Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

lunes, 3 de agosto de 2026

El eclipse ya está aquí

 

El fenómeno astronómico de tu vida (probablemente), ya se acerca

Estos días se va agudizando la ansiedad y el deseo de observación de un fenómeno único y el temor de proteger bien a los niños, no sea que…

Probablemente ya habrás elegido un lugar de observación aunque muchos, antes de decidir, están pendientes de las previsiones meteorológicas. A ver qué van anunciando los próximos noticiarios del tiempo.

No son pronósticos reales, sino solo una indicación de lo variable que aún podría ser

Lo cierto es que la previsión que dan hoy mismo, a 9 días del evento, no es en absoluto fiable.

A mí me suelen preguntar en las charlas que he dado sobre el tema, desde dónde lo veré, y lo tengo claro: Ya lo tengo decidido y anunciado desde hace  9  años, el 21-8-2017 cuando fuimos a ver el eclipse en Araúzo de Torre, pueblecito de Burgos a donde suelo ir todos los veranos y encontramos el lugar ideal. Aquel eclipse parcial comenzaba poco antes de la puesta de Sol y llegamos a un punto en la cima de una loma cuya altura del horizonte en la dirección Oeste Noroeste era mínima ¡incluso negativa!.

El grupo que se desplazó al lugar elegido, en el momento de la puesta del Sol eclipsado, cuando según las efemérides ya lo debería haber hecho. El contraluz es a propósito por dos motivos.

“Pues aquí tenemos que volver en 2026. Ir calculando cada año casi a la misma fecha pero un día menos”, de dije al grupo, pensando en el de ahora, que desde allí se verá completo.

Fue una expresión de euforia por haber encontrado ese lugar, pero que se ha reforzado cuando años después he calculado los detalles: Está dentro de la línea de totalidad a solo 8 kilómetros de la línea central, con una duración de la totalidad de 1 minuto y 44 segundos. Desde ese punto se verá el eclipse completo (desde el pueblo faltarán los últimos minutos), y además la experiencia de muchos años me dice que salvo alguna tormenta esporádica, la meteorología suele ser adecuada

Mi lugar de observación, muy cerca de la línea central de totalidad

Y ya llega el momento

Se ha escrito mucho sobre este eclipse y en algunos lugares se aconseja que durante los segundos de la totalidad no se trate de buscar encuadres para una foto ni se intente hacer mediciones. Que son unos segundos para sentir y disfrutar. Intentar un vistazo rápido sobre todo el paisaje pero sin quedarse mirando fijo en ninguna dirección, excepto en el Sol, que se verá negro (en realidad es la Luna)



La posibilidad única de ver la corona, …


El anillo de diamantes cuando el último punto de luz solar resalta inmediatamente antes de la totalidad, o el último después de ésta, que parece una perla en el aro de la fina aparición o desaparición de la corona.


En muchos lugares se resalta la posibilidad de fijarse en los dos anillos de diamantes al principio y final de la totalidad. Pero surge una duda, y es el consejo de utilizar inmediatamente las gafas protectoras en cuanto el primer rayo de Sol vuelve a aparecer. Entonces ¿Cómo veremos los anillos, si con las gafas no se ven y hay que ponerse las gafas?

¿Tan peligroso es el eclipse para la vista?

Es la conclusión que mucha gente ha obtenido por tantos avisos y recomendaciones. Tranquilidad: las consultas de los oftalmólogos no se van a llenar los días siguientes al eclipse.

Quizás se insiste demasiado en la protección. Está claro que se trata de evitar luego problemas oculares, pero curándose en salud, algunos de los consejos que se dan son exagerados.

Se da la impresión de que el Sol es dañino por ser el eclipse, aunque paradógicamente es cuando menos dañino será porque en esos momentos parte de su superficie nos la ocultará la Luna y por ello nos llegará menos radiación. ¿Quién no ha mirado un instante el disco solar cualquier día? Claro, el problema es que durante el eclipse lo miraríamos unas cuantas veces.

