Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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martes, 18 de febrero de 2025

Saturno esconde su anillo

 

Sin duda, Saturno es el planeta más fotogénico del Sistema Solar. Su espectacular anillo, visible con cualquier telescopio, es un adorno inconfundible. Aunque la imagen que nos muestra no siempre es igual:

Debido a la inclinación del plano de su órbita y sobre todo de su eje de rotación, la imagen del sexto planeta varía. A la izquierda con los anillos casi de perfil y enseñándonos la cara norte de los mismos, y a la derecha muy abiertos y mostrando la cara sur

En unas semanas ocurrirá algo curioso porque se verá totalmente diferente. Estos días desde aquí el anillo se va poniendo cada vez más de perfil y como en realidad es muy estrecho (con un espesor estimado de alrededor de solo un kilómetro frente a los  282000 kilómetros de diámetro), cada vez es más difícil apreciarlo hasta que el 23 de marzo el anillo se hará invisible por estar de canto.

Es solo una cuestión de geometría y punto de vista, y luego volverá a recuperar su imagen habitual, pero mientras y durante unas semanas se ve como una estrecha línea e incluso desaparecerá totalmente de nuestra vista.

Si en la fecha adecuada orientamos el telescopio para ver esa "estrellita" que alguien nos dice que es Saturno, al primer vistazo seremos incapaces de reconocer a ese planeta tan raro. Un disco apreciable, posiblemente alguna banda no muy contrastada, pero lo primero que nos venga a la cabeza, Júpiter, debería verse más grande y muy evidentes sus principales satélites.  Pues no; se trata del planeta más presumido pero que ese día sorprendentemente no nos muestra sus anillos.

Una imagen de Saturno sin anillos

El descubridor de los anillos de Saturno fue Galileo Galilei en 1610. Su primitivo telescopio no le permitió apreciar la forma exacta del anillo y creyó ver dos satélites, como los que había descubierto en Júpiter, uno a cada lado, pero que a diferencia de los del planeta gigante estos eran mucho más grandes y no cambiaban de posición.

Galileo, la primera persona que utilizó un telescopio para observar los astros, y por tanto quien pudo descubrir la "rareza" de Saturno

Debido a lo extraño de su hallazgo, se lo comunicó a su mecenas en clave, para que cuando alguien más lo viera quedara constancia de que él había sido el primero.

Pero su perplejidad debió aumentar cuando 2 años más tarde observando nuevamente Saturno, no vio ni rastro de su extraña compañía.

Al igual que está a punto de ocurrir dentro de poco, tal como se ha dicho el 23 de marzo, también en julio de 1612  los anillos estaban de canto y era imposible verlos.

Si el eje de giro de Saturno (que es el mismo que el de sus anillos) fuese perpendicular al plano de su órbita, y ésta estuviera en el plano de la eclíptica (de la órbita terrestre) tendríamos los anillos siempre de canto y Galileo no habría visto nada extraño en el sexto planeta. Pero la realidad es que el eje está inclinado casi 27º y por ello, según la posición de Saturno en su órbita vemos los anillos desde diferentes ángulos, y en determinadas circunstancias justo de canto.

Imágenes visibles desde el centro de la órbita, en una primera aproximación. La órbita de Saturno, que es casi circular, se ha trazado en perspectiva y por eso queda muy elíptica.

Situación general

En realidad la visión desde la Tierra puede variar ligeramente. Su órbita respecto a la de Saturno es mucho más pequeña, a su escala se situaría siempre muy cerca del Sol, pero aunque hay otros dos factores menores que influyen en el ángulo bajo el que vemos los anillos, simplificando la situación se puede decir que como el año de Saturno es de casi 30 años terrestres (29.45), aproximadamente cada 15 años los anillos serían inapreciables en las posiciones A y C. Así ocurrió en 2009 (posición A) y desde entonces hemos visto la cara norte de los mismos. El próximo 23 de marzo se pondrán de canto (en C) y hasta 2038 (nuevamente en A) se verá la cara sur.

Como se puede deducir de las fechas dadas, en realidad debido a la excentricidad de la órbita de Saturno, la duración de los periodos en que se ve cada una de las caras no son iguales, siendo alternativamente de 13.7 años durante los que se ve la cara sur y 15.7 en que se ve la cara norte.

La decepción

Pero si llevamos esperando 15 años para ver a Saturno sin anillos, la mala suerte nos lo va a impedir al menos desde el hemisferio norte aunque habrá una segunda oportunidad de consolación: 

El Sol nos quitará el espectáculo ya que ahora, cuando ya falta poco, el planeta se acerca angularmente al Sol, pasará tras él, y el día clave, el 23 de marzo, aunque ya se ha colocado al otro lado (10º de elongación oeste) y teóricamente visible por la mañana, no será suficiente para observarlo desde el hemisferio norte. Quizás sí desde el hemisferio sur donde la eclíptica al amanecer en esta época del año está más vertical.

Por valorar la posibilidad de observarlo se ha añadido en el gráfico una situación similar vespertina. Tendrá esa misma elongación pero por la tarde el día 28 de febrero, cuando la anunciada alineación planetaria sobre la que escribiré en breve. Aunque la diferente inclinación de la eclíptica hace que en el hemisferio sur sea el 22 de febrero y en el norte el 8 de marzo, cuando la altura sea similar a la fecha del anillo de perfil.

El consuelo

De todas formas, como consecuencia de lo que explico luego, habrá una segunda oportunidad en noviembre. No estará exactamente de canto pero casi. El asunto es que cuando ya se empiece a ver bien de madrugada (ya el plano sur del anillo) el ángulo irá aumentando hasta el mes de julio pero luego, como si se hubiera arrepentido,  empezará a disminuir nuevamente y a finales de noviembre parecerá que va a ponerse nuevamente de perfil e incluso podrá costar ver el anillo, pero poco antes retrocederá, aumentando el ángulo:


En algunos casos, como en 2038-39, sí llega a ponerse de perfil una segunda vez, y necesariamente una tercera para dejar visible la cara distinta (norte o sur) que antes del inicio del proceso.

 

Entrando en detalles

Las imágenes inferiores del gráfico de la situación general corresponderían a la visión desde la posición del Sol y cambian muy poco respecto a lo que vemos desde la Tierra. No obstante, y a pesar de que la órbita de la Tierra es muy pequeña comparada con la de Saturno y a esa escala se separa muy poco del Sol la mecánica es un poco más complicada al considerar por una parte el paralaje debido a la posición de la Tierra en su órbita, y por otra el ángulo que forma la eclíptica con el plano de la órbita de Saturno (2.8º)

Debido a estos dos factores todos los años hay un cierto cabeceo o variación del ángulo con el que vemos los anillos de Saturno, unos meses aumentando, otros disminuyendo, independientemente de su variación lenta y uniforme respecto al Sol con su ciclo de 29.45 años. 

