta a finales de mes, se alejará y nunca volverá.

Quizás puedas ver algo así como la imagen en esta foto, que corresponde al cometa Wirtanen en diciembre de 2018 que fue mucho más débil que éste; pero incluso con prismáticos no esperes mucho más del Swan.

A la derecha, abajo, el cometa Wirtanen. Créditos: Javier Martín de la Asociación Astronómica Orión.
Esta es una imagen más indicativa y didáctica de cara a ilustrar lo que se va a ver; porque quien vaya buscando lo que le sugiera la que abre el artículo no va a encontrar nada, o se va a decepcionar.

Le tengo que dedicar también a Javier este post porque me ha proporcionado varias informaciones sobre el cometa, lo que me ha sugerido escribirlo.

Utiliza unos prismáticos lo más luminosos posible (por ejemplo 10x50 es suficientes y son asequibles). Lo importante es el segundo número que indica el diámetro y cuanto más grande mejor. El primero indica los aumentos, y no es importante. Incluso en este caso, con un mismo diámetro mejor menos aumentos porque cogerá más campo y te será más fácil encontrarlo y, en general, será más luminoso.

El cometa seguirá una trayectoria sobre el fondo de las constelaciones que le lleva cada vez más hacia el norte, pero cuando teóricamente estaría bien posicionado para ser observado desde el hemisferio Norte, se va aproximando al Sol. Pasa por el perihelio el 27 de mayo y aunque lo hace muy al norte del plano orbital terrestre, lo tendremos situado solo en los cielos crepusculares con la dificultad que ello conlleva por el brillo del cielo.

Descubrimiento y nomenclatura

Este cometa, cuyo nombre técnico es C/2020 F8 (Swan)  fue descubierto a partir de datos obtenidos el 25 de marzo por la cámara Swan de la nave espacial Soho, aunque los estudios que lo delataron fueron realizados días después por un astrónomo aficionado australiano.

A los cometas se les pone el nombre de su descubridor. No obstante en los últimos tiempos habitualmente los astrónomos no los descubren directamente observando el cielo, sino analizando imágenes tomadas previamente por diversos telescopios y en estos casos se les da el nombre del observatorio o del propio instrumento, y hay muchos casos con varios descubrimientos que se van numerando. 

En cuanto al nombre técnico se determina de manera similar a los asteroides: en este caso con la letra C/ seguida del año del descubrimiento (2020) una letra que indica la quincena (F por ser la segunda quincena de marzo) y el número en el orden de los descubrimientos de esa quincena. En este caso el octavo.

Curiosamente el Swan se descubrió unos pocos días antes de que se rompiera otro cometa, el Atlas, que prometía mucho para este mes de mayo pero al desintegrarse por la acción de la radiación solar ya no dará espectáculo. El Swan ha sido sin duda su sustituto, y por una tremenda casualidad dentro de solo unos días coincidirá en la posición que ocuparía (que ocupan los restos) el otro en la constelación de Perseo. Justo en las mismas fechas previstas.

Ruptura del núcleo del cometa Atlas

Evolución del brillo

El cometa Swan ya ha superado la magnitud 5 y podría alcanzar la 3, aunque las previsiones en este tipo de cometas que se acercan por primera vez al Sol son muy difíciles y es posible incluso que también se fragmentara, lo que modificaría este valor, y su evolución prevista en las próximas semanas, que se recoge en este gráfico tomado de https://cometografia.es/ de José J. Chambó.

Datos de la magnitud que ha mostrado Swan en las últimas semanas y su posible evolución.
La fuente es una magnífica web donde puede encontrarse la mejor y más completa información sobre cometas

Si no tenemos experiencia en la observación de cometas hay que tener mucha precaución con el tema de su magnitud. 

En general suele decirse que un astro es observable a simple vista cuando su magnitud (la medida de su brillo) es inferior a 6. Algunos optimistas, con cielos limpios ponen el límite en 6.5. La magnitud se mide con un número que es menor cuanto más brillante. Las estrellas más brillantes tienen magnitud 1, aunque incluso hay varias con magnitud negativa, así como algunos planetas aunque en estos es variable.

Por eso muchas veces cuando un cometa alcanza la magnitud 6 se dice que es visible a simple vista. 

Pero no. Recuerdo la decepción que provocó el Halley en 1986 cuando en los medios se anunciaba con ese criterio, se decía que ya se podía ver, pero casi nadie lo veía.

Un cometa no es un astro puntual como una estrella, sino que es difuso y puede ser muy extenso. Su magnitud se calcula integrando (sumando) el brillo total de toda su superficie, con lo que aunque tenga magnitud 5, como es el caso del Swan estos días, si se quiere ver algo es casi imprescindible usar al menos unos prismáticos para localizarlo.

Si, como estaba previsto, alcanzase una magnitud alrededor de 3 la próxima semana, entonces aparecerá en un cielo ya crepuscular, y el brillo de fondo hará también muy difícil que lo podamos distinguir sin prismáticos.

 


Órbita

En principio la órbita de este cometa parece que es casi hiperbólica, por lo que es la primera vez que se acerca al Sol y no volverá. Solo va a pasar un  breve intervalo de tiempo en el hemisferio Norte celeste: desde hoy y hasta el 24 de julio.

Siempre había estado en el hemisferio sur celeste y allí volverá para siempre.

Órbita del cometa Swan en planta (sobre el plano de la órbita terrestre (la eclíptica) y de perfil respecto a ésta.
Elaborado a partir de los datos de https://cneos.jpl.nasa.gov/orbits/

Aunque por tener órbita hiperbólica pudiera pensarse que es extrasolar como el Borisov, analizando su velocidad hay que descartarlo, y su órbita está en el límite entre la parábola e hipérbola, siendo la excentricidad prácticamente 1.

De todas formas el valor asignado en cneos.jpl.nasa/orbits es solo una estimación, tal como allí se recoge. (Se ha obtenido un valor de 1.001 pero con una incertidumbre mayor que 0.0011), pero en otros lugares también se citan otros valores de la excentricidad, desde 1.1 hasta ligerísimamente menor que 1.

