Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

sábado, 30 de enero de 2016

Diferencias en la Luna

El post de hoy, para compensar los de otras ocasiones, es muy breve, mucho más entretenido, y quizás hasta más interesante para la mayoría de lectores.

Me imagino que alguna vez habrás jugado al juego de las “diferencias” entre dos imágenes casi iguales.
¿Qué diferencias ves entre estas dos fotos? (aparte la distinta exposición, ya que una tiene mucho más luz que la otra)
¿Cuál es la diferencia mínima de tiempo que puede haber entre la obtención de una y otra foto?
¿Por qué?



Ambas fotos fueron obtenidas desde la ventana de mi casa, “la ventana mágica” como la llama una entrañable amiga, y corresponden aproximadamente al horizonte WSW de la colina que hay en el otro extremo de la ciudad de Bilbao (Lat: 43º 19 N, long 2º 56´W), aunque estos datos no son importantes.
Si te apetece me puedes mandar tus respuestas a las tres preguntas, al correo electrónico aulacielo@gmail.com  o a la dirección que algunos ya habéis encontrado clickando en “ver todo mi perfil”, debajo de mi foto.
Por supuesto, para la mejor respuesta (a mi entender) habrá premio, que lógicamente será LA LUNA. No creo que me fueras a pedir un premio mayor.
También podrías enviarlo en un comentario, pero estarías dando pistas a los competidores.

Sobre este tema espero hablaros el sábado 6 de febrero, momento en que, además, finalizará el plazo para decidir la respuesta más adecuada, y daré el nombre de la ganadora o ganador. El fallo no se podrá recurrir.

Pero si vas mirando las fotos y le vas dando vueltas al tema, mejor. 


domingo, 24 de enero de 2016

Crónica de un magnífico preestreno

Aunque en el anterior post (puedes consultar allí todos los detalles del fenómeno) había situado el comienzo del espectáculo de los cinco planetas en mi latitud para el día 28 de enero (Con el Sol 15º bajo el horizonte a la salida de Mercurio, el planeta más difícil de ver)  porque no me gusta crear expectativas frustrantes como ha ocurrido con el cometa Catalina, las circunstancias me han hecho adelantar el primer intento de observación al día 24.
La previsión meteorológica muy favorable para una mañana de domingo sin tener que ir luego temprano a trabajar, y a pesar de que la altura del Sol en el orto de Mercurio solo era de -11º, ya en alguna otra ocasión con buen horizonte lo había pillado en condiciones similares (recuerdo el primer atardecer de 2015). 
Teniendo en cuenta la elevada probabilidad de que por estos lares no se repitieran las buenas condiciones en las próximas semanas, decidí intentarlo. Pero había que asegurarse de que un lugar de observación inadecuado no lo frustrara.
 
Venus (derecha) y Mercurio (izquierda, cerca del horizonte entre el monte y la columna) escoltan el buzón "mendizale" de la cima del monte más querido en Bilbao. Porque aquí, además de idolatrar al equipo de fútbol como, posiblemente, en ningún otro lugar del tercer planeta, también se ama a los montes.
El lugar ideal: la cima del emblemático (para los bilbaínos) monte Pagasarri, lejos de las luces de la ciudad, con 671 metros de altura, y un horizonte Este y Sureste perfecto. El madrugón y la marcha montañera merecieron la pena, porque además he cumplido otro sueño. Ser el primero de los miles de bilbaínos que un domingo cualquiera pisan la cima del "Paga".
  

jueves, 21 de enero de 2016

Los planetas ultiman un nuevo espectáculo, diferente

Algún lector me ha achacado el utilizar a veces un lenguaje demasiado simbólico que hace que no se entienda bien lo que quiero decir. Sin embargo también sé que hay personas que les gusta esta manera de contar las cosas.
A modo de prueba este post tiene dos versiones. En ésta primera el lenguaje metafórico está incluso exagerado, pero como suele ser costumbre en interenet, puedes obtener la traducción a un lenguaje inteligible clickando en la indicación que encontrarás al final.
En octubre, cuatro actores

El pasado octubre los astros errantes ofrecieron unos magníficos espectáculos en los escenarios orientales al amanecer ( se puede ver aquí ) y ahora después de solo 4 meses, muy poco para lo lentos que suelen ser normalmente los cambios de escenografía y decorados, ya están preparados para un nuevo estreno.

