Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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martes, 28 de julio de 2020

Es tiempo de estrellas fugaces y las Delta Acuáridas ya están aquí.

Dice la tradición que si ves una estrella fugaz puedes pedir un deseo. Vamos a tener varias semanas para hacerlo y, aunque sepamos que el cielo no nos va a traer ninguna solución, de ilusiones se vive y seguro que este año 2020 muchos de esos deseos van a coincidir.

Una estrella fugaz que pude capturar el pasado verano, deja su rastro junto a la galaxia de Andrómeda

Ya están surcando nuestros cielos las estrellas fugaces “Delta Acuáridas”, que preceden a las más famosas, las “Perseidas” e incluso pueden verse simultáneamente con ellas. Esta primera lluvia, que tiene su máximo el 30 de julio  pero es muy amplia en el tiempo, se ve mejor desde el hemisferio Sur, y a mis lectores de esa mitad del planeta debo dedicarles este post, porque últimamente casi todo lo que aquí aparecía era “para el norte”.

1- Introducción para los-as no iniciados-as

Si ya conoces el tema en general, o solo te interesa ver la lluvia sin entrar en los motivos, puedes pasar directamente al punto 2. 

Siempre en esta época del año nos llegan noticias de lluvias de estrellas fugaces (técnicamente se les llama meteoros). Además de que en el hemisferio norte es verano, vacaciones, y no suele haber muchas noticias de las habituales (este año desgraciadamente si), “las cosas del cielo” encuentran su hueco.

¿Qué es una estrella fugaz? Un breve efecto luminoso producido en el cielo por una minúscula partícula de polvo que se volatiliza en la atmósfera. En ocasiones por algo más grande, una piedrecilla de pocos centímetros que se muestra espectacular, incluso iluminando la noche, y a lo que se suele dar el nombre de "bólido".

Es curioso que mucha gente solía decir “- He visto pasar un cometa” cuando veía estas cosas, por la idea errónea muy extendida de que “los cometas pasan”. Con el ejemplo que recientemente nos ha dado el espectacular NEOWISE, seguro que muchos ya se han dado cuenta de que no tiene nada que ver una cosa con otra ¿O si?

En esta magnífica imagen obtenida por Juan Pablo Revert aparece el cometa NEOWISE y un espectacular meteoro. El cometa estaba ahí, posando sin moverse (excepto el imperceptible desplazamiento debido a la rotación terrestre), mientras que el meteoro surgió de improviso y dejó esa traza vertical antes de desaparecer, en un instante.

Es curioso que los cometas cuando despliegan sus colas se convierten, por mucho, en los astros más grandes del sistema solar (unos cuantos millones de kilómetros), mientras que, como digo, las estrellas fugaces estarían producidas por los más pequeños (esas motas de polvo de apenas milímetros) que antes de que lleguen y se desintegren se les da el nombre de "meteoroides".

Y sin embargo ambos están relacionados porque esos meteoroides que provocan las lluvias de estrellas son precisamente las partículas que se desprendieron de algún cometa, formaron parte de su cola, y fueron luego viajando “a su aire” en las cercanías de la órbita del propio astro progenitor, delante o detrás de él hasta que impactan en la atmósfera terrestre, se volatilizan por su rozamiento por el aire y no es que se dejen ver, sino que ionizan esa atmósfera de manera similar a lo que ocurre en los tubos fluorescentes, y la luz que producen da la impresión de una estrella que cae. De hecho eso pensaba antiguamente mucha gente, e incluso a la noche siguiente de una fructífera lluvia de meteoros se extrañaba de que todavía quedaran tantas estrellas en el cielo a pesar de las que ellos habían visto caer.

Las fechas de cada lluvia se repiten año a año porque procede de un cometa concreto, y llegarán a nuestro planeta solo cuando éste se encuentre cercano a dicha órbita cometaria, en una zona concreta de su propia órbita, que como tarda un año en completarla cada lugar de la misma es ocupada en un día y mes concreto. Como los meteoroides vienen diseminados, la lluvia dura varios días.


Gráfico de la órbita del cometa 96p-Machholz proyectada en planta sobre el plano orbital terrestre con las posiciones de ambos astros el 30-7-2020. La inclinación de la órbita del cometa deforma la situación tridimensional, y no permite apreciar exactamente el punto de mayor proximidad  entre ambas trayectorias.

Nuestro planeta pasa por las cercanías de la órbita del cometa estos días. Aunque el cometa este año está lejos, los alrededores de toda su órbita están llenos de restos que viajan a diferente velocidad según su posición. 

Por efecto de perspectiva las estrellas fugaces de cada lluvia parecen surgir de un punto concreto del cielo, Lo mismo que los copos de nieve parecen surgir de encima nuestro y según caen vemos como que se van hacia todos los lados. A este punto se le llama "radiante".

Imagen tomada de diariodenavarra.es

En esta imagen se aprecia el radiante, pero hay que tener en cuenta que nadie verá eso en el cielo, y ninguna persona no experta podrá determinar el punto central concreto.

Por una parte, no es que todas las trayectorias pasan por el mismo punto, sino que se “encienden” más tarde, pero prolongando hacia atrás, coincidirían.

