Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

lunes, 4 de agosto de 2025

Doble pareja y trío

 

Como si fuera una partida de póker, algunos planetas acompañados de la Luna parece que se han puesto de acuerdo en las madrugadas del 12 y el 20 de agosto y nos darán mucho juego:

El día 12 de habrá una conjunción de Venus con Júpiter y por otra parte la Luna se situará junto a  Saturno:


Mientras que el día 20 los tres astros más brillantes de la noche (Luna, Venus y Júpiter) formarán un pequeño pero llamativo triángulo casi equilátero:

 

En ambos casos el triángulo o la pareja de planetas aparecerán por el horizonte casi una hora antes de lo indicado, pero conviene anticiparse para ver cómo van apareciendo y cogiendo altura. Para lugares de la península situados más al este la situación será igual pero unos minutos antes (hasta unos 15), y después si es al oeste, también con un máximo de 15 minutos.
La presencia de la constelación de Orión, además en un horizonte que empezará a clarear, dará un toque añadido de belleza a las imágenes.

- La doble pareja del día 12:

Podemos recordar la famosa conjunción de Júpiter y Saturno de 2020, que fue excepcional por su rareza. En este caso hay que decir que los encuentros de Venus con Júpiter son mucho más frecuentes (hay unas extrañas periodicidades con una media de 13 meses), no siempre son visibles porque en ocasiones ocurren en la dirección del Sol, pero no hay que olvidar que Venus es muchísimo más brillante que Saturno, y quienes se encuentran ahora son los dos planetas más destacados del cielo por lo que aunque no se aproximarán tanto: en esta ocasión casi 1º (exactamente 51´) frente a los 6´ de entonces y no se ha anunciado tanto, a simple vista a mucha gente le parecerá más espectacular.

Imagen de la gran conjunción de 2020 y simulación de la conjunción de ahora

Además coincide con el día del máximo de las Perseidas (solo unas cuantas horas antes), que precisamente poco antes de la madrugada suelen ser más espectaculares (pena de la fase lunar), y justo un año antes de “nuestro” eclipse. Fecha mágica.

Tendremos a los dos planetas cerca del horizonte Este, saliendo unas 3 horas antes que el Sol, por lo que si miramos antes no los encontraremos, pero sí a la otra pareja, ya que la Luna y Saturno saldrán 2 horas después de irse el Sol y casi toda la noche estarán visibles. Si los observamos cuando salgan, antes de acostarnos (primero veremos salir a la Luna), e incluso si les fotografiamos y hacemos lo mismo de madrugada antes de amanecer, podremos apreciar que se han acercado: de casi 9º a poco más de 7º Todos estos datos son válidos para la Europa occidental. Luego se recogen otros casos.

Si estuviera nublado, podemos intentar observar a Venus y Júpiter el día siguiente (y por si acaso el anterior) aunque estarán un poco más separados:

Respecto a la otra pareja, La Luna, casi llena, se sitúa, como se ha dicho, a unos 8º de Saturno vista desde la Península hacia la mitad de la noche. No es excesivamente cerca pero, como se explica luego, desde otros lugares de América o Asia llegarán a acercarse más. En este caso el rápido movimiento de la Luna hará que al día siguiente ya no se pueda hablar de proximidad con el planeta de los anillos, aunque como valor añadido, en todos estos días podemos ver con un telescopio una imagen inusual de Saturno con su anillo casi de perfil.

Aunque el brillo de la Luna casi llena en un principio pueda dificultar la localización de Saturno, cerca de ella, desde luego no deslucirá el encuentro de Júpiter y Venus; alejados de la zona y mucho más brillantes-


- El trío del día 20

Solo 8 días más tarde del anterior fenómeno, el amanecer será incluso más atractivo: La Luna habrá recorrido la distancia que le separaba desde Saturno hasta la pareja Venus - Júpiter y habrá cambiado su imagen mostrando una atractiva fase bastante fina, de solo 3 días antes de nueva.

Los dos planetas se habrán separado ligeramente, hasta unos 8 grados, lo justo para que cuando la imagen sea visible desde Europa occidental (o algunas zonas de África) la Luna se coloque formando un precioso triángulo rectángulo isósceles (a 5º45´ de cada planeta). En este caso la observación en el día preciso es importante porque, tal como se ha dicho, la Luna se mueve lo suficiente en 24 horas como para deshacer el triángulo.

Por si fuera poco, los tres astros estarán colocados en la llamativa constelación de Géminis, junto a sus dos brillantes estrellas Castor y Pólux.


