Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

sábado, 22 de abril de 2017

La hora de los relojes de sol

¿Qué hora es?

Hace unos días llegó ésto a uno de los grupos de whatsapp de la Agrupación Astronómica Vizcaína, enviado por un colega que estaba de vacaciones por el Mediterráneo.

Lo cierto es que la respuesta no era tan fácil como a primera vista pudiera parecer porque los relojes solares indican la hora solar verdadera del lugar donde están situados, que aunque en épocas pasadas era la hora oficial, ya no lo es. Además la diferencia entre ambas no es fija, sino que depende del lugar y de la fecha.

Además de la de Manolo, que fue la primera, estos días de vacaciones que para mí terminan mañana, he recibido muchas más fotos de relojes de sol que algunos de mis amigos han ido encontrando en sus viajes, porque saben que los colecciono.

No sé si ellos se habrán hecho esa misma pregunta, pero puedes hacer una prueba:
Si un día soleado nos situamos junto a uno de estos relojes y nos fijamos en las personas que se acerquen por allí, veremos un gesto muy repetido:
Alguien se para delante del reloj de sol, lo observa y casi inmediatamente mira a su reloj de pulsera o a su teléfono móvil y hace un gesto de extrañeza como indicando que algo no cuadra.

Si vives en España, habrás oído muchas veces que la diferencia entre la hora civil (la oficial que marcan nuestros relojes) y la solar (que indican los relojes de sol) es de una hora en invierno y 2 con el horario de verano. O sea, que cuando Manolo sacó la foto deberían ser más o menos las 13:10.   Pero no.
Esa es una referencia promedio para lugares de este país situados en el meridiano de Greenwich pero que pueden variar mucho, hasta 32 minutos más o 51 menos, en casos extremos para algunos lugares de la geografía española y en determinadas fechas.

En este caso eran las 12:56. Lo calculé (afortunadamente el dato de la longitud geográfica que necesitaba para ello aparece en la parte superior del reloj) y le mandé la respuesta:

Si no te interesa conocer los motivos de estos extraños cálculos pero quieres saber como hacer la corrección en cualquier otro caso, te sugiero que te saltes los dos siguientes apartados y pases directamente al punto “Correcciones concretas a realizar …”

- ¿Por qué esas diferencias?


Como he dicho al principio, los relojes de Sol clásicos indican la hora solar verdadera local, que era la hora oficial cuado estos instrumentos tenían la función de marcar la hora, hace ya varios siglos. En cada localidad la hora era diferente y en latitudes cercanas a 40º, por ejemplo, con solo moverse unos 25 kilómetros hacia el Este o el Oeste esa diferencia llegaba a un minuto.

A mediodía, (en el momento medio entre la salida y la puesta de sol) marcan las 12, cuando el astro rey alcanza la mayor altura de todo el día (culmina),  y se encuentra exactamente en dirección Sur.

Pero  hoy la cosa ha cambiado. La posición del Sol ya no está de acuerdo con la de nuestros relojes y para saber la hora ya no usamos los relojes de sol porque tenemos muchos instrumentos o lugares donde poder leerla.

Por poner un ejemplo que explique esta necesaria discordancia: En un determinado momento, los relojes actuales marcan la misma hora en Galicia que en Baleares y también la misma que en Alemania o Polonia; pero relojes de sol colocados en esos lugares marcarán una hora muy distinta porque  el Sol culmina en las regiones orientales de Polonia unas 2 horas antes que en Galicia, en lugares de Alemania hora y media antes y en Baleares unos 45 minutos antes.

Este es uno de los motivos por los que la corrección es diferente según el lugar.

A la hora de hacer el cambio entre los horarios de los relojes que usamos actualmente y los solares hay otro asunto más: la llamada ecuación del tiempo, que proporciona un valor diferente según la fecha porque esto también influye.
Lo expliqué hace unos meses en anexo final del post titulado “Por Santa Lucía alarga el día”  , pero no es un tema muy evidente, y si no te gusta sumergirte en detalles técnicos te aconsejo que en un principio prescindas de ello y sigas la historia.

