Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

jueves, 23 de abril de 2026

¿Nos impedirán los montes ver el eclipse?

 

Todavía faltan casi 4 meses para “nuestro eclipse” pero por todas partes se hacen referencias al mismo, a cómo será el fenómeno, a los mejores lugares para observarlo o a lo difícil que resulta ya encontrar un alojamiento para esa fecha en la franja de la totalidad…

Uno de los problemas de cara a su observación surge porque el fenómeno ocurrirá hacia el final de la tarde y si no calculamos bien el lugar desde el que lo pensamos observar, podría ocurrir que tuviéramos el Sol ya debajo del horizonte en el momento clave de la totalidad.

Puede que las nubes no sean el mayor obstáculo para ver el eclipse si no hemos calculado el lugar en que estará el Sol

Es cierto que en toda la franja de totalidad de la península y Baleares lógicamente el eclipse total acabará antes que la altura del Sol sea cero. Cuanto más hacia el este ocurrirá con el Sol más bajo, y por ejemplo en La Coruña estaría a 12º a las 20:28 el máximo, mientras que en Burgos a 8º18´ a las 20:29, en Valencia a 4º33´ a las 20:33 o en Palma a solo 2º36' a las 20:32.

Además también cuanto más hacia el este la situación es peor porque aparte de que el eclipse ocurre en general más tarde, el Sol se pone antes, aunque también hay pequeñas diferencias por la latitud y la forma alargada de la sombra de la Luna.

En este mapa se puede ver la altura del Sol durante el eclipse total en cada capital de provincia de la franja. Lógicamente cuanto mayor sea esa altura más fácil será encontrar un lugar desde el que se pueda observar sin obstáculos.

Aunque en todos los lugares de la franja podría verse el eclipse con un horizonte plano de altura cero, la orografía de la zona donde estemos o incluso los edificios nos podrían jugar una mala pasada, que vamos a intentar solucionar:

El día simétrico

Se ha difundido un método para conocer con antelación la posición del Sol en el momento del máximo del eclipse (o de todo el fenómeno completo). Se trata de observar la situación el 30 de abril o días contiguos a la misma hora (luego concreto un poco más) del final de la totalidad del eclipse, porque ahí estará también el Sol en el momento clave.

El motivo es que el 30-4 (en algunos lugares se dice el 29 o incluso el 28) y el 12-8 son simétricos respecto al 21 de Junio día del solsticio (52 días antes y después del mismo), y las trayectorias del Sol serán prácticamente iguales. Ahora cada día el Sol traza una trayectoria más alta, hasta el 21 de junio en que se invertirá la situación y se llegará a la misma posición.

Es curioso que en muchos de los artículos o conferencias sobre el tema se cita erróneamente el día 28, cuando deben transcurrir 54 días hasta el solsticio en vez de los 52. La diferencia se aprecia también con un simulador.

Sin embargo, aunque aproximadamente pueda valer para saber dónde estará el Sol en el momento del máximo, este método no es exacto porque las posiciones coincidirán a la misma hora, pero hora solar, y entre ambas fechas hay una diferencia de 8 minutos por la ecuación del tiempo. Si por ejemplo en nuestra localidad la fase total del eclipse acaba a las 20:30, tendríamos que mirar el día 30 de abril cuando nuestro reloj marque las 20:22 , porque a las 20:30 estará más de un grado más bajo.

Cuando estará a la misma altura y a la misma hora que el día del eclipse será el 5 de mayo, aunque se situará más de 2 grados hacia el Noroeste como se aprecia en este gráfico: 

Se ha representado la situación en Valencia (la altura sobre el horizonte respecto a la separación de las diferentes trayectorias), por ser una de las capitales con mayor dificultad para averiguar si el horizonte obstaculiza la observación, pero las demás serán análogas

En este gráfico se aprecia que la observación el día 30 de abril (o el 29 o el 28) únicamente nos proporciona el itinerario aproximado que seguirá el Sol el día del eclipse, pero eso no nos permite saber si salvará el horizonte real o no. 

Por ejemplo, el día 30 a la hora del eclipse (20:33:24) en el caso que recoge el gráfico da una posición para el Sol por debajo del horizonte real, pero el día del eclipse a esa misma hora estaría por encima y se vería sin problema.

