Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

Mostrando entradas con la etiqueta Fenómenos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fenómenos. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de agosto de 2017

Dos eclipses diferentes

Ayer, en un intervalo de menos de dos horas, tuve la ocasión de presenciar dos eclipses atípicos, de esos que no se suele hablar mucho, y muy diferentes uno del otro; aunque ambos tuvieron algo en común.

7 de agosto de 2017, eclipse de Luna. Ya lo anuncié a comienzo de año, junto a los otros tres eclipses que iban a producirse este 2017 ("Eclipses de libro"), y dejaba en el aire si volvería  a hablar de cada uno, según  las circunstancias e intereses despertados: 
Finalmente decidí que este de ayer no merecía la pena anunciarlo nuevamente. Un eclipse parcial, que no sería observable por la mayoría de mis lectores porque solo se vería en Asia y parte de Europa, pero en España únicamente en la costa mediterránea y muy muy poco porque la fase parcial acababa pocos minutos después de la salida de la Luna. Hablar de ello podría crear expectativas para nada.

Desde donde yo estaba, cerca del centro peninsular, cuando saliese la Luna el eclipse parcial ya habría acabado y solo podría observar, suponiendo que el cielo estuviese limpio por el horizonte Este,  el levísimo oscurecimiento de la penumbra.

Sin embargo, mereció la pena observarlo porque el espectáculo fue mucho mejor de lo que yo esperaba y, aunque vuelva a salirme de la línea habitual del blog, me apetece contarlo.

7-8-17, 21:34. En la fase penumbral del eclipse, se nota un ligero oscurecimiento en la zona inferior derecha de la Luna, que aparece majestuosa cerca del horizonte y adornada por una franja de nube. 

La cosa no tenía buenas perspectivas. Por primera vez en las últimas 3 semanas fueron apareciendo nubes que a las 21h, solo 20 minutos antes de la salida teórica de la Luna en mi horizonte, cubrieron todo el cielo. Pero como la esperanza es lo último que se pierde, me dirigí cámara en mano a mi lugar de observación preferido.
Oteando el horizonte Este, por si aparecía algún pequeño claro por donde pudiera pasar la Luna, de pronto empezó la función con una imagen extraña e inesperada.
Una franja de extraña luz amarillenta iluminó de repente la zona superior del paisaje. El astro rey, antes de ocultarse por el Oeste había encontrado un hueco por donde iluminar la zona opuesta del horizonte, el escenario donde esa tarde se iba a representar la función estelar de la Luna.

Al volverme hacia allí girando 180º, la imagen era surrealista con una luz difusa envolviendo el ambiente.
La foto no tiene mucho que ver con lo que ví en directo, y con el pensamiento solo en la salida de la Luna no tuve reflejos para ajustar la exposición en la cámara de manera que pudiera recoger aquella extraña luz rojiza, pero aquí queda.

Por fin, a las 21:29 se pudo intuir la Luna sobre la bruma.


Fantasmagórica, fue ascendiendo.



















Al ir aumentando la altura sobre el horizonte y librarse de la bruma más intensa, pudo intuirse la zona más oscura de la penumbra por la parte inferior derecha del disco lunar cuando ya habían pasado 16 minutos del final de la fase parcial del eclipse, circunstancia que recoge la primera imagen de este post.
Durante unos pocos minutos, sobre el horizonte aún cercano, se fueron mezclando en la Luna las imágenes del eclipse con el juego de las nubes.
21:32

21:33


21:37
Aumentando el brillo de la imagen anterior, la Luna parece disfrazada de Saturno.

La prenumbra se aprecia mejor en este primer plano, en la zona inferior derecha de la Luna , a las 21:38. El oscurecimiento de la zona superior es debido a las nubes.

A las 21:40 volvió a ocultarse en otra franja brumosa situada a mayor altura.


Fueron unos pocos minutos mágicos. Probablemente porque ya no esperaba ver nada y en esos instantes se mezclaron inesperadamente una ensoñadora puesta de sol, la espectacular salida de la Luna, ¡Y el eclipse!, lo que había ido a ver con la casi certeza de que no lo vería.

Para mi solo iba a ser un eclipse penumbral, de esos que casi no merecen la pena, y que además ya había observado otro hace 6 meses. Pero las circunstancias lo convirteron en una experiencia inolvidable.