- Circunstancias que fueron provocando el desacuerdo entre los relojes a lo largo del tiempo.

Como se ha dicho y repetido, originariamente la hora oficial era la hora solar, y en cada lugar era diferente, pero diversas circunstancias fueron modificando la situación:

a) Cuando en el siglo XVIII los relojes mecánicos fueron alcanzando suficiente precisión  y proliferaron en iglesias y palacios sustituyendo a los relojes solares, fue evidente que unos y otros no iban a la par porque el Sol no tarda siempre 24 horas exactas entre dos culminaciones consecutivas debido a las circunstancias que originan la mencionada ecuación del tiempo.
En la torre de la catedral de Girona ha quedado plasmada una muestra de la sustitución de los relojes solares por los mecánicos que eran más regulares aunque no más exactos, y funcionaban aunque estuviera nublado. Aquí ni se molestaron en borrar los restos del antiguo.
En cada lugar la hora solar verdadera local de los relojes solares fue sustituida por la hora solar media local que marcaban los relojes mecánicos. Según la fecha esta diferencia es distinta y su acumulación (en un solo día la diferencia es menor de 30 segundos) produce un desajuste máximo de 16 minutos los primeros días de noviembre.

b) En el siglo XIX las diferentes horas de las distintas localidades originaban problemas en los horarios de los ferrocarriles y las comunicaciones telegráficas por lo que fue necesario unificarlas en cada país. En España en principio se adoptó la hora solar de Madrid para elaborar los horarios de los trenes, con lo que de alguna manera esa era la hora oficial en todo el territorio y los relojes solares de lugares situados al Oeste del meridiano de Madrid empezaron a ir retrasados y los más orientales se quedaron adelantados respecto a esa hora.


c) El uno de enero de1901se sustituyó la hora de Madrid por la de Greenwich. Todos los relojes solares del país adquirieron un retraso de 15 minutos que se añadió a la diferencia acumulada que se ha citado en los apartados anteriores.

El primer día del siglo XX el reloj de la puerta del Sol, que desde su inauguración en 1866 había indicado la hora de Madrid, dejó de hacerlo al ser adelantado para adaptarse a la de Greenwich.
d) Desde que se comenzó a realizar el cambio de horario estacional (en España en 1918 pero no todos los años), durante la parte del año en que está en vigor el horario de verano la diferencia entre relojes solares y mecánicos sufre un salto añadido de una hora más.

e) En muchos países por razones políticas, administrativas o económicas en determinados momentos se modificó la zona horaria. Concretamente en España en 1940 el gobierno del general Franco decidió pasarse al huso horario de sus amigos alemanes que lo habían implantado también en Francia después de la invasión en la contienda militar, con lo que los relojes de Sol acumularon una hora más de retraso.

El proceso obviamente ha sido distinto en cada país que haya cambiado de huso horario y todo ello está repleto de curiosidades y anécdotas que sería imposible de recoger exhaustivamente.


- Correcciones concretas a realizar a partir de la hora del reloj solar.

Si un reloj solar está trazado y colocado correctamente, a partir de la hora que marque puede calcularse la hora civil exacta pero hay que realizar nada menos que 3 ajustes, que en realidad pueden considerarse que son 4 porque el valor del primero varía según que en esa fecha y en ese lugar esté en vigor el horario de verano o no.

Indicaciones para calcular la hora oficial colocadas junto a uno de los relojes solares del Aula de Astronomía de Durango.