Recuerdo mi primer eclipse que pude ver con un amigo, a los 15 años. En aquella época como prácticamente no había otros medios, se decía que había que mirarlo a través de un cristal ahumado. Pues eso hicimos: ahumamos un cristal con un mechero y estuvimos mirando durante más de una hora a turnos. No tuvimos ningún problema ocular, pero ahora este método está demonizado, aunque según las crónicas de eclipses de otras épocas (por ejemplo el que vio Ramón y Cajal en 1860) es el que utilizaban todos porque no había otro mejor.

Aunque ni a Santi ni a mí nos hizo daño, nunca debes usar un cristal ahumado

Unos cuantos años después, cuando aún no había gafas especiales, los expertos ya aconsejaban utilizar filtros de soldador del número 14 (los más oscuros). Ahora mismo las opiniones están divididas, pero predominan quienes lo desaconsejan.

Filtros de soldador. En mi opinión sus distintas graduaciones los hacen mucho más adecuados que las gafas, al poder adaptarse a diferentes situaciones.


Parece ser que el famoso astrónomo francés de los siglos XIX-XX Camille Flammarion cuando tenía solo 4 años observó un eclipse solar en el agua recogida en un caldero que su madre le preparó. A pesar de ello Flammarion fue un perspicaz observador toda su vida sin problemas oculares.

Aunque el agua del cubo refleje la imagen del Sol, no debe utilizarse este método porque hoy tenemos otros mejores

Hay una pregunta que parece que nadie se ha hecho, o al menos nadie ha dado una respuesta: ¿Qué hacer si hay neblina, o nubes tenues que las gafas nos impiden ver el Sol pero es visible a simple vista? Es una situación muy frecuente que provocaría enorme frustración si hacemos caso a la frase tan cacareada “¡Excepto en la totalidad utiliza las gafas!” Esto estaba solucionado con los filtros de soldador de diferentes intensidades, pero con los consejos actuales y la dificultad hoy de encontrar esos filtros… Yo desde luego si se da ese caso miraré directamente (Esto haz como si no estuviera escrito, como que yo nunca lo he dicho). 

Un ejemplo de esta circunstancia la tuvimos en el mencionado 21-8-2017. Todos miramos sin gafas la magnífica puesta de un Sol parcialmente eclipsado porque con gafas no se veía nada, y nadie tuvo luego ningún problema.


Existen unas personas que  practican una técnica pseudocientífica y de bienestar llamada sungazing o contemplación solar y observan directamente el Sol todos los días desde una hora antes de la puesta (o una hora después de la salida), con lo que supuestamente absorben energía vital y mejoran su salud. Serán ciertos estos beneficios o no, pero deberían estar todas con problemas graves de visión. O si no lo están, precisamente nuestro eclipse, desde la totalidad hasta el final ocurre a esa hora en la mayoría de los lugares. ¿Qué debemos hacer?


Dos casos reales:

Hace unos años se difundió una noticia de un grupo de jóvenes que hicieron una apuesta (un día que no hubo eclipse) a ver quien aguantaba más tiempo mirando el Sol. No recuerdo el tiempo del ganador, pero 3 de ellos acabaron al día siguiente en el hospital. A dos les dieron el alta un par de días después con cierto tratamiento pero el ganador tuvo que esperar varios meses hasta curarse de la retinopatía que le produjo su "hazaña", pero aparentemente curado.

Una de las charlas que he dado sobre el eclipse fue en el colegio de médicos de Guipúzcoa. Se organizó de manera que un oftalmólogo participara también como ponente y presentó 3 casos de pacientes suyos que habían padecido retinopatía solar. En todos los casos la curación fue total.

Por supuesto no quiero decir que dejes de usar las gafas (yo las usaré) pero que no estaría de más que se explicaran las cosas de manera correcta.

Bueno, yo no las usaré durante unos instantes al principio y final de la totalidad intentando ver los anillos de diamantes y me las quitaré brevemente si la bruma me impide ver el Sol.