Si quieres saber más sobre lo que es un eclipse penumbral de Luna, puedes mirar en  este artículo que también mencioné al principio.  


¿El otro eclipse del título del post? ¡Ah si! El que sufrió la ISS a las 23:12.
Solo 22 minutos después de que la Luna saliera totalmente de la sombra de nuestro planeta (del borde de su penumbra) entró en ella la Estación Espacial, dejó de brillar al no recibir la luz solar y desapareció como un fantasma.
En realidad le ocurrió lo mismo que a la Luna cuando se eclipsa. A ambas las vemos brillar porque reflejan la luz del Sol, y cuando entran en la sombra de la Tierra dejan de hacerlo.

Trazo dejado por la ISS en los últimos 30 segundos antes de eclipsarse. También aquí podría apreciarse la fase "penumbral" por la caída de brillo poco a poco.
En cuanto se hizo de noche el cielo se despejó casi totalmente y pude seguir el magnífico paso, casi cenital, de la ISS y su eclipse junto a la constelación del Cisne.

Quizás en un par de semanas vuelva a hablar de la ISS con dedicatoria especial para los lectores del hemisferio Sur.


Al igual que el anterior, este post tiene muchas imágenes y pocas explicaciones, para lo que suele ser habitual. Intento que el blog sea variado, incluyo temas con enfoques didácticos y planteamientos iniciales para todos los públicos, frecuentemente aparecen también algunos aspectos de más calado que incluso pueden resultar arduos de seguir, y aunque últimamente ha ido ligero como corresponde a esta época de calores y vacaciones, y solo han sido intentos de compartir mis experiencias y emociones en las observaciones del cielo, … no te fíes porque espero “volver a las andadas”

Si no te gustan los tecnicismos tengo que decirte, al contrario que otras muchas veces, que disfrutes de las imágenes de este post, porque el siguiente promete ser árido. Bueno, si es que finalmente me atrevo a publicarlo, porque algunas cuestiones no las tengo del todo claras, y mi asesor particular aún no me ha dado el visto bueno.

jueves, 27 de julio de 2017

¿Más lluvias de estrellas? No gracias

Se aproxima el mes de agosto, y como todos los veranos por esas fechas habrá algo de lo que todos los medios de comunicación se harán eco, y la gente preguntará: Las estrellas fugaces, las famosas lágrimas de San Lorenzo, técnicamente  la lluvia de meteros de las Perseidas, de la que ya hablé el año pasado.

Realmente algunas lluvias de meteoros son un bonito espectáculo celeste aunque decepcionante para la mayoría de la gente que intenta verlo por primera vez porque ha oído hablar mucho de ello pero no sabe lo que puede ver, y espera mucho más. 
Por lo que se cuenta y las imágenes que se suelen poner, parece que todo el cielo va a verse surcado por puntos luminosos que se mueven rápidamente; pero con mucha suerte si uno no se aleja mucho de su lugar de residencia y se sitúa en un lugar muy oscuro (la mayoría de la población vive en zonas muy iluminadas), después de estar mirando hacia arriba un buen rato podría ver solo algún que otro meteoro solitario.

Foto: epod.usra.edu / Wally Pacholka
Pero como parece que estas noticias tienen mucha aceptación, cada vez se anuncian más y  más lluvias de estrellas y es muy probable que, sin esperar a las famosas Perseidas, estos días de finales de julio oigas hablar de las Delta Acuáridas.
Un anuncio de las esta lluvia, el pasado año.
No hagas caso.

En la presentación del blog hace ya casi dos años dije que intentaría no ser demasiado duro con los frecuentes despropósitos de algunos medios de comunicación en estos temas, aunque lo cierto es que no he hablado mucho de ellos. 

Pero este tema es un claro ejemplo. Mi colega Manu Arregi lo expresó muy bien en Facebook el pasado mes de junio con ocasión de otra de esas múltiples lluvias que nos anuncian:
Yo estoy totalmente de acuerdo con Manu
Alguien añadió que también las Cuadrántidas, pero efectivamente solo hay 3 o 4 lluvias que merezcan la pena.

Podría decirse que la información nunca está de más y siempre habrá alguien a quien le interese. En este caso no:

No tiene sentido anunciar estas cosas en los medios, porque los expertos que vayan a observarlas ya conocen las fechas y las características de las diferentes lluvias y al público en general lo único que se hace es frustrarle porque no va a ver absolutamente nada.

Aquí pongo una lista de las mejores lluvias, entre las que por cierto no están incluidas las Delta Acuáridas de estos días, donde se puede apreciar la diferencia entre las 3 mejores y el resto, en la columna que indica el número de meteoros por hora (cuidado con la cifra, luego lo aclaro)

No conozco a nadie que haya manifestado su satisfacción después de haber ido a ver una lluvia de estrellas tras oír anunciarlas en la tele o internet, salvo algunas contadas que fueron excepcionales. Sí hay gente que tiene buenos recuerdos, debido a experiencias casuales  cuando las vio sin ir a buscarlas, a veces personas que viven o vivieron en ambientes rurales, “Antes cuando apenas había débiles luces en la calle, las veíamos en agosto mientras pasábamos el rato conversando sentadas en la plaza del pueblo”.

Si vas expresamente a buscarlas, te cansas de esperar y te vuelves a casa decepcionado. Solo si casualmente ves alguna de vez en cuando sin esperarla es cuando te queda una bonita sensación. Por ejemplo si participas en alguna observación del cielo esos días, mientras estés pendiente de otros astros seguramente verás alguna.
Además está la exageración y la repetición de los tópicos y consejos que, excepto en los casos citados, no suelen ser efectivos. A este respecto te recomiendo vivamente este artículo del blog del inefable Dani Kaxete (el fotógrafo que inmortalizó el mejor banco del mundo) que con su particular sentido del humor ironiza sobre estas noticias: “La lluvia de estrellas del siglo
No te lo pierdas porque es para reírse un montón.

Un dato que en casi todos los casos en vez de informar produce el efecto contrario es proporcionar la tasa horaria cenital (THZ).  Un número que indica cuantos meteoros podrían verse en el  momento del máximo, en las mejores condiciones posibles si casualmente coincidiera con el radiante en el punto más alto y si se cubriera con la vista toda la bóveda celeste. Habitualmente en las informaciones de los medios se dice que ese es el número de las que podrás ver, cuando en condiciones normales se verán menos de la quinta o parte, o mucho menos si no estás en un lugar muy oscuro.

Aquí a veces parte de culpa la tenemos los divulgadores que durante una entrevista no precisamos bien el término y no nos damos cuenta de quién va a leer la noticia, y otras los periodistas que les dices una cosa (se verían si…-condiciones que nunca se cumplen- ) y ponen otra (se verán)
Si pone que verás 20 meteoros en una hora, quiere decir que probablemente tengas que esperar más de un cuarto de hora para ver el primero. Como mucho antes de eso habrás perdido la atención por aburrimiento y decepción, es posible que el primero te lo pierdas y antes del segundo te dediques a otra cosa.   Pasa incluso en las mejores lluvias.
Cuando leas que “se verán nosecuantas en una hora” debes tener en cuenta que para tí eso es una auténtica mentira.

Como es época de las Delta Acuáridas, pongo dos recortes de noticias que se dieron el año pasado y se pueden encontrar en internet:

Como lo primero que se mira son las imágenes, hay que decir que las de estas dos noticias  son un engaño total. No tienen nada que ver con la realidad, ni por mucho. Eso no es lo que el lector verá, sino otra cosa totalmente diferente. Algo así, si como para anunciar una película de Rossy de Palma, ponen en la cartelera a Scarlett Johansson.

Si eres muy aficionado al tema, tienes suerte con las Delta Acuáridas porque este año 2017 la Luna creciente ya se habrá ocultado y no molestará de madrugada, precisamente cuando el radiante estará alto  ¡Pero esto ya te lo sabes!

Si no estás acostumbrado a observar estrellas fugaces, pasa de estas de finales de julio. No lo intentes. Alégrate si por casualidad ves alguna mientras estás a otra cosa y, eso si, aprovecha la noche del 12 al 13 de agosto o las contiguas a ver si hay suerte porque alguna perseida seguramente verás, aunque desde luego las previsiones indican que va a ser una lluvia inferior a la del año pasado.

En diciembre y en enero tendrás otras dos lluvias parecidas, pero el frío probablemente hará que no te animes a tumbarte mirando al cielo y quedarte un buen rato observando.