1- A la hora que marca el reloj de sol hay que sumar (o restar) la zona horaria UTC en la que se encuentra el lugar:

Mapas de las zonas horarias, cuando no están en vigor los horarios de verano
Si no hay horario de verano, España (excepto Canarias) está en la zona UTC+1 por lo que hay que sumar una hora. Por ejemplo en Uruguay o Argentina hay que restar 3 horas (zona UTC-3)  o en Nepal, por citar un ejemplo curioso, sumar 5 horas y 45 minutos (zona UTC+5:45).
Es estas fechas en que publico esto en España está implantado el horario de verano y se usa la zona UTC+2, por lo que hay que sumar 2 horas pero en Canarias solo una, porque ahora corresponde ahí la zona UTC+1

2- Sumar la longitud geográfica en grados multiplicada por 4 minutos de tiempo si es longitud W o restar si es Este.
Por ejemplo: Para Menorca (longitud 4º E) restar 16 minutos
Para Bilbao (longitud 3º W) sumar 12 minutos
Para Las Palmas de Gran Canaria (longitud 15.5º E) sumar una hora y 2 minutos
Para Montevideo (longitud 56 W) sumar 224 minutos, es decir 3 horas y 44 minutos

Si un lugar está en el huso horario que le corresponde y no se ha adoptado el horario de verano, los apartados 1 y 2 se resumirían en sumar o restar solamente la diferencia de longitud con el meridiano del centro del huso horario (los mencionados 4 minutos de tiempo por cada grado de diferencia de longitud)
Por ejemplo en Río de Janeiro que en horario de invierno (actualmente) está en el huso que le corresponde (Zona UTC -3) es más cómodo para el cálculo tener en cuenta la diferencia entre su longitud geográfica (44º W) con la del centro del huso: (45º W). Un solo grado al Este supone que a lo que marquen los relojes solares allí ubicados se deberá restar 4 minutos en total por las circunstancias recogidas en los apartados 1 y 2.

3- Sumar o restar unos minutos correspondientes a la ecuación del tiempo, según el siguiente gráfico que, como ya he dicho antes, expliqué en otro post de este blog.

En el ejemplo del reloj del whatsapp de mi amigo Manolo, el 7 de abril, hay que sumar otros 2 minutos por este motivo, tal como he trazado en el gráfico.

Con todo, en el citado ejemplo, habrá que sumar una hora y 46 minutos (1h +1h-16m+2m)
               

- No siempre hay que calcular

Aunque parezca que este proceso de ajuste de la hora es demasiado laborioso, también es posible elaborar un reloj solar que nos proporciones directamente la hora oficial, incluyendo todos los cálculos citados dentro de su trazado.

No es muy habitual porque se suele seguir la línea clásica de los antiguos relojes que no necesitaban corrección, pero a veces se hace, como en éste que elaboré con mi alumnado del Instituto de Sestao en 1990 en que se incluyeron incluso los cambios de horario estacionales.
Este reloj solar indica directamente la hora oficial, aunque su lectura no sea tan inmediata y requiera unas mínimas instrucciones. Cuando se hizo la foto el trazado aún no se había completado.

- Más exactos que cualquier otro tipo de reloj

Aunque para saber la hora exacta a partir de un reloj de sol haya que hacer tantos arreglos o trazar unas extrañas líneas, lo cierto es que este tipo de reloj es más preciso que uno mecánico o electrónico aunque solo funcione los días soleados.

Aunque podría ocurrir que, por falta de exactitud total en su trazado o colocación, después de haber hecho los cálculos indicados comprobásemos que hoy mismo atrasara un par de minutos, por decir algo, dentro de un año o una década seguirá atrasando eso mismo mientras que tu reloj de pulsera si no lo tocas se habrá desajustado mucho más.

Incluso los relojes atómicos que son enormemente precisos deben ser ajustados de acuerdo con la posición del Sol, porque la Tierra no es tan uniforme como ellos en su rotación. Cuando no están de acuerdo se corrige el reloj atómico por medio de los segundos intercalares, como expliqué en el post "Midiendo el tiempo";  pero un reloj de sol nunca habrá que corregirlo porque la posición del astro rey es la referencia.


- Pero cuidado, que puede haber más

Podría ocurrir que encontrásemos por ahí un reloj de sol, hiciésemos cuidadosamente todas las correcciones citadas pero obtuviéramos valores muy erróneos porque el reloj solar no esté correctamente elaborado o situado.
Hay muchísimos casos. Los menos y más leves en relojes de hace siglos, cuando no se necesitaba mucha precisión en los horarios y aunque no fueran muy exactos cumplían su función. Junto a una mayoría de relojes solares antiguos bastante precisos se pueden encontrar otros que no lo son tanto.

Pero los errores más flagrantes se dan en algunos relojes elaborados recientemente, a veces en elementos monumentales de gran coste económico, en los que  no se ha cuidado el rigor técnico o no se han tenido en cuenta algunos criterios básicos.
Aunque a veces el error es de bulto, el hecho de que continúen impertérritos sin que llamen la atención ni le saquen los colores al responsable del desaguisado puede ser explicable en ocasiones porque la gente sabe que la hora solar no es la misma que la que marca su reloj de pulsera o su teléfono móvil pero no conoce cual debe ser la diferencia.

Porque en el tema de los relojes de Sol, podría publicarse una obra mucho más extensa que aquella “Antología del disparate” que recogía respuestas estrafalarias en exámenes de escolares.

Como muestra voy a citar solo dos casos que por su relevancia me llamaron especialmente la atención cuando los encontré, y que incumplen claramente la regla de oro de los relojes de sol, tal como expliqué en el post "La varilla torcida"

- Un ejemplo claro de despropósito, por el magnífico trabajo artístico y de trazado, casi una obra escultórica en bronce, y el lugar emblemático en que está situado, es el reloj solar del Museo de la Cosmonaútica de Moscú. 
Aunque el reloj está impecablemente elaborado, se ha colocado apreciablemete desviado respecto a la orientación correcta.
Tal como puede comprobarse in situ o con ayuda de google maps, el plano del gnomon cuya sombra marca la hora y que necesariamente debe estar orientado Norte-Sur, casi en la dirección de la espectacular aguja-icono del museo, se encuentra muy desviado.
¿Es posible que los encargados de su colocación lo situaran de manera que indicase la misma hora que su reloj de pulsera, no hubiera allí en ese momento ningún técnico experto y tampoco luego nadie lo haya denunciado?

- En el Sur de Gran Canaria puede verse este reloj solar monumental, impresionante, bien elaborado, … pero por su colocación sería más adecuada por ejemplo para una latitud de Europa septentrional muy diferente que la de Canarias ya que aquí habría que inclinar todo el conjunto ¡más de 30 grados! para que fuera correcto.

Reloj solar situado San Agustín en la zona de Maspalomas (Gran Canaria) , con la indicación aproximada de lo que debiera ser su colocación correcta.
¿Realizado por algún gnomonista extranjero inexperto sin darse cuenta que lo que valía para su pueblo es totalmente erróneo en Canarias? ¿O alguien que simplemente copió en detalle lo que vio a miles de kilómetros sin adecuarlo a su ubicación? ¿O que confundió la latitud con la colatitud? Como en el caso anterior, solo son varias suposiciones.

Efectivamente. No borro lo anterior porque escrito estaba pero, después de publicar el post acabo de encontrar el dato del autor del reloj de San Agustín que se erigió hace ya más de 40 años: un arquitecto Noruego.  https://maspalomasahora.com/not/24157/

sábado, 8 de abril de 2017

A los planetas les gustan los números enteros, a los asteroides no.

Resonancias (1)

En este artículo se recogen unas circunstancias curiosas relacionadas con los periodos de traslación de algunos astros que en principio podrían hacer pensar en elucubraciones que entrarían en el ámbito de la pseudociencia de la numerología, pero no lo son.

Tampoco son casualidades numéricas como lo que conté recientemente en el post titulado “El planeta PI”, aunque en un principio también podría parecerlo,
Simplemente se trata de consecuencias directas del fenómeno físico de las resonancias y aunque en el pasado algunos pensaran en aspectos mágicos o esotéricos, está claro que se deben la acción de la fuerza gravitatoria.


A los planetas les gustan los números enteros.



El pasado día 25 de marzo Venus estuvo en conjunción inferior. Eso ya lo comenté en su día, incluso creo que fui un poco pesado con el tema.
Conjunción inferior de Venus

El término “conjunción inferior” significa que la Tierra, Venus y el Sol estaban alineados en ese orden, vista la situación en planta (en un lugar por encima del Sol, perpendicular al plano orbital terrestre)  
Como dije, es el momento en que el segundo planeta pasa de ser visible en el crepúsculo vespertino al matutino, cuando desde aquí lo vemos en su máximo tamaño aparente porque está en el lugar más cercano posible de su órbita, cuando su fase pasa de menguante a creciente, a veces sin pasar por la fase “nueva” y nos sigue mostrando un finísimo borde semicircular iluminado como en la siguiente foto que obtuve desde mi casa, de Venus en pleno día la víspera de la conjunción.

Imagen obtenida colocando una cámara delante del ocular del telescopio sin adaptador. Bilbao

También recordé que la anterior vez que esto ocurrió fue el 16-8-15 (aproximadamente 19 meses antes)
Y volverá a ocurrir el 27-10-2018, el 4-6-2020, el  9-1-2022 y el 13-8-2023, esta última casi justo 8 años después de la primera que he referenciado, por lo que aproximadamente las fechas de las siguientes se volverán a repetir.

jueves, 30 de marzo de 2017

Pero ... ¿hubo alguna vez 110 planetas?

Al igual que en el anterior post, en este recojo opiniones personales y en algunas frases utilizo un tono coloquial no muy académico. Si no te gusta este estilo, te anuncio que la próxima entrada del blog será totalmente “seria” , rigurosa y solo con contenidos astronómicos, a pesar de que al principio pudiera parecer que anuncie algo “mágico o esotérico”

He modificado ligeramente la irónica frase que da título a un libro de Enrique Jardiel Poncela, quitándole dos ceros y cambiando la última palabra, para referirme a una noticia que ha salido hace solo unos días, pero que se veía venir desde hace mucho tiempo.

El tema es que hay gente que no sabe perder, y después de que hace ya más de 10 años la Unión Astronómica Internacional eliminara a Plutón de la lista de planetas tras una ardua discusión y la votación correspondiente, algunos astrónomos estadounidenses han seguido porfiando y ahora proponen claramente recuperarlo, aunque para ello tengan que utilizar una estrategia estrambótica que ampliaría el número de planetas hasta 110.
Y aunque alguien pudiera pensar, viendo esa cifra tan elevada, que se estuvieran refiriendo a los exoplanetas, últimamente tan de moda, NO. ¡Todos ellos en nuestro Sistema Solar!

Si prosperase esta nueva propuesta yo tendría que cambiar el rótulo del perchero del Aula de Astronomía de Durango, en el que se aprecia que Plutón es superado en tamaño  incluso por otros 8 astros que tampoco son planetas, pero a pesar de ello hay que reconocer que todos los días es uno de los primeros que los visitantes ocupan para colgar su abrigo.
Si no has oído hablar del tema puedes verlo, por ejemplo, en estos dos enlaces de noticias de prensa:

viernes, 24 de marzo de 2017

Para gastar más energía

En la madrugada de este domingo 26 de marzo, a las 2 serán las 3.

¿Para qué cambiamos el reloj?

Como cualquier información, aunque provenga de un blog personal y se deje claro que es una opinión de su autor, debe ser mínimamente objetiva y sobre todo parecerlo, te pediría que todavía no asocies el título de este post con la respuesta a esa pregunta.

Porque para ser honrado debo decir que si. Que tal como en general solemos oír, algunos ahorrarán energía con el horario de verano que entra en vigor este domingo, sobre todo en Europa central (Alemania, Polonia, Chequia, Hungría...) y posiblemente también en Portugal e Inglaterra. Aunque las cifras que nos dan de este ahorro quienes proponen y defienden el cambio horario, sean totalmente ridículas.