Sin duda será un amanecer inolvidable, con la constelación de Orión surgiendo a la derecha de nuestros protagonistas, y si tenemos un horizonte llano y limpio incluso veremos a Proción y Sirio (una vez ocurrido su orto heliaco pocos días antes)  ¡Y Mercurio! Que no queriéndose perder el espectáculo de sus compañeros se situará más abajo del triángulo, a 15.5º de Venus



Periodicidad de las conjunciones Venus-Júpiter

Si la mencionada conjunción Júpiter-Saturno de 2020 fue tan interesante porque se produce solo una vez cada 20 años, en este caso ocurre cada menos tiempo, siendo periodos variables, ya que al ser Venus un planeta interior lo vemos moverse hacia atrás y hacia delante respecto al Sol. De promedio estás conjunciones ocurren cada 13 meses, pero nunca son esos meses justos y siguen unos intervalos muy curiosos: Si miramos la anterior conjunción, se produjo el 22-5-24, casi 10 meses antes que ésta. La siguiente a ésta será el 10-6-26, 14 meses después, pero la siguiente el 11-8-27  también en 15 meses, pero justo en la misma fecha que la actual .

Estos números, que parecen indicarnos una falta de regularidad, sorprendentemente hacen lo contrario, porque después de esta serie 10, 14, 15, se repite 10, 14, 15 y lo vuelve a hacer sucesivamente, excepto alguna pequeña diferencia de pocos días que se compensa luego, y considerando periodos de 39 años (10+14+15) todo vuelve a repetirse casi igual.

Quizás un gráfico pueda ayudar a clarificar la extraña situación:


Considerando los periodos de 39 meses empezando por 2024 (los que caen cerca del Sol y tienen la línea blanca y más gruesa), en ese tiempo la Tierra recorre 3 órbitas más un cuarto (se sitúa aproximadamente 90º más adelante) y Venus solo un poco más, porque teniendo en cuenta que su año es de 225 días, habrá recorrido 5.27 órbitas, es decir estará adelantado poco más de un cuarto de órbita (0.27 que suponen 97º). 

Teniendo en cuenta el periodo de Júpiter (11 años 315 días), durante esos 39 meses recorre 98.5º).

La casi coincidencia de estos números hace que las conjunciones cada 39 meses se repitan, desplazándose solo ligeramente. Las otras dos conjunciones intermedias a 14 y 15 meses corresponden a las situaciones geométricas que siguen a las consideradas. 

Además en cada serie de 3, después del periodo de 14 meses en la actualidad la conjunción no es visible porque ocurre enfrente del Sol, o cerca de él. Con el paso de los años se irá alejando.

Desde luego, esta curiosa circunstancia merece tratarse detalladamente en un post en un futuro próximo, añadiendo también el caso de las conjunciones Venus-Saturno, que tienen algo similar.

Proximidad de la Luna y Saturno el día 12

Como se ha dicho, desde la península Ibérica los dos astros llegarán a situarse a 7 u 8 grados.

Por otro lado, como la Luna se mueve relativamente rápida hacia el Este respecto a las estrellas, eligiendo lugares en que en que esté visible más tarde (más occidentales), aparecerá más hacia el Este, y en este caso como desde la península Ibérica veremos a la Luna al oeste (a la derecha) de Saturno, según vayan pasando las horas se acercará más a este planeta a lo largo de la noche (como se indicó)

Pero incluso al final de la noche sigue a su derecha. ¿Qué hay que hacer para que se acerque aún más? En esto tendrán ventaja quienes están en un lugar en que se haga de noche mucho más tarde: Por ejemplo desde México. Y aún mejor desde el este de Asia:.

Máximos acercamientos de la Luna a Saturno, visto desde distintas ciudades del Mundo. La línea amarilla es la eclíptica

Como el otro par de planetas se mueven muy despacio sobre el fondo estrellado, la doble pareja no cambiará.

Triángulo Luna-Júpiter-Venus del día 20 desde otros lugares.

Aunque desde aquí tenemos la suerte de que la imagen es casi de un triángulo equilátero con la Luna al norte de la eclíptica, esto puede variar en otros lugares por dos motivos: por efecto del paralaje y por la distinta hora de visibilidad de la Luna, ya que el movimiento de ésta la hará desplazarse.

Utilizando el paralaje se puede buscar un lugar donde la distancia de la Luna a la eclíptica sea mayor (moviéndonos hacia el Sur) y se aproxime aún más al triángulo equilátero, o se acercarán si vamos hacia el norte. 


Igual que en el caso del día 12, moviéndonos hacia el Oeste la Luna se pone más tarde y tiene tiempo para moverse hacia esa dirección, deshaciendo (alargando o encogiendo) la figura del triángulo.


En el caso del Norte de Noruega, amanece mucho antes (casi es el sol de medianoche), por lo que en ese momento la Luna aún no se ha colocado entre los planetas antes de que estos dejen de verse por hacerse de día.

Si nos hemos ido de vacaciones a algún lugar lejano podemos aprovechar para obtener imágenes diferentes. En cualquier caso, que tengáis buenos cielos, despejados al amanecer.

Para ir entrando en situación, esta misma mañana a pesar de la niebla he obtenido alguna imagen de los dos planetas más brillantes: Venus y Júpiter. Todavía no están cercanos, pero lo estarán.