¡Vaya! Edito el post y añado este párrafo porque me había olvidado de los lectores de este blog que viven en el hemisferio Sur. Intentaré compensarlo escribiendo algún artículo el próximo mes de agosto especialmentne para ellos. 
Ahora allí es invierno, y sin duda disfrutarán más fácilmente de las Gemínidas y las Cuadrántidas dentro de unos meses.
Quizás alguien desde allí nos pueda decir si hay tradición de observarlas y se les anuncia tanto en los medios.



Y para acabar con algo positivo, piensa un deseo y pídelo, veas estrellas fugaces o no las veas.

domingo, 12 de febrero de 2017

Eclipses "de libro" (2)

Este post es continuación del anterior, donde hablé de los eclipses de este año, y en especial del primero de ellos, el penumbral de Luna que ha ocurrido entre la publicación de aquel y éste artículo. Si no leíste aquel, convendría que lo hicieras antes que éste, clicando en este enlace.

Tuve mucha suerte y pude verlo.
Tal como tenía previsto, ayer de madrugada me levanté 15 minutos antes del máximo del eclipse (en mi reloj era a las 1:44 y en T.U a las 0:44) y se veía una Luna esplendorosa con la parte superior ligeramente más oscura, en el centro de un enorme claro entre las nubes. Como “era de esperar” las nubes se fueron acercando a la Luna, pero “Murphy (el de la odiosa ley) no fue lo suficientemente rápido” y no la taparon hasta unos segundos después del máximo. Tampoco era decisivo porque los cambios son muy paulatinos y en esos minutos no se apreciaron.

11-2-17, 0:44 T.U. en el momento del máximo del eclipse penumbral de Luna, desde Bilbao.
En esta imagen se puede apreciar el diferente efecto de la penumbra según la zona y todas sus distintas intensidades, desde el borde superior que está muy cerca de la sombra, hasta el extremo inferior que está justo en el borde de dicha penumbra. Tal como dije, el efecto de la penumbra disminuye muy rápidamente al alejarse de la zona de la sombra.

La imagen está sin modificar el contraste, como lo vio mi cámara. 
Tal como anuncié, a simple vista parecía mucho menos contrastada, mucho menos oscura la parte superior de la Luna,  pero eso es culpa de nuestros ojos o nuestro cerebro (en eso no soy  experto), que se adaptan para apreciar mejor todas las zonas con diferente intensidad lumínica, en cualquier situación o imagen. Esto es muy fácil de comprobar si hacemos una foto a contraluz, o en un lugar con sombras pronunciadas y comparamos lo que vemos nosotros y lo que sale en la foto. La cámara es objetiva, nuestra visión no.

viernes, 10 de febrero de 2017

En 2017, eclipses "de libro"

Esta próxima noche, del 10 al 11 de febrero se produce un eclipse, uno de esos fenómenos que son posiblemente los espectáculos celestes que más atracción tienen entre el público en general, aunque no esté especialmente interesado en las cosas de los astros. 

El momento central y más interesante ocurrirá cuando en Europa Occidental ya haya pasado la medianoche, en la madrugada del sábado, y aunque se trata solo de un eclipse penumbral de Luna, por lo que no será muy llamativo, es el primero de los 4 eclipses de este año, el número más habitual, que voy a utilizar como ejemplo para explicar las “periodicidades” de estos fenómenos, porque lo de los eclipses de 2017 es “de libro”. 


Fechas de los 4 eclipses de 2017, e imágenes aproximadas a lo que podrá verse, que obtuve en anteriores eclipses similares a los de este año.
Más adelante doy detalles de todos ellos, pero lo primero es lo primero.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Cumpleaños con dos regalos (dulce y amargo

Hoy, uno de septiembre, se cumple un año desde que comenzó a caminar este blog y, por casualidad, lo hace coincidiendo con uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares que el cielo nos puede ofrecer: un eclipse de Sol anular.

Foto del eclipse anular que observé con mi alumnado el 3-10-2005 desde Getafe.

viernes, 19 de agosto de 2016

Full de planetas

Este post va dedicado y dirigido especialmente a aquellas personas que leen este blog desde el Hemisferio Sur, o desde el Norte pero en zonas cercanas al Ecuador, porque ellas van a disfrutar especialmente del espectáculo celeste que voy a describir. 
Normalmente cuando explico alguna situación del cielo, intento pensar si ahí al Sur del Ecuador o cerca de él es muy diferente, y hacer alguna referencia a ello, pero soy consciente de que muchas veces se me ha pasado. En este caso es obligado referirme a ello.

