Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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sábado, 19 de septiembre de 2026

Cosas de la Luna (2)

 

Continuando con el post anterior, sigo recogiendo y recordando aspectos relativos a nuestro satélite, y publico esto precisamente hoy 19 de septiembre, cuando se celebra la noche internacional de la observación de la Luna

Se trata de una recopilación pero siempre hay detalles que puede ser interesante recordar.


Este día se celebra en fecha diferente cada año: en sábado, próximo al equinoccio de otoño y al cuarto creciente para que sea visible al principio de la noche, todo ello de cara a facilitar la observación de la gente.

Alguien me sugirió que publicara un libro recogiendo lo que tengo escrito en el blog. Tarea imposible ya que son más de 400 post, la mayoría bastante largos. Pero quizás centrándome en temas concretos pueda ser útil, y así han surgido éste y el anterior, cuya protagonista haya sido probablemente el astro que más ha aparecido.

Tengo que dedicárselo a Kruchi, mi entrañable colega de la Agrupación Astronómica Bizkaína, ya que es su tema preferido.

- Las fases de la Luna: Es sabido que la Luna no tiene luz, brilla por la iluminación del Sol, siempre la mitad iluminada y la mitad oscura, aunque según qué porcentaje de esa zona iluminada esté dirigida hacia la Tierra, veremos una zona brillante mayor o menor:

¿Cuánto dura ese ciclo en que se visualizan y se repiten todas las fases? 


¡Pues 28 días! Contestaría la mayor parte de la gente porque eso es lo que han oído siempre. Pues no, que son 29 días y medio, que lo de los 28 es un auténtico bulo .


En cuanto a la mecánica celeste relativa a nuestro satélite, he ido recogiendo varios temas. Por ejemplo:

El movimiento de la Luna alrededor de la Tierra es más complejo de lo que en principio pudiera suponerse, debido a la atracción de otros astros como el Sol o Júpiter.

El tamaño de la órbita no está a escala

Esto lo hace especialmente interesante por la modificación de parámetros que influyen en su visibilidad, en las fases, en los eclipses, etc. Tal como se recogió en "La órbita de la Luna"

- ¿Cuándo sale la Luna? La cuestión es más complicada que ¿Cuándo sale el Sol? Además de la fecha influye la fase, la situación de la eclíptica,...

No son los cuernos de un Toro, sino la salida de la fina luna menguante en el trópico de Capricornio

Un artículo curioso sobre un tema que parece sencillo pero que tiene circunstancias en las que probablemente no hayas pensado.

- Siempre enseña la misma cara. Al estar acoplados los movimientos de rotación y traslación lunar alrededor de la Tierra, desde aquí siempre se verá la misma zona, la denominada cara visible y nunca la cara oculta.

Pero hay unas pequeñas variaciones, que hacen que esa "cara visible" no sea siempre igual; las denominadas libraciones:


Sobre ello escribí en “Las otras caras de la Luna” 


- Ocultaciones a estrellas y planetas. Además de que en ocasiones la Luna se sitúa delante del Sol produciendo los eclipses solares, y recientemente hemos tenido un magnífico ejemplo, también pasa a veces por delante de planetas o estrellas brillantes, ocultándolas. 

Como el tamaño aparente de nuestro satélite es mucho mayor que el de estos astros,  parece que durante un tiempo ese astro pasa por detrás de la Luna, produciéndose primero la ocultación y luego la reaparición. La duración de estos fenómenos depende de su geometría y como mucho será de una hora aproximadamente.

Recientemente ha ocurrido una ocultación de Venus el 14-9-26 aunque en la península Ibérica solo se vio completa en la zona oriental.


La Luna y Venus, después de la reciente ocultación

Pero en estos pasados años ocurrieron otras ocultaciones de Venus que se vieron desde aquí el   19-6-20 y el 19-9-25 , con explicaciones teóricas en ambos artículos en los links.

                                   

- Las mareas y otras supuestas influencias de la Luna en plantas y personas

Entre las creencias populares muy arraigadas está la influencia de la Luna en los cultivos, los animales o incluso las personas. El hecho evidente de que la atracción de la Luna produce las mareas sirve a mucha gente a deducir otras influencias, que en realidad son falsas casi en un 100%

Las mareas: En este post (y los dos anteriores que se pueden linkar desde él) se explica  el fundamento de las mareas como consecuencia de la atracción del Sol y sobre todo de la Luna. 


¿Nos influye a los humanos?


La más aceptada, la influencia en las plantas  :


- Las superlunas

Varias veces al año suelen anunciarse estos fenómenos en los medios: la Luna llena se ve más grande de lo normal. Esto, que es debido simplemente a que se encuentra un poco más cerca, no es tanto como la idea que uno se hace al leer la noticia, y que incluso en muchas ocasiones tiene errores. 