Esta variación mensual es pequeña, pero cuando los anillos están casi de perfil puede ser suficiente para fisgarle la otra cara y añadir otras dos ocasiones en que estén de canto.

Tomando el comienzo de 2022, la primera parte del año el anillo se estrecha y en la segunda parte vuelve a anchar pero no tanto como al principio porque el proceso va hacia la posición de perfil en 2025.

Pero al acercarse el momento en que el anillo esté de canto, las situaciones son más variadas:

El tamaño de la órbita de la Tierra se ha exagerado para una mejor visualización. También por ese motivo se ha utilizado un gráfico en planta y no en perspectiva que quedaría más estético.

En el ejemplo del gráfico, si Saturno estuviera en A desde el Sol se vería de canto, pero si en ese momento la Tierra estuviera en P desde aquí se vería el plano Sur de los anillos. Y si en ese mismo momento la Tierra estuviera en Q, se vería el plano norte. Desde R y S también de canto.

Pero teniendo en cuenta la inclinación de la órbita de Saturno, si el punto A está por debajo del plano orbital de la Tierra, tanto desde R como desde S se vería el plano norte. También desde Q, y desde P depende de la influencia de cada factor.

Si Saturno estuviera en B, desde cualquier posición de la Tierra se vería la cara norte.

Debido a estas circunstancias, ahora estamos viendo la cara norte hasta el 23 de marzo en que estarían de canto. A partir de este momento se verá la cara sur bajo un ángulo cada vez mayor, pero en C se reduce el ángulo y casi llega a ponerse nuevamente de perfil pero por muy poco no ocurre e irá aumentando el ángulo hasta que ya en 2038, esta vez si, volverá la norte. Todo esto se intenta representar en este gráfico:


En el fenómeno de 2038-39 en realidad habrá 3 momentos en que se pondrá de perfil: el 15-10-2038 de la cara sur a la norte, el 1-4-2039 de la norte a la sur, y el 9-7-2039 de la sur a la norte.

Esta curiosa circunstancia de tres momentos en que Saturno esconde su anillo se produce casi tanto como la otra (un solo cambio como la actual) aunque no siempre ocurren de manera alternativa.

NOTA: Como en un gráfico en planta es difícil representar una imagen de Saturno donde quede claro qué cara se verá desde un lugar determinado (excepto en algunos casos evidentes) se indica la dirección desde la que se ve de perfil. En un gráfico en planta esa dirección (línea azul) se mantiene de manera paralela y deja clara cada situación: según el sentido de la inclinación desde la Tierra hasta Saturno (flechas blancas). 



lunes, 30 de diciembre de 2024

Saturno se oculta

 

El día 4 de Enero la Luna pasa por delante del planeta anillado, impidiéndonos su visión durante un tiempo. En un primer momento, cercano a la puesta de sol en la península Ibérica y por ello con el cielo brillante, se produce la ocultación cuando la Luna tapa al planeta y un tiempo después (en la península algo más de una hora) la reaparición cuando Saturno vuelve a verse, lo que será mucho más fácilmente observable al estar el cielo ya algo oscuro.

Para mayor espectacularidad el brillante planeta Venus se encontrará en la misma zona del cielo, como observando el espectáculo.

Montaje que simula la reaparición de Saturno

Por supuesto, para ver la imagen del planeta con su anillo deberá utilizarse un telescopio, pero sin él también podríamos ver un punto que se va separando de la Luna. Con el telescopio se apreciará que el anillo se ve muy fino, porque está casi de perfil, aunque no pierde su encanto como uno de los objetos más fotogénicos del cielo, al menos para principiantes. Sobre este tema escribiré dentro de unos meses.

Desde abril de 2024 estas ocultaciones de Saturno por la Luna se han producido todos los meses, siendo ésta ya la anteúltima hasta 2031, pero desde la Península Ibérica solo se ha visto en agosto, siendo la de ahora mucho más atractiva porque la fase lunar es mucho más fina, lo que además facilita el ver lo que hay en su cercanía al deslumbrar menos, aunque más difícil de ver la ocultación por la claridad del cielo aún en el crepúsculo. Desde la mayor parte de Europa tanto la ocultación como la reaparición se producirán de noche y será más fácil de apreciar que desde aquí.

Lo mismo que ocurre con los eclipse de Sol, estas ocultaciones no son simultáneas en todos los lugares desde los que se ve, comenzando siempre en una zona y desplazándose según el sentido del movimiento lunar.

El que en un determinado momento la ocultación pueda verse desde una zona pero no desde otra depende del paralaje y del desplazamiento de la Luna alrededor de la Tierra hacia el este (nosotros la vemos hacia el oeste pero es debido a la rotación de la Tierra)

Por ello desde los lugares situados por encima de la línea negra del siguiente mapa se verá a la  Luna pasar por debajo (por el sur) de Saturno, y en los lugares situados por debajo de la línea roja se verá por el norte.

Mapa de visibilidad de esta ocultación

El fenómeno comienza en la zona 1, cuando la ocultación no será visible por estar por debajo del horizonte, pero sí la reaparición, muy dificultosamente porque será de día. En la zona 2 ya se verán los dos momentos, ambos de día. En la zona 3 la ocultación será de día y la reaparición será de noche, en la 4 todo el proceso de noche, mientras que en la zona 5 podrá verse la ocultación pero la reaparición sería con los astros ya ocultados.

La geometría de esta última zona aparece muy alargada, aunque en realidad no lo es. Ello se debe a la inevitable deformación de la proyección utilizada en zonas de elevada latitud y que en otras cartografías no aparece.

Como casualmente el límite entre las zonas 3 y 4 que será clave para la observación de la ocultación atraviesa la península ibérica, pongo un mapa más detallado de la posible observación. A la derecha de la línea (situación ideal) podrán verse tanto la ocultación como la reaparición una vez que el Sol se haya ocultado, mientras que a la izquierda la ocultación ocurrirá con el Sol sobre el horizonte teóricamente.  

De todas formas hay que tener en cuenta que es posible ver a Saturno con un telescopio antes de ponerse el Sol. Ver “Estrellas también de día”, y que tampoco será muy fácil de ver los detalles, satélites o estrellas cercanas que más adelante se citan aunque este ya se haya ocultado poco antes, pero evidentemente siempre será mejor que el Sol ya no esté en el cielo.

Este mapa se ha elaborado suponiendo horizontes planos de altura igual a la del observador. Como en la mayoría de los casos no ocurre así, desde muchos lugares a la izquierda de la línea que delimita, pero no muy lejos de ella, podrá verse la ocultación después de la puesta de sol.

Y en esta misma zona del cielo, atención el día anterior (el viernes 3 de enero) porque se producirá una preciosa conjunción de Venus y la Luna, con Saturno no muy lejano. El brillo de Venus y la fina fase lunar darán espectáculo que seguro es objeto de muchas fotos.

