Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

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domingo, 27 de septiembre de 2026

Los dos inviernos de Plutón


Puede parecer una broma, pero no me invento nada y nos puede servir para aprender.

Esta mañana, al subir en el ascensor de mi casa, he visto en la pantalla que nos han puesto en el mismo una noticia extraña: “La atmósfera de Plutón está colapsando: ahora el planeta se prepara para un invierno de 150 años”

No deja de ser curioso que aparezca esto junto al piso en el que está el ascensor, las predicciones meteorológicas u otras noticias de economía o sociedad. Algún vecino ha llegado a pensar que nos anunciaban una catástrofe que nos podría afectar, y cuando subía conmigo me ha preguntado en broma si las gafas de eclipse nos protegerán.

Además Plutón ya no le dice nada al usuario del ascensor, porque dejó de ser un planeta hace 20 años y a quien no esté metido en astronomía no le interesa lo que le ocurra y mucho menos si su atmósfera está colapsando o no.

Popurri de informaciones diversas que aparecen el la pantalla del ascensor, además de que está en quinto piso.

El asunto es que este astro tiene una tenue atmósfera cuando el lejano Sol lo calienta, pero con el invierno se congela (colapsa)

Pero esta circunstancia nos puede dar pie a hablar de las estaciones de Plutón, porque podría considerarse que cada año tiene uno o dos inviernos, según el criterio que se utilice para definir dicha estación (o incluso 3 considerando los dos hemisferios)

Mirando en elEconomista.es, a donde nos dirige el panel de nuestro ascensor, se puede leer: “Esto  significa que su hemisferio norte pasa del verano al invierno, donde las temperaturas bajan drásticamente, y según han descubierto los investigadores, Plutón se está enfriando cada vez más, lo que podría tener consecuencias importantes para su atmósfera. Y es que a medida que hace más frío los gases que rodean el planeta podrían condensarse en forma de hielo causando una posible disminución de la presión atmosférica".

Lo de “hemisferio norte” lo he remarcado yo porque nos indica qué datos tenemos que examinar.

Porque aunque la definición de invierno viene determinada por la posición del eje de rotación, en la noticia de Plutón podrían referirse a otra cosa.

- Según el concepto de "estación" en general, y particularizando en nuestro planeta, en cada hemisferio el invierno comienza el día del solsticio, cuando el Sol alcanza la mínima altura a mediodía o, lo que es lo mismo, cuando tiene el recorrido diario más corto y está más bajo con lo que calienta menos y hace más frío.

En el hemisferio norte es cuando el Sol sale más hacia el sur (el 21 o 22 de diciembre) y en el hemisferio sur 6 meses después, cuando sale más hacia el norte.

Estaciones en el hemisferio norte de la Tierra y posiciones del eje, del perihelio y afelio, en una imagen de la órbita en planta

Otro factor que podría considerarse para justificar el cambio de temperatura sería la mayor o menor distancia al Sol en su órbita elíptica, pero en la Tierra la diferencia es tan pequeña (del afelio al perihelio solo un 3%) que apenas afecta. Únicamente suele citarse a veces que las estaciones en el hemisferio sur son un poco más extremas, al coincidir allí el lugar de menor proximidad al Sol con el comienzo del invierno y lo contrario con el verano.

- Pero hay otros planetas en que la situación es diferente: Sobre todo en Mercurio que nos dará una pista de lo de Plutón. En el primer planeta el eje de rotación es prácticamente perpendicular al plano orbital, con lo que no tiene sentido el hablar de solsticios o equinoccios o de estaciones en sentido estricto; el Sol todos los días sigue el mismo camino por el cielo, y lo que determinará una mayor o menor temperatura es la distancia al Sol, que en este caso, al tener su órbita la mayor excentricidad de los planetas (0.206), dicha distancia cambia apreciablemente. ¿Podría definirse el invierno en Mercurio como el tramo en que está más lejos del Sol? ¿Pero con qué margen? ¿Una cuarta parte de la órbita? Suele decirse que en Mercurio no hay estaciones.

Órbita en planta de Mercurio en planta, con las posiciones del perihelio y afelio, y el eje de rotación señalado por un punto, ya que es perpendicular al plano orbital.

- Y con estas premisas llegamos al explaneta Plutón, porque su excentricidad también es muy elevada (0.244, más incluso que la de Mercurio) pero su eje está inclinado apreciablemente: 122º (o 58º si se toma la rotación en sentido contrario)

Las distancias mínima y máxima al Sol son de 4430 o 7360 millones de km.

