Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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lunes, 30 de marzo de 2026

La Luna y las plantas. La influencia de la Luna (5)

 

Hace ya tiempo que escribí una serie de cuatro artículos sobre la influencia de la Luna, y aunque prometí un quinto capítulo orientado a las labores agrícolas, se quedó en el olvido (mejor dicho encerrado en su carpeta) y voy a intentar continuar ahora.

Bueno, el motivo de no publicarlo fue el temor de que fuera rechazado por muchos lectores que creen a pies juntillas en los "poderes de la Luna en los cultivos" y dejaran de leer este blog, circunstancia que ya me ha afectado en más de una ocasión en otros ámbitos como cuento al final.

¿Influye la Luna en las plantas?

Pero he decidido completar el tema y, haciendo un resumen, en los 3 primeros capítulos se detalló el tema de las mareas, algo evidente y científicamente demostrado, pero que sirvieron de preámbulo al cuarto en el que se ponía en duda (o más bien se demostraba su falsedad) casi la totalidad de la supuesta influencia de nuestro satélite sobre las personas.

La Luna no nos influye a los humanos (al menos en todo lo que se ha podido estudiar), aunque hace millones de años fuera decisiva para el surgimiento de nuestra especie

Como he dicho, ahora llega el turno de las plantas. Quizás en este campo se den la mayor parte de las creencias de la influencia lunar, y parece que siempre se ha mirado la Luna antes de podar, plantar o recolectar. ¿O quizás no?

En este ámbito también yo antes me creía todo lo que oía: “Si lo dicen los agricultores, ellos sabrán sobre las faenas del campo que es su trabajo”. Pero después de la experiencia que cité en el tema anterior, realizada con ayuda de mi alumnado, y que demostraba la falsedad de la creencia del aumento de los nacimientos en luna llena que algunos médicos afirmaban, ya dudo de casi todo lo que oigo.

Ahora me inclino por pensar que todas esas normas “el…hay que recogerlo en menguante, pero cuidado con podar las…en creciente” han sido muy útiles de cara a establecer un calendario de trabajo. Guían a muchas personas que sin ellas serían desorganizadas, asignan una tarea, pero no tienen fundamento.

Porque hay varias razones para pensar que tampoco en la agricultura influye la fase lunar, que es posiblemente el objeto de la mayor parte de esas creencias y supersticiones, y seguramente las más aceptadas aunque no es difícil comprobar que no tienen sentido. Comenzando por un razonamiento que ya surgió, como consecuencia de la atracción gravitatoria, en este caso sobre la savia de las plantas: “Que no hay que podar cuando la savia está arriba, porque la planta se desangrará. Y que estará arriba cuando la Luna atraiga con más fuerza, es decir en luna llena”.

Este razonamiento se cae por su peso porque la Luna llena de día (que es cuando se hacen prácticamente siempre las labores de poda) se sitúa bajo el suelo, y no arriba. Otros dicen no podar en creciente, pero tampoco:

La mejor luna para podar plantas es la luna menguante ya que la savia desciende hacia las raíces, lo que reduce el «sangrado», acelera la cicatrización de las heridas y previene enfermedades. Es ideal para podas de mantenimiento y formación. En cambio, para estimular el crecimiento tras la poda, se recomienda la luna creciente”.

Estas frases son una inocente y errónea interpretación de los términos CRECIENTE (parece que indica hacia arriba) y MENGUANTE (hacia abajo). Pero unos mínimos conocimientos astronómicos nos dicen que la luna menguante por la mañana está por encima del horizonte, y por ello si influyese su atracción gravitatoria no haría descender la savia hacia las raíces, sino todo lo contrario. 

Aunque las palabras “menguante” o “creciente” pudieran indicar circunstancias contrarias, es totalmente absurdo porque tanto la marea en una y otra fase son iguales y de poca intensidad. La iluminación es igual y lo único que cambia son las horas en que puede verse sobre el horizonte, pero ni siquiera el número de horas.

Además una luna menguante la veremos ascender respecto al horizonte durante la mayor parte de las horas.

Por otra parte, suponiendo que en algún momento la savia descendiese o ascendiese por el interior de la planta debido a la atracción lunar, los científicos han calculado cuánto sería, y el resultado es sorprendente: menos del tamaño de un átomo. O sea, nada.