No entiendo cómo se habla y se ponen imágenes de los anillos de diamantes, si son imposibles de ver utilizando los consejos de uso de las gafas “en cuanto aparezca nuevamente el sol vuelve a ponértelas".

No me hagas caso

Bueno, esto son solo mis opiniones basadas  en mis experiencias y datos fiables que he encontrado por ahí. Pero todo el mundo puede equivocarse, y por ello te aconsejo que, por si acaso, sigas las instrucciones que los medios oficiales han dado para proteger tu vista.


Métodos seguros:

Lo que no admite lugar a dudas, y es lógico, es que los métodos de proyección son totalmente seguros porque no miraremos el Sol sino a su imagen proyectada en otro lugar.

Esto puede hacerse con un telescopio, con unos prismáticos, con un pequeño espejo, con una caja de cartón a la que se ha hecho un agujero, por medio de los agujeros realizados en una cartulina, o en la sombra de los árboles que como si fuera un efecto mágico parece que llenan el suelo de lunas de luz. Es el efecto “Pinhole”, una de las cosas más sorprendentes que pueden verse durante un eclipse de Sol.

La imagen se proyecta sobre una pantalla. Nunca hay que mirar por el ocular

Pero si vamos a proyectar la imagen del Sol mediante un telescopio o unos prismáticos debe haber una persona responsable de manera continua junto al instrumento, no sea que a algún niño se le ocurra mirar por el ocular, y eso sí es tremendamente dañino.

Durante la fase parcial las sombras de los árboles, una espumadera o una cartulina que hemos agujereado según un dibujo esquemático nos dan múltiples imágenes del Sol.

domingo, 19 de julio de 2026

Reloj de sol esférico

 

Debido al tema de actualidad del eclipse, he estado muy liado preparando e impartiendo charlas, pero no quiero dejar pasar más tiempo sin actualizar este blog, y hoy voy a presentaros un nuevo reloj de sol.

Ya he escrito unos cuantos artículos sobre diferentes tipos de relojes solares, tanto varios de apariencia muy extraña que yo mismo diseñé, como de otros más convencionales que pueden encontrarse por ahí.

Hoy le toca el turno al reloj esférico, que aunque no es muy frecuente, aparece en algunos elementos significativos o monumentos.

Reloj esférico en el parque de "La Ciudadela" de Barcelona

Este tipo de reloj tiene algunas similitudes con el reloj cilíndrico externo, porque al igual que en aquel no hay un gnomon cuya sombra nos indique la hora, sino que ésta viene determinada por la separación de la parte iluminada y la parte sombreada en una superficie curva que ella misma proyecta.

Relojes cilíndrico externo y esférico, elaborados por alumnado y profesorado del instituto "Angela Figuera" de Sestao

Pero aunque pudiera parecer que ambos son muy similares y su trazado análogo, no lo son tanto:

En el cilíndrico externo hay que colocar el cilindro con el eje paralelo al eje terrestre (norte-sur y con la inclinación de la latitud) y una vez así situado las líneas horarias eran rectas paralelas al eje del cilindro y separadas 15º entre sí.

Pero en este otro, no tiene sentido preguntarse cual será la colocación previa de la esfera sobre la que marcaremos las horas (una esfera es una esfera y no está orientada hacia ningún lado) y en todo caso debería colocarse adecuadamente una vez trazadas las marcas horarias, que son simplemente puntos.

Pero si es muy pesada (las esferas más habituales suelen ser de piedra u hormigón) siempre será mejor colocarla en su emplazamiento definitivo (un lugar soleado) y luego marcar las horas. Estas deberán ir en un círculo máximo paralelo al ecuador terrestre, es decir situado en un plano con una inclinación igual a la colatitud.

Cada marca horaria será un punto situado en dicho círculo, separadas por 15º, y la marca más alta indica tanto las 6 como las 18.

Este tipo de reloj completaría muy bien la instalación de un globo terráqueo paralelo tal como se hizo en la bola de Piquío en Santander, que se recoge en esta imagen:

Por analogía con el cilíndrico pudiera pensarse en un primer momento que las líneas horarias irían sobre los meridianos, pero así solo valdría en los equinoccios en que la sombra pasa por los polos. pero no en cualquier otra fecha, como puede apreciarse en la foto anterior.

En el esférico solo hay puntos que indican las horas, pero no líneas horarias, ya que en diferente fecha a una misma hora la separación zona sombría-zona iluminada se sitúa en diferentes posiciones.


En ambos casos el reloj marca las 13 porque la sombra pasa por ese punto, pero según la fecha el borde de la zona sombreada es diferente.
Como referencias, se ha colocado el círculo polar y el meridiano de esa hora en un globo paralelo correspondiente




Este reloj solar esférico no deja de ser curioso, no es muy frecuente encontrarlo pero su funcionamiento e interpretación es sencillo. Otra cosa es que nos decidamos a hacerlo: Aunque el trazado de las marcas horarias puede plantearse de diferentes maneras, siempre tendrá una cierta dificultad si tenemos que hacerlo directamente sobre la esfera.

Un método puede ser marcarlas previamente sobre un cartón plano en el que hayamos hecho una abertura redonda que encaje en nuestra esfera. El trazado cada 15º será más fácil utilizando un transportador y luego habrá que considerar en qué posición o inclinación, y en qué dirección, lo colocamos junto a la esfera.

En el siguiente gráfico sugiero un método:


Sobre un soporte marcado con los 3 planos de aristas marrones, la clave es calcular el centro c del agujero azul donde se colocará la esfera apoyada en la misma base que el soporte. Para ello se calcula la distancia d que va desde la base hasta el punto c. según la fórmula que aparece recuadrada.

En el exterior de la circunferencia azul se trazan los puntos horarios cada 15º como se ha dicho, a partir de un transportador de ángulos. 


Se recorta la circunferencia en el cartón, donde se colocará la esfera tal como aparece en el gráfico de la fórmula:

Colocando la esfera en el hueco de la manera indicada antes, una vez inclinado el plano con las marcas, se trasladan a la misma esas marcas horarias


Aunque en la circunferencia máxima se han indicado los puntos horarios y por encima de ellas los números (números romanos), se ha dibujado así para una mejor visibilidad en este gráfico pero lo más habitual es trazar esos números en la propia circunferencia.


En cuanto a la cantidad de horas que hay que poner, teniendo en cuenta que en cualquier momento hay dos indicadores (comienzo y final de la sombra), es suficiente la mitad superior de la circunferencia: de 12 a 18 y de 6 a 12.  

A veces se ponen más al principio y al final en las zonas inferiores, o duplicadas en la parte superior. Todo depende de la latitud (cuanto más extrema, en fechas de primavera y verano el día será más largo), no son imprescindibles porque sin ellas tenemos la hora al principio o al final de la sombra, y esto es análogo a las marcas de las horas en el citado reloj cilíndrico externo, como aparece explicado al final de ese artículo, pero teniendo en cuenta (tal como se ha dicho) que aquí no habrá líneas horarias sino solo puntos.

A modo de ejemplo, añado tres casos para diferentes latitudes:


En estos lugares hay fechas en que cada día tiene 24 horas de Sol. Podrían trazarse solo las horas en azul, que indicarían el comienzo de las sombras, pero también se pueden poner las rojas, del final de las sombras.

En el ecuador todos los días tienen 12 horas, con lo que las marcas del comienzo y final de las sombras solo se superponen en las 6 y 18:
Para latitudes medias

 El número de horas que se solapan (rojas con azules) depende de la latitud. Por ejemplo para 40º serían solo las 6 con las 18 y las 7 con las 19.

Para el hemisferio sur, en todo lo recogido en este post solo hay que cambiar el sentido del avance de las horas.



sábado, 27 de junio de 2026

¿Eclipse nublado? También habrá espectáculo

-¿Y si el día del eclipse el cielo se nubla?

Ya va quedando menos tiempo para el eclipse y el tema de elegir una localización adecuada es sustituído por esta pregunta, que uno se hace por lo bajo, y temiendo que le llamen agorero.