 



Detalles de lugares y horas

Si nos ceñimos a España, tomando diferentes ciudades, las trayectorias de la ocultación serán las siguientes, todas ellas de la parte oscura de la Luna hacia la parte iluminada.


Y las horas, ordenando las ciudades de norte a sur:

Los momentos coloreados se producen antes de la puesta de sol

La mejor zona será el Nordeste porque el Sol se pone antes y la ocultación es más tarde, aunque esto se deducía también del mapa general

 

Ocultación y reaparición de Titán y otras estrellas de la zona.

Aprovechando el fenómeno se puede intentar observar los dos satélites mayores del planeta anillado: Titán y Rea. Su ocultación con el cielo muy brillante será prácticamente imposible de apreciar, pero no así la reaparición. Rea aparecerá un poco antes que Saturno, y Titán unos minutos después (desde Bilbao casi 1.5 y 3 minutos respectivamente, desde Valencia menos, aunque desde otros lugares la diferencia será pequeña). Cuando reaparezca Saturno, el espectáculo aún no habrá terminado.

Y ya puestos, será interesante ver como casualmente durante la ocultación de Saturno la Luna ocultará también a 3 estrellas de Acuario más brillantes que Titán. Por ello si con tu telescopio puedes distinguir al satélite, también lo harás con estas estrellas.


Una de las estrellas, 85 Aqr de magnitud 6.70, estará casi pegada a Saturno durante este fenómeno: Desde la mayor parte de la península se oculta después pero reaparece antes que Saturno (en Sevilla reaparecen simultáneamente). Puede ser interesante estar atentos a la reaparición de esta estrella porque eso indicará que Saturno está a punto de salir y aunque reaparece por la zona iluminada de la Luna podría distinguirse. El que esta estrella reaparezca antes no es porque Saturno se mueva hacia el este respecto a la estrella (justamente lo hace al revés por estar retrogradando), sino por la trayectoria respecto al borde lunar curvo.

Las otras dos estrellas también son interesantes: h Aqr de magnitud 6.15  y 84 Aqr de 7.05. Desde la mayoría de los lugares la que se oculta antes (84 Aqr) reaparece después. Desde Bilbao ambas reaparecen antes que Saturno, pero desde Barcelona una lo hace inmediatamente antes y otra después. En ambos casos serían un aviso de que la reaparición del planeta está muy próxima

Desde Valencia son casi simultáneas tres ocultaciones: la primera la de la estrella 84 Aqr, Luego Saturno y  85 Aqr. Y curiosamente en la reaparición también 3 casi simultáneas, aunque en un orden inesperado

Todo un reto que nos puede permitir jugar con la geometría y la dirección relativa, que en cualquier caso no será fácil (La ocultación por estar el cielo muy brillante y la reaparición por ocurrir por la parte iluminada de la Luna). Pero no imposible.


En este artículo he querido recoger los detalles de esta ocultación, que nos tocaba a nosotros, pero en agosto traté el tema de una manera más global recogiendo aspectos técnicos que pueden interesantes sobre estas ocultaciones en general, en  el anexo de https://www.tercerplaneta.net/2024/08/ocultacion-de-saturno.html  y también una visión introductoria en la primera de ellas en el pasado mes de febrero https://www.tercerplaneta.net/2024/05/saturno-y-la-luna-la-pareja-mas-vistosa.html.

Si no lo hiciste, puedes leerlas ahora y a mí solo me queda desearte un buen año 2025 y esperar que el día 4 no tengas muchas nubes




martes, 6 de agosto de 2024

Ocultación de Saturno

  

Después de que en meses anteriores ocurriera en otros lugares del planeta, (recogí en mayo los detalles de lo que se vería entonces en el cono sur americano) llega el día en que la ocultación de Saturno podrá verse desde España. 

Será el 21 de agosto, y aunque la hora no será la más adecuada porque el fenómeno se desarrollará de madrugada, teniendo en cuenta que es verano por lo que no debiera hacer mucho frío y que además mucha gente estará de vacaciones, incluso de fiesta en esos momentos, la hora no debería ser un gran impedimento.

Imagen simulada del final del fenómeno. Saturno con su anillo muy fino, apareciendo por el borde de la estrecha franja de zona oscura de la Luna cerca del mar de la Fecundidad y su llamativo cráter Langrenus. Antes que el planeta aparecerá su satélite Titán, ese puntito a su derecha abajo, que le precederá en unos 5 minutos.

Ya una vez comenzada la noche en España, aproximadamente una hora tras la puesta de Sol podría verse la salida de una luna casi llena (menguante de poco más de un día) apareciendo por el horizonte. Y aunque esto de por sí ya sería un espectáculo, esperad un poco porque ligeramente a su izquierda pocos minutos después aparecerá el planeta anillado. A simple vista como una estrellita, y con telescopio con el anillo ya muy fino.

Pero cuidado que no nos despiste la fecha, porque será en la noche del martes 20 al miércoles 21, y estos preámbulos corresponden al martes.

Durante la noche ambos astros se irán acercando (En realidad la Luna se moverá hacia Saturno por la traslación del satélite aunque parezca lo contrario, que es Saturno el que persigue a la Luna, por el movimiento de rotación terrestre), y ya de madrugada Saturno desaparecerá tras la Luna para volver a aparecer más de una hora más tarde.

Horas de ocultación y reaparición desde 3 lugares que se han elegido por las horas extremas, y no deja de ser curioso que las trayectorias de Saturno por detrás de la Luna se cruzarían

Como se recoge en este gráfico, en el territorio español el fenómeno se desarrollará, comenzando aproximadamente a las 3:50 en Canarias, y ya en la península debutará en Huelva a las 5:13, siendo Girona el último lugar donde se producirá la ocultación, a las 5:25, con los horarios oficiales en cada caso (lo que supone solo unos minutos de diferencia entre la península y Canarias) según el lugar de observación, si bien el comienzo a nivel mundial habrá ocurrido casi 2 horas antes en el Pacífico y acabará en Europa oriental poco más de una hora después.

Concretando horarios, desde la península la duración del fenómeno desde el comienzo de la ocultación hasta el final de la reaparición estará entre una hora y 2 minutos en A Coruña y una hora y 7 minutos en Almería, y los lugares del borde lunar en que ocurrirán estarán también entre estos dos casos recogidos en el gráfico, y marcado por las líneas roja y verde:

Desde cualquier lugar de la península la ocultación se producirá en un punto de la línea roja y la reaparición en la verde. Las flechas indican el movimiento aparente de Saturno ocultándose y reapareciendo, aunque en realidad es la Luna la que se mueve en sentido contrario.

Debido a la fase lunar, la reaparición ocurre en el lado no iluminado, por lo que puede resultar sorprendente ver al planeta surgiendo como de la nada, ya separado de la zona iluminada de la Luna.