Desde Somo (Cantabria) el 4 de agosto a las 5:30

ACTUALIZACIÓN 12-9

Esta madrugada, con bastante más niebla que el día 4, pude obtener las imágenes de la doble pareja:


Júpiter y Venus
Al empezar  la observación los planetas no se veían a causa de la niebla baja en el horizonte, pero la situación fue mejorando.

La Luna y Saturno
La gran diferencia de brillo entre la Luna casi llena y Saturno (a su izquierda), además de las nubes finas que los envolvían, hace difícil encontrar una exposición adecuada a ambos astros.


miércoles, 23 de julio de 2025

Observatorios astronómicos

Recientemente han aparecido noticias sobre el observatorio Vera Rubin, que instalado en Chile captura grandes secciones del cielo en el menor tiempo posible. Por ello, aún teniendo menor diámetro que otros, se considera un telescopio de rastreo y localizará entre otras cosas un gran número de asteroides cercanos a la Tierra. Gracias a él se obtendrá también un mapa completo del cielo que cubre esas latitudes.

Edificio del observatorio y el telescopio situado en su interior 

Ya se ha producido “la primera luz” de este instrumento, es decir se han obtenido las primeras imágenes, pero aún no está en pleno funcionamiento. Por supuesto, el nombre del telescopio se ha tomado de una famosa astrónoma y curiosamente en este blog ya hay un post dedicado a ella donde se cita algo de su biografía.

A raíz de esta noticia he decidido escribir sobre los grandes observatorios. No es un tema que conozca exhaustivamente, pero me ha parecido interesante, no ha aparecido antes en los más de 400 artículos del blog y en éste he intentado recopilar las informaciones dispersas que hay por ahí. Espero disculpéis si se hubiera colado algún error.

Si hablamos de observatorios astronómicos no hay que olvidar que hay muchos más de los que aquí se citan y que hubo otros anteriores aunque en origen su misión no era la misma, sino temas relativos a la determinación del tiempo y la elaboración de mapas útiles en la navegación marítima

Así nació el famoso de Greenwich en 1675, cuando en París ya había surgido un proyecto en 1667. Por citar algunos de los primeros en España, están por ejemplo los de San Fernando en Cádiz en 1751, Madrid en 1790 o el Tibidabo en Barcelona en 1904.

Observatorios de Greenwich, París y San Fernando, en su situación actual.

Mirando hacia atrás en el tiempo encontraríamos otros muchos, pioneros en su época, incluso llegar en opinión de algunos, aunque no compartida por todos, a Stonehenge que en principio parece que fue un lugar de enterramiento aunque es cierto que tiene alineaciones astronómicas y también se habla de él como observatorio astronómico.

Hace unos años, cuando se hablaba de las grandes instalaciones de telescopios a nivel mundial se pensaba en los observatorios de Canarias y de Hawái, pero hoy en día parece que Chile se lleva la mejor parte e incluso los proyectos futuros así lo respaldan. Ahí no solo se trata de encontrar una ubicación de gran altura con una menor capa de aire que debe atravesar la luz de los astros, sino amplias zonas como el desierto de Atacama con una mínima humedad y sin ninguna contaminación lumínica.

- En Canarias están los observatorios del Teide en Tenerife y el del Roque de los Muchachos en la Palma.


/ El primero a casi 2400 metros de altura, con instalaciones sobre todo dedicadas a la observación solar y el segundo del cielo profundo, sobresaliendo desde 2007 el Gran Telescopio de Canarias (GRANTECAN), que con un diámetro de 10.4 metros es actualmente el mayor telescopio óptico del mundo. Situado a 2267 metros de altura:
El GRANTECAN

Hasta entonces, y desde 1987 en que se instaló,  el más destacado fue el Herschel (WHT) de 4.2 m de diámetro que ha hecho posibles numerosos descubrimientos, como el agujero negro del centro de nuestra galaxia.

También se puede citar el mayor telescopio robótico del mundo, el Telescopio Liberpool, de 2 metros de diámetro.

Además hay una veintena de telescopios  e instrumentos destinados a estudios  diversos del cielo.

El Herschel y otros instrumentos en el Roque de los Muchachos

El lugar es adecuado por varios motivos, sobre todo la altura, pero también la frecuente formación de nubes a un nivel inferior al observatorio que evitan el paso de la contaminación lumínica de las poblaciones de la isla.

/ Como se ha dicho, el Observatorio del Teide se utiliza preferentemente en el estudio del Sol. Por esta razón, se concentran en él los mejores telescopios solares europeos, como el GREGOR, de 1,5 m de diámetro. También fue precisamente en este observatorio donde nació la Heliosismología en 1979, una técnica que permite conocer el interior de nuestra estrella a partir de sus vibraciones.

El Observatorio del Teide alberga igualmente varios tipos de excelentes telescopios profesionales.