En el cielo no veremos esta imagen completa, que se ha hecho sumando varias fotos tomadas en diferentes momentos. El ejemplo de los copos de nieve solo sirve para entenderlo, porque en ese caso estamos viendo numerosos copos simultáneamente, mientras que ni siquiera en las mejores lluvias se suelen ver dos meteoros simultáneos (excepto si van próximos y por ello aparentemente paralelos). Si no dibujamos en un mapa estelar las trayectorias según les vamos viendo, no recordaremos exactamente la trayectoria de los anteriores.


Cada lluvia de estrellas recibe el nombre de la constelación donde se encuentra su radiante. Como casualmente hay dos lluvias destacadas que surgen de Acuario, en este caso se añade el nombre de una estrella destacada que está próxima (delta Acuario). Recientemente hablé de la otra, las Eta Acuáridas. 


Quizás la palabra “lluvia” pueda despistar a alguien que no haya visto nunca este fenómeno, porque en realidad es un “goteo”, muy poco a poco, y como suelo decir la que más se hace de rogar suele ser la primera y la última, por la impaciencia del observador de comenzar a ver algo, o de despedirse con una buena.

Por eso lo más importante, además de alejarte de ciudades y lugares iluminados, es tener paciencia. Aunque se anuncian 25 meteoros por hora, eso es en unos momentos concretos y unas condiciones ideales que normalmente no se producen; y si no tenemos un cielo despejado y muy oscuro, y conseguimos ver 6 u 8 ya serán muchos. Es posible que pasen 15 minutos o más sin que aparezca ningún meteoro, pero si sigues observando los verás

2- Condiciones para la observación de esta lluvia.

- En general, este año 2020 las mejores condiciones para ver las Delta Acuáridas se producirán en la segunda mitad de la noche del día 29 al 30, pero también a esas mismas horas de las fechas contiguas, esta misma noche de hoy o unos días después cuando la Luna no moleste demasiado, por dos motivos que luego detallo.

- Se ve mejor en el hemisferio Sur, tal como he dicho al principio, porque el radiante está situado cerca de la estrella delta de Acuario, constelación situada en el hemisferio Sur celeste, y concretamente el punto del radiante tiene una declinación de 16º Sur y esto significa que en Bolivia y parte de Perú y Brasil la llegarán a tener en el cénit en la segunda parte de la noche y muy alto durante bastantes horas, pudiendo observar todos los meteoros que surjan por la zona. Otras localidades como Montevideo, Buenos Aires o Santiago de Chile  llegarán a tener el radiante a unos 70º de altura con unas condiciones también muy buenas.

En verde, las zonas privilegiadas para ver esta lluvia de estrellas fugaces, cualquier año. Los límites no son estrictos, y cuanto más cerca de esa banda, mejor.

Desde la península Ibérica la máxima altura que alcanza el radiante es de 35º, y durante la mayor parte de la noche solo serían visibles menos de la mitad de los meteoros (el resto se perderían debajo del horizonte o cerca de él donde el fenómeno de la extinción las haría difíciles de ver), e incluso los que se vean serán mucho menos brillantes (están más lejos) que si el radiante está en el cenit. 

Ocurre igual, pero incluso más acentuado, que la diferencia enorme de brillo con que se ve la Estación Espacial cuando pasa por el cenit o cerca del horizonte.

En el anexo "Si quieres saber más" aparece una explicación gráfica sobre la influencia en la altura del radiante.

Como también explico luego, las condiciones varían de un año a otro y aunque leas que en este 2020 no serán buenas, sobre todo si vives en el hemisferio Sur, madruga y no hagas demasiado caso.

A este respecto, ¡Cuidado con las informaciones que puedas obtener en internet!

En este caso no me estoy refiriendo solo a inexactitudes (bueno, el subtítulo de la segunda noticia que recojo es totalmente falsa) o datos absurdos, como en otros temas, sino en algo que me acaba de ocurrir a mí mismo, por no fijarme bien.

Al buscar ayer mismo información sobre las Delta Acuáridas, porque leyendo siempre se aprende algo, las dos primeras noticias que me ha proporcionado el buscador de GOOGLE, parecían absurdas,... "con Luna Nueva" ???... porque ¡Correspondían al año pasado! 

Noticias del año 2019, que sorprendentemente son las primeras que ayer me mostró GOOGLE, y en las que no es fácil apreciar la fecha, con anotaciones significativas que he remarcado en color rojo. Gracias a que la fase lunar no corresponde con la de este año en estas fechas, me percaté de la fecha.

Frecuentemente en las informaciones vía internet de periódicos no aparece la fecha, o ésta apenas es visible y el lector, lógicamente,  puede pensar que las que aparecen en los primeros lugares sean actuales. 

En cualquier caso, el subtítulo de la noticia de El Mundo es totalmente falsa, también para el año pasado, y algo de eso explico luego. Y la referencia al Coronavirus en la noticia de La Vanguardia hace suponer que todo es actual. 