Pero aunque pienses que esa actuación ya la viste, no debes dejar pasar la ocasión. Hay que estar atento, asegúrate lo antes posible una entrada para la función, de una buena localidad, que el estreno está muy próximo y disfrutarás del espectáculo porque esta vez es totalmente diferente 
Si en aquella ocasión pudimos ver unas escenas casi abigarradas de personajes en un mismo rincón del escenario, ahora, también de madrugada, se van a desplegar por todo él, marcando una larga línea en una coreografía totalmente nueva.
                                                                                                                                                      
Como es habitual al leer las críticas, se pueden encontrar opiniones diversas al compararlo con el montaje del pasado otoño. Como siempre que hay que elegir entre dos cosas muy diferentes, hay opiniones y preferencias para todos los gustos, pero objetivamente hay muchas novedades.

domingo, 17 de enero de 2016

Tienes algo tan redondo como... ( 2 )

¿Tienes a mano algo tan redondo como la órbita de la Tierra? (2)

En la primera parte de este tema se decía que la órbita de la Tierra es casi circular, mucho más redonda que lo que todos pensamos, incluso más redonda que una moneda, y que casi siempre se representa de manera errónea, exageradamente alargada.
Algunas afirmaciones que allí se vertían son tan sorprendentes que hay que aclararlas más detalladamente y justificarlas con números, lo cual suele ser “feo” para algunos lectores, pero para eso suelo utilizar la sección de “los rombos”, que son anexos opcionales y solo recomiendo a quienes realmente les interese un determinado aspecto del tema. En este caso la totalidad de este post  es específica y opcional, para completar el anterior, que es de obligada lectura antes de leer éste. Si no lo leíste, antes de seguir, pincha en este enlace .
Creo que por primera vez aparecen los dos tipos de anexos con rombos, e incluso ahora también un tercero y me he dado cuenta que nunca he explicado el origen de esos "logos" romboidales: El Subtítulo de este blog indica que es “Para todos los públicos”. Por ello, cuando aparecen explicaciones que pudieran no serlo, lo aviso con estos indicadores que se usaban en la televisión española cuando yo era niño, y en la televisión en blanco y negro con solo dos canales aparecían uno o dos rombos, teóricamente para advertir que no lo viéramos porque no era adecuado a nuestra edad, aunque conseguían el efecto contrario. Para nosotros era la señal de que iba a aparecer algo “interesante”.
Es posible que aquí pase algo similar y por eso me he inventado los 3 rombos, para que tanto aviso “asuste” un poco más.

Como algunos aspectos del post son demasiado técnicos, he intentado aligerar la pesadez que pudieran haber producido utilizando, sobre todo al final, un tono algo jocoso o irónico. No creo que se vuelva a repetir mucho en el devenir del blog, y espero que con ello no haya perdido rigor o credibilidad.
Soy consciente de que ha quedado claramente heterogéneo y excesivamente largo (tampoco volverá a repetirse), pero no debe ser un inconveniente porque debes elegir solo lo que te interese y estoy convencido de que en uno u otro anexo encontrarás algo de tu agrado. Para empezar: Si no te gustan las matemáticas, te aconsejo vivamente que  te saltes los dos primeros apartados y vayas directamente al tercero, el que está encabezado por los tres rombos.

Descubrimiento de la verdadera forma de las órbitas planetarias.
Cuando Copérnico descubrió, en el siglo XVI que los planetas giraban alrededor del Sol, supuso que lo hacían en órbitas circulares con nuestra estrella en el centro porque es lo que parece lógico. Unas cuantas décadas después, Kepler, estudiando una posición observada por Tycho Brae del planeta Marte que no le concordaba con el esquema de Copérnico (una sola entre otras muchas concordantes), descubrió que en realidad las órbitas eran elípticas y el Sol no estaba en el centro. 
Lo que le dio la pista para su deducción fue esto último: La posición respecto al Sol. Si con esa misma órbita, el Sol hubiera estado en el centro, jamás se hubiera dado cuenta porque, como se vio, las órbitas de los planetas son casi casi circulares. La de Marte es la segunda más excéntrica entre los planetas, y aunque no se note por ningún lado su forma ligerísimamente alargada, al estar el Sol apreciablemente apartado del centro, las consecuencias de ello son claras y las que detectó Kepler.
Aunque los 8 planetas tienen órbitas prácticamente redondas, no ocurre así con muchos asteroides, algún satélite y la mayoría de los cometas periódicos, que, esas sí, pueden ser tremendamente alargadas.