Pues hay que decir que si se nubla no estará todo perdido, y que incluso una de las consecuencias de los eclipses totales saldrá reforzada.

-¿Es una tomadura de pelo? 

En absoluto: Hay una frase que circula mucho entre los aficionados a observar el cielo: “Un eclipse total de Sol es el fenómeno natural más impresionante y todo el mundo debería observarlo alguna vez en su vida

Parece que fue pronunciada por el famoso astrónomo francés Camille Flammarion en 1900 tras observar el eclipse total desde Elche.

Flammarion y sus colegas en Elche

Pero ¿Qué tiene un eclipse total para ser el fenómeno más impresionante…    ? ¿Qué aspectos se pueden remarcar cuando se produce un eclipse total de Sol y que nos hagan valorar que el cielo esté despejado?

Entre otros, quizás los más destacados serían:

- Durante la fase de totalidad puede verse "el sol negro":

En realidad el disco que se ve negro es la Luna, pero al aparecer en el lugar donde está el Sol, recibe ese nombre.

- La corona solar


La capa externa del Sol, esa zona irregular que sorprendentemente está a una mucho mayor temperatura que la superficie esférica del astro (fotosfera), solamente puede verse sin instrumentos en un eclipse total

- El anillo de diamantes

Es el nombre que recibe esta imagen que muestra el último rayo de Sol antes de la totalidad o el primero al acabar la misma, y que recuerda a un anillo con una perla.

- Las perlas de Baily

Algo similar a lo anterior: como la superficie de la Luna no es una esfera perfecta, sino salpicada por cráteres y montes a veces, sobre todo cuando el tamaño aparente de la Luna es solo un poco mayor, el Sol se cuela por varios de ellos y su destello puede parecer un collar de perlas.

 - La bajada de la temperatura                                   

La variación de varios grados, es perfectamente perceptible y medible con un termómetro

- La reacción de algunos animales


Según algunos testigos, la mayoría de animales se comportan como si llegase la noche: casi todos los pájaros se callan o las gallinas, que rápidamente van a acostarse para pocos minutos después oír el canto del gallo cuando acaba la fase total y salir nuevamente del gallinero.

- La noche en pleno día

Durante unos minutos oscurece, para volver a la luminosidad del día nuevamente.


Más o menos, sería la secuencia recogida en este vídeo:


Ese oscurecimiento siempre se aprecia en un eclipse total, en cualesquiera condiciones.

Las 4 primeras circunstancias solo se verán si el cielo está despejado, pero las 3 últimas se apreciarán siempre. Y ¿Cuál de las 7 es más llamativa? Yo creo que la última, sin ninguna duda. Las primeras las hemos visto en fotos, y ya sabemos cómo son. El verlas en realidad será eso de “prueba conseguida” o "el cromo que nos faltaba en la colección", pero no nos aportará mucho de sorpresa o emoción.

Pero el que en pleno día casi de repente oscurezca y al poco tiempo vuelva a hacerse de día, eso sí que hay que vivirlo, sentirlo  y dejarse sorprender.

Aunque el horizonte lejano puede permanecer iluminado, La sensación de oscuridad que envuelve todo aunque no sea igual que la de una noche real, la sorpresa de su rápida aparición y desaparición en nuestro entorno… Y eso, aunque pueda parecer extraño, no nos lo quitarán las nubes.

Además, esa breve noche será más oscura si el cielo está nublado. Entonces sí se parecerá más a una noche que esa especie de crepúsculo que nos proporcionará el cielo despejado, como se puede apreciar en el siguiente gráfico.

Imágenes aproximadas en el momento del eclipse total en un cielo despejado y en otro cubierto

Las simulaciones en estas imágenes y vídeos tienen solo un objetivo didáctico. La mayor o menor oscuridad depende de varios factores, como la humedad del ambiente, la rapidez con que ocurren, incluso en gran medida del criterio personal de quienes lo observen y el cambio de luminosidad sentida por la adecuación de la pupila.