En nuestra zona, la ocultación, desde que el borde del anillo empieza a esconderse detrás de la Luna hasta que el otro extremo de dicho anillo termina de ocultarse, dura aproximadamente un minuto, y otro tanto la reaparición.

En América ya habrá ocurrido antes, cuando allí era todavía el día 20. Como se aprecia en el siguiente mapa comenzará en una zona en el pacífico desde donde se vería solo la reaparición (Curioso, pero el fenómeno de la ocultación globalmente comienza con la reaparición de Saturno), y desde tierra el primer lugar en que podrá observarse será al Sur de Guatemala al principio de la noche nada más salir la Luna (en esta zona la ocultación será rasante) y luego en el oeste de Perú y las islas Galápagos, donde ya podrá verse la ocultación y la reaparición.

El fenómeno concluirá en Europa oriental cuando ya sea de día y podría verse la ocultación con un telescopio pero no la reaparición porque para ese momento la Luna ya se habrá puesto.

Detalles de las diferentes zonas:

- En el óvalo granate (1) se verá solo la reaparición porque cuando salga la Luna Saturno ya estará ocultado.

- En la franja gris (2) se verá el fenómeno completo de noche, la situación ideal: en Sudamérica excepto el cono sur, noroeste de África y Europa occidental.

- En la zona amarilla (3) la ocultación se produce con el Sol aún debajo del horizonte y la reaparición ya de día.

- En la franja azul (4) se verá todo el fenómeno pero de día: en gran parte de Europa oriental.

- En el óvalo verde (5) se verá solo la ocultación, porque se pone la Luna antes de la reaparición.

- En las líneas de los bordes superior e inferior de todo el gráfico se producirá una ocultación rasante, que quizás sea la más atractiva porque aunque Saturno no se llegue a ocultar totalmente se moverá por el borde lunar, tocando al satélite con el fino anillo y durante más tiempo que en una ocultación normal.

- Al Oeste del óvalo granate no se verá porque cuando salga la Luna ya se habrá acabado el fenómeno. 

- Al este del óvalo verde no se verá porque la Luna se pone antes de comenzar la ocultación.

- Por el norte de toda la zona la Luna pasará por el Sur de Saturno, y lo contrario por el sur de la misma, en ambos casos sin ocultarlo.

En enero volverá a ser visible otra ocultación desde la península Ibérica, aunque menos espectacular porque los anillos estarán casi de canto y el cielo estará aún más brillante que ahora, al atardecer.

Visto que no es un fenómeno aislado, puede ser interesante analizar las diferentes ocultaciones en conjunto y encontrar algunas claves: 


El grupo de ocultaciones:

Desde el pasado abril hasta febrero de 2025, todos los meses  podrá verse desde algún lugar de la Tierra que la Luna oculta al planeta anillado. De hecho, estos fenómenos van siempre por grupos, pasando varios años desde el grupo anterior y hasta el siguiente.

Estos son los mapas de las 12 situaciones, (en mayo ocurrió 2 veces, a principio y final de mes)

Grupo actual de ocultaciones. Mapas tomados de efemeridesastronomicas.dyndns.org
En las zonas limitadas por las líneas azules ocurrirá de noche y en la rojas de día 

Pueden observarse diferentes circunstancias:

- La fase lunar va cambiando

En las primeras ocultaciones la fase es menguante, pero de una ocultación a la siguiente va cambiando, cada vez en fase un poco anterior (unos 2 o 3 días), porque aunque Saturno se mueve (pero poco) los 27.3 días que tarda la Luna en completar una traslación son menos que los 29.53 que tarda en completar el ciclo de fases. El pequeño movimiento de Saturno hacia el Este sobre el fondo estrellado hace que la Luna tarde un poco más en pillarlo y por eso, y las acumulaciones del pico y los redondeos, hace que en algunos casos sean 3 días. Pero de julio a agosto apenas cambia un día la fase porque Saturno está retrogradando y la Luna lo encuentra antes.

- Geometría de las zonas de observación

En cada ocultación los lugares desde los que se aprecia el fenómeno van de Oeste hacia el Este. Aunque el giro de la Tierra hace que si están alineados con un punto A, más tarde lo estará con un punto B situado al Oeste, por otra parte la Luna se mueve hacia el este respecto al fondo de las estrellas. Esto ocurrirá siempre.

- Grupos de ocultaciones e intervalos de separación entre unos y otros

Como se ha dicho, las ocultaciones de Saturno van por grupos de varios meses seguidos, separados por varios años sin ninguna ocultación.

Al igual que en los eclipses de Sol, un dato importante es que la ocultación se produce solo si Saturno está cerca de uno de los nodos de la órbita lunar. En el caso del eclipse, de una lunación a otra el Sol se ha movido apreciablemente y normalmente no se repetirá al siguiente, pero Saturno se mueve muy poco, y en una lunación el nodo también. Así el planeta continúa cerca del nodo y vuelve a haber unas cuantas ocultaciones seguidas.

El nodo de la órbita lunar se va desplazando de la posición 1 a la 7, con lo que lo mismo ocurrirá con las trayectorias de la Luna. En el primer caso (1) no habrá ocultación, y en el ultimo (7) tampoco, pero hay 5 seguidas (en realidad en la actualidad son 12, pero se ha simplificado el gráfico para una mejor comprensión)

Después de la última ocultación los nodos siguen desplazándose y será el nodo contrario (el descendente) el que después de unos cuantos años se aproximará a la posición de Saturno y volverá a haber ocultaciones

Como se ha dicho, en 2024 se producen 12 ocultaciones en meses seguidos (centradas en las de agosto y septiembre), mientras que las anteriores habían sido en 2019 (14 ocultaciones centradas en mayo-junio) y las próximas serán en 2031 (10 ocultaciones centradas en julio-agosto). Se aprecia que los intervalos entre los distintos grupos no son iguales, y esto depende de la latitud eclíptica de Saturno (su valor y su posición al este u oeste del nodo) y de cuál de los nodos lunares intervenga (ascendente o descendente)  

Esto es debido al movimiento de los nodos de la órbita lunar y en menor medida al desplazamiento de Saturno sobre el fondo estrellado.

 Tal como ocurre con los eclipses, los nodos de la órbita lunar juegan un papel decisivo: En el eclipse de Luna ésta debe estar muy próxima al nodo para que haya eclipse porque el Sol está en la eclíptica. Al mes siguiente el Sol ya se ha movido y normalmente no hay eclipse. En el caso de las ocultaciones Saturno apenas se mueve dentro de un ciclo (p. ej de los 12 actuales), pero el nodo va retrogradando y por eso llega un momento en que no hay ocultación.  