Observatorio del Teide

Aunque sea a otro nivel, y antes de dejar lo que hay en España, se puede mencionar el observatorio de Calar Alto en Almería con varios telescopios, el mayor de 3.5m. y que es el mayor observatorio del continente europeo

Observatorio de Calar Alto en Almería

 

- En Hawái, en la cima del monte Mauna Kea, a 4200 metros de altura, se han instalado una docena de telescopios de distintos orígenes:


/ Pueden destacarse el Keck I y II  dos de los mayores telescopios ópticos del mundo, con un diámetro de 10 metros, que pueden funcionar por separado o de forma conjunta lo que les convertiría en el más grande. 

Telescopios Keck

En 2013 se propuso la construcción del que sería el mayor telescopio óptico, con diferencia: el TMT (Thirty Meter Telescope) de nada menos que 30 m de diámetro como indica su nombre. Las reiteradas protestas de los aborígenes por la zona donde se pensaba instalar (considerado un lugar sagrado) puso en peligro su realización; hubo procesos legales con fallos a favor y en contra pensándose incluso llevar el proyecto a la Palma, y aunque hoy en día parece que será Hawái, La Palma sigue siendo el plan B, apoyado por las autoridades de la isla.

Actualización: Edito este post solo unas horas después de haberlo subido, porque hoy mismo se ha publicado una noticia según la cual Donald Trump "ha anunciado" que no se gastará un dólar más en este telescopio, mientras el gobierno español pondría 400 millones para instalarlo en La Palma ¿Cómo acabará el tema?  Un enlace a esta noticia.

Así sería el futuro TMT

El telescopio se está construyendo ya en California pero no se sabe a dónde tendrán que llevarlo finalmente y es posible que no llegue nunca a ser el más grande, si se le adelanta el ELT en Chile, que Trump "ha dicho" que sí va a financiar, aunque seguiría siéndo el mayor del hemisferio norte.

 

- Chile

El caso de este país es diferente. Tiene actualmente una docena de instalaciones, pero están repartidas en distintos lugares, la mayoría en el norte del país y están gestionadas por la ESO (European Southern Observatory - Observatorio Europeo del Sur)

Se sitúan dentro o en los límites del desierto de Atacama que, como dice la propaganda institucional, “Está reconocido como el mejor lugar de la Tierra para observar el firmamento debido a sus condiciones climáticas y geográficas —tales como la mínima humedad, altas cumbres y planicies—, además de baja contaminación lumínica y radioeléctrica. Esta combinación de factores generan el mayor número de noches despejadas al año en el planeta”.

Principales ubicaciones de observatorios en Chile (y su posición respecto a Santiago) que se describen a continuación. Por supuesto no son las únicas.

/ Lo cierto es que está previsto  la construcción en el norte del país (a diferencia de Hawái sin oposición ninguna) del ELT (Extremely Large Telescope) de 39 metros de diámetro, que en principio se diseñó aún mucho mayor pero se pensó que podría dar problemas técnicos y se redujo bastante. Para 2028 se espera su primera luz.

Proyecto del ELT

/ En el observatorio Paranal está el Very Largue Telescope (VLT) que ya está funcionando desde 1998, constituido por 4 telescopios de 8.2 metros que pueden trabajar individualmente o de manera conjunta con un sistema de espejos en túneles subterráneos.

El VLT en Paranal

Aunque no sea un telescopio óptico, no hay que olvidar al ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), integrado por nada menos que 66 radiotelescopios de 7 y 12 metros de diámetro, cuyos promotores (de Europa, Norteamérica y este de Asia, además de Chile), califican como el mayor proyecto astronómico del mundo.

Algunos de los radiotelescopios de ALMA

/ Observatorio de Las Campanas al sur de Atacama, actualmente entre otros hay dos telescopios de 6.5 metros (Magallanes) 

Además está el proyecto de construir el TGM (Telescopio Gigante de Magallanes)  que se compondría de siete segmentos primarios de 8,4 metros de diámetro (algunos de los cuales ya están fabricados), con el poder de resolución total de un espejo primario de 24,5 metros de diámetro.

Diseño del TGM

/ El observatorio de la Silla se encuentra en el límite sur del desierto de Atacama, a 2400 metros de altura, cerca de Las Campanas, y desde los años 60 ha sido un emblema de ESO (Observatorio Europeo del Sur) y además de otros 16 telescopios menores, tiene dos de de 3.6 m 

Observatorio de La Silla

/ Cerca ya de los Andes chilenos, a 80 km al este de La Serena se encuentra un clásico de los observatorios chilenos, quizás el más famoso, en Cerro Tololo. Aunque situado a una menor altura que otros, tiene una mayor comodidad de acceso y uno de los telescopios más veteranos (el telescopio Blanco) un reflector de 4 metros que casi hasta hace pocos años fue el mayor telescopio del hemisferio sur, y otros varios más modestos. Fue inaugurado en 1976 por lo que puede considerarse de los primeros.