También podría haber tenido alguna leve variación en su órbita y haber aumentado su excentricidad hasta hacerla hiperbólica.


Por otra parte: En la órbita puede apreciarse que no muy lejos del perihelio (por el que pasará el 27 de mayo como se ha dicho) se sitúa muy al norte de la eclíptica y por ello llegará a ser circumpolar a partir de latitudes 42º N. Pero su observación será muy difícil y desde ningún lugar de la península Ibérica alcanzará una altura mayor de 10º de noche. 

Viajando unos cuantos grados más hacia el norte aumentaría su altura, pero debido a las fechas ya acercándonos al solsticio de verano nos encontraríamos con el problema de que precisamente por la zona del cometa el cielo no se oscurecerá del todo.  ¡Vamos, que definitivamente este cometa no es para los del norte!


Aparentes paradojas:

- Aunque la magnitud del Swan sigue aumentando, cada vez puede ser más difícil verlo porque se está acercando al Sol, con lo que aparecerá sobre cielos crepusculares cuyo brillo dificultará enormemente su observación.

Esto ocurre con la mayoría de los cometas ya que al irse acercando al astro rey reciben una mayor energía que calienta su núcleo helado con lo que la actividad de sublimación de materiales se acelera, e incluso pueden producirse explosiones o rupturas que puntualmente también hacen aumentar su brillo pero a la larga pueden debilitarlo.

Pero por otra parte su posición cerca del Sol, como digo, impide verlo en un cielo oscuro donde sería más espectacular. Esto, sin embargo está condicionado por la geometría de las órbitas y la posición de la Tierra en el momento del paso del cometa por el perihelio, o de la distancia entre la Tierra y el cometa en determinados momentos.

Así hay casos de cometas pequeños, que no deberían alcanzar un brillo muy elevado pero que han pasado muy cerca de nuestro planeta y han llegado a ser espectaculares en unas pocas fechas. Un ejemplo muy claro fue el Yakutake en 1996, o en mucha menor medida pero más reciente el Wirtanen en diciembre de 2018. 

El Yakutake, que en algunas imágenes guarda bastante parecido con el Swan, aunque fue mucho más espectacular.
Un pequeño cometa que apareció casi de pronto pero durante unos pocos días de marzo del 96 causó sensación. En aquel caso la imagen que se veía a ojo no difería mucho de la fotos.


- Aún después de pasar al hemisferio Norte celeste, durante unos días continúa estando mejor posicionado para ser observado desde el hemisferio Sur terrestre.

Estos días está situado cerca de la eclíptica, un poco al Sur de la misma. Atraviesa casi a la vez la vez el ecuador celeste (este 8 de mayo) y el plano orbital terrestre (el día10).

Todavía visible al Oeste del Sol, por lo que es matutino. y la eclíptica al amanecer está más vertical en otoño (ahora es esa estación en el hemisferio sur) que en primavera (ahora en el hemisferio norte).

Aunque con el criterio de la altura del cometa una hora antes de la salida del Sol (que he tomado al principio por ser más sencilla de estimar) parece que dentro de unos pocos días estaría mejor situado desde el Norte, considerando una determinada altura del Sol bajo el horizonte (que determina más exactamente el grado de oscuridad del cielo) la situación vuelve a favorecer a casi todos mis lectores de Sudamérica y México (respecto a mi situación en la latitud 43º N) por su mayor proximidad al ecuador, donde la trayectoria de salida de los astros es más vertical.

Por ejemplo, el día 14 de mayo (cuando con una declinación de 22º N ya parece que se despide del Sur), cuando el Sol esté a 12º bajo el horizonte, el cometa visto desde Bilbao estará a poco menos de 11º de altura, desde el Río de la Plata a 11.5º y desde Ciudad de México a 18.5º.         

Y unos días después, cuando ya esté claramente mejor en el Norte (además de haber aumentado el brillo teóricamente), la luminosidad del cielo también irá en contra de los observadores del hemisferio boreal.

Es cierto que ya a finales de mayo y principios de junio habrá unos días en que podría ser visible desde zonas del hemisferio norte, pero las perspectivas no son buenas por varios motivos que se han citado.

Aquí ya ha comenzado la desescalada de la pandemia y se puede salir de madrugada, aún de noche y con ello tenemos la posibilidad de poder observar desde un lugar mejor que la ventana de casa. No conozco la situación concreta en otros países, pero tengo la esperanza de que allí también vaya mejorando.


domingo, 3 de mayo de 2020

Venus muestra su imagen más atractiva antes de despedirse, pero solo para mayores

En el mejor momento para observar al segundo planeta, llega en España la ansiada desescalada del confinamiento y ya no hace falta tener una ventana hacia el Oeste. Aunque vivas en un primer piso interior y no veas nada de cielo por tu angosto patio, ahora podrás ver a Venus mostrando una fina fase como una lunita
Coge los prismáticos y a partir de la puesta de sol (aquí los adultos podemos salir a pasear entre las 20 y las 23 horas) aprovecha para fisgar a Venus, justo en su mejor  momento. 

No conozco cómo está la situación en otros países, pero espero y deseo que en gran parte de ellos también se pueda salir a la calle y aprovechar.

Por supuesto, si tienes telescopio, disfruta de la imagen todos los crepúsculos vespertinos en que las nubes no te lo impidan.

Si sueles mirar el cielo, seguro que no hace falta que te indiquen dónde está Venus. Pero si no es así, está muy fácil: En cuanto empiece a oscurecer y hasta 3 horas después de la puesta de Sol (desde el hemisferio Sur este margen es ahora de solo 90 minutos y en ambos hemisferios e va a ir reduciendo drásticamente a lo largo del mes de mayo) ese astro brillantísimo que aparece hacia el Oeste o NorOeste, que parece la estrella más brillante del cielo.