No te puedes fiar de los medios, sobre todo de los diarios de información general y ¡cuidado con las propuestas de Google! Entonces ¿cómo te puedes informar correctamente? Analiza la fiabilidad de la fuente, y en cualquier caso... No lo tienes muy difícil 


Influencia de la altura del radiante

Siempre suele mencionarse este aspecto: Si el radiante está alto se verán muchos más meteoroides ...

Suelo insistir que el tema de la posición del radiante no es la clave, sino una consecuencia geométrica debida al sentido de avance de la Tierra (al amanecer hacia arriba del observador), matizada en menor medida por la posición relativa de la órbita del cometa y el sentido de avance del mismo, y que por eso en todas las principales lluvias el radiante estará más alto al final de la noche, o al menos en el último tercio de la misma.

Sin embargo, prescindiendo de los motivos, se puede entender el porqué es mejor que el radiante esté alto, con un gráfico:

Tres lluvias idénticas (marcadas en azul, verde y rojo) pero con radiante a distinta altura se verían de manera diferente, tanto en la trayectoria de los de los meteoros como en su número (no se verá el 5 verde, y solo uno de los rojos). El límite entre las dos líneas azules (clara y oscura) sería el lugar de la atmósfera, donde se produce el meteoro (representados por trazos rectos) al volatilizarse el meteoroide (representados por puntos sus posiciones previas y dirección)

Este gráfico es solo un símil. En realidad cada lluvia se ve con el radiante a diferente altura desde los distintos lugares del planeta, pero los meteoros que se ven en un lugar no son los mismos que desde otro, porque suelen producirse a una altura de unos 100 kilómetros y son visibles desde una zona reducida de la superficie terrestre.

Incluso con el radiante por debajo del horizonte podrían verse algunos, pero muchos menos (en este gráfico solo el 1 rojo, tal como he citado)


Todos los años no son iguales

En este tema de las lluvias de meteoros puede parecer que las circunstancias se repiten de un año a otro: las fechas, la altura de los radiantes según la hora o el lugar, las latitudes idóneas de observación... Sin embargo puede haber grandes diferencias que condicionen el que se vea un buen espectáculo o no, por varias cuestiones.

a) La coincidencia de la hora del máximo (o de algún máximo especial por el tema de los filamentos) con la noche y la proximidad con la segunda parte de la misma, que es cuando más se ven. En este caso según el IGN el máximo ocurrirá a las 1:26 (Hora Central Europea) del día 30 (23:26 UTC del 29). Pero como en las Delta Acuáridas el margen de las fechas es tan elevado y el máximo no es pronunciado, no tiene mucha relevancia. Incluso en algún lugar se da el momento del máximo casi un día después. 

En otras lluvias estas condiciones determinan zonas de longitud geográfica (y por ello de hora) más favorecidas.

b) La fase Lunar. Lo ideal es la luna nueva, porque la luz de nuestro satélite siempre molesta. En este sentido puede leerse en muchos lugares que el año pasado fue muy bueno (luna nueva en el máximo) y este año bastante malo porque la noche del máximo está relativamente próxima a la Luna Llena.

Sin embargo, no estoy en absoluto de acuerdo: Precisamente debido a la fase lunar, quienes estén realmente interesados en ver esta lluvia, verán más meteoros que otras veces. Más que el pasado año con luna nueva. El motivo es que la Luna está creciente, ya pasado el cuarto, molesta mucho al principio de la noche y obliga a observar de madrugada cuando ya se haya puesto, que es precisamente cuando más meteoros surgirán, con mucha diferencia. 

Esta misma situación se dio el pasado año con las Perseidas, así lo anuncié en "Un buen año para..." , y lo corroboré con mi observación "Mi noche de ..."

c) El reciente paso del cometa progenitor en años próximos, que pudiera haber dejado gran cantidad de nuevos meteoroides. Esto fue evidente con las Perseidas en los años cercanos a 1992, y especialmente con las Leónidas (nunca olvidaré la extraordinaria lluvia de 1999 con unos 5000 meteoros a la hora). También la situación de algún filamento de meteoroides especialmente bien situado en determinado año, como en las Perseidas de 2018 "Las estrella fugaces son para el verano"

Sin embargo en el caso de las Delta Acuáridas el cortísimo periodo de su cometa progenitor de poco más de 5 años, hace que no se den variaciones significativas de un año a otro por este motivo.

 

Las teloneras en el mismo escenario y momento que las famosas

Estas dos lluvias veraniegas tienen la característica común de que son muy amplias en el tiempo y pueden verse sus meteoros durante más de un mes en cada uno de los dos casos.

Las Delta Acuáridas 12-7 al 23-8  y  las Perseidas del 17-7 al 24-8

Pero cerca de la fecha del máximo el número es muy superior, por lo que ahora a finales de julio tocan unas, y dos semanas después las otras.

Hay que decir que las famosas perseidas teóricamente proporcionarán 4 veces más meteoros que las delta acuáridas (unos 100 frente a 25 a la hora en condiciones ideales, en realidad se observarán bastantes menos). Pero los habitantes del hemisferio Sur verán muchas más delta acuáridas que los del norte y menos perseidas, por lo que ahí esta lluvia puede ser tan interesante como la otra.

martes, 21 de abril de 2020

Líridas NO. Eta Acuáridas quizás si...