Quienes sean aficionados al póker, aquí tienen una buena mano. Con las cinco cartas de rigor (los cinco planetas visibles sin telescopio) un trío y una pareja, lo que en el lenguaje de este juego sería un “FULL”. Pero además si nos guardamos un comodín en la manga, aunque no sea muy ortodoxo tener 6 cartas, podríamos presentar un “doble trío”

Todo este símil sirve para presentar la magnífica configuración que nos ofrecen los planetas en la segunda mitad del mes de agosto (con especial relevancia el día 27) y primeros días de septiembre,.

A continuación, dos imágenes tomadas ayer día 18 de agosto de 2016 desde la latitud 41.8º N. Desde aquí el trío de planetas (segunda imagen) estaba difícil de apreciar. 

El 18-8-16 desde Araúzo de Torre, 90 minutos después de la puesta de Sol

El mismo día y lugar, 45 minutos después de la puesta de Sol. Horizonte Oeste

miércoles, 10 de agosto de 2016

En la estrella Sirio estuvo la clave

Parece ser que fueron los egipcios, hace unos 4000 años quienes por primera vez calcularon con bastante exactitud la duración del año.

Lo hicieron gracias a un fenómeno celeste que tú mismo podrías observar un día de estos de madrugada: El orto helíaco de Sirio, la primera vez en que puede verse esta brillante estrella después de varios meses sin haber sido posible hacerlo.


Se puede distinguir a Sirio entre las luces del alba, debajo de la nube superior en esta imagen tomada el 14-8-2015 desde Araúzo de Torre, latitud 41.8N.
La foto está tomada con mucho zoom y en realidad Sirio está muy cerca del horizonte.

viernes, 5 de agosto de 2016

El espectáculo de todos los veranos ya está aquí

La última noche del mes de julio vi la primera perseida de la temporada y ya he tenido varias opciones más para pedir deseos, como es costumbre cada vez que se ve una estrella fugaz. Aunque todavía faltan unos días para el momento en que se producirá el máximo de actividad, conviene ir dando pautas y observando la previa del espectáculo.
El 2 de agosto una débil estrella fugaz de otra lluvia se asoma tímidamente por arriba a la derecha al escenario donde actúan de Marte y Saturno, ejerciendo de telonera de las Perseidas. Imagen tomada en Araúzo de Torre.
Casi siempre que hablo de astronomía con personas no versadas en el tema, me preguntan sobre las estrellas fugaces  y me cuentan sus experiencias cuando las han visto, siempre en los veranos. Y cuando se habla de los fenómenos astronómicos que ocurrirán en el verano, se suele empezar por citar las “lágrimas de San Lorenzo” nombre popular con el que se suele conocer a  las Perseidas y que explico a continuación.

domingo, 1 de mayo de 2016

Mercurio en tránsito.

Mercurio es noticia de nuevo. El 9 de mayo de 2016 el primer planeta pasa por delante del Sol

Si no has leído lo que ha aparecido en este blog el pasado mes de abril quizás te preguntes ¿Por qué “de nuevo”? ¿Ha habido algún otro fenómeno con Mercurio últimamente?
A mi modo de ver, y ya sé que muchas veces estas opiniones no son compartidas por la mayoría de los aficionados a la astronomía, esto que ocurrirá el 9 de mayo tan anunciado ya por todos los medios de divulgación que recogen noticias astronómicas, no será tan llamativo como lo que te acabo de contar apenas hace tres de semanas, y de lo que casi en ningún medio se hicieron eco, al menos para quienes solo sienten una cierta curiosidad al mirar el cielo.

En mi opinión, para la gente que no disponga de un equipo de observación adecuado, lo más importante de este fenómeno será la motivación que pueda ocasionar la posibilidad de su observación a través de Internet y las noticias que sobre él le lleguen a través de los medios, y que ese interés pueda llevar a querer aprender algo sobre las órbitas y movimientos de los planetas y otras circunstancias de mecánica celeste. En los anexos de este artículo te cuento unas cuantos detalles.

Para los más entendidos, que observan el cielo frecuentemente y disponen de medios, si. El tránsito de Mercurio por delante del Sol es un fenómeno que puede calificarse de extraordinario porque solo se produce unas 13 veces cada siglo, en casi la mitad de ellas no es visible desde donde uno vive, y este hay que verlo. Yo pienso mirar las predicciones meteorológicas desde los días anteriores y tener preparado el coche con el depósito lleno.

Pero para quienes no disponen de esos medios, no. Porque a diferencia de lo que ha ocurrido durante el mes de abril, tendrán difícil y quizás hasta peligroso para la vista, el intentar verlo directamente.
Por eso, antes de relatar los detalles del fenómeno, y solo adelantando que el tránsito de Mercurio consiste en que desde aquí se vería al primer planeta pasar por delante de nuestra estrella y se podría apreciar un punto oscuro muy pequeñito que se mueve atravesando el disco solar muy lentamente, voy a aclarar qué y cómo puedes intentar ver este fenómeno sin miedo a dañar tus ojos.
Así espero ver el tránsito (posiciones de Mercurio desde las 13:15 hasta las 20:45 cada 30 minutos), si no hay nubes sobre Bilbao (43.26ºN , 2.93ºW). 
Esta imagen es solo un gráfico ilustrativo de las posiciones de Mercurio, y en realidad el tamaño aparente del primer planeta respecto al del Sol será mucho más pequeño.
Al final del post, en el anexo después de los dos rombos, explico la extraña trayectoria aparente de Mercurio que se produce al irse modificando la orientación del ecuador celeste (y la eclíptica) respecto al horizonte según vayan pasando las horas, y será diferente desde otros lugares.

martes, 29 de marzo de 2016

Júpiter; ahora si.

Han pasado ya varias semanas de la tan anunciada oposición de Júpiter que ocurrió precisamente el día internacional de la mujer (puedes ver en este link lo que se dijo entonces), y por lo tanto ya ha llegado la época en que yo disfruto más enfocando con mi telescopio al quinto planeta.
Lo veo un poco más pequeño que el 8 de marzo (apenas un 5%  que no es nada), a simple vista me parece exactamente igual, pero con el telescopio le saco mucho más jugo ahora, viendo los juegos de luces y sombras de sus cuatro principales satélites.

Como habrás imaginado por el párrafo anterior, para poder ver los espectáculos que te voy a describir es necesario utilizar telescopio. Pero como este blog es “para todos los públicos”, aunque no estén metidos en este mundillo, en caso de que no dispongas de este instrumento, al final del post (*), después del anexo, te digo lo que podrías hacer.

Teniendo en cuenta que las órbitas de estos satélites están prácticamente en el plano ecuatorial de Júpiter, y que la inclinación tanto de la órbita del planeta como de su eje de rotación son muy pequeñas, según van girando en torno al planeta nosotros con el telescopio les vemos casi alineados y con un movimiento de vaivén oscilando a un lado y otro de Júpiter.
Imagen de Júpiter y sus 4 grandes satélites Io, Europa, Ganímedes y Calisto, por orden de proximidad real al planeta, tal como pueden apreciarse con un telescopio.

martes, 22 de marzo de 2016

El próximo eclipse de Luna

Este post es fundamentalmente didáctico. Es posible que les sea útil a profesores, a quienes quieran difundir la astronomía entre jóvenes y niños, o a quien le guste descubrir por sus propios medios lo que va a ocurrir en el cielo, antes de “enterarse por ahí”

¿Mañana eclipse?
Escribo esto el martes 22 de marzo de 2016, y como es muy posible que lo leas con posterioridad, quizás te extrañe porque no has oído nada, ni has visto (ni verás) imágenes de este eclipse en la tele como viste hace poco de otro eclipse, aquel de Sol.
No te preocupes, que no te has perdido nada, pero quizás esto te sirva más adelante para jugar y presumir de mago o futurólogo ante tus amigos, como los griegos del siglo V antes de C. pensaban de la sacerdotisa Aglaonike.

Pues si. 23 de marzo, miércoles santo, comienzo de vacaciones para muchos, y eclipse de Luna. Ya sé que casi nadie se ha enterado, porque en esta ocasión los medios de comunicación no han dicho nada. Es lógico. El eclipse es solo penumbral, el oscurecimiento que sufrirá la Luna es mínimo y no se apreciará. Por si fuera poco, en el momento que ocurre, la Luna no es visible desde Europa ni desde Africa, y desde la mayor parte de América y Asia solo se ve, muy cerca del horizonte, durante parte del desarrollo del eclipse.


jueves, 12 de noviembre de 2015

Las Leónidas, una lluvia excepcional

Puede parecer increíble, cómo algo tan pequeño (menos de 1 centímetro) que está tan lejos (a unos 100 kilómetros) pueda producir un efecto tan llamativo, y no solo eso, tan especial que haya creado la tradición de pedir un deseo al verlo. Son las estrellas fugaces.

Se producen cuando algo parecido a un grano de arena proveniente del espacio, normalmente un pequeñísimo resto de un cometa, entra en la atmósfera, la ioniza y da la impresión de que es una estrella que cae.


martes, 27 de octubre de 2015

La luna le tapa un ojo al toro

El jueves día 29 si no hay nubes podremos contemplar la ocultación por la Luna de la estrella roja Aldebarán, de la constelación de Tauro, y su posterior reaparición.

Dibujo de la cabeza del toro en la constelación de Tauro, sobre una foto tomada en agosto pasado, Junto a Tauro aparecen Perseo (arriba) y Auriga (a la izquierda). La cabeza aparece invertida para mantener las posiciones en que podremos ver esta zona de cielo durante la ocultación. La estrella situada en el ojo derecho es Aldebarán.
Esta estrella, la más brillante de su constelación es conocida como “el ojo del toro”, y por eso el título del post. Alguien podría decir que al igual que hacen algunos niños pequeños que tapándose los ojos piensan que se han escondido y no les ven, el toro esconde su ojo tras la Luna, aunque más bien es la Luna la culpable, que poniéndose por delante de él, nos impedirá verlo durante aproximadamente una hora. En la península aproximadamente desde las 22:30 hasta las 23:30, aunque desde cada lugar será ligeramente diferente.

martes, 29 de septiembre de 2015

Imágenes del eclipse y futuros eclipses de Luna

Ya pasó el eclipse de Luna. Hubo relativa suerte con el tiempo en la mayoría de los lugares, y además de los recuerdos nos quedan las fotos.
Habrás visto un montón de ellas, pero lógicamente aquí debo poner las mías.

Después, como todo el mundo espera una vez pasado el evento, hay que pensar en futuros eclipses.
Geometría y fases del eclipse desde Bilbao
La Luna eclipsada también visitó el museo Guggenheim
En la fase total estuvo jugando con las nubes

Cuando acabó la totalidad se volvió a despejar

Doble eclipse, por la sombra de la Tierra y el titanio



¿Y AHORA QUÉ?
Una vez pasado el espectáculo hay que mirar al futuro y esperar hasta el próximo, el 27 de julio de 2018, en que se verá nuevamente un eclipse total de Luna en estos lugares. ¡Ah! ¿Qué te dijeron en la tele que hasta el 2033? Ni caso. Se ha barajado en muchos sitios esa fecha, y algo hay, pero nada relevante que nos importe. Al final hay unas consideraciones sobre ello, pero es absurdo mencionar ahora ese eclipse porque mucho antes hay algo más espectacular.

viernes, 25 de septiembre de 2015

La Luna se oscurece

   Mientras la mayor parte de la gente duerme, como corresponde a la hora (poco más de las 3 de la madrugada del domingo 27 al lunes 28), unas cuantas personas miran al cielo intentando ver el comienzo del espectáculo. En ese mismo instante, lejos de allí, acaba de amanecer pero no hay nadie para ver algo incluso más grandioso: La inesperada llegada de la noche. Una noche diferente, que solo durará 2 horas y media, donde la brillante luz solar es sustituida por otra muy apagada que cubre el paisaje de un tono rojizo. Ese lugar está en el Océano de las Tormentas, en las proximidades del cráter Einstein, no; no me he confundido de eclipse. Si desde aquí vemos un eclipse de Luna, en la Luna se produce un eclipse de Sol.
Cuando, en un futuro lejano, el turismo espacial sea una realidad, sin ninguna duda estas ocasiones serán temporada alta en nuestro satélite. 
Pero mientras tanto solo podemos imaginar lo que ocurre allí arriba y disfrutar desde aquí de la Luna eclipsada

Parece ser que hace más de 2300 años la sacerdotisa griega Aglaonike, en situaciones como la actual, anunciaba lo que cualquier medio de comunicación, o incluso yo mismo os digo ahora (viernes 25):  “Os comunico que dentro de 3 días la Luna se oscurecerá”.
Y acertaba.
La gente, sorprendida, comprobaba que ocurría tal como lo había dicho Aglaonike, y se rendía ante “quien tenía el poder de hacer desaparecer la Luna”, como acabaron llamándola.