Montaje para representar aproximadamente cómo podría verse Venus:
A) Estos días a través de un telescopio (con muchos aumentos e imagen invertida) se ve espectacular
B) Con unos prismáticos, aunque pequeño, se aprecia muy bien la fase.
He utilizado imágenes que obtuve el 27 de abril y el 3 de mayo

Evolución de la fase de Venus

Además del atractivo que tiene la visión de Venus como astro más destacado de nuestro cielo después del Sol y la Luna (tal como recogí en “La estrella de este invierno …”), sin duda lo más llamativo son sus fases, aunque solo se pueden apreciar con ayuda óptica de un telescopio o, precisamente ahora, en el periodo más espectacular durante 3 o 4 semanas del ciclo de más de 9 meses, también con prismáticos.

Al igual que la Luna, el segundo planeta también tiene fases, que cambian según la zona iluminada por el Sol y la que vemos desde aquí. Pero su evolución es muy diferente y solo son claramente apreciables durante un periodo de tiempo relativamente corto.

Algunas imágenes que he obtenido, comparadas con la que presentó durante los primeros meses de su aparición vespertina y la que teóricamente tendrá los últimos días de la misma:
Todas las representaciones están a la misma escala. La primera y la última (practicamente imposibles de obtener por estar junto al Sol) están dibujadas
Aunque en las imágenes que he obtenido a través del telescopio aparecía invertido, las he dado la vuelta para mostrarlas como se hubieran visto directamente.

Pensé publicar este artículo una vez finalizado el ciclo, recogiendo las fotos más espectaculares. Habría quedado más riguroso y bonito, pero he preferido anunciarlo ahora para que la gente pueda observarlo.
Seguiré actualizándolo

Diferencias con las fases de la Luna

De  las fotografías anteriores se deducen varias circunstancias:
Por un lado la orientación de la imagen: Si vista desde el hemisferio norte la Luna menguante tiene forma de letra C (y la creciente de D), Venus es al revés, y ahora que tiene la curvatura a la derecha como una letra D, está menguando.
Desde el hemisferio Sur todo al contrario.

Por otra parte, mientras que en la Luna la duración de cada una de las fases (la Luna llena, nueva y los cuartos) es muy similar, en Venus no: De la fase llena a cuarto menguante pasan unos 7 meses (en el presente ciclo desde el 15 de agosto de 2019 hasta el pasado 26 de marzo, y de cuarto menguante a nueva (o casi nueva, porque a veces queda un finísimo arco y no desaparece del todo) poco más de 2 meses, concretamente eso ocurrirá el próximo 3 de junio.

Además, dependiendo de la fase el tamaño varía mucho: En la Luna solo a veces se ve con un diámetro 14% más grande que otras (tomando los valores extremos) y este cambio de tamaño no está relacionado con la fase. En Venus si: Siempre cuando nos presenta todo el disco iluminado el tamaño aparente es el mínimo, y según va menguando la fase ese tamaño aumenta enormemente.

Todo ello es debido a las posiciones que ocupa Venus respecto a nuestro planeta, como se puede apreciar en este gráfico:
Posiciones de Venus respecto a la Tierra, junto a la fase y el tamaño aparente que observamos desde aquí.
Aunque evidentemente el tamaño de los astros y las órbitas no están a la misma escala, las 4 representaciones de su visión desde aquí sí lo están entre ellas.

También Mercurio tiene una mecánica de fases similar, pero son muchísimo más difícil de apreciar, al igual que el propio planeta. Galileo enseguida dedujo que Mercurio también tendría fases, pero su observación no estaba al alcance de su primitivo telescopio.



¡CUIDADO!
Como he dicho más de una vez, Venus puede verse en pleno día, y conociendo aproximadamente su elongación o mejor sus coordenadas horizontales (su acimut y altura) ayudado por unos prismáticos, barriendo la zona, puede localizarse fácilmente. Bajando luego en vertical hasta el horizonte y tomando una referencia concreta, puede intentarse después a simple vista.
Ahora incluso, es más atractivo olvidarse de ese objetivo y eliminar el último paso, porque en estas 2 o 3 semanas el espectáculo no estará en pillarlo in fraganti de día, sino en cotillear su fase.

Pero este método para verlo de día ahora puede estar CONTRAINDICADO E INCLUSO SER PELIGROSO.


Debido a que Venus ya se va a situar cercano angularmente al Sol, en esa búsqueda es muy fácil que nos topemos con el astro rey y el efecto de las lentes  podrían ser FATALES PARA NUESTRA VISTA.
Por eso, aunque ahora cada vez es más reducido el intervalo de tiempo desde la puesta de Sol hasta la de Venus, si n o somos expertos debemos esperar a que el Sol se ponga para proteger nuestra salud ocular.
No obstante, aunque solo sea para recordar viejos tiempos y la evolución de los instrumentos, en el anexo recojo mi experiencia en este tema utilizando el telescopio.


El título del post.
De acuerdo. Utilizo títulos llamativos, pero eso lo hace todo el mundo que quiera que alguien le lea. Pero intento que siempre estén justificados y sean rigurosamente correctos.

En este caso la coletilla final suena a doble sentido, como otras muchas frases, según la interpretación que se les quiera dar.

Porque todo esto es solo para mayores de 14 años, al menos en España donde son esos a los que se les acaba de abrir la posibilidad de salir de casa de 20 a 23 horas, precisamente cuando podemos ver a Venus.
Los niños no, porque a las 18 horas tienen que volver a casa. Pero ellos tendrán otras muchas oportunidades, la primera dentro de 19 meses cuando la situación se repita y esperemos que no haya restricciones para salir de casa. Por eso, como dice el título del post estas sesiones son solo “para mayores” de 14.

Si tienes algún niño que quiera ver la fase de Venus con los prismáticos, no te queda más remedio que buscar una ventana con la orientación adecuada, aunque es posible que la  mayoría de la gente no la tenga. Una vez que lo tengas localizado y antes de enseñárselo deberías fijarlos en un trípode porque si no, a él le costaría encontrarlo. Pero tiene toda la vida por delante y la oportunidad, si sigue interesado en el tema, de ver otras situaciones similares.



Localización segura de Venus de día con un telescopio

Si tenemos un telescopio, por supuesto nos podemos olvidar de los consejos que he dado y de los prismáticos porque las imágenes nítidas y de gran tamaño que Venus nos ofrecerá a través de cualquier ocular, serán magníficas.