Pero yo, simplemente observando y analizando la situación, las condiciones de iluminación en cada región derivadas de un cálculo de las horas de salida y puesta de sol, que es lo que una astrónomo puede hacer, estoy convencido de que hay muchas personas, sobre todo quienes viven en la zona más occidental de España, que estas próximas semanas con el cambio del reloj gastarán más energía.

martes, 14 de marzo de 2017

La otra lunita

Hoy hace justo dos semanas acababa el carnaval con el entierro de la sardina, y mientras desde mi casa se veían  los fuegos artificiales que marcaban el final de los festejos, en el cielo de Bilbao se abrió un claro entre las nubes y pude obtener esta imagen.
Como todos los meses anteriores desde el comienzo del otoño la Luna y Venus se volvían a encontrar. Pero esta vez ambas llevaban el mismo disfraz.
Desde la “ventana mágica” de mi casa el 28-2-17 a las 20:15
Bueno, en realidad he hecho un poco trampa. El martes 28 las fases eran muy parecidas, pero cuando fueron prácticamente iguales fue al día siguiente, 1 de marzo, miércoles de ceniza, porque desafiando el comienzo de la cuaresma ambos astros seguían disfrazados.

Ese día al atardecer, en el momento que obtuve las dos imágenes que he utilizado en el siguiente gráfico, las fases que nos mostraron nuestro satélite y el segundo planeta fueron casi idénticas, con un ángulo de fase 139º y 132º respectivamente. Desde la costa Este de Norte América prácticamente clavadas y desde Hawái mucho más, porque ellos lo vieron más tarde con la Luna una pizca aún más fina, por razones análogas a las que ya recogí en la parte final de este post 


Montaje de dos imágenes obtenidas el 1 de marzo a las 19:35 desde el mismo lugar que la del día anterior. Una de ellas a través del telescopio.

martes, 7 de marzo de 2017

Los cielos de los planetas de Trappist1

¿Cómo verían el cielo los hipotéticos habitantes de los famosos exoplanetas?

A pesar de lo que dije hace diez días, finalmente he decidido aprovechar el tirón de la noticia y hablar yo también de los 7 planetas de tamaño similar a la Tierra descubiertos alrededor de la estrella Trappist 1.

Lo cierto es que me ha resultado un reto atractivo, porque como me suele gustar deducir aspectos de la mecánica celeste tal como se vería desde otros astros del sistema Solar a pesar de la certidumbre de que ningún ser vivo podría observarlo directamente, en este caso podría ser diferente ¡Quien sabe! Existe esa posibilidad aunque los expertos dan a entender que no es muy elevada.

Se ha hablado mucho, y mucha gente ha opinado sobre temas relativos al descubrimiento y la posible habitabilidad de estos mundos, pero a mi no me gusta demasiado elucubrar sobre lo que no tenemos muchos datos y prefiero imaginar aspectos del cielo de acuerdo con la información que se ha suministrado.

Porque lo que sí podemos saber con bastante aproximación, es qué verían los supuestos habitantes de estos exoplanetas, a los que llamaré trappist1nienses, cuando miraran hacia arriba, que en muchos aspectos sería diferente de lo que vemos nosotros.


A continuación os invito a imaginar diferentes circunstancias del cielo de estos planetas, cuyos datos numéricos he calculado a partir del tamaño de la estrella, distancia a la que se encuentra y los datos planetarios que se recogen en esta imagen publicada por NASA:

jueves, 2 de marzo de 2017

El planeta PI


En este post solo voy a recoger una curiosa casualidad, de esas que ocurren diariamente pero no nos solemos fijar. 
No es un artículo de astronomía, pero como está relacionado con el tema de moda en este campo, aprovecho para hacer algunas reflexiones, aunque parezcan fuera de lugar.

Antes de nada, insisto en eso: CASUALIDAD. Es solo un detalle, tonto pero curioso, respecto a uno de los planetas de la estrella Trappist 1 que la semana pasada saltaron a la fama. Precisamente el d, el tercer planeta, como el que da título a este blog.


Como otros muchos colegas, sorprendidos o eufóricos con el anuncio del descubrimiento de los siete exoplanetas de tamaño similar a la Tierra, he empezado a imaginar. Si la mayoría de los astrónomos han intentado estudiar o buscar datos sobre sus condiciones de habitabilidad o elucubrar sobre la posible existencia de vida en alguno de ellos, que no es lo mismo, yo he cogido la calculadora y he empezado a averiguar aspectos más prosaicos pero más seguros: distancias, tamaños aparentes, ángulos, fases y otros aspectos geométricos que espero publicar aquí dentro de 3 o 4 días en un post mucho más serio e interesante que éste.

Lo primero que hice fue tomar los datos de distancias y tamaños suministrados por NASA y pasarlos a unidades de nuestro sistema de medida (kilómetros o millones de kilómetros) para poder hacer luego los diferentes cálculos.
Una unidad astronómica 1 AU =149.6 millones de kilómetros (con la precisión que habitualmente se usa) y radio terrestre = ...(ahora eso no importa)


Estoy calculando las distancias a su estrella en millones de kilómetros, y cuando llego al tercer planeta y miro la calculadora hago un gesto de fastidio porque veo 3.1416 . Vaya, ¡otra vez he pulsado mal una tecla! (supuse que había  tocado la tecla de PI)

Pero no. Repito el cálculo, y otra vez el mismo resultado. Porque efectivamente, según esos datos, la distancia del tercero de los planetas sale casualmente 3.1416 millones de kilómetros, el valor del número pi redondeado a 4 decimales, el que aprendimos y utilizamos en la escuela.

sábado, 25 de febrero de 2017

El cielo del segundo planeta

Después de que anuncié una serie de artículos sobre los cielos de otros astros del Sistema Solar, y tras el que dediqué a Mercurio, le ha llegado el turno a Venus, el segundo planeta.

Pero antes de seguir no puedo dejar de mencionar la noticia que está de actualidad: El anuncio del descubrimiento de 7 exoplanetas de tipo terrestre alrededor de una estrella a 40 años luz. Alguien me sugirió que hablara sobre ellos, pero lo único que podría hacer sería recoger y comentar el anuncio oficial de NASA https://exoplanets.nasa.gov/news/1419/nasa-telescope-reveals-largest-batch-of-earth-size-habitable-zone-planets-around-single-star/ o el artículo publicado en la revista Nature.
Eso es lo que se ha hecho en muchos medios que podrás encontrar fácilmente porque otra opción, aparte de determinados cálculos sobre dinámica orbital o elucubraciones sin apenas datos reales, no está ahora en nuestra mano.
Quizás con más calma y analizando despacio los datos, habrá tiempo también de imaginar sus cielos.

Si en el anterior post de esta serie escribí sobre las muchas paradojas que presentaba el cielo de Mercurio, quizás sea Venus el que nos muestre una aún mayor. Una paradoja no deseable para tí, amigo(a) lector(a), que has empezado a leer este artículo, y para mí, que me he impuesto la tarea de escribirlo.
Porque Venus, el lucero del alba, a quienes los antiguos griegos y romanos asignaron el nombre de la diosa de la belleza y el amor por ser el astro más fotogénico de nuestro cielo, que habitualmente nos ofrece unas preciosas postales en el momento mágico de los crepúsculos, es el astro del sistema solar que tiene el cielo menos atractivo de todos.
Por si esto fuera poco, es uno de los lugares más inhóspitos, muchas veces comparado incluso con un auténtico infierno.

A la izquierda una recreación artística de lo que podría ser la superficie y el cielo de Venus, realizada por el mágnífico ilustrador de paisajes celestes Ron Miller, y a la derecha una imagen real tomada por la sonda Venera 13 en 1982   

En Venus nunca florecería la astronomía

Debido a su densa atmósfera, desde la superficie de Venus no se podrían ver los astros en su cielo. La claridad del Sol seguramente se intuiría, pero desde allí nunca se puede ver ningúna estrella ni ningún otro astro.
El prestigioso astrónomo y divulgador Carl Sagan escribió en su obra “Cosmos”, la frase que he puesto en el encabezamiento.