Está operado por dos organismos de Estados Unidos, siendo también utilizado por estudiantes latinoamericanos.

Observatorio de Cerro Tololo


/ Y en el Cerro Pachón, algo más al sur que los anteriores y a una altura de 2.682 metros el mencionado Observatorio Vera Rubin, que cuenta con otros 2 observatorios cercanos: el SOAR, y el Gémini Sur. Este último, de 8,1 metros, tiene un gemelo en Hawái con el que se ha proyectado intercomunicar.

Los 3 observatorios en el Cerro Pachón

El Vera Rubin contiene un telescopio de investigación (Simonyi) de 8,4 metros con un diseño de tres espejos que le proporciona un campo visual excepcionalmente amplio, mientras mantiene una forma compacta que le permite moverse rápidamente por el cielo. Además dispondrá de la cámara digital más grande que se haya construido nunca.

Entre sus objetivos están el descubrir asteroides peligrosos cercanos a la Tierra, analizar el sistema solar remoto o la estructura de la Vía Láctea.

Como se ha podido ver en este artículo, la mayoría de los nombres de los grandes telescopios son acrónimos con iniciales de las palabras de una frase. En este caso es muy curioso su nombre, porque al principio fue LSST (Large Synoptic Suvey Telescope, Gran Telescopio para Rastreos Sinopticos en español). En 1919 se propuso llamar al observatorio Vera Rubin, pero para el telescopio también se sigue usando el acrónimo LSST pero con un significado diferente: Legacy Survey of Space and Time, o Estudio Legado del Espacio y el Tiempo.

Este recorrido, comenzado y acabado por el Vera Rubin, espero que haya proporcionado una idea sobre las características generales de los principales observatorios que desde el tercer planeta permiten obtener datos de otros astros del cielo


lunes, 7 de julio de 2025

Detectado el tercer visitante lejano

 

Después del asteroide Oumuamua en 2017 y del cometa 2I/Borisov en 2019, que fueron los primeros astros detectados que nos visitaron procedentes del exterior del Sistema Solar, hace solo unos días, el 1 de julio, se ha descubierto el tercero, curiosamente gracias a las observaciones desde Chile de un telescopio de la red Atlas, cuyo objetivo es detectar asteroides cercanos con trayectoria de impacto con nuestro planeta. 

Se le dio el nombre provisional A11pl3lz como si fuera un NEO (objeto cercano a la Tierra), pero solo 2 días después, se comprobó que se trataba de un lejano cometa y de acuerdo a las normas de nomenclatura, se le llamó C/2025 N1 (Atlas)

Imagen de poco después del descubrimiento, obtenida desde Canarias

¿Cómo se sabe, con esa simple imagen que se trate de un objeto tan especial? En realidad cuando se descubre algo nuevo se realizan sucesivas tomas de la zona y con ellas calculan su trayectoria con lo que se determina su procedencia como explico luego.

Es curioso que fuera descubierto, como se ha dicho, por uno de los telescopios de la red de detección de asteroides en trayectoria de impacto con la Tierra (y por ello el primer nombre), e incluso algunos llegaron a pensar que podría ser peligroso pero enseguida se comprobó que no se acercará más que Marte y sería el objeto conocido que venga desde más lejos. ¡Ya sería demasiada puntería!

El nombre C/2025 N1 se debe a: C/ por ser un cometa no periódico, 2025 evidentemente por el año, N por la quincena (la 13 del año porque la letra i no se utiliza) es decir la primera de julio, y 1 por ser el primero descubierto en esta quincena. 

También se le ha asignado otro nombre: 3I/ATLAS por ser el tercer objeto extrasolar descubierto (3I) y el sistema de telescopios Atlas que lo encontró, de forma análoga al 2I/Borisov que fue el segundo.

Desde un principio se supo que venía de fuera del sistema Solar porque al trazar su posible órbita con unas pocas observaciones casi salía una línea recta. Bueno, una hipérbola de gran excentricidad (6.3). Todos los astros del sistema solar tienen excentricidad menor que 1, por lo que si lo superan claramente seguirán una órbita hiperbólica, que al ser una trayectoria abierta indica que vienen de fuera y no volverán.

Tipos de órbitas y su excentricidad

Hay casos en que la excentricidad es muy ligeramente mayor que 1, como el cometa West con exc. =1.0026, que en principio eran elipses pero las interacciones con algún otro astro en la última vuelta les ha convertido en hipérbolas que no volverán, y quien sabe si llegarán a entrar en otro sistema como nuestros 3 protagonistas.

La excentricidad de Oumuamua es 1.2, la de Borisov 3.36 y la del  C/2025 N1 nada menos que 6.3 por lo que casi es una línea recta y enseguida supieron que venía de fuera.