Utilizando adecuadamente los métodos de búsqueda del telescopio podemos localizarlo y verlo de día sin el problema de que el Sol se cuele accidentalmente en el ocular. Recuerdo que cuando no existían las monturas computerizadas, normalmente yo conseguía encontrarlo casi siempre después de varios intentos, pero ahora disponiendo de ellas no hay ningún problema, con solo comprobar previamente la nivelación correcta de la montura e introducirle los parámetros de tiempo y lugar, poniéndolo en estación con el Sol. ¡Cuidado! En este proceso previo nunca mirar por el ocular si no tenemos un filtro solar, sino por proyección.

Aunque casi siempre sale “a la primera”, no dejo de sentir un punto de euforia o admiración cuando, después de ordenarle que vaya a Venus, el telescopio comienza a moverse solo, se detiene, miro por el ocular y ¡Ahí está el segundo planeta! Destacando con su brillo sobre el cielo de día, y en estas fechas luciendo su imagen más atractiva.


Recuerdo que ya hace muchos años, utilizando una montura ecuatorial ponía en estación el telescopio a partir de la posición del Sol o de la Luna durante los días en que (según la fase) ésta era fácilmente localizable y estaba más cercana a Venus, y con las coordenadas de éstos y del planeta, lo encontraba. 
No siempre al primer intento porque la puesta en estación (orientación exacta según el eje terrestre) en pleno día y sin tenerlo en una ubicación fija, no era fácil y tuve que aprender algunos trucos: El Sol lo colocaba fácil en la pantalla proyectado por el ocular, pero si no coincidía exactamente la declinación y A.R. del telescopio con lo que me decían las efemérides, era porque no lo tenía perfectamente orientado y había que ir girando la montura en azimut hasta que coincidiera.

Las fases de Venus, argumento clave para el sistema heliocéntrico.

Como parece que fue Galileo quien primero utilizó un telescopio para observar el cielo, fue él quien descubrió, aparte de otras muchas cosas, que el segundo planeta presentaba fases, y junto al hallazgo de los 4 satélite que no giraban en torno a la Tierra sino alrededor de Júpiter, la evolución de las fases de Venus dejaba claro que el sistema geocéntrico era incorrecto.

De hecho fue esta la principal prueba que confirmaba su aceptación previa del sistema Copernicano del que antes no se atrevió a defenderlo públicamente porque solo tenía indicios indirectos.


Según el sistema geocéntrico, representado en la imagen, tanto en las proximidades de las posiciones 1 y 3 (en ambas conjunciones con el Sol), Venus debería mostrar una fase muy fina, y desde aquí en ningún momento del recorrido por su epiciclo sería posible ver más del 50% de su superficie iluminada. 
Las observaciones nos muestran que en las proximidades de la posición 3 se ve el disco completo y que las fases recorren todos los porcentajes, siendo en la mayoría de las fechas de una entidad imposible según el esquema geocéntrico pero perfectamente de acuerdo con lo que podría esperarse del sistema heliocéntrico.

Desde principios de 1610 Galileo dispuso de un instrumento con mucha mayor calidad que los que había elaborado anteriormente y que le proporcionaba 30 aumentos. Si en las primeras semanas de ese año se centró en la observación de los satélites de Júpiter, tuvo mucha suerte con Venus porque en mayo el segundo planeta tuvo su conjunción superior, y como consecuencia unas semanas después de ella el comienzo de su aparición vespertina, y Galileo pudo observar toda la evolución de su fase y su tamaño aparente.

El 17 de diciembre la fase ya estaba en un 50%, lo que podríamos llamar el cuarto menguante, y vio como los días siguientes seguía menguando con un aspecto “cornudo”. Pero incluso antes de eso, concretamente el día 11, con suficientes indicios, algo de miedo a equivocarse pero también a que alguien le quitara la primicia, envió un mensaje cifrado a Giuliano de Médici “conteniendo un poderoso argumento a favor de la constitución copernicana”, añadiendo que “A su debido tiempo publicaré su descifrado y otros particulares

Pero una vez comprobado que todo continuaba como él suponía, Venus mostraba ya una fase inferior al 50%  y no pudiendo reprimir la emoción de su hallazgo, el 30 de diciembre le envió una carta a Cristóforo Clavio narrando en detalle el proceso “que he observado en Venus de tres meses a esta parte”, y augurando lo que ocurriría en el futuro con gran precisión “Comienza ahora a tornase en una figura notablemente cornuda, e irá menguando así mientras que sea vespertina, y a su debido tiempo la veremos matutina con sus cuernecillos sutilísimos y apartados del Sol” y siguió con la descripción de lo que seguiría ocurriendo con la fase y el tamaño aparente, durante toda la futura aparición matutina.

Añadió luego frases vehementes fruto sin duda de la emoción de su descubrimiento, como “Tengo el modo de verla tan clara, tan pura y delimitada, como vemos la propia Luna con la visión natural, y la veo con un diámetro igual al radio de la Luna a simple vista. He aquí, señor mío, aclarado cómo Venus (e indudablemente lo mismo hará Mercurio) va en torno al Sol, centro sin duda alguna de las máximas revoluciones de todos los planetas
Yo también la ví desde mi balcón, de la misma manera que describe Galileo: Composición de dos imágenes del día 27, con la Luna y Venus (éste ampliado por telescopio) mostrando casi la misma fase, aunque la del satélite esté creciendo y la del planeta menguando. 
Yo le puse a mi telescopio el doble de aumentos que Galileo (los mínimos que me permiten mi equipo con focal 1500 y ocular de 25) y por eso el diámetro de Venus lo veía igual al diámetro (no al radio) de la Luna.


Solo 2 días después, el 1 de enero de 1611, volvió a escribir a Giuliano de Médici porque “Ya es hora de que descifre las letras transpuestas … ya que estoy completamente seguro de la verdad del hecho

Los textos y datos de la historia están tomados del libro “El mensaje y el mensajero sideral” que recoge textos originales escritos por Galileo y Kepler.
 Una auténtica joya (tal como se deduce de su estado) y su autor principal.