¿Y por qué sube y baja el agua del mar? Porque la masa de ese agua es infinitamente mayor que la de la savia de cualquier planta. Ese factor interviene en el cálculo y es decisivo.

Los periodos de la supuesta influencia en la plantas y los de las mareas son totalmente distintos. Por ejemplo en 24 horas la fase lunar apenas cambia muy ligeramente, por lo que en cada fecha estaría indicado podar o no podar. Pero las mareas suben y bajan continuamente, habiendo cada 24 horas dos mareas altas y dos mareas bajas. También con luna nueva (que suponen que la savia baja), hay dos mareas altas, y es una de las fases en que se producen mareas vivas al ser la atracción gravitatoria más eficiente.

Ciclos de mareas durante 24 horas

Aunque sea en broma, habría que decir: ¡Cuidado! Si quieres que la savia de tus plantas vaya a las raíces, no te vale con podarlas en luna nueva. Mira la hora y la tabla de mareas.

Siendo rigurosos en los estudios, hay que decir que es difícil comprobar si la Luna afecta a las plantas (si es que les afecta algo) porque hay otros factores (humedad, temperatura) que está claro que las afectan mucho más, que son muy variables y no tienen periodos fijos.

Dos experimentos

En este ámbito es muy difícil hacer estudios, y seguro que no serían demasiado fiables. Aún suponiendo que la Luna pudiera afectar a los cultivos, la meteorología lo haría en mucha mayor medida, de manera que sería difícil sacar conclusiones y separar una causa de la otra. Pero este mismo razonamiento implica que todas estas creencias no tengan una base fundada. 

En cualquier caso, algo se ha hecho y cito dos casos que me han llegado de primera mano:

- Bajo la dirección de un reconocido profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña a quien conozco personalmente, se realizó un experimento para contrastar la creencia en aquellas comarcas de que los ajos picaban más si se recolectaban en determinada fase lunar. Los resultados fueron negativos y totalmente concluyentes.



- En un informativo de la televisión vasca EITB se anunciaba en los titulares que había sido probada la influencia en la fase lunar en un prestigioso centro de formación profesional de Gipuzkoa. Pero los resultados que aparecían en las imágenes de troncos de madera cortados en distintas fases lunares no eran en absoluto concluyentes.

Conocido el tema, contacté con la responsable de la experiencia, le pedí los resultados concretos y en un primer momento no puso ninguna objeción: “Que ya me los mandaría” Luego se lo pensó mejor y “que prefería llevármelos personalmente”. Pensé que querría comentar conmigo algunos detalles, pero canceló la visita un par de veces con diversas escusas. Finalmente le dije que ya iba yo a su centro de trabajo, dijo que vale, que ya me diría. De eso… hace 7 años y todavía estoy esperando que me diga cuándo me recibirá.

Evidentemente si el experimento es positivo estarían satisfechos de que se difundiera y su actitud sería muy diferente.

Aunque algo salió en la tele, yo me quedé sin saber cual era el bueno y en que fase lunar se había cortado (estas imágenes son figuradas, ya que no llegué a verlas)

Agricultura biodinámica

Aunque hay que decir que estas creencias siempre han tenido muchos seguidores entre los agricultores, han recibido un palo enorme desde el mismo sector, con las propuestas de Rudolf Steiner (1961-2025) con lo que llamó agricultura biodinámica, porque utiliza también la Luna pero con criterios muy diferentes a los tradicionales. Como otras teorías modernas ha encontrado muchos seguidores, y se han escrito más tratados sobre agricultura biodinámica que sobre todos los conocimientos populares de siempre. Todos los años se editan extensos manuales, con las instrucciones para plantar o recoger diversos cultivos, que tienen un gran éxito en las librerías.

3 ejemplos de estas publicaciones. Sobre todo la de la derecha trae una cantidad enorme de datos y es la más conocida y vendida con gran éxito en librerías

El asunto clave es que la agricultura biodinámica utiliza también la Luna, pero no sus fases sino su situación ascendente o descendente, que no tiene nada que ver y en ocasiones da criterios opuestos a las fases.

Un cuarto creciente puede coincidir con la luna ascendente un mes, pero otro mes con la descendente. Por ejemplo según la tradición deberíamos plantar las cebollas en la primera semana de abril de un determinado año, cuando según los biodinámicos estaría totalmente desaconsejado.

Una página del manual mencionado antes. Leyéndolo e interpretándolo podría pasarse el tiempo de realizar la tarea agrícola.