Si Saturno estuviera siempre en la eclíptica los periodos de los diferentes grupos serían iguales, y teniendo en cuenta el movimiento de los nodos (periodo de 18.6 años, o su mitad del ascendente al descendente) y el movimiento del planeta, sale un periodo teórico de 6.74 años entre la ocultación central de cada grupo (porque 360A/30=360A/9.3 -180     12A=38A-180    A=6.74)

Sin embargo estos periodos no son totalmente iguales porque Saturno puede encontrarse al norte o al Sur de la eclíptica y eso influye en el tema, como se puede deducir del gráfico :

Ahora en 2024 Saturno está al Sur con nodo ascendente de la Luna por lo que las ocultaciones se producen antes de pasar la Luna por el nodo. En 2031 estará también al Sur con la Luna en el nodo descendente (los nodos se van alternando), por lo que las ocultaciones ocurrirán después de pasar la Luna por el nodo. Así, el intervalo en este caso entre uno y otro grupo será algo mayor de lo habitual (7 años). 

De las del 2019 a las actuales de 2024 solo hay poco más de 5 años, ya que en el 2019 Saturno se encontraba ligeramente por encima de la eclíptica, y cerca del nodo descendente.

Toda esta mecánica es diferente en los otros planetas de Mercurio a Júpiter porque se mueven mucho más rápidos: Habrá menos ocultaciones en cada grupo, pero de un grupo a otro pasará menos tiempo.

Por ello podemos disfrutar de las oportunidades que este año nos brinda el planeta anillado, y recordar que en enero habrá otra oportunidad desde España (en peores condiciones) e incluso alguna más desde zonas de Sudamérica, pero luego habrá que esperar hasta 2031.

miércoles, 29 de mayo de 2024

Saturno y la Luna, los encuentros de la pareja más vistosa del cielo.

Siempre que he organizado una observación con telescopio para todo tipo de público, lo primero que enseñaba era la Luna, y luego Saturno. Si ambos astros estaban en el cielo, claro.

Los cráteres lunares y los anillos del sexto planeta era sin duda lo más llamativo, y lo que provocaba expresiones de asombro por parte de los asistentes, aunque para ver a Saturno haya que cambiar el ocular y poner más aumentos.

Este próximo viernes día 31 estarán ambos muy juntos dando una preciosa imagen, aunque no creo que se lo enseñe a nadie porque por aquí serán visibles solo de madrugada cuando no hay muchas personas dispuestas a acudir a una convocatoria de este tipo: O “que estoy ya camino del trabajo”, o “que me gusta dormir” pueden ser excusas repetidas.

Posición relativa en que se verán desde España. Se ha aumentado ligeramente la imagen  de Saturno en esta composición.

Pero quizás la cosa cambie en el cono sur americano, en Chile, Argentina o Uruguay, porque allí se producirá un fenómeno muy especial que es posible convenza a mucha gente para ponerse al pie del telescopio, en plena noche, unas 4 horas antes de amanecer. Desde allí se producirá una ocultación: 

La Luna en su movimiento de traslación alrededor de la Tierra pasa por delante de Saturno tapándolo de la vista del observador, y después de un tiempo el planeta reaparecerá por el otro lado … Como el fenómeno ocurre solo un día después del cuarto menguante las imágenes de la pareja serán atractivas, Saturno desparecerá por la zona iluminada de la Luna y reaparecerá por su parte oscura, con lo que la espera (un punto brillante apareciendo de repente como de la nada) tendrá algo de misterio.

Además de la fase de la Luna en estos fenómenos también cambia la inclinación del ecuador de Saturno aunque mucho más despacio, un poco año a año. Ahora los anillos están casi de perfil, mostrándonos una fina línea. Quizás no es la imagen más atractiva pero tiene su interés. 

En esta foto tomada por Paul Stewart en una ocultación en 2014 los anillos estaban muy abiertos.


¿Por qué en Europa no se produce la ocultación? Visto desde aquí, la Luna pasa en esta ocasión por el sur de Saturno. Como está mucho más cerca, si nos desplazamos hacia el Sur, por ejemplo a África, por el efecto de paralaje la imagen de nuestro satélite la veremos más hacia el norte, hasta que tape a Saturno. Por si acaso hay que decir que en las zonas de Africa en que se viese esta ocultación ocurriría en pleno día, pero con un telescopio podría observarse.

Otro motivo por el que desde algunos lugares no se vea, es que aunque en una proyección teórica taparía a Saturno, por ejemplo en puntos del sur de Asia, esto ocurre con los astros debajo del horizonte.

Desde Luego la Luna puede ocultar a todos los planetas, pero la ocultación más llamativa es la de Saturno porque se aprecia cómo va desapareciendo parte del anillo, luego el cuerpo del planeta, y la reaparición también será así.

Aprovechando el fenómeno del día 31 de mayo voy a tratar de explicar los detalles que suelen aparecer en los mapas, concretamente en el de ahora, y tiempo habrá para los siguientes:

- En la franja azul clara se verá todo el fenómeno pero de día: en gran parte de África ecuatorial y del Atlántico Sur.

- En la franja gris se verá el fenómeno completo de noche, la situación ideal: en Uruguay, gran parte de Chile y Argentina, y una pequeña zona del sur de Brasil.

- En el óvalo verde se verá solo la ocultación, porque se pone la Luna antes de la reaparición.

- Al este de esta zona no se verá porque la Luna se pone antes de comenzar la ocultación, por ejemplo en el cuerno de Somalia.

- El el óvalo granate se verá solo la reaparición porque cuando salga la Luna, Saturno ya estará ocultado. 

- Al Oeste de esta zona no se verá porque cuando salga la Luna ya se habrá acabado el fenómeno. 

- En la zona central amarilla la ocultación se produce con el Sol aún debajo del horizonte y la reaparición ya de día.

- En las líneas de los bordes superior e inferior de todo el gráfico se producirá una ocultación rasante, que quizás sea la más atractiva porque aunque Saturno no se llegue a ocultar totalmente se moverá por el borde lunar, tocando al satélite con el fino anillo, según la zona, como puede verse en el siguiente vídeo que se ha realizado utilizando Stellarium.

- Por el norte de toda la zona la Luna pasará por el Sur de Saturno, y lo contrario por el sur de la misma.


Después de la última, que fue en 2019, y ahora nuevamente durante un año, todos los meses habrá ocultación. Las dos primeras, a principio y final de abril, habrán tenido muy pocos observadores porque solo se vio desde la Antártida; pero hasta febrero de 2025 los dos astros no fallarán a la cita desde lugares menos inhóspitos, y luego se despedirán hasta marzo de 2031. En cada caso será visible en una región del planeta diferente.

