Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Selene se pasea ante Afrodita

Durante estos cuatro primeros días de diciembre de 2016 los dos astros astros más brillantes del cielo, aparte del Sol, nos han ofrecido un bonito espectáculo en el crepúsculo vespertino. La Luna (Selene) luciendo su imagen más sugerente en finos crecientes, ha visitado a la espectacular Venus (Afrodita) y ambas se han dejado captar en unas sugerentes estampas.

Imágenes obtenidas en Bilbao, desde la "ventana mágica" de mi casa, como dice mi amiga Kruchi.
No tuve la precaución de hacerlas todos los días a la misma hora porque no tenía la esperanza de conseguir la serie completa y no pensé escribir este artículo. Por ello Venus sale algo movido en distintas posiciones respecto al escenario. En realidad en estos 4 días prácticamente no se ha movido respecto a las constelaciones y es la Luna la que, como siempre, cambia apreciablemente de posición de día en día.

Lo más interesante es ver la evolución de las posiciones de la Luna de un día a otro y la situación relativa de los dos astros. Pero como las situaciones y paulatinos cambios de fase se merecen unos planos más cortos, aquí están, una cada día.
1-12-2016

2-12-2016
3-12-2016

4-12-2016
 Para mí, la anécdota de esta historia ha estado en las imágenes que nos hemos ido pasando en el grupo de whasapp de la Agrupación Astronómica Vizcaína, como de costumbre, compartiendo las fotos que algunas personas del grupo iban obteniendo.


Aunque más que anécdota, ha sido un magnífico ejemplo didáctico. El pasado jueves por la tarde mientras la pareja de astros se dejaba ver en el cielo de Bilbao, uno de los compañeros de la agrupación compartió esta imagen.

¡Imposible! ¿La Luna creciente en forma de letra C? ¿Los dos astros casi formando una línea casi vertical? Estaba claro que la foto estaba tomada desde el hemisferio Sur y no muy lejos del trópico.

Incluso comparando con nuestras imágenes, la distancia entre los dos astros era intermedia entre la del día 1 y 2, y como el espectáculo solo es visible durante pocas horas alrededor del crepúsculo, indicaba que la distancia en longitud geográfica era también muy grande. 

La sorpresa añadida es que esa misma persona al día siguiente puso otra foto que era igual que como lo veíamos desde Bilbao. La primera, la que aparece aquí, la hizo desde Santiago de Chile,  según me dijo luego, antes de volver a casa.  

Aunque ya hablé en su día sobre la luz cenicienta de la Luna y en este tema Venus no es protagonista, siempre las finas fases lunares suelen ofrecer sugerentes imágenes y  no resisto la tentación de poner un par de escenas de las actuaciones de los dos primeros días, aunque sean con una sola actriz.

1-12. Entre la bruma cerca del horizonte.
2-12. La fantasmal puesta de la luz cenicienta


Y por si esto hubiera sido poco, en esta zona del planeta también se quiso sumar al espectáculo, la Estación Espacial Internacional que justo estos días se ha dejado ver después de un mes sin acudir a mis cielos, y además ha pasado por la misma zona como si quisiera reafirmarse, como muchas veces se se ha dicho, como el tercer objeto mas brillante del cielo nocturno.
Pongo un par de fotos de los días 1 y 3, muy deficientes desde el punto de vista técnico, pero que quieren ser testimoniales.

Ambas tienen una exposición de 30 segundos para apreciar la trayectoria de la ISS, y con ello la Luna y Venus quedan sobreexpuestos. La luz de la ISS no se acumula como la de Venus o las estrellas y aparece mucho más débil comparativamente. Existen soluciones técnicas para obtener un mejor resultado con varias exposiciones, pero yo soy “de la antigua usanza”, de cuando se obtenía un único negativo de la situación,  y de momento nunca he utilizado estos recursos.  Además, casualidad, ambas fotos están movidas porque me falló el temporizador del disparo lo que afortunadamente no me ocurrió en ninguna de las otras imágenes.
En la primera la Luna ya se había ocultado y la "estrella" cercana a la trayectoria de la ISS es el planeta Marte, a quien no he incluido en toda esta historia porque en este caso ha sido un personaje secundario. En la segunda la Luna parece redonda por la sobreexposición.
Si quieres ver otras imágenes de la trayectoria dejada por la Estación Espacial, en el post "Mi primer ovni" puse algunas, algo mejores.
  