Rudolf Steiner, con sus lunas ascendentes y descendentes se ha cargado todo el saber popular y nos ha dado la razón a quienes decíamos que la fase lunar no puede influir en las plantas.

Pero además lo suyo es un invento moderno sin base científica y difícil de llevar a cabo si no compramos uno de esos libros porque todo se hace complicado. Para averiguar si hoy la Luna es ascendente o descendente no basta con mirarla, como sería para comprobar su fase, sino que habría que haber hecho observaciones los días anteriores, comprobar si a una misma hora está más alta o más baja y aún así será difícil si no hacemos fotografías. Y los agricultores de siglos pasados no tenían cámaras. O sea, que este criterio no es anterior a 1970, cuando lo inventó Steiner.

En el gráfico la luna del día 21 sería ascendente porque está más alta que la del 20.
Incluso la nomenclatura que utiliza esta publicación en euskera (ilgora e ilbehera) para referirse a ascendente y descendente contradice el significado correcto de estos términos (creciente y decreciente)

Las afirmaciones de Steiner no se quedan en este aspecto de la Luna, sino también utiliza la distancia a la Tierra, la posición respecto a los nodos, además de considerar las posiciones de los planetas y las constelaciones. Un galimatías difícil de aplicar. Algunas de sus indicaciones, como “el periodo ideal de eliminar los ratones según las posiciones de los astros”, son de auténtica risa.

Unos criterios inventados por quien fue un oculista austriaco, educador, autor teatral, pensador social, arquitecto, esoterista y autodenominado clarividente (según Wikipedia).

Rudolf Steiner

Pero muchos han hecho dinero gracias a él: Como he dicho, se han escrito muchos más libros que los relativos a las creencia tradicionales, algunos de los cuales sacan ediciones cada año y está claro que ni una ni otra son verídicas porque si una lo fuera, habría desaparecido ya la otra al comparar cosechas guiadas por una u otra.

Bueno, pero “Se dice que las creencias tradicionales siempre llevan algo de verdad ¿no?” Pues a ver como congeniamos “A quien madruga Dios le ayuda” con “No por mucho madrugar amanece más temprano”, o “A la tercera va la vencida” con “No hay dos sin tres” o la que se refiere al tema de hoy “Hombre lunero no hace granero” Que indica que el saber popular tampoco se fía de la Luna.

Es posible, estimado lector, que no estés de acuerdo con el contenido de este post. Me lo puedes decir tranquilamente en un comentario, pero te pediría que por este motivo no dejes de leer el blog. Me ha ocurrido con dos asociaciones que anualmente me pedían que les diera alguna charla sobre los astros y después de que les contara esta historia no volvieron a llamarme.

lunes, 24 de febrero de 2025

La alineación planetaria: informaciones erróneas

 

Si te han dicho que a finales de febrero podrás ver en el cielo 7 planetas alineados, te han engañado.

Te han engañado porque verás solo 3 planetas. Que además se llevan viendo desde mediados de diciembre. O quizás sean 4 si tienes el horizonte oeste muy bajo y el cielo por allí muy limpio. Pero no más. 

¿Por una sola noche? mejor durante varios días anteriores al 28 ¿Quién se inventó lo del 28?

28-2-2025 Desde 40º latitud norte, 45 minutos tras la puesta de sol.
Distinguirás a Venus, Júpiter y Marte, con el aspecto de 3 estrellas muy brillantes.

Es cierto que da la casualidad de que todos los planetas están a la vez en el cielo al principio de la noche y a esto se refieren todas esas noticias, a veces mal redactadas o exageradas, pero ¿dónde están los otros? que, verse, verse, no se verán.

28-2-2025 Desde 40º latitud norte, 45 minutos tras la puesta de sol
Ahí están los otros 4 que faltaban

Pero…

 …. Urano y Neptuno no se ven nunca a simple vista. Los podrás ver si te los enseñan con un telescopio, pero de uno en uno, fuera del contexto del grupo. Desde luego, no se verán alineados con los otros, sino solitarios en el ocular.

Saturno y Mercurio estarán ya muy cerca del horizonte en cuanto el cielo empiece a oscurecer, y no los verás a no ser que tengas un horizonte oeste muy bajo y una buena vista, porque apenas se distinguirán. Mercurio quizás, pero Saturno seguro que no.