Como se aprecia en el siguiente gráfico, en su visita al Sistema Solar C/2025 N1 se cruzará con las órbitas de Marte y Júpiter, y casualmente cuando ambos planetas estén relativamente cerca: con Marte el 30-9 (por el norte) y con Júpiter el 20-3 (por el sur). Situaciones totalmente fortuitas al encontrarse los planetas en puntos cercanos a donde estará el cometa, pero no tanto como podría pensarse viendo el gráfico porque en 3 dimensiones la distancia es mayor. Pero tal como viene nunca se acercará a la Tierra.

Habría sido un espectáculo si hubiera venido 5 meses más tarde o 7 meses antes porque se habría acercado a menos de 50 millones de km el 1 de abril y además en la posición opuesta al Sol, en plena noche; pero casi la Tierra como temerosa ante el desconocido, juega al escondite y solo se acercará apenas a 300 millones de km al comienzo de 2026 y así no lo veremos ni con telescopios que no sean muy grandes.

Cuando en enero del próximo año el cometa pase por su perihelio y se sitúe entre las órbitas de Marte y la Tierra, nuestro planeta estará en la parte contraria de su órbita.

De todas formas, el nuevo astro procedente de alguna otra estrella ha suscitado gran expectación entre los científicos y están siguiéndole desde los grandes observatorios intentando averiguar sus características, la evolución de estos astros y la diferencia con los nuestros, con objetivos científicos sobre composición y evolución de otras regiones del universo

Es claramente más grande que ‘Oumuamua que tiene una longitud de de 400 a 500 metros, y que 2I/Borísov con un núcleo estimado de poco más de un kilómetro, además de que su velocidad también es mayor (Actualmente según los últimos cálculos de 51.3 km/s hacia afuera del centro galáctico frente a 11.5 y 32.9 km/s respectivamente de cada uno de los otros dos)

Podemos comparar las órbitas de los tres:


La órbita de C/2025 N1 tiene varias diferencias claras con los dos anteriores: 

- Por una parte sigue una hipérbola de gran excentricidad (como se ha dicho casi una recta) y esta excentricidad es compatible con una enorme velocidad, que llegará a ser demás de 60 km por segundo cuando esté en el perihelio, respecto a nuestro sistema.

- Por otro lado una muy pequeña inclinación respecto al plano de la eclíptica. Esto es una circunstancia al azar propia de la mayoría de los astros del sistema solar, aunque la anterior circunstancia lo desmiente. Aunque la inclinación de la órbita figura 175º, Significa que casi está en el plano de la eclíptica, a solo 5º (5=180-175) y se maneja ese valor porque se mueve en sentido contrario a la Tierra

En cualquier caso, respecto a los otros dos extrasolares tiene una mayor excentricidad y una mucho menor inclinación, concretamente Oumuamua de 57º y Borisov de 44º.

Esta última circunstancia queda reflejada en estos otros gráficos de las tres órbitas en perspectiva: La primera con una misma referencia de la Tierra en un lugar concreto desde el mismo punto de vista por lo que no reflejan la verdadera inclinación, y la segunda con cada una de las órbitas de perfil aunque no se correspondan sus posiciones relativas.

Respecto al tamaño de C/2025 N1, inicialmente se estimó en 20 km, suponiendo que fuera un asteroide y su brillo fuese reflejo de material rocoso, pero como el brillo de la coma de un cometa es más reflectante y dispersa, en un cometa sería mayor y se redujo el tamaño estimado a 10 o incluso 3 kilómetros, pero es algo que no está claro y todavía se da un abanico para el núcleo entre 10 y 30 km. Porque la masa de gas y polvo que lo rodea es de más de 20000 kilómetros

Ahora se puede ver que en varios foros la pregunta de si podría suponer un serio peligro para nuestro planeta. Quizás surgieron al principio porque su descubridor, el sistema Atlas, es lo que se dedica a buscar, pero éste evidentemente no, porque pasa muy lejos.

Desde luego un impacto con un objeto tan grande sería catastrófico Actualmente ya están catalogados todos los asteroides de este tamaño del Sistema Solar que puedan acercarse, y ninguno es peligroso a corto plazo.


Pero estos nuevos…¿Si aunque sean más pequeños alguno acierta en la diana? La probabilidad no es cero, pero sí es ridículamente pequeña, y visto como las gastamos en el tercer planeta es mucho más probable que nos destruyamos ]nosotros mismos, que el que lo haga uno de esos que vienen de fuera.


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lunes, 30 de junio de 2025

La duración de los días


Este post tiene dos partes muy diferentes.

- Por un lado, citar una noticia de Xataka que me acaba de llegar sobre el que podría ser el día más corto de nuestra vida que está a punto de producirse, y de lo que ya escribí hace tiempo que va en la misma línea aunque los datos sean diferentes. He puesto solo los enlaces para no copiar ni repetir, porque ya está publicado y además todo ello sería demasiado largo.