Dicho esto, este post debería acabar ya, porque parece que poco más se puede decir sobre el cielo del segundo planeta. Pero si lees asiduamente este blog ya sabes que eso es imposible. Su autor es incapaz de publicar algo tan cortito.

Mi propuesta, entonces, es ascender hasta el borde exterior de su atmósfera y, ya sin ese obstáculo, mirar hacia arriba.

domingo, 19 de febrero de 2017

La Luna va "a su aire"

Tres circunstancias que han ocurrido estos días me han impulsado a escribir sobre el movimiento aparente de la Luna en nuestro cielo

1 - Júpiter y la Luna intercambian posiciones.

El pasado miércoles cuando después de desayunar estaba preparando las cosas para in a trabajar (a mi cielo) recibí un whatsApp: “¿Eso que hay al lado de la Luna es Venus?”

No podía ser el segundo planeta, el llamado lucero del alba, porque ahora se ve al principio de la noche y hasta abril no se verá por la mañana. En principio no estaba seguro de a qué se podría referir porque yo no había consultado la situación o las posiciones de la Luna estos días, pero como quien me lo preguntaba ha visto muchas veces a Venus, porque yo se lo he enseñado, debería estar viendo algo muy brillante, cercano a la ecliptica por estarlo respeto a la Luna, y solo había una opción:
- “No. Será Júpiter” - Le contesté antes de mirar por la ventana y comprobarlo, y de paso aprovechar para tomar unas fotos de la pareja sin siquiera montar el trípode porque andaba ya con prisa.

La Luna y júpiter antes del amanecer el 15-2-17

A la mañana siguiente aproximadamente a la misma hora, allí estaban otra vez los dos, pero habían intercambiado las posiciones.

Los mismos protagonistas la mañana siguiente.
En realidad era la Luna la que se había pasado al otro lado, y Júpiter no se había movido apenas nada respecto al fondo de las estrellas.

domingo, 12 de febrero de 2017

Eclipses "de libro" (2)

Este post es continuación del anterior, donde hablé de los eclipses de este año, y en especial del primero de ellos, el penumbral de Luna que ha ocurrido entre la publicación de aquel y éste artículo. Si no leíste aquel, convendría que lo hicieras antes que éste, clicando en este enlace.

Tuve mucha suerte y pude verlo.
Tal como tenía previsto, ayer de madrugada me levanté 15 minutos antes del máximo del eclipse (en mi reloj era a las 1:44 y en T.U a las 0:44) y se veía una Luna esplendorosa con la parte superior ligeramente más oscura, en el centro de un enorme claro entre las nubes. Como “era de esperar” las nubes se fueron acercando a la Luna, pero “Murphy (el de la odiosa ley) no fue lo suficientemente rápido” y no la taparon hasta unos segundos después del máximo. Tampoco era decisivo porque los cambios son muy paulatinos y en esos minutos no se apreciaron.

11-2-17, 0:44 T.U. en el momento del máximo del eclipse penumbral de Luna, desde Bilbao.
En esta imagen se puede apreciar el diferente efecto de la penumbra según la zona y todas sus distintas intensidades, desde el borde superior que está muy cerca de la sombra, hasta el extremo inferior que está justo en el borde de dicha penumbra. Tal como dije, el efecto de la penumbra disminuye muy rápidamente al alejarse de la zona de la sombra.

La imagen está sin modificar el contraste, como lo vio mi cámara. 
Tal como anuncié, a simple vista parecía mucho menos contrastada, mucho menos oscura la parte superior de la Luna,  pero eso es culpa de nuestros ojos o nuestro cerebro (en eso no soy  experto), que se adaptan para apreciar mejor todas las zonas con diferente intensidad lumínica, en cualquier situación o imagen. Esto es muy fácil de comprobar si hacemos una foto a contraluz, o en un lugar con sombras pronunciadas y comparamos lo que vemos nosotros y lo que sale en la foto. La cámara es objetiva, nuestra visión no.