Y si te han dicho que debes aprovechar la oportunidad porque hasta dentro de más de 400 años no se volverá a ver algo parecido, pues te han vuelto a engañar y además de una manera exagerada.

¿A quién se le habrá ocurrido que hay que esperar a 2492 para ver algo parecido? A alguien que se equivocó pero a quien muchos, sin comprobarlo, han copiado. 

Es cierto que el 18 de abril de ese año ocurrirá algo similar:


Pero parece una tomadura de pelo el que ese año aparezca en muchas noticias, porque sin buscar mucho ya he encontrado otras dos ocasiones mucho más cercanas: 

El 1-12-2124 y fechas próximas con situación similar

Situación preciosa con 3 planetas juntitos, y además la Luna también colabora

Y el 25-5-2125


E incluso extraña el que aparezca ahora la noticia, porque en la Nochebuena de hace dos años también ocurrió: el 24-12-2022

El 24-12-2022 45 minutos después de la puesta de sol, los 7 planetas alineados y acompañados por la Luna

Y el 18-6-2022

El 18-6-2022 estaban así los planetas 45 minutos antes de la salida del Sol

O sea, que si es un fenómeno que ha vuelto a ocurrir al cabo de poco más de 2 años, (o incluso de 6 meses)...no será tan extraordinario


Otros aspectos menores

Y ya metidos en estos temas, siempre se cuela en las noticias algún detalle no muy exacto, aunque no tan absurdo como los anteriores:

- En estos casos mediáticos sobre temas astronómicos siempre se aconseja buscar algún lugar sin contaminación lumínica para observarlo. 

Ahora, estos días de final de febrero ¡puedes olvidarte de este consejo! La condición para intentar ver a los 5, es decir al escurridizo Mercurio y al casi imposible Saturno será tener un buen horizonte.  Como estos últimos solo podrán verse en el crepúsculo, no importa el tema de la contaminación lumínica porque cuando se enciendan las luces, éstos ya se habrán ido y los 3 más brillantes destacarán casi en cualquier cielo. Habrá que buscar un lugar con un horizonte oeste lo más bajo posible

- Aunque se insista tanto en el día 28 de febrero, son mucho mejores los días anteriores. Desde el 25 la posición del más difícil (Saturno) será mejor que el 28 para distinguirlo. Es cierto que el brillo de Mercurio va aumentando esos días, pero siendo mucho mayor que el de Saturno es éste el que hay que priorizar.

- Precisamente respecto a la posición del sexto planeta, se ha colado un error que condiciona toda la noticia:

Pues no.  Saturno no estará alto en el cielo, sino el más bajo de todos, y con seguridad el de más difícil observación. Puede ser un despiste sin más, pero que favorece la tesis errónea de la noticia.

-También se han dado fechas erróneas en otras noticias al respecto:

“una gran alineación de siete planetas a principios de 2025, un evento raro desde 2010”

Pues resulta que en 2010 no se produjo ninguna situación similar a la de ahora (faltaba Mercurio), pero sí en 2022 como se ha indicado.

- Lo de la “alineación” se refiere simplemente a que están todos visibles en el cielo, y sobra ese término porque induce erróneamente a pensar en una línea recta. Como todas las órbitas están situados en planos casi paralelos, siempre que están en el cielo los veremos como en una línea ligeramente curvada. 

El término "alineación" es absurdo. Bastaría con decir que se pueden ver simultáneamente.

Para comprobar que todos los planetas sean visibles de noche (al principio o al final de la misma), en una representación en planta se puede trazar una línea recta que pase por la Tierra y el Sol, y si todos los planetas quedan en el mismo lado, se verán simultáneamente. Si en ese orden quedan a la izquierda se verán al principio de la noche, una vez puesto el Sol, y si están a la derecha se verán antes de que salga el Sol. Por supuesto, si un planeta queda angularmente cercano al Sol podría quedar oculto con la luminosidad del crepúsculo.