Todo este proceso, con los motivos y claves geométricas espero recogerlo el próximo mes de agosto cuando la ocultación será visible desde la península Ibérica, así como también en diciembre.



jueves, 26 de mayo de 2022

Otra buena razón para madrugar

Si hace unos días fue el eclipse de Luna, mañana viernes tenemos un nuevo espectáculo en el cielo de madrugada. La Luna ha cambiado de look mostrando ahora una fina fase menguante mucho más atractiva y se va a encontrar con Venus, el planeta más brillante, y como siempre en estos casos darán imágenes espectaculares.

Pero hay mas: Ya llevan unos meses casi todos los planetas dejándose ver a esas horas, como recogí en estas animaciones que vuelvo a poner porque incluyen lo de ahora.

- En el hemisferio norte:

- En el Sur, desde donde será mucho más fácil y la actuación durará más tiempo ya que Venus y la Luna saldrán por el horizonte con el cielo más oscuro:

Hace dos semanas aparecían en línea Venus, Júpiter, Marte y Saturno guardando las distancias hasta el próximo encuentro



Concretamente ahora, este 27 de mayo con la presencia de la fina Luna menguante, nos ofrecerán una bonita estampa. Habrá que levantarse pronto y una hora antes de la salida del Sol todo estará preparado: 

Por un lado, Júpiter alcanza a Marte y aunque el máximo acercamiento será el domingo 29 (en las animaciones escribí el 27 para incluir el tema de la Luna), ya se verán muy próximos. Habrá que intentar observarlos cuando todavía el cielo esté oscuro porque Marte ahora no brilla mucho.

Pero sobre todo la Luna junto al brillante Venus llamarán la atención, como siempre que ambos astros se encuentran. y desde el hemisferio norte aparecerán por el horizonte en el crepúsculo (sobre las 5:30 en la longitud geográfica media de la península Ibérica)

Mi colega y amigo Sebastián Cardenete obtuvo ayer estas preciosas imagenes desde Málaga, cuando la Luna estaba junto a Júpiter y Marte, y Venus más a la izquierda y abajo.

Aquí dos fotos del trío con una mayor focal, apreciándose la luz cenicienta, o con un toque de paisaje:

Las tres imágenes las tomó Sebastián el 25-5-2022 desde Málaga


Parece que las previsiones meteorológicas, al menos para la mayor parte de la península Ibérica, son favorables, y podremos admirar y aplaudir esta nueva actuación astronómica.

Previsiones de tutiempo.net para mañana antes de amanecer

Una vez ocurrido el espectáculo, espero poner imágenes aquí mismo.

ACTUALIZACION 28-5
Y mereció la pena el madrugón. Ya están puestas las fotos en un nuevo post



miércoles, 16 de diciembre de 2020

Una conjunción histórica: (4) Preparando la observación

 Ya se aproxima el momento de la gran conjunción. Para poder observarla habrá que tener en cuenta varias circunstancias porque tanto la posición de los planetas ya cerca del horizonte y, como consecuencia, el limitado tiempo en que sean visibles, podrían hacérnoslo algo dificultoso.

Pero si la climatología acompaña, estamos preparados con tiempo y buscamos un lugar adecuado, no debería haber problema en observar Júpiter y Saturno en detalle y tan cercanos entre sí como nadie los ha visto antes con un telescopio, o para admirar su proximidad que a simple vista costará diferenciar uno del otro.

Sin duda, unos simples prismáticos serán de gran ayuda para “separar” ambos planetas.

Aunque durante varios meses nuestros dos protagonistas se han podido ver como astros destacados del cielo del principio de la noche, lo cierto es que precisamente ahora que llega el momento de la conjunción las condiciones han empeorado mucho. Es una casualidad debido a que la Tierra se encuentra, en su órbita, casi en la parte opuesta a los planetas respecto al Sol. Pero no es una mala casualidad porque así, desde más lejos, la conjunción es aún más cerrada que si los viésemos en la misma posición que se encuentran ahora, pero en plena noche, como expliqué al final de este otro artículo.

A medida que los planetas se han ido aproximando entre sí, su altura ha ido disminuyendo. 
Ya puse 
en el post anterior un gráfico que recogía esta evolución, pero la animación queda más sugerente.


1- Preámbulo para no iniciados.

Si no sueles mirar habitualmente al cielo pero has decidido intentar ver la conjunción planetaria que se anuncia en todas partes, lo más importante para no perderte el espectáculo del día 21 es que observes los días anteriores. Que localices previamente a ambos planetas, porque así te resultará más fácil hacerlo cuando en el día “D” las condiciones serán peores: En cuanto comienza la noche pueden verse sobre el horizonte Suroeste, aparentemente dos “estrellas” muy próximas entre sí, la de más abajo (y a la derecha si estás en el hemisferio norte), mucho más brillante que la otra, será Júpiter.

Ayer día 15 los dos protagonistas daban una preciosa imagen como recojo aquí. Para apreciar su separación en cualquier foto, hay que tener en cuenta el zoom utilizado al obtenerla:

Día 15-12 a las 18:30, unos 50 minutos después de la puesta de Sol y el horizonte aún bastante brillante, en una imagen que cubre unos 50º, aproximadamente la zona que abarca nuestra mirada, pudiendo fijar la atención.

20 minutos más tarde, el cielo ya más oscuro por la zona del horizonte oeste, se aprecian algunas estrellas en la parte superior, y los dos planetas más cerca del horizonte. Parecen más separados entre sí, pero es porque en este caso la zona que recoge la foto es solo de unos 30º.

Si estos días previos ves los planetas ya muy cerca del horizonte, porque en esa dirección hay algún monte o edificios altos, quizás sea mejor buscar otro lugar desde donde se vea esa zona más despejada. Podría ocurrir incluso que debido a algún obstáculo estuvieran ya ocultos cuando los busques, y en ese caso necesariamente deberás ir pensando en otro sitio más adecuado para observar el día 21.

Estoy seguro que si alguien que no conozca el cielo intenta ver el fenómeno el día 21, picado por la curiosidad tras los anuncios, y busca ese “astro de extraordinario brillo” como se ha escrito en muchos lugares, en un primer vistazo pensará que le han tomado el pelo o que se ha confundido de fecha, porque no encontrará nada así. O bien se fijará en Marte, esa “estrella” rojiza que aunque en las últimas semanas ha reducido mucho su brillo y ya es inferior al de Júpiter, por su situación mucho más alto llamará más la atención sobre todo si la bruma del horizonte atenúa a éste.

Pero no. Júpiter será el punto más brillante del cielo (olvidémonos de la Luna, claro), pero incluso por su posición destacará mucho menos.

Posición de los principales astros en la bóveda celeste, en el momento de la máxima aproximación de los dos planetas (día 21 a las 18:22 T.U.- 19:22 hora civil-) desde Bilbao (43ºN, 3ºW)
Desde otros lugares la situación será similar al principio de la noche, con Júpiter y Saturno cerca del horizonte y siempre con la Luna y Marte dominando el cielo (desde el hemisferio Sur los protagonistas se verán más hacia el Oeste y Marte hacia el Norte)

Los días previos podrás encontrarlos con más facilidad, sin prisas, y en caso de duda tendrás tiempo para preguntar o encontrar a alguien que te ayude. Por supuesto, tanto en este asunto  como en cualquier tema del blog puedes pedir consejo enviándome un email a aulacielo@gmail.com, o en un comentario.

