Curiosidades sobre los astros, propuestas de observaciones sencillas, aspectos cotidianos pero poco conocidos, todo ello con un enfoque didáctico.

martes, 20 de febrero de 2018

La sequía de planetas a punto de acabar

Seguro que últimamente no se han organizado muchas observaciones astronómicas para público en general porque, aparte de la Luna, siempre es conveniente (casi imprescindible) que haya algún planeta que llevarse al ocular del telescopio.
Y últimamente no se ha visto ninguno a horas prudenciales.

Las estrellas y constelaciones repiten actuaciones de manera periódica y previsible cada año: Por ejemplo Orión siempre es visible en invierno y Escorpio en Verano. 
Pero los planetas no. Cada uno tiene su ciclo particular, se mueven sobre el fondo estrellado, y no valen experiencias anteriores pasa saber cuándo o dónde podemos localizarlos. Al menos si tratamos de utilizar referencias anuales. Si al comienzo del pasado año 2017 Marte y Venus aparecían en una misma zona, sobre el horizonte Oeste al principio de la noche, tal como se ve en a imagen, este año ni el uno ni el otro.
Venus y Marte (arriba en el centro) en el cielo de Bilbao en enero de 2017
Es cierto que hemos tenido en los últimos meses varios espectáculos con conjunciones y encuentros de varios planetas en una misma zona del cielo, pero todos han sido de madrugada.
Una muestra se puede ver en estas dos imágenes:
Conjunción de Júpiter y Marte el 7-1-2018 en una imagen obtenida por John C McConnell,
publicada en Spaceweather.com

Saturno, Mercurio y la Luna el 15 de enero poco antes del amanecer en una imagen
tomada por Esmeralda Sosa en Argentina, publicada en Spaceweather.com
Desde que Saturno dejó de ser visible al principio de la noche, hace ya varios meses, en el otoño, el cielo ha estado huérfano a las horas en que la mayoría de la gente está dispuesta a mirar el cielo. Ni uno solo de los 5 planetas visibles sin ayuda de instrumentos. Urano y Neptuno sí, pero esos no cuentan.

Cuando acuden los grupos de alumnado al Aula de Astronomía de Durango, les suelo preguntar si alguien ha visto planetas sin telescopio. Me suelen decir que no, y les aclaro que los planetas se ven como si fueran estrellas, y que si una noche estrellada miran al cielo, aunque no sepan distinguirlo, estarán viendo casi seguro algún planeta. Pero estos últimos meses eso no ha sido cierto.

Afortunadamente la situación está a punto de acabar. El primero en romper el fuego será Venus que ya en unos días podrá avistarse sin problemas sobre el horizonte Oeste en el crepúsculo vespertino.
Es posible que algún lector de este blog ya haya conseguido verlo. Yo lo intenté el día 16-2 en que estuvo junto a la luna de un solo día, pero las nubes me lo impidieron. Sí lo vio ese día David Blanchard desde el Gran Cañón, en USA, unas horas más tarde cuando la Luna había aumentado ligeramente la fase y se había separado algo de Venus, como se ve en la imagen
Imagen publicada en spaceweather.com
Venus seguirá acompañándonos diariamente tras la puesta de Sol hasta finales de septiembre. En estos casi 8 meses el segundo planeta volverá a ser “La estrella más brillante y la que antes sale cada atardecer”, como en muchos sitios se dice, pero que solo es cierto cuando, como ahora, aparece en el crepúsculo vespertino. Muy fácil de localizar, hacia el Oeste.

Unos días después de Venus hará su aparición Mercurio, como si ambos se hubieran puesto de acuerdo para romper la sequía de planetas. El 3 de marzo estarán muy próximos entre sí aunque todavía muy bajos sobre el horizonte, y durante la mayor parte de ese mes el brillante Venus nos ayudará a encontrar al escurridizo Mercurio, que se irá situando incluso más alto sobre el horizonte que el segundo planeta pero con un brillo mucho menor.
Estos días tendremos la mejor oportunidad en todo el año de ver al primer planeta  desde el hemisferio norte.

Como plato fuerte, los días 18 y 19  de marzo la Luna en finísimo creciente se situará por allí. El domingo 18 formando una línea recta Mercurio-Venus-Luna, pero desde Europa con el satélite muy fino, apenas 29 horas después de la luna nueva y el más bajo de los tres astros, no será fácil verlo. Desde América unas horas más tarde mejorará un poco la fase y la separación angular desde el Sol, aunque desde el hemisferio Sur la inclinación de la eclíptica empeorará mucho la situación, y además el más débil (Mercurio) será el más cercano al horizonte.


Tres gráficos correspondientes al 18-3-2018 desde lugares de Europa (43º), Norteamérica (40º) y Sudamérica (-30º), con el Sol a 8º por debajo del horizonte, unos 40 minutos tras la puesta de Sol
El lunes 19 ya será más fácil ver al trío completo, aunque la Luna no tan cerca de los dos planetas y con fase mayor, dará una imagen menos atractiva.

Estos encuentros de Mercurio y Venus son sin duda los más fotogénicos que se pueden producir entre los diferentes planetas porque ocurren siempre en los crepúsculos (únicos momentos en que pueda verse a Mercurio desde el hemisferio norte) cerca del horizonte y además el día que pasa por allí la Luna lo hace siempre en una fase muy fina.
Como ejemplo, esta imagen que obtuve en la madrugada del 6-2-2016 desde Orozko con estos mismos protagonistas.
La Luna, Venus y Mercurio (junto al horizonte)

Ahora será en el crepúsculo vespertino, a buena hora, sin tener que madrugar.

Para ver a los planetas exteriores al principio de la noche, hay que esperar casi a la fecha de su oposición: Júpiter el 9 de mayo, Saturno el 27 de junio y Marte el 27 de julio. En esos días se verán durante toda la noche. Unas semanas antes se podrán observar esperando unas horas después de anochecer, y durante los meses de julio, agosto y septiembre en cuanto se haga de noche tendremos a Venus, Marte Júpiter y Saturno a disposición de nuestros ojos o nuestro telescopio.

A finales de Junio y primeros de julio volverá a aparecer Mercurio en el crepúsculo vespertino, con lo que desde algunos lugares podrían verse los 5 planetas. Desde el hemisferio Sur tendremos casi todo el mes de julio (excepto la primera semana) con el repóker de planetas, mientras que en el hemisferio norte solo será posible ver los 5 el día 21 de julio y eso si tenemos el horizonte muy bajo tanto por el Sureste donde aparecerá Marte como por el Oeste por donde se va Mercurio. La culpa de esa gran diferencia entre los dos hemisferios es Mercurio (“El esquivo planeta sureño se asoma por el norte”)


Situación de los 5 planetas en los dos hemisferios el 21 de julio en el crepúsculo vespertino
Venus no se verá tan cerca de Mercurio como en marzo, pero el día 14 de julio la Luna se situará a su lado.
Desde el hemisferio Sur el trío Mercurio-Venus-Luna se verá mucho mejor que el 18 de marzo.

A pesar de tener tantos planetas visibles, en todo este año no habrá ningún encuentro cercano entre dos ellos aparte del de Venus y Mercurio el 3 de marzo. Aparecerán distanciados en el cielo, trazando la línea de la eclíptica (la proyección del plano orbital) de Este a Oeste en este orden Marte, Saturno, Júpiter y Venus


Durante este año, que empezó sin ningún planeta visible al principio de la noche se llegará, poco después de mitad del año, a que puedan verse todos.


Ciclos y características de cada planeta.

Como se explicó en “el planeta sureño se asoma por el norte", Mercurio no es nada fácil de ver. Desde el hemisferio Norte solo unos días al año y en el crepúsculo, coincidiendo con las máximas elongaciones. 
En 2018 las mejores son alrededor del 15-3 al atardecer o del 27-8 al amanecer. En el Hemisferio sur es mucho más fácil, y este año se verá por la mañana en gran parte de abril y mayo, y por la tarde a finales de junio y todo el mes de julio. 

Venus es el más brillante, tiene periodos de unos 8 meses en que se ve por la mañana, 3 meses sin verlo y otros 8 visible por la tarde, que como se ha dicho acabará a finales de septiembre. Luego en noviembre comenzará de nuevo el ciclo con la aparición matutina. (Ver “El segundo planeta recupera su apelativo más sugerente”)
Los planetas exteriores tienen su mejor presentación en el momento de su oposición (Gráfico). Es cuando están más cerca de la Tierra y por lo tanto cuando alcanzan mayor brillo, y además son visibles durante toda la noche.

Marte alterna un año bueno, donde alcanza gran brillo en la oposición, con uno malo en que baja mucho. Este año estará muy favorable porque además la oposición se produce en un lugar de su órbita cercana a la de la Tierra. Las mejores oposiciones son las que ocurran a final de agosto, y este año en julio, está cerca. (Ver "Marte en oposición…")

Júpiter luce siempre con gran brillo, y sus posiciones de un año a otro se retrasan un mes.

Saturno es el que menos cambia. Con un brillo modesto comparado con los otros, y modificando poco sus posiciones de un año a otro ya que tiene un periodo de casi 30 años. 

De izquierda a derecha, Saturno, Marte y Venus, el 28-7-2010 desde Araúzo de Torre.



¿Situación excepcional?

El hecho de que estas últimas semanas no se haya visto ningún planeta al principio de la noche es poco frecuente.

La probabilidad de que no se vea ningún planeta en un determinado momento teóricamente sería  0.5 elevado a 5, es decir 0.03 que equivale a un 3%. Porque 0.5 (o un 50%) es la probabilidad de que cada uno de los planetas esté por debajo del horizonte ya que en principio tienen la misma probabilidad de estar por encima o por debajo. Como son 5 planetas, hay que multiplicar 5 veces esa probabilidad de cada uno.
Pero este resultado no es real porque ese 0.03 es la probabilidad de que en un determinado momento estén todos debajo del horizonte sin tener en cuenta si es de día o de noche. Pero para que se vean tiene que ser de noche y tanto Venus como, sobre todo, Mercurio, la mayor parte del tiempo que están sobre el horizonte es de día ya que al ser planetas interiores desde aquí se les ve cerca del Sol. La probabilidad de que siendo de noche Mercurio o Venus están por encima del horizonte en más reducida.

Por lo tanto la probabilidad de que en en un momento del principio o final de la noche (incluido el crepúsculo) no se vea ningún planeta es mucho mayor, pongamos (compensando la situación de Mercurio y Venus) que del orden de 0.5 elevado a 4 que sería un 6%. Y si es en plena noche, sería 0.5 elevado a 3, equivalente a un 12.5 % , porque solo intervienen los tres planetas exteriores. 
De cada 100 noches que miremos al cielo, solo en 12 o 13 no se verá ningún planeta.

También se podría calcular la probabilidad de que se vieran todos a la vez, como ocurrirá este año 2018 en julio. En plena noche es imposible, pero si tomamos los crepúsculos, teóricamente sería también de un 3% (0.5 elevado a 5): de cada 100 veces que mirásemos el cielo en un crepúsculo solo en 3 de ellas veríamos los 5 planetas.  En realidad algo menos porque si alguno está cerca del horizonte, en el crepúsculo no se verá.


A pesar de eso, estas situaciones ocurren, e incluso a veces se ven los 5 planetas en una misma zona del cielo, muy cercanos unos a otros (conjunciones). Fue especialmente llamativa la situación de mayo de 2002 con 4 planetas muy próximos entre sí y el quinto no muy lejos, y lo será también la de septiembre de 2040 con los cinco planetas extraordinariamente cercanos, tal como se verá desde el hemisferio sur. porque en el norte será difícil de ver.   Esto se recoge en los siguientes gráficos.






domingo, 11 de febrero de 2018

Febrero, el corto

¿Por qué febrero tiene solo 28 días?


Porque cuando lo implantaron fue el último mes y no quedaban más días. Bueno, le quedaban 29 pero luego, por envidia, César Augusto le quitó un día.

Representación del dios romano Februus

El mes de febrero estaba dedicado al dios Februus (más conocido por el nombre de Plutón), dios de las ceremonias de purificación que se llevaban a cabo en este mes para expiar las culpas y faltas cometidas a lo largo del año que acababa, y para comenzar el nuevo con buenos augurios

Si la cuesta de enero puede hacerse larga, el siguiente mes es el más cortito, para recuperar. Pero ¿por qué todos los meses tienen 30 o 31 días y febrero normalmente solo 28? ¿Por qué no están mejor repartidos?

Veamos la historia desde el principio:



martes, 6 de febrero de 2018

Índice y selección de artículos

En todo blog los diferentes artículos van perdiendo visibilidad con el tiempo, ocultados por los más recientes. Pero en este caso, muchos de ellos son intemporales y posiblemente sean interesantes para muchos lectores que han descubierto recientemente este blog, o que en su día no los vieron.

Por ello he elaborado una selección con mis sugerencias, dividida en 4 secciones y un índice que aparece después, en el anexo.


Los distintos enlaces van en diferente color según su interés actual:
En verde los que pueden ser interesantes en cualquier momento
En azul aquellos que aunque se refieren a fenómenos de fechas concretas contienen, a veces en los anexos, informaciones siempre interesantes.
En rojo algunos artículos que pueden haber perdido interés, pero siguen siendo interesantes o visualmente atractivos.

1- Algunos temas que quizás te sorprendan

2- Curiosidades o temas interesantes para no iniciados
3- Articulos con imágenes llamativas
4- Algunos artículos que tuvieron mucha aceptación en su día.


Aquí voy a ir incluyendo un índice estructurado con los artículos que creo que pueden ser más interesantes. Por no hacerlo excesivamente largo no aparecen todos, sino solo una selección de menos de la mitad de los contenidos del blog.

Si te interesa un tema en concreto hay muchos más artículos a los que puedes acceder utilizando las etiquetas temáticas del margen derecho de la pantalla.
Aunque la mayoría de los artículos están pensados para todos los públicos, muchos de ellos contienen información técnica original en los anexos que podría ser interesante incluso para iniciados o expertos.

Este post con el índice se irá actualizando y siempre estará visible en alguno de los primeros lugares.


Aspectos de mecánica celeste en el Sistema Solar
         a) La Luna

b) Planetas

C) Cuerpos menores y meteoros


El cielo visto desde otros astros
           Desde el primer planeta
           El cielo de Marte

Medida del tiempo
a) Generalidades
22 de diciembre ¿el día más largo? (*) (Causas de la ecuación del tiempo)
Por Santa Lucía alarga el día   (Ecuación del tiempo -2) (*)


b) Aspectos relativos a la hora y la fecha oficial.
Para gastar más energía (Cambios de horario) 
Las 12: todavía no es mediodía (Cambio horario otoño)

c) Relojes de Sol


Didáctica


domingo, 28 de enero de 2018

La superexagerada luna magic...

Es posible que hayas oído que este próximo miércoles 31 de enero se va a ver una luna muy especial. Nada menos que una superluna azul de sangre.
Pero si tienes el cielo despejado y consigues ver la Luna, pensarás con decepción, que así  ya la has visto muchas veces.
Uno de los muchos titulares que recogen la efeméride

Creo que si yo fuese consecuente no debería escribir este post porque más de una vez me he pronunciado en contra de darle publicidad a estas cosas. Pero está claro que como se difunde tanto en los medios la gente lo oye, se interesa por el tema y pregunta. Por ello considero conveniente aclarar su significado a la vez que quitarle relevancia para que no vayamos engañados a ver algo que no tiene nada de espectacular y cuando vuelvan a repetirse sepamos exactamente lo que se nos anuncia y no hagamos mucho caso.

En septiembre de 2015 también hubo una superluna de sangre. Le faltó lo del azul, pero no te creas que ésta la vas a ver de ese color. En la imagen aparece la Luna eclipsada junto al museo Guggenheim Bilbao, aquel día.

martes, 23 de enero de 2018

Duración del día y movimientos planetarios

Todos y todas lo aprendimos en la escuela: nuestro planeta gira alrededor de su eje por el movimiento de rotación, y a causa de ello se producen los días y las noches en ciclos de 24 horas. Pero si nos preguntan cuánto dura una rotación, es muy posible que nuestra respuesta sea errónea.

Quizás nos sorprenda saber que si la Tierra no rotase, también habría día y noche, aunque serían muy largas.
           
Aunque normalmente se suele asociar el periodo de rotación con la duración del día, no es exactamente lo mismo. Una rotación es una vuelta completa del astro sobre su eje tomando una referencia externa y lejana, como las estrellas, mientras que en el caso del día se toma como referencia el Sol. Pero puesto que nuestro planeta se mueve a su alrededor, no es un testigo adecuado.

Si bien en la Tierra la diferencia no es grande, no ocurre así en otros astros,  donde el movimiento de traslación tiene una influencia importante en la duración del día y en el movimiento diario del Sol respecto al horizonte.

En algunos artículos de este blog se han recogido de manera separada las circunstancias relativas a este tema de diferentes planetas, pero puede ser interesante abordar el problema de manera conjunta, analizando los factores que provocan las distintas situaciones y comparándolas.

Nuestro planeta tarda 23 horas y 56 minutos en completar una rotación, aunque el día dura 24 horas, apenas 4 minutos más. Pero por ejemplo en Venus un día dura casi la mitad que una rotación, mientras que en Mercurio es justamente el triple.

En muchas tablas, artículos o webs donde se proporcionan los datos de los planetas, suele darse el valor de la rotación como duración del día. Es algo muy frecuente porque el dato de la rotación aparece habitualmente, y a veces sin pensarlo mucho y sin percatarse de que no es lo mismo, se publica el dato de la duración del día utilizando ese mismo número.

Día sidéreo y día solar

Antes de nada conviene aclarar que astronómicamente se consideran diferentes tipos de “día” : día sidéreo, día solar verdadero y día solar medio; y concretamente la duración del día sidéreo se define como el periodo de rotación; 
Pero en el lenguaje habitual, o si no se especifica de qué tipo de día estamos hablando, todo el mundo entiende que nos referimos al día solar, definido como el tiempo transcurrido entre dos pasos consecutivos del Sol por el meridiano local. (o por el meridiano origen para mayor precisión). Como este intervalo de tiempo (día solar verdadero) no es exactamente igual en todas las fechas, promediando la duración de todos los días del año se obtiene el día solar medio de 24 horas.

Para entender por qué no dura lo mismo una rotación que un día, observemos en el siguiente gráfico las cuatro posiciones indicadas de un planeta.  

En el momento en que el planeta está en la posición 1, en el punto indicado por la flecha es mediodía, ya que está el Sol en el meridiano (la flecha apunta hacia el Sol y hacia la parte superior del gráfico). En la posición 2 el planeta ha dado media rotación, y en el 3 se ha completado la rotación, la flecha vuelve a indicar hacia arriba, pero no apunta hacia el Sol porque el planeta se habrá movido en su órbita por lo que aún no ha llegado el mediodía siguiente, para lo cual deberá transcurrir un tiempo adicional hasta la posición 4 en que la flecha vuelve a apuntar al Sol y por tanto éste vuelve a estar en el meridiano.

Como se ha dicho, en el caso de la Tierra, de la posición 1 a la 3 pasan 23 h. 56m. y deben transcurrir unos 4 minutos más (de la posición 3 a la 4) para que se complete el día.
Si el sentido de giro de la rotación es contraria al de la traslación, tal como se verá luego para el caso de Venus, se completa antes el día que la rotación.

viernes, 5 de enero de 2018

Un planeta llamado Eris

El 5 de enero de 2005, hoy hace 13 años, el astrónomo Mike Brown y su equipo descubrieron un astro al que provisionalmente se le llamó 2003 UB313 y posteriormente Eris, que fue clave en el destronamiento de Plutón. 
Es curioso que habiéndose descubierto en 2005, en su nombre aparezca 2003. Eso es porque fue en octubre de ese año 2003, cuando se obtuvo la imagen que analizada 2 años más tarde dio lugar a su descubrimiento.
Imagen en la que se descubrió Eris, obtenida desde el telescopio de Monte Palomar / Caltech/ M.Brow

Se estimó su diámetro en 2400 km, algo mayor que el de Plutón, y por ello, ya desde el momento en que fue anunciado su descubrimiento, el 29 de julio, fue considerado por muchos como el décimo planeta.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

El primer anochecer del año

El comienzo de 2018 va a venir marcado por una situación astronómica llamativa. Concretamente la primera puesta de sol del nuevo año va a ser especial por varias circunstancias relacionadas con el Sol y la Luna:
Por un lado la noche del 1 al 2 de enero se produce la luna llena; además se da la coincidencia de que la Tierra estará muy cerca del perihelio (el lugar de su órbita más próximo al Sol) como todos los años en estas fechas, y la Luna en el perigeo (el punto más cercano a la Tierra)

Todo ello hará que casi coincida el  momento de la puesta del Sol con la salida de la Luna y que en ese momento ambos astros se vean un poco más grandes de lo habitual, prácticamente lo más grande posible.

No solo eso, sino que esa noche desde Europa se verá precisamente la Luna llena más grande en muchos años, como detallo luego, y a pesar de lo que se dijo en noviembre de 2016. 

Luna llena
Cuando se ponga el Sol (En Bilbao donde yo vivo sobre las 17:45 Hora Central Europea) faltarán unas pocas horas para el momento exacto de la Luna llena (ocurre a las 3:25) por lo que sobre un horizonte teórico aparecerá la Luna cuando el Sol se esté poniendo, pudiendo observarse ambos astros en lugares opuestos del horizonte.
Cuando se esté poniendo el Sol saldrá la Luna 
En el Oeste de Norteamérica habrá que esperar unos minutos para que aparezca la Luna porque a la puesta de Sol ya habrá pasado el momento de plenilunio y por eso el orto lunar ocurre más tarde que el ocaso del Sol.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Trópicos y círculos polares

Quizás alguna vez te hayas preguntado qué significan y por qué se ponen justamente ahí los círculos polares y los trópicos, esas líneas en los mapas y globos terráqueos que suelen dibujarse a trazos, que alteran y se intercalan en los intervalos regulares cada 20 o 30 grados con que aparecen el resto de los paralelos en líneas continuas.
Indicaciones de los trópicos y los círculos polares. Conviene remarcar que en los mapamundis rectangulares las latitudes no se representan proporcionalmente por consecuencias geométricas en las proyecciones de una esfera en un plano, la zona intertropical aparece reducida proporcionalmente respecto a otras latitudes más altas, y los círculos polares no están completos, incluso el Antártico aparece más recortado que el Ártico. De ello hablé en “El mapa de Peters, una imagen diferente del tercer planeta

Se va acercando ya la fecha del solsticio (de verano en el hemisferio Sur y de invierno en el Norte), y es precisamente ese día cuando los trópicos y los círculos polares cobran significado y razón de ser.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Otro reloj de sol "diferente"

Hace unos meses hablé de un reloj de sol muy especial, de diseño propio, que tenemos en el Aula de Astronomía de Durango. Hoy le toca el turno a este otro, también original y muy diferente de lo que suele ser habitual, que así mismo fue ganador de un concurso de materiales didácticos.

Aunque no lo parezca, también esto es un reloj de Sol porque a pesar de su aspecto tiene todas las características de los relojes solares en cuanto a su funcionamiento.
Dos vistas del reloj. En la primera se aprecia su estructura y en la segunda la zona de lectura de la hora. El punto iluminado indica que son las 4 (16h)

La hora aparece indicada en la típica esfera de reloj, con la distribución habitual de la numeración de las horas, pero no aparecen las agujas, que son sustituidas por puntos que se iluminan con la luz del Sol que es transmitida por fibras ópticas: Ahí está la clave.

En esencia tiene dos partes: por un lado un reloj solar más o menos convencional que recoge los rayos solares, y por otra parte el lugar donde se hará la lectura de la hora, unida con la anterior por fibras ópticas, y que en este caso se ha querido hacer en un círculo como un típico reloj de pared.

Si en un reloj solar convencional una sombra se va moviendo y va indicando la hora, en éste será una línea de luz la que irá recorriendo una superficie sobre la que se colocan los extremos de varias fibras ópticas que transmitirán esa luz.
Así en el lugar de lectura aparecen diferentes puntos, que son los otros extremos de las fibras ópticas, en nuestro caso uno cada 15 minutos, que se van iluminando sucesivamente de acuerdo con la hora, como se puede ver en esta secuencia montada en un vídeo.


Este reloj lo diseñé hace ya más de 15 años y lo elaboré con la ayuda de mi alumnado en el Instituto “Angela Figuera” de Sestao. Se intentaron realzar los valores didácticos de manera que su funcionamiento fuera sencillo de comprender y con ello supusiera una motivación para interesarse por la mecánica celeste.

En este modelo el círculo con los puntos indicadores de la hora se ha colocado en la parte superior del tubo utilizado para captar la luz, pero si se utiliza fibra óptica de longitud suficiente podrían separarse los dos elementos del reloj: El captador de luz solar en el exterior, en una terraza, pared o tejado, y el círculo donde se leen las horas en el interior, por ejemplo en la pared de una habitación.

En el anexo “Si quieres saber más”, se dan detalles sobre la elaboración del reloj.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

También las sombras en Durango.

Este post es continuación del anterior, que puedes verlo aquí, si no lo has leído.
Si en aquel trataba sobre el movimiento aparente del Sol, en este se recogen aspectos que son consecuencia directa de aquellos: las sombras que se producen y su evolución a lo largo del día y del año.

También aquí aparecerán los módulos interactivos del Aula de Astronomía de Durango donde se pueden simular y visualizar las diferentes situaciones, porque no solo sirven para analizar la evolución en el tiempo de las posiciones del Sol sino que, como se utilizan lámparas que representan a nuestra estrella, también pueden apreciarse las sombras y quizás aquí reside su principal utilidad. Al menos la más original.
Un pequeño listón vertical cuyo extremo está exactamente en el centro de la cúpula proyecta las sombras correspondientes a diferentes horas en solsticios y equinoccios, permitiendo en muy poco tiempo visualizar y resumir situaciones que se producen a lo largo del año.