Como todos los planetas quedan en la parte superior de la línea roja serán visibles  simultáneamente al principio de la noche

No hay que confundir lo que ahora se llama erróneamente "alineación" con "conjunción planetaria" que es cuando aparecen muy cercanos entre sí vistos desde la Tierra, por perspectiva. Y sería cuando están más o menos alineados visto el Sistema Solar en planta: vistos desde arriba, con la Tierra en un extremo de una línea recta que pasa aproximadamente por los planetas que estén en conjunción.
Situación de los planetas en sus órbitas en la conjunción planetaria para dentro de 15 años

Ese espectáculo es mucho más llamativo que la alineación y ocurrirá por ejemplo el 7-9-2040 con el agrupamiento de los 5 planetas brillantes y la Luna, siendo mucho más fácil de ver desde el hemisferio sur:

Conjunción planetaria el 7-9-2040 con referencia al horizonte de ambos hemisferios


Después de todos los anuncios y lo que hayas podido ver, seguramente te habrá decepcionado el tema de los planetas y sus posiciones. Pero precisamente ahora, con la aparición del esquivo Mercurio, comienza a mi modo de ver un capítulo muy interesante. Espero escribir pronto sobre ello.

viernes, 17 de noviembre de 2023

Así no.

Cuando comencé a escribir este blog ya en el primer post indiqué literalmente que  “Aunque seguramente no lo consiga, intentaré no ser demasiado duro con los despropósitos de algunos medios de comunicación”.

Quizás en algún caso me pasé, pero creo que no he criticado demasiadas veces a los medios.

Lo hice en un principio, pero lo fui dejando porque está claro que eran muchos los errores, sobre todo en el ámbito de información generalista, y quizás no era algo muy relevante.

Pero esta mañana (escribí esto la semana pasada), según me he levantado y he encendido el móvil, en esas noticias que te pone Google sin que se las pidas, me ha aparecido esto que me ha sacado de mis casillas.

¡Y yo que creía que National Geographic era una publicación seria!


Dirán que han puesto una imagen llamativa aunque falsa para atraer lectores y que luego el texto era correcto. NO. No es solo un gancho. Está diciendo claramente que ASI PODRÁS VER, lo cual es totalmente falso.

No es solo el que la imagen corresponde a algo totalmente diferente a lo que se anuncia (giro aparente de las estrellas por la rotación terrestre), sino que sugiere un espectáculo llamativo que no tiene nada que ver con la realidad. Una mentira flagrante que quizás convenza a alguien para observar, y no verá nada que tenga que ver con esa imagen.

¿Así si?

En cambio, esta imagen tomada de METEORED, donde se han acumulado estrellas fugaces caídas a lo largo del tiempo sí es real aunque pueda inducir a error al aparecer todas simultáneamente.


Pero volviendo al principio,  la noticia no se queda solo en mostrar una imagen que no tiene nada que ver con el tema, porque calificar de "Impresionante lluvia" a algo donde con suerte podrás ver un par de estrellas fugaces cada hora, o quizás no veas ninguna, es más que una exageración.

Además el texto tiene varias imprecisiones:

“La lluvia de Taúridas Está dispuesta a dar dos espectáculos en 2023

No, en realidad son dos lluvias y aparecen todos los años: Las taúridas del norte y las taúridas del sur

“Los cometas podrían verse opacados por el brillo de la Luna”

El que haya personas que no distingan entre cometa y meteoro no puede justificar el error de un periodista en un medio tan prestigioso.

Como en muchos otros ámbitos, se habla de las 4 lluvias de meteoros en noviembre: las Oriónidas (que aunque el máximo es en octubre, siguen viéndose en noviembre), Las Taúridas norte y sur, además de las Leónidas. Todas ellas son lluvias menores, con pocos meteoros visibles, y cuyo único efecto puede ser el desanimar a la gente que después de no ver nada de lo que se anunciaba no se apunten a observar las Gemínidas de diciembre que, esas si. Espero que al menos, las mejores del año, las anuncien como se merecen.

Incluso las famosas Leónidas, estos años tienen muy poca actividad y habrá que esperar a 2032 para que haya un auténtico espectáculo con miles de ellas. ¿Qué nos contarán entonces?


Bueno, acabo de encontrar algo que me indica que esto de lo que me estoy quejando puede ser habitual: 


Será normal o estará aceptado engañar al personal con una primera imagen falsa para que entre a leer el artículo?   

Por lo que veo en muchos otros campos en internet parece que sí, porque es habitual empezar con un titular sorprendente, algo que no se explica hasta el final después de pasar innumerables pantallas y machacando con publicidad.

Pero volviendo a astronomía: ¿Sabrá el director de la publicación que la imagen no corresponde a lo que se explica en el artículo?