Además si solo intentas mirar el día del espectáculo, y sin telescopio o prismáticos, costará distinguir a Saturno, probablemente solo se apreciaría “una estrella” sin más (Júpiter), y no se entendería la situación ni la razón de toda la movida, como culminación del acercamiento.

Ya lo siento, pero si no tienes telescopio o prismáticos y te han dicho que el día 21 tienes un espectáculo en el cielo, te han engañado. Insisto: el espectáculo lo tienes los días previos viendo la aproximación progresiva... o incluso los inmediatos posteriores, en peores condiciones, viendo como se van separando.

 

2- La observación de la conjunción.

Debido a que el tiempo que tendremos desde que oscurezca hasta que se vayan los planetas no es mucho, esa tarde hay que estar preparados con antelación e intentar localizarlos cuanto antes.

Ya comenté en “La previa” (y cité recursos para hacerlo) que si se dispone de un telescopio computerizado lo ideal es buscarlos en pleno día, poner el seguimiento automático y ya no tendremos problema.

Más que para buscar objetos celestes tenues o realizar un seguimiento correcto, yo últimamente lo utilizo para poder localizar y ver astros de día.

Además disfrutaríamos de la visión de los planetas en el brillante cielo diurno. Algo que no es difícil de conseguir cualquier día utilizando como referencia la posición del Sol con mucho cuidado para evitar daños en nuestra vista, pero en este caso además del plus de ver ambos a la vez tendremos a nuestra disposición a la Luna para usarla como referencia, que con una fase casi del cuarto creciente estará sobre el horizonte durante la tarde y los localizaremos sin el riesgo que puede suponer el utilizar el Sol.

Si no tenemos ese material, unos prismáticos ayudarán mucho tanto para la localización temprana de los planetas, pero en este caso ¡¡OJO, después de la puesta del Sol!!, como para apreciar sin problema la separación entre ambos, como se ha dicho.

A simple vista, una hora después del ocaso solar (en un horizonte teórico de altura cero), o incluso bastante antes, no debería de haber problema en encontrarlos sobre el horizonte Suroeste a unos 12º de altura, frente a los casi 20º que habrían estado aproximadamente a la puesta de Sol (Estas referencias son válidas aproximadamente para la mitad norte de la península Ibérica, y varían según el lugar). Podemos medir aproximadamente estas distancias angulares con la mano extendida como expliqué en "Midiendo ángulos en el cielo"

Ya el domingo día 13 entraban sobradamente ambos en el ocular de un telescopio de poca focal (750 mm con ocular estándar de 25 mm). Y ayer día 15 en otro de gama muy superior de 1500 de focal los vi asomarse por los bordes opuestos en el ocular.

13-12-2020: La primera ocasión en  mi vida que he podido ver a Júpiter y Saturno simultáneamente en el ocular. Incluso lo podría haber hecho unos días antes si no hubiese estado nublado. La imagen, de muy mala calidad, hecha con el móvil sobre un telescopio rudimentario e imposible de fijar de manera estable, es solo un testimonio de que ya se ven ambos planetas a la vez.

El día 21, ya de noche, con el telescopio disfrutemos simultáneamente de las bandas nubosas de Júpiter, de los anillos de Saturno y de los satélites de ambos. Al menos los cuatro grandes de Júpiter además de Titán y Rea de Saturno podrían ser visibles si no hay bruma en el horizonte. 

Recojo nuevamente el gráfico que ya puse en el primer artículo, con las posiciones de los astros a las 18 h. T.U. En España las 19 h, en el mejor momento, ya muy cerca de la máxima aproximación pero los planetas todavía algo más altos sobre el horizonte (Con un telescopio y ocular de pocos aumentos el campo será mucho mayor y el detalle menor)

A través del telescopio

Para los fotoastrónomos es una buena oportunidad también de disfrutar, hacer pruebas y conseguir buenos materiales. Para ello es muy útil el taller impartido por Santiago Pérez Hoyos que está disponible en el canal Youtube de la FAAE: (Federación de Asociaciones Astronómicas de España): https://www.youtube.com/watch?v=mXVwvqToZHk

Y hay más alicientes, que para no repetir y hacer este post demasiado largo, puedes ver también en el primer artículo de la serie, el mismo que he linkado antes.


3- Desde dónde se verá:

Desde casi todo el planeta, aunque:

En el momento exacto de la conjunción (a las 18:22 T.U. del día 21, en que se produce la máxima aproximación) la mejor situación (con los planetas a más de 5º sobre el horizonte con un cielo ya suficientemente oscuro como para distinguir a Júpiter con el Sol a -6º), en una estrecha franja que casualmente cubre casi toda la península Ibérica (excepto el extremo NE), las islas Baleares y gran parte del continente africano.

En Canarias, Irlanda, gran parte de Francia o Gran Bretaña y otras zonas de África, el Sol ya se habrá puesto pero el cielo estará aún brillante, o bien los planetas estarán muy bajos sobre el horizonte en el momento de la máxima aproximación.

Mapa de visibilidad para el momento de la  máxima aproximación. Lo he elaborado utilizando datos del IIMCE (Créditos P.Rocher), y he añadido unas cuantas indicaciones más.

Puede parecer que en España somos unos afortunados, aunque no es para tanto.

Porque aunque estés lejos de esa franja, no te preocupes. Se verá casi exactamente lo mismo unas horas después desde América con los planetas solo ligerísimamente más separados (diferencia casi imperceptible). En zonas de Asia y Oceanía la situación será similar el día 21 y el 22, y aunque la separación entre los planetas será incluso algo mayor, ya dije que yo hubiera preferido estar en Australia o China unas cuantas horas después y ver simultáneamente el sorprendente final del eclipse del satélite joviano Europa.

Las únicos lugares donde no se verá son los correspondientes a dos zonas con muy poca población: los dos círculos polares y sus cercanías. En el anexo explico los motivos, diferentes en ambos casos. (1)

Ni los paisanos de Santa Claus en Rovaniemi, ni los científicos de las bases antárticas podrán disfrutar de la conjunción

En general las condiciones serán algo mejores desde el hemisferio norte que desde el sur, aunque sobre ello ya maticé en el anterior post y lo detallo con datos, en el anexo (2)


4- Ya el día 19 se batirá el record.