El máximo acercamiento entre los dos astros ocurrió el sábado, pero no fue demasiado próximo. Si la trayectoria de la Luna hubiese pasado más cerca de Venus, las imágenes habrían sido más llamativas. Las trayectorias de los planetas y la Luna están muy próximas a la eclíptica pero no siempre exactamente en ella (la máxima separación respecto a la eclíptica son los poco más de 5º de la inclinación de la órbita lunar).
En este caso, cuando se observó desde Bilbao el día 3 la Luna estaba a algo más de 2º al norte de la eclíptica y Venus otro tanto al sur. La mínima distancia fue de algo más de 5º en el tiempo que se pudieron ver desde aquí. Unas 7 horas antes, llegaron a estar a menos de 5º pero fue durante el crepúsculo en China, por ejemplo, desde donde si pudieron ver la máxima aproximación.




Los próximos acercamientos:

Estas situaciones de Venus y la Luna en fina fase en los crepúsculos son relativamente frecuentes, aunque donde yo vivo es difícil verlo en días sucesivos debido a la habitual meteorología poco propicia.
Como Venus nunca se aleja angularmente demasiado del Sol y siempre está visible en los crepúsculos, cuando nuestro satélite pasa por ahí (lo hará en cada lunación), siempre estará en fase relativamente fina y la imagen será siempre muy fotogénica.
Cuando Venus es visible en el crepúsculo vespertino la Luna estará creciente, y en el matutino menguante. Son situaciones análogas, pero como a esas horas de la mañana no solemos estar como para mirar el cielo siempre son mucho más observadas las vespertinas.

Venus estará ahí al anochecer hasta marzo, esperando a que vuelva a desfilar la otra protagonista, y volveremos a tener la oportunidad de observarlos casi juntos, los días próximos al 2 y al 31 de enero , y al 1 de marzo. 
Las dos primeras ocasiones, serán incluso mejores que ésta.

Porque el 2 de enero la Luna pasará mucho más cerca de Venus, a solo un poco más de 1º, ambos al mismo lado de la eclíptica, porque la Luna acabará de cruzar el nodo descendente pero, como en esta ocasión de diciembre, también ocurrirá cuando en Europa occidental sea por la mañana y cuando les veamos desde aquí ya se habrán alejado un poco.

El 31 de enero se acercarán a poco más de 4º, Venus se habrá pasado al Norte de la eclíptica, y la Luna más al Sur, en la situación contraria a la actual. Como la mayor aproximación ocurrirá a las 18:30 TU, en esta ocasión desde aquí pillaremos el mejor momento. Habrá que estar atentos en esas fechas.

El 1 de marzo la aproximación será peor. A más de 10º.

Esta vez se ha podido observar muy bien desde Bilbao y por eso he decidido recogerlo en el blog.
Pero recordando que ya a finales de agosto Venus aparecía en el crepúsculo vespertino, volviendo la vista atrás en un simulador informático he comprobado que el 2 de noviembre estuvieron a poco más de 6º y el 3 de octubre a 5º, similar a la actual aunque mucho más bajos en el horizonte. 
Lo cierto es que no recuerdo haber visto nada especial y seguramente estaría nublado por aquí esos días. 
Un acercamiento realmente muy muy próximo ocurrió el 3 de septiembre pero estaban relativamente muy cercanos al Sol, con poca elongación mal posicionados, y fue en una época en que yo tampoco estaba como para mirar al cielo.

lunes, 28 de noviembre de 2016

La varilla torcida

“Has puesto la varilla torcida”
Oigo esa frase casi cada día con diferentes variantes, a veces preguntando el porqué, cuando recibo a los grupos de alumnado que vienen a visitar el Aula de Astronomía de Durango, hacemos las presentaciones justo delante del reloj de Sol y antes de entrar en el aula les explico el funcionamiento de este elemento didáctico. Como reloj hoy en día no tiene mucha utilidad (todos tienen la hora en su móvil, y ademas éste marca diferente; la hora solar verdadera, que no les sirve para nada), pero sin embargo podemos aprender muchas cosas con él, aunque esté nublado.