Puestos a recoger errores o exageraciones, alguna vez me he hecho eco de informaciones que hablaban de las superlunas, los asteroides que se dirigían a chocar con la Tierra y algunas otras meteduras de pata, pero quizás lo más increíble fuese esta noticia donde se decía que la luna nueva (estaba en esa fase porque había eclipse de Sol), al estar algo más cerca de la Tierra brillaría más de lo normal.


Pero... ¿Alguien vio alguna vez la Luna Nueva?


sábado, 10 de septiembre de 2022

"Pero...¿Qué son esas luces?"


Algo que casi todos aficionados a la astronomía critican pero que es muy espectacular. Esta semana ha vuelto ocurrir, y parece que en el sureste de la península Ibérica ha tenido mucho eco: 

 

Parece ser que mucha gente se sorprendía al ver toda una fila de “ovnis” volando en formación. Las personas que se mueven en este mundillo ya sabían de qué se trataba, muchos conocían de antemano y habían dicho la hora y el lugar en que iba a ocurrir, pero para el público en general era algo extraordinario. Para estos y quienes pudieran sorprenderse en una próxima ocasión, va dirigido este post. 

Los medios de comunicación, ya a toro pasado, explicaban que se trataba de un tren de satélites que la empresa SpaceX de Elon Musk había lanzado el día anterior, lunes 5.

Incluso algún informativo de la primera cadena de televisión recogió la noticia y detalló por dónde podrían verse al día siguiente.

En realidad el hecho ha ocurrido más de 60 veces desde mayo de 2019 aunque en cada caso podrían verse desde zonas diferentes, y en cada lanzamiento son puestos en órbita unos 50 satélites. Algunos han reentrado, como todo un grupo que fue afectado por una tormenta solar y se desintegró en la atmósfera, pero ya están en su destino más de 2500 y con los futuros lanzamientos quieren llegar nada menos que a unos 40000 siendo su objetivo el proporcionar acceso a internet desde los lugares más recónditos del planeta, y su utilización en telecomunicaciones avanzadas.


Los satélites colocados en su emplazamiento en un cohete Falcon9 para ser expulsados secuencialmente

Después del lanzamiento, a unos 250 km de altura cada uno de los satélites va siendo despedido del cohete de manera que si son iluminados por el Sol sus reflejos forman una especie de tren de luces que al principio aparecen bastante agrupados y los días siguientes ya más separados y con un brillo muy inferior según van ganando altura hasta los 550 km, 150 por encima de las estaciones espaciales.

Aunque hace ya más de 2 años y medio, es muy significativo este vídeo donde Mariano Rivas desde Argentina grabó uno de estos trenes de satélites pasando junto al cinturón de Orión y Sirio. El vídeo tiene sonido, y puede apreciarse la vehemente narración del observador.


No siempre se ven las distintas fases desde el mismo lugar porque debe coincidir que sea de noche pero que al satélite le dé el Sol y su reflejo lo haga visible, por lo que solamente podrá verse al principio o final de la noche, como ocurre habitualmente con la Estación Espacial Internacional o la Tiangong china. Al igual que con éstas, pueden producirse eclipses que son más espectaculares porque uno tras otro los satélites van desapareciendo en el mismo punto como si se tratase de los vagones de un tren que dejan de verse porque van entrando en un túnel, como se recoge en la siguiente simulación: 


Esta vez, hubo algo más

Ya se anunció que este lanzamiento de principio de septiembre sería diferente, y efectivamente, el día 5 desde Málaga pudieron ver algo totalmente distinto y no menos llamativo: una especie de nube brillante de extraña forma que se iba desplazando:

Algunas personas no salían de su asombro después de ver el lunes día 5 dicha nube y el martes 6 el tren de satélites sin sospechar que ambos estaban relacionados.

El cohete lanzador, denominado Falcon 9, consta de 2 fases. La primera con el combustible, se desprende y normalmente se recupera, y la segunda continúa hacia el exterior desprendiendo los diferentes satélites cada uno en el momento adecuado para que alcance su órbita final, y queda en el espacio como un elemento más de la basura espacial. Sin embargo en el caso de este último lanzamiento también esta fase del cohete regresaría a la Tierra y fue lo que provocó la espectacular nube.

En este tuit de José María Madiedo se recoge un vídeo de la nube obtenido por Alex Gómez desde Málaga , y añado este otro, realmente impresionante, donde aparece el lanzador, algunos de los satélites que viajan paralelos a él, y sobre todo la famosa nube producida por la segunda fase.