Estamos en esta fase, dentro del proceso de la evolución de la fase de Venus, en que Galileo debió sentirse eufórico porque todas sus previsiones se iban confirmando. Es el momento de coger nuestro telescopio o prismáticos e imaginarnos dentro del cuerpo y el espíritu del sabio florentino y revivir su emoción.

martes, 28 de abril de 2020

El extraño visitante

Imagen obtenida con el radiotelescopio de Arecibo del asteroide número 52768 (con denominación previa 1998 OR2) que se está aproximando relativamente a la Tierra, y aunque pasará muy lejos, se ha hecho famoso estos días y muchos le han llamado "El asteroide de la mascarilla"



Como parece que estos días de confinamiento casi todo está descolocado, hoy voy a empezar por este anexo, que normalmente coloco al final, y va a incluir casi todo el post.

Si parece que me pongo serio no hagas caso. Es solo un chiste.
El tema vuelve por enésima vez, por lo que habría que repetir palabra por palabra lo que escribí hace unos meses en “¡Ya vale!” 

Es curioso que, como se ve, la noticia apareció también en MARCA, una publicación exclusiva (o eso pensaba yo) de deportes. No sé si tendrán el mismo rigor cuando ponen los resultados de los partidos de fútbol.

Pero ahora, de repente, los titulares han cambiado, tal como recojo más adelante:

Desde hace más de un mes se venían dando en los medios las habituales noticias para asustar al personal, que la mayoría ya ha olvidado que le han avisado un montón de veces de “¡que viene el lobo!” solo para tomarle el pelo.
Eso de los asteroides “Que la NASA ha anunciado que podrían destruir el mundo el próximo mes", no es una fake new que se repita cada dos por tres, un bulo creado por algún estúpido que se regodee viendo como su engaño ha tenido éxito, extendido por las redes sociales por gente de buena fe, sin criterio, que se cree todo.

Es una auténtica pelmada absurda y falsa que se publica machaconamente en muchos medios digitales aparentemente serios, e incluso en algunos diarios “de los de siempre”, que habitualmente lo son, a partir de informaciones de los astrónomos sacadas de contexto.

En este caso el asteroide que pasará “rozando la Tierra” a la enorme distancia de 6 millones de kilómetros ¡más de 16 veces la distancia a la que se encuentra la Luna!, mucho más lejos de lo que lo han hecho otro montón de ellos solo en esta última semana, se llama 52768 (1998 OR2). De ello se deduce que fue descubierto en la segunda quincena de julio de 1998 y le han otorgado cierta relevancia asignándole un número definitivo.

Listado de los asteroides que se han acercado a la Tierra en estos últimos 8 días, tomado de Spacewearth.com. De los más de 25 que aparecen, todos excepto 2 se acercaron más que 52768. Curiosamente, ese mismo día 29 de abril otros tres asteroides se acercarán mucho más a la Tierra.

De acuerdo, 52768 es el más grande de toda esta lista y por eso es el que sale en las noticias, pero aunque sea salirse por la tangente y compararlo con algo que no tiene nada que ver, también el planeta Venus se está acercando estas semanas a la Tierra, y su tamaño es 5000 veces más grande que el asteroide. Pero ninguno de los dos nos creará ningún problema por su acercamiento.
Por cierto, también la Luna se está acercando ahora a la Tierra, y el 6 de mayo estará a una distancia mínima, muchísimo menor que nuestro amigo el asteroide en su máximo acercamiento. ¡Pero sabemos que la Luna no se nos caerá encima! 
Pues este asteroide tampoco, al menos no lo veremos nosotros.

Por supuesto nuestro amigo el 52768 no se dejará ver sin un potente telescopio. A pesar del revuelo que ha armado es demasiado pequeño y pasa demasiado lejos como para poder verlo desde la ventana y saludarlo.

Cambio de discurso
Pero este caso ha tomado un giro inesperado al coincidir su acercamiento con la pandemia, y ahora lo de menos es que vaya a destruir o no nuestro planeta, sino que debido a las circunstancias de la visita, “viene con mascarilla”

Y como no es solo “hablar por hablar”, las imágenes son claras:
Tres de las imágenes obtenidas a partir de las observaciones del radiotelescopio de Arecibo. La primera aparece en todas esas noticias. Las otras no.
Todos los asteroides tiene cráteres, como el de la “mascarilla” que ya se ha hecho viral, y cuando en su rotación se orientan según determinado ángulo respecto al Sol pueden dar imágenes muy similares.

Por ejemplo, es muy curiosa esta otra noticia que he encontrado, relativa a otro asteroide que se acercó en 2018. No tengo claro si la imagen del asteroide es un dibujo o una foto real de alguno de estos pequeños astros que han copiado y pegado en la infografía, pero en cualquier caso también le veo claramente la mascarilla ¡Y los ojos, y la nariz!
Yo creo que se ha colocado la mascarilla mucho mejor que el de ahora, y eso que entones no había coronavirus
Solo con poner en el buscador del navegador de internet la palabra “asteroide” y seleccionar imágenes, no hay que mirar mucho para encontrar otros con mascarilla. En mi opinión la de Vesta, uno de los mayores asteroides y el que puede mostrarse más brillante, también podría servir para uno de esos “manuales de protección”. Puedes buscar imágenes de este asteroide, a ver si le encuentras la mascarilla.

Y como en eso de las pareidolias no hay reglas (se les llama así a figuras no reales pero que alguien puede imaginar, como el aspecto de animales u objetos de las nubes), según la toma que se elija habrían dicho que 52768 venía protegido con casco (si hubiera una guerra) con traje submarino si hubiera inundaciones, o con dodotis si se hubiera producido un nuevo baby boom.
Un ejemplo claro de ésto es el asteroide 2015 TB145 que se acercó precisamente en la fecha de Hallowey de ese año 2015 y que, por supuesto, tenía forma de calavera:
Tal como lo vio el radiotelescopio de Arecibo y como se dibujó en muchos lugares. Seguro que se quedó así por viajar por el infectado espacio sideral sin mascarilla.
Con la forma de “patata” como muchas veces se dice que tienen los asteroides, que es lo mismo que decir que no tienen forma de “nada”, se pueden buscar pareidolias y encontrar lo que nos dé la gana.