Si no estás muy metido en el tema y te sorprende el título, aclaro que hoy voy a hablar de lluvias de meteoros o estrellas fugaces.
El mejor meteoro que pude ver en una noche de observación en el máximo de las Perseidas. ¿Quizás alguno así podria verse desde una ventana? Me queda la duda.
El objetivo con el que emprendí la redacción de este artículo era mostrar mi extrañeza porque se está anunciando mucho la lluvia de las Líridas de este 22 de abril, pero no se suele anunciar las Eta Acuaridas de los primeros días de mayo, que es una lluvia de meteoros en mi opinión mucho mejor.

He modificado un poco el título que en principio, cuando ya en enero vi algunas informaciones, iba a ser más rotundo: “Líridas NO, Eta Acuaridas SI”, y lo he cambiado  porque ahora las razones son otras muy diferentes, y aunque redundan en la misma dirección todavía no se sabe que ocurrirá en mayo. Es el problema del confinamiento por la pandemia que influye decisivamente en la posibilidad de observar estrellas fugaces.

- Condiciones astronómicas y de observación

Más de una vez he dicho que solo hay 3 o 4 lluvias en todo el año que merece la pena anunciarlas al gran público, porque en el resto la mayoría de la gente no va a ver nada o casi nada y se va a llevar una decepción, mientras que los expertos, que sí las observarán, no necesitan que se les dé ninguna indicación desde los medios porque ellos ya tienen sus fuentes, mucho más precisas.

Aparte de las Perseidas de agosto, las Gemínidas de diciembre, las Cuadrántidas de enero y alguna otra de la que algún año se espere una actividad fuera de lo normal, como ocurrió con las Leónidas en los años cercanos al último cambio de siglo, no tiene sentido anunciarlas en radio, televisión o internet.
Si las Perseidas (las más famosas aunque inferiores a las otras dos) pueden dar una THZ (número de meteoros que pueda ver un observador en condiciones ideales en una hora) en torno a las 100, las Líridas no llegan a las 20. Las Eta Acuáridas también dan unas tasas muy inferiores a las famosas lágrimas de San Lorenzo pero casi triplican en número a las Líridas.

Principales lluvias de meteoros en 2020. Aunque el factor de la fase lunar parece desaconsejar este año la observación de las Líridas, como luego explico puede ser todo lo contrario.
Por eso, porque ambas son lluvias menores, no debería hablar yo tampoco de estas de abril y de mayo, si no es para recoger las curiosas circunstancias informativas.
¡¡Pero si hasta una persona conocida de mis suegros, que vive en Bali, o una amable lectora de este blog desde Argentina ya hace días me preguntaron por las Líridas porque les ha llegado información de los medios!! 
Con el agravante de que por aquellas latitudes se ven muchas menos que por el norte, debido a la posición del radiante (el punto de donde parecen surgir las trayectorias)

Con esas condiciones y las  tasas que se darán desde el hemisferio Sur, podrían pasar 15 o 30 minutos antes de que un observador atento y sin pestañear consiguiera ver un solo meteoro. Evidentemente alguien que ha salido a ver el espectáculo que le anunciaba el periódico no verá ninguna estrella fugaz porque después de 5 minutos esperando a que la función empiece y no ver ningún indicio de que eso ocurra, se cansará y se marchará frustrado.

Incluso en una web que aporta una muy buena y completa información, se incluye a las Líridas y se olvida de las Eta Acuáridas.
De acuerdo en que el radiante de las Liridas está mucho más al norte que el de las Acuáridas (parece que me contradigo, pero no), pero de madrugada, cuando más se pueden observar, el de las Acuáridas está suficientemente alto también desde latitudes medias del hemisferio norte, y los meteoros se ven normalmente lejos del radiante. Muchos expertos recomiendan precisamente no mirar la zona del radiante, porque aunque la trayectoria parece proceder de ese punto, no se "encienden" hasta que han realizado un cierto recorrido.

Hay un factor que podría justificar el no mencionar este año a las eta Acuáridas, pero es algo erróneo: La fase de la Luna y su influencia en las necesarias condiciones de oscuridad del cielo para poder ver los meteoros más débiles:
Efectivamente, en otros lugares se dice que este año las Eta acuáridas no se verán en buenas condiciones porque su máximo es el 6 de mayo, con la luna casi llena (el plenilunio es el 7).
Personalmente estoy en total desacuerdo, tal como pronostiqué con motivo de las Perseidas del último verano y que corroboré con unos magníficos resultados en mi observación

De acuerdo, el día 6 de mayo no se verá prácticamente ninguna "eta acuárida" por el brillo de la Luna. Pero los días anteriores sí por el mismo motivo que en el caso de las últimas Perseidas, y en este caso otro motivo más:

- Por razones geométricas, prácticamente en todas las lluvias se ven más meteros por la madrugada, y precisamente un par de días antes de luna llena, ésta ya se ha ocultado a esas horas. Por tanto en luna creciente confluyen las condiciones ideales para la observación de estos fenómenos: Evita que la comodidad nos lleve a observar a principio de la noche (cuando veríamos menos, ...pero por no madrugar…)  y nos obliga  mirar cuando más caen.