Los niños y también los adultos que visitan el AAD-DAI enseguida se dan cuenta de que la varilla del reloj solar está inclinada, no solo hacia abajo, sino también hacia la derecha.
¡Cómo pasa el tiempo! Ya he escrito esta frase alguna otra vez, pero hoy tiene doble significado porque hablo sobre relojes de sol y porque, siendo éste uno de mis temas preferidos, quizás el que más, y aunque cuando abrí el blog tenía la intención de que fuese uno de los aspectos que más iba a tratar, apenas lo he hecho en una ocasión y con un aspecto totalmente anecdótico.

Casi siempre busco una excusa para escribir algo en un momento dado, y en esta ocasión lo que me ha motivado a ello es el haber encontrado el pasado fin de semana, a casi 800 kilómetros de casa, la excepción más evidente del aspecto que aquí trato. Luego lo cuento.

Volviendo al tema. Todo el mundo sabe lo que es un reloj de Sol. Aunque hay muchos modelos y algunos se salen de lo habitual, en la mayoría de los casos la sombra de una varilla o de la arista de un objeto nos indican la hora. A este elemento que produce la sombra se le llama gnomon, es la clave de todo el instrumento, y su colocación es fundamental. No se puede poner de cualquier manera.

Una vez leí en una revista de información general algo que aunque parece lógico es totalmente erróneo: Respondiendo a un lector que pedía instrucciones para hacer un reloj en su casa de campo, le decían que clavara una varilla en una pared orientada al Sur, y guiado por su reloj de pulsera a cada hora en punto hiciese una marca en la pared, según la línea que trazaba la sombra de la varilla.
No le decían cómo colocar la varilla, y si les hizo caso seguramente la pondría horizontal, después de hacer con un taladro un agujero perpendicular a la pared, o clavándola directamente con un martillo.

También hace poco me pasaron este otro modelo que alguien con buena intención pero sin conocimiento del tema publicó en su blog de manualidades para niños, fácil de hacer sobre el suelo o una plataforma horizontal como el plato de la figura. En la imagen se incluye la explicación, que claramente es incorrecta.   


NO. Ninguno de los dos servirá, porque una vez pasadas unas semanas comenzará a atrasar y adelantar de manera evidente y exagerada porque la trayectoria diaria del Sol por el cielo es diferente según la fecha. El segundo, además “tiene delito”, porque ya me dirán cuándo va a marcar las 6, si el Sol nunca está en el Norte (en el hemisferio de quien publicó este disparate). Tampoco es correcta la solución alternativa que propone de ir marcando los números según pase cada hora.
Pero ese no es el asunto de hoy, donde solo hablaré de la colocación de la varilla.

El gnomon debe estar colocado de una manera muy precisa. y no vale clavarlo de cualquier forma.
¿Por qué?
Todo el mundo sabe que aunque vemos moverse el Sol, en realidad se mueve la Tierra. Que aunque no lo percibamos, nos estamos moviendo. Las casas se mueven, los montes también, y así mismo la pared donde está el gnomon se mueve. Pero la dirección de  éste se mantendrá invariante si lo colocamos paralelo al eje de la Tierra.
Esa es la clave, la regla de oro de los relojes de sol. Hay que situar el gnomon correctamente y el resto del trazado, el dibujo de las líneas, se puede hacer de varias maneras y lo contaré otro día. Pero como pongamos mal la varilla el reloj no tendrá un futuro mayor de unas pocas semanas.

Si el gnomon está correctamente orientado el Sol se moverá uniformemente respecto a él dando una vuelta cada día, girando 15º cada hora, y  las líneas horarias marcadas en la pared o en el suelo servirán todo el año, aunque en verano la trayectoria del Sol sea más alta y en invierno más baja, aunque la sombra sea más larga o más corta, pero siempre recorriendo el mismo ángulo cada hora. En caso contrario la velocidad de giro de la sombra cambia según el  momento del día.