Desde la invención del telescopio, cuando más cerca se han visto los planetas fue en 1961 en que su separación fue de 0:23º = 13.8´. Más del doble de lo que lo que será en esta ocasión y su presentación en el cielo fue similar, también en el crepúsculo, pero en el matutino. En el artículo "La previa" lancé un reto: “Quizás tú puedas ser el primero…”

Y puedes serlo porque a esa misma distancia de 13.8´estarán el día 19 cuando ya se estén ocultando desde la península Ibérica.

Si quieres ser la primera persona de la historia que les ve con un telescopio más cerca y con más detalle de lo que nunca se vieron antes de esta ocasión, deberías intentar observar el día 19 desde el Oeste de Europa (Galicia, Portugal) pero se te irán justo, justo, y probablemente no les pilles tan juntos por muy poco… No. Lo más probable es que quien consiga esa marca sea alguien que les observe con su telescopio al principio del crepúsculo (o incluso de día) desde América o desde alguna isla del Atlántico.

Luego, el día 20 y el 21 (hasta las 18:22 T.U.) evidentemente se verán aún más cerca, y podrás elegir “tu momento”: En ese instante serás la persona que más cerca los vio nunca por un telescopio, aunque seguramente tendrás que compartir el record, y lo perderás en cuanto dejes de mirar.


Los límites de la zona de visibilidad (1)

Como se ha dicho, únicamente desde los círculos polares y sus proximidades será imposible la observación:

- Como casualmente coincide con el solsticio de diciembre, en todo el círculo polar antártico el Sol no se oculta en las 24 horas. Incluso para una observación a simple vista, ya con el cielo algo oscuro al final del crepúsculo civil, habría que moverse 6º más hacia el norte, fuera de ese círculo. Pero los planetas en estos momentos quedan bajos el horizonte. En realidad habría que moverse aún más; aunque teniendo en cuenta que por esa zona no hay tierra, la Patagonia sería el lugar más meridional desde el que se pueda observar (y en muy malas condiciones, con los planetas a 4.5º de altura en el momento del final del crepúsculo civil)

Desde las islas de Tierra del Fuego en el extremo sur del continente americano, con el Sol a -6º y los planetas a 4.5º.   Si se espera a que oscurezca un poco más, Júpiter y Saturno se irán, y aún en esos momentos la observación visual de la pareja será imposible porque Saturno mostrará una magnitud cercana a 2 a causa de la extinción atmosférica.

- En el círculo polar ártico es noche perpetua, pero los planetas no superan nunca los 3 grados de altura (y eso, cuando el Sol está solo a -2º). Para poder ver (al menos distinguir a Júpiter a simple vista a 5º con el sol a -6º) los habitantes de los países nórdicos deberían viajar al menos hasta el paralelo 62ºN, y aún más hacia el sur si se quiere distinguir también a Saturno, por las razones que se indican luego.


Situación de Júpiter y Saturno en el cielo de diferentes lugares (2)

Curiosamente, aunque se verá ligeramente mejor desde el hemisferio norte que en el sur, en latitudes análogas, dentro de la península Ibérica la situación será mejor cuanto más hacia el Sur. Esto es porque cerca del horizonte tras la puesta de sol, y en la misma estación, la eclíptica está más vertical en general cuanto más cerca de la zona tropical (de un trópico o del otro según la estación), pero en el crepúsculo vespertino está más vertical en primavera que en otoño, y los planetas se encuentran ya en zona (constelación de Capricornio) que ocupa el Sol a solo un mes para el comienzo de la primavera, en el hemisferio norte y el otoño en el sur.

Aunque debemos intentar localizar a Júpiter mucho antes (e incluso también a Saturno), para los siguientes cálculos he elegido una altura del Sol a -12º que marca el final del crepúsculo náutico porque es cuando teóricamente pueden verse las estrellas de segunda magnitud y además porque ya la oscuridad del cielo es más uniforme, la zona oeste no está mucho más brillante que el resto, y por tanto ese criterio puede aplicarse también a ese lugar que es el que nos interesa, con lo que si no lo deslumbra Júpiter podría distinguirse Saturno. 

Pero veamos la situación, con datos concretos:

Posiciones de los planetas y la inclinación de la eclíptica en diferentes lugares el día 21, en el momento en que el Sol está ya a 12º por debajo del horizonte.

Recojo también numéricamente una serie de datos de las posiciones de los planetas en varias ciudades, señalando la magnitud con que se verá Saturno (el más débil de los dos), que al estar cerca del horizonte estará reducida en diferente medida por la extinción atmosférica, de la original 0.63:

Con una elongación de 30º el día 21, al final del crepúsculo náutico cuando el Sol se encuentre a 12º por debajo del horizonte, la altura de los planetas será de casi 11º en Bilbao (a las 18:47) presentando Saturno una magnitud de 1.33.

En Granada (a las 19:03) estarán a 12.5º de altura, mag. reducida a 1.22, o  en Santa Cruz de Tenerife a las 19:09  altura de 15º y un brillo de Saturno de 1.13 todos en hora oficial local. Desde Buenos Aires, a las 21:11 a unos 9º de altura, Saturno debería distinguirse también a simple vista sin problema a pesar de que el reduzca su magnitud a 1.4.


Pero... ¿Se diferenciarán los dos planetas a simple vista?

Difícil, pero probablemente dependerá de la agudeza visual del observador. Hablando de esta posibilidad, en algún foro se ha comparado con las estrellas Mizar y Alcor de la Osa Mayor porque suele decirse que el hecho de poder apreciar ambas separadas era una prueba de capacidad de visión para los vigías en la antigüedad (no debían ser muy estrictos, porque mucha gente las separa). 

Distinguir separadas a las dos estrellas Mizar y Alcor es más fácil de lo que será hacer lo mismo con Júpiter y Saturno el día 21

En la conjunción Júpiter-Saturno será más difícil porque la distancia entre ellos será apenas la mitad (6´ frente a los 11.8´). Pero si en aquel caso la dificultad añadida es que Alcor es relativamente débil, en este ocurre lo contrario: Júpiter brilla mucho y ese brillo podría hacer que no se percibiera algo más débil situado junto a él. Suele decirse que precisamente eso ocurre con los 4 principales satélites jovianos: llegan a alcanzar magnitudes más brillantes que 6 (el límite teórico para apreciar a simple vista)) pero el brillo de Júpiter, muchísimo mayor, deslumbra la zona y lo impide.

Aunque la esperanza siempre existe, yo pienso que el día 21 no los separaré (teniendo en cuenta mi agudeza visual y las condiciones del cielo y la pandemia) Sin poder viajar, desde Bizkaia y con su contaminación lumínica casi inevitable, aún sin nubes será difícil que no haya bruma cerca del horizonte, donde se situarán. Me queda la duda, pero la visión por el telescopio si las condiciones del cielo lo permiten, merecerá la pena.

Pero en todo caso, tenemos un buen entrenamiento si los observamos los días previos, en que sí los separaremos fácilmente pero cada vez costará más.