Solo un poco más grande



- Mirando la Luna:

Estamos acostumbrados a ver este astro, el más destacado del cielo nocturno, a simple vista. Pero si lo hacemos con unos prismáticos o un telescopio, la primera vez sin duda nos sorprenderá:

Distinguiremos perfectamente sus mares, cráteres, las figuras que estos accidentes geográficos nos muestran, y la situación es tan llamativa que será el primer astro al que debemos dirigir nuestro telescopio cuando queramos utilizarlo en una observación pública o enseñárselo a algún familiar o amigo. Aunque pedirán ver otros astros más “lejanos” no les sorprenderán tanto como la Luna.

Y es que además de la multitud de cráteres situados sin orden ni concierto, podemos imaginar diferentes figuras o incluso alguna letra:



Por supuesto que hay muchos más post en el blog sobre la Luna, que puedes verlos eligiendo  LUNA en las etiquetas temáticas. Hay muchos que no he citado y que hacen referencia a fenómenos como eclipses, ocultaciones o conjunciones concretas, o a aspectos didácticos. 

Precisamente ocurrirán estos próximos meses una serie de encuentros de la Luna con Júpiter y Marte, sobre lo que tendré que escribir próximamente.




viernes, 4 de septiembre de 2026

Cosas de la Luna

Ayer, a media mañana en un cielo limpio se veía la Luna todavía con un aspecto algo mayor del cuarto. No oí la típica pregunta de "¿Por qué se ve la Luna de día?", como he escuchado en otras ocasiones, porque mi interlocutora ya está puesta en estos temas, pero sí sobre "¿Cuándo se verá en forma de cuenco, con los picos hacia arriba?"


Mi respuesta ha sido “ahora, imposible. Además de esperar unos días a que la fase fuese fina, habría que esperar medio año hasta las fechas próximas al equinoccio de primavera al atardecer, o viajar mucho para ir al hemisferio Sur en que ahora empezará la primavera”.

Yo tenía la idea de que esto ocurría en la puesta de una luna creciente muy fina los atardeceres del equinoccio de primavera cuando la eclíptica es más vertical, pero enseguida recordé que también ocurre en los amaneceres de una luna fina menguante cerca del equinoccio de otoño. 

Esto lo viví en Atacama el 7-4-2013, allí madrugada próxima al equinoccio de otoño del hemisferio sur, a lo que corresponde está imagen.

Hasta que me he dado cuenta que también aquí y ahora ocurrirá, próximo ya el equinoccio de otoño, pero por la mañana cuando salga y esté en menguante fino. 

O sea que si estás en el hemisferio norte y quieres verla en esa posición, madruga los próximos días 8 o 9 de septiembre y antes de amanecer podrás ver el cuenco saliendo sobre el horizonte este. Y si estás en el sur, 4 días más tarde, ya en creciente, pero al principio de la noche, porque allí estará cercano el equinoccio de primavera.

De todas formas desde una latitud media (40º N) ahora no se verá tan horizontal por estar lejos de la zona tropical, aún faltan unos días para el equinoccio y porque en estas fechas la inclinación de la órbita lunar respecto de la eclíptica no es la más adecuada.

En este artículo está bastante detallado, pero lo publiqué hace más de 10 años, y es posible que no lo vieras o ya esté olvidado:   

Uno de los gráficos, que se utilizan en el citado artículo, para explicar la situación

La siguiente oportunidad en la próxima lunación, que ya será después del equinoccio.

Una vez encontradas las fechas, me he dado cuenta que precisamente el día 8 de septiembre la Luna tiene un par de compañeros interesantes: por un lado se encontrará muy cerca del cúmulo del Pesebre en la constelación de Cáncer y ocultará a varias de sus estrellas entre las 5 y las 7 de la madrugada desde la península Ibérica. Como se trata de estrellas débiles, se necesitaría la utilización al menos de prismáticos y un cielo oscuro.

Pongo las posiciones de la Luna antes y después de las ocultaciones, y una simulación de las mismas:

Desde Madrid, en la madrugada del 8 de septiembre


Y también estará la fina Luna  cerca del brillante Júpiter, con lo que podremos ver la llamativa pareja antes de que amanezca:

Posiciones de la Juna respecto a Júpiter desde Madrid los días 8 y 9 hora y media antes de la salida del Sol

Al día siguiente (el día 9) la Luna estará casi en la posición simétrica, una vez adelantado al planeta gigante. En este recorrido desde algunos lugares ocultaría a Júpiter. En la península ibérica no se verá porque ocurriría sobre las 21 h, , una vez que ambos astros se hayan puesto tras el horizonte, pero desde gran parte de Norteamérica la Luna sí ocultará a Júpiter. Será ya de día y no podrán verse los protagonistas a simple vista, pero con un telescopio no habrá problema.

Y todo esto el 8 de septiembre

Sobre la Luna ya he escrito mucho en este blog. Es lógico porque es el astro más destacado de la noche, que además cambia continuamente de aspecto, el único (además del Sol) que puede verse de día sin dificultad, que sin duda fue el primer objeto celeste observado y conocido por la humanidad, acaba de ser protagonista de los dos últimos fenómenos extraordinarios, los eclipses, y como hemos visto, puede intervenir en muchas otras circunstancias.

Entonces, he pensado que partiendo de algo que sea más bien básico y didáctico podría dar solo unas breves pinceladas recogiendo estas características de la Luna, recordando y dando el enlace a algunos de los post que ya hace tiempo escribí, por si no los hubieras leído y quisieras saber más.

Pensaba haberlo hecho aquí mismo, pero con lo que he tenido que añadir del Pesebre y Júpiter que no tenía previsto, ya no me da tiempo para que puedas leerlo antes de la “forma de cuenco”

Lo dejo así y seguramente el próximo post será “Cosas de la Luna (2)”, aunque antes, para adornar un poco, todas las fases de un ciclo (la primera tomada de otro) por si no lo viste cuando lo publiqué:



viernes, 21 de agosto de 2026

Y ahora un eclipse de Luna

 

Acaba de ocurrir la semana pasada el tan anunciado eclipse de Sol, y para la próxima tenemos otro de Luna.


No es una casualidad, ya que sucede siempre: los eclipses van por pares (a veces por tríos) separados por poco más de 2 semanas (en este caso 15 días y medio). Pero no siempre ocurre que desde una zona concreta sean visibles los dos.

Será a un horario intempestivo (desde las 4:34 a las 7:52) pero merecerá la pena madrugar. Aunque si vives en América, la hora será mucho más adecuada. 

Aquel eclipse fue total desde una gran parte de la península y éste solo parcial, aunque le faltará muy poco para la totalidad.

Un eclipse de Luna comienza por la fase penumbral (a toda la Luna le llega parte de la luz solar no bloqueada por la Tierra, pero apenas se nota) luego la fase parcial (parte de la Luna deja de recibir luz y se oscurece) y luego la total (toda la Luna se oscurece y muestra un tono rojizo), suponiendo que sea de estos tipos. Posteriormente se vuelve a la parcial y luego la penumbral.

Como se ha dicho, esta vez no se verá la fase total desde ningún lugar de la Tierra

Este eclipse lunar será visible prácticamente desde todos los lugares en que lo fue el pasado eclipse de Sol, aunque esto no es lo más habitual, y en otros muchos más. En este mapa se recogen los lugares de visibilidad (de todo el mundo), en cada una de sus fases.

En la península ibérica aparecen dos zonas, según se muestra en el siguiente mapa: al este no se verá completa la fase parcial porque la Luna se pondrá antes de acabar esta fase, pero al oeste sí (también en Canarias). Además como la luna llena de verano ocupa las mismas posiciones que el Sol en invierno, cuanto más al sur se pone más tarde y la línea de separación está inclinada respecto al meridiano:


Las posiciones de la Luna eclipsada respecto a un horizonte por ejemplo de Santander (latitud 43º N y longitud 4º W) serán las siguientes:

Todos los horarios están dados en UT+2 (hora oficial en España)

Para otros lugares de la península no varía mucho, pero sí en América en que la situación será mejor.

Además como la Luna llena se sitúa siempre enfrente del Sol (exactamente si hay eclipse), y en 15 días su posición en la esfera celeste no varía mucho, para lugares de la península ibérica la zona del cielo en que ocurra éste, aproximadamente es simétrico respecto al oeste al de la semana pasada desde donde se vio el eclipse de sol, con lo cual tenemos una referencia si estamos en un lugar cercano al 12 de agosto y se vio aquel, este se verá un poco más hacia el sur (unos 30º o 35º hacia la izquierda que puedes medir por este método). Podemos echar un vistazo a nuestro horizonte y comprobar que no hay obstáculos.

Válido para el mismo lugar (Santander), y similar para toda la península, considerando las posiciones del Sol, aunque no se viera total

Aunque en ambos fenómenos el astro va desapareciendo de nuestra vista al ponerse por el horizonte con el eclipse casi finalizado, hay unas diferencias claras entre un eclipse de Sol y uno de Luna

- En el de Sol hay una ocultación: La Luna se pone delante, lo tapa y no nos deja verlo, mientras que en el de Luna es la sombra de la Tierra la que incide en el satélite, que como no tiene luz propia deja de recibir la luz del Sol y por ello oscurece.

- Por lo anterior, el eclipse de Sol se produce siempre en luna nueva y el de Luna en luna llena, aunque no siempre en esas fases habrá eclipse (por eso las interrogaciones) ya que la órbita de la Luna está inclinada respecto a la de la Tierra.

- Lógicamente los eclipses de Sol solo se verán de día y los de luna de noche, que es cuando la luna llena está sobre el horizonte. En este próximo caso cuando va a amanecer en algunos lugares la Luna se oculta y (según el lugar) no podrá verse el final.

- Los de Luna son simultáneos en todos los lugares desde los que se ve, mientras que los de Sol no. El que la Luna se oscurezca es un hecho objetivo, pero el que la Luna nos tape al Sol depende de nuestra posición. Por ejemplo en este caso, como se ha dicho, el comienzo del eclipse parcial será a las  4:34 y el final del parcial a las 7:52, en hora central europea. En otros países ocurrirá en esos mismos momentos, pero a diferente hora según su horario oficial. Por ejemplo en Portugal y Canarias el comienzo será a las 3:34 o en Argentina a las 23:34 del día 27.

- Un eclipse total de Sol (o anular) se verá desde una estrecha franja de la Tierra, mientras que uno total de Luna (como se ha dicho este de ahora no llega a serlo) se verá desde lugares mucho más amplios. Como ejemplo, los mapas de visibilidad de dos eclipses (de Sol y de Luna) de dentro de 2 años, ambos totales.

Por ello, desde un determinado lugar se ven muchos más eclipses de Luna que de Sol, pero al ser de noche y no tan anunciado en los medios, quizás se observen más los de Sol.

- El tiempo de la duración de la totalidad

Un eclipse total de Sol dura mucho menos (como mucho unos 7 minutos) que uno total de Luna, el cual puede durar más de hora y media. Ello se puede deducir también de los mapas anteriores.

-  Problemas con la vista

Ya he hablado mucho sobre el anunciado peligro para la vista de los eclipses de Sol. En el caso de la Luna no hay ninguno: no hay que ponerse gafas protectoras ni hay que tomar ninguna otra precaución. Vemos brillar la luna llena sin ningún problema, y en los eclipses que brillará solo una parte o estará totalmente oscurecida, no supone ningún peligro el observarla directamente.


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Actualización 30-8

En contra de lo que suele ser habitual, en este segundo eclipse también el cielo estuvo completamente despejado donde yo fui a observarlo, a pesar del chubasco caído horas antes.

Pongo una imagen obtenida con el móvil, antes de descargar otras fotos de la cámara:
La Luna eclipsada, rojiza, sobre la ciudad de Santander

En un momento cercano al máximo del eclipse

La Luna próxima a ponerse, hacia el final del eclipse.

El próximo eclipse de Luna similar a éste (incluso un poco mejor porque será total), y visible desde la península ibérica ocurrirá el 31 de diciembre de 2028, y en cuanto a los de Sol, ya sabemos que será el 2 de agosto de 2027, siendo total desde parte de las provincias de Cádiz, Málaga y Almería, además de el norte de África.

Pero lo que hemos visto este mes, un eclipse total de Sol y otro de Luna separados por dos semanas (lo que se llama en una misma temporada de eclipses) no ocurrirá aquí hasta octubre de 2507.


lunes, 1 de junio de 2026

Los planetas y la Luna en junio. Bonitos espectáculos

 

17 de junio de 2026. Pocas veces habré visto un cielo tan llamativo. Venus junto a la luna de solo 3 dias y completando el trío de los astros más brillantes Júpiter cerca de ellos, Mercurio, el planeta más esquivo en su mejor situación del año alineado y equidistante con los otros dos y los gemelos Cástor y Pólux observando de cerca.

Si tienes oportunidad, el día 17 al principio de la noche no dejes de levantar la vista hacia el cielo.

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El pasado mes de mayo anuncié unas bonitas posiciones de la Luna y los planetas, algunas de las cuales pude fotografiar luego desde casa (a pesar de la gran contaminación lumínica), sobre todo cuando Venus y Júpiter aparecían próximos a nuestro satélite.

Las imágenes son de mala calidad pero muestran muy bien las posiciones de la Luna respecto a Venus y Júpiter en tres días consecutivos

19-5. Arriba a la izquierda Júpiter y abajo a la derecha Venus

20-5 La Luna situada cerca de Júpiter

21-5 Júpiter entre Venus y la Luna.