O en este otro, desde el observatorio de Calar Alto en Almería:



Hay que decir que también los gases del cohete lanzador ocasionan una nube aunque no tan intensa. Desde Bizkaia varias personas lo vimos perfectamente el 26-5-21  precediendo a los satélites, sin saber entonces lo que podía haber sido, y al día siguiente el tren de satélites se veía mejor pero ya no aparecía la nube de gases:

Tren de satélites, tal como pude fotografiarlo el día 27 desde Bilbao. A pesar de la gran contaminación lumínica me sirve para dejar constancia.

Por citar otro caso muy sonado en marzo de 2021, en Navarra debió causar bastante revuelo e incluso temor con la gente muy sensible por la situación sanitaria. Recibí varios mensajes preguntándome sobre lo que pudiera ser, antes de que en televisión recogieran la noticia y su explicación.


Controversias sobre el programa Starlink

Independientemente de los beneficios económicos que pueda conseguir Elon Musk, el promotor de todo esto lo quiere vender como algo positivo y en principio los fines del programa son deseables, pero está teniendo mucha contestación por parte de los astrónomos tanto aficionados como profesionales, por lo que tal cantidad de satélites pueda obstaculizar las observaciones, fotos y estudios astronómicos.

No es solo en los días posteriores al lanzamiento, cuando tanta luz puede deslumbrar o impedir realizar actividades de observación, sino también luego, cuando ya no son visibles a simple vista, pero ahí están, en un número ingente, pudiendo afectar a la toma de datos de proyectos astronómicos.

Elon Musk ha intentado minimizar el problema, en una primera prueba utilizando un revestimiento más oscuro en uno de los satélites, que no dio resultado, y luego colocando a todos ellos unas láminas desplegables que cubriesen parte del satélite pero que ocasionaban una pérdida de eficiencia, por lo que en las últimas versiones se han eliminado. 

El creador de Space X, Elon Musk, aunque parece sensible a los problemas que Starlink pueda ocasionar, siempre primará los intereses de su empresa.

En cuanto al interés didáctico, puede decirse que muchas veces se han utilizado los pasos de la ISS o de los antiguos y muy reflectantes Iridium para motivar al alumnado o al público en general (yo intentaba programar las observaciones cuando había alguno de estos pasos) o incluso para que aprendieran constelaciones (siguiendo la trayectoria de éstos, o buscando de antemano las que iban a recorrer), y quizás podría hacerse algo similar con los lanzamientos Starlink, aunque estos pueden verse en menos situaciones porque solo destacan los primeros días y para ver un paso desde un lugar concreto puede transcurrir mucho tiempo.

Hay grupos de aficionados que no quieren ni oír hablar del tema por el rechazo que produce en estos ámbitos, y no están interesados en saber cuándo pasan, pero hay que tener en cuenta que son fenómenos o elementos que están ahí, en nuestro lugar de estudio, y cuanto más se conoce al enemigo, mejor.

Y una vez prendida la curiosidad no se puede esconder, el que no queramos observarlos no impide que estén ahí y por ello adjunto los datos de observación para el lanzamiento del pasado lunes que pueden encontrarse por ejemplo en https://www.heavens-above.com/ , y cuyo paso podría ser aún visible al principio de esta noche del sábado al menos por la zona norte de la península, aunque más débiles y casi en el crepúsculo, pero con eclipses incluidos.

Secuencia de utilización de la web de Heavens-Above, por si no lo conoces

Todos los mese hay varios lanzamientos, incluso hasta 5. En cada uno de ellos, y antes de que pierdan brillo al colocarse en órbita, el tren de satélites solo puede verse desde una zona reducida de la Tierra. En este último ha coincidido con parte de la península Ibérica; pero por ejemplo el próximo que será el domingo día 11 podrá verse tanto el lunes como el martes desde Canarias:


En sentido contrario, para dejar constancia de lo que pueden perjudicar por ejemplo al hacer una simple foto del cielo, valga esta imagen que obtuve hace dos años. Uno no se percata de la presencia de los satélites ya débiles durante la toma, por lo que no la repite, y luego cuando ya no puede hacerlo ve con desagrado las trazas que la afean.

Aparecen indicados los trazos que 3 satélites Starlink dejaron en los 30 segundos de exposición de la foto del cometa Neowise en julio de 2020.