Tres ejemplos de órbitas en el Sistema Solar: La de Mercurio (la más alargada entre los planetas) , el asteroide centauro Quirón (también más alargada que la mayoría de ese tipo de astros) y el cometa Halley.
Está reflejada fielmente la forma de cada órbita, así como la posición del Sol, y se indica también la excentricidad: e (se explica luego este concepto). La escala es muy diferente en cada una de las tres órbitas.

martes, 12 de enero de 2016

¿Tienes algo tan redondo como la órbita de la Tierra?

Cuando al comienzo de año, era inminente el paso de la Tierra por el perihelio, prometí aclarar mi opinión de por qué casi siempre se utilizan gráficos contradictorios y absurdos para ilustrar esta efeméride.
Aquí lo tienes. Estoy casi seguro de que tú también te vas a sorprender.

¿Tienes por ahí algo a mano, que sea tan redondo como la órbita de la Tierra?

Casi con total seguridad la sorprendente respuesta a tan extraña pregunta es negativa.
Y así deberá ser aunque saques del bolsillo unas monedas o el aro metálico del llavero, mires la alianza en tu dedo anular, o el borde del vaso que acabas de utilizar. La órbita de la Tierra es más redonda que cualquiera de los objetos redondos que habitualmente tenemos a nuestro alrededor.
Ninguno de estos objetos "redondos" de uso cotidiano, es tan redondo como la órbita de la Tierra
Pero, si… “¡La órbita de la Tierra no es circular. Que es elíptica!”, te dirán. Al menos eso es lo que siempre hemos oído. ¡Pero si fue el gran descubrimiento de Kepler!

viernes, 8 de enero de 2016

Ante ustedes ..."El triángulo de verano": Pasen y vean.

Mientras no se cite otra referencia, todas las descripciones que aparecen son válidas para la latitud de donde yo vivo (43º Norte) y aproximadamente servirán para latitudes medias del hemisferio Norte. En algunos momentos aparecen también referencias a zonas del hemisferio Sur.

Me ha ocurrido más de una vez: Anochece un día despejado de mediados de enero, empiezan a aparecer las estrellas, estoy paseando con algún grupo de amigos o familiares y como saben que es mi tema, me tiran de la lengua: “¿Cuál de esas es la estrella polar? … ¿Y la Osa mayor?” y en un momento indican hacia el Noroeste … ¿Y cuál es esa estrella brillante ahí, cerca del horizonte?”
Es la estrella Vega –les digo- que junto a esa otra que está un poco más arriba y aquella a la izquierda justo encima de aquel monte, forman EL TRIANGULO DE VERANO.
Casi siempre piensan que les estoy tomando el pelo, o hacen alguna broma con mi frase y las bufandas que llevamos, o con la temperatura. Pero no. Ahí podemos observar destacando en esa zona del cielo, sin tener que levantar mucho la vista,.ese gran triángulo casi isósceles, que ocupa unos 35º.

Imagen obtenida en "verano" de 2015, colocada en la posición en que se puede ver en enero al atardecer sobre el horizonte Noroeste.

sábado, 2 de enero de 2016

El tercer planeta, más cerca del Sol

Comienza el año y, sin esperar un solo día más, ya tenemos la primera efeméride astronómica importante:  El día 2 de enero de 2016 se produce el paso del tercer planeta por el perihelio, el punto de su órbita que está más cerca del Sol.