Como se ha dicho, todo esto es debido a la ecuación del tiempo, que produce una discrepancia variable entre la hora solar y la hora media, y puede parecer que juega a nuestro favor en el sentido de que nos dará un margen de seguridad, ya que si miramos la situación el día 30 a la misma hora y vemos el Sol, el día del eclipse estará más alto y no tendremos problema, pero no será el lugar correcto, además de dejarnos con la duda si en ese momento se ha ocultado.

Bueno, en realidad puede decirse que los resultados obtenidos el 30-4 o el 5-5 pueden ser análogos: el primero nos daría la componente horizontal (el azimut) del Sol el día del eclipse y el segundo la altura. Está claro que el segundo puede ser más clarificador porque el horizonte más frecuentemente es horizontal, pero podría haber algún caso en que en la zona sea muy irregular, pero con ambos datos de la horizontal y la altura ya tendremos el punto exacto. 

De todas formas quizás la mejor solución sea tomar la posición del Sol el día 30 de abril, pero 8 minutos antes de la hora del final del eclipse.

En cualquier caso debemos conocer esa hora en que se producirá el eclipse. De nada nos sirve conocer la trayectoria del Sol si no conocemos la hora. La variación de un lugar a otro no es muy grande (menos de 5 minutos de Galicia a las Baleares), pero si queremos ser más precisos podemos tomar el dato de el siguiente mapa que nos da el momento de finalización de la totalidad.

Hora en que acaba la fase total del eclipse en las diferentes capitales de provincia y delimitaciones por cada minuto para estimarlo aproximadamente en otros lugares

La extraña forma de las líneas que delimitan los minutos se debe a que la sombra de la luna al final del eclipse, lejos de ser circular, es similar a una elipse muy alargada.

Pero se han escrito (incluso de fuentes generalmente bien informadas) textos como:

 "

Sobre la fecha, ya he dicho que no es el 28 sino mañana día 30  y es curioso la cantidad de noticias que decían el 28. Ya hasta se puede pensar mal porque la semana pasada en la mayoría de los lugares se decía el 28 y luego ya el 30.

Pero ¿Por qué entre las 7 y las 9? Con hacerlo entre las 8:15 y 8:25 es más que suficiente. Si en ese momento el Sol se ha ocultado detrás de un monte, edificio o árboles, no se verá el eclipse desde ahí. En caso contrario casi seguro que si, pero hay que afinar según los cálculos que se explican luego. Si en ese intervalo está lejos de los posibles obstáculos, se verá también en 12 de agosto.

¿Qué significa que el horizonte esté limpio y el Sol se vea sin interferencias? ¿Cuándo? porque en algún momento antes de las 9 tiene que ponerse.

Resumiendo: Mira en el mapa, (o haz una estimación) de la hora en que termina el eclipse en tu localidad y réstalo 8 minutos. Si a esa hora ves el Sol el 30 de abril (o días contiguos) también lo verás cuando esté eclipsado el 12 de Agosto. 

Y si estos días está nublado, tienes otro método aunque no tan directo. Puedes obtener una simulación  de la situación en https://shademap.app que te proporciona las sombras a cualquier hora. Lógicamente desde la zona sombreada no se verá el Sol.

jueves, 16 de abril de 2026

increíbles situaciones para empezar la semana

 

Si anteayer publicaba un post con “bonitas imágenes para acabar un fin de semana” es obligado escribir otro con “increíbles situaciones al comienzo de la semana” No solo porque después de un finde hacen falta ganas y motivación para empezar de nuevo, sino también para hacer justicia ya que lo anterior se podía observar mejor desde el hemisferio norte mientras que esto es exclusivo del hemisferio sur.

Además todo cuadra porque aquello anterior era para el comienzo de la noche, sobre todo la del domingo y esto será para la madrugada, fundamentalmente del lunes: ¡A levantarse con ganas que el cielo está animado!

Entre las dos situaciones están implicados todos los planetas: Si en el primero se hablaba de Venus, Júpiter y Urano, en este caso se producirá una cerradísima conjunción de Mercurio, Marte y Saturno (no recuerdo haber visto nunca nada igual), mientras que Neptuno está por la cercanía.