Aunque a mediodía con el Sol en el Sur las sombras de ambos listones estarán hacia el Norte en una misma recta, un tiempo después, cuando el Sol ha recorrido un mismo ángulo, las sombras de la varilla inclinada que está en el eje de giro se mantendrán en una misma recta pero las de una varilla vertical (o en otra dirección) no.
Quizás este dibujo no sea fácil de visualizar. En el Aula de Astronomía de Durango tengo un simulador donde se ve perfectamente que a una misma hora (diferente del mediodía) en distintas fechas la sombra de un listón se sitúa en diferente lugar si este listón no está correctamente colocado (en este caso está vertical), pero se mantiene en la misma línea si coloco un pequeño reloj solar con su gnomon adecuadamente inclinado.

La sombra de un listón vertical en distintas fechas solo se sitúa en una misma dirección a mediodía.


¿Cuál es la referencia para colocar la varilla paralela al eje de la Tierra?
Tal como se recoge en la siguiente imagen, el gnomon debe estar colocado según un plano vertical orientado Norte-Sur, y con una inclinación igual a la latitud del Lugar.


Referencias en el hemisferio Norte
Si estamos en el hemisferio Norte, saldrá de la pared hacia abajo en dirección Sur, y en el hemisferio austral en hacia abajo en dirección Norte.
Si el gnomon surge de un plano horizontal (por ejemplo del suelo), lógicamente saldrá hacia arriba, en dirección Norte o Sur, respectivamente. Pero el ángulo respecto a la horizontal siempre será la latitud.

Si se quiere elaborar un reloj de sol en una pared, lo ideal es que esté orientada al Sur porque así recogerá más horas de sol y el reloj funcionará durante más tiempo cada día. Pero esto no es imprescindible. La pared no necesariamente debe estar orientada exactamente al Sur, pero el gnomon si. Por ello, si no se ha orientado expresamente el edificio, lo habitual será que el gnomon no salga de frente de la pared en un plano vertical perpendicular a ella, como en principio pudiera parecer lógico.



Un gnomon bien colocado estará marcando la dirección hacia la que se encuentra la estrella polar. Si lo imaginamos atravesando la pared y el tejado, ... aunque sea de día o esté nublado, sabemos que ahí está la polar, en la prolongación del eje de la Tierra. Si estamos en el hemisferio Sur, su prolongación hacia abajo, atravesando la Tierra, marcaría la posición de esa estrella que desde allí nunca se ve.



- ¿Por qué colocado así queda paralelo al eje terrestre?
En el siguiente gráfico se deduce la situación y se justifica que la inclinación sea la latitud.


Además el plano vertical que contiene el gnomon estará orientado exactamente Norte-Sur ya que ese plano coincide con el plano del gráfico en el que se sitúan el eje terrestre y el gnomon. El plano que contiene al meridiano local.

- Dos ejemplos clarificadores.
La necesidad de colocar el gnomon de la manera indicada quizás no quede claro porque estos gráficos y proyecciones geométricas que he utilizado a veces es difícil representarlos y visualizarlos adecuadamente en un dibujo plano, y las fotos del módulo de mi aula aunque son evidentes no explican el motivo y solo son simulaciones.
Pero hay dos ejemplos fáciles de entender que me dicen fehacientemente que un listón vertical u horizontal no sirve.
A - Si en una pared de un lugar cercano al polo clavo una varilla horizontal (perpendicular a la pared) las sombras que proyectará a lo largo del día del equinoccio en diferentes horas estarán todas ellas situadas en la misma línea recta, porque visto desde allí el Sol da una vuelta rozando el horizonte a altura 0º.
B - Si en el ecuador clavo en el suelo una varilla vertical, también en los equinoccios, la sombra en cualquier hora estará situada en la línea Este Oeste, porque el Sol sale por el Este y va subiendo en vertical hasta el cenit para luego bajar también en una trayectoria totalmente vertical hacia el Oeste.

En estos dos casos todas las líneas horarias coincidirían y no se podría trazar el reloj

- Los árabes descubrieron el truco

En la antigüedad no se precisaba de una medida rigurosa del tiempo. La mayor parte de la gente trabajaba de sol a sol, comía cuando tenía hambre y algo que comer, y no había horarios estrictos. Por eso los relojes de sol eran meramente orientativos y no se necesitaba precisión. No era necesario colocar el gnomon como se ha descrito.
Se dice que los obeliscos del antiguo Egipto (figura 1 del siguiente gráfico) tenían también una función de medida del tiempo, según la longitud y la orientación de la sombra servían de calendarios y relojes de manera aproximada.

Los romános elaboraron unos relojes de sol como el de la figura 2, en los que colocaban el gnomon horizontal. En la superficie de un casquete esférico trazaban 12 intervalos iguales. Dividían el día en 12 horas diurnas y 12 nocturnas, que lógicamente tenían diferente duración en invierno y en verano, y con este sistema de horas desiguales estos relojes funcionaban perfectamente porque el gnomon horizontal proyecta su sombra sobre la superficie esférica durante el tiempo en que el Sol está por encima del horizonte. Las líneas marcadas en el reloj recogían siempre 12 horas, aunque fueran desiguales según la estación.

En los monasterios durante la edad media tenían la necesidad de detallar las horas de los diferentes momentos de oración, y por ello utilizaban unos relojes de sol con una varilla horizontal clavada en una pared cuya sombra indicaba las llamadas “horas canónicas” correspondientes a los rezos, también de diferente duración según  la estación (figura 3)

Parece ser que fueron los árabes hacia el siglo XI, quienes descubrieron la manera de colocar el gnomon para que el tiempo que necesita la sombra para pasar de una a otra línea marcada en la pared, o en otra superficie, sea siempre el mismo.


- Excepciones

Toda regla tiene su excepción, y la más evidente, que haría sacar los colores a quien esto escribe si no explicase el porqué, es ésta:
Reloj solar analemático situado en “La Ciudad de los Niños”, en la ciudad andaluza de Córdoba, donde el gnomon es una persona. Junto a él, un globo terráqueo paralelo.

En este caso el gnomon cuya sombra marca la hora no está inclinado, paralelo al eje de la Tierra, sino que se sitúa ¡totalmente vertical! Pero lo más paradójico en esta contradicción con todo lo que he dicho, no es solo que este reloj lo diseñé yo, sino que el gnomon que rompe la regla de oro de los relojes solares en la foto ¡soy yo mismo!

Este tipo de reloj es muy interesante, fácil de elaborar y muy motivador porque es interactivo. Espero dedicarle un post a él solo en el futuro.
Ahora solo justificaré sus pecados, diciendo que todo está calculado para que, colocándose el gnomon en diferente lugar según la fecha en una escala-calendario dibujada en el suelo, la sombra que proyecta sobre la elipse donde se sitúan las marcas horarias, coincide con la sombra que produciría en ese lugar un gnomon fijo inclinado y orientado adecuadamente. Se compensa la verticalidad con su situación en diferente lugar a lo largo del año.

- Otros casos.

Gnomon ortogonal.


En ocasiones se pueden ver relojes de sol en una pared, con el gnomon horizontal, frecuentemente con una marca en su extremo. Se le llama gnomon ortogonal y es frecuente encontrarlos en Italia.

En realidad la hora la marca solo el extremo de la varilla, que coincidiría con un gnomon correctamente inclinado que acabara en ese mismo punto. 
En estos casos las líneas horarias no surgen del origen del gnomon real, sino de este otro imaginario correcto, y las sombras pueden atravesar varias de estas líneas horarias.


Relojes de pastor.

Existen varios tipos de relojes de sol portátiles, llamados relojes de pastor, cuyo gnomon puede ser una varilla o arista horizontal o incluso un agujero en un anillo. Su fundamento es totalmente diferente del resto porque no se basan en el movimiento diario del Sol hacia el Oeste, sino en su diferente altura según la hora. Como esta altura depende también de la fecha, hay una escala diferente, según el mes, que hay que ajustar previamente. La orientación en estos casos es sencilla porque no hay que dirigirlos hacia el Sur, sino hacia la posición del Sol en el momento de utilizarlos y eso permite el que sean portátiles.


- Para acabar, una anécdota:

Es muy frecuente que los antiguos relojes de sol hayan perdido el gnomon porque es el elemento más frágil y fácil de romper. En ocasiones se han querido restaurar, pero no se ha hecho adecuadamente.

Esto ocurrió en una torre anexa a un centro de educación medioambiental modélicamente dotado y gestionado en la provincia de Bizkaia. Quisieron recupera el viejo reloj de sol, y lo hicieron de la manera que parece más lógica, clavando una varilla de hierro de manera horizontal.
En una ocasión en que solicitaron mi colaboración para realizar un taller didáctico les hice notar el error. Me agradecieron la explicación pero se lamentaron de no poder corregirlo porque la propietaria de la instalación era la Diputación Provincial y no la empresa que gestionaba el funcionamiento del centro. Tendrían que solicitar el correspondiente permiso.

Después de mucho tiempo, cuando yo tenía olvidado el tema recibí una llamada que con alegría me anunciaba que ¡Ya habían recibido el permiso oficial para poner bien lo que estaba mal! y atendiendo a su petición, allí acudí a poner la varilla torcida.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Pero, ¿no hay que maniobrar al revés?

Cuando publico este post, (el 18 de noviembre de 2016) hay tres personas realizando un largo viaje.
Salieron ayer jueves día 17 y mañana sábado llegarán a su destino. Cuando se dispongan a aparcar su vehículo, y aunque llevan la lección bien aprendida, es posible que a alguno de ellos instintivamente le dé la impresión de que están haciendo la maniobra al revés, como seguramente te habrá ocurrido alguna vez cuando estás intentando aparcar el coche en un sitio difícil, alguien desde fuera intenta ayudarte y dirigir tus maniobras, pero te da la sensación de que se confunde con la dirección del giro del volante que te indica.

Los viajeros en una rueda de prensa antes de la salida.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Menudo revuelo, para nada

O un título más adecuado sería:     la mayor exageración de los últimos 68 años

No pensaba haber escrito nada sobre la luna de hoy (14-11-2016) , porque eso de la Luna próxima al perigeo, la tontería de la Superluna, es un tema que ya traté hace tiempo en el post “Eclipse, perigeos, mentiras y cintas de vídeo”, que no tiene mucho sentido darle más vueltas porque no se ve en el cielo nada especial, y ya lo mencioné de pasada hace un mes. La Luna se va a ver igual que cualquier otra luna llena, o al menos no vamos a apreciar la levísima diferencia que le otorga el record.
Pero como debido a la tremenda exageración de algunos medios de comunicación, que han tratado el asunto como algo excepcional, "La luna más grande le los últimos 68 años", me han llegado un montón de preguntas sobre el tema, deprisa y corriendo recojo aquí algunos datos.

Lo primero, que debería haber dicho la luna de mañana martes día 15, porque aunque oficialmente tanto la Luna llena como el momento del paso por el perigeo se producen el lunes día 14 en Tiempo Universal, en la mayoría de los lugares donde es visible la Luna en esos momentos en que está más cerca, ya es día 15.
  También por estos lugares donde yo vivo (Oeste de Europa), la máxima aproximación de nuestro satélite ocurrirá después de comenzado el martes, bastantes horas después del momento citado, porque el perigeo, o punto de la órbita lunar más cercano a nuestro planeta, se considera tomando distancias al centro de la Tierra. Pero las distancias exactas a cada punto de la superficie terrestre lógicamente varían tal como luego se explica, y por lo tanto también el instante de la mayor cercanía.

Para que no haya dudas, en la mayoría de los lugares el momento en que esté la Luna más cerca será en la noche del lunes 14 al martes 15. La principal excepción es América, como luego cito.

Salida de la Luna próxima al perigeo en agosto de 2014 desde Araúzo de Torre.  Muy similar a la de hoy.
Aunque nos parece más grande en el momento de aparecer por el horizonte, es un efecto óptico-psicológico y en realidad se encuentra varios miles de kilómetros más cerca cuando está en lo más alto, en el meridiano local.
Antes de seguir, te sugiero que veas las tablas que aparecieron en el anexo de aquel artículo (pongo otra vez el enlace), y aunque ahora no hay ningún eclipse como el que me refería entonces, observes las periodicidades: la duración total de 14 lunaciones es igual a 413 días, casi lo mismo que 15 pasos por el perigeo y por eso todos los años aparece la historia de la superluna pero un mes y medio más tarde, aunque hay alguna excepción.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Un asteroide muy especial (2)

Este post es continuación del anterior. Si no lo has leído, puedes hacerlo clicando aquí
Ahora voy a intentar explicar algunas circunstancias muy curiosas, pero quizás algo técnicas, relativas a los movimientos del asteroide Cruithne, que ocasionan su extraño comportamiento.
Si no te gustan los tecnicismos, o no te apetece darle muchas vueltas al tema quizás sea mejor que no leas más. Quédate con las curiosidades de aquel, y espera al siguiente post que será casi igual de sorprendente, tendrá algún aspecto parecido a éste, pero mucho más cercano y asequible, con astronautas incluidos.

También tengo que decir que en uno de mis habituales despistes, cuando hace 4 días publiqué la primera parte de este artículo, no recordaba que ya había hablado de estos temas en este blog hace unos meses, en general de los asteroides coorbitales terrestres (en el post “Las otras lunas”), por lo que algunas cosas quizás te habrán sonado o te habrán parecido redundantes. He añadido después una referencia a ello.
Pero Cruithne fue la primera de las “segundas lunas”,  su comportamiento es diferente, y merece una atención especial. 

Si quieres conocer mejor a este curioso asteroide, aquí tienes los habituales anexos de lectura opcional correspondientes al anterior post, que en esta ocasión he preferido publicarlos de manera separada.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Un asteroide muy especial (1)

Se llama Cruithne, y todos los años en estos días de principios de noviembre se acerca a la Tierra.
Pero cada año se acerca un poco menos y llegará una época, dentro de unas décadas, en que permanecerá siempre muy lejos, al otro lado del Sol.
Sin embargo, sabemos que volverá aunque sea dentro de 5 siglos, y nuevamente visitará de cerca al tercer planeta durante una buena temporada.

Lo cierto es que hasta hace 20 años estuvo acompañándonos de manera continua durante dos siglos, pero esa situación cambió y ahora solo en estas épocas de otoño se aproxima ligeramente.

Imagen figurada: Desde Cruithne se ve “de cerca” el tercer planeta acompañado por su luna con la misma fase.
Podrían buscarse muchos símiles en la vida real porque el suyo parece un extraño comportamiento, como el de un viejo amigo que en una época era inseparable, fue enfriando paulatinamente la relación y ahora cumple con esas visitas de compromiso en fechas marcadas que se han hecho tradicionales, pero parece ya cansado de nuestra compañía y va rompiendo lazos, como si quisiera vivir a su aire y sin ataduras. Pero que allá lejos cuando se encuentre solo, echará algo en falta y volverá nuevamente para revivir épocas pasadas.

domingo, 30 de octubre de 2016

El día que más tarde amaneció

Fue exactamente hace 12 años, el 30 de octubre de 2004.

Cuando ese día el Sol apareció por el horizonte teórico de Bilbao (*), donde yo vivo, los relojes marcaban las 8:45. Nunca jamás, había salido el Sol tan tarde.

(*) En realidad desde la ciudad de Bilbao el Sol siempre sale bastante más tarde de lo que dicen los cálculos teóricos porque está rodeada de montes. Pero desde las cimas de algunos de esos montes que tienen el horizonte ESE plano a altura angular cero y están dentro del término municipal, fue a la hora mencionada.


Salida del Sol desde la cima del monte Pagasarri en Bilbao, en un horizonte a altura prácticamente cero. 
Cuando el borde superior del Sol apareció el 30-10-2004, el reloj marcaba las 8:45. Nunca había ocurrido tan tarde.
La foto elegida para ilustrar la situación, que ya he utilizado en este blog en otras ocasiones, corresponde a ese lugar, pero no a ese día.
Teniendo en cuenta la orografía de cada lugar y sus coordenadas geográficas, los datos horarios concretos de la hora en que amanece variarán respecto a los que aquí se citan, pero el título y la primera línea de este artículo son correctos para casi toda la península Ibérica y otras zonas del Sur de Europa de latitud menor que 43.5º aproximadamente.
En los anexos se analizarán las situaciones de otros lugares.


lunes, 24 de octubre de 2016

Los dos luceros

El pasado viernes (21-10-16) poco antes de las 8 de la mañana, a solo media hora del amanecer teórico, mientras estaba esperando el tranvía para ir al trabajo levanté la vista al cielo y vi cerca del horizonte lo que aparentemente era una brillante estrella. Demasiado brillante tenía que ser para poder verse claramente en ese cielo ya muy luminoso.
Aunque en la foto obtenida con el teléfono móvil es difícil de apreciar, a simple vista se distinguía muy bien a Júpiter.
El lucero del alba”, pensé de repente, todavía medio dormido, antes de darme cuenta que era imposible porque Venus, el astro conocido por ese apelativo, está estos meses en su presentación vespertina, y yo mismo lo había fotografiado desde casa al atardecer hace unos días, e incluso a finales de agosto había empezado asomar por el Oeste tras la puesta de sol.
 Venus, junto a la fina Luna creciente y unas grúas, desde la ventana de mi casa, el día 3 de octubre.
Pues entonces, solo puede ser Júpiter”. No había vuelto a observar al gigante gaseoso desde aquel 27 de agosto (de 2016), precisamente cuando ambos planetas nos ofrecieron un magnífico espectáculo en una conjunción muy próxima a la que dediqué un post en este blog 

domingo, 16 de octubre de 2016

28 días: el bulo de la Luna

En esta entrada voy a hablar de algunos bulos sobre temas de astronomía y otras creencias falsas muy extendidas, pero en especial del bulo de los 28 días. 
Porque como tal debería calificarse este asunto: Es totalmente falso, pero está enormemente extendido.

Pero para empezar, la excusa para hablar hoy, otra vez, de la Luna: En el canal de televisión donde habitualmente suelo ver los informativos, … ¡Lo han vuelto a hacer! Igual que el año pasado, se han vuelto a adelantar una lunación.
Ayer 15 de octubre de 2016 literalmente dijeron: "Otro plan para esta noche, o para esta madrugada, es mirar a la Luna porque coincide la Luna llena con el perigeo"

La Luna llena que coincide con el perigeo, la famosa “Superluna más grande y brillante del año”, no es esta de octubre (2016), sino la de noviembre.
Ahora en octubre la diferencia entre el momento de la luna llena y el perigeo es de casi 12 horas y en  noviembre será de solo 2.5 horas, con el agravante de que en noviembre el perigeo será un poco más cercano y la Luna se verá un poquito más grande y brillante que ahora.

Pero de esto ya hablé hace poco más de un año, en el post titulado "Eclipse, perigeos, mentiras y cintas de vídeo", donde además en el anexo aparecían los datos para varios años incluidos los de este 2016.

Todo eso ya quedó dicho y hoy voy a hablar de otra cosa. Porque al comentar la noticia errónea, alguien me ha dicho. “Bueno, pues no pasa nada. A esperar 28 días y ya veremos otra vez la luna llena

Existen infinidad de bulos, leyendas urbanas, o incluso  mentiras que se difunden a propósito para divertirse y ver “hasta dónde llegan y cuánta gente se ha creído mi broma”. Pero sin duda la más difundida con mucha diferencia es esa que dice que el periodo de las fases lunares dura 28 días.

viernes, 7 de octubre de 2016

La otra cara de la Luna

Mañana, 8 de octubre se celebra el día internacional de observación de la Luna.
Pero no es por eso por lo que voy a hablar de nuestro satélite, ya que la fecha de hoy, y la idea de publicar este post, la tenía apuntada desde mucho antes de que me enterase de lo de mañana, de que entre los numerosos “dia mundial de …” (aunque en este caso en algunos lugares se habla de “la noche mundial de“) que ya no caben en el calendario, a alguien se le haya ocurrido éste, como suele decirse, como si los demás días “no hubiera que mirar a la Luna
La razón de que dedique este post a la Luna es otra: Hoy 7 de octubre se cumplen los años, exactamente 57 de que supiéramos cómo era “la otra cara” que, por cierto, tiene un aspecto muy diferente a la que estamos acostumbrados a ver.
La cara oculta apenas tiene zonas oscuras, los llamados "mares" que son amplias llanuras, por supuesto sin agua aunque antiguamente así lo creyeran y les dieran ese nombre