Otro caso muy llamativo es el de 216 Kleopatra. No he buscado cuándo se descubrió este asteroide, o con qué se lo relacionó, porque en este caso parece que el disfraz de hueso es uno de los más logrados.
Dos imágenes elaboradas a partir de observaciones por radar del asteroide 216 Kleopatra
Por si te aburres en estos días en que todavía dura el confinamiento, puedes buscar más asteroides en la red e imaginar el atuendo adecuado para cualquier tipo de catástrofe.

Se acabó el chiste, y esto sí va en serio:




Asteroides peligrosos

El término técnico que se utiliza para denominar al grupo de asteroides que quizás en un futuro lejano pudieran causar problemas es PHA, las siglas en inglés de “Asteroide Potencialmente Peligroso”

Son aquellos cuya órbita actual está en algún punto a menos de 0.05 unidades astronómicas de distancia de la de la Tierra y tienen una magnitud absoluta al menos de 22, lo que traducido a un lenguaje habitual significa que podrían acercarse a menos de 7.5 millones de kilómetros de la Tierra y por su tamaño podrían producir graves daños si impactasen con nuestro planeta.

Nuestro protagonista de la mascarilla lo cumple, pero en estas próximas décadas ninguno de los aproximadamente 2000 PHA catalogados hasta ahora va a chocar con la Tierra, aunque hay que vigilarlos por si sufrieran alguna perturbación en su órbita y hubiera que quitar el apelativo “potencialmente” en su denominación. Por eso este asteroide es interesante para los astrónomos encargados de su vigilancia, pero para nadie más aparte de hacer unas risas.

De todas formas, en el tema de la distancia lo cumple un poco justo. ¿Por qué se ha puesto el límite en esos 7.5 millones de kilómetros? ¿Se ha hecho algún estudio riguroso sobre ese límite de peligrosidad? No. Simplemente se ha tomado un número redondo: 0.05 Unidades astronómicas. 

Hay que estudiar la influencia gravitatoria de los planetas en estos asteroides y la posibilidad de que modifiquen su trayectoria, y comprobar su posición y su órbita periódicamente, por si eso ocurriera y una tremenda casualidad hiciese que la nueva órbita se cruzase exactamente con la de la Tierra.

Órbita del de la mascarilla y de la Tierra en planta sobre la eclíptica y en perspectiva, tomadas de https://cneos.jpl.nasa.gov/orbits/.
Aunque a la escala de estos gráficos las órbitas parece que se cruzan, teniendo en cuenta los tamaños de los astros la existencia de un punto común (un punto de cada órbita cuya distancia sea menor que la suma del radio de los dos astros) ahora es totalmente imposible.
Pero incluso aunque así ocurriera, el riesgo real de impacto en unos cuantos siglos sería mínima, porque aunque su camino y el de la Tierra coincidan exactamente, la probabilidad de que se encuentren en el punto de cruce en un mismo instante sería bajísima. Es como si mañana desistes de realizar un viaje por una carretera porque se cruza con otra, por la que alguien te ha dicho que circulará con su coche y tienes miedo de chocar con él.

Los PHA están dentro de otro grupo más numeroso: los Asteroides cercanos a la Tierra o NEOs, que a su vez se dividen en tres familias según el tamaño de su órbita y posición respecto a la de la Tierra. Pero esto es otra historia, quizás para otro día.





martes, 21 de abril de 2020

Líridas NO. Eta Acuáridas quizás si...

Si no estás muy metido en el tema y te sorprende el título, aclaro que hoy voy a hablar de lluvias de meteoros o estrellas fugaces.
El mejor meteoro que pude ver en una noche de observación en el máximo de las Perseidas. ¿Quizás alguno así podria verse desde una ventana? Me queda la duda.
El objetivo con el que emprendí la redacción de este artículo era mostrar mi extrañeza porque se está anunciando mucho la lluvia de las Líridas de este 22 de abril, pero no se suele anunciar las Eta Acuaridas de los primeros días de mayo, que es una lluvia de meteoros en mi opinión mucho mejor.

He modificado un poco el título que en principio, cuando ya en enero vi algunas informaciones, iba a ser más rotundo: “Líridas NO, Eta Acuaridas SI”, y lo he cambiado  porque ahora las razones son otras muy diferentes, y aunque redundan en la misma dirección todavía no se sabe que ocurrirá en mayo. Es el problema del confinamiento por la pandemia que influye decisivamente en la posibilidad de observar estrellas fugaces.

- Condiciones astronómicas y de observación

Más de una vez he dicho que solo hay 3 o 4 lluvias en todo el año que merece la pena anunciarlas al gran público, porque en el resto la mayoría de la gente no va a ver nada o casi nada y se va a llevar una decepción, mientras que los expertos, que sí las observarán, no necesitan que se les dé ninguna indicación desde los medios porque ellos ya tienen sus fuentes, mucho más precisas.

Aparte de las Perseidas de agosto, las Gemínidas de diciembre, las Cuadrántidas de enero y alguna otra de la que algún año se espere una actividad fuera de lo normal, como ocurrió con las Leónidas en los años cercanos al último cambio de siglo, no tiene sentido anunciarlas en radio, televisión o internet.
Si las Perseidas (las más famosas aunque inferiores a las otras dos) pueden dar una THZ (número de meteoros que pueda ver un observador en condiciones ideales en una hora) en torno a las 100, las Líridas no llegan a las 20. Las Eta Acuáridas también dan unas tasas muy inferiores a las famosas lágrimas de San Lorenzo pero casi triplican en número a las Líridas.