Parece como si los astrónomos y divulgadores tuviéramos tantas cosas que contar a lo largo del año, que no pudiéramos esperar a que se acaben los ecos de las celebraciones del año nuevo para comenzar a dar la pelmada con algo que seguramente “ni te va ni te viene”. No tiene ningún efecto en nuestra vida cotidiana y ni siquiera podemos ver nada especial en el cielo.
Pero No. El que el perihelio casi coincida con el principio de año es una casual coincidencia y en realidad es culpa de emperadores romanos y papas católicos que arbitrariamente cambiaron el comienzo del año y ellos no tenían ni idea de dónde estaba la Tierra. También se debe a la época en que vivimos porque la fecha de este fenómeno se va desplazando poco a poco y con solo retroceder un par de siglos veríamos pasar a nuestro planeta por el perihelio a finales de año. 
Aunque la órbita de la Tierra es casi circular, lo cierto es que el Sol no está exactamente en el centro, y cuando la Tierra pasa por el perihelio se encuentra un 3% más cerca del Sol que en el más lejano, llamado afelio. Por eso ahora vemos el Sol un 1,5% más grande que la media, lo cual es imperceptible a no ser que hagamos una foto con un teleobjetivo o telescopio y la comparemos con otra hecha hace 6 meses. 
Gráfico esquemático de la situación. La distancia del Sol al centro se ha aumentado al triple para poder apreciar la diferencia entre Afelio y Perihelio.
A pesar de que este tema en principio no es muy llamativo, en él se pueden encontrar aparentemente varias paradojas, que merece la pena señalar y lo pueden hacer interesante:

a)      La Tierra pasa por el punto más cercano al Sol en pleno invierno (en el hemisferio Norte)
b)      Las fechas en que se produce van cambiando de una manera muy extraña: el pasado año 2015 fue el día 4 de enero, éste el 2 y el próximo de nuevo el 4.
c)      Sin embargo, a pesar que en la mayoría de las efemérides aparece esa fecha del 2 de enero, en algunas otras, (por lo general totalmente fiables) se cita el día 4 también en 2016.
d)      Si miramos los gráficos que se nos proponen en la inmensa mayoría de los casos para explicar el perihelio (no en el gráfico anterior que tiene la órbita incompleta), y nos fijamos un poco, nos daremos cuenta que son absurdos y contradictorios. No indican lo que nos dicen.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

¿Por qué empieza ahora el año?

Cuando escribo esto, muchas personas están ya preparando la despedida del año y el comienzo de 2016. Si lo lees ya en el nuevo año, espero que lo pasaras bien.
Pero ¿por qué ahora?
Por culpa de los emperadores romanos y de los papas católicos. 
Julio César y Gregorio XIII, promotores de las reformas del calendario que llevan sus nombres. 
Es el calendario el que manda, y el de 2015 se nos acaba (o se nos ha acabado). Desde la antigüedad todos los calendarios han estado determinados por los astros, por las consecuencias que desde aquí veíamos de sus movimientos, y por eso esta historia en este blog. Tiempo habrá de hablar más extensamente de los calendarios, y ahora solo me referiré al comienzo del año.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Felicitación navideña "sin puntas"


En una ocasión, durante una sesión de planetario, un niño de unos 10 años me hizo una extraña pregunta: “¿Por qué estas estrellas no tienen puntas?”  Tuvo que repetírmelo, y cuando por fín conseguí entender lo que decía, me quedé sorprendido de que con esa edad nunca hubiera visto estrellas de verdad “sin puntas”.

Con puntas o sin puntas, estos días están por todos los sitios y el símbolo de la navidad son las estrellas, precisamente el objeto de estudio y observación de los aficionados a la astronomía.
Será porque ya los he disfrutado muchas veces, o por lo que suponen de exaltación del consumismo, que cada vez me gustan menos estos días de estrellas “con puntas”, pero hay que reconocer que sirven para encontrarnos con familiares y amigos, e intentar pasarlo bien.
Aunque se usen como reclamo publicitario y comercial, no es menos cierto que para algunos, sobre todo los niños, tienen un significado de fiesta y alegría, y todos hemos sido niños alguna vez.
Por eso, yo también quiero felicitaros en este día, y os deseo FELIZ NAVIDAD, o
si lo prefieres,“FELICES FIESTAS”, o “FELIZ SALIDA Y ENTRADA DE AÑO” o incluso, como últimamente se oye, “FELIZ SOLSTICIO” .
 
Estrellas con puntas, estrellas sin puntas y estrella de navidad

lunes, 21 de diciembre de 2015

22 de diciembre ¿El día más largo?

Para quienes vivimos en el hemisferio Norte es evidente que en estas fechas el Sol sale muy tarde y se pone muy pronto, dejándonos los días muy cortos.
Hemos oído muchas veces que precisamente el día del solsticio de invierno (este año el día 22, con comienzo de la nueva estación a las 4:48 UT, 5:48 hora europea central) es el más corto del año. Por ejemplo en la latitud 40º Norte dura poco menos de 9 horas, frente a las más de 15 del otro solsticio.
Quienes vivís en el hemisferio Sur ahora tenéis más suerte. Ahí es el día más largo con el comienzo del verano austral.
Esquema de las trayectorias del Sol desde un lugar de latitud media del hemisferio Norte en solsticios y equinoccios
Si embargo si alguien os dijera que también en el hemisferio Norte el día 22 de diciembre es el día más largo, puede que no esté de broma porque es cierto.


Esta contradicción evidentemente exige una explicación.
Si es el día más corto, ¿Cómo va a ser el más largo? Porque depende del significado de la palabra “DIA”.
No voy a buscarle tres pies al gato, como suele decirse, ni utilizar ninguna extraña definición técnica para justificarlo. En el lenguaje coloquial utilizamos habitualmente el término “día” con dos significados diferentes:

1 - El día frente a la noche. El periodo de tiempo que pasa desde que sale el Sol hasta que se pone.
2 - El día completo, día más noche. Una fecha.

Este segundo significado es incluso de uso más habitual que el anterior. Por ejemplo a la pregunta ¿Cuánto dura un día? Todo el mundo responde 24 horas; y si hoy es lunes y decimos que “dentro de 3 días” de madrugada ocurrirá un eclipse, nos estamos refiriendo al jueves, independientemente de que lo digamos por la mañana o por la tarde, cuando de los “otros días” solo faltan 2.
Inconscientemente utilizamos uno u otro significado según el caso y por el contexto nuestro interlocutor siempre sabe a qué nos estamos refiriendo.
Según la primera idea el 22 de diciembre es el día más corto en el hemisferio Norte (algunos años el 21). Pero de acuerdo con la segunda, ese mismo día es el más largo en todo el planeta (a veces el 23).

Los días de 24 horas, ¿son diferentes unos de otros?    La ecuación del tiempo
Puede pensarse que si estos días tienen 24 horas, todos son iguales y no hay ninguno más largo. Pero no es así. El valor medio a lo largo del año de la duración de estos días es de 24 horas, aunque en realidad unos son más largos que otros aunque solo sea por unos segundos.

Astronómicamente se definió el día como el periodo de tiempo que transcurre desde dos pasos consecutivos del Sol por el meridiano local  (lo que ocurre justo en dirección Sur a mediodía). Día más noche.
Por motivos prácticos se consideró luego (en 1925) el inicio del día astronómico a medianoche con el paso del Sol por el meridiano opuesto.

El proceso día-noche se debe al movimiento aparente del Sol, aunque todos sabemos que es consecuencia de los movimientos de la Tierra. No se debe solo a la rotación, como se suele pensar, sino también a la traslación. Aunque la rotación es uniforme, la traslación no lo es y ésto provoca dos efectos que repercuten en la diferente duración del día, y que originan la llamada "Ecuación del tiempo" de la que se habla al final de este artículo.

A) - La rotación terrestre dura 23 horas y 56 minutos. Cuando la Tierra ha dado una vuelta sobre su eje las estrellas volveremos a verlas donde estaban al comienzo, pero el Sol aparece desplazado un poco porque en realidad se ha movido la Tierra a su alrededor y ya no está en la posición inicial, tal como se aprecia en el siguiente gráfico. Tiene que continuar rotando unos 4 minutos más para completar las 24 horas y ahora si, el Sol vuelva a estar en al meridiano.


En la posición 1 en el punto donde arranca la flecha es mediodía. En 2 se ha completado una rotación después de 23h 56m.   En 3 se ha completado el día porque vuelve a ser mediodía en el mismo punto.









Como se ha dicho, la rotación es uniforme, pero la traslación no, y por este motivo esos 4 minutos pueden ser unos segundos más o unos segundos menos y por ello habrá días más cortos que 24 horas, y más largos.  

B) – Visto desde aquí, el Sol no se mueve perpendicular al meridiano. A lo largo del año recorre la eclíptica y el recorrido que debe hacer Sol desde que pasa por el meridiano hasta que vuelva a hacerlo para completar así el día, puede realizarlo por el camino más corto (dirección casi perpendicular al meridiano) o por otro más largo según la estación y lógicamente tardará algo más, o algo menos.
Aunque todos sabemos que la Tierra no es el centro alrededor del cual se muevan los astros (como se creía antiguamente según el sistema geocéntrico) este gráfico corresponde al llamado "modelo de las dos esferas" y representa lo que vemos desde aquí.
Debido a la suma de los efectos que producen estas dos circunstancias, cada día tiene una duración ligeramente diferente de 24 horas, y, nuestro día (día más noche) más largo del año es el 22 de diciembre. Su duración es 24 horas y 30 segundos.

Pero en el hemisferio Sur coinciden ambas circunstancias en la misma fecha. Allí si, el día más largo es el 22 de diciembre, se mire como se mire.



Si eres de los que les gusta llegar hasta el final cuando se trata de aclarar motivos, aquí tienes la misma explicación más detallada, de los efectos de la diferente velocidad de la Tierra según la posición en su órbita cerca del perihelio o afelio A) , y del diferente camino que le Sol recorre según esté cerca de solsticios o equinoccios B)

A) Los días próximos al perihelio son más largos que en el afelio
Según la Tierra se encuentre próxima al perihelio o al afelio (más cercana o más lejana del Sol, necesitará unos segundos más de esos 4 minutos o unos segundo menos, como se aprecia en el siguiente gráfico.
1- Comienzo del día  y de la rotación. 2- Media rotación. 3- Se completa la rotación. 4- Se completa el día
En la proximidades del perihelio la Tierra se traslada más deprisa. En una rotación (paso de 1 a 3) se ha movido más respecto al Sol, visto desde aquí el Sol se ha desplazado más, y el ángulo que debe girar (de las posición 3 a la 4) para completar el día y que la flecha vuelva apuntar al Sol, es mayor que en el afelio y tardará más que los 4 minutos de media.
Por contra, cerca del afelio el día se completa antes de esos 4 minutos y los días son más cortos

B) Los días en las proximidades de los solsticios son más largos que en los equinoccios.
Situación en los equinoccios: La eclíptica está inclinada respecto al ecuador en la zona donde está el Sol

Un  punto del ecuador se movería uniformemente, respecto al meridiano. Si el Sol estuviera en el ecuador pasaría a de A a B en 24 horas. Aproximadamente se habría movido casi 1º (360º /365 días=0,986)

Pero en realidad se ha movido ese ángulo en la eclíptica y ha pasado de A a B´. Volverá a pasar por el meridiano el Sol real (en B´) antes que el teórico (en B)
Por ello en las proximidades de los equinoccios el día dura menos que la media (menos de 24 horas).

Situación en los solsticios

En los solsticios no ocurre este efecto porque el ecuador y la eclíptica son prácticamente paralelos en el lugar donde está el Sol , y estos serán los días más largos. La diferencia máxima respecto a la media es apenas de 20 segundos.

Si se consideran cuantitativamente los resultados de los dos efectos y su suma, se obtiene la siguiente gráfica donde se recogen los segundos que cada uno de ellos hace aumentar (o disminuir) la duración del día, a lo largo del año.

La influencia del solsticio-equinoccio (efecto B), línea de color rojo, es mayor que la del perihelio-afelio (efecto A), línea de color azul, pero lo que determina la duración de cada día es la suma de ambas, indicado por la línea negra.
En los solsticios los días son más largos; pero de los dos solsticios, el de diciembre (solsticio de invierno en el hemisferio Norte) está muy cerca del perihelio, que actualmente ocurre hacia el 3 de enero, y al sumar los dos efectos ese día 22 de diciembre (a veces el siguiente) resulta ser el más largo del año.

Si se integra esta gráfica y se va acumulando el retraso o adelanto, se obtiene la conocida como "Ecuación del tiempo" que indica la diferencia en cada fecha de la hora media respecto a la hora solar verdadera que marcan los relojes de Sol, pero ese es otro tema, que aparece en el artículo al que se accede desde este enlace  , y a la que también se hace referencia en este otro

lunes, 14 de diciembre de 2015

El cielo de la Luna

Este lunes día 14 se cumplen 43 años de una fecha importante que nadie recuerda: Cuando Eugene Cernan diera el último paso sobre la Luna. Muchos recordamos el paso de Armstrong, pero claro, no es lo mismo el primero que el último. Después de Cernan nadie  ha vuelto a pisar la Luna y parece que tampoco lo hará en un futuro próximo.
El astronauta Eugene Cernan en la Luna, con la Tierra de fondo.
Por la fase de la Tierra, la foto es del día de llegada a la Luna.
Se ha vuelto con naves no tripuladas.  Japón. Europa, China, India. Y por supuesto EEUU y la Unión Soviética han enviado artefactos espaciales que han orbitado la Luna e incluso se han posado o estrellado en nuestro satélite después de los Apolo, pero ninguna otra persona ha vuelto a mirar el cielo de la Luna.

Vamos a retroceder 43 años y meternos imaginariamente dentro del traje espacial del astronauta Cernan. Quizás lo que hiciera aquel 14 de diciembre de 1972 al dar el último paso sobe la Luna sería mirar la Tierra, su destino de vuelta. Una Tierra enorme, de 2º, casi 4 veces el tamaño aparente de la Luna que vemos desde aquí, y del Sol desde cualquiera de los dos lugares. Pero no la vio redonda, sino en fase menguante.

Ese día en el cielo de la Tierra había luna creciente y la Tierra vista desde la Luna muestra siempre la fase contraria a la que vemos desde aquí de nuestro satélite. En los tres días que estuvo allí vio al tercer planeta cambiar apreciablemente de fase, de algo más del cuarto menguante el día 11 de diciembre con un 70% iluminada, a solo el 40% el día 14.


martes, 8 de diciembre de 2015

Una estrella muy especial para tí

Llega la época de regalos, y quiero hacerte uno "diferente". Es un regalo muy ligero, casi inmaterial, apenas unos fotones procedentes de una estrella muy especial para ti.
Si miramos al cielo en una noche despejada veremos muchas estrellas, pero no las vemos en directo. No vemos la estrella actual, sino la de  hace unos años ya que su luz necesita un tiempo para recorrer la enorme distancia que la separa de nuestro planeta.
Como cada estrella está a diferente distancia, estamos viendo un cielo de múltiples momentos diferentes del pasado. Considerando esta circunstancia y eligiendo la estrella adecuada según nuestra edad, podremos ver en directo una estrella como era el año que nacimos.
No es una foto ni una grabación. Es verlo directamente, como si usásemos una máquina del tiempo y retrocediésemos hasta ese momento.
Por ejemplo si tienes 25 años tu estrella es Vega, porque se encuentra a 25 años luz. Al mirar esa estrella en el cielo la verás como era hace 25 años, cuando naciste. Ese intervalo de tiempo es muy corto para la vida de una estrella y su aspecto no ha cambiado, pero piensa que están entrando en la pupila de tus ojos los fotones que salieron de allí cuando tú naciste, esas partículas de luz que han estado viajando por el espacio justamente el mismo tiempo que tú has estado viviendo.
Esta es tu estrella ahora, pero a medida que vayas cumpliendo años tendrás que cambiar de estrella. Aunque si quieres, puedes retener estos fotones que emprendieron su viaje desde Vega a la vez que tú iniciaste tu viaje por la vida. Hazles una foto y los podrás guardar: Si tienes 25 años haz una foto a la estrella Vega. La luz que salió de allí cuando tú naciste entrará en el objetivo de la cámara será captada por su CCD y dejará su marca. Esa marca, esa foto, la puedes guardar siempre porque esos fotones procedentes de Vega siempre serán los tuyos.
Vega y Altair. Agosto 2009
Esta es la estrella Vega, en la constelación de Lira, marcada en la foto con un círculo amarillo. Es el ejemplo significativo en esta historia. Distancia fácil de recordar por ser un número redondo, muy brillante, pasa muy cerca del cenit en verano en latitudes medias del hemisferio Norte. Ya se utilizó con esta idea, de los 25 años que tarda la luz, en la película “Contact” y en la novela en que se basaba, escrita por Carl Sagan. Muy recomendable, sobre todo la novela.
También puede verse desde casi todo el hemisferio Sur en zonas habitadas, prácticamente hasta la latitud 50º Sur, en los meses de invierno austral (junio, julio, agosto, septiembre) cerca del horizonte Norte. Si tienes 25 años pero vives más al Sur, también hay para tí otra estrella brillante: Fomalhaut.