- La otra razón es la amplitud del periodo en que se produce un mayor número de meteoros. Por ejemplo el máximo de las Cuadrántidas (de enero) es muy bueno, pero dura muy pocas horas, por lo que en los lugares de la Tierra en que coincidan de día, ese año no se verá gran cosa.

Pero en el caso de las Eta Acuáridas, aunque este año el día de mayor actividad está demasiado cerca de la luna llena, esta lluvia se caracteriza por no tener un máximo muy definido y una tasa muy cercana a la máxima se prolonga durante varios días.

O sea que si en tu país ya se ha levantado el confinamiento para los días 3 , 4 o 5 de mayo, Eta Acuáridas SI. Madruga y si no hay nubes verás algunas. Eso sí, muchas menos que con las Perseidas.

Ese va a ser, efectivamente, el principal condicionante en este tema, al igual que lo está siendo, desgraciadamente en otros ámbitos mucho más importantes:

- Condiciones motivadas por la pandemia de coronavirus

No hace falta explicarlo mucho. En la mayor parte de nuestro planeta hay confinamiento y no se debe salir de casa si no es para ir a trabajar o realizar otras actividades esenciales.
Hay muchas propuestas en todos los ámbitos para entretenernos realizando un montón de actividades en casa, y también incluso para mirar los astros desde la ventana. Yo mismo lo he recogido en “Una ventana hacia el Sureste

Desde la ventana de casa en una ciudad podemos ver la Luna, los planetas, las estrellas más brillantes, la Estación Espacial y otros satélites artificiales, la luz de alguna aeronave o dron (de vigilancia o de alguien que se salte las normas aeronaúticas), pero estrellas fugaces NO.
Bueno, sería posible ver alguna que alcance un elevado brillo, quizás una o dos en una noche en cualquier buena lluvia, o algún esporádico o bola de fuego inesperada. 
Pero a no ser que vivas en el campo, y dispongas de una ventana orientada hacia una zona sin iluminación artificial, no te pongas a mirar atentamente el cielo esperando ver una estrella fugaz, porque en esas condiciones te cansarás mucho antes (quizás varias noches antes) de que sea visible la primera.

Por eso no me han parecido demasiado adecuados los anuncios de diversos medios de mucha difusión cuando han anunciado la lluvia de las Líridas.
Es solo una crítica constructiva y una opinión personal (yo meto la pata muchas más veces) a pesar de (en el primer caso) tratarse de un capítulo de una serie muy recomendable, donde en este en concreto caso se dio una información muy didáctica, adecuada y apenas se mencionaron las liridas (pero algo sí), y eso de “desde casa…” quizás sobre aunque sea la frase clave en la serie (Bueno, quizás sí sea adecuado emitirlo coincidiendo con la motivación que da precisamente la ocurrencia de alguna lluvia y yo me haya puesto demasiado quisquilloso)
O (en el otro caso), un medio con el que he colaborado en algunas ocasiones aunque esta información viniese de otras fuentes, pero quizás lo inadecuado sea que se emitió precisamente cuando ya se sabía que el confinamiento duraría al menos hasta el día 26 de abril y, desde la ventana, para más del el 99% de la población, Líridas NO.

Pero en mi opinión el colmo es otro anuncio, el primero que ví, hace ya unos cuantos días, nada menos que de Perú:
Además de ser una lluvia muy poco observable desde ese país que está situado, aunque sea por poco, al sur del ecuador, el insistir en lo de la ventana,… doble motivo de frustración para los lectores motivados.
He estado ahora mismo volviéndolo a buscar para ponerlo aquí, pero ha sido infructuosamente porque el buscador me ha proporcionado una multitud de titulares idénticos:
Estrellas fugaces desde la ventana, rotundamente NO.

Ello me debería hacer pensar que es posible que yo esté equivocado. Pero en mi opinión NO
Lo tengo muy claro. En otra época hubiera dicho que aceptaba apuestas... Pero ahora no me parece ético jugar con tanta ventaja.

Me encantaría que mañana alguien me dijera que me equivoqué. Si quieres intentarlo, esta noche del 21 al 22 de abril es el momento en que debes mirar por tu ventana.
Pero no me hagas trampa. Muy probablemente los medios nos mostrarán algunas imágenes captadas por las cámaras automáticas instaladas en observatorios o lugares estratégicos, habitualmente se suelen hacer luego montajes de vídeo poniendo una captura tras otra aunque hayan pasado horas entre ambas, darán la sensación de que ha sido un gran espectáculo y te dará rabia habértelo perdido.
¡Tranquilo-a! Tú nunca podrías haber visto eso, ni aunque no hubiese habido confinamiento.

De todas formas también es cierto que de ilusiones se vive, y ahora más que nunca son importantes. 
En estas circunstancias no quiero echar un jarro de agua fría y por ello, aunque publico este post el día 21 por la mañana, al contrario de lo que tengo por costumbre no voy a anunciarlo en las redes sociales (de donde me vienen la inmensa mayoría de lectores) al menos hasta que haya pasado con holgura la fecha de las Líridas.