En este caso podrían considerarse dos motivos para un cambio de temperatura; dos definiciones diferentes de invierno (o de las 4 estaciones): cuando el Sol alcanza la menor altura respecto al horizonte de un punto del planeta o cuando está más lejos. La primera circunstancia la marca la orientación del eje y la segunda la proximidad al afelio o perihelio.

Estaciones en el hemisferio norte de Plutón, de acuerdo con la posición de su eje

Por una casualidad aparente que probablemente tenga origen en una resonancia gravitatoria prácticamente coinciden las fechas del paso de Plutón por su perihelio y afelio con el comienzo de la primavera y el otoño.

La dirección hacia la que se inclina el eje de rotación y su simetría respecto a la línea afelio-perihelio determina que en el hemisferio norte la duración del verano y el otoño sean prácticamente iguales, y mucho más largas (casi 4 veces más porque el camino es más largo y se mueve más despacio) que la primavera y el invierno.

Pero la noticia del ascensor parece que se refiere a la proximidad o lejanía al Sol (la excentricidad) porque ¿al ser tan diferentes las máxima distancia al Sol será lo que haga que se enfríe? Y por la posición actual, que Plutón se está alejando del Sol.

De todas formas la definición de estación no es esa. Lo que prevalece a la hora de determinar la bajada de las temperaturas, según lo que otras fuentes indican, es la definición oficial de invierno con lo que  si queremos observar la atmósfera del hemisferio norte de Plutón colapsando tendríamos que esperar hasta 2193.  

En cualquier caso, el dilema está en qué influye más para enfriar la atmósfera de Plutón: la lejanía del Sol o su pequeña y baja trayectoria sobre el horizonte. A falta de valores concretos de temperatura que no he encontrado, en latitudes mayores a 34º (en lo que allí serían los círculos polares, pero es la mayor parte del hemisferio norte) cuando más frío hace es al principio del invierno (según la definición oficial) porque aunque estén más cerca del Sol, es noche perpetua. No afecta el que el Sol esté más cerca, si en todo el invierno en casi todo el hemisferio no aparece apenas en el cielo y no puede calentar.

Como ejemplo, aparece a continuación el recorrido diario del Sol en 2030 (comienzo del invierno como alejamiento del Sol) y en 2193 (comienzo del invierno según la definición de siempre) en una latitud de 25ºN. ¿Dónde crees que se dará la mayor temperatura?

En el segundo caso, aunque el tamaño del Sol se vea más grande, está muy poco tiempo calentando.

Para otras latitudes mayores (la mayor parte del hemisferio norte) la situación es más extrema.

Toda la historia sí podría funcionar en el hemisferio Sur de Plutón, donde al igual que en la Tierra coinciden ambas circunstancias. Pero la noticia indica claramente que es el hemisferio norte el que "va a pasar del verano al invierno"

O sea, que el pequeño Plutón sigue dando la lata.

 


 - Para conocer la rocambolesca historia de la degradación de Plutón:   10 años con uno menos (ahora ya son 20 años)



 - Más sobre la mecánica celeste de Plutón:  Un lugar con un cielo muy especial


viernes, 18 de febrero de 2022

Un lugar con un cielo muy especial


A lo largo de varios capítulos de este blog he ido recogiendo algunas características del cielo y la mecánica celeste de los diferentes planetas y algunos satélites, pero todavía no ha acabado la serie:

Imagina que miras al cielo y ves una estrella muy brillante que ilumina tenuemente todo el paisaje. Una luna enorme que rápidamente cambia de fase pero siempre está en el mismo sitio, y donde cada día se producen 2 eclipses. Preguntas en qué tipo de lugar estás y recibes respuestas contradictorias: "Que si es un planeta", "que no lo es..."

Efectivamente, estarías en Plutón. Precisamente hoy día 18 de febrero se cumplen los años (ya 92) en que se descubrió este controvertido astro y es el momento de imaginar que estamos allí y miramos su cielo.

Ya he dicho alguna vez que yo estuve a favor de la degradación de este astro cuando se le rebajó de categoría, pero voy a utilizar el apelativo de "planeta" aunque solo sea para compararlo con otros, porque además planeta es, aunque sea "planeta enano".

