Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

jueves, 16 de abril de 2026

increíbles situaciones para empezar la semana

 

Si anteayer publicaba un post con “bonitas imágenes para acabar un fin de semana” es obligado escribir otro con “increíbles situaciones al comienzo de la semana” No solo porque después de un finde hacen falta ganas y motivación para empezar de nuevo, sino también para hacer justicia ya que lo anterior se podía observar mejor desde el hemisferio norte mientras que esto es exclusivo del hemisferio sur.

Además todo cuadra porque aquello anterior era para el comienzo de la noche, sobre todo la del domingo y esto será para la madrugada, fundamentalmente del lunes: ¡A levantarse con ganas que el cielo está animado!

Entre las dos situaciones están implicados todos los planetas: Si en el primero se hablaba de Venus, Júpiter y Urano, en este caso se producirá una cerradísima conjunción de Mercurio, Marte y Venus, mientras que Neptuno está por la cercanía.

El comienzo de la semana será extraordinario de madrugada: tres planetas se verán totalmente alineados y enormemente cercanos (de Mercurio a Saturno solo medio grado y de Saturno a Marte apenas 1º). Neptuno (el último planeta que falta entre las situaciones recogidas en los dos post) no se ve sin telescopio pero no se halla muy lejano a este trío.      

Desde Buenos Aires, una hora antes de la salida del Sol

La imagen del martes será ligeramente diferente y la línea recta entre los 3 planetas se transforma en un triángulo casi equilátero 
Desde Buenos Aires, una hora antes de la salida del Sol




Esta situación es prácticamente imposible de apreciar desde el hemisferio norte porque la elongación de los planetas (la distancia angular desde el Sol) es relativamente pequeña y en primavera de madrugada la eclíptica está muy poco inclinada de manera que salen poco antes que el Sol en un cielo ya muy brillante.


En el hemisferio sur que es otoño, ocurre lo contrario con la eclíptica, como expliqué en este post y allí todo es favorable a pesar de que las declinaciones de Marte, Mercurio y Saturno son Norte.

La situación del domingo al principio de la noche no es tan difícil en el hemisferio Sur porque la elongación (la de Venus que es la menor de los astros que se citaban en el post anterior) no es tan pequeña y su brillo es mucho mayor que el de Mercurio, Marte o Saturno. Incluso una hora después de la puesta de Sol en Buenos Aires, Venus y la Luna estarán sobre el horizonte aunque a baja altura, y las Pléyades serán difíciles de distinguir:
La Luna ya se habrá separado de las Pléyades porque han pasado unas horas desde que se vieron en Europa






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