Respecto a las Eta Acuáridas, y el  motivo de la segunda parte del título (quizas si...), es porque no puedo conocer ahora las restricciones concretas en cada país para primeros de mayo respecto al aislamiento, y la posibilidad de salir de casa de madrugada a un sitio oscuro y poco transitado, que en numerosos casos aún no se han decidido, y los datos de Google me sugieren que este artículo se va a leer en muchos lugares del mundo.

Si vives en el hemisferio Sur, esa lluvia de mayo sí puede ser buena para tí. El radiante en la constelación de Capricornio situada en declinación sur celeste y la deseable buena evolución de la pandemia por ahí, que os deseo con cariño, puede daros la opción de pedir varios deseos.


Posición de los radiantes de las dos lluvias 90 minutos antes de la salida del Sol para una latitud 35º SUR en las fechas de mejor visibilidad de cada una.
Desde el Hemisferio Sur todas las condiciones favorecen a las Eta Acuáridas sobre las Líridas. Tanto el número de meteoros (casi triple THZ), como la altura del radiante, o incluso la previsible evolución de la pandemia y reducción del confinamiento.

Por eso finalmente, después de dudarlo y haber cambiado ligeramente el título de este post, he decidido publicarlo.

- ¿Una opinión absurda?
La opinión absurda y descabellada es mía. 
Se me acaba de ocurrir algo que por supuesto en principio no tiene mucho sentido, pero quién sabe.

¿Por qué se anuncia tanto una lluvia tan pobre como la de las Líridas (o incluso "Lyridas, más exótico) y no otras mucho mejores como por ejemplo la que le sigue solo 2 semanas después?

El tema de las estrellas fugaces tiene un atractivo entre la gente, aunque normalmente nunca mire al cielo. Eso de poder pedir un deseo, esas leyendas de lágrimas, ese espectáculo que solo se da unas pocas veces al año pero siempre en la misma fecha como las grandes celebraciones festivas…
Tiene un halo casi emocional o místico. Y no me diréis que eso de “LÍRIDAS” no es más emocionalmente atractivo que el aparentemente rebuscado tecnicismo de “ETA Acuáridas”, que en mi país a algunos les suena raro y con connotaciones negativas.




Recupero este anexo, porque siempre que haya opción puede venir bien una sonrisa o una carcajada.

A propósito del nombre de la lluvia de primeros de mayo, no puedo reprimir el contar una anécdota personal que casi parece un chiste y por eso lo pongo aquí: El nombre "Eta Acuáridas" se refiere al radiante de la lluvia: el punto del cielo del que por perspectiva parecen surgir las estrellas fugaces. 
En casi todas las lluvias se utiliza solo el nombre de la constelación (por ejemplo las Perseidas tienen el radiante en la constelación de Perseo), pero como en Acuario hay dos lluvias importantes en ésta se ha tomado el de una estrella cercana al radiante. La otra es la de las "delta Acuáridas", a finales de julio.

Las estrellas se nombran con una letra griega (en este caso la letra "eta") seguida del nombre de la constelación. Hace solo unos días, para precisar dónde estaba exactamente el radiante y sus implicaciones en lo que cuento en este artículo, quise comprobarlo con el programa Stellarium y me sorprendió. 

Pensé que alguien se había confundido porque aparecía situado junto a la estrella "neta" de Acuario, no la "eta".
Aunque no soy especialista en temas clásicos, ni filólogo, los matemáticos conocemos muy bien el alfabeto griego porque habitualmente en las fórmulas o deducciones se utilizan precisamente las letras griegas.

Pues en ese momento, para localizar la estrella "eta", y ver si el error de localización del radiante en Stellarium era grande o no, busqué la grafía de esa letra en un alfabeto griego y me llevé una sorpresa: Resulta que la letra "neta" no existe, y a lo que a mí durante todos los estudios me habían dicho que se llamaba así, en realidad se llama "eta".

Nunca es tarde para aprender algo o para salir de un error, pero ¿Por qué todos mis profes de la carrera me la habían cambiado el nombre?
Entonces recordé otro asunto similar: La ´letra griega que siempre me la habían presentado como "tita" en realidad se llama "teta". De eso ya hace mucho que me había dado cuenta, pero pensé que sería solamente un tema de fonética.

Ahora creo que lo tengo claro: en la puritana y represora España de la época franquista, quedaba feo eso de decir "teta" y por ello la autoridad la cambió de nombre, y lo mismo debió ocurrir con "eta" el nombre del grupo armado que tanta muerte causó.