Añado este otro enlace o donde explico el efecto de la fase lunar en este tema que aparece, pero solo citado sin detallar, en el artículo de Xataka

- Por otra parte, voy a dar explicaciones que me pidieron en un comentario al artículo anterior que también trataba sobre la duración de los días, pero no sobre el día solar verdadero como el citado arriba, sino del día frente a la noche como aclaré en "22 de diciembre ¿el día más largo?" de lo que también trata éste. Por ello, ambas partes no tienen nada que ver, pero en ambos casos se trata de la duración de los días.

En el artículo anterior de este blog, se recogió la característica más remarcada y conocida del solsticio de verano: Es el día de mayor duración y el de la noche más corta. 

Esto quiere decir que a partir de esa fecha los días durarán cada vez menos (aunque con las temperaturas de estos días no lo parezca), pero no se suele mencionar si esta reducción es paulatina poco a poco, o más o menos brusca, no siempre con el mismo ritmo, y sobre ello el interesante comentario de un lector, que voy a intentar contestar: primero de manera lógica e intuitiva, y luego, en el anexo, utilizando fórmulas. Como he hecho más de una vez, antes de nada quiero recomendar a quienes no les gustan los números que pasen de esa parte final.

Efectivamente en una latitud media a partir del solsticio de invierno los días se alargan muy poco a poco: apenas unos segundos, o poco más si tomamos más días posteriores. Luego cuando va llegando el equinoccio lo hacen mucho más rápidamente, más de 2 minutos cada día, para volver a disminuir esa diferencia e irse acortando hasta el solsticio de verano. En ese tramo la duración del día empezará a disminuír, primero solo un poco y luego más.

En estas dos imágenes obtenidas a la misma hora con dos días de diferencia y cerca del solsticio, se aprecia (aunque no muy evidente) que el día se va acortando muy poco a poco en estas fechas. (En la segunda se ve que el Sol está más cerca del horizonte comparándolo con la altura de la torre)

Si antes del solsticio de invierno el día va disminuyendo y justo después irá aumentando, en este momento de cambio drástico de sentido no puede ser de mucha amplitud, sino poco a poco. Luego, cuando todos los días van aumentando, no hay problema para que el aumento sea rápido.

En realidad es lógico y ocurre en cualquier fenómeno natural cíclico, por ejemplo en las mareas, que cerca de pleamar y bajamar apenas se notan los cambios, pero en las horas intermedias si.

Gráfico de las 2 pleamares y 2 bajamares de un día.

Si la marea está subiendo y luego empieza a bajar, es lógico que esa bajada al principio sea suave, pero cuando ya ha bajado un trecho, la velocidad con que continúa bajando aumenta. Aquí es algo parecido.

Un gráfico muy similar podemos hacer con el ecuador celeste, la eclíptica (el camino que sigue el Sol a lo largo del año) y las posiciones del Sol:

En este caso hay un parámetro que analizaremos previamente, que es la declinación del Sol y cómo cambia. La declinación de un astro es su distancia angular al ecuador celeste: Por ejemplo si un astro está en el ecuador su declinación es cero, y la declinación del Sol estará entre 23.5 y -23.5.

Posteriormente, a partir de la declinación obtendremos la duración del día y su evolución.

Partimos de la esfera celeste

Sabemos que la figura no es real (no es el Sol el que gira alrededor de la Tierra) pero es un recurso didáctico útil que permite comprender lo que observamos desde aquí.

A partir de ella proyectamos en un plano el ecuador (quedará una recta horizontal) y la eclíptica (que describirá una sinusoide), colocaremos varias posiciones del Sol según varios días (d1, d2, d3…). En realidad la separación en las posiciones de estos días se ha exagerado para una mejor visualización y se han colocado equidistantes aunque en realidad no lo sean (por la diferencia en perihelio y afelio) pero esas diferencias son mínimas, no siendo significativas en lo que queremos obtener.

También se podría proyectar desplegando la eclíptica como una recta horizontal y el ecuador describiría la sinusoide, pero en realidad los resultados serían los mismos.

Supongamos 3 días consecutivos (d1, d2, d3,…) a partir del equinoccio y los solsticios. Los cambios en las declinaciones del Sol son muy diferentes (están marcados en el gráfico por las líneas rojas a trazos)

Aquí está la clave de esas variaciones en las diferencias en la duración del día, que sigue el mismo criterio que la declinación: Desde el solsticio de invierno hasta el de verano va aumentando, pero a distinto ritmo: mientras en las proximidades del equinoccio aumenta apreciablemente de día en día (llave verde), cerca de los solsticios lo hace muy poco a poco (llave roja). 

Para que las diferencias en las variaciones de un día a otro fuesen iguales, y con ello las diferencias en las declinaciones, la situación debería ser así:


Pero esta sería una representación errónea, ya que en la esfera celeste la eclíptica nunca se proyectará con tramos de líneas rectas.

 

La duración del día está condicionada por la declinación solar en ese día y esto condiciona también el lugar de salida y puesta de Sol (Solsticio significa que el Sol está casi quieto).  

El Sol sale, y se pone, siguiendo una trayectoria que cerca del horizonte tiene una inclinación igual a la colatitud del lugar (por ej para una latitud de 40º una inclinación de 50º) En realidad la trayectoria del Sol es curva, y ese ángulo de colatitud corresponde al formado por dos planos que pasan por el centro de la esfera celeste: el horizonte y el que contiene a la trayectoria del Sol. Dos ángulos de un triángulo esférico donde el tercer plano es el que contiene la declinación. Por eso en la siguiente representación uno de los lados se "sale" de la trayectoria del Sol.


Cuanto mayor sea la declinación del Sol estará más cerca de la trayectoria del solsticio de verano y lógicamente amanecerá antes, se pondrá más tarde y la duración del día será mayor, como se explica con el siguiente gráfico:



En los equinoccios el Sol se sitúa en el ecuador celeste, y la duración del día es aproximadamente de 12 horas. Si a la hora en que sale el Sol en los equinoccios (con declinación cero, en C), en otra fecha se que se sitúa en A cuya declinación sea positiva habrá salido antes que el punto C del ecuador (por donde transita en los equinoccios) pero más tarde que el punto B del solsticio de verano. 

Aunque esa diferencia de duración del día no es proporcional a la diferencia de declinación, están relacionadas y si ésta es pequeña también lo será la de la duración del día

Como se ha dicho, la declinación del Sol cambia mucho en las cercanías de los equinoccios y muy poco en las de los solsticios y puede calcularse numéricamente, como se puede ver en el anexo. Si estás acostumbrado a manejar números no tendrás ningún problema en seguirlo, pero en caso contrario puedes leer las conclusiones de los resultados



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Se puede calcular, aplicando una sencilla fórmula de trigonometría esférica, cuánto dura aproximadamente un día en una fecha determinada. El resultado no será totalmente exacto porque no se tiene en cuenta la diferente velocidad de la Tierra en su órbita, pero más que suficiente para nuestros objetivos de hacer comparaciones:

Un poco de teoría que se necesitará en los cálculos: Los elementos de un triángulo esférico y una de las fórmulas que se utilizan para resolverlos:

En estos triángulos los lados se miden también en grados

En nuestro caso se toma el triángulo esférico ABC de la siguiente figura, delimitado por el corte de la esfera celeste con 3 planos que pasan por el centro de la misma., y utilizaremos la fórmula en que el cociente de dos elementos opuestos entre los valores de sus senos es el mismo en todos los casos (una de las dos igualdades junto a la figura anterior.


Comenzamos en el equinoccio de primavera, por sencillez en el planteamiento. Así el solsticio de verano será el día 92


Se ha tomado hasta el día 95 para apreciar el cambio de tendencia, una vez pasado el solsticio (día 92) y los días 30, 31 y 32 como muestras de los valores de la declinación entre solsticio y equinoccio.

A partir de estos valores de la segunda columna (DC) se calculará la duración del día (alargamiento respecto al equinoccio), que viene determinado por AB en el siguiente gráfico.


AB se multiplica por 2 para sumar la salida y la puesta de Sol, por 24/360 para pasar de ángulo a tiempo en que tarda en recorrerse y  al final por 8 para pasar a minutos (0.133 . 60 =8)

Todo esto, para una latitud 40º N.

Utilizando los valores de BC calculados antes, las tercera y cuarta columnas nos indican cuánto tiempo ha alargado el día después del equinoccio, en decimales de minutos (T.a. min), o en minutos y segundos (Min:seg), y la última, lo que ha alargado respecto al día anterior, que es lo que nos interesa:

Conclusiones

En la última columna, se aprecia que la diferencia con el del día anterior a partir del día 92 (solsticio de verano) tendremos el acortamiento de los días, pero muy lento, como puede verse en los últimos números (menos de un minuto), nada que ver con el alargamiento de más de 2 minutos los días cercanos al equinoccio de primavera (en la tabla, los primeros días que aparecen). Sin embargo a pesar de ser mucho mayores varían muy poco a poco.

Todos los cálculos pueden realizarse  de manera análoga para otras latitudes y comparar los resultados, que cuanto más cerca de los círculos polares las diferencias serían mayores.

Con este último triángulo podría calcularse también el lado AC que nos proporcionaría los lugares de salida y puesta de Sol (el punto C está exactamente en el oeste) y veríamos que tiene una variación análoga a la duración del día: cerca del equinoccio bastante diferencia de un día a otro, que casi se anula al llegar al solsticio, lo cual parece lógico. 

Es interesante obtener estos datos para diferentes latitudes.

Como ya he puesto muchos números, lo dejo a quien no los aborrezca y quiera practicar.