El comienzo de la semana será extraordinario de madrugada: tres planetas se verán totalmente alineados y enormemente cercanos (de Mercurio a Saturno solo medio grado y de Saturno a Marte apenas 1º). Neptuno (el último planeta que falta entre las situaciones recogidas en los dos post) no se ve sin telescopio pero no se halla muy lejano a este trío.      

Hay que decir que las ilustraciones del post anterior eran fotos (algunas con añadidos), y en este caso deben ser dibujos, que mi cámara no llega al hemisferio sur.

Desde Buenos Aires, una hora antes de la salida del Sol

No es que haya hecho un gráfico ridículamente pequeño (que 10º es muy poco), sino que no tendría sentido representar los planetas más separados, porque no lo están.

La imagen del martes será ligeramente diferente y la línea recta entre los 3 planetas se transforma en un triángulo casi equilátero 
Desde Buenos Aires, una hora antes de la salida del Sol

Unos días antes, concretamente el miércoles 15, aunque los 3 planetas más destacados no estaban tan próximos entre sí, la imagen fue interesante porque pasó por allí la fina luna menguante a falta solo de 2 días para nueva, y Neptuno se situaba entre los otros planetas.
Montón de astros juntos 





Esta situación es prácticamente imposible de apreciar desde el hemisferio norte porque la elongación de los planetas (la distancia angular desde el Sol) es relativamente pequeña y en primavera de madrugada la eclíptica está muy poco inclinada de manera que salen poco antes que el Sol en un cielo ya muy brillante.

Ahora he representado los planetas solo media hora antes de salir el Sol. En esos momentos el cielo estará tan brillante que será imposible distinguirlos. Una hora antes, quizás el cielo estaría suficientemente oscuro, pero los planetas estarían aún bajo el horizonte.

En el hemisferio sur que es otoño, ocurre lo contrario con la eclíptica al amanecer, que está más vertical, como expliqué en este post y allí todo es favorable a pesar de que las declinaciones de Marte, Mercurio y Saturno son Norte.

Para comparar la inclinación de la eclíptica voy a poner esa situación desde Buenos Aires y aprovechando para añadir un dato más con las posiciones antes de la alineción, utilizo la fecha del domingo por la mañana, por si vives en el sur y, aunque no sea lo habitual, casualmente te toca madrugar para ir a trabajar.

La eclíptica estará casi vertical

La situación del domingo al principio de la noche que es favorable desde el hemisferio Norte, no es tan difícil en el Sur porque la elongación (la de Venus que es la menor de los astros que se citaban en el post anterior) no es tan pequeña y su brillo es mucho mayor que el de Mercurio, Marte o Saturno. Incluso una hora después de la puesta de Sol en Buenos Aires, Venus y la Luna estarán sobre el horizonte aunque a baja altura pero su brillo permitirá distinguirlas, lo que probablemente no ocurrirá con las Pléyades.
La Luna ya se habrá separado de las Pléyades porque han pasado unas horas desde que se vieron en Europa

Que la madrugada te sea provechosa.


martes, 14 de abril de 2026

Bonitas imágenes para acabar un fin de semana

El cielo nos ofrece frecuentemente espectáculos diversos: desde los eclipses, ocultaciones, conjunción de planetas, presencia de algún cometa brillante, lluvias de meteoros, …

Lo de este próximo domingo día 19 de abril no es uno de esos fenómenos espectaculares, sino algo que podría pasar desapercibido si no nos fijamos bien: la presencia de varios astros de diferente tipo en una reducida zona del cielo: 2 planetas (de brillo muy diferente), la Luna, el cúmulo de las Pléyades,… Algo que no estará tan anunciado pero será más variado y quizás más atractivo.

El día 19 Luna de 2 días junto a las Pléyades, mientras Venus se sitúa cerca y por allí anda también Urano (señalado con una flecha). A la izquierda de la imagen aparece la estrella Aldebarán y las Híades.

Y algo más apartado, al oeste de esa zona, que llamará más la atención y que lleva ya bastante tiempo sorprendiendo a quienes al principio de la noche miran hacia arriba: el planeta Júpiter, muy alto (desde  una latitud media Norte) y extraordinariamente brillante, que todavía estará cercano a las espectaculares constelaciones de invierno que ya nos van diciendo adiós.