Las imágenes que se puedan captar con una cámara fotográfica dependen totalmente de si se hacen siempre con la misma exposición (darán una diferencia muy grande de unas a otras) o de si la exposición es automática. Por ejemplo, estas dos fotos reales con pocos días de diferencia, y la misma exposición, una con el cielo nublado y la otra dando el Sol. Un observador presencial diría que la diferencia está exagerada, porque el ojo se adapta y ve menos contraste. Por supuesto aquí no hay eclipse, pero ayuda a ver el contraste nublado-soleado


 

A continuación, un ejemplo más completo con el principio, el medio y el final del eclipse tanto despejado como cubierto, en imágenes y en vídeo:

Las imágenes de la izquierda en cada pareja simulan un cielo despejado y las de la derecha cubierto de nubes 

En una simulación con un vídeo:


He visto varios eclipses totales y el que más me impresionó fue el de 1999 desde Compiégne (Francia) cuando las nubes nos cubrieron todo el cielo, ya pensábamos que no íbamos a ver nada y de repente comenzó a oscurecer y oscurecer.

En otro que vi en Antalia (Turquía) las condiciones fueron perfectas, el cielo despejado, todo muy bien, en su momento… pero le faltó algo de emoción y oscuridad que incluso le llevó a un compañero de viaje a preguntar  -“¿Cuándo se hace de noche?”.  -Esto es; ya estamos en el total.  -“Pues esto no es de noche. Me han engañado. Que me devuelvan el dinero del viaje

Es posible que casi toda la población de la franja de totalidad sea testigo del eclipse. Aunque no esté interesada en el tema, aunque los montes le tapen el Sol. Se ha hablado mucho de calcular el lugar de observación de manera que dé el Sol en el momento justo. Pero ¿Qué pasa si nos hemos equivocado? ¿o si alguien pasa de moverse hasta donde se vea el Sol eclipsado totalmente? La situación no dejará de ser curiosa:

¿Una extraña secuencia con el Sol ya ocultado?

En este vídeo se aprecia mejor toda la secuencia:


Otra dificultad la encontrarán quienes por cualquier motivo no puedan salir de casa, aunque ellos también notarán el eclipse. Imaginemos una persona que vive en la zona de totalidad pero no puede ni salir a la calle porque esté enferma o impedida, o cuidando a alguien que lo está. O alguien que está en su horario laboral y no le permiten abandonar el centro de trabajo. 

A pesar de ello a través de una ventana notará el oscurecimiento aunque no vea el Sol. Y lo notará más si está nublado.   


Sé que muy posiblemente no estarás de acuerdo conmigo. Que quieres imperiosamente que el día del eclipse esté despejado para ver el fenómeno en todo su esplendor (yo también), pero no está en tu mano ni en la mía el que así sea. 

Si las previsiones meteorológicas en la víspera no son buenas en el lugar elegido y a donde ya has acudido, puedes intentar coger el coche y hacer kilómetros. Pero yo no lo haría entre otros motivos por los problemas de atascos en el tráfico que sin duda se producirán. Puede ocurrir que esas previsiones no sean correctas, pero si lo son disfruta de la oscuridad del momento clave del eclipse.

Además en esta ocasión y de manera excepcional, si la primera oportunidad nos falla, tendremos una segunda en poco menos de un año, en el Sur de la península. Una segunda oportunidad que además será mucho mayor en su fase total, llegando a durar más de 4 minutos en la punta de Tarifa y más de 6 en zonas del norte de África. Lugares en que es más improbable que el cielo se nuble.

viernes, 19 de junio de 2026

Imágenes de una conjunción

 

Este post es diferente a los habituales porque fundamentalmente contiene imágenes y poco texto.

El objetivo inicial, que era ilustrar el post anterior en que se describía la conjunción de Venus y Júpiter con imágenes reales creo que no lo he conseguido plenamente. No son las mejores fotos posibles, pero son las que he podido obtener yo los días que la climatología ha sido propicia y algunas pueden ser indicativas o curiosas. 

10-6 Los dos planetas en un hueco de la nube.
Esta foto tiene anécdota porque la densa y única nube impedía la visión de los planetas, y yo pacientemente observaba a ver si se movía hacia arriba o abajo. Hasta que en un momento se abrió por el medio ¡justo donde estaban los planetas! Contada la historia en un grupo de wh., alguien me dijo que "Como Moisés" que pudo abrir el camino. Y ya me han hecho encargos para el 12 de agosto, je, je.

Para mejorar en gran manera el resultado final del post he recurrido a varios compañeros que me han pasado las imágenes que ellos obtuvieron los días que la Luna pasó por allí, mucho más fotogénicas, y que recojo al final del post.

La situación era interesante no solo por la conjunción de los dos planetas más brillantes, sino también por la situación en línea de 3 planetas (la mejor de Mercurio de todo el año en el hemisferio norte), y el paso por la zona de la Luna en fase muy fina.

En realidad este post lo he elaborado fundamentalmente para mi; para recoger esta serie de fotos y que no queden desperdigadas por ahí. Y también para valorar las de otros compañeros.

Por orden cronológico:

31-5 Bilbao.  Venus bastante separado todavía de Júpiter, debajo de las estrellas Cástor y Póllux
Como siempre que aparece, Venus es el más brillante.


1-6 Bilbao. Solo un día después, ya están un poco más cercanos


7-6 Somo (Cantabria) Dos días antes de la máxima aproximación, ya aparecen a la misma altura poco antes de ponerse 

10-6 Bilbao. El mismo día de la primera foto pero casi una hora antes. Las nubes entonces no molestaban en las proximidades de los planetas (en la imagen situados en la zona superior), aunque la claridad del crepúsculo hacía difícil su observación.


    
11-6 Somo. Aparece Mercurio un poco por encima del horizonte, y las etiquetas ahora que están todos

                               
12-6 Somo. Muy parecido al día anterior, pero puede apreciarse una mayor distancia entre Venus y Júpiter.


14-6. En esta no sale Júpiter (ocultado detrás de la nube), pero sí aparece Mercurio en la zona inferior derecha de la imagen.

Esto es lo que yo pude obtener, y a continuación las posiciones sucesivas de los dos planetas obtenidas a partir de las imágenes con la referencia de las dos estrellas brillantes de Géminis:

Aunque pudiera parecer que Júpiter estaba retrogradando al verse cada día más cerca del horizonte oeste, en realidad esto era consecuencia de la traslación de la Tierra y el planeta se movía lentamente en sentido directo, pero el movimiento de Venus en el mismo sentido y mucho más rápido podía confundir. De hecho podría decirse que exagerando los tiempos Venus pasó como una exhalación a lado de Júpiter.

Pero falta lo mejor: Las posiciones de los planetas los días 16 y 17 de Junio acompañadas de la fina Luna. El día 16 se situó junto a Mercurio y el 17 al lado de Venus. 

Danel Madariaga de la AAV obtuvo esta bonita imagen el día 16 en la que el esquivo planeta Mercurio estuvo cerca de la Luna

En esta imagen de Giovanni Passala obtenida también el día 16, además de situarse la Luna junto a Mercurio, aparecen Júpiter y Venus en línea con él.



En esta espectacular imagen obtenida el día 17 en Málaga por Sebastián Cardenete de ApEA aparece la Luna de menos de 3 días junto al brillante Venus

En esta imagen de Francisco Gálvez del Aula del Cielo, se ven todos los protagonistas del atardecer del día 17: De arriba a abajo Venus, la Luna, Júpiter y Mercurio.


 ¿Y la Luna junto a Júpiter? Pues si, observado desde Australia. Si aquí de un día a otro pasó de estar junto a Mercurio a estar junto a Venus, y Júpiter estaba en el medio, necesitaría medio día para llegar a él. Pero no he podido encontrar ninguna imagen desde allí.

Actualización
Pues si: Noeleen-Lowndes ha publicado en Spaceweather.com una foto obtenida en Australia el día 17, donde se ve a la Luna más cerca de Júpiter que de Venus o Mercurio: