Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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martes, 10 de mayo de 2022

El lunes, eclipse de Luna

Este próximo lunes día 16 hay eclipse de Luna. Una vez más, y en esta ocasión en su día, nuestro satélite se sumerge en la sombra de la Tierra y durante más de una hora dejará de recibir los rayos solares.

Así se verá desde gran parte de España:

Este montaje se ha realizando con imágenes de un eclipse de hace varios años, que tuvo una geometría similar a éste

Es un fenómeno que por repetido no deja de ser admirado, tomado todavía por algo mágico por algunos que como nuestros antepasados lejanos lo veían como una acción sobrenatural, e incluso en estos casos siempre suele haber alguien que se engancha a la afición de la astronomía tras observarlo.

Alguien que nunca lo haya visto y casualmente el lunes de madrugada vea la Luna, pudiera parecerle que está en fase, pero hay diferencias:

- En la fase, la línea que separa la zona iluminada y la oscura (el llamado terminador) pasa por dos puntos extremos del disco (extremos de un diámetro), y en los eclipses solo lo hace en un momento. Pero incluso en ese momento se diferencia en que en la fase es una línea recta y en el eclipse es curva.
- La curvatura de la sombra es constante durante el eclipse (aproximadamente la que correspondería a un círculo de radio triple al de la Luna) y en las fases no, cambiando incluso de concavidad cuando la parte iluminada es más del 50%
- El borde de la zona oscura en la fase es más nítido.
- Además, observada por unos prismáticos o telescopio en la fase se aprecia el relieve y en el eclipse no, ya que corresponde siempre a la luna llena y recibe la luz solar "de plano"
- Pero lo más evidente será si volvemos a mirar la Luna unos cuantos minutos después. Si es una fase la imagen prácticamente no habrá cambiado, pero si hay eclipse, sí.

Pero si sigue mirando más tiempo quedará evidente, porque verá la luna llena oscura, rojiza y fantasmal (al menos a mí siempre me lo ha parecido en la fase de un eclipse total) 


Si el 30 de abril hubo un eclipse de Sol, el 16 de mayo toca eclipse de Luna. Siempre van por pares (uno de cada tipo) con 15 (+-1) días de diferencia, aunque a veces ocurre un tercero pero no es este caso.

Conviene resaltar que aunque desde América ya se vio el año pasado, en Europa occidental es el primer eclipse total de Luna desde enero de 2019 y no volverá a verse otro hasta marzo de 2025. O sea, que si queremos ver esa luna roja, conviene madrugar y aprovechar esta oportunidad.

Desde distintas zonas de la Tierra:


En 1 solo podrá verse la fase penumbral final. La Luna sale cuando ya ha terminado la fase parcial.
En 2 la Luna sale eclipsada parcialmente después de acabar la totalidad.
En 3 sale eclipsada totalmente, y se verá la segunda fase parcial y penumbral
En 4 la luna sale durante el eclipse parcial, se verá la totalidad completa y la segunda parte del eclipse.
En 5 La Luna sale una vez comenzada la primera fase penumbral, por lo que prácticamente se verá todo el eclipse.
En 6 se verá el eclipse completo
En 7 La Luna se pone cuando ya está terminando el eclipse y solo queda parte de la fase penumbral.
En 8 se pone durante la segunda fase parcial, se habrá visto la totalidad completa y las primeras fases parcial y penumbral
En 9 se pone durante la totalidad.
En 10 la Luna se pone durante la primera fase parcial. No se verá la totalidad.
En 11 se pone al comienzo del eclipse, durante la fase penumbral, por lo que apenas se apreciará nada
En 12 No se ve nada del eclipse ya que todo el fenómeno ocurre cuando la Luna está bajo el horizonte

Si en el eclipse de Sol de hace 2 semanas la zona de visibilidad estaba limitada por el Sur porque allí era noche perpetua, éste está limitado por el norte donde es día perpetuo, y como la Luna llena en el eclipse está exactamente alineada con el Sol en la parte contraria, si se ve el Sol no se verá la Luna. 

De hecho los eclipses de Luna solo se pueden ver en lugares en que sea de noche cuando estos se produzcan, y por ello este se podría observar en toda la Antártida, donde al ser noche perpetua la Luna eclipsada estará todo el tiempo por encima del horizonte.

Al igual que el citado eclipse de Sol, las circunstancias geométricas de este favorecen al continente americano, aunque en este caso en zonas mucho más amplias: Se verá el éclipse completo desde toda Sudamérica y Centroamérica además del Este de Canadá, USA y casi todo México. También en 

En la península Ibérica podremos ver la primera mitad del eclipse, y la Luna se pondrá o totalmente eclipsada (desde el tercio nororiental), o bien ya empezando a recibir nuevamente la luz solar en la segunda fase parcial.

Desde Canarias prácticamente se verá el eclipse completo, exceptuando la última fase penumbral que no es apreciable, y estas circunstancias se recogen en el siguiente mapa:

Zonas en que se pone la Luna en diferentes fases del eclipse y figura que se vería al ponerse. Corresponde a un lugar con horizonte oeste de altura cero. Si no es el caso, lógicamente acabará antes y se verá ponerse una Luna menos iluminada.

Como el que la Luna esté oscurecida por entrar en el cono de sombra de la Tierra es un hecho objetivo,  los eclipses de Luna, a diferencia de los de Sol, se ven de manera simultánea en los diversos lugares, de forma que las zonas de visibilidad dependen de los momentos en que la Luna está sobre el horizonte en cada lugar.

Concretamente los datos que aparecen después del gráfico son en tiempo universal:

Datos añadidos a un gráfico de https://eclipse.gsfc.nasa.gov/

A- La Luna entra en la penumbra a las 1:32 (Inapreciable)
B- Entra en la sombra a las 2:28 (Comienzo del eclipse parcial)
C- Se sitúa todo el disco lunar en la sombra a las 3:29 (Comienzo de la fase total)
D- Comienza a salir de la sombra a las 4:54 (Fin del eclipse total)
E- Termina de salir de la sombra 5:55 (Fin del eclipse parcial)
F- Sale completamente de la penumbra a las 6:51 (Inapreciable)

En hora central europea, sumar 2 horas.

Por dar otros ejemplos en países sudamericanos donde se lee este blog, en Argentina, Uruguay y Este de Brasil habrá que restar 3 horas, en Chile, Paraguay, Bolivia, Venezuela y Oeste de Brasil 4 o en Colombia, Ecuador y Perú 5, o en la mayor parte de México restar 6 horas.

A diferencia de los eclipses de Sol, estos son simultáneos y solo cambia el momento de la noche en que podrán verse debido al diferente horario de cada zona.

Este eclipse es bastante profundo, como se aprecia en el gráfico anterior; la Luna se mete bien en el cono de sombra de la Tierra, y tal como escribí hace 6 meses, aún teniendo una duración apreciable no es tan largo como la geometría parece indicar porque la Luna está cerca del perigeo y se mueve más rápido de lo habitual, escapándose antes de la sombra.

Como se ha dicho, en España la Luna se pondrá en un momento próximo al final del eclipse total (antes o después según la zona), con la Luna oscura y rojiza. Quizás cueste verla en esos momentos, con el cielo ya clareando, pero será una imagen muy fotogénica que se puede aprovechar para obtener fotos atractivas.

Esta bonita foto, tomada en Grecia, requiere de un buen teleobjetivo u obtenerla a través del telescopio, y un cálculo previo exacto del lugar por el que se pondrá la Luna, para situar a las personas.

Hay que tener en cuenta que por ocurrir el eclipse la Luna y el Sol están en puntos opuestos del cielo, es decir que se ocultaría en el momento de salir el Sol. Sin embargo es muy difícil que esto ocurra exactamente así debido al horizonte. Es muy difícil encontrar un lugar con horizonte de altura cero tanto en el Este-Nordeste como en el Oeste-Suroeste, y esto, aunque pueda impedirnos ver los últimos minutos, hará más fácil intentar ver la puesta de la Luna eclipsada

En América en general se verá alrededor de medianoche, pero por su gran duración podrán empezar a observarse a horas no muy intempestivas. En el Oeste de Norteamérica la Luna saldrá ya con el eclipse empezado.

Aunque el fenómeno sea simultáneo y en cada momento se verá la misma imagen de la Luna, la posición y orientación respecto al horizonte cambia según el lugar, lo mismo que ocurre con las fases, que el cuarto creciente visto desde el hemisferio sur tiene forma de C pero desde el norte de D


A diferencia de los eclipses de Sol, la observación de los de Luna no entraña ningún peligro para la vista, e incluso pueden utilizarse prismáticos o telescopio sin problema.

Actualización el 17-5-22

Desde Bilbao pudo verse las fase penumbral y parcial previas a la totalidad. Poco antes de empezar ésta las nubes ocultaron la Luna. Aquí aparece un montaje de las imágenes que obtuve, cada 2 minutos. En la fase penumbral la exposición es menor, para apreciar el leve oscurecimiento.

A diferencia del montaje inicial de este artículo, ahora las imágenes pertenecen realmente a este eclipse 







Si quieres saber más, tengo pensado dedicar un próximo artículo a los movimientos de la Luna, su órbita, sus variaciones, el movimiento de los nodos y su influencia en las fechas de los eclipses, comparaciones con otros satélites del Sistema Solar… al menos una parte sin demasiada profundidad para que sea asequible a todo el mundo, pero con la intención de cumplir una petición en un comentario.

Aunque pensaba haberlo hecho aquí, prefiero publicar con tiempo la información del eclipse y lo otro ya llegará. 

lunes, 2 de mayo de 2022

Mercurio junto a la Luna

Comienza el mes de mayo y el día 2 hay un nuevo espectáculo celeste: La conjunción de la Luna en fase muy fina junto al planeta Mercurio. Una imagen muy fotogénica y que no habrá que madrugar para verla.

Sobre una foto real de la Luna tomada en la meseta castellana con fase muy similar a la que se verá hoy, he colocado la imagen de Mercurio (exagerando un poco su brillo) en la misma posición y distancia relativa a la que se verá desde latitudes medias del hemisferio norte

A diferencia de los fenómenos ocurridos uno y dos días antes, en este caso desde el Norte la situación será mejor que desde el Sur.

Desde una latitud de 40º Norte, 45 minutos después de la puesta de sol

Desde el Ecuador y desde la latitud de Montevideo o Buenos Aires, 45 minutos después de la puesta de Sol

El encuentro de los dos astros se produce en un marco excepcional, entre los cúmulos de las Pléyades y las Híades, aunque debido a la luminosidad del cielo será difícil apreciarlos. Puede intentarse con unos prismáticos, aunque... Es una pena, pero es inevitable porque desde el hemisferio norte nuca veremos a Mercurio en un cielo negro que nos permita apreciar estrellas débiles, y en esta ocasión tampoco desde el Sur.
Incluyo una imagen de las posiciones porque alguien con un cielo excepcional o con buenos medios técnicos podría captarlo, y de hecho ya ha ocurrido estos días pasados en que algún experto ha conseguido fotografiar a Mercurio junto a las Pléyades. 

Situación de Mercurio y la Luna entre las Pléyades y las Híades, aunque será difícil ver ambos cúmulos.

Siempre que esos dos astros se vean juntos la Luna tendrá una fase similar, y como Mercurio solo es visible unos pocos días cada año, la posibilidad de ver uno de estos encuentros no es muy frecuente.

Como Mercurio solo se aleja del Sol hasta unos 25º (en ocasiones excepcionales puede llegar a 27ª), cuando la Luna esté junto a él mostrará una fase muy fina, como mucho de 2 días (la Luna recorre unos 13º cada día y por ello en 2 días después de la fase nueva ya se habrá alejado unos 26º del Sol), y por ello la imagen que forman será siempre atractiva, circunstancia aumentada por el hecho de que prácticamente solo se dejarán ver con sobre los tonos crepusculares del cielo y aunque sea más difícil encontrarlos, la plasticidad por la ligera luminosidad del fondo será mayor.

Visto desde nuestro planeta la Luna pasa todos los meses junto a Mercurio, pero normalmente demasiado cerca del Sol angularmente como para poder observarlo. En esta ocasión lo hace solo 3 días después de la máxima elongación del planeta, cuando esa separación angular con el Sol será de 20º, y por ello podremos verlo ya que si fuese menor el brillo del Sol lo impediría. Otro factor a añadir es que lo hace en primavera en el hemisferio norte por lo que aquí será más favorable de lo habitual al estar la eclíptica más vertical.

Como curiosidad, puede decirse que los dos protagonistas de hoy son actualmente (y también habitualmente, como escribí en su día) los dos astros más cercanos a la Tierra. Por ejemplo, Venus o Marte están ahora más lejos. Esto puede apreciarse en el siguiente gráfico correspondiente a las posiciones de los astros a día de hoy, y también el hecho de que aunque veamos a dos de ellos muy próximos en nuestro cielo (Mercurio y la Luna o Venus y Júpiter) es solo la visual desde la Tierra, y la distancia real entre ellos puede ser enorme:

Posiciones el 2-5-2022. Los tamaños de las órbitas planetarias son proporcionales a la realidad, pero la de la Luna se ha exagerado para visualizar su posición

Las previsiones atmosféricas para la mayor parte de la península Ibérica parece que no son propicias y si las nubes te impidieran observar, la próxima ocasión en que se verán próximos estos dos astros será el 29 de agosto, pero al contrario que ahora desde el hemisferio sur será mucho más fácil que desde el norte. 

Pero habrá otra casi igual para ambos, en la que aparecerá también el brillante planeta Venus, y será el día de nochebuena. Esa sí, prohibido perdérsela, aunque si la finísima luna de nochebuena no se deja ver, el día siguiente nos espera la de Navidad, mucho más fácil. 

Sobre una foto de Mercurio desde Bilbao de la semana pasada, se ha incluido la posición de Venus y de la Luna para los días de Navidad de este año.

3-5

Finalmente las nubes me impidieron ver el fenómeno, pero hay unas imágenes espectaculares en: https://spaceweathergallery.com/


 

sábado, 23 de abril de 2022

Un eclipse para el Cono Sur americano

Con el cambio de mes, en tres días seguidos el cielo nos ofrecerá sendos fenómenos interesantes:

- El 30 de abril eclipse de Sol

- El 1 de mayo conjunción Venus-Júpiter

- El 2 de mayo conjunción de Mercurio con la fina Luna (por supuesto de 2 días)

Había pensado publicar todo junto en un solo post, pero finalmente he decidido separarlo. Aunque alguno de los capítulos quede demasiado corto, seguramente muchos lectores lo agradecerán.

El primero de los tres, el eclipse solar que se producirá el último día de abril es solo parcial. Desde la zona más favorecida, pero inhóspita, solo se eclipsará un 60% pero eso no le quita la magia de estos espectáculos celestes. Para los habitantes del cono sur no dejará de ser algo extraordinario, incluso emotivo como lo fue para mí y para el grupo de gente que se animó, en agosto de 2017 a subir a una colina castellana para buscar un mejor horizonte, donde un sol aplanado por la refracción se ponía con un pequeño “mordisco” de apenas un 20% debido a la interposición de la Luna.

Imagen central del eclipse del 21-8-17, rodeada por los momentos del máximo de este eclipse en diferentes lugares .

El eclipse de Sol, que ya lo anuncié en “Efemérides para el curso 21-22“, será parcial y podrá verse su parte final, antes de la puesta de sol en todo Chile, gran parte de Argentina, sur de Perú y parte de Bolivia, Paraguay y Uruguay. Concretamente desde el sur de Perú podrá observarse el fenómeno completo, aunque solo se verá una pequeña parte del disco solar eclipsado. Desde Chile y el oeste de Argentina podrá verse el máximo del eclipse (cuanto más al sur más zona eclipsada) porque el Sol se pondrá después de ese momento, mientras que en el resto de Argentina y Uruguay se pondrá antes del máximo.

Además también podría observarse muy bajo en el horizonte en zonas de la Antártida cercanas a la península del Labrador, y en condiciones lalgo mejores en cuanto a la porción eclipsada.

A partir del gráfico pueden deducirse diferentes circunstancias en el desarrollo del eclipse:


En cualquier caso en la mayoría de estas regiones no será fácilmente apreciable sin un horizonte Oeste muy bajo, y desde donde mejor se vería, con el Sol a suficiente altura, sería en zonas del Pacífico Sur.

Además de las zonas coloreadas en el mapa, se han colocado 4 puntos concretos que pueden ser ilustrativos:

En 1 el Sol está alto, pero solo se eclipsa un 20%. En 2 se verá un 60% pero con el Sol bastante cercano al horizonte. En 3 se podría ver el máximo del eclipse pero justo en el momento de salida del Sol. 

En el punto 4 el Sol solo se asoma un momento por el horizonte norte. Sale y se pone a continuación, precisamente cuando está ocurriendo el eclipse, y está en un 50%

En la mayor parte de la Antártida no se verá porque en estas fechas es noche perpetua: Si no aparece el Sol, imposible verlo eclipsado.


Añado tres gráficos con las posiciones del Sol y evolución del eclipse desde este punto en la costa antártica, desde Santiago de Chile y desde Buenos Aires.


Por supuesto hay que proteger la vista con gafas especiales u observar por proyección o con un instrumento provisto de un filtro adecuado.

Está claro que a quienes hayan observado un eclipse total (hubo uno en una franja que atravesó Chile y Argentina en diciembre de 2020), este les parecerá muy poca cosa; pero como dije al principio estos fenómenos también tienen su emoción si sabemos encontrarla y disfrutar de ella, y suponen otros retos: Buscar un lugar adecuado, ver como el Sol se acerca al horizonte aún sin eclipsarse, y finalmente ver que …. Buscar el efecto pinhole con las hojas de los árboles, una espumadera o un papel que hayamos agujereado formando letras,…

Algunos de los eclipses que seguí con mi alumnado. Siempre despertando un gran interés.

En este caso hay un dato añadido por la notable actividad solar de estos días, por lo que la  observación del Sol cuando el borde de la zona eclipsada se aproxima a una mancha, o simplemente mientras se espera a que el fenómeno comience puede tener cierto interés para el público en general.

Imagen del Sol con las manchas que presenta el día 26, proyectada con un solarscope. Algunas ya no estarán el día del eclipse, pero seguro que alguna habrá

Este eclipse es solo parcial por dos motivos: El tamaño angular de la Luna es menor que el del Sol (la Luna está cerca del apogeo) y no podría taparle completamente. Además está relativamente lejos del nodo con lo que el centro del cono de sombra no toca la Tierra, ni está dirigida hacia la misma:

Gráfico en alzado: El plano del dibujo es perpendicular a la trayectoria de los movimientos de la Tierra y la Luna.
Si el cono de sombra (1) tocase la superficie de la Tierra en ese punto el eclipse sería total.
En este caso es demasiado corto, pero aún así podría ser anular si la zona 2 tocase la Tierra
Únicamente lo hace la zona 3, y ahí el eclipse es parcial

El siguiente eclipse solar, en octubre, será similar a éste pero hacia el norte. Ocurrirán las mismas circunstancias en el círculo polar norte que ahora en el sur, y quienes vivimos en la península Ibérica tendremos la suerte de que, aunque poquita cosa, podrá verse en parte de la misma, .

jueves, 31 de marzo de 2022

La conjunción planetaria más espectacular


Posiblemente recordarás la “gran conjunción de Júpiter y Saturno” de diciembre de 2020 de la que tanto se habló. Pues dentro de un mes tenemos otra conjunción, esta vez entre Venus y Júpiter, que sin ninguna duda será mucho más llamativa.

21-12-2020 desde Bilbao

Ésta, que podremos observar el 1 de mayo de 2022 de madrugada será mucho más vistosa que aquella, porque si bien los encuentros de los dos planetas gigantes son interesantes por su rareza (una cada 20 años) éstas lo son por su espectacularidad al verse muy próximos en el cielo los dos planetas más brillantes. El enorme brillo de Venus, muchísimo mayor que el de Saturno, le da realce y llama más la atención si está acompañado por Júpiter.

En agosto de 2016 se produjo otra conjunción Venus-Júpiter, similar a esta de 2022 pero visible por la tarde, tal como se recoge en esta foto que obtuve en Esguevillas de Esgueva con el cielo aún brillante. en esta de 2022 los planetas destacarán mucho más al aparecer con un fondo más oscuro.

Como en estos encuentros interviene Venus, que es un planeta interior (más cercano al Sol que la Tierra) nunca serán visibles a medianoche, sino en los crepúsculos o momentos cercanos y, también por ello, no será mucho el tiempo durante el que se puedan ver.

A pesar de ello, y en este caso exceptuando el tema de que hay que observar de madrugada, las condiciones serán bastante favorables, ya que con una elongación de 43º, una hora antes de la salida del Sol los dos planetas estarán a una altura de 7º para una latitud de 40º N (poco después de la 6 en la España peninsular), o nada menos que 29º para una latitud de 35º Sur, aunque debido al gran brillo del segundo planeta (magnitud -4), en cuanto aparezcan por el horizonte (si el cielo está limpio), o media hora antes del amanecer, o incluso más tarde con la claridad de la aurora todavía será visible y junto a él podrá buscarse el quinto planeta (con magnitud -2) y observar la pareja.

Visto desde Europa aparecerán separados por solo unos 20´, menos que el tamaño angular con que vemos la Luna, con lo que será muy llamativo a simple vista y como en la famosa conjunción de 2020 también en este caso se podrán observar simultáneamente en un telescopio de no demasiada focal.

Pero además el espectáculo será interesante porque Marte y Saturno estarán situados en línea con los dos protagonistas, y sin duda completarán una bonita estampa, sobre un fondo con las llamativas constelaciones de Capricornio, Sagitario y Escorpio en su mejor ubicación. 

La aparición aún en plena noche del cuarto y sexto planeta, que actuarán de comparsas y teloneros, nos anunciarán que la salida de los protagonistas está próxima.

Situación el 1-5-2022 para una latitud media del hemisferio norte (37º). Para lugares más meridionales será mucho mejor y lo recogeré con más detalle en un próximo artículo.

Las conjunciones entre Venus y Júpiter son mucho más frecuentes que las de Júpiter y Saturno, porque como Júpiter es un planeta lento y por ello cada 13 meses pasa de frente del Sol (conjunción con el Sol) antes o después de este paso se encontrará con Venus que nunca se aleja mucho del astro rey.  Pero por ello tienen el problema de que no se podrá observar si la elongación de Venus (su separación angular con el Sol) cuando eso ocurra no es elevada.

Esto queda de manifiesto en la siguiente tabla, que junto a la de este año, recoge las 5 conjunciones anteriores y posteriores, donde se aprecia que las condiciones en este caso son muy buenas.



La separación angular entre los dos astros es el parámetro más determinante del interés de la conjunción, y será  mejor cuanto más pequeña sea esa separación.

La elongación nos determinará su facilidad de observación y el tiempo durante el que los planetas serán visibles, cuanto más grande mejor, aunque esto está condicionado por la estación en que ocurra y el hemisferio desde el que se observe.

Finalmente la fase de Venus es importante solamente si observamos por el telescopio, y cuanto menor sea el porcentaje más grande se verá el planeta, más estrecha la fase y atractiva la imagen sobre todo si, como ya se ha mencionado, en este caso se puede ver simultáneamente con Júpiter y sus satélites a través del ocular de un telescopio.

A partir de los datos de la tabla se pueden sacar varias conclusiones, que las recojo a continuación en el adjunto, porque aparecen algunos temas técnicos.


- Fechas: Tal como se ha dicho, estas conjunciones se producen con un promedio de 13 meses de diferencia, aunque puede variar aproximadamente entre 10 meses si la primera elongación es occidental y la segunda oriental (porque ocurrirá la primera después de la conjunción con el Sol y la segunda antes de la misma) o 15 en la situación contraria.


- Elongación: La de este año será muy favorable de cara a su observación, porque se da la segunda mayor elongación de toda la lista (43º), aunque podría llegar a 46.

De todas formas para el hemisferio norte la situación no es todo lo buena que pudiera ser, pero para el sur es magnífica.

- También el dato de la separación de los planetas es muy bueno. Con poco más de 20´ (en un próximo artículo se matizará según la zona de observación) es el mejor excepto la de 2024 que no se verá por la pequeña elongación, y la de 2016 que también fue más pequeña que ésta.

En una conjunción planetaria siempre hay un momento en que uno de los planetas “adelanta al otro” y tienen la misma ascensión recta, o la misma longitud eclíptica. Pero no aparecen en el mismo punto del cielo porque las diferentes inclinaciones orbitales, aunque no muy pronunciadas hacen que uno se sitúe “por encima” del otro, con diferente latitud eclíptica.

En este caso, tanto Júpiter como Venus están al Sur de la eclíptica, y el de órbita más grande (y menor inclinación), más alejado del nodo descendente. Ello hace que se vean muy próximos.


- De cara a la observación telescópica otro dato positivo es la fase de Venus que hará más atractiva la imagen. Aunque no es demasiado fina (iluminado un 68%) se apreciará claramente dicha fase, y será la segunda mejor de toda esta serie, después de la de enero de 2019 cuando no se pudieron observar a la vez ambos planetas por un telescopio por su elevada separación de más de 2º.

Fase aproximada de Venus ese día, y tramo de su órbita (respecto a la posición de la Tierra) en que la fase sería menor que un 68%

En definitiva, todos los parámetros indican que estamos ante una de las mejores conjunciones Venus-Júpiter que desde luego merecerán un madrugón para poder observarla.

Además el preámbulo en los días anteriores merecerá la pena porque pasará por allí la Luna menguante entre el 24 y el 27, pero sobre todo éste último día. Además nos permitirá controlar el lugar y las condiciones de observación:

La danza de la Luna y los 4 planetas será digna de verse y permitirán seguir la continua aproximación de Venus y Júpiter

Durante estos días los protagonistas ya están tomando posiciones y ofreciendo espectáculo (te sugiero  linkar el enlace si no viste "Coreografía planetaria") y el pasado lunes pude obtener una de las escenas a pesar de la calima:


Anuncio ahora la conjunción, cuando todavía falta un mes, porque el fenómeno merece la pena y quizás haya que ir haciendo planes o adecuando horarios de trabajo para la observación. 

Cuando queden pocos días ampliaré el tema con otro artículo que contenga algunos detalles más, consejos de última hora, e incluiré un curioso dato sobre la fecha real de la conjunción.


martes, 15 de marzo de 2022

La magia de las alineaciones solares


En este post, que en cierta manera es continuación y complemento del anterior, voy a recoger varios aspectos diferentes. 

Primero, bajo el habitual epígrafe “Si quieres saber más” citaré algunas de las alineaciones solares, antiguas y no tanto, que se producen en diferentes lugares y luego, ya con cálculos diversos que obligan a incluirlo en el anexo de los dos rombos, varias cuestiones didácticas que podrían plantearse una vez observada la alineación solar del ojo de Bentaneta con la ermita de San Roque, experiencia que se recogía en el post anterior.



Las alineaciones astronómicas, sobre todo con el Sol, de diferentes edificios o monumentos en determinadas fechas es muy habitual desde la antigüedad y ha tenido casi siempre un carácter ceremonial e incluso podría decirse mágico.

Construcciones megalíticas

- El monumento megalítico más conocido es el Cromlech de Stonehenge, que aunque ha suscitado alguna controversia sobre su utilización como observatorio astronómico o con fines religiosos,  el eje principal del monumento está dirigido hacia la salida del Sol en el solsticio de verano, y lógicamente en sentido contrario hacia la puesta en el de invierno, y aunque no es totalmente exacto y algunos le atribuyan exclusivamente fines ceremoniales, está claro que en su construcción tuvieron en cuenta los movimientos de los astros que aportarían el toque mágico a los rituales religiosos.

- Pero incluso anterior a él es el observatorio astronómico, descubierto en las cercanías de la localidad de Makotrasy en Bohemia Central, que tiene alineaciones con la salida del Sol en cada uno de los dos solsticios, e incluso con el orto de la estrella Betelgeuse.

- Existen otros ejemplos utilizados en la antigüedad como calendarios mediante alineaciones solares menos conocidos como el de Buenavista (Andes Peruanos), el círculo de Goseck en Alemania, el de Tusja en Egipto, o incluso el de Guadalperal (Cáceres) que quedó sumergido en un pantano en 1963.

El Cromlech de Guadalperal ya bastante deteriorado al quedar sumergido, que ha salido ahora a la luz, como consecuencia de la sequía.

- Dólmenes de corredor     

Este tipo de construcción merece un apartado especial por la cantidad de ejemplares que se han encontrado y por la evidente alineación de su corredor de entrada. Para esta gente la alineación debía ser algo mágico para realizar todo el enorme trabajo orientándolo correctamente para que entrase el Sol hasta el fondo donde se depositaban los restos de los difuntos.


La mayoría de estos dólmenes tienen orientación solar: a la salida o puesta del Sol en solsticios o equinoccios. Otros a alguna estrella destacada, pero parece que todos tienen orientación astronómica.


En el antiguo Egipto

Son numerosas las construcciones con alineaciones astronómicas en templos y pirámides. Curiosamente, parece que los templos de los dioses solares tienen orientaciones a posiciones concretas del Sol mientras que los que pertenecían a divinidades femeninas se orientan predominantemente a las estrellas más brillantes del cielo, en particular a Sirio o también Canopus.

Son famosos los templos de Karnak con su largo corredor orientado a la salida del en el solsticio de invierno, y es famosa también la alineación que se produce en el templo Abu Simbel, en Asuán  el 22 de febrero y 22 de octubre, cuando el Sol ilumina exactamente el rostro del faraón, para alcanzar después las imágenes de los dioses Ra y Amón. 

Construcciones más recientes

- En la catedral de León el día del solsticio de verano el Sol se alinea con la nave principal, atravesando las vidriera del rosetón y produciendo una imagen casi mágica.


- También jugando con los rosetones, en la catedral de Palma de Mallorca el 2-2 y el 11-11 a las 8 de la mañana la imagen de uno de ellos se proyecta justo debajo del otro, formando una atractiva figura en forma de 8.  


- El 21 de marzo y el 22 de septiembre (y días contiguos) un rayo de sol naciente en el caso de santa Marta de Tera (Zamora) y poniente en el caso de san Juan de Ortega (Burgos) penetran en el interior de ambos templos iluminando capiteles románicos llenos de simbolismo. 

Existen además numerosas iglesias donde el Sol ilumina la imagen de algún santo o Virgen, y quiero destacar el templo de san Juan bautista en Arrasate (Guipúzcoa) donde precisamente el día que se celebra su festividad los rayos solares inciden en la imagen del santo, tras pasar por el arco del pórtico.


Para terminar este recorrido, que por supuesto no es exhaustivo, debo citar un hecho muy similar al de los ojos del Amboto que se produce en Suiza, del que nos dio referencia Jorge Hernández en su conferencia y que todos los años tiene una gran afluencia de espectadores: En Elm (cantón de Glaris) un agujero en las rocas deja pasar el Sol, como se representa en la siguiente ilustración, durante dos minutos el 12 de marzo y el 1 de octubre ¡¡Prácticamente en las mismas fechas que Bentaneta!!

Cred:alamy-FEP3Y4



Algunas utilidades didácticas:

Dando vueltas al tema y jugando con los números pueden plantearse una serie de cuestiones que ayuden a entender la situación, o al menos que generen cierta curiosidad en torno al tema.

1 - Cuando el día 11 llegué a la ermita de San Roque había surgido una discusión sobre en cuál de los ojos se produciría el fenómeno. 6 días antes había ocurrido en el otro, pero no se sabía en cual había sido ya que no se pudo ver por estar nublado.

Teniendo en cuenta que estamos en invierno (el Sol cada vez más alto), el fenómeno ocurre por la tarde al ponerse, y unos días antes ocurrió en el otro ojo, en esta ocasión necesariamente tiene que ser en el que está más a la derecha (Bentaneta)

Si ocurriese al salir por la mañana, sería en el de la izquierda.

2 - ¿Cuándo pasará por Bentaneta después de unos meses? Las trayectorias del Sol son iguales para fechas equidistantes de los solsticios. O para no tener que contar tantos días, también lo son a igual distancia antes de un equinoccio y después del otro. Teniendo en cuenta que los equinoccios son el 21 de marzo y el 22 de septiembre,  volverá a ocurrir el 1 de octubre porque del 12-3 al 21-3 van 9 días, os mismos que del 22-9 al 1-10.

3 - Utilizando un mapa o una aplicación informática, averiguamos que la distancia en horizontal desde la ermita al ojo es de 2000 metros, la altura del lugar donde se ubica el ojo 1175 m. y la altura del punto donde se encuentra la ermita 239 m, se puede calcular la distancia entre el ojo y la ermita utilizando el teorema de Pitágoras y se obtiene 2208 m.

También se puede hacer a partir de la distancia en horizontal y la altura del Sol en el momento de la alineación que se obtiene con otra utilidad informática y en este caso se obtendría el resultado utilizando la tangente trigonométrica.


4 - Si el diámetro del ojo fuese de aproximadamente 4 metros (es solo una estimación), ¿con qué ángulo se vería desde la ermita?

A partir del resultado anterior (3) y la trigonometría se obtiene el resultado que sería de una décima de grado, por lo que se puede suponer que, se ve casi como un punto, que es como se aprecia en realidad.

5 - Suponiendo que, efectivamente, desde donde estamos vemos el ojo de Bentaneta como un punto por el que pasa un rayo de Sol, ¿Cuál es la máxima duración posible del fenómeno?

La máxima duración será cuando el Sol pasa de pleno, recorriendo el ojo un diámetro del Sol

Será el tiempo que tarda el Sol en recorrer su diámetro (0.5º) en el movimiento aparente. Si en 24 horas recorre 360º, por una proporción nos sale 2 minutos. En realidad es un poquito más porque el ojo se ve más que un punto.

6 - ¿Y si el ojo se viese con una anchura de 1º? Según la figura, serían 6 minutos (2 minutos X 3 diámetros solares)


7 - En estas fechas ya cerca de los equinoccios de un día para otro la declinación solar (la distancia entre las trayectorias solares) cambia solo 24´ ¿Podría verse nuevamente al día siguiente desde el mismo lugar?

Depende. Si un día atraviesa el ojo de lado a lado de pleno (gráfico A) el día siguiente no se verá (pasará por encima de la línea naranja). Pero si el primer día pasa un poco por debajo dejando ver por el ojo solo el borde superior del Sol, entonces sí se verá al día siguiente en que se verá el borde inferior (Gráfico B)


Esto no es siempre igual, ya que la duración del año no es de 365 días exactos, sino unas horas más, lo que hará que de un año para otro aunque el calendario marque la misma fecha el Sol pasará un poco más alto. Las diferencias se irían igualando (aproximadamente) cada 4 años por el intervalo de los bisiestos.

8- Si el fenómeno ocurriese cerca de los solsticios, ¿habría más fechas en que eso ocurra, o menos? 

En los días próximos a los solsticios apenas cambia la declinación solar y con ella la trayectoria del Sol por el cielo. Por eso el fenómeno se repetiría unos cuantos días seguidos.


Como curiosidad puede citarse que en Mercurio el Sol sigue siempre la misma trayectoria y cualquier fenómeno de este tipo allí se repetiría todos los días (aunque es cierto que los días son muy largos)

9- En el espectáculo de los rosetones de la catedral de Mallorca que forman una figura en forma de 8, ¿llegarán a cortarse los dos círculos en alguna fecha? ¿Llegarán a solaparse como en la catedral de León? ¿Ocurrirá también a las 8 horas?

En este caso dejo la respuesta en manos del lector.