Su cielo tiene 3 características únicas, que no se dan en ninguno de los planetas del Sistema Solar:

1- Aparece un satélite de tamaño aparente descomunal. 

Si nosotros vemos la Luna con un diámetro de medio grado y el satélite que se ve más grande es Ío en el cielo de Júpiter solo ocupa un poquito más (33´), Caronte el Satélite de Plutón se vería con un tamaño de casi 3.5º  ¡7 veces más!

Tamaños aparentes de los 3 satélites que más grandes se ven, vistos desde la superficie de sus planetas

En realidad el diámetro de Caronte es menos de la mitad que el de la Luna, pero está enormemente cerca de Plutón. Tanto, que el centro de masas está fuera de Plutón y ambos giran alrededor de ese punto.

2- Caronte se mantiene fijo, pero cambia de fase muy rápido.

Aunque desde Plutón se ve girar todo el cielo como ocurre en todos los astros, completando una vuelta cada día (que dura 6.4 días terrestres), y por ello el Sol, la Luna y las estrellas se mueven respecto al horizonte casi todos a la misma velocidad, sorprendentemente el gran satélite Caronte permanece estático respecto al horizonte.

Puede ser indicativo el gráfico simbólico con el que ilustré este tema en mi libro "Lugares mágicos en el Sistema Solar", Caronte enganchado con un clip al horizonte porque no se puede marchar de ahí.


Pasan las horas, los días y las noches y el gran satélite va cambiando de fase pero no se le ve moverse aunque sí lo hagan el Sol y las estrellas. Una lunación, o ciclo de fases se completa en un día de Plutón que equivalen a 6,4 días terrestres, que es lo mismo que la duración de un día en Plutón.

Cada fase se repite al día siguiente a la misma hora, con lo que podría utilizarse como reloj: En fase llena (o fracción máxima iluminada) será medianoche, cuarto menguante al amanecer o fase nueva a mediodía. 

Animación recogiendo varias fases, pero siempre en el mismo sitio

Aunque la duración del ciclo de fases siempre es prácticamente la misma, su geometría no lo es, como se verá luego

Pero Caronte solo se ve desde uno de los hemisferios. Si hipotéticamente Plutón estuviera habitado (es imposible pero supongámoslo) la mitad de sus habitantes no lo verían nunca si no viajasen al otro lado, por ejemplo a sus antípodas, donde seguro que sí lo verían.

Desde un lugar concreto situado en el ecuador de Plutón, Caronte se ve siempre en el cenit. Desde cada uno de los dos polos se verá junto al horizonte, sobresaliendo del mismo solo medio satélite si este horizonte es plano de altura 0.

Situación desde los dos polos de Caronte (que permanece estático, como sujeto con un clip) y dos constelaciones clásicas que sí se verían moverse en las direcciones de las flechas y repetirían posición cada 6.4  días terrestres, que es un día en Plutón. La Osa Mayor nunca se ve desde el polo o latitudes medias del hemisferio sur, ni Casiopea desde el norte.

Esto ocurre porque tanto Caronte como Plutón han ido frenando su rotación a causa de las mareas (sólidas) hasta que han quedado cada uno mostrando la misma cara al otro. Casi la totalidad de los satélites del sistema Solar muestran la misma cara al planeta, pero de momento este es el único caso en que el astro central hace lo mismo, y desde Caronte siempre se vería la misma imagen de Plutón. En el Sistema Tierra-Luna ocurrirá dentro de unos 4000 millones de años.

3- El color del cielo 

Es cambiante y aproximadamente cada medio año plutoniano presenta distinto aspecto. Aunque el cielo también de día se ve dominantemente negro, en ocasiones toma un ligero tono azulado sobre todo cerca del horizonte.

Como todos los astros del cinturón de Kuiper, Plutón está formado fundamentalmente por hielos. Como tiene una órbita relativamente excéntrica (durante parte de la misma está más cerca del Sol que Neptuno) en los periodos que más se acerca al Sol parte del hielo se evapora formando una tenue atmósfera, sobre todo de nitrógeno como en nuestro planeta. Analizándola se han encontrado muchas moléculas que realizarían el efecto Rayleigh y difundirían el color azul como aquí.

