Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

miércoles, 23 de agosto de 2023

La superluna azul

 

Según se está anunciando ya en muchos medios, la luna llena de este próximo día 31 de agosto (noche del 30 al 31) será superluna y luna azul: Coinciden la luna más grande del año con la segunda luna llena de un mismo mes, aunque esto último no tiene ninguna trascendencia astronómica y es una casualidad debido a la manera en que se determinó la duración y la distribución de los meses, que fue totalmente arbitraria. 

Por otra parte este año 2023 se han anunciado 4 superlunas, pero esta es la que se verá más grande. 

Ya he escrito varias veces sobre estos asuntos, incluso cuando este blog comenzó a caminar hace ahora ¡8 años! Siempre he criticado la exagerada utilización de estos términos pero ahora, después de ver que muchas personas preguntan sobre el tema, he pensado que quizás el que se difunda puede servir para que la gente se interese y aprenda algo de astronomía.

Sobre las llamadas superlunas escribí en este post en 2015en este otro en 2018 donde también se citan las lunas azules, o en este de 2020, aunque siempre se pueden tratar detalles nuevos.

También el 31 de enero de 2018 coincidieron ambos términos "azul" y "superluna", aunque en aquella ocasión no fue la superluna más grande de la serie (la siguiente fue más), como sí ocurre en este caso.

Por una parte hay que decir que las lunas azules no se ven de ese color, no tiene nada que ver con ello, y recibe ese nombre cuando es la segunda luna llena de un mismo mes, como he dicho antes. 

Me han llegado varias versiones sobre el origen de ese apelativo. En ingles la expresión "blue moon" se utiliza para indicar algo que ocurre muy raramente, pero no deja de ser curiosa la teoría que sugiere que en este caso "azul" es solo es una derivación de la palabra inglesa “belewe" que significa traidor (El término belewe quedó abreviado como blwe y luego se transformó en blue) pues según parece se pagaban impuestos en las lunas llenas, y en estos casos había que hacerlo 2 veces en un mes, o según otras versiones una segunda luna llena en un mes de primavera hacía que hubiera que extender el ayuno. Sea lo uno o lo otro, lo cierto es que la llegada de una segunda luna llena era algo negativo y por eso lo de "traidora", y en cualquier caso lo de luna azul se refiere a un fenómeno que no es habitual.

Las fases lunares en este mes, con 2 lunas llenas. A la segunda de ellas es a la que se le llama azul.

También se suele llamar luna azul a la tercera luna llena de una estación cuando en la misma aparecen 4, probablemente por una extensión del anterior concepto. Por ejemplo como sucedió en verano de 2021 y volverá a ocurrir en verano de 2024 y en primavera de 2027.

De las superlunas ya se ha hablado mucho porque cada año nos anuncian tres o cuatro. Como digo son esas lunas llenas que al estar algo más cerca de la Tierra de lo normal, se ven algo más grandes. 

No todas las lunas llenas se ven del mismo tamaño porque la órbita lunar es ligeramente elíptica. Aunque parece casi circular, la Tierra está apreciablemente separada del centro y cuando la Luna esté en el punto más cercano a nuestro planeta (en el perigeo de su órbita) se verá la más grande, mientras que cuando esté en el punto contrario (apogeo) la más pequeña

Las distancias de la Tierra al perigeo y al apogeo están aproximadamente en una proporción de 7 a 8

Lo de "superluna" es un término acuñado por el astrólogo Richard Nolle refiriéndose a aquellas lunas que se veían más de un 90% de lo más grande posible, porque siguiendo la tradición astrológica suponía que tenían influencia en las personas. Esto implica que siempre ocurrirán 3 o 4 superlunas seguidas.

¿Por qué un 90%? Por capricho del señor Nolle, aunque sería más lógico considerar solo la más grande, y con ese criterio es válida esta del final de agosto pero no la del pasado día 1 que también se anunció como superluna, ni la de enero de 2018 que también coincidió con la luna azul.

Por supuesto que eso de la influencia no tiene ningún sentido, aparte de una pequeña variación en las mareas, aunque sí se verán esas lunas algo más grandes y brillantes. Como para calibrarlo habría que compararlo con la luna de varios meses anteriores o posteriores, el cerebro no tiene la capacidad de evaluar tan pequeño cambio después de 29 días, y se necesitaría tomar imágenes con precisión para apreciarlo.

Además en la mayoría de las noticias se dice erróneamente que la superluna se verá un 14% más grande de lo normal, lo cual no es cierto. Se verá un 14% más grande que la más pequeña, o un 7% más grande de lo normal. Afortunadamente este error, que estuvo generalizado, va apareciendo cada vez menos.


Por todo lo dicho, para hablar de una superluna ésta debe estar cerca del perigeo, pero además tiene que ser luna llena. También pasa por el perigeo en otras fases, pero eso no cuenta. 

Algunos también llaman superluna a la luna nueva cerca del perigeo, aunque esta evidentemente no se verá más grande porque no se verá nada.

Curiosamente (hay razones de atracción gravitatoria), Los perigeos no son todos iguales, en unos la Luna está más cerca que en otros, y siempre los más cercanos de todo el año coinciden con las fases nueva y llena, como ahora.


Aunque en estas fechas con los calores veraniegos los números no son los acompañantes más adecuados, veamos cada cuanto tiempo ocurren estas circunstancias: 

A los astrónomos más que "superluna" nos gusta decir “luna en el perigeo”, y lo cierto es que solo una de las 4 superlunas de este año está relativamente cerca del perigeo (normalmente ni siquiera en él), y las otras están algo más alejadas de la Tierra, como se puede ver en el gráfico.

Las 4 superlunas de 2023. Manteniendo fija la referencia perigeo-apogeo, se han colocado las posiciones de 14 lunas llenas
Como este año la luna llena de julio y la de septiembre superan por poco el 90 %, hay 4 superlunas

De hecho, la luna llena de este año más cercana a ese punto, ésta próxima del día 31 de agosto, será dicho día (a la 1:36 T.U.) mientras que el perigeo ocurre el día 30 (a las 15:54 T.U.) cuando todavía no ha salido en Europa, aunque sí podría verse aquí una luna justo en fase llena y casi en el perigeo y en zonas de Asia coincidirían simultáneamente.

Si recordamos las fechas de las superlunas de otros años, veremos que estas se van retrasando de un año a otro: en 2022 fueron a mediados de junio, julio y agosto (siendo la más grande la de julio), y este año la de julio, las dos de agosto y la de septiembre. En 2024 serán las de agosto, septiembre, octubre y noviembre, siendo la más grande la de octubre.

En 2022 hubo solo 3 superlunas porque la más cercana estuvo más próxima al perigeo. La luna llena del 13-7-22 no fue superluna porque está ligeramente por fuera de la línea a trazos del 90%

El retraso de un año a otro se debe a que cada 27,55455 días la Luna pasa por el perigeo y cada 29,53059 días, de promedio, se produce la luna llena. Multiplicando este último número por 14 sale casi exactamente lo mismo que el primero por 15. Esto significa que si se produce una luna llena en el perigeo, al cabo de otras 14 vuelve a estar cerca del perigeo, como se puede apreciar en el gráfico de 2023 completo. 

14 lunaciones son un año y 48 días, o sea aproximadamente un mes y medio después en fechas y esta aparente contradicción ocurre por la retrogradación del perigeo, como se explica más detalladamente en el artículo "La órbita de la Luna"

El que ese número sea casi exactamente múltiplo de 15 (que es un número entero) significa que vuelve a estar casi en la misma posición respecto al perigeo, como se cita en el mencionado artículo.

Por otra parte, se produce una luna azul cada 2 años y medio de promedio, aunque en muchas ocasiones hay 2 casi seguidas, y si eso ocurre la primera de ellas será en enero, como se recoge en la siguiente imagen, debido a que febrero es muy corto. Efectivamente, si el 1 (o el 2) y el 31 de enero hay luna llena, en febrero no habrá ninguna porque la siguiente (29.5 días después) será el 1 o 2 de marzo por lo que habrá otra a finales de marzo, o bien en abril o mayo. Por ejemplo, en 2018 ocurrió en enero y marzo y volverá a ocurrir en 2037, mientras que en 2094 será en enero y abril.

Dos lunas llenas en enero y marzo. Marcadas en rojo

La última ocasión en que hubo dos lunas llenas en el mismo mes fue en octubre de 2020, y la próxima en mayo de 2026. También habrá luna azul en marzo de 2037, cuando además la segunda será superluna, pero no la más grande del año como ahora. Esta circunstancia actual no se repetirá en todo este siglo.





sábado, 5 de agosto de 2023

Venus abandona los cielos vespertinos

 

El planeta más destacado en nuestro cielo, que nos ha acompañado durante 9 meses en los crepúsculos vespertinos, abandona esas posiciones y hasta el verano de 2024 solo se dejará ver por los madrugadores.

La última vez que he podido ver al segundo planeta, a la izquierda de la imagen, el 19 de julio víspera de su encuentro con la Luna. Teóricamente se habrá visto sin instrumentos ópticos casi hasta finales de julio desde el hemisferio norte aunque a mí las nubes me lo impidieron, y en el hemisferio sur aún puede verse a fecha de hoy 5 de agosto

Este próximo 13 de agosto es la conjunción inferior de Venus, el momento en que se sitúa entre la Tierra y el Sol y cuando teóricamente pasa de astro vespertino a matutino. Es la posición más cercana a nuestro planeta, pero su proximidad angular con el Sol impedirá su observación directa, aunque no su fotografía.  

En las proximidades de la conjunción inferior el periodo en que no puede verse es mucho más reducido que en la superior porque para que se aparte del Sol recorriendo un determinado ángulo (a una determinada elongación) tiene que recorrer una distancia mucho menor en su órbita.


En este caso Venus “cambiará de lado” en que aparece respecto al Sol, de Este a Oeste, pero debido a la inclinación de su órbita no pasará delante del astro rey como pudimos verlo en aquel tránsito de junio de 2012, sino que lo hará a casi 8º por el sur de éste, siendo esta conjunción muy diferente a la ocurrida, por ejemplo el 3-6-2020 en que podría decirse que la imagen del segundo planeta pasó casi rozando el disco solar, a solo 15´ del borde sur, o la anterior a ésta el 8-1-22, a casi 5º norte.
El tamaño de los astros y las distancias están a escala, y por eso Venus queda casi imperceptible

En aquella ocasión pudieron obtenerse extrañas imágenes anulares al reflejarse los rayos solares en la densa atmósfera de Venus, pero en este caso solo podrá fotografiarse una fina fase por el borde norte del planeta.

Imagen obtenida por Nicolas Lefaudeux el 4-6-2020, y la que aproximadamente podrá obtenerse este 13 de agosto.

El día de la conjunción, al estar situado 8º al Sur del Sol, desde ese hemisferio sale antes que el Sol y se pone después que él, aunque a simple vista sería muy problemático observarlo. Quizás en cuanto se ponga el Sol utilizando unos prismáticos… La situación contraria en el norte, lo impediría totalmente.


En principio, y debido a la inclinación de la eclíptica respecto al horizonte en cada hemisferio según la estación, desde el norte deja de verse unos días antes que desde el sur, pero también debería volver a verse antes. Sin embargo la mencionada declinación sur de Venus en esta época vuelve a favorecer al hemisferio austral.


Por supuesto, estas conjunciones inferiores se repiten periódicamente, cada poco más de 19 meses, y precisamente en el tercer post de este blog hablaba de uno de estos fenómenos, el que ocurrió en 2015, casualmente casi en la misma fecha (15 de agosto) y en las mismas condiciones que la actual. Puedes verlo porque hay más información que es válida también ahora.

Efectivamente, parece una casualidad que haya tantas similitudes entre aquella y ésta, pero no lo es:



Si analizamos las conjunciones inferiores que fueron ocurriendo después de la citada de 2015, la siguiente fue el 25-3-17, con lo que ocurrió después de poco más de 19 meses, como se ha dicho.

Representando gráficamente las posiciones:



De una a otra la Tierra recorre 1.6 vueltas  ( 1+3/5 vueltas ) mientras Venus da 2.6  vueltas (2+3 /5)

Si buscamos las fechas de todas las conjunciones inferiores entre aquella de 2015 y esta de 2023 veremos que completan casi exactamente un pentágono regular. Esto es porque existe una resonancia entre Venus y la Tierra 13:8. Es decir que mientras Venus da 13 vueltas alrededor del Sol la Tierra da casi exactamente 8. (o que en 8 años Venus da 13 vueltas) Restando los dos números obtenemos el número de lugares donde se juntan 13-8=5.



Pero por muy poco la resonancia no es exacta, y la figura pentagonal va girando poco a poco en sentido horario visto desde el norte, desplazándose un par de días en cada ciclo de 8 años o 5 conjunciones, como se puede comprobar si buscamos más datos:

Fechas de las conjunciones inferiores de Venus desde que se abrió este blog:

 15-8-15, 25-3-17, 26-10-18, 3-6-20, 9-1-22,

  13-8-23, 22-3-25, 24-10-26, 1-6-28, 6-1-30,

  11-8-31, 20-3-33, 21-10-34, 30-5-36, 4-1-38

Vuelve a aparecer el tema de las resonancias, sobre cuyo origen he recibido alguna pregunta, en concreto cuando escribí sobre los plutinos. Lo cierto es que creo que no hay una respuesta general, y puede haber diferentes motivos aunque todos estarían relacionados con la atracción mutua y periódica entre los astros implicados.

En el caso de los plutinos parece haber una causa determinante porque la resonancia o encuentro entre un plutino y Neptuno ocurre siempre cerca del afelio. Pero en este caso de dos planetas no es así ya que el punto de encuentro se va desplazando y lo hace mucho más rápido que el afelio, los nodos u otros puntos concretos de las órbitas.

Intentaré averiguar algo, contrastarlo y espero recogerlo en un próximo post.