También dije que en junio volverían a producirse situaciones interesantes, y en mi opinión serán aún más fotogénicas.

Por una parte, aún cuando la Luna se saliera de la escena ya avanzado el mes de mayo, Venus y Júpiter aparecían y aparecen llamativos al principio de la noche y cada vez más cercanos entre sí. 

Disfruta estos días de la imagen que ofrecen los dos luceros más brillantes, cada vez más cercanos entre sí.

En solo 2 días la distancia entre ambos ha variado apreciablemente

De esta manera, llegará el día en que se produzca la conjunción de ambos planetas, el 9 de junio. Es cierto que a la famosa Gran conjunción de Júpiter y Saturno de 2020 se le dio mucho mayor eco, porque ocurre más rara vez, y ésta es más frecuente, pero evidentemente también es más vistosa porque no se puede comparar el brillo de Saturno con el de Venus, aunque en este caso la separación angular con que veremos a los dos planetas será mayor (algo menos de 2º).

Pero esta situación del día 9 puede tener un significado poético con el encuentro del dios supremo del Olimpo y la diosa de la belleza y el amor.

Así será la imagen de la conjunción:

9 de junio, una hora y media después de la puesta de Sol, para una latitud de 40º N

Para una latitud de 40º aparecerán a una altura de unos 12º,  hora y media después de la puesta de sol.

Pero las situaciones más vistosas se producirán los días 16, 17 y 18 de junio, cuando Venus y Júpiter se hayan vuelto a separar apreciablemente y la fina Luna creciente vuelva a situarse en la zona, donde también se habrá sumado Mercurio. El día 15, antes de la llegada de la Luna, el escurridizo primer planeta será el protagonista al alcanzar su máxima elongación, siendo visible incluso después de hora y media tras la puesta de Sol, junto a los días anteriores,  en la mejor ocasión del año para verlo desde el hemisferio norte.


Una hora y media después de la puesta de Sol, para una latitud de 40º N. Aunque mejor será mirar antes para pillar a Mercurio más alto

El día 16 una luna de menos de 2 días, se situará precisamente junto a Mercurio, y quizás sea más sencillo localizar al planeta que a la Luna.

Y el día 17 se producirá el crepúsculo más atractivo, al situarse la Luna junto a Venus, casi casi tocándose si los miramos desde Europa occidental. Desde América ya estarán despidiéndose la una de la otra.

De madrugada puede decirse que lo mismo que en mayo la Luna visitó a Saturno y Marte, ahora en junio volverá a hacerlo en unas condiciones ligeramente mejores, 5 y 2 días antes de nueva, con un cielo más oscuro, al estar situados más lejos del Sol, pero lógicamente con una fase mayor.

Hora y media antes de la salida del Sol, para una latitud de 40º N

¿Y Urano y Neptuno? Pasando de ellos. Ya aparecieron en la descripción de mayo, se mueven tan lentos que apenas cambian, y en un mes en que hay espectáculos tan vistosos no merece la pena fijarse en ellos.

Pero la novedad, como se ha dicho, ocurre por la tarde cuando se añade ahora Mercurio con varios días en buena posición, la mejor del año en el hemisferio norte.

Todo esto está condicionado lógicamente por la posición de cada planeta en su órbita. 

Por comparar la situación del mes anterior, estas serán las posiciones el 15 de junio:

Los planetas visibles al principio de la noche se encuentran angularmente más cerca del Sol que el mes anterior y que los del amanecer, por lo que recibirán a la Luna con una fase más fina.


domingo, 10 de mayo de 2026

La Luna adelgaza para visitar a los planetas


Los días 13,14,15, 19 y 20 de este mes de mayo podremos ver bonitas estampas en el cielo con la Luna acompañando a los planetas.

Como alguna vez he comentado, la Luna vista desde aquí sigue casi el mismo camino que los planetas (cerca de la línea de la eclíptica), pero se mueve mucho más rápido y a cualquiera de ellos le hará una visita aproximadamente cada mes.

Cuando varios de estos planetas se encuentran en una misma zona lógicamente les visitará casi a la vez y en una fase casi igual pero todo será distinto si cada uno está en una zona de cielo diferente.

Este mes de mayo de 2026 la situación puede considerarse especial, o al menos curiosa. Todos los planetas están relativamente cerca del Sol (máximo de 55 grados en distancia angular) pero los dos más brillantes (Venus y Júpiter) se ven al atardecer porque se ponen después que el Sol, mientras que otros tres (Marte, Saturno y Neptuno) salen antes que el Sol y serán visibles de madrugada (Para ver a Neptuno se necesitarán medios ópticos). 

 Por un lado la dirección de Neptuno y por otro la de Júpiter (líneas azules), delimitan dos ángulos casi iguales respecto a la dirección del Sol (línea amarilla)
Posiciones del 16-5-26. Datos tomados de Heavens-Above.

La mayor separación angular desde el Sol tanto por el Este (Júpiter) como por el Oeste (Neptuno) en estos días son casi iguales (como se ve y se indica en el gráfico), de manera que cuando la Luna se acerque a los diferentes planetas bien por la mañana, bien por la tarde, tendrá fases muy parecidas (pero inversas decreciente-creciente)

Además como estos ángulos son relativamente pequeños (podrían llegar como máximo a 180 grados el caso de la oposición) veremos a la Luna cerca de los planetas en fase muy fina (y de ahí el título del post). Estará menguante (adelgazando) cuando pase cerca de Neptuno, Saturno y Marte los días 13, 14 y 15 como se representa en el gráfico.

Latitud 43º N, una hora antes de la salida del Sol

Y  luego creciente para poder verse cerca de Venus y Júpiter el 19 y 20 al principio de la noche, pero no le dará tiempo a aumentar mucho la fase antes de despedirse de los planetas hasta el próximo mes. 

Latitud 43º N, una hora después de la puesta de Sol
Se han añadido 3 estrellas brillantes que están en la zona para una mejor localización

Por cierto, a mediados de junio habrá varias situaciones muy llamativas, que espero contaros.

Pero nos quedan 2 planetas que aún no he citado: Mercurio y Urano, que aunque también serán visitados por la Luna no podremos verlo porque es justamente el día 16, cuando estará en fase nueva (más delgada imposible) y por ello se situará angularmente muy cerca del Sol y estará por encima del horizonte de día. 

Solo como ejemplo de las posiciones, ésta sería la situación desde Aberdeen al Oeste de Canadá 15 minutos después de la puesta de Sol. Evidentemente su observación es imposible a esa hora, y luego enseguida se ponen.

Es una pena porque si pudiésemos eliminar el Sol, también veríamos una nueva ocultación de las Pléyades, una de las mejores.

Con medios sofisticados se podría ver esa ocultación desde zonas del Oeste de Norteamérica donde la Luna se pone unos 30 o 45 minutos después del Sol y en ese tiempo se produce la ocultación. Aunque nada fácil de visualizar, sería muy especial ir viendo a través de un telescopio cómo se van apagando las estrellas de las Pléyades, ocultadas por algo que no se ve (la Luna nueva), y luego aparecen misteriosamente, como en esta simulación.





lunes, 30 de marzo de 2026

La Luna y las plantas. La influencia de la Luna (5)

 

Hace ya tiempo que escribí una serie de cuatro artículos sobre la influencia de la Luna, y aunque prometí un quinto capítulo orientado a las labores agrícolas, se quedó en el olvido (mejor dicho encerrado en su carpeta) y voy a intentar continuar ahora.

Bueno, el motivo de no publicarlo fue el temor de que fuera rechazado por muchos lectores que creen a pies juntillas en los "poderes de la Luna en los cultivos" y dejaran de leer este blog, circunstancia que ya me ha afectado en más de una ocasión en otros ámbitos como cuento al final.

¿Influye la Luna en las plantas?

Pero he decidido completar el tema y, haciendo un resumen, en los 3 primeros capítulos se detalló el tema de las mareas, algo evidente y científicamente demostrado, pero que sirvieron de preámbulo al cuarto en el que se ponía en duda (o más bien se demostraba su falsedad) casi la totalidad de la supuesta influencia de nuestro satélite sobre las personas.

La Luna no nos influye a los humanos (al menos en todo lo que se ha podido estudiar), aunque hace millones de años fuera decisiva para el surgimiento de nuestra especie

Como he dicho, ahora llega el turno de las plantas. Quizás en este campo se den la mayor parte de las creencias de la influencia lunar, y parece que siempre se ha mirado la Luna antes de podar, plantar o recolectar. ¿O quizás no?

En este ámbito también yo antes me creía todo lo que oía: “Si lo dicen los agricultores, ellos sabrán sobre las faenas del campo que es su trabajo”. Pero después de la experiencia que cité en el tema anterior, realizada con ayuda de mi alumnado, y que demostraba la falsedad de la creencia del aumento de los nacimientos en luna llena que algunos médicos afirmaban, ya dudo de casi todo lo que oigo.

Ahora me inclino por pensar que todas esas normas “el…hay que recogerlo en menguante, pero cuidado con podar las…en creciente” han sido muy útiles de cara a establecer un calendario de trabajo. Guían a muchas personas que sin ellas serían desorganizadas, asignan una tarea, pero no tienen fundamento.

Porque hay varias razones para pensar que tampoco en la agricultura influye la fase lunar, que es posiblemente el objeto de la mayor parte de esas creencias y supersticiones, y seguramente las más aceptadas aunque no es difícil comprobar que no tienen sentido. Comenzando por un razonamiento que ya surgió, como consecuencia de la atracción gravitatoria, en este caso sobre la savia de las plantas: “Que no hay que podar cuando la savia está arriba, porque la planta se desangrará. Y que estará arriba cuando la Luna atraiga con más fuerza, es decir en luna llena”.

Este razonamiento se cae por su peso porque la Luna llena de día (que es cuando se hacen prácticamente siempre las labores de poda) se sitúa bajo el suelo, y no arriba. Otros dicen no podar en creciente, pero tampoco:

La mejor luna para podar plantas es la luna menguante ya que la savia desciende hacia las raíces, lo que reduce el «sangrado», acelera la cicatrización de las heridas y previene enfermedades. Es ideal para podas de mantenimiento y formación. En cambio, para estimular el crecimiento tras la poda, se recomienda la luna creciente”.

Estas frases son una inocente y errónea interpretación de los términos CRECIENTE (parece que indica hacia arriba) y MENGUANTE (hacia abajo). Pero unos mínimos conocimientos astronómicos nos dicen que la luna menguante por la mañana está por encima del horizonte, y por ello si influyese su atracción gravitatoria no haría descender la savia hacia las raíces, sino todo lo contrario. 

Aunque las palabras “menguante” o “creciente” pudieran indicar circunstancias contrarias, es totalmente absurdo porque tanto la marea en una y otra fase son iguales y de poca intensidad. La iluminación es igual y lo único que cambia son las horas en que puede verse sobre el horizonte, pero ni siquiera el número de horas.

Además una luna menguante la veremos ascender respecto al horizonte durante la mayor parte de las horas.

Por otra parte, suponiendo que en algún momento la savia descendiese o ascendiese por el interior de la planta debido a la atracción lunar, los científicos han calculado cuánto sería, y el resultado es sorprendente: menos del tamaño de un átomo. O sea, nada.

¿Y por qué sube y baja el agua del mar? Porque la masa de ese agua es infinitamente mayor que la de la savia de cualquier planta. Ese factor interviene en el cálculo y es decisivo.

Los periodos de la supuesta influencia en la plantas y los de las mareas son totalmente distintos. Por ejemplo en 24 horas la fase lunar apenas cambia muy ligeramente, por lo que en cada fecha estaría indicado podar o no podar. Pero las mareas suben y bajan continuamente, habiendo cada 24 horas dos mareas altas y dos mareas bajas. También con luna nueva (que suponen que la savia baja), hay dos mareas altas, y es una de las fases en que se producen mareas vivas al ser la atracción gravitatoria más eficiente.

Ciclos de mareas durante 24 horas

Aunque sea en broma, habría que decir: ¡Cuidado! Si quieres que la savia de tus plantas vaya a las raíces, no te vale con podarlas en luna nueva. Mira la hora y la tabla de mareas.

Siendo rigurosos en los estudios, hay que decir que es difícil comprobar si la Luna afecta a las plantas (si es que les afecta algo) porque hay otros factores (humedad, temperatura) que está claro que las afectan mucho más, que son muy variables y no tienen periodos fijos.

Dos experimentos

En este ámbito es muy difícil hacer estudios, y seguro que no serían demasiado fiables. Aún suponiendo que la Luna pudiera afectar a los cultivos, la meteorología lo haría en mucha mayor medida, de manera que sería difícil sacar conclusiones y separar una causa de la otra. Pero este mismo razonamiento implica que todas estas creencias no tengan una base fundada. 

En cualquier caso, algo se ha hecho y cito dos casos que me han llegado de primera mano:

- Bajo la dirección de un reconocido profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña a quien conozco personalmente, se realizó un experimento para contrastar la creencia en aquellas comarcas de que los ajos picaban más si se recolectaban en determinada fase lunar. Los resultados fueron negativos y totalmente concluyentes.



- En un informativo de la televisión vasca EITB se anunciaba en los titulares que había sido probada la influencia en la fase lunar en un prestigioso centro de formación profesional de Gipuzkoa. Pero los resultados que aparecían en las imágenes de troncos de madera cortados en distintas fases lunares no eran en absoluto concluyentes.