Principales lluvias de meteoros en 2020. Aunque el factor de la fase lunar parece desaconsejar este año la observación de las Líridas, como luego explico puede ser todo lo contrario.
Por eso, porque ambas son lluvias menores, no debería hablar yo tampoco de estas de abril y de mayo, si no es para recoger las curiosas circunstancias informativas.
¡¡Pero si hasta una persona conocida de mis suegros, que vive en Bali, o una amable lectora de este blog desde Argentina ya hace días me preguntaron por las Líridas porque les ha llegado información de los medios!! 
Con el agravante de que por aquellas latitudes se ven muchas menos que por el norte, debido a la posición del radiante (el punto de donde parecen surgir las trayectorias)

Con esas condiciones y las  tasas que se darán desde el hemisferio Sur, podrían pasar 15 o 30 minutos antes de que un observador atento y sin pestañear consiguiera ver un solo meteoro. Evidentemente alguien que ha salido a ver el espectáculo que le anunciaba el periódico no verá ninguna estrella fugaz porque después de 5 minutos esperando a que la función empiece y no ver ningún indicio de que eso ocurra, se cansará y se marchará frustrado.

Incluso en una web que aporta una muy buena y completa información, se incluye a las Líridas y se olvida de las Eta Acuáridas.
De acuerdo en que el radiante de las Liridas está mucho más al norte que el de las Acuáridas (parece que me contradigo, pero no), pero de madrugada, cuando más se pueden observar, el de las Acuáridas está suficientemente alto también desde latitudes medias del hemisferio norte, y los meteoros se ven normalmente lejos del radiante. Muchos expertos recomiendan precisamente no mirar la zona del radiante, porque aunque la trayectoria parece proceder de ese punto, no se "encienden" hasta que han realizado un cierto recorrido.

Hay un factor que podría justificar el no mencionar este año a las eta Acuáridas, pero es algo erróneo: La fase de la Luna y su influencia en las necesarias condiciones de oscuridad del cielo para poder ver los meteoros más débiles:
Efectivamente, en otros lugares se dice que este año las Eta acuáridas no se verán en buenas condiciones porque su máximo es el 6 de mayo, con la luna casi llena (el plenilunio es el 7).
Personalmente estoy en total desacuerdo, tal como pronostiqué con motivo de las Perseidas del último verano y que corroboré con unos magníficos resultados en mi observación

De acuerdo, el día 6 de mayo no se verá prácticamente ninguna "eta acuárida" por el brillo de la Luna. Pero los días anteriores sí por el mismo motivo que en el caso de las últimas Perseidas, y en este caso otro motivo más:

- Por razones geométricas, prácticamente en todas las lluvias se ven más meteros por la madrugada, y precisamente un par de días antes de luna llena, ésta ya se ha ocultado a esas horas. Por tanto en luna creciente confluyen las condiciones ideales para la observación de estos fenómenos: Evita que la comodidad nos lleve a observar a principio de la noche (cuando veríamos menos, ...pero por no madrugar…)  y nos obliga  mirar cuando más caen.

- La otra razón es la amplitud del periodo en que se produce un mayor número de meteoros. Por ejemplo el máximo de las Cuadrántidas (de enero) es muy bueno, pero dura muy pocas horas, por lo que en los lugares de la Tierra en que coincidan de día, ese año no se verá gran cosa.

Pero en el caso de las Eta Acuáridas, aunque este año el día de mayor actividad está demasiado cerca de la luna llena, esta lluvia se caracteriza por no tener un máximo muy definido y una tasa muy cercana a la máxima se prolonga durante varios días.

O sea que si en tu país ya se ha levantado el confinamiento para los días 3 , 4 o 5 de mayo, Eta Acuáridas SI. Madruga y si no hay nubes verás algunas. Eso sí, muchas menos que con las Perseidas.

Ese va a ser, efectivamente, el principal condicionante en este tema, al igual que lo está siendo, desgraciadamente en otros ámbitos mucho más importantes:

- Condiciones motivadas por la pandemia de coronavirus

No hace falta explicarlo mucho. En la mayor parte de nuestro planeta hay confinamiento y no se debe salir de casa si no es para ir a trabajar o realizar otras actividades esenciales.
Hay muchas propuestas en todos los ámbitos para entretenernos realizando un montón de actividades en casa, y también incluso para mirar los astros desde la ventana. Yo mismo lo he recogido en “Una ventana hacia el Sureste

Desde la ventana de casa en una ciudad podemos ver la Luna, los planetas, las estrellas más brillantes, la Estación Espacial y otros satélites artificiales, la luz de alguna aeronave o dron (de vigilancia o de alguien que se salte las normas aeronaúticas), pero estrellas fugaces NO.
Bueno, sería posible ver alguna que alcance un elevado brillo, quizás una o dos en una noche en cualquier buena lluvia, o algún esporádico o bola de fuego inesperada. 
Pero a no ser que vivas en el campo, y dispongas de una ventana orientada hacia una zona sin iluminación artificial, no te pongas a mirar atentamente el cielo esperando ver una estrella fugaz, porque en esas condiciones te cansarás mucho antes (quizás varias noches antes) de que sea visible la primera.

Por eso no me han parecido demasiado adecuados los anuncios de diversos medios de mucha difusión cuando han anunciado la lluvia de las Líridas.
Es solo una crítica constructiva y una opinión personal (yo meto la pata muchas más veces) a pesar de (en el primer caso) tratarse de un capítulo de una serie muy recomendable, donde en este en concreto caso se dio una información muy didáctica, adecuada y apenas se mencionaron las liridas (pero algo sí), y eso de “desde casa…” quizás sobre aunque sea la frase clave en la serie (Bueno, quizás sí sea adecuado emitirlo coincidiendo con la motivación que da precisamente la ocurrencia de alguna lluvia y yo me haya puesto demasiado quisquilloso)
O (en el otro caso), un medio con el que he colaborado en algunas ocasiones aunque esta información viniese de otras fuentes, pero quizás lo inadecuado sea que se emitió precisamente cuando ya se sabía que el confinamiento duraría al menos hasta el día 26 de abril y, desde la ventana, para más del el 99% de la población, Líridas NO.

Pero en mi opinión el colmo es otro anuncio, el primero que ví, hace ya unos cuantos días, nada menos que de Perú:
Además de ser una lluvia muy poco observable desde ese país que está situado, aunque sea por poco, al sur del ecuador, el insistir en lo de la ventana,… doble motivo de frustración para los lectores motivados.
He estado ahora mismo volviéndolo a buscar para ponerlo aquí, pero ha sido infructuosamente porque el buscador me ha proporcionado una multitud de titulares idénticos:
Estrellas fugaces desde la ventana, rotundamente NO.