Hoy no tiene mucho mérito. Incluso los niños-as de 10 años que van al Aula de Astronomía de Durango calculan las fechas de los eclipses por sus propios medios manipulando una maqueta de cartón, y usando un calendario con fases lunares, con unas deducciones lógicas y sencillas. Pero en la época de Aglaonike se requerían conocimientos que sus contemporáneos no tenían.

Imagen del eclipse de Luna ocurrido el 29-11-1993, obtenida desde Sestao

Pues sí, el día 28 toca madrugar, ¡y mucho! Ya es mala suerte en lunes, pero los astros no entienden de calendario, que eso es cosa de los césares y los papas, y muy a su pesar nunca tuvieron poder sobre los astros del cielo.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Un lugar donde el Sol sale por el Oeste

¿Es posible que alguna vez el Sol salga por el Oeste?

La sorprendente respuesta es que SI. Sin ir más lejos, eso va a ocurrir la semana que viene, pero no desde donde tú vives, ni desde el lugar de la fotografía.
El comprobarlo in situ podría suponerte un verdadero reto porque te obligaría a ir muy lejos, aunque si eres de uno de esos aventureros que no se arredran ante las dificultades, todavía estás a tiempo.

Suele decirse que el Sol sale por el Este, pero la foto se hizo el 14 de agosto en un lugar de latitud 41,8º N, y salió a 20º del Este.
Si vas preguntando por ahí, puede ocurrir que encuentres a alguien que te diga con rotundidad que es imposible que el Sol salga por el Oeste, y que te estoy tomando el pelo. Que aunque el Sol no sale todos los días por el mismo sitio y según donde estés también es diferente, siempre saldrá por un lugar del horizonte relativamente próximo al Este, como mucho a 90º de él. Y el Oeste evidentemente está mucho más lejos a 180º; en la dirección contraria.
Eso es la teoría, y en principio es correcto, pero todas las reglas tienen su excepción y ésta también, en un paraje muy especial.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Eclipse, perigeos, mentiras y cintas de vídeo

Antes de nada, debo advertir que este post será muy diferente de los demás. Nada amable, incluso agrio, pretencioso, sin bonitas fotos ni pizca de poesía.  Árido, lleno de números horribles, demasiado largo … Quizás no debas leerlo. 
Mejor, espera al próximo que será cortito y muy curioso.

En la madrugada del lunes 28 se producirá uno de los fenómenos más impresionantes que se pueden ver en el cielo: un eclipse de Luna. Pero aunque en este caso no se trata de un eclipse cualquiera, y los números dicen que va de récord, la diferencia con otros que hayas podido ver anteriormente es muy pequeña, nada que vayas a poder apreciar claramente.
  
Cuando, a finales del curso pasado, el alumnado que acudía a mi Aula de Astronomía calculaba la fecha del próximo eclipse de Luna para el 28 de septiembre, y recordé el revuelo mediático que se suele montar con lo que llaman “superluna” o Luna próxima al perigeo (perigeo es el punto de la órbita lunar más cercano a la Tierra), el año pasado precisamente en agosto y que cada año se produce algo más tarde, me vino una sospecha que confirmé hace un par de meses con un trabajo exhaustivo con varios programas de efemérides. ¡La que se va a armar! ¡El eclipse el día de la Luna en el perigeo! No porque vaya a ser un espectáculo extraordinario, sino por la manera que estas cosas se suelen recoger en los medios. 
Pupurrí de imágenes de mi primer eclipse lunar, el 9-1-82 desde Bilbao.
Aquí todavía nadie se había enterado que el “astrólogo” Richard Nolle acababa de inventar el término “superluna”, y solo se habló del eclipse, sin más historias fantásticas.

Aunque todavía faltan casi tres semanas para que ocurra, he querido adelantar este post, que tenía escrito con idea de sacarlo las vísperas del fenómeno, porque veo que ya ha empezado la fiesta de noticias exageradas y contradictorias, y por otra parte no quiero dejar pasar mucho tiempo para que no hayas olvidado los asuntos no del todo correctos que nos contaron el día 29 de agosto y las contradicciones que las informaciones sobre ambas situaciones conllevan.
Antes de nada debes saber que lo que vas a escuchar o leer estos días sobre el tema muy posiblemente esté exagerado. Si la fuente no es alguien que te inspire mucha confianza, no te fíes.