Cuando me dí cuenta de eso de la teta, la eta, la neta y la tita me dió la risa ... 

jueves, 12 de diciembre de 2019

Dos lluvias de meteoros muy destacadas y poco observadas

Las lluvias de estrellas fugaces, o meteoros, son unos de los fenómenos astronómicos de los que más se suele hablar tanto en los medios de comunicación como por la gente en general. Pero normalmente son las Perseidas (las “lágrimas de San Lorenzo” de agosto), las más nombradas y las más observadas. Es lógico porque ocurren en un periodo de vacaciones para gran parte de la población, y en época de buena temperatura en el hemisferio norte que permite pasar horas tumbado mirando el cielo.
Trayectoria de una espectacular perseida que pude ver y capturar el 13 de agosto de este año
Sin embargo no son las mejores. Precisamente ahora, con un intervalo de 3 semanas van a poderse observar otras dos lluvias, que habitualmente producen mayor número de meteoros que la famosa lluvia de agosto. Ya están aquí las Gemínidas, y aún en periodo navideño llegarán las Cuadrántidas. Para muchos, éstas si, las dos mejores del año.

Pero ambas tienen el problema del frío. A ver quien se atreve con estas temperaturas a tumbarse en el suelo al raso y quedarse observando durante un buen rato.
Podría pensarse que si a los habitantes del hemisferio Norte nos pilla mal, en el Sur, con el comienzo del verano será ideal. Pero no. Tal como se puede ver en los gráficos que aparecen en el anexo, los meteoros “vienen” del norte, según la trayectoria del astro generador. (Los astrónomos con un lenguaje técnico y poco comprensible por el público decimos que sus radiantes tienen una alta declinación Norte, como si esa fuera la clave en vez de la consecuencia) y por ello desde el hemisferio Sur se verán muchos menos.

Pero si eres una de esas personas que no se arredran ante el frío y están dispuestas a todo para ver un buen espectáculo, antes de seguir debo darte los datos concretos que te interesan: Aunque los días cercanos también se verán, el mejor momento para observar las Gemínidas este año 2019 será la noche del 13 al 14 de diciembre, y las Cuadrántidas la noche del 3 al 4 de enero ya de madrugada (quizás tambien la siguiente según alguna predicción). Este año tenemos suerte, porque en ambos casos se trata de la noche del viernes al sábado, y la mayoría de la gente puede acostarse tarde,  después del espectáculo, porque no tiene luego que ir a trabajar.


El factor de la fase lunar y la molestia de su luz no nos ayudará con las Gemínidas porque al estar menguando pero casi llena nos obligará a comenzar observar al principio de la noche, que si bien a muchos les parecerá el momento más cómodo, nos dificultará la observación en las horas en que teóricamente podrían verse mayor número de meteoros, aunque el gran brillo de muchos de ellos permitiría verlos aún con la Luna casi llena y alta en el cielo.

Afortunadamente el otro caso es diferente:

viernes, 16 de agosto de 2019

Mi noche de las perseidas

Perseidas 2019, objetivo cumplido

Como se ha dicho muchas veces, uno de los alicientes astronómicos del verano para el gran público es la lluvia de estrellas fugaces (técnicamente meteoros) llamada "las Perseidas" o "Las lágrimas de San Lorenzo". Ya hablé de ello en el artículo anterior, y hoy recojo los resultados de mi observación.

Al igual que el mes pasado con ocasión del eclipse de Luna, como las condiciones atmosféricas de mi lugar de vacaciones no eran nada propicias, ayudado por Meteoblue y el navegador de mi coche intenté encontrar el lugar adecuado a la hora adecuada para la observación. Bueno, al final estuve un poco perdido, y con prisas porque la Luna ya se había ocultado y no encontraba un sitio suficientemente oscuro, pero sobre las 5 y cuarto después de recorrer unos cuantos kilómetros paré en un lugar aceptable, monté la cámara en su trípode y me eché hacia atrás sobre el capó del coche, porque el suelo no me inspiraba mucha confianza.

En 18 minutos (de 5:18 a 5:36) contabilicé 15 meteoros (por supuesto cubriendo solo una parte del cielo, en una postura no demasiado adecuada). Breve descanso para picar algo y desentumecer cuello y espalda, y en otros 15 minutos (de 5:39 a 5:54) vi otros 10. Más tarde, ya sin cronometrar y más relajado otros 4 más, entre ellos el más espectacular de la noche, a las 6:02.

La suerte se alió conmigo y ese extrordinario meteoro, cuya imagen puede verse aquí, tuvo la deferencia de exhibirse centrado en el campo hacia donde estaba dirigida mi cámara, y su buena puntería casi le lleva a incidir en la galaxia  M31.


Ya con el cielo anunciando el alba seguí mirando para arriba hasta las 6 y cuarto con la cosecha disminuyendo drásticamente como era lógico.
Había pasado apenas una hora, mi observación más breve de Perseidas de los últimos años, pero una hora muy productiva.

Las fotos

Aunque no de manera continua, durante varias fases de ese tiempo iba disparando mi cámara en sucesivas tomas de 20 segundos, algunas de las cuales voy intercalando con el texto, a continuación:

miércoles, 7 de agosto de 2019

Un buen año para unas Perseidas "diferentes" y algo más

Ya se acerca el fenómeno celeste más conocido y más esperado por el público en general: la lluvia de estrellas fugaces Perseidas o “Las lágrimas de San Lorenzo” como popularmente se conocen en muchos lugares; y ya mucha gente va preguntando cuándo y cómo se verán este año. 
En realidad esta lluvia es muy amplia en el tiempo y ya han empezado a verse algunas Perseidas dispersas, pero como en realidad la pregunta suele ser sobre el momento en que más se verán, la respuesta es la madrugada del día 13 de agosto. Y si no hay nubes, merecerá la pena poner el despertador, porque hay algo más.




viernes, 10 de agosto de 2018

Las estrellas fugaces son para el verano


Parafraseando a la conocida obra teatral en cuyo título se mencionaba a las bicicletas, hay que decir que las estrellas también, y sobre todo las estrellas fugaces, son para el verano.