Conocido el tema, contacté con la responsable de la experiencia, le pedí los resultados concretos y en un primer momento no puso ninguna objeción: “Que ya me los mandaría” Luego se lo pensó mejor y “que prefería llevármelos personalmente”. Pensé que querría comentar conmigo algunos detalles, pero canceló la visita un par de veces con diversas escusas. Finalmente le dije que ya iba yo a su centro de trabajo, dijo que vale, que ya me diría. De eso… hace 7 años y todavía estoy esperando que me diga cuándo me recibirá.

Evidentemente si el experimento es positivo estarían satisfechos de que se difundiera y su actitud sería muy diferente.

Aunque algo salió en la tele, yo me quedé sin saber cual era el bueno y en que fase lunar se había cortado (estas imágenes son figuradas, ya que no llegué a verlas)

Agricultura biodinámica

Aunque hay que decir que estas creencias siempre han tenido muchos seguidores entre los agricultores, han recibido un palo enorme desde el mismo sector, con las propuestas de Rudolf Steiner (1961-2025) con lo que llamó agricultura biodinámica, porque utiliza también la Luna pero con criterios muy diferentes a los tradicionales. Como otras teorías modernas ha encontrado muchos seguidores, y se han escrito más tratados sobre agricultura biodinámica que sobre todos los conocimientos populares de siempre. Todos los años se editan extensos manuales, con las instrucciones para plantar o recoger diversos cultivos, que tienen un gran éxito en las librerías.

3 ejemplos de estas publicaciones. Sobre todo la de la derecha trae una cantidad enorme de datos y es la más conocida y vendida con gran éxito en librerías

El asunto clave es que la agricultura biodinámica utiliza también la Luna, pero no sus fases sino su situación ascendente o descendente, que no tiene nada que ver y en ocasiones da criterios opuestos a las fases.

Un cuarto creciente puede coincidir con la luna ascendente un mes, pero otro mes con la descendente. Por ejemplo según la tradición deberíamos plantar las cebollas en la primera semana de abril de un determinado año, cuando según los biodinámicos estaría totalmente desaconsejado.

Una página del manual mencionado antes. Leyéndolo e interpretándolo podría pasarse el tiempo de realizar la tarea agrícola.

Rudolf Steiner, con sus lunas ascendentes y descendentes se ha cargado todo el saber popular y nos ha dado la razón a quienes decíamos que la fase lunar no puede influir en las plantas.

Pero además lo suyo es un invento moderno sin base científica y difícil de llevar a cabo si no compramos uno de esos libros porque todo se hace complicado. Para averiguar si hoy la Luna es ascendente o descendente no basta con mirarla, como sería para comprobar su fase, sino que habría que haber hecho observaciones los días anteriores, comprobar si a una misma hora está más alta o más baja y aún así será difícil si no hacemos fotografías. Y los agricultores de siglos pasados no tenían cámaras. O sea, que este criterio no es anterior a 1970, cuando lo inventó Steiner.

En el gráfico la luna del día 21 sería ascendente porque está más alta que la del 20.
Incluso la nomenclatura que utiliza esta publicación en euskera (ilgora e ilbehera) para referirse a ascendente y descendente contradice el significado correcto de estos términos (creciente y decreciente)

Las afirmaciones de Steiner no se quedan en este aspecto de la Luna, sino también utiliza la distancia a la Tierra, la posición respecto a los nodos, además de considerar las posiciones de los planetas y las constelaciones. Un galimatías difícil de aplicar. Algunas de sus indicaciones, como “el periodo ideal de eliminar los ratones según las posiciones de los astros”, son de auténtica risa.

Unos criterios inventados por quien fue un oculista austriaco, educador, autor teatral, pensador social, arquitecto, esoterista y autodenominado clarividente (según Wikipedia).

Rudolf Steiner

Pero muchos han hecho dinero gracias a él: Como he dicho, se han escrito muchos más libros que los relativos a las creencia tradicionales, algunos de los cuales sacan ediciones cada año y está claro que ni una ni otra son verídicas porque si una lo fuera, habría desaparecido ya la otra al comparar cosechas guiadas por una u otra.

Bueno, pero “Se dice que las creencias tradicionales siempre llevan algo de verdad ¿no?” Pues a ver como congeniamos “A quien madruga Dios le ayuda” con “No por mucho madrugar amanece más temprano”, o “A la tercera va la vencida” con “No hay dos sin tres” o la que se refiere al tema de hoy “Hombre lunero no hace granero” Que indica que el saber popular tampoco se fía de la Luna.

Es posible, estimado lector, que no estés de acuerdo con el contenido de este post. Me lo puedes decir tranquilamente en un comentario, pero te pediría que por este motivo no dejes de leer el blog. Me ha ocurrido con dos asociaciones que anualmente me pedían que les diera alguna charla sobre los astros y después de que les contara esta historia no volvieron a llamarme.