Ello me debería hacer pensar que es posible que yo esté equivocado. Pero en mi opinión NO
Lo tengo muy claro. En otra época hubiera dicho que aceptaba apuestas... Pero ahora no me parece ético jugar con tanta ventaja.

Me encantaría que mañana alguien me dijera que me equivoqué. Si quieres intentarlo, esta noche del 21 al 22 de abril es el momento en que debes mirar por tu ventana.
Pero no me hagas trampa. Muy probablemente los medios nos mostrarán algunas imágenes captadas por las cámaras automáticas instaladas en observatorios o lugares estratégicos, habitualmente se suelen hacer luego montajes de vídeo poniendo una captura tras otra aunque hayan pasado horas entre ambas, darán la sensación de que ha sido un gran espectáculo y te dará rabia habértelo perdido.
¡Tranquilo-a! Tú nunca podrías haber visto eso, ni aunque no hubiese habido confinamiento.

De todas formas también es cierto que de ilusiones se vive, y ahora más que nunca son importantes. 
En estas circunstancias no quiero echar un jarro de agua fría y por ello, aunque publico este post el día 21 por la mañana, al contrario de lo que tengo por costumbre no voy a anunciarlo en las redes sociales (de donde me vienen la inmensa mayoría de lectores) al menos hasta que haya pasado con holgura la fecha de las Líridas.

Respecto a las Eta Acuáridas, y el  motivo de la segunda parte del título (quizas si...), es porque no puedo conocer ahora las restricciones concretas en cada país para primeros de mayo respecto al aislamiento, y la posibilidad de salir de casa de madrugada a un sitio oscuro y poco transitado, que en numerosos casos aún no se han decidido, y los datos de Google me sugieren que este artículo se va a leer en muchos lugares del mundo.

Si vives en el hemisferio Sur, esa lluvia de mayo sí puede ser buena para tí. El radiante en la constelación de Capricornio situada en declinación sur celeste y la deseable buena evolución de la pandemia por ahí, que os deseo con cariño, puede daros la opción de pedir varios deseos.


Posición de los radiantes de las dos lluvias 90 minutos antes de la salida del Sol para una latitud 35º SUR en las fechas de mejor visibilidad de cada una.
Desde el Hemisferio Sur todas las condiciones favorecen a las Eta Acuáridas sobre las Líridas. Tanto el número de meteoros (casi triple THZ), como la altura del radiante, o incluso la previsible evolución de la pandemia y reducción del confinamiento.

Por eso finalmente, después de dudarlo y haber cambiado ligeramente el título de este post, he decidido publicarlo.

- ¿Una opinión absurda?
La opinión absurda y descabellada es mía. 
Se me acaba de ocurrir algo que por supuesto en principio no tiene mucho sentido, pero quién sabe.

¿Por qué se anuncia tanto una lluvia tan pobre como la de las Líridas (o incluso "Lyridas, más exótico) y no otras mucho mejores como por ejemplo la que le sigue solo 2 semanas después?

El tema de las estrellas fugaces tiene un atractivo entre la gente, aunque normalmente nunca mire al cielo. Eso de poder pedir un deseo, esas leyendas de lágrimas, ese espectáculo que solo se da unas pocas veces al año pero siempre en la misma fecha como las grandes celebraciones festivas…
Tiene un halo casi emocional o místico. Y no me diréis que eso de “LÍRIDAS” no es más emocionalmente atractivo que el aparentemente rebuscado tecnicismo de “ETA Acuáridas”, que en mi país a algunos les suena raro y con connotaciones negativas.




Recupero este anexo, porque siempre que haya opción puede venir bien una sonrisa o una carcajada.

A propósito del nombre de la lluvia de primeros de mayo, no puedo reprimir el contar una anécdota personal que casi parece un chiste y por eso lo pongo aquí: El nombre "Eta Acuáridas" se refiere al radiante de la lluvia: el punto del cielo del que por perspectiva parecen surgir las estrellas fugaces. 
En casi todas las lluvias se utiliza solo el nombre de la constelación (por ejemplo las Perseidas tienen el radiante en la constelación de Perseo), pero como en Acuario hay dos lluvias importantes en ésta se ha tomado el de una estrella cercana al radiante. La otra es la de las "delta Acuáridas", a finales de julio.

Las estrellas se nombran con una letra griega (en este caso la letra "eta") seguida del nombre de la constelación. Hace solo unos días, para precisar dónde estaba exactamente el radiante y sus implicaciones en lo que cuento en este artículo, quise comprobarlo con el programa Stellarium y me sorprendió. 

Pensé que alguien se había confundido porque aparecía situado junto a la estrella "neta" de Acuario, no la "eta".
Aunque no soy especialista en temas clásicos, ni filólogo, los matemáticos conocemos muy bien el alfabeto griego porque habitualmente en las fórmulas o deducciones se utilizan precisamente las letras griegas.

Pues en ese momento, para localizar la estrella "eta", y ver si el error de localización del radiante en Stellarium era grande o no, busqué la grafía de esa letra en un alfabeto griego y me llevé una sorpresa: Resulta que la letra "neta" no existe, y a lo que a mí durante todos los estudios me habían dicho que se llamaba así, en realidad se llama "eta".

Nunca es tarde para aprender algo o para salir de un error, pero ¿Por qué todos mis profes de la carrera me la habían cambiado el nombre?
Entonces recordé otro asunto similar: La ´letra griega que siempre me la habían presentado como "tita" en realidad se llama "teta". De eso ya hace mucho que me había dado cuenta, pero pensé que sería solamente un tema de fonética.

Ahora creo que lo tengo claro: en la puritana y represora España de la época franquista, quedaba feo eso de decir "teta" y por ello la autoridad la cambió de nombre, y lo mismo debió ocurrir con "eta" el nombre del grupo armado que tanta muerte causó.

Cuando me dí cuenta de eso de la teta, la eta, la neta y la tita me dió la risa ...