Júpiter en todo lo alto, y entre los árboles la constelación de Orión y las brillantes estrellas Proción y Sirio. A la derecha, parcialmente tapado por el árbol, el cúmulo de las Híades con Aldebarán, donde comenzaría la imagen anterior.

Es curioso, que aunque el brillo de Venus es siempre mayor que el de Júpiter, ahora debido a su baja altura (y sobre todo si hay algo de bruma por el horizonte) es el quinto planeta el que más destaca y el que se lleva la mayoría de las miradas.

Y todo esto aderezado con la lluvia de meteoros de las líridas que pueden verse entre el 16 y el 26 de abril pero ya podría aparecer alguna de ellas. La fase lunar el día del máximo (el 22) seguirá siendo fina y se pondrá pronto, con lo que no molestará con su luz y las condiciones serán favorables para la observación.

Una lírida por el Sur de Orión, capturada por Aleksandar Pasaric

Volviendo al principio, el domingo 19 podremos ver a la fina luna junto al cúmulo de las Pléyades, y tal como se recogió en este post esto ocurre todos los meses desde 2024 hasta 2029 aunque con diferente fase y desde distinto lugar. En este caso la fina fase de la Luna podría hacerlo más atractivo, aunque la mejor imagen se verá desde una zona de Siberia en que la Luna aparece rodeada (como incrustada) entre 8 o 9 de las estrellas del cúmulo. 

Preciosa ocultación desde Vorkuta (Siberia) 65º N  67º E, donde en un determinado momento la Luna quedará rodeada o "encerrada" entre 8 de las estrellas más brillantes de las Pléyades, Similar a lo que se vio en Madrid el 1-4-25 , pero en aquella ocasión con una fase menos fotogénica.

Desde la península Ibérica la Luna oculta a un par de estrellas brillantes del cúmulo pero será de día, sobre las 19:30, y aunque en otras circunstancias con un telescopio se podría intentar su observación, la cercanía del Sol lo hace prácticamente imposible.

Siempre es atractivo cuando algún objeto celeste se sitúa en la zona entre Pléyades e Híades porque hace destacar la belleza de éstas, y no es muy infrecuente por estar cerca de la eclíptica.

Así, Los siguientes días, sin ser tan destacadas, se producirán otras circunstancias que no dejan de tener su interés

22-4 La Luna junto a Júpiter en el centro de la constelación de Géminis

En 3 días la Luna se mueve de las Pléyades a Géminis, engorda un poco y se sitúa junto a Júpiter que apenas se movió


23-4 Venus junto a Urano en Tauro, cerca de las pléyades

En este caso es Venus prácticamente el único que se ha movido sobre el fondo estrellado




Aparte de la Luna, está claro que Venus y Júpiter van a ser los animadores del principio de la noche en estos meses.

En esta imagen (de muy mala calidad por las condiciones del cielo y donde se han ampliado los dos en la misma medida) se puede comparar como se veían ambos planetas el día 10. Ahora mismo (y más el día 19) Venus habrá ganado mucho en brillo y altura. ¿suficiente como para competir con Júpiter?


Aquí Venus apenas se distingue pero en la siguiente foto, ya avanzado el crepúsculo y a pesar de la contaminación lumínica, se aprecia claramente.

Bien es cierto que, si las condiciones del cielo son buenas, el segundo planeta destacará como ningún otro al final del crepúsculo, bastante más que Júpiter. Ambos se van aproximando vistos desde la Tierra y a primeros de junio tendrán su conjunción y, uno junto al otro, quedará claro quien domina en brillo.

Actualización 17-4
Efectivamente, ayer mismo con unas condiciones mejores del cielo, Venus (en la zona inferior derecha) y Júpiter (arriba a la izquierda) aparecían dominando claramente el crepúsculo vespertino.

Si en la tediosa tarde del domingo hay claros en el cielo intenta ver a estos dos planetas, a la fina Luna y todo lo demás que darán ánimos para olvidar que se acaba el finde.

Actualización 20-4

Aunque tuvimos algunas nubes, Íñigo Loit Larrañaga consiguió esta bonita imagen de la conjunción de las pléyades con la Luna en la que se aprecia muy bien su luz cenicienta.

Yo tuve el cielo más cubierto, pero en algún momento pudieron verse Venus (en la parte inferior de la imagen) y la Luna: