Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

domingo, 15 de octubre de 2017

Desde más arriba

Hoy, como en muchas otras ocasiones,  también voy a escribir sobre cómo vemos los astros desde el tercer planeta, pero desde un poco más arriba de lo habitual: cosas que podemos ver desde un avión en vuelo.

Y también como en muchas otras ocasiones, ha sido una experiencia personal inesperada lo que me ha impulsado a escribir esto. Porque aunque uno haya realizado numerosas observaciones del cielo y crea haberlo visto casi todo, en ocasiones hay circunstancias y casualidades que se alían para ofrecerte algo diferente.

El pasado 5 de octubre para acudir, representando a la Asociación para la Enseñanza de la Astronomía, a la presentación de un proyecto didáctico patrocinado por la Agencia Espacial Europea, tomaba una avión en el aeropuerto de Madrid que tenía su salida a las 19:35 con destino a Granada y, como siempre que puedo elegir, tenía mi asiento junto a la ventanilla, en este caso al lado izquierdo (asiento A)
Embarcando en Madrid
Justo en el momento de embarcar el Sol nos regalaba sus últimos rayos, y ya cuando el avión despegó con unos minutos de retraso se había ocultado por el horizonte, despidiéndose hasta el día siguiente. O eso creía yo.

La dirección del viento en aquellos momentos hizo que a pesar de que el viaje era hacia el Sur, el despegue se produjese hacia el Norte.
Eso motivó que, mientras iba tomando altura y antes de que girase 180º para tomar el rumbo correcto, pudiera apreciar desde mi ventanilla un hermoso panorama del Oeste, con unos colores rojizos muy llamativos.
La imagen, tomada con el teléfono y a través de la ventanilla no hace justicia al precioso colorido del horizonte tras la puesta de Sol.

Una vez que el avión giró y se dirigió hacia el Sur, seguí mirando la imagen que brindaba el horizonte Oeste por los huecos de las ventanillas del otro lado de donde yo estaba, y mientras observaba ocurrió algo curioso: El Sol volvía a asomar, retrocediendo sobre los montes del horizonte, y brindándonos unos cuantos minutos más de día. 
El motivo evidentemente era el ascenso del avión y la diferente perspectiva desde lo alto (en la cima de los montes anochece después que en los valles) pero no pude dejar de pensar en un fenómeno que de manera habitual se produce todas las tardes en algunos lugares de Mercurio, sobre lo que hablé hace tiempo en el artículo “Algo extraño está ocurriendo en Mercurio“ 

Volví luego la vista hacia mi ventana, donde ahora podía ver el horizonte Este, y unos instantes después otra sorpresa: una luz amarillenta y muy brillante aparecía por ese horizonte entre la neblina: La salida de la Luna llena.

Desde luego, no era la primera vez que veía esa extraña luz aparecer por el horizonte, pero desde el aire, con el cielo totalmente limpio y más oscuro, y con una notable neblina  fue realmente impresionante.

Pero lo más curioso es que por el Oeste, aunque me caía al otro lado, podía ver que seguía estando el astro rey. Tuve suerte de que desde mi asiento el Sol apareciese justo en la posición de una de las ventanillas y que los viajeros de ese lado no me la tapasen

Durante unos minutos ambos astros aparecían imponentes, uno en cada lado, mostrando una estampa casi surrealista. El espectáculo era impresionante: mirabas a un lado y un sol a punto de ponerse, rojizo, espectacular. Mirabas al otro y una brillante luna llena amarillenta dando un imagen casi mágica, diferente de la que vemos desde aquí abajo. 
El Sol y la Luna llena, la Luna llena y el Sol. Fueron unos minutos impresionantes. Mi compañero de asiento debió pensar que tenía a su lado a alguien un poco “friki”, pero no me importaba. De hecho no fui el único que lo apreció y quedó subyugado por la visión, porque vi como algunos pasajeros grababan el espectáculo en vídeo con sus teléfonos, manteniéndolos en alto y haciendo un giro de 180º.

Luego, poco a poco, el astro rey fue descendiendo y pudimos disfrutar de la segunda puesta de sol de aquel día. 

Tal como explico a continuación en el anexo, lo que se pudo contemplar durante aquellos instantes desde el avión hubiera sido imposible verlo desde el suelo del tercer planeta.




Tengo que confesar que no tengo demasiada experiencia en estas cosas porque no viajo mucho en avión, y que es posible que algo de lo que escribo no sea totalmente exacto. Pero guiado por algunos recuerdos e impresiones imborrables, quiero relatar algunas de estas circunstancias.

Aunque pudiera parecer que esos 9 o 10 kilómetros de altura que se alcanzan habitualmente en los vuelos comerciales no son nada teniendo en cuenta que el diámetro terrestre son más de 12700 kilómetros, hay algunos detalles que cambian algo.

La primera diferencia importante si observamos el cielo desde un avión es que a esa altura normalmente no hay nubes y veremos el cielo limpio y espectacular. De noche no tendremos apenas contaminación lumínica en el exterior, y en los crepúsculos el cielo se verá algo más oscuro por tener menor capa de atmósfera que difunda la luz solar, pero en contrapartida no podemos eliminar el cristal, que nos molestará, y normalmente la luz interior estará encendida y habrá que pegarse a la ventanilla para distinguir el cielo.

El horizonte está más bajo, y eso puede provocar diferencias significativas en algunos aspectos en la visión de astros que desde tierra estarían ligeramente debajo del horizonte u ocultos ya tras los montes, pero desde esa altura son visibles.

El Sol y la Luna llena simultáneamente
Cuando pude ver a la vez la Luna y el Sol desde el avión el pasado día 5, desde la superficie terrestre sería imposible. Prácticamente coincidía con la luna llena (a menos de una hora) y una latitud eclíptica de casi -5º, cuando nuestro satélite salió por el horizonte teórico de Madrid el Sol se encontraba ya 4º por debajo.

Desde tierra es posible ver salir la Luna, los días anteriores a la fase llena, antes de la puesta del Sol, pero el cielo brillante hace que no destaque apenas y sea difícil de distinguir. Cuando en ocasiones vemos salir una luna brillante, casi llena que nos sorprende en un cielo ya algo oscurecido y a veces parece como si hubiese fuego allá en el horizonte, en realidad nuestro satélite está en fase menguante. El espectáculo que pude presenciar hace unos días sería imposible desde el suelo.
De estos temas hablé en "¿Cuándo sale la Luna?

Estrellas y otros astros
El observar las estrellas desde un avión tiene sus dificultades porque la luz ambiente interior y el cristal de la ventanilla impiden una visión clara. Cuesta distinguir constelaciones y apenas se intuyen las estrellas más brillantes pegando la cara al cristal y fijándose bien. Pero el Sol, la Luna y los planetas cuando están más brillantes se distinguen bien, aparecen más altos sobre el horizonte y como en el ejemplo anterior, permiten verlos en situaciones que desde tierra sería imposible.

Por ejemplo Mercurio gana mucho desde el aire porque como cuando es observable está situado  siempre cercano al horizonte, la situación mejorará. Lo mismo la Luna cuando está en fase muy fina cercana a luna Nueva.

Recuerdo en un viaje de vuelta de Chile en 2013, las bonitas imágenes del primer planeta y la Luna menguante, solo 2 días antes de luna nueva, que muestro en estas dos fotos tomadas el 8-4-2013 volando sobre el atlántico.
Mercurio puede ditinguirse en el centro de la imagen




















La Luna y Mercurio, sobre los tonos rojizos del horizonte antes de amanecer
Tomadas con mi cámara de fotos, que por comodidad ha dejado de ser mi inseparable compañera, estas dos imágenes tienen mucha más calidad que el resto, obtenidas con la del teléfono.

Cielos crepusculares
Aunque en los crepúsculos el cielo no cercano al horizonte estará más oscuro de lo habitual, el Sol ya debajo del horizonte estará más cerca de él y cuando en el suelo en la vertical del avión sea ya noche cerrada, desde arriba en ocasiones podríamos ver aún el horizonte iluminado por una preciosa luz rojiza.

Esto lo comprobé en un viaje París – Pekín que realicé al principio del mes de julio de  2009 para ir a observar un eclipse de Sol en China.
Ruta seguida por el avión. Aunque parezca extraño, es el camino más corto (un círculo máximo que pasa por las dos ciudades). En el mapa parece que da un rodeo, pero los mapas deforman la situación y en un globo terráqueo se ve bien.
El vuelo salió ya avanzada la tarde y la trayectoria del avión, siguiendo la ruta más corta, pasaba durante las horas centrales de la noche por latitudes septentrionales, que aún estando alejadas del círculo polar y por ello de la zona de día perpetuo, la altura del avión permitió que no llegara a oscurecer totalmente en todo el vuelo y siempre estuvo el horizonte iluminado. Ese día cambiamos de fecha pero no se nos hizo de noche.

Cuando puedas, disfruta de los crepúsculos desde 10000 metros de altura. Son diferentes y preciosos

Esta imagen (aunque de mala calidad muestra unos colores significativos) no es de aquel vuelo a China, sino del de hace 10 días camino de Granada, pero más o menos así recuerdo que se vio el horizonte durante toda la noche de viaje.

Si quieres ver el cielo diferente a lo que estás acostumbrado desde la superficie del tercer planeta, cuando vayas a volar por la noche o en los crepúsculos intenta conseguir el asiento junto a la ventanilla. Pero antes, piensa en qué dirección vas a viajar y a qué lado puede estar lo más interesante.

domingo, 8 de octubre de 2017

Indice y selección de artículos

En todo blog los diferentes artículos van perdiendo visibilidad con el tiempo, ocultados por los más recientes. Pero en este caso, muchos de ellos son intemporales y posiblemente sean interesantes para muchos lectores que han descubierto recientemente este blog o que en su día no los vieron.

Por ello he elaborado esta selección con mis sugerencias, dividida en 4 secciones.
Este índice aparecerá siempre en cabecera (o en segundo lugar cuando acabe de editar algo nuevo) y se ha mantenido un enlace en la ubicación original para quienes han querido guardar aquella dirección.

Los distintos enlaces van en diferente color según su interés actual:
En verde los que pueden ser interesantes en cualquier momento
En azul aquellos que aunque se refieren a fenómenos de fechas concretas contienen, a veces en los anexos, informaciones siempre interesantes o imágenes llamativas
En rojo algunos artículos que pueden haber perdido interés, pero tuvieron mucha aceptación y pueda ser interesante recordarlos.

Además, en el habitual el anexo “Si quieres saber más”, incluyo un índice más estructurado que las meras etiquetas que aparecen a la derecha de la página del blog, agrupando y ordenando algunos de los más de 120 post que llevo ya publicados

1- Algunos temas que quizás te sorprendan

2- Curiosidades o temas interesantes para no iniciados

3- Articulos con imágenes llamativas
4- Algunos artículos que tuvieron mucha aceptación en su día.


Aquí voy a ir incluyendo un índice estructurado con algunos de los artículos que, a mi parecer, pueden ser interesantes.
De momento está incompleto y recoge solo algunos temas antiguos o destacados. Como este post se irá actualizando y siempre estará visible en primer o segundo lugar, aparecerá un índice más exhaustivo en un futuro próximo.

Didáctica

Aspectos de mecánica celeste

Otros temas relativos al Sistema solar
a) Fenómenos y Posiciones significativas de la Luna y los planetas

b) El cielo visto desde otros astros
           Desde el primer planeta
           El cielo de Marte

Medida del tiempo y relojes de Sol
a) Generalidades

b) Relojes de Sol

miércoles, 4 de octubre de 2017

Mirando un punto azul pálido

En el último post que publiqué antes del índice puse esta imagen:


Créditos: Nasa/JPL

Sin embargo no mencioné la razón por la que se ha hecho famosa, que no ha sido tanto la espectacular visión de los anillos de Saturno a contraluz, que desde aquí nunca se pueden  observar, como algo que apenas se intuye y por eso lo he señalado con una flecha en la imagen, que es nuestro planeta, un débil punto azul pálido, una cosita de nada.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Enlace índice

En este enlace podrás encontrar una selección de artículos del blog, sugeridos por el autor, y un índice por temas:
http://www.tercerplaneta.net/search/label/Indice
He mantenido la ubicación original de este post y voy modificando la ubicación de su contenido para que siga siendo visible y también accesible (desde aquí) a quien quiera guardar esta dirección.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Una cosa pequeñita llamada Dafne

Mañana 15 de septiembre de 2017 la misión Cassini terminará su largo periplo de 13 años desde que llegó a las inmediaciones de Saturno, sumergiéndose en la atmósfera del fotogénico planeta y desintegrándose. 
Además de suministrar importantes datos científicos que nos permite conocer cada vez mejor las características del sexto planeta, de sus anillos y de sus satélites, nos ha dejado imágenes impresionantes. Seguramente habrá sido la misión espacial que ha dado lugar a una galería de imágenes más espectacular por su cantidad, variedad y belleza.
Ilustración artística de la Nave Cassini en las cercanías de Saturno. (NASA/JPL Caltech)
Pongo a continuación varios enlaces en los que puedes encontrar información sobre la misión Cassini (los dos primeros de la NASA y el tercero un audio de Radio Euskadi), pero te sugiero que las dejes para luego, porque hoy quiero hablar solo de un minúsculo capítulo de esa historia.
Como lo cortés no quita lo valiente, y teniendo en cuenta que recientemente he criticado la política de divulgación seguida por la agencia espacial norteamericana con motivo del pasado eclipse de Sol, en este caso debo decir: “Gracias NASA”

- Aquí una información exhaustiva de la misión (en inglés)
-En esta otra, la galería de imágenes:
https://www.nasa.gov/mission_pages/cassini/images/index.html
- Si quieres escuchar un breve resumen de la misión y al científico principal de Cassini en la ESA (Agencia Espacial Europea) Nicolas Altobelli, explicando el final de la misma, a partir del minuto 30:40 en este audio: http://www.eitb.eus/es/radio/radio-euskadi/programas/la-mecanica-del-caracol/audios/detalle/5066364/arqueologia-fantastica-gran-final-cassini-virus-oceanicos/

En cualquier caso, para ir abriendo boca te pongo varias imágenes obtenidas por Cassini, que he seleccionado de entre las muchas que me han gustado especialmente, antes de meterme con el tema de hoy.
Saturno a contraluz con el Sol detrás.   (NASA/JPL-Caltech/SSI)
Los extraños satélites Hiperión y Pan con aspecto de esponja, y ravioli o ala de sombrero  respectivamente. Hay otro satélite (Atlas) de aspecto muy parecido a Pan (NASA/JPL-Caltech/SSI)
 Aunque parece un eclipse anular, el anillo luminoso es la atmósfera de Titán casi a contraluz, con los anillos de Saturno delante y Encélado en primer plano. En estos dos satélites se han descubierto, gracias a los datos aportados por la misión Cassini-Huygens, condiciones que incluso podrían hacer pensar en la posibilidad (de momento es solo una elucubración poco probable) de existencia de vida microbiana. (NASA/JPL-Caltech/SSI)

Pero a mí personalmente, lo que más me ha impresionado de todo lo que en estos 13 años nos ha mostrado Cassini ha sido el descubrimiento de un satélite muy pequeñito llamado Dafne.
Este satélite de apenas 7 kilómetros se mueve entre los anillos de Saturno, en la llamada división Keeler.
Ya lo conocía “de oídas” antes de ver las imágenes de Cassini, y alguna vez he hablado de él en alguna conferencia, de su órbita situada en un hueco del anillo A (el más exterior de los dos anillos más brillantes) y de las interacciones que tiene, al igual que otros satélites pastores, con las partículas de los anillos. Pero las fotos que ha obtenido la sonda que ahora finaliza su viaje me parecen sencillamente impresionantes. No las imágenes del satélite en sí, sino de “la movida” que monta con su paso.

Conocí a una chiquilla menuda, aparentemente muy poquita cosa, pero que también provocaba alboroto a su alrededor. Se llamaba Dafne y siempre me ha venido a la memoria cuando he oído hablar o cuando he visto imágenes del astro que lleva su mismo nombre.

Este satélite, el tercero en distancia al planeta, mide menos de 7 kilómetros y, por su tamaño, desde luego que no merecería hablar mucho de él.
Entonces ¿por qué le dedico un artículo del blog?

Por esto:
En una determinada zona los anillos parecen extrañamente removidos. Esto delató la existencia de Dafne antes de ser encontrada.
Creo que entenderás mis razones:
Al moverse entre los anillos, en la llamada división de  Keeler  que, por supuesto, el satélite ha ocasionado, provoca esas ondulaciones en los bordes de ese surco. 

Hay algún otro satélite que también hace algo parecido aunque una escala muy inferior. Pero...
En esta otra foto, con una iluminación del Sol casi en la dirección del plano de de los anillos se ve algo más: el relieve.
Fijándose en las sombras, tanto la de Dafne como sobre todo las de esas líneas sinuosas, se aprecia que las llamativas ondulaciones sobresalen por arriba y por abajo del plano de los anillos formando unos relieves extraños.

Entre las muchísimas sorpresas que hemos descubierto en las cercanías del sexto planeta gracias a Cassini, desde luego para mí ésto es de lo más curioso.  


Existen otros satélites, tanto de Saturno como de Urano, llamados satélites pastores porque de alguna manera pastorean las partículas de los anillos con su atracción gravitatoria manteniendo sus bordes bien definidos, y algunos de ellos también ocupan estrechos huecos en el anillo. 
En alguna ocasión hablaré de ellos y la curiosa mecánica gravitatoria que les convierte en "pastores", pero hoy el protagonista es Dafne porque es especial ya que en los otros casos no se producen esas ondulaciones tan llamativas.

Ello es debido a que la órbita de Dafne no está exactamente en el mismo plano que los anillos, sino ligeramente inclinada. Por eso durante la mayor parte de su órbita (que tarda poco más de 14 horas en completarla) está situado por encima o por debajo del plano de los anillos y periódicamente, cada 7 horas aproximadamente, atraviesa dicho plano.

Cuando está por encima de los anillos, atrae hacia arriba a las partículas, formando una elevación, y el efecto contrario cuando está por debajo.

Todo parece lógico, pero si levanta las partículas a su paso tanto a su izquierda como a su derecha ¿Por qué a un lado del hueco las ondulaciones están solo después de la posición del satélite y al otro están antes?
Es una consecuencia lógica teniendo en cuenta la velocidad con que se mueven en su traslación alrededor se Saturno. Según la distancia a la que se encuentre del planeta, una partícula o un satélite tiene determinado totalmente su periodo (se puede calcular por la tercera ley de Kepler) y por lo tanto su velocidad.

Las partículas del anillo situadas en el borde exterior de la división de Keeler se mueven más despacio que Dafne porque están más lejos del planeta, y por eso la ondulación producida por el satélite (por ejemplo cuando se encuentra éste por encima del plano del anillo) se va retrasando respecto a él. Al cabo de una vuelta de Dafne, volverá a estar nuevamente encima del plano y se encontrará con la zona del anillo anterior a la ondulación y producirá una nueva onda delante de esa. Así van surgiendo sucesivas ondulaciones, cada vez ligeramente adelantadas, aproximadamente cada 14 horas una sinusoide completa con su zona superior e inferior.

Lo contrario ocurre con el borde interior de la división de Keeler, donde las partículas se mueven más rápido que Dafne y las nuevas ondulaciones aparecen detrás de las anteriores, según el sentido de giro alrededor de Saturno.

Si tomamos como referencia la posición del satélite, las partículas del anillo exterior (del borde exterior de la división de Keeler) se van moviendo respecto al satélite en sentido horario visto desde el Norte, y las del anillo interior en sentido contrario. 
La siguiente imagen corresponde a la cara sur de los anillos y por eso el sentido del movimiento es al revés.

Si nos imaginamos que estamos situados en Dafne, veríamos como subimos y bajamos respecto al plano del anillo, mientras las ondulaciones creadas por él anteriormente, a uno y otro lado, se van separando y dejando hueco para que surjan otras nuevas.

Aunque todo se mueve en el mismo sentido, respecto a la posición de Dafne los dos grupos de ondulaciones se van separando y en el espacio que dejan se irán formando otras. La imagen corresponde al momento en que Dafne empieza a salir del plano del anillo hacia el frente de la imagen (cara Sur) y está a punto de originar dos nuevas ondulaciones (una a cada lado de la división de Keeler) en una zona todavía plana.

Así unas ondulaciones se van adelantando y otras retrasando respecto a Dafne y siempre las más recientes y evidentes estarán próximas a la posición del satélite.

Las imágenes más impresionantes y clarificadoras se aprecian cuando el plano de los anillos está casi en la dirección del Sol, porque al llegar la luz casi “de canto” las sombras se proyectan sobre el anillo y se hacen evidentes. Eso ocurre en periodos cada 15 años y teniendo en cuenta el tiempo que Cassini ha estado por ahí, fue solo alrededor de 2009 cuando pudo obtener las mejores fotos de la movida. 

La influencia gravitatoria de Dafne sobre las partículas de los anillos no se reduce a lo que aquí he contado y, como he escrito antes, actúa igual que otros satélites pastores frenando o acelerando dichas partículas y modificando de esta manera sus órbitas. 
Pero hoy me quedo con esta historia que ocurre en un lugar minúsculo de las proximidades del sexto planeta, y podemos hacernos una idea del contexto en estas dos imágenes:

En la foto de la izquierda aparece ese diminuto puntito que es Dafne haciéndose notar apenas por su sombra y por lo que monta a su alrededor, y en la de la derecha una visión más amplia de los anillos y el borde del planeta. Como referencia se ha indicado en esta segunda imagen la situación de las dos líneas oscuras de la anterior: la división de Encke y la de Keeler que en esta segunda foto casi ni se intuye.

Dafne es así: pequeña pero revoltosa.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Dos años desde el tercer planeta

Ya se han cumplido dos años desde que abrí el blog, con mucha ilusión pero sin pensar que me iba a “enganchar” tanto, ni que me fuera a dar tantas satisfacciones.



Al hacer balance la primera impresión que me queda es que he escrito demasiado. No solo por la cantidad de artículos sino también por la extensión de muchos de ellos.

Esto debe cambiar necesariamente porque le he dedicado demasiado tiempo, y es el momento de que retome con más sosiego otras tareas, algunas también relativas a la enseñanza y divulgación de la astronomía o al diseño y elaboración de recursos didácticos. No cerraré el blog pero mi idea es que los diferentes post salgan más espaciados aunque, no lo puedo asegurar con rotundidad, porque las intenciones no siempre se cumplen.

lunes, 28 de agosto de 2017

Cae la Espiga

Las estrellas más brillantes del cielo tienen su nombre propio y una de ellas es Spica o la Espiga. Es la más destacada de la constelación de Virgo y su nombre, que tiene origen latino, no fue elegido al azar, sino que como en muchos otros casos tiene que ver con el lugar en que está situada y en este caso también en las consecuencias que eso tiene en la mecánica celeste.
Desde Araúzo de Torre, el 21-7-2017 a las 22:53, 75 minutos después de ponerse el Sol
Spica (o Espiga) es la estrella que está a la izquierda del punto más brillante, que corresponde a Júpiter.

Parece ser que los romanos la denominaron de esa manera porque cae cuando caen las espigas. La relacionaban con la agricultura y con su diosa Ceres porque esta estrella es visible durante la primavera y parte del verano a principio de la noche y deja de verse (puede decirse que cae) cuando las espigas de cereal han madurado y han sido recogidas

La expresión “cae” es muy gráfica y adecuada en este caso porque, a medida que va transcurriendo el mes de agosto, en cuanto anochece y empezamos a ver las estrellas en el cielo, la Espiga aparece cada día más baja, más cercana al horizonte Oeste, hasta que es imposible verla.

Distintas imágenes en distintas fechas, 75 minutos después de la puesta de Sol, tomadas desde el mismo lugar (precisamente allí donde mi abuelo cada verano trillaba las espigas de la cosecha, y en esa caseta -todavía se la conoce como la caseta de Casimiro- guardaba aperos y herramientas).
En principio el grado de oscuridad debería ser similar en todas las fotos aunque en la del día 5 el paisaje aparece iluminado con la luz de la Luna casi llena.  También en la primera lo hace ligeramente una fina luna de 3 días que aparece redonda por la sobrexposición necesaria para que aparezcan estrellas.
En estas imágenes, tomadas a lo largo de estos meses de julio y agosto, puede verse el proceso de la evolución de las posiciones de Spica en intervalos de varios días, cada vez más cerca del horizonte. Este año ha estado acompañada de Júpiter (que se le ha ido acercando poco a poco) lo que ayuda a su localización, pero otros años va cayendo sin compañía.

martes, 22 de agosto de 2017

41º 47´ 24´´ N , 3º 24´ 49´´ W

Al igual que hace dos semanas con ocasión del eclipse de Luna, no había pensado publicar nada especial sobre mi observación de este eclipse solar de ayer, pero como también en este caso ha sido una experiencia muy gratificante, y a riesgo de hacerme pesado, me apetece contarlo y poner algunas de las imágenes obtenidas. Ha sido la última (bueno, habrá que decir la anteúltima) observación sorprendente de este verano increíble y gracias a ella he descubierto un lugar especial.
21-8-2017    21:02

Era el sitio idóneo. Lo había comprobado un par de días antes, cuando una vez que el Sol se había puesto en el pueblo, subí rápidamente las escaleras que llevan al alto en el que se encuentra la Iglesia, desde donde pude verlo aún sobre el horizonte, y cuando desde allí también se ocultó comprobar que el conocido como “alto Muela”, situado a casi 2 kilómetros, con un altura de 1012 metros (unos 70 más que el pueblo) siguió iluminado por el Sol durante ¡6 minutos más! ¡Incluso unos segundos después de la hora que me daban las efemérides como el ocaso del limbo superior del Sol sobre un horizonte teórico de altura 0º, y eso a pesar de estar situado un poco más hacia el Este.
Desde la Iglesia, se aprecia el “alto Muela”. Situado a solo unos 3 kilómetros de la antigua ciudad romana de Clunia Sulpicia, muestra una característica estampa con zonas hundidas, según dicen debido a explotaciones de aquellos tiempos.
El pueblo de Araúzo de Torre está en una hondonada y por ello se oculta el Sol aún unos minutos antes que en la iglesia.

Se hacía imprescindible buscar el mejor lugar para observar el eclipse porque éste comenzaba muy poco antes de la puesta de Sol, y había que alargar esos momentos en que la Luna se iba colocando delante del astro rey para poder apreciar el levísimo “mordisco” antes de ocultarse.
La opción más fácil parecía que debía ser coger el coche a mediodía y hacer kilómetros hacia el Oeste. Por cada 100 kilómetros en línea recta se ganarían unos 4 minutos más de eclipse. Sin embargo yo con solo moverme los mencionados dos kilómetros en sentido contrario ganaba más de 10 minutos respecto a la situación en mi casa, a pesar de que tengo una terraza bien orientada y con relativo buen horizonte.

sábado, 19 de agosto de 2017

El eclipse ¿del siglo?

A pesar de las barbaridades y absurdos que los habitantes del tercer planeta ocasionan  y padecen, la Tierra sigue su ruta al igual que los demás astros, quizás indicándonos el camino de la lógica a la espera de que la raza humana aprenda, y aquí no hay cancelaciones aunque alguien de manera simbólica pudiera hablar de 2 minutos de oscuridad y silencio.

Porque el lunes 21 de agosto de 2017 toca un eclipse de Sol. Como algunos dicen, el fenómeno natural más impresionante que puede ocurrir en nuestro planeta y que todas las personas deberían ver al menos una vez en su vida.

Ya llega el tan anunciado eclipse que será total, produciéndose una “breve noche”, en una franja que cruza los Estados Unidos de América, desde océano pacífico al Atlántico, y que desde la península Ibérica podría verse como parcial, pero muy poca cosa (al Sol le faltará un pequeño corrosquito en la parte inferior) y solo durante unos breves minutos antes de ponerse, mejor cuanto más al Oeste y siempre que el astro rey se oculte por un horizonte muy bajo, siendo casi necesario que sea a altura cero, nivel del mar. Desde Canarias sí se verá un eclipse parcial apreciable.
Zonas por donde transitará la sombra de la Luna. En la estrecha franja central el eclipse será total y durante poco más de 2 minutos dejará de llegar la luz del Sol. Créditos: nasa.gov
Casi con total seguridad este eclipse ha sido el más anunciado de la historia, con una gran antelación, y en muchas ocasiones se han referido a él como “el eclipse del siglo”. 
A estas alturas creo que la mayoría de la gente supondrá, y no sería necesario decir, que respecto a ese apelativo ocurre lo mismo que en el fútbol, en la música o en otros muchos ámbitos: todos los años hay uno o varios partidos o conciertos del siglo.

miércoles, 16 de agosto de 2017

La Luna y Aldebarán juegan al escondite en pleno día

Esta mañana he visto la ocultación de la estrella de Tauro, Aldebarán, por la Luna,  y no entiendo por qué cuando se anuncian los eventos astronómicos en las efemérides locales suelen aparecer las ocultaciones de estrellas por la Luna, pero solamente las que se producirán de noche.
Ese puntito que puede apreciarse cerca del borde lunar es la estrella Aldebarán de día.

He tenido la oportunidad de presenciar bastantes fenómenos de este tipo, pero todos habían sido de noche: La sensación del movimiento Lunar que se hace evidente cuando vista con un telescopio “con relativa rapidez” se va acercando a la estrella y la oculta, casi se la traga, para devolverla al cielo más tarde en una repentina reaparición que, aunque te la esperas, siempre sorprende.
Recuerdo haber observado también un par de ocultaciones diurnas de Venus, pero es la primera vez que veo ocultase una estrella detrás de la Luna en pleno día y, aunque la memoria a veces nos engaña, creo que ha sido la que más me ha impresionado aunque no fuera tan fotogénico como lo de Venus.