En esta imagen en blanco y negro se aprecian tenues capas de atmósfera


En esta otra imagen a color donde el Sol está situado detrás de Plutón, se aprecia como la luz solar es difundida por su atmósfera con un tono azulado. Es una imagen similar, aunque de diferente color, a como se ve la Tierra desde la Luna cuando aquí hay un eclipse lunar, o la que podemos ver desde aquí con un telescopio cuando Venus pasa por delante del Sol (o muy próximo)

 


Hay otros aspectos interesantes que podrían citarse:

- Por estar Plutón tan alejado del Sol, éste brilla solo con magnitud -19 , y se vería como un pequeño disco de solo un minuto de arco, casi como una estrella, con una luz 1500 veces menor que la que nos llega a nosotros. Podemos imaginar en pleno día unos paisajes oscuros con una iluminación mortecina poco más que en nuestras noches de luna llena (desde aquí la Luna tiene una magnitud de -12  y el Sol  -27). Los planetas o no se verían o no destacarían por su brillo. Solo Venus y Júpiter que pueden alcanzar casi la magnitud 3, y por supuesto, siempre aparecerían cerca del Sol.

Imagen artística donde se aprecia un sol diminuto que ilumina levemente la superficie de Plutón.

- Por el contrario, el cielo estrellado se vería mejor que desde la Tierra porque la atmósfera es muy tenue, e incluso de día se verían las estrellas. Aunque considerando en el efecto de nuestra luna pudiera pensarse que en los lugares desde los que se ve Caronte por la noche estarían muy iluminados (por un foco enorme y una fase siempre llena o próxima), no ocurre así porque lógicamente al satélite tampoco le llega mucha luz que pueda reflejar, y solo tiene magnitud -8, que son 40 veces menos que la Luna.

A diferencia de las fotos que se hicieron desde la Luna en que el cielo aparecía totalmente negro, aquí si se podrían fotografiar las estrellas en pleno día, porque al estar muy poco iluminado no se velaría la imagen tal como expliqué en "Los colores del cielo"

En esta magnífica imagen aparecen estrellas desde una zona en peno día y la superficie solo está un poco sobreexpuesta ya que en realidad es más oscura.

Aunque no es una foto real, sino una imagen realizada a partir de datos obtenidos por la misión News Horizons, representa muy bien lo que podría obtenerse directamente

Debido a la inclinación del eje de rotación, las estrellas se verían moverse  en sentido contrario que en la Tierra, es decir que desde el hemisferio norte de Plutón (por convenio se toma aquel cuyo polo está más cerca de Polaris) las estrellas circumpolares se verían girar en el sentido de las agujas del reloj, y el resto saldrían por el Oeste y se moverían hacia la izquierda (hacia el Este)

Desde una latitud 40º Norte de Plutón, la Osa Mayor y Casiopea no serían circumpolares, y se verían muy bien la cruz del Sur o el Centauro

También desde la latitud 40ºN pero mirando en dirección contraria, se apreciaría que Sirio y su constelación del Can Mayor están cerca del polo celeste, Orión es casi circumpolar y la Cruz del Sur junto a alfa y beta del Centauro se mantienen sobre el horizonte durante la mayor parte del tiempo.

- Otros satélites: 

Además de Caronte, Se conocen otros 4 satélites de Plutón. Todos mucho más pequeños y más alejados del planeta. Nix e Hydra se verían un poco menores que la mitad de nuestra Luna, y pueden llegar a la magnitud -2.5 mientras que Cerbero y Estigia, aún mucho más pequeños, pueden llegar a tener magnitud negativa, pero rondando el 0. De Cerbero aún podría distinguirse su forma pero Estigia parecería solo una estrella brillante. 

Se producen frecuentes ocultaciones, ya que al igual que Caronte, estos otros 4 se mueven en el plano ecuatorial de Plutón, por lo que salen exactamente por el Oeste y se ponen por el Este (a diferencia de nuestra Luna que cada día sale por un sitio diferente porque su plano orbital está inclinado respecto a nuestro ecuador). Mientras que Caronte se ve inmóvil sobre el horizonte de Plutón, los otros 4 en cada vuelta son ocultados, pasando por detrás del primero: Por ejemplo el próximo día 26 aparecerán por encima de Caronte y en fila Cerbero, Nix y Estigia, que serán ocultados a las 4:30, 10:30 y 13:30 (T.U.) Todavía quedan unos días, pero aunque me temo que no nos va a dar tiempo a llegar, podemos imaginarlas. Estas ocultaciones se repiten frecuentemente pero no tan seguidas un satélite tras otro como el próximo sábado.

Caronte, que se ve siempre en el mismo sitio, es visitado continuamente por los otros 4 satélites, y visto desde el ecuador de Plutón se produce siempre la ocultación (siempre pasan por detrás de Caronte). Concretamente desde una zona del ecuador de Plutón mirando hacia el Este el próximo día 26 se verían las ocultaciones consecutivas de 3 satélites por Caronte. La longitud de las flechas indica velocidad aparente.

- Satélites impredecibles:

Quizás lo más curioso de estos pequeños satélites es que no podría saberse de antemano con qué cara saldrán al día siguiente, al menos Nix e Hidra porque tienen rotación caótica, siendo de los poquísimos satélites del Sistema Solar que no enseñan siempre la misma cara al planeta. Por la misma razón, desde estos dos astros no podría saberse por donde va a salir Plutón o el Sol al día siguiente.  Es posible que ocurra lo mismo con los otros dos, los pequeños Cerbero y Estigia. Desde Caronte la situación es diferente porque también Plutón está quieto en su cielo y no sale ni se pone.

Nix e Hidra, con forma irregular y postura impredecible

- Estaciones: Como el eje de Plutón está inclinado 32.5º (se suele decir que 122.5º porque gira en sentido contrario), en principio las estaciones serían más extremas que las de la Tierra, en cuanto a la diferencia en la duración del día y la noche. Por ejemplo ahora mismo en el hemisferio norte es Primavera, cerca del solsticio, y en la latitud 40ºN hay día perpetuo. Pero en los años 1960 era noche perpetua. 

No obstante, debido a la lejanía del Sol y la excentricidad de la órbita, la diferencia de temperaturas está más condicionada por su muy variable distancia al Sol. 

La dirección hacia la que se inclina el eje de rotación y su simetría respecto a la línea afelio-perihelio determina que en el hemisferio norte la duración de el verano y el otoño sean prácticamente iguales, y mucho más largas (casi 4 veces más) que la primavera y el invierno.

- Constelaciones zodiacales: Como la órbita de Plutón está inclinada 17º respecto al plano de la eclíptica (mucho más que la de ningún planeta del SS), el Sol no se le vería recorrer exactamente las constelaciones zodiacales que vemos desde la Tierra, sino nada menos que 18, y de algunas sale y vuelve a entrar por los límites aserrados de las constelaciones. 

La línea roja indica el recorrido del Sol por las constelaciones, visto desde Plutón

Como las estrellas se ven también de día podría comprobarse en qué constelación se encuentra el Sol, aunque para verlas todas harían falta 248 años. Actualmente está en Géminis, pasará a Cáncer en 2023, a Leo en 2034, luego a Cabellera de Berenice, Virgo, Boyero, de nuevo Virgo, Libra, Serpiente (cabeza), de nuevo Libra, Ofiuco, Escorpio, de nuevo Ofiuco, Serpiente (cola), de nuevo toca Ofiuco, Sagitario, Capricornio, Acuario, Ballena, Tauro, Orión, de nuevo Tauro, de nuevo Orión, y vuelta a Géminis. Los astrólogos lo tendrían complicado para hacer los horóscopos. 

- Fases de los satélites:

La inclinación del Ecuador respecto al plano orbital es de 57.5º (90º - 32.5º) y los satélites se mueven en el plano ecuatorial. Por ello normalmente no hay fases nuevas ni llenas. El caso más extremo se recoge en los siguientes gráficos, y lo más habitual es algo similar:

Cuando Caronte está en dirección opuesta del Sol desde Plutón se ve una zona oscura arriba o abajo, no quedando totalmente iluminado; y cuando está en la dirección del Sol se ve un casquete iluminado.

La lunación completa más habitual sería aproximadamente así, con diferentes amplitudes de las zonas claras y oscuras en 1, 5 y 9.


Habrá fases nuevas y llenas completas cuando la línea Plutón-Caronte apunte exactamente al Sol, 2 veces en cada año de Plutón (cada 124 años terrestres) que, aunque dura un cierto periodo, es la excepción.

- Eclipses

Considerando solamente a Caronte, al igual que en la Tierra los eclipses se producen cuando el satélite está en las cercanías de los nodos y en fase próxima a llena o nueva. Si en nuestro planeta hay eclipses cada medio año (cuando se producen 2 o 3 seguidos), Como el año de Plutón dura 248 años terrestres, allí ocurrirán varios eclipses seguidos cada 124 años de promedio (la gran excentricidad de la órbita hace que los intervalos sean diferentes), justo cuando se producen las fases nuevas o llenas. 



Al verse Caronte de un tamaño tan grande y ser el movimiento de Plutón muy lento, las circunstancias favorables se mantienen bastante tiempo, algo más de 5 años, durante los cuales ocurren eclipses de Sol siempre que Caronte está en fase nueva (todos los mediodías) y de Luna (Caronte) cuando esté en fase llena (todas las medianoches). Teniendo en cuenta que el día dura 6.3 días terrestres, se producirán unos 580 eclipses seguidos, dos cada día. Pero evidentemente solo se verán en el hemisferio en que es visible Caronte, siempre el mismo.

Y si tenemos en cuenta los eclipses de los pequeños satélites, que se producirán en las mismas épocas, en este caso los lugares de observación cambian. Pero cuando coincidan, en un solo día podrían verse hasta otros 4 más. Eso sin contar alguno esporádico de Sol producido por estos pequeños astros, que ya sería mucha casualidad. 

Pero entre dos temporadas de eclipses no habrá ninguno. Como la próxima temporada comenzará en 2106, quizás haya tiempo de preparar un viajecito para ir a verlos.





jueves, 30 de marzo de 2017

Pero ... ¿hubo alguna vez 110 planetas?

Al igual que en el anterior post, en este recojo opiniones personales y en algunas frases utilizo un tono coloquial no muy académico. Si no te gusta este estilo, te anuncio que la próxima entrada del blog será totalmente “seria” , rigurosa y solo con contenidos astronómicos, a pesar de que al principio pudiera parecer que anuncie algo “mágico o esotérico”

He modificado ligeramente la irónica frase que da título a un libro de Enrique Jardiel Poncela, quitándole dos ceros y cambiando la última palabra, para referirme a una noticia que ha salido hace solo unos días, pero que se veía venir desde hace mucho tiempo.

El tema es que hay gente que no sabe perder, y después de que hace ya más de 10 años la Unión Astronómica Internacional eliminara a Plutón de la lista de planetas tras una ardua discusión y la votación correspondiente, algunos astrónomos estadounidenses han seguido porfiando y ahora proponen claramente recuperarlo, aunque para ello tengan que utilizar una estrategia estrambótica que ampliaría el número de planetas hasta 110.
Y aunque alguien pudiera pensar, viendo esa cifra tan elevada, que se estuvieran refiriendo a los exoplanetas, últimamente tan de moda, NO. ¡Todos ellos en nuestro Sistema Solar!

Si prosperase esta nueva propuesta yo tendría que cambiar el rótulo del perchero del Aula de Astronomía de Durango, en el que se aprecia que Plutón es superado en tamaño  incluso por otros 8 astros que tampoco son planetas, pero a pesar de ello hay que reconocer que todos los días es uno de los primeros que los visitantes ocupan para colgar su abrigo.
Si no has oído hablar del tema puedes verlo, por ejemplo, en estos dos enlaces de noticias de prensa:

miércoles, 24 de agosto de 2016

10 años con uno menos


Antes de nada debo decir que parte de este post es casi un “artículo de opinión”. Algo que tiene cabida en un “blog personal” como lo es éste, pero que pudiera tener valoraciones que no se ajustasen a las opiniones de otros, o incluso a una realidad no condicionada por una animadversión previa, como fue mi caso.
Te sugiero que descubras algunos párrafos de la primera parte de este artículo, que están escritos con un poco de humor y los interpretes en esa clave, porque es una buena forma de acabar las vacaciones escolares de la misma manera que como empezaron.

Pero como lo cortés no quita lo valiente, tengo que reconocer que lo primero es lo primero: Mis disculpas a Plutón.
Porque hoy hace 10 años, celebré por todo lo alto su destitución. Su expulsión del partido que jugaban los planetas, y el que lo mandaran al banquillo con los cuerpos menores del Sistema Solar.
No me importó que mi equipo favorito se quedara sin uno de sus jugadores, porque como dijo un famoso entrenador de fútbol italiano, a veces con uno menos se juega mejor.
Asamblea de la Unión Astronómica Internacional (UAI o en inglés IAU) en Praga, donde se cambió el estatus de Plutón el 24 de agosto de 2006.