En el Aula de Astronomía donde trabajo, cuando acude algún grupo de adultos aunque sea gente no versada en el tema, siempre hay alguien que  menciona o pregunta por las perseidas, o más frecuentemente “las lágrimas de San Lorenzo” o simplemente por las estrellas fugaces de los veranos.

Les resulta sorprendente oír que no son estrellas ni nada parecido, sino solo pequeños granos de polvo o roca que llamamos meteoroides, procedentes de un cometa, que se queman en la atmósfera ionizándola y produciendo una luz denominada meteoro. Y que hay un motivo claro por el que siempre aparecen por las mismas fechas, precisamente cuando la Tierra pasa por las proximidades de la órbita del cometa.
Imagen publicada por lasexta.com en un artículo sobre las perseidas de este año, que recoge unos cuantos ¿meteoros?
Yo mismo, recuerdo que cuando estaba empezando a adentrarme a este mundo de la astronomía leí un artículo en una revista de información general hablando de esta lluvia, donde se anunciaba como una especie de castillo de fuegos artificiales, y me quedé entusiasmado y ansioso porque llegara la fecha. Había visto alguna estrella fugaz, incluso sentado en algún banco en medio del pueblo donde pasaba los veranos, en aquella época en que la iluminación de las calles era muy precaria (un astrónomo aficionado diría estupenda). Pero eso de que una noche se pusieran de acuerdo y aparecieran tantas, para mí era una novedad.

viernes, 11 de agosto de 2017

Habrá que hablar de las perseidas

Se está anunciando por todas partes y ya está aquí la lluvia de estrellas fugaces más esperada del año en el hemisferio Norte: las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo.
Pequeñas partículas que se desprendieron del cometa Swift Tuttle y que estos días se desintegran en la atmósfera terrestre dejándonos ese rastro luminoso que los astrónomos llamamos meteoros y que la tradición invita a pedir un deseo.

Parece que es obligatorio hablar del tema y hasta tal punto, que incluso le sacan chistes que solo tienen sentido por todo lo que se oye en todas partes sobre ellas.

jueves, 27 de julio de 2017

¿Más lluvias de estrellas? No gracias

Se aproxima el mes de agosto, y como todos los veranos por esas fechas habrá algo de lo que todos los medios de comunicación se harán eco, y la gente preguntará: Las estrellas fugaces, las famosas lágrimas de San Lorenzo, técnicamente  la lluvia de meteros de las Perseidas, de la que ya hablé el año pasado.

Realmente algunas lluvias de meteoros son un bonito espectáculo celeste aunque decepcionante para la mayoría de la gente que intenta verlo por primera vez porque ha oído hablar mucho de ello pero no sabe lo que puede ver, y espera mucho más. 
Por lo que se cuenta y las imágenes que se suelen poner, parece que todo el cielo va a verse surcado por puntos luminosos que se mueven rápidamente; pero con mucha suerte si uno no se aleja mucho de su lugar de residencia y se sitúa en un lugar muy oscuro (la mayoría de la población vive en zonas muy iluminadas), después de estar mirando hacia arriba un buen rato podría ver solo algún que otro meteoro solitario.

Foto: epod.usra.edu / Wally Pacholka
Pero como parece que estas noticias tienen mucha aceptación, cada vez se anuncian más y  más lluvias de estrellas y es muy probable que, sin esperar a las famosas Perseidas, estos días de finales de julio oigas hablar de las Delta Acuáridas.
Un anuncio de las esta lluvia, el pasado año.
No hagas caso.

viernes, 5 de agosto de 2016

El espectáculo de todos los veranos ya está aquí

La última noche del mes de julio vi la primera perseida de la temporada y ya he tenido varias opciones más para pedir deseos, como es costumbre cada vez que se ve una estrella fugaz. Aunque todavía faltan unos días para el momento en que se producirá el máximo de actividad, conviene ir dando pautas y observando la previa del espectáculo.
El 2 de agosto una débil estrella fugaz de otra lluvia se asoma tímidamente por arriba a la derecha al escenario donde actúan de Marte y Saturno, ejerciendo de telonera de las Perseidas. Imagen tomada en Araúzo de Torre.
Casi siempre que hablo de astronomía con personas no versadas en el tema, me preguntan sobre las estrellas fugaces  y me cuentan sus experiencias cuando las han visto, siempre en los veranos. Y cuando se habla de los fenómenos astronómicos que ocurrirán en el verano, se suele empezar por citar las “lágrimas de San Lorenzo” nombre popular con el que se suele conocer a  